Sark de Oro 2021: Repaso al año o

Vaya puta mierda de año. No sé ni cómo estoy escribiendo esto y, de hecho, no sé si el año próximo habrá. Lo harto que he terminado este año de tan poco churro y tanta rata. Vamos con el anarroseo anual antes de que me lo piense mejor y decida no escribir siquiera este: No sé si acabaréis de descubrir estas cosas o si seréis de los que lleváis años leyendo esto. Ahora toca toda esa pila de texto sobre la cosa de los libros de este año.

Pero vamos con el texto de siempre:

Un año más (¡más de 20 años ya, qué barbaridad, cómo pasa el tiempo! y parecía que fue ayer cuando empezamos con la tontería) aprovecho el comienzo de año para entregar el “Sark de Oro” al libro que más me ha gustado del año recién concluido

Comienzo con la clásica advertencia así que quien quiera pasar al resumen del año que se salte este párrafo. Las listas de “Lo mejor de…” acaban siendo los resultados de la intersección de los gustos personales con los libros leídos a lo largo del año. La posibilidad de que haya aparecido un libro revelador y no salga en esta lista puede deberse más a no haberlo leído que a criterios de selección. Recapitulando en estos años y para que quede constancia, los anteriores Sark de Oro recayeron en “El Hada Carabina” de Daniel Pennac“Huérfanos de Brooklyn” de Jonathan Lethem“Cíclopes” de David Sedaris,“La Disco Rusa” de Wladimir Kaminer“La Mosca” de Slawomir Mrozek“El Martillo Cósmico” de Robert Antón Wilson “Pégate un tiro para sobrevivir” de Chuck Klosterman, “Las Ovejas de Glenkill” de Leonie Swann, los “Cuentos Completos” de Connie Willis“Al pie de la escalera” de Lorrie Moore, “Mi Tío Napoleón” de Iraj Pezeshkzad, “Los amigos de Eddie Coyle” de George V. Higgins, “Hermana mía, mi amor” de Joyce Carol Oates, “Boston. Sonata para violín sin cuerdas” de Todd McEwen, “Americanah” de Chimamanda Ngozi Adichie, “La hoguera pública” de Robert Coover, “Descolonizar la mente” de Ngũgĩ wa Thiong’o, “Las Mitford” de Charlotte Mosley, «Experimental film» de Gemma Files, «Bienvenidos a Dietland» de Sarai Walker, «En un lugar solitario» de Dorothy B. Hughes. y «Calypso» de David Sedaris.

Al final tendré que crear una wiki o un algo para que entren todos. Sin contar con que debería empezar a pensar en poner también los Sark de Plata y las otras dos categorías inventadas, el premio a No-Ficción Sark de No-Oro y el premio a libro en lengua inglesa Golden Sark. Porque esto cada vez queda más largo.

Aviso, también como casi todos los años, de que mis lecturas suelen determinarse por autores y escuderías, es más sencillo que lea algo de las editoriales pequeñas y medianas a que lo haga con lo que sacan PlanetaAlfaguara Anagrama. Vamos, que no pretendo engañar a nadie: No me he leído todo lo publicado ni de lejos. Dicho lo cuál y antes de entrar en los ganadores de este año vamos a repasar lo que han hecho los editores.

En cuanto a los libros… Muchas decepciones. Sobre todo con la gente, pero no solo. Está claro que el sálvese quien pueda es ya lo que impera. Y si queréis echar un ojo a los títulos destacados y blablaba os miráis este Índice antes de que borre todo. Que ya veremos.

Así que ya está bien de tanto título y tanta cosa, ¡que tampoco habéis venido para que os aburra durante todo el día! Así que pasemos a lo que os interesa de verdad. ¡Los Sark de Oro! Y los ganadores son…


Curiosa esta serie sueca, Anxious People (O) (SU), que parece tirar por el humorístico criminal para traer a polis contrapuestos, atracadores a los que las cosas no les van muy allá y gente que no es lo que parece. Sospecho que en una película me hubiera parecido mejor que en una serie pero bueno. Esto es lo que es. Y por lo menos Netflix no le ha hecho el lío como a Bortført, que si a ellos les ha dado reparos promocionarla no seré yo el que hable de ella. Total, que mejor esta, claro que sí. Aunque sea solo por comparación.

