¡Libros que Salen! Craig, «¿Por qué te empeñas en sufrir así?», Dickens y más

¡Que entre la pila!

– ¿Por qué te empeñas en sufrir así? de VV.AA., ed. Hwarang

Comenzamos la semana con una nueva editorial llegando a España, Hwarang es de origen argentino y tiene como meta publicar libros coreanos. Así que desembarca con esta antología de autoras feministas de los años 20 del S. XX Kim MyeongsunNa Hyeseok y Kim Yryeop fueron pioneras en establecer esa mirada distinta, que se transmitían en los cuentos de diarios y revistas de la época cuyas ilustraciones aparecen acompañando este libro.

Panthers y Museo del Fuego de Jen Craig, ed. Pálido Fuego

Esta nueva dirección de Pálido Fuego a publicar también mujeres nos está dando muchas alegrías, como esta historia en la que lo metaliterario sirve para que el libro central haga que la narradora evoque su propia vida, sobre todo la comparativa con la autora, que salta en dos direcciones, tanto hacia los momentos perdidos y las ilusiones rotas como hacia la decisión y casi necesidad de crear.

Un par de manos de Monica Dickens, ed. Alba

Una recuperación muy interesante en Rara Avis. Dickens nos cuenta sus aventuras como cocinera profesional de la clase alta. Historias en las que tiene que esconder su propio pasado, lidiar con el clasismo y organizar todo tipo de problemas culinario. ¡Un libro de rechupete!

Quédate conmigo de Elizabeth Strout, ed. Duomo

El impacto de una pérdida hacen mella en el protagonista, que ve cómo cambian las dinámicas del pueblecito, cómo él mismo se siente perdido y cómo surgen los rumores a su alrededor. En resumen, un nuevo logro de Strout, con los matices de la existencia y la posibilidad de perder la esperanza, pero también de recuperarla.

Marrón de Rocío Quillahuaman, ed. Blackie Books

Desde el conocimiento autobiográfico, mezclado la rabia y el humor, la ilustradora nos cuenta lo que supone ser migrante, racializada y mujer, todas las veces, desde su misma llegada al aeorpuerto, en que se ha usado contra ella. Y cómo la llevó a un viaje para conocerse y encontrar un lugar en el que encajara.

Deberías venir conmigo ahora de M. John Harrison, ed. Interzona

Oscilando los géneros, con su habitual mano y la siempre interesante capacidad de contar historias que resuenen a un futuro o una realidad que quizá no exista pero que podría existir, los relatos de este recopilatorio de Harrison demuestran el gran nivel del autor británico.

Un peculiar asesinato malayo de Shamini Flint, ed. Amok

No es muy habitual -por no decir otra cosa- tener a una autora nacida en Malaysia y que ambienta sus obras en la vecina Singapur, pero aquí tenemos el ejemplo de que mujeres escribiendo hay en todos los ámbitos y latitudes. Y lo tenemos con esta obra que reúne un caso difícil de resolver con la perspicacia propia de un detective realmente singular. Una gran labor la que Amok está haciendo poniéndonos estas obras a nuestra disposición.

Las cigüeñas son inmortales de Alain Mabanckou, ed. Libros del Asteroide

Mabanckou ofrece aquí una historia que refleja la realidad de la República del Congo y en la que habla sobre descolonización, costumbrismo e incluso los huecos para el humor, en la que el asesinato del presidente Marien N’Gouabi crea un punto de inflexión en las vidas de los ciudadanos.

Compasión por el diablo de Kent Anderson, ed. Sajalín

En Sajalín tienen a bien acercarnos otra obra de Kent Anderson desde la publicación en AdN de El sol verde. En este caso contándonos unas experiencias entre la realidad y la ficción -lo de la autoficción, vaya- de un joven universitario que acaba en Vietnam, el choque a todos los niveles que eso supone tanto por sus acciones como por la estructura del ejército o por el país extranjero al que llega, y en donde descubre algo más que aterrador sobre sí mismo: Le gusta matar. Un libro controvertido y discutido por múltiples motivos que refleja la guerra como un caos y violencia que libera los peores instintos del hombre y, peor aún, le permite disfrutarlos.

La muerte de Vivek Oji de Akwaeke Emezi, ed. Consonni

Tras el éxito de Agua Dulce regresa a Consonni Akwaeke Emezi, a quien pudimos leer este año en Mascota, y lo hace con este libro en la que habla de la identidad personal, social y de género, la familia propia y adquirida, y la adquisición y pérdida de la libertas.

El gran libro del humor español de Jaime Rubio Hancock, ed. Arpa

Tengo mucho interés por este libro, Jaime Rubio me parece un autor humorístico magnífico así que tengo muchas ganas de saber qué es lo que tiene que contar del humor en España. De momento hay unas páginas de muestra para quien quiera acercarse a lo que podemos esperar.

Estado de excepción de Jeremy Tiang, ed. Amok

No solo de novela negra viven las editoriales. También hay narrativa de esa que llaman literaria. Historias de una familia que nos muestra distintos puntos de vista y perspectivas del periodo de la independización de Singapur. Los problemas y conflictos que en muchos casos se desataron o agravaron, pero también los lazos tejidos que se hicieron más estrechos. Una familia a la que el contexto de la historia de su país cambia, pero que también cambia con ella.

España Secreta de VV.AA., ed. La Felguera

El nuevo número de Agente Provocador es un vistazo a las diferentes sociedades… no digamos secretas, digamos discretas, que pululan por España. O, cuando menos, a las que les han parecido más interesantes.

Los secretos de los vampiros de Julie Légère, Elsa Whyte y Laura Pérez, ed. Errata Naturae

Se nota que nos acercamos a las navidades porque van llegando los bellos libros ilustrado como este que repasa y resumen las historias de las historias que alrededor de los vampiros se han contado y han sido, porque este volumen es más que una obra fan.

¿Dónde está L-Mérito? de L-Matocrítico y Laura Árbol, ed. Libros del Zorro Rojo

El incognoscible autor L-Matocrítico publica uno de esos álbumes ilustrados de búsqueda, con las ilustraciones de Laura Árbol, que en este caso propone una mirada de ficción, reflexión y sátira a la actualidad española. Una con tanto mérito que es L-Mérito.

Queenie de Elizabeth Colomba y Aurélie Lévy, ed. Norma

No es demasiada conocida la historia de Stephanie St. Clair, una empresaria de dudosa -o indudable, no sé si es peor o mejor- legalidad que montó su propia organización independiente -a costa de muchas guerras con los italianos- en Harlem durante La Prohibición y siguió mucho después de que esta se revocara, con una actitud que era tan fiera como la de otros gangsters pero que, a la vez, procuraba mejorar las condiciones de la comunidad negra. Aunque fuera en sus propios términos. Una figura memorable que ahora tiene un cómic para acercarnos a ella.

El demonio en el bosque de Leigh Bardugo y Dani Pendergast, ed. Editorial Hidra

Pues aquí estamos, con el primer cómic dentro del… ahm… Grishaverso. Con una especie de precuela de su personaje El Oscuro para explicarnos cómo llegó a ser. Supongo que si funciona, que probablemente lo haga, significará que iremos viendo unas cuantas más.

Soy quien amas en la sombra de Scottie Young y Jorge Corona, ed. Norma

Un relato de casa encantada, pero no uno habitual. Eso es lo que nos traen los autores de Middlewest. Y es que la necesidad de aislarse de la protagonista, la presencia de un espíritu y los sucesos subsiguientes en los que se sucede el descubrimiento, el miedo e, incluso, el amor, busca ofrecer casi a la vez todos estos aspectos. A veces una nueva historia de casa encantada puede ser no solo otra casa, también otra cosa.

Blancanieves (y otros cuentos) de Los Hermanos Grimm en Edición Minalima, ed. Folioscopio

¡Pues ya tenemos aquí el cuarto título de la colección Minalima de Folioscopio! Un repaso por La Bella y la Bestia -y alguna cosa más- con los habituales recursos más allá de la ilustración propios de la colección.

Los Gamers Piratas de Roberto Santiago y Estíbaliz Burgaleta, ed. Destino

La siguiente serie, tras Los Once y Las Princesas Rebeldes, del acuerdo de Roberto Santiago con el Grupo Planeta en general y Destino en concreto son estos Gamers Piratas que, como podemos imaginar por el título, por un lado son gamers y por el otro viven aventuras de guerrilla al estilo pirata. Acompaña a las ilustraciones Estíbaliz Burgaleta.