Hace muchos años, más de cuarenta, en The Star Wars Holiday Special, decidieron hacer la cosa promocional de presentar a Boba Fett. Ahora, tantos años después, deciden sacar The Book of Boba Fett (USA). Sinceramente, prefería el primero. Quizá hubiera abuelos wookies poniéndose cachondos con el cyberporno, pero al menos no era el aburrimiento este que parece las charlas previas a una partida de LARP. *suspiro*

Esto de KITZ (O) (AL) debería haberme interesado. Una muchacha se cuela en un grupo de amigos pijos para vengar a su hermano. Lamentablemente parece más interesado en ser algo así como Gossip Girl y Elite que Revenge o Pretty Little Liars. Lograr quitarle la tensión y alejarse de lo que habría podrido ser un Temblor para centrarse en… yo qué sé… un genérico de serie juvenil… Una de las cosas más aburridas que Netflix ha emitido este año, y mira que tiene competencia.

Me alegro de que las series románticas -o ¿románticas?, no sé- estén teniendo un regreso. Confío en que alguna vez me gustará una porque esta Love Me (AU) me ha parecido más artificial que un producto Kinder, incluyendo el dulzor. Pero bueno, no soy su público así que quizá quien sí lo sea pueda encontrarle cosas que yo claramente no veo.

Algún día alguien escribirá un artículo sobre todos esos creadores que supieron hacerse de oro a cuenta de la estupidez de Netflix. Como Harlan Coben, que no sé cuánto cobraría pero que no le hacen una serie decente así les maten. La de ahora es Stay Close (UK), le toca ser británica, y se va de aquí con el aplauso del público, que el juego del programa ya lo ha ganado Coben. El final de año es lo que tiene.


Venga con los vaqueros, con las precuelas y con de todo, que en Paramount + se han sacado 1883 (USA) como precuela de Yellowstone y más vale que a sus fanses (de la serie, del género) les guste porque para mí esto sirve, en el mejor de los casos, para las siestas.

Si algo tienen los ingleses es fiabilidad, uno sabe que en cualquier momento van a volver a dar vueltas sobre la época de cuando tenían un imperio y todo eso. De Around the World in 80 Days (UK) ya he perdido la cuenta de las veces que la han hecho, una y otra vez, como si su autor original no hubiera sido francés. Pero bueno, el asunto es el de siempre, el reparto intenta ser algo más variado (teniendo en cuenta que ya hemos tenido a Cantinflas y Jackie Chan para exactamente las mismas notas de color cercanas al tokenismo) y el cambio de la trama amorosa para hacerlo algo menos colonialista -dentro de las posibilidades que tienen los ingleses, claro- y se toman libertades porque por supuesto y… bueno… supongo que a los fanes de David Tennant les parecerá bien y al resto pues según el aire. Aunque por lo menos no se hace larga.

Aunque le hayan puesto una extensión esto es en realidad Bulgasal: Immortal Souls (O) (CS), una de esas historias fantásticas con momentos en el pasado, en el futuro y todas esas cosas. A mí me ha debido de pillar flojo de aguante porque el capítulo se me ha hecho eterno, aunque es una de esas cosas que hermanan a las producciones de allá y de acá. Parece que no son capaces de poner una duración para las series que no den ganas de hacer sus propias divisiones. Por lo demás, agradable.

Se ve que en DW tenían ganas de ver por dónde podían sacar pasta con Cómo entrenar… y de ahí que tengamos Dragons: The Nine Realms (USA) que es algo así como Genérico de Exploit para niños. Pues bueno, cosas peores habremos tenído que soportar.

Más vaqueros pero esta vez son… no sé… ¿guarda de caza? Joe Pickett (USA), más de veinte novelas publicadas en USA teniéndole como personaje central. Las novelas originales son de esas de Un hombre íntegro que busca la verdad pese a no dinero ni posición, que tanto gusta a los… ambientes rurales de USA. En fin, sus cosas.

Todos los años (algunos, muchos) la BBC tiende a adaptar algún relato corto de fantasmas. Este año toca otra vez M.R. James con The Mezzotint (UK) Que está bien, claro, pese a Mark Gatiss, porque a veces parece que los ingleses podrían hacer con los ojos cerrados y otros que, en efecto, lo han hecho así.

Siguiendo con la serie de series para sestear llega The Silent Sea (O) (CO), que es una de esas cosas de astronautas porque no hay agua en la tierra y el espacio es la última esperanza y todas esas mierdas que se escuchan para justificar no cuidar el planeta de ahora sino buscar ayuda en otro. Supongo que a los fanes de estas cosas le valdrá, yo no soy su público ni, desde luego, tengo capacidad de aguante.

Otra cosa de Quibi que se ha acabado quedando Roku. Parece que Slugfest (USA) con sus 10 minutos por episodio podría traer algo nuevo a gente que no esté muy aburrida de las clásicas cabezas parlantes. Particularmente el libro me parece mejor -jajaja- pero supongo que es otro tipo de acercamiento y si me suena a más de lo mismo es por culpa mía.

Coproducción neozelandesa con pasta británica, tenemos a un par de susodichos que se van allá abajo por un asunto de herencia sin saber que 1) tendrán que compartirla y 2) quizá aquello no sea tan bueno como parece. Vamos, casi una peli de sobremesa. Pero así es Under The Vines (NZ) que tiene a su favor a una Rebecca Gibney magnífica que logra tirar del conjunto. No es que el global sea gran cosa pero al menos es un punto a su favor en el caso de tener que elegir ver algo de esto. Supongo.


¡Libros que Llegan! Duncan, «Gula Razonada», Monteys y más

¡Que entre la pila!

Sé lo que hicisteis el último verano de Lois Duncan, ed. Dimensiones Ocultas

¡Que alegría tener de nuevo a Lois Duncan con nosotros! Es más que probable que la gente que tenga la película en la cabeza no espere la novela juvenil que se va a encontrar aquí, una de esas obras de suspense para un público completamente distinto. ¡Pero una gran novela juvenil al fin y al cabo! Buena manera de empezar con una editorial es esta. Comprar

Calavera Lunar de Albert Monteys, ed. Mai Més

Otra alegría en este remate del año libresco: Un recopilatorio -en catalán, eso sí- de los cómics que Monteys hizo sobre Calavera lunar en distintos momentos de su carrera, incluyendo una obra inédita reciente. A poco que entiendas el idioma es un gustazo lleno de la desbordante imaginación habitual del autor. Comprar

Gula Razonada de Frédéric Bau, ed. Librooks

Bien por su carrera o por su trabajo en Valrhona parece claro que Bau es una voz a la que escuchar en su intención de repensar la repostería, y no solo el chocolate, de modo que este volumen -que lo es de algo más que recetas- acaba resultando interesante por tantas capas distintas como un hojaldre. Comprar

America Latina. Gastronomía de Virgilio Martínez, ed. Phaidon

Lo cierto es que poco se puede añadir que no esté implícito en el título, porque lo que tenemos aquí es un recorrido por las tradiciones latinas de gastronomía, sus diferencias, sus recetas embleámitcas y derivadas, una manera de conocer algo mejor la variedad pero también las diferencias entre sus distintas cocinas. Que es una intención mucho más que loable. Comprar

Parker Integral vol. 1 de Darwyn Cooke, ed. Astiberri

No seré yo el que se moleste por tener todo el Parker de Cooke en el menor número posible de volúmenes, aunque este pasar de 4 a 2 tampoco lo tengo muy claro. Pero bueno, bienvenido sea. Comprar

¡Nos leemos!


Supongo que habrá un momento en el que las máquinas tomen consciencia y ataquen a la humanidad, pero de momento con American Auto (USA) lo que tenemos es una especie de pila de chistes eliminados de los últimos veinte años reunidos en una serie de arquetipos sin personalidad que han tomado consciencia para producir vergüenza ajena a la humanidad. Y lo cierto es que Ana Gasteyer -la única que parece disimular como si en realidad estuviera en su elemento, probablemente porque varios de estos chistes parecen rechazados del SNL– se merecía mucho más.

Iba a decir que otra cosa que no esperaba de este año era un Matrimoniadas indios, pero en realidad solo tenemos en el centro a la pareja de mediana edad. Que parece tener el suficiente buen juicio como para separarse. Aunque no tanto como para hacerlo en realidad por mil extraños motivos. Decoupled (O) (IN) sigue todas las rutas conocidas, así que supongo que gustara a su público.

No acabo de entender qué problema tienen los australianos con los vampiros, pero sin duda Firebite (AU) sigue toda una tradición de serie b luminosa y polvorienta en la que no parece que a nadie en realidad le importe mucho la historia que se supone que se está contando tanto como el pasárselo bien. Lo que, supongo, es un elogio. Quizá el único que se le pueda hacer.