¿Cómo será el más allá? de Shinsuke Yoshitake, ed. Libros del Zorro Rojo

Un nieto encuentra un cuaderno de pensamientos de su abuelo sobre la muerte. A partir de ahí, con la inteligencia, reflexión y humor habitual, va dándole vueltas a la idea de El más allá, a todo lo que significa y a cómo lo puede tener que llevar. Porque Shinsuke Yoshitake nunca defrauda en estos temas.

Enga, una bruja prehistórica de Paula Merlán y Luján Fernández, ed. Cumio

Partiendo de la idea de que brujas ha habido siempre y nos pueden servir como conductoras, este libro para jóvenes lectores nos presenta a una bruja de entonces que es encontrada por jóvenes de ahora pero que tiene una piedra especial, una historia con aventuras, humor y algo de historia.

Caty la cuidadora de gatos de Stephanie Yue y Colleen AF Venable, ed. Maeva

Una joven acepta cuidar los gatos de su vecina. Pero son muchos. ¡Más de doscientos! No solo eso… ¡También hay una supervillana en la ciudad! Y es que incluso las partes más costumbristas pueden ir derivando hacia otras partes más originales, con una mezcla de humor e, incluso… ¡Acción!

Nos leemos.


No soy capaz de entender el interés de The Ex-Wife (UK), parece bastante obvio desde el principio por dónde van los tiros y, como mucho, podemos discutir los grados de responsabilidad. Se supone que esto viene de un libro, supongo que de aquella época en la que pensaron que la retrógrada Gone Girl era la nueva Las Diabólicas.

No sé quién pensó que From Scratch (USA) era una buena idea, supongo que si hace falta la historia de una actriz que conoce a un cocinero en Italia, se lo lleva a USA (el pobre), y allí encima enferma (no sé qué más motivos necesitaban para volver a Italia, la verdad) y… bueno, el resto de cosas que os podéis imaginar porque las historias de Grandes Lloreras Amorosas no se hacen solas. Pero, en fin, para hacerlo así podían haber tirado de reposiciones, la verdad.

La mezcla de intensidad y desgana de The House Across The Sreet (UK) hace que siga sin entender los designios de Channel 5. Por un lado la parte de drama criminal de pueblecito pequeño con secretos tiene el habitual buen hacer inglés, la forma de darle un giro es con la manera en la que la protagonista quiere que esto sea su manera de encontrar un hueco en la comunidad. La manera en la que no tener sentido tenga sentido, supongo. Pero fuera de eso muy pocos esfuerzos, ni entre los actores, ni en las líneas argumentales complementarias ni, desde luego, en la promoción. No es que la serie está mal tanto como que es rutinaria. Pero bueno, ojalá eso fuera lo peor que se pudiera decir de una serie esta semana.

¿Veis? Ni trailer le han hecho. Cero ganas de trabajar.
Es curiosa esta Gang Zielonej Rekawiczki (O) (PO) o The Green Glove Gang o como leches haya decidido llamarla Netflix. La idea es buena, las interpretaciones van más allá de lo necesario, hay un cierto aire a homenaje y está claro que estaba pensado… con principio y final. Y, sin embargo, han decidido hacerlo serie. Creo, sinceramente, que muchas de estas series que luego sueltan el ‘es como una película de X horas’ serían mejores como películas. O, en su defecto, como miniseries con una cantidad de episodios al gusto de la historia y no del servicio de streaming. Porque, al final, tenemos el mismo arco cerrado pero estirado, y un claro falso final con cliffhanger que sólo sirve para desmerecer el trabajo de la serie. Por supuesto estas consideraciones son porque me la he puesto entera pese a esos problemas. Si solo hablara del piloto -si solo hubieran puesto el piloto- hubiera dicho que era una propuesta interesante esta del grupo de ladronas de la tercera edad forzadas a esconderse y ayudando a un grupo de ancianos a redescubrir la vida mientras de fondo hay una extraña conspiración en marcha. O dos. Pero, claro, el asunto con los pilotos es que luego te ves más capítulos y cambia la opinión. Quién sabe, quizá haya una próxima temporada y logren sacudirse esta sensación de ser una película obligada a serializarse.

Los prejuicios. Los prejuicios nos llevan a saber de un proyecto y formarnos inmediatamente la imagen sobre lo que nos vamos a encontrar. Los prejuicios hacían que la miniserie Notre Dame (O) (FR) de Netflix que parecía un drama sobre el incendio del edificio susodicho nos hiciera imaginar una gran producción de personajes centrados en la gente que estuvo trabajando en el incendio. Los prejuicios hacían creer que serían franceses haciendo un Grandes Relatos y teniendo sus cosas de franceses mientras intentaban inyectar épica y desesperación al asunto. Los prejuicios, en suma, nos ponían un marco mental para lo que íbamos a ver antes incluso de darle al play. Pero no es eso lo peor que tienen los prejuicios. Lo peor que tienen los prejuicios es cuando se cumplen. Cuando te pones a ver la (mini)serie y resulta que es una esforzada bombera cuya pareja murió en un incendio anterior y ahora lleva mala vida pero intenta recomponerse y se ve envuelta en las tareas de extinción del incendio. Y tiene todo aquello la sensación quizá no de un carnaval, pero sí, desde luego, de ir sobre unos railes precisos por alguien a quien le llegó el encargo y sabía exactamente lo que iba  contar. Al menos ya sabes si la quieres ver o no, porque en tu cabeza ya la has visto.

Absolutamente encantadora esta ONI: Kamigamiyama no Onari (O) (JP) que ha traído Netflix. Es cierto que la animación a ratos es complicada, supongo que por decisión del director más que por rapidez o falta de medios, pero es deliberadamente poco fluida. Por otro lado, la historia es agradable aunque no vaya mucho más allá. Pero es tan bonito todo y tan agradable que probablemente lo que menos nos importe al espectador sea eso, y probablemente a los más jóvenes menos les importe aún.

Una vez vistos los dos capítulos iniciales de The Peripheral (USA) he procedido a verme el trailer para colocarlo aquí… y deberían darle un aumento a la persona que ha hecho el trailer, porque resulta mucho más interesante que lo que nos han enseñado ahora. Que es, básicamente, un genérico de cyberpunk. Bueno, de hecho un poco por debajo del genérico, que no se han atrevido a que los cambios y modificiaciones fueran visibles y si aparece alguien con marcas es como ‘ugh, qué asco‘ y no como ‘jueves otra vez’. De hecho, uno pensaría que están intentando montar más un True Lies que un Total Recall. Po’fueno, po’fale, po’m’alegro.

En cuanto a la brasileña O Rei da TV (O) (BR) que trae Star +, es un biopic de uno de los presentadores más conocidos de allá. Supongo que el equivalente de hacerlo de Gayoso o de Don Francisco. De hecho, uno de los motivos de su celebridad es que El programa de Silvio Santos superó a Sábado Gigante como el programa más duradero en televisión al llevar desde 2016 hasta… bueno, la actualidad. Con sus idas y venidas y con el COVID incidiendo de manera decisiva en que Silvio Santos pasara el bastón a su hija. Pero sigue vivo, claro, y sigue siendo una celebridad brasileña, así que tampoco esperéis una visión abiertamente negativa o un revisionismo duro, probablemente -viendo este piloto- no se molesten ni en hablar de sus coqueteos con Bolsonaro. En fin. Las series de televisión, que uno nunca tiene muy claro cómo se deciden.

Es ver Shuroop (O)(CS), o como la ha llamado Netflix para el mercado internacional Under The Queen’s Umbrella, y acordarme de Falcon Crest. Salvo que aquí tenemos intrigas de la corte y esa idea de hacer series de época en las que nunca sabes cuánto hay de fiesta de disfraces. Pero por suerte Kim Hae-sook sabe que su Angela Channing sea perfectamente clara y comprensible, la vemos manipular, soltar pullas y tratar de hacer lo que ella considera lo mejor para el país, poniendo el JoJo en Joseon, y sus acciones ayudan a comprender mejor al exceso de personajes que se nos muestran. Es cierto que en teoría la protagonista es Kim Hye-soo, pero todos sabemos quienes se comen las series en estos casos. Y si los capítulos no duraran días ya ni os cuento.