Tengo mis serias dudas de que detrás de Grand Crew (USA) no haya un Tyler Perry escondido. Por suerte tiene a Nicole Byer a la vista, pero a veces ni eso consigue que esta muy clásica y bastante polvorienta serie de amigos, romances que sí o no y distintas personalidades que en realidad tienden a parecerse bastante, llegue a lo soportable. Es cierto que se nota que es un piloto en que determinadas decisiones parecen pensadas para estar por ahí a ver cómo sacan el jugo a los personajes pero a lo menor un poco de rodaje antes del rodaje hubiera sido de agradecer. Por lo menos por mi parte.


Supongo que hay algún tipo de nostalgia que explica que se le haya dado una nueva oportunidad a MacGruber (USA), y que no lo haya hecho [adult swim[ pero… bueno… ehm… supongo que tiene el interés que pudiera tener el sketch en el SNL. Y un grandísimo reparto. Digamos que no tiene pinta de que vaya a traer a nuevos fanses pero a los antiguos les hará gracia. Supongo.

¿Qué posibilidad hay de que se estrene una serie de los hermanos Farrelly en la que aparece gente como Bill Murray, Darryl Hannah o Alyssa Milano y no se entere nadie? Pues una vez vistaThe Now (USA) casi creo que es menos porque sea una de las cosas que quedaron colgadas de Quibi y han acabado en Roku y más porque esta tremenda castaña está en protección de testigos, intentando que nadie recuerde que existió. Especialmente su protagonista, Dave Franco, que está impresionantemente mal, sólo detrás del guión en lo que a espantajosismo se refiere. Finjamos colectivamente que esto no ha existido nunca.

Estoy tan lejos de ser el público de Station Eleven (USA) que ahora mismo solo puedo imaginar que lo han hecho para ganar premios y que alguno acabará cayendo. Yo la veo como perfecta para la hora de la siesta porque, total, qué más dará todo. Pero bueno, supongo que habrá gente que echaba de menos una serie distópica -un decir- sobre una pandemia -en fin- y con mucho blablabla. Yo prefiero la siesta.

Reconozco que no esperaba una comedia romántica consecutiva de múltiples hermanos como With Love (USA) pero bueno, al menos es un algo. Y no han decidido centrarse en un único hermano. Los actores están bien, la comida es buena. La decisión de ir de festivo en festivo es… bueno… una decisión. En fin, ¿habéis visto los estrenos de esta semana? Está claro que podría haber sido peor. Y al menos hay un mínimo de comedia romántica dentro que lo hace más o menos aceptable. Yo qué sé. ¿Lo he dicho ya antes? Bueno, pues eso: Yo. Qué. Sé.


El caso de Abbott Elementary (USA) parece casi el resumen de lo que pasa en las networks estadounidenses, gente intentando hacer series para todo el mundo con mejores intenciones que resultados. Hay algunos puntos buenos, los intérpretes se esfuerzan -y alguno como Sheryl Lee Ralph parece que lleva toda la vida con ello, en parte porque son más arquetipos que personajes- y se nota que quieren hacer un comentario progresivo. Pero bueno.

No soy su público -no lo he sido nunca- así que no se me ocurre nada bueno que decir de And Just Like That… (USA), incluyendo la idea de cambiar el nombre. Pero supongo que el ejemplo más claro al que esto se parece de «Se larga un miembro del reparto e intentamos hacer un spin-off con el resto y cambio de nombre» es The Golden Palace.

Lo que más me alegra de tanto drama internacional estrenado de manera global es poder comprobar  -y comparar- con facilidad las diferentes creaciones y realidades nacionales. Más que nacionales, incluso. En el caso de Aranyak (O) (IN) diría que las tramas políticas son algo inherentes al policíaco indio. Vale, también hay un ¿hombre-pantera? pero en realidad puede que eso sea solo un eufemismo. Quién sabe. Por lo demás, parece sólida en esa manera de contar historias de personajes cercanos pero separados que ya sabemos que antes de que termine la temporada habrán confluido. No es mi tipo de policíaco, pero bueno.

Lo que les gusta a los ingleses una recreación dramatizada, de verdad, el último ejemplo de ellos es este Landscapers (UK) que juega mucho más con la comedia negra de lo que uno podría pensar en una reconstrucción. Aunque, claro, precedentes hay. No es mi tipo de producto televisivo favorito, ni siquiera está a media distancia de serlo, pero tengo que reconocerle lo que las interpretaciones pueden hacer por mejorar un producto como este. Y supongo que los amantes del True Crime lo van a gozar.