Supongo que esta es la idea de los australianos de una historia de misterio a la inglesa, o algo, lo cierto es que llevan una racha con misterios en la costa y similares, pero al final Significant Other (AU) es una serie que parece más ocupada por ser funcional que por llamar la atención. No hay nada malo que podamos decir, tampoco hay un entusiasmo por ella. Es buen forraje, pero forraje al final.

Ha sido terminar el piloto de Somewhere Boy (UK) y echar un ojo a la reacción, porque no se me ocurre cómo podía haber pasado desapercibido. En efecto, las críticas han sido extraordinarias. Ciertamente hasta un entusiasmo que no comparto pero puedo comprender. Desde mi punto de vista -y probablemente porque yo soy yo- esta historia de un joven que vuelve a la sociedad y que se mueve entre parajes góticos y momentos de costumbrismo desarmante, tenía todo para ganarse al público. Incluyendo la interpretación de los actores, especialmente de los jóvenes entre los que destaca Samuel Bottomley, y si bien creo que podría haber funcionado de otra manera  -Quizá de una más corta- también supongo que la manera tan humana de contar algo en apariencia tan lejana es lo que, en el fondo, realmente gana a los espectadores. Y esta es una serie de enorme humanidad.

No entiendo la falta de trailer, pero lo cierto es que no le viene mal una cierta falta de información.
Por ridículo que suene, hay otra patata superheróica que no es Super Patata, pero es Supertato (UK) -salió como tres años después de la española, por cierto- y que en lugar de cómic vino de los álbumes ilustrados para acaba en la BBC, concretamente en CBeebies. No hay mucho más que contar: Son historias agradables con toques de humor, aventuras y fantasía a las que ayuda mucho el diseño, para mí en especial el de los Evil Pea. Y si sirve para promocionar las verduras… bueno, algo es algo, supongo.

Muy apropiado para este momento del año (blablabla espooky season blablabla) llega la brasileña Vale dos Esquecidos (O) (BR) con una propuesta que, a priori, no parece la más original pero que al menos procuran que den juego. Quizá haya un exceso de tramas que tampoco parece importar demasiado, pero supongo que es porque han pensado que mejor ponían todo en el piloto y a partir de ahí nos fuéramos haciendo las composiciones cada uno. No creo que puedan mantener el ritmo de este primero, que casi parece una pequeña película de ¿terror?, pero bueno, con suerte irán explicando cosas que dejan apuntadas o implicadas durante el mismo. Al final el forraje tiene estas cosas.


¡Libros que Salen! de Vigan, «Figuras Ocultas», Slatter y más

¡Que entre la pila!

Figuras ocultas de Jason Rekulak, ed. Nocturna

Una mujer de pasado toxicómano sale de rehabilitación para trabajar como niñera. Una vez en su puesto de trabajo empieza a disfrutar de tranquilidad y estabilidad… hasta que el niño al que tiene que cuidar empieza a hacer extraños dibujos en su cuaderno. Pronto la duda del significado, de si realmente es él quien los hace, y de cuál es el significado detrás de todo esto. ¿O es todo imaginaciones suyas? Entre el thriller y el terror, con la ambigüedad propia del género, nos llega esta obra a punto para este mes.

Los reyes de la casa de Delphine de Vigan, ed. Anagrama

A partir del uso de niños para crear contenido en redes sociales articula de Vigan esta novela que es parte drama, parte thriller e incluso algo de confirmación de una sociedad distópica ya en la actualidad. Podríamos decir que hace una reflexión sobre la búsqueda de la fama como fin último para vivir, pero en realidad más que una reflexión es una pesadilla.

De conjuros y otras penas de Angela Slatter, ed. Duermevela

Brujas con vidas tranquilas en tiempos difíciles para ellas, momentos que cambian la vida y la siempre socorrida lucha entre el bien y el mal. Una novela sobre pequeñas comunidades y grandes secretos en esta corta novela.

Cocina coreana de Ro Hyun Jung, ed. Hwarang

La editorial especializada en Corea saca un libro de cocina coreana de la chef Ro Hyun Jung. Un libro que explica con claridad pero también con respeto por la cocina coreana sus recetas más tradicionales.

Aquelarre de Jennifer Dugan y Kit Seaton, ed. MAB Graphic
Una joven bruja debe de resolver una serie de asesinatos en su aquelarre. Una historia que aúna el misterio, la acción y que también nos habla de la familia y de lo queer.

El viento en el pórtico de John Buchan, ed. Valdemar

Llegan los cuentos que componen este libro con un fondo de ambigüedad gótica y en muchos casos con la parte sobrenatural más parte del fondo que del primer plano, puede que Buchan fuera más conocido por Los treinta y nueve escalones, pero estas narraciones, muchas de las cuales vienen del The Runagates Club, demuestra que también lo bien que se desenvolvía en estos ambientes entre las narraciones tradicionales y las leyendas, que permiten preservar la ambigüedad incluso después de acabado el relato.

Cuna de gato de Kurt Vonnegut, ed. Blackie Books

Dentro de la reedición de títulos de Vonnegut con portadas… propias de la editorial que está haciendo Blackie Books, llega el turno de Cuna de gato.

Popol Vuh de AA.AA. con ilustraciones de Francisco França, ed. Errata Naturae

Una edición cuidada del libro de los mayas, con traducción directa del k’iche’ o quiché por especialistas. Con contextos, con ilustraciones -claro-, y en general con la decisión de acercar al público el texto original y, a la vez, crear una obra ilustrada que valga la pena mirar.

Lore Olympus vol 3 de Rachel Smythe, ed. Random Books

Pues sí, ya hemos llegado al tercer recopilatorio. Lo rápido que pasa el tiempo cuando te lo estás… ¿pasando bien?

Miss Cat (El caso del canario) de Jean-Luc Fromental, ed. Libros del Zorro Rojo

Cómic juvenil con bastante de misterio para pequeños, imaginativo y con un gran estilo gracias a Fromental, que permite acercase a esta peculiar investigadora que a ratos podría ser casi más álbum ilustrado. Muy contento de que llegue a España.

La liebre mecánica de Ledicia Costas con ilustraciones de María Reimóndez Meilán, ed. Anaya

El más reciente Premio Lazarillo trata de un problema cotidiano y real. Dos amigos que se separan por las casas de apuestas. Por supuesto cuando se empieza a apostar los problemas no tardan en surgir. Y es mejor que te pillen con amigos para intentar afrontarlos juntos.

¿Soy un narval? de Jessie Sima, ed. Anaya

El protagonista se ve raro como Narval, hay cosas que no puede hacer, se siente al margen… hasta que un día conoce a otras criaturas y se cuestiona que quizá no sea lo que parece. El cuento puede sonarnos a ya contado, pero las divertidas ilustraciones ayudan a que parezca algo nuevo.

Criatura de Shaun Tan, ed. Barbara Fiore

Podríamos considerar a este álbum un cuaderno de ejercicios o de estilos, criaturas variadas que sirven de ideas a obras que están por venir y que, sin duda, demuestra la maestría de Tan.

La calle del miedo de Gilles Baum y Amandine Piu, ed. Timun Mas

Un paseo por el barrio que nos acerca a Halloween, porque en este libro acordeón lleno de solapas nadie sabe qué se puede encontrar detrás de cada puerta y esquina.

Todos mis defectos de Juan Arjona y Christian Inaraja Genís, ed. Libre Albedrío

Las trastadas de un niño, su relativismo, y algunos apuntes razonables. sobre la forma de actuar de los adultos. Todos estos temas se dan cita en un álbum que saca lo mejor cuando une el humor con el universo infantil que hace posible las justificaciones.

Penélope, detective de Pamela Butchart y Christine Roussey, ed. Bruño

Siguiendo con el interés por los detectives que vivimos estos últimos años, se nos presenta aquí la historia de un juguete desaparecido y una pequeña detective en divertidas ilustraciones, que esperemos sea el primer álbum de muchos.

Nos leemos


Las particularidades de Belascoarán (O) (MX), el personaje de Paco Ignacio Taibo II, sirven perfectamente para una de esas series de detectives. Es verdad que detective como tal… bueno, con mucha idiosincrasia. Pero quizá por eso la adaptación es la que es. Agradable, con mucho punto temporal para contextualizarlo, consciente de su propia situación y procurando usar el humor para engrasarlo. Agradable, que a estas alturas es lo que cuenta, supongo. Y, al menos, venderá el libro.