A veces uno recuerda que Crackle sigue abierto. En mi caso con sorpresa porque yo de verdad que hubiera jurado que cerraron como en 2018 o así. Pero aquí estamos, con un genérico de programa con este Outbreak (USA) que logra reunir un tema del que estamos hartos como una manera aburrida de enfocarlo. Es como ver una reposición de algo de los noventa que recuperaba una historia de los setenta a la que han puesto un filtro.


Tenía cierto interés por ver si o cómo habían entendido Eurovisión los estadounidenses, que es lo que estaban usando de referencia para Queen of the Universe (USA). O bien no han entendido nada o en realidad no tenían intención siquiera de hacerlo. Aunque la idea de convertir un concurso en un reality, poner una mayoría de concursantes estadounidenses, un jurado estadounidense de manera casi íntegra, dejar de lado un continente entero y en mínimos al resto, y poner a la gente a cantar versiones de canciones (en inglés en su amplísima mayoría) significa que, como mucho, han tomado como referente Masked Singer. Y tampoco lo más interesante.

Entre 1996 y 2008 el guionista Robert Smigel tuvo una sección propia en el SNL en la que parodiaba los dibujos animados en sindicación. TV Funhouse tuvo tanto éxito que en mitad de su popularidad en el SNL Comedy Central le ofrecieron una serie propia que sirvió como algo así como una serie de especiales. No funcionó. Pero sí que causó una influencia que se puede ver en gran parte de la ‘animación adulta’ posterior, de Robot Chicken a [adult swim]. En cuanto a Saturday Morning All Star Hits! (USA)… el autor y guionista del SNL Kyle Mooney, en el programa desde 2013, ha vendido a Netflix una parodia de los programas infantiles y sus dibujos animados de los años ochenta, noventa y etc. Supongo que lo que quiero decir hablando de estos dos actos tan obviamente independientes es que la historia siempre encuentra una forma de repetirse.

A veces es difícil saber cuándo algo es para televisión, algo para radio, o algo ha acabado en un lado cuando podría haber ido a otro. En el caso de You Don’t Know Me (UK) se empeña en que es algo inesperado y blablabla… cuando es un señor hablando. Demasiado. No es demasiado interesante como serie pese a que se nota desesperadamente que lo querría ser. Y, en general, uno ve el piloto sabiendo que hay tres capítulos más por venir y da la sensación de que van a tener o que inventarse otra historia, o que buscarle algún giro, o que justificarnos por qué no han recortado este piloto. Tanto da, que da lo mismo. Lo único que se le puede pedir a esto es que pasemos a lo siguiente.


¡Libros que Llegan! danforth, «Por pura amabilidad», Jewett y más

¡Que entre la pila!

Heroínas sencillas y perversas de emily m. danforth, ed. Umbriel

¡Por fin tenemos a danforth en España! Espero que esto signifique que Cameron Post esté a la vuelta de la esquina. Pero, desde luego, no me voy a quejar porque haya llegado esta obra. Quizá por la portada y sus decisiones, pero no por tener esta historia en tres tiempos, con mujeres, con un internado lleno de secretos y la mezcla de lo real y lo falso con el cine por en medio. Una obra extensa, finalista del Shirley Jackson, al que tengo mucha gana de echar mano. Comprar

Por pura amabilidad de Doris Langley Moore, ed. Alba

Una historia de gente muy amable, de unas obras de arte que pueden tener -o no- valor, y de unos tejemanejes muy ingleses, con mucho encanto y el estilo que esta editorial, esta colección más bien, suele ofrecernos. Comprar

Historias de Dunnet Landing de Sarah Orne Jewett, ed. Dos Bigotes

 

Volvemos a encontrarnos con Sarah Orne Jewett, tras La tierra de los abetos puntiagudos, esta vez con un libro de relatos que cuenta pequeñas historias de la magnífica galería de personajes femeninos que Jewett sabía tan bien cómo crear y que poblaban ese ya conocido Dunnet LandingComprar

Paraíso de Abdulrazak Gurnah, ed. Salamandra

Pues ya ha vuelto -en apariencia con la misma traducción de la última vez, aunque quizá habría que mirarlo- uno de los tres libros que el Nobel de Literatura de este año tenía. Así que ya hay posibilidades de volver a ello. Comprar

Género: Una guía gráfica de Meg-John Barker y Jules Scheele, ed. Melusina

Hace unos años que les autores nos presentaron Queer, es momento de volver a encontrarnos con elles en esta guía gráfica -entre el cómic y el libro ilustrado- que trata de explicar, además y sobre todo, las cosas del género. Que no es tan fácil todo como -sin duda a nadie- le parece. Comprar

Dame un bocado de Aleksandra Mizielinska, Daniel Mizielinski y Natalia Baranowska, ed. Maeva

Dentro de la magnífica colección de libros divulgativos ilustrados de gran formato de Maeva parece que ha llegado la hora de la comida. Historias y curiosidades que van desde los elementos e ingredientes a platos populares y curiosidades recorriendo todo el mundo y mostrando los parecidos y diferencias de muchas de nuestras formas de comer. Comprar

Diosario de Mariana Rio y Elena Fernández Ferro, ed. Mónimo

Con un estilo aparentemente muy sencillo, como para los más pequeños, tenemos una colección de dioses, seres y espíritus de Perú que nos permiten conocer mejor su mitología mediante un pequeño acercamiento. Comprar

¡Nos leemos!


Estoy bastante sorprendido por Baking It (USA), sobre todo porque no esperaba yo encontrame a Maya Rudolph y Andy Samberg en algo así. Pero aquí están y, debo decir, funcionan a la perfección. De hecho, este clarísimo intento de hacer un British Bake Off puede ser la mejor de sus versiones estadounidenses. Incluyendo las dos oficiales. El tema navideño podría ser algo cargante pero lo cierto es que con la variedad que han buscado logran que sea en exceso cristianocéntrico (algo a lo que también ayudan tanto los presentadores como el grupo de juezas que se han encontrado) De hecho, lo que menos funciona es precisamente lo que más inevitable resulta, el hecho de que haya eliminaciones en algo que todo el rato parecía evitar precisamente ese tipo de dinámicas. Pero bueno, teniendo en cuenta que esto se supone que es un spin-off de la mucho menos conseguida Making It confío en que el rodaje facilite que se vayan puliendo las aristas.

El piloto de Britney (UK) puede considerarse como un éxito parcial. Aún no hay una serie regular, pero al menos algo se ha hecho. A partir de una obra que triunfó en Edimburgo y que es bastante particular porque, bueno, es la historia de dos amigas y un tumor cerebral. El humor, la forma de funcionar entre ambas, la historia que se cuenta y cómo se va contando… Todo esto podría haber sido un clásico drama de superación, en lugar de eso tenemos una comedia de dos personas diferentes, con momento dramáticos, por supuesto, pero en el que la relación entre ambas es lo que queda por encima de lo demás. Esperemos que le den serie propia, a ver cómo -o por dónde- sale.

Lo que le gusta a Netflix una serie de empresa criminal, de verdad. En este caso resulta que por medio hay adolescentes también y, de paso, un campamento. Todo esto, que podría ser el trabajo de un bot, es en realidad lo que hay detrás de Coyotes (O) (BE), una serie belga cuyo punto más interesante es, supongo, el hecho de ser belga.

Lo que nos lleva a los daneses de Elves (O) (DI) que son lo que uno podría imaginar. Una serie navideña pero con un giro porque los elfos son criaturas diabólicas en lugar de bondadosas. Subvertir los temas y expectativas navideñas tendría más gracia si no hubiéramos visto esto hecho mil veces antes. O si lo hicieran de alguna manera que ofreciera si no algo nuevo al menos una cierta perfección en lo narrado. Nada de eso se da aquí, así que el resultado es simplemente rancho para los que prefieren -o necesitan- algo de rancho.

Supongo que para Harlem (USA) no soy su público. No tanto porque no me guste -me ha parecido un poco la típica comedia de amigas- como una que no aporta demasiado. Lo cierto es que en un mundo en que parece que alguien ha decidido hacer una continuación de Sexo en Nueva York se nos recuerda que en realidad nunca hay suficiente variedad en televisión. Y, al fin y al cabo, podemos considerar que añaden diez años a lo que se ve en series como Twenties. En fin.

Montar una serie sobre la Navidad y sus figuras mitológicas pero desde una perspectiva de humor adulto como ha hecho esta semana Santa Inc. (USA) es un asunto rompedor y completamente original como no se había visto desde, por lo menos, el estreno en marzo de este mismo año de The Pole. No digamos ya los distintos especiales navideños de series -con personajes entrañables como Mr. Mojón- y toda la vaina porque, bueno, siempre parece que la idea de la animación adulta es subvertir los blancos más fáciles de la manera más sencilla. Eso sí, al menos hacer la animación al estilo Rankin/Bass tiene un mérito notable.