La primera serie de Kuwait para Netflix se ha estrenado ya, se llama The Cage (O) (KU) y es curiosa. Tiene a un mediador en matrimonios, o como se llame, siguiendo a una pareja -y solo una, aparece alguna más pero de manera secundaria- y, a la vez, siguiendo su propia vida amorosa, con una ‘pareja’ estable y una desconocida decidida a entrar en su vida. Con estos mimbres -y el personaje menor aunque voluntarioso de su asistente- hacen una suerte de comedieta de costumbres, con sus momentos agridulces y lo que entiendo que son partes de humor. Entiendo que, sobre todo, buscan crear algo que genere un mínimo de discusión pero sea, sobre todo, agradable. Curioso, como decía.

Con un estilo de animación que solo puedo definir como Demo de animación 3D con programa gratuito de regalo al comprar nuestra revista, Exception (O) (JP) logra que esto sea solo un problema porque lo acompaña con un guion que es una chufa y que ocupa mucho más tiempo del razonable para lo que va a contar, logrando que den ganas de recordar al menos dos tercios de los 25 minutos. En resumen, ¿quién es el responsable de estos espantos? Porque lo de Netflix con la sección de Anime empieza a resultarme más interesante por fuera que por dentro.

A veces me cuesta seguir cómo van estás cosas de las adaptaciones, pero parece que High School (USA) es la de las memorias que escribieron el dúo musical (y hermanas) Tengan y Sara sobre sus años en… bueno, eso, el instituto. La historia es correcta, se supone que es humorística pero yo diría que estamos más en el lado de costumbrismo agridulce. Y tampoco hay mucho más que decir. Supongo que a los seguidores del grupo les gustará, que habrá gente que descubrirá que son hermanas y no pareja, y que la historia de cómo acabó en freevee podría ser más interesante. Pero bueno, eso.

Que necesidad. Cuando leí que querían hacer una adaptación a serie de la película adaptada a película Let the Right One In (USA) supuse que tendrían algo nuevo que contar. Lo dudaba pero, vaya, ambas versiones son bien conocidas. Y se han pasado años desarrollándola. Al final, tras una historia tras las cámaras que tiene pinta de ser mucho más interesante que lo que ponen delante, llega a Showtime. Y, sinceramente, se podrían haber quedado en su casa. Lo que tenemos en el piloto es una versión alargada y con relleno de la película. Con lo que el final es el mismo que el principio: ¿Qué necesidad?

No sé quién pudo pensar que esto era buena idea, pero no solo los ingleses siguen con sus cosas de true crime, además son capaces de buscar ese punto de vista diferente y cagarla por el camino. De ahí que Maxine (UK) se haya estrenado en Channel 5 sin que a nadie le sorprenda que pueda parecer mala idea centrar la serie en la RESPONSABILIDAD de la novia del asesino. Ya no es que sea la clásica reconstrucción pobre y poco inspirada que espera que la carnaza realista valga lo suficiente, es que convertirlo en una inquisición sobre la culpa de la novia es… en fin. Las políticas a la hora de contar el true crime acabara definiendo la época.

Es curioso esto, Ziraldo puede ser uno de los autores de cómic más conocidos de Brasil, su Menino Maluquinho (O) (BR) -que estrena ahora adaptación animada en Netflix– es uno de sus personajes más conocidos. Y, sin embargo, en España no. Puede ser cosa del idioma, puede ser cosa de lo mismo que se pasa de los países al sur de USA para tantas cosas… El caso es que no nos va a resultar tan sencillo compararlo con la obra original o con sus distintas adaptaciones porque a muchos de los que aquí la vean probablemente no sepan ni que está basada en un cómic. No digamos ya en un cómic brasileño. Pero bueno, vamos a lo que vamos: Obviamente hay una actualización – en el personaje de Julieta, por ejemplo-  y la animación está curiosa, así que no es lo más original del mundo -no deja de ser el clásico Niño que se mete en todo tipo de problemas– pero sí que es un buen ejemplo de lo suyo. Que a estas alturas es lo importante, supongo.

En la parte buena, por lo menos The Playlist (O) (SU) no se limita a ser una historia de Trabajo Duro y Éxito sobre la creación de Spotify, en la mala, ojalá todas las historias de empresas tecnológicas decidieran que no hace falta ser La red social todo el rato. Supongo que a quien le interesen estas cosas… pues le puede interesar una versión del ‘cómo se hizo’. Yo la he visto con más perplejidad por lo inane que otra cosa. Pero bueno, supongo que a alguien le haría gracia la posibilidad. Yo qué sé.

Supongo que llega una edad en las que algunas cosas dan pereza. Mira que Shantaram (USA) se nos presenta como una gran producción de Apple TV + y que, una vez más, está claro que los de Apple han decidido seguir el camino marcado por HBO -quizá con algún John from Cincinnati menos, pero aún es pronto para hablar-de producciones cuidadas, historias criminales y, como en este caso, adaptaciones de libros. Está semana adaptar libros parece que ha sido la consigna. Pero toda esta historia de autoficción en la que la ficción parece mayor que el auto, todo este los bajos fondos criminales de La India vistos por un extranjero anglo, y todos esos extensos capítulos de una hora que parecen regodearse en sus historias… Está claro que no son para mí. No sé si porque se nota demasiado que la producción es estadounidense y al final loque tenemos son turistas en la miseria de los demás o porque, simplemente, de tanto querer hacer Televisión de Calidad el resultado no puede parecerme menos personal. Estoy seguro de que esto tendrá seguidores (o los podrá tener) pero casi más seguro aún de que no seré yo.

Aquí llegan los Spirit Rangers (USA), una nueva serie para público pre-escolar ambientada en un parque nacional y con unos peques que se pueden convertir en animales con poderes. Una serie sencilla, graciosa, con cosas que parecen sacadas de un grupo de marketing y que, a la vez, incluyen también buenas ideas como el centrar en la historia en una familia que es nativa americana y a la vez trabaja en el parque. Y el diseño, claro. Los diseños de personajes, todos ellos siguiendo esas imágenes nativas que podemos fácilmente recordar. Así que más allá de que sean los animales o sean los niños (el juego de que pasen de lo uno a lo otro, claro) parece un producto al que a veces se le ve la patita, pero que en general es tan agradable como parece.

Creo que me he empachado con una mezcla de sacarinas. En Tutto chiede salvezza (O) (IT) todo sabe a endulzante artificial de alguien que te está tratando de vender algo muy serio. Es tan falsa como la sonrisa de un voluntario que te intenta parar por la calle para que te apuntes a su ONG. Y si bien entiendo que el tema de la salud mental es delicado de tratar y que aquí partimos de las memorias reales de un convaleciente -o de su libro, otro libro, qué semana- lo cierto es que está descripción y esta historia no podría aonarme más acartonada, más deliberadamente falsa para montar un misterio donde no lo hay, más carente de empatía sustituido por… por eso, por sacarina. ¿Quién en su sano juicio adaptaría a estas alturas una versión de Los renglones torcidos de Dios? Ah, cierto. Pero bueno, exactamente igual que de los voluntarios de la calle, yo paso de esto. Apretando el paso, si fuera necesario.

El segundo estreno de Ryan Murphy para Netflix en un mes -y en un miércoles-, The Watcher (USA), comienza con un cartel de Basado en Hechos Reales. No sé qué necesidad había, de verdad. Sobre todo porque con la historia -la que muestra el piloto, la del artículo que se usa como base (es curioso que al final parece que los artículos y podcast sirven como base para las historias, ya ni los libros ni, desde luego, las historias en si) – estoy seguro de haberla visto ya reflejada en un telefilme de Lifetime. Que, al final, es el patrón oro de estas historias. O platino, uno ya no sabe qué patrón manda. El asunto es que una historia de ricos -porque no hay duda de que lo son- que tienen un problema por motivos absolutamente nada claros no es especialmente interesante por muchos buenos actores que metas dentro de la historia. Ya puede Ryan Murphy ponerse las pilas en inventarse cosas, porque la historia de verdad no tiene demasiada chicha. Y por eso es mejor saltarse el cartel.

Un problema fundamental de que la serie a la que haces el spin-off haya durado 15 temporadas es que está todo más que explorado, y conviene que des un buen salto atrás si quieres hacer una precuela. Volver atrás unos 30 años antes del inicio de las series… no es ese tiempo, precisamente.  Y ese es uno de los grandes problemas de The Winchesters (USA) , al menos los no relacionados con los actores elegidos para protagonizarla. Alguno de los secundarios (Bianca KajlichJojo Fleites) tiene aún un pase. Es curioso cómo no fueron capaz de sacar ninguno durante la extensa vida de la serie… y tiene pinta de que este tampoco va a durar mucho. Sobre todo si lo mejor acaba siendo la nada que es el minuto final.

Es una pena esto de que ahora suelten toda la serie de una vez. Porque si solo hubiera visto el piloto de Wreck (UK) ahora estaría recomendándolo con moderación porque me parecería un intento de slasher que sirve también para contar la vida en un crucero y ofrece un reparto con bastante diversidad. Pero resulta que soltaron los seis capítulos, así que me la he visto entera y lo del slasher les dura un rato, el misterio -por llamarlo de alguna manera- se dilata de manera innecesaria hasta acabar siendo repetitivo hasta el punto de que o le sobran capítulos o le faltan, pero está claro que 6 episodios -el clásico inglés- no era la medida correcta, además de eso -y pudiendo estar de acuerda con el fondo ideológico de lo que se nos cuenta- se toman demasiadas decisiones cuestionables, demasiados giros estúpidos y, en general, gastan seis capítulos para contar algo que se ha contado ya demasiadas veces. Y no hace mucho y no peor, precisamente. Así que, bueno, meh. Alguna cosa está bien. Alguna idea vale. Quien sabe, quizá la próxima.


¡Libros que Salen! Monteys, «La muerte de Jezabel», Enríquez y más…

¡Que entre la pila!

Calavera Lunar. Especial 25 aniversario de Albert Monteys, ed. Astiberri

Posiblemente la obra más personal del autor, que ha ido llevándolo de un lado para otro y que aquí reúne todas las historias que ha ido haciendo a lo largo de los años. En resumen, no solo un cómic que une fantasía y ciencia ficción con el humor particular de Monteys, también un trozo de nuestra historia del tebeo.

La muerte de Jezabel de Christianna Brand, ed. Who

Christianna Brand es una de esas grandes autoras del Mystery de los años ’40s, conocida sobre todo por Green for Danger -que en España recuperó Siruela como La muerte espera en Herons Park– y de la que, por tanto, siempre es una alegría recibir nuevas obras. Aquí tenemos otra de sus más recordadas novelas, con un grupo de personas reunidas en un teatro, una serie de cartas amenazantes, alguna muerte, y el Inspector Cockrill para investigarlo todo. Un clásico.

El otro lado de Mariana Enríquez, ed. Anagrama

Recopilatorio de distintas formas de no-ficción de Mariana Enríquez, fundamentalmente del ámbito periodístico pero lo cierto es que no solo. Porque aunque algunos ensayos tengan un aire a artículo también podríamos considerar que solo por el hecho de haber sido publicados en medios no significa que sean artículos periodísticos. En cualquier caso, son semblanzas de escritores, comentarios sobre libros, ensayos de temática variada aunque de tema generalmente literario o musical, cultural en la práctica totalidad, que nos permite no solo acercarnos más a los sujetos de esas investigaciones, también a los gustos, mitos e influencias de la propia Enríquez.

Sábanas de Brenna Thummler, ed. Brúfalo

Sábanas es menos una historia de fantasmas que con fantasmas. Una adolescente a la que su vida se le ha complicado enormemente está intentando seguir adelante con el negocio familiar, los estudios y todo lo demás. Un joven fantasma que aún no está aceptando lo que le ha pasado. Y una lavandería que será el punto de encuentro y choque entre ambos. Una historia que va más allá de la familia, la amistad o la aceptación y entra en la melancolía de la existencia y de la inexistencia.

O lo uno o lo otro de Elif Batuman, ed. Literatura Random House

De nuevo Batuman presenta lo que los anglosajones llaman una Novela de Campus, una historia universitaria en al que la parte académica se une al crecimiento experimentado por los personajes en una serie de peripecias entre lo culto y lo ridículo que aquí se usan para hablarnos de esa separación por el paso de las experiencias tanto de lo que fuimos como de la gente a cuyo lado estuvimos.

Mis malos pensamientos de Nina Bouraoiu, ed. Tránsito 

Una suerte de confesión psicológica -o frente al psicólogo- habla de sus miedos, pasiones y temores y, sobre todo, de su peculiar relación tanto con su país de origen, Argelia, como con su país de destino, Francia, sintiéndose a la vez ligada y ajena a ambos.

Todo lo que necesitamos del infierno de Harry Crews, ed. Dirty Works

La masculinidad tóxica en su más pura forma, el protagonista vive centrado en el dolor como manera de encontrarse vivo, aunque sea a través del ejercicio. De manera que cuando su vida se empieza a desmoronar tiene que encontrar una manera de lidiar con los hechos tanto como con el dolor.

El trono de Jazmín de Thasa Suri, ed. Gamon 

Dos mujeres distintas pero que encuentran un propósito común. Una de ellas está encerrada por su hermano para que no reclame el trono. La otra es una sirvienta separada de su familia. Las decisiones tomadas por las dos dan comienzo a una historia de fantasía épica en unos reinos que ofrecen una perspectiva poco habitual.

¡Esperadme! de Deborah Mitford, ed. Catedral

La Duquesa Viuda de Devonshire era una Mitford, como todas sus hermanas tuvo una vida interesante y como mucha de ellas, se animó a escribir. En este caso son una suerte de memorias, en lugar de sus más habituales libros sobre la vida en Chatsworth y la necesidad de reactivar el campo inglés, aunque es algo que sin duda se puede encontrar en esta obra que hace un repaso por la vida de la última superviviente de estas particulares hermanas.

Batallón de Modistillas de Leticia García, ed. Carpe Noctem

Un ensayo sobre la moda visto desde abajo, desde las que eran modistas y se vieron normalmente ocultas o borradas por los grandes nombres masculinos, trabajando sin reconocimiento y convertidas o en musas o en carne de cañón textil. Una mirada con perspectiva de género y clase a un mundo mucho más cercano de lo que parece.

Cuentos de Navidad misteriosos de VV.AA., ed. Alma

No soy yo muy fan de esta editorial, pero la idea de recopilar cuentos que se mueven sobre todo en el suspense -aunque no solo- durante las navidades y con un buen puñado de autores conocidos, hacen más sencillo olvidar el resto.

Riccardino de Andrea Camilleri, ed. Salamandra

Pues parece que con este se ha acabado el Camilleri de Montalbano. La verdad es que tengo mis serias dudas, pero bueno. Conste en acta la salida de este libro, escrito a mediados de los ’00s y actualizado posteriormente, en el que al autor se permitía algunos giras pirandellianos y una reflexión sobre el cansancio de los personajes.

Belascoarán Shayne, Detective de Paco Ignacio Taibo II, ed. Reino de Cordelia 

A veces la televisión tiene estas cosas. Se estrena en algún servicio de streaming una adaptación y así la editorial aprovecha para sacar un recopilatorio de cuatro de las historias del detective: Días de combate, Cosa fácil, Algunas nubes y No habrá final feliz. Una posibilidad de reencontrarse con el personaje y sus casos o, en el peor de los casos, de descubrirlo.

Tostonazo de Santiago Lorenzo, ed. Blackie Books

En lugar de un ‘como su propio nombre indica‘ vamos a señalar que es el regreso de Lorenzo tras el éxito de Los Asquerosos. Como anécdota: La portada es distinta de la de su anterior libro.

Entremuros – Foundryside – (1, Trilogía Los Fundadores) de Robert Jackson Bennett, ed. Gamon

Entre la fantasía épica y el cyberpunk, porque los objetos ancestrales mágicos pueden decir que son científicos como cualquier otro. A partir de ahí, atracos, robos, aventuras y acción. Incluso algo de humor para engrasarlo todo en esta curiosa mezcolanza.

Panes, masas y postres clásicos de Matthew Jones, ed. Cinco Tintas

Repostería a todos los niveles, desde salados a, por supuesto, dulces. Buscando que sea fácil de usar y alerte del tiempo de preparación necesario. Parece pensado para animarle a uno a encender de nuevo el horno.

México Gastronomía Vegetariana de Margarita Carrillo Arronte, ed. Phaidon

Tras su libro de gastronomía mexicana ahora Phaidon nos trae una continuación por su misma autora, Margarita Carrillo Arronte, que se centra en la parte vegetariana de su tradición: Nopales, flor de calabaza, huitlacoche… y muchas más posibilidades -incluido, sí, el aguacate y los chiles- para crear platos igual de clásicos y apetecibles.

Mitología de la A a la Z de Annette Giesecke, ed. Folioscopio

El primero de los volúmenes de Mitología que va a publicar la editorial, con su habitual gusto por la ilustración y el cuidado editorial. Aprovechando para que conozcamos las historias grandes y pequeñas que guardan -en orden alfabético- los mitos grecolatinos.

Otras crónicas marcianas de Ray Bradbury en edición de Marcial Souto con ilustraciones de David de las Heras, ed. Libros del Zorro Rojo

Los relatos que se quedaron fuera de las Crónicas Marcianas por decisión de Bradbury son recuperadas aquí por Marcial Souto para que podamos contemplarlas y opinar. Hay obras aparecidas en alguna recopilación y también inéditos en español. Y, de postre, Libros del Zorro Rojo nos lo pones más atractivo con ilustraciones de David de las Heras.

El Corazón de Hojalata de BeKa y José Luis Munuera, ed. Nuevo Nueve

Nuevo Nueve trae el primer volumen de la nueva serie de Jose Luis Munuera, hecho junto a BeKa. Robots que se comportan como humanos, temas de las relaciones creadas y el amor que se desprende en una obra que sigue claramente los modelos  y estilos francobelgas. Tanto en lo clásico como en lo novedoso.

Los embrujos de Zora de Judith Peignen y Ariane Delrieu, ed. Planeta Cómic

La clásica historia en la que una joven bruja está siendo criada por su familia para mezclarse con los humanos normales… pero ella no quiere. Un punto de partida para hablar de todo tipo de temas por extensión, desde la diversidad al trato dado a los mayores. El cómo se trabaje a partir de ellas ya es otro asunto, supongo.

Hay un fantasma en esta casa de Oliver Jeffers, ed. Andana

Con un más que curioso sistema de páginas superpuestas nos ofrece Oliver Jeffers esta historia de una niña curiosa enfrentándose a sus temores y buscando fantasmas que no encuentra, ¿pero quizá sí que están ahí? Un álbum magnífico.

Mamás de Mar Benegas y Gareth Lucas, ed. Combel

En esta colección de Mamás tenemos libros de cartón que se pueden leer con ritmo e incluso cantarlo para hablar de esas madres, de momento Mamá Osa, Mamá Rana, Mamá Pata… y sus peques. ¡Pero seguro que irán siendo más!

Buenas noches, Ñac-ñac de Emma Yarlett, ed. Bruño

Un nuevo libro del monstruito que hace rotos en las páginas, esta vez se supone que para calmar a los propios por ser un libro para la hora de acostarse. Pero ya sabéis que con Ñac-Ñac es difícil que nada dure en su sitio el tiempo suficiente.

Minino y el chapuzón de Maritxell Martí y Xavier Salomó, ed. Combel

La nueva entrega de de Minino de Meritxell Martí y Xavier Salomó en Combel, que esta vez en lugar de un libro móvil es un libro para el baño con ilustraciones que varían al sumergirse en agua caliente. Una manera distinta y original de incluir un giro en una colección como esta.

Un huevo en bicicleta de Marta Comín, ed. A Buen Paso

Con unas ilustraciones sencillas pero alegres, este juego de mezclar conceptos permite divertir a los más pequeños con ideas que van combinándose hasta crear ideas chocantes y graciosas. Porque a veces es la pura sugerencia de ideas la que nos hace gracia y queremos ver plasmada con tanto arte como aquí.

¡Nos leemos!


No tengo muy claro cómo va esto de Abominable and the Invisible City (USA) que estrenan por lo visto a pachas Peacock y HULU basado en una película que entiendo sale de algún lado también, pero parece que o no llegó a USA o lo hizo de aquella manera. Así que entiendo que tuvo suficiente éxito en los países de Asia oriental como para ahora hacer esto, una serie en CGI bienintencionada y no muy complicada, agradable de ver y fácil de olvidar, en la que los monstruitos son lo más razonable del asunto. Pues bueno, pues vale, todos hemos tenido de estas.

Es curioso cómo se nota que Alaska Daily (USA) lo está intentando. Podría centrarse solo en el misterio -que algo hay, no lo niego- pero parece más interesado en usar eso para crear algo que no esperaba yo ver, no ya en ABC sino en general, una serie de periodistas. En plan trabajadores del medio de comunicación, discutiendo enfoques, qué se puede contar, qué no, todas esas cosas. Choques y fricciones de todo tipo, claro. Pero para hacer eso montan un esqueleto de misterio con lo que podría ser la determinación de convertir los Chronicle Mysteries en una serie quizá no de prestigio pero al menos sí del jueves por la noche. He ido a mirar de quién era y resulta que detrás está Tom McCarthy, una persona sobre la que podemos discutir pero que no deja de ser el guionista de Spotlight y el responsable de la mini The Loudest Voice. Está por ver cómo evoluciona la serie, en qué queda la trama principal y la otra trama principal, o si son capaces de sacar buen provecho de Hilary Swank y el resto del -sólido- reparto de la serie. Supongo que este piloto es importante, pero lo más importante será para dónde deciden -o les dejan- tirar.

A veces el mundo exterior es más difícil de comprender que el interno. Es decir, me resulta más sencillo entender el contexto en el que Contigo Capitán (O) (PE) puede ser interesante como para que Netflix la produzca, pero entiendo que es porque no conozco realmente el tirón de la historia o sus protagonistas. Vista desde dentro es una especie de docudrama extraño que parece que le gustaría ser más docu pero ha tenido que ser más drama, en el que el elemento central es el ¿misterio? ¿la vergüenza? es difícil saber si se trata de una obra sobre el honor, como si esto fuera un clásico del teatro español o si los chanchullos del fútbol pesan más. Quizá incluso podríamos considerarlo un true-ish crime o algo así. Sea como sea, estoy muy lejos (lejísimos) de ser su público, así que puede que sea solo eso.

Es imposible ver East New York (USA) y no acordarse de las otras grandes series de policías que deciden tomar un corte transversal y mostrarnos con más de drama de personajes que de misterio toda una serie de comportamientos en los distintos eslabones de la cadena. Patrulleros, detectives, mandos intermedios y altos… El que hayan metido más personajes racialmente diversos y dediquen el piloto a victimizarse con sus «Ay, qué mal nos tratan a los polis. Qué trabajo más sacrificado. Etc…» demuestra que al menos saben que ya no es tan sencillo como era antes la cosa. Pero que tampoco se van a parar para hacerlo. Total, que me fui a mirar si era de la ABC y resulta que no, que es de la CBS. Algo debe de estar pasando si hasta ellos pasan de hacer el mínimo exigible a un poquitín más. Lo importante es que estaba justificada esta sensación de estar haciendo un Brooklyn Sur un poco más actual, diverso y elaborado… porque el creador es William M. Finkelstein, claramente no estamos ante una obra con los toques de genialidad que podrían tener Bochco o Milch, pero si ante el trabajo de uno de los grandes artesanos de la cosa. Capaz de montarte una serie como esta, que no creo muy probable que busques pero que si te la encuentras es posible que dejes de fondo.

No tengo muy claro quién ha pensado que sería buena idea emitir un viernes una serie como Fire Country (USA), pero entiendo que la decisión de unir a bomberos y presidiarios es para una… llamémoslo demografía concreta. Es una serie más de drama que de acción,  y menos de acción que de… yo sé… de ser vagos con lo que hacen. Es verdad que ahora mismo parece que los bomberos están de moda pero, sinceramente, para veros esto mejor os ponéis Donde hubo fuego, que por lo menos van a topísimo desde el primer momento.

Esta tendencia de hacer miniseries para el fin de semana supongo que viene de la época de los educativos de los setenta y el paso a los de Basados en hechos reales de Lifetime, menos Grandes Relatos y más soltar la bulla. A esa última categoría pertenece este A Friend of the Family (USA) que de verdad me sorprende que no sea de Lifetime porque ni por interés, ni por intención aparente, ni por medios -¡el pelucón de calvo que le han puesto a Hanks! Porque espero que ESO sea un pelucón.-, ni por nada. es francamente aburrido, como si hubieran visto lo que hacen los ingleses y hubieran decidido americanizarlo mal todo. Supongo que para tenerlo de fondo mientras planchas y doblas la ropa en una tarde de domingo invernal, o algo así, podría tener un pase. Lo importante es usarlo como relleno y no prestarle mucha atención.

Me ha hecho gracia esta Geullichi (O) (SC) o Glitch o como queráis llamar a la serie nueva de Netflix. un novio desaparecido, un grupo de aficionados a los OVNIS y una trama que mezcla el misterio -sospecho que a veces quiere ir al terror, pero bueno, ese es otro tema- con toques de humor. Y con una forma particular en lo visual que ayuda tanto a la irrealidad como a ese choque entre fantástico y humor (o terror). No sé yo si tendrán como para durar muchos capítulos, pero sí se que al menos un par más le daré yo, aunque sea solo por ver si son capaces de tirar con ellos o se les acaban pronto los trucos. Que tampoco es lo peor que se puede decir de una serie.

El genérico de series ataca de nuevo con High Water (O) (PO) que tiene a su favor recordar los problemas de las inundaciones en Alemania y -claro- especialmente Polonia, y en su contra que es tan claro una recreación con todos los personajes falsos que a ratos parece un teatrillo de una obra de catástrofes. Una en la que se nos quiere mostrar el antes, el durante y el después, sí, pero que no pasa de eso, de relleno. Especialmente en un año en el que hemos visto Five Days At Memorial.

No tengo muy claro por dónde piensan tirar con Housing Complex C (USA), pero sí que es una pena que hayan elegido un ‘genérico de anime’ para hacerla. Porque la historia parece más interesante que la manera de representarla, incluso aunque mucha sea claramente apilar ideas usadas antes esperando que salga algo. Es cierto que poner a Chtulhu en la primera frase que oímos es jugar a las trampas con espectadores y expectativas, y que lo único que hace que sepamos que no es algún tipo de porno es que nos han prometido que no lo va a ser. Pero bueno, a veces pasa esto, dejas algo a medio cocer pero lo sacas igual porque algo tendrá que comerse la gente.

No estaba yo muy convencido al principio con el Perry Mason de Rolin Jones y me acabó ganando, quizá suceda lo mismo con su versión de Interview With the Vampire (USA) para AMC, pero lo dudo. Porque si esta serie necesita algo es soltarse el pelo, y aquí tenemos a gente tomándose muy en serio a sí mismo y su material de partida. Así que en lugar de acercarnos a True Blood o a Las Brujas de East End parece ir hacia Carnival Row o, siendo un poco más justos, Jonathan Strange & Mr Norrell, y aunque se han tomado licencias para actualizarlo (hasta el punto de referirse de manera presupongo que meta como re-do tras señalar las contradicciones del original) parece que el único motivo para ello es… fingir que lo han actualizado. En fin, que no me ha convencido ni un poco y que, frente a Mason, no creo que vaya yo a darle muchas más oportunidades a esto.

Lo más difícil de The Midnight Club (USA) probablemente sea explicar que esta serie de Netflix no tiene nada que ver con El Club de la Media Noche, que era la traducción al español de Are You Afraid of the Dark? de Nickelodeon. Entre otras cosas porque esto se basa en la novela (juvenil) del mismo nombre que sacó Christopher Pike… dos años después de que empezara la serie. Yo qué sé. Es verdad que aquí tenemos también esa idea del grupo de jóvenes que se reúnen para contar historias de terror. Aunque también es cierto que es otra serie a la que podemos mezclar en esto, eso sí mucho posterior. Y, por último, el punto de partida real de todo esto, las mezclas de suspense y terror, los giros sobrenaturales… bueno, ojalá fuera la de Nickelodeon. O decidiera ir directamente a por King, que tiene pinta que es lo que le gustaría ser. O quizá Historias de miedo para contar en la oscuridad. Pero hay veces que vas al supermercado y lo único que queda es la marca blanca. Al fin y al cabo también podemos aceptar la rebaja de calidad y aceptar el exploit.

Me debo de estar haciendo mayor, porque por Oddballs (USA) me ha hecho una cantidad razonable de gracia. Quizá porque no acaba de decidirse y definirse entre la Adaptación para Chavales y la Animación Adulta, como pasa con tantas series de animación infantil/juvenil actuales. De manera que crea escenarios sugerentes y con una lógica retorcida pero clara, y a partir de ahí va desbarrando, intentando que el humor sea lo principal. Es decir, lo que se supone que deberían de ser los tan traídos Dibujos Animados. En fin, alguna vez tenía que pasar que me cayera en gracia algo de esto.

Han sacado en la BBC un spin-off de The A Word, se llama Ralph & Katie (UK) porque les sigue en su vida de casados y lo que podemos encontrar es tan cercano a la anterior serie que casi podría ser solo otra temporada. Con menos personajes y más centrada en estos dos. Aunque en teoría intenta mostrar los retos de la vida de casados, y supongo que hace un buen trabajo porque deja claro que es como cualquier otra relación de pareja. Bien por ellos, supongo.

Supongo que la obra original adaptada tiene seguidores o algo, pero lo cierto es que Reginald the Vampire (USA) es una serie de SyFy que parece casi de Nickelodeon. Supongo que es de los primeros para que pueda aparecer sangre, pero desde el momento en el que el personaje central que la da nombre a la cosa se comporta y actúa como un secundario… no vamos bien. Que lo mismo en esta época puede tener un pase, o lo mismo el piloto es muy de presentar la historia, o yo qué sé. Pero es una de las series menos interesantes que he visto en los últimos meses. Sí, en la tele pasan cosas, pero no me podrían dar más igual. A veces daban ganas de que fuera un sketch antiguo, algo de Kenan & Kel, y pasaran a lo siguiente. Si mejora en los siguientes capítulos ya lo diréis, porque yo me bajo de aquí antes incluso de subirme.

Estas ideas de series antológicas… bueno, algunas funcionan. Otras, como Summer Love (AU) no parecen tener mucho más que contar fuera del gimmick. En este caso, la misma casa en la que distintas parejas pasan sus vacaciones. Es cierto que al menos de The Guest Book hacen ya 5 años, así que la gente no tendrá tan fresca la comparación. Pero el problema es el de siempre: el conflicto es una chorrada enorme de crisis de mediana edad por parte de gente a la que se podrían comer los lobos sin que derramáramos una lágrima. Lo bueno de que sea antológica es que quizá la siguiente pareja que vaya por allí resulta interesante, lo malo es que no tengo intención alguna de quedarme a verlo si ya desde el piloto, que es tu carta de presentación, me estás colando esta cosa.

Hay días en los que me pregunto si ponerle el nombre se hace para ver lo que rasca, en Walker: Independence (USA) lo tengo bastante claro, sobre todo porque parece que se ha montado para agradar a los nuevos jefes. Así que han sacado una serie que de juvenil tiene poco, han montado un pseudo-western clásico y toda una serie de misterios y tramas entre los clásicos del género y el aún más clásico repertorio de las telenovelas y luego le han colocado lo de Walker como podrían haberlo llamado cualquier otra serie de éxito de la cadena. Si es que a la cadena le quedaran. Lo que puedo deciros que NO es es una serie de acción, igual que no lo es el reboot de Walker. Pero bueno, todo estará bien mientras no se entere Chuck Norris.

Supongo que la mano de Jeff Pope, y el buen hacer de los actores, especialmente su protagonista, Stephen Graham, pero también Andrew Ellis, convertirán este The Walk In (UK) que nos trae la ITV no solo en un éxito sino en algún tipo de referente. Lo cierto es que la manera de intentar montar una trama criminal para explicar la ascensión de la ultraderecha puede ser una manera de acercarlo a un público que solo quizá no haya estado prestando atención, que supongo que es una manera reconfortante de pensar que exponiendo la organización del asunto se podrá luchar contra ello. Vamos, que como serie bien, pero todo lo demás jaja no.

Esperaba casi cualquier cosa de Werewolf by Night (USA), incluso buenas. No deja de ser el especial para Halloween -o para el Halloween de Disney +, al menos- de la Marvel. Y lo primero que había visto era… bueno. Era. Quizá un poco parodia o grindhouse de saldo, de esos que por querer hacerlo falso acaban haciéndolo de baratillo. Y que la duración no llegara a la hora (¿eso significa que es un mediometraje? Me lo tendría que mirar, jaja) tampoco es que ayudara. Aunque siempre agradezco que, en caso de duda, las cosas cortas. Es inevitable verla y no pensar en una de las reinas de los -xploits, La bestia debe morir. Una verbena grandísima que iba acumulando cosas sin orden ni demasiado concierto, incluso con algo de misterio. Aunque sea solo porque parecen decidir tirar en dirección contraria.  Y es que aquí… bueno… parece más el anuncio de una colección de muñequitos… perdón… figuras de acción del universo oscuro, bueno, una parte concreta, de Marvel antes que una historia concreta, completa o… bueno, en general una historia. Así que, al menos, logra ser coherente con la marca: Meh. Muy Meh. Mucho Meh.


¡Libros que Salen! Unno, «Cocodrilario», Barker y más

Primero las amigas:

MemorIA de Laia Ruíz Mingote, ed. Foscanetworks

Una prueba de IA para restaurar la memoria de una paciente con alzhéimer en un futuro no tan lejano, una paciente mucho más macarra de lo que una casi nonagenaria parecería, une IA más exasperade de lo que su trabajo parece requerir, y un mundo en el que la memoria se conserva. Humor, aventuras y tortas tras esta premisa que va evolucionando por muchos y variados caminos.

Los caminos del engaño de Angela Porras, ed. Cicely

Una mujer en el México novohispano del S XVIII, el asesinato de su marido, la determinación de poner orden en lo que ha sucedido. Todo esto, partiendo de una persona real, Juana Gertrudis, y un hecho igualmente histórico, es lo que Angela Porras usa para montar esta historia que nos permite conocer mucho más del entonces y expresar muchas cosas del ahora.

¡Que entre la pila!

Pesadillas electromagnéticas de la ciencia ficción japonesa de Juza Unno, ed. Satori

Uno de los más importantes pioneros de la ciencia ficción en Japón, un nombre de importancia mundial, recuperado aquí por una editorial especializada en la traducción directa del japonés y el conocimiento de su cultura. ¿Cómo dejar pasar algo así?

Oh, Caledonia de Elspeth Barker, ed. Catedral

A principios de los ’90 se presentó esta novela, que podría haber sido escrita mucho antes aunque probablemente hubiera perdido parte del ingenio que mostraba. Porque lo que podría considerarse una historia campestre en la Escocia durante la guerra va expandiéndose a ampliar y criticar el modelo de novela campestre, en el que la imaginación y las lecturas van desplazando a la familia, porque lo que podría ser una historia gótica de paso a la edad adulta mantiene una tensión irónica con su propia historia que parece complacerse en descubrir hasta dónde puede tensar la cuerda.

15- Cocodrilario de Alicia Mares, ed. Horror Vacui

La novedad de Horror Vacui es una antología de relatos que nos presentan un México fantástico, entre la mitología y la alucinación, en historias que nos van presentando un mundo reconocible pero distinto al nuestro, con distintos grados de extrañeza y horror, y cocodrilos.

Clandestina de Marie Jalowicz Simon, ed. Periférica y Errata Naturae

Una historia real, autobiográfica, novelizada para explicar cómo fue la supervivencia de la autora cuando tuvo que esconder y esconderse su propia realidad durante el nazismo. Porque la existencia de una mujer judía, que en 1942 contaba con 19 años, y que decidió poner en claro sus memorias y andanzas poco antes de morir, nos explica mucho tanto de hasta dónde hubo que llegar para evitar el exterminio como de aquellas personas y organizaciones que echaron una mano, aunque no siempre al mismo sitio.

Maquillada de Daphné B., ed. Blatt & Ríos

Una mirada completa y variada del mundo del maquillaje. Como expresión, como industria y como muchas más cosas. Lo hace desde una óptica que es feminista pero es más cosas, porque desde su aspecto industrial hasta la parte personal tratada por su autora, trata también las muchas caras del asunto.

Mujeres de pluma de Gabriela Lima Grecco y Sara Martín Gutiérrez, ed. Piedra Papel Libros

Obra breve pero enjundiosa que nos habla de la censura del franquismo y las mujeres. Tanto las que lo sufrieron -y tuvieron que evitarla- como las que lo ejercieron. Una forma de acercarse a la problemáticas de las mujeres en la literatura durante el franquismo.

Morirán de forma indigna de Alberto Reyero Zubiri, ed. Libros del K.O.
Un caso tan importante como el de las muertes en las residencias es contado aquí directamente por el entonces consejero de Políticas Sociales. En aquel momento nadie hizo caso de sus peticiones o quejas, sin éxito. Ahora ha decidido sacar un libro contándolo todo, especialmente cómo sus propios compañeros del gobierno decidieron obviar todo lo que viniera de él aunque eso implicara dejar morir a miles de ancianos. Una historia escalofriante contada desde dentro.

¡Denuncia! de Sara Ahmed, ed. Caja Negra

Dentro de un volumen dedicado al activismo de la queja frente a la violencia institucional se nos habla de la importancia de la queja, de cómo acabamos viendo que puede ser la única manera de funcionar, y lo hacemos de la mano de Sara Ahmed, a partir de casos reales, de movimientos en primera persona que nos muestra que, incluso con sus problemas propios, y en el caso de la universidad americana, no podemos considerar la denuncia como algo negativo sino como una herramienta que acaba ayudando al activismo a lograr los cambios necesarios.

Chicas listas de Nathalia Holt, ed. Pinolia

Un documentado libro sobre las cuatro mujeres que ayudaron a configurar la CIA en sus principios, sus historias y actuaciones y, sobre todo, sus luchas para lograr una igualdad en los sueldos y el tratamiento con los operativos masculinos.

Tarzán de los monos de Edgar Rice Burroughs, ed. Nórdica

Recuperación de la novela original de Burroughs, todo un clásico de las obras de aventuras, en un libro con un diseño más actual -la portada es de David de las Heras-, que permite recuperar al clásico y tratar de entender el tremendo impacto que tuvo en la literatura popular.

El americano de Jeffrey Thomas, ed. Dilatando Mentes

Llega a España Jeffrey Thomas, no con una obra de sus series Punktown o Hades sino con una novela independiente, quizá algo más contenida en su mezcla de fantástico y horror, pero no por ello menos significativa. Porque aquí tenemos a un veterano de Vietnam que debe volver pese al choque psicológico y a las secuelas corporales que supusieron la guerra, y debe hacerlo por lealtad a un antiguo amigo de la época. Pero lo que encuentra, tanto en un par de compatriotas como en el pasaje, le irá sumergiendo en un lado oscuro que a ratos hace que este thriller se adentre en regiones del fantástico y el horror. Una obra peculiar, sin duda.

Un juego letal de Diana Urban, ed. Obscura

Un nuevo thriller juvenil de Ubran, en este caso con una joven a la que obligan a realizar retos para mantener a salvo a su hermana.

5- La perla del dragón de Yoon Ha Lee, ed. Duomo

En esta mezcla de fantasía y ciencia ficción de Yoon Ha Lee, parte de la iniciativa de Riordan para que aprovechen su propia mitología, usa la mitología coreana que incluye espíritus zorro o la perla del título, pero lo mezcla con Cadetes Espaciales y con una fuerte importancia de la familia.

Fuera de lugar (1, Granja Peapod) de Lucy Knisley, ed. Anaya

El primero de los títulos de la Granja Peapod encuentra a la protagonista teniendo que dejar su ciudad para ir al campo, a vivir junto al nuevo novio de su madre y su hijas. Teniendo que aceptar esa separación de todo lo que conocía y quería y, sobre todo, el mal carácter del novio. Ofreciéndonos un cómic juvenil agridulce y costumbrista, pero que esperemos sirva para continuar viendo la obra de Lucy Knisley en España.

La llamada de las sirenas (10, Anna Kadabra) de Pedro Mañas y David Sierra, ed. Destino

Y ya van 10 números del auténtico éxito de Anna Kadabra en España.

Cómo construir una casa encantada de Frank Tupta y Kyle Beckett, ed. Picarona

Un encantador y muy divertido libro infantil, con unas ilustraciones muy expresivas, acercándose a Halloween.

Flor de leyendas de Alejandro Casona con ilustraciones de Francisco Rivero Gil y Elena Odriozola, ed. Modernas El Embudo

Recuperación de todo un clásico de la segunda república en el que Casona acercaba los cuentos populares -de distintas tradiciones- a los jóvenes. Y que aquí ha sido recuperado con toda la fidelidad posible al original.

Nos leemos


Bueno, pues parece que la reina ya está suficientemente muerta y se pueden volver a emitir las comedias inglesas que se han ido acumulando. La primera de las cuales es Am I Being Unreasonable? (UK), una nueva serie de Daisy May Cooper que tiene unos problemas muy parecidos a la anterior. Su parte está bien, ella es una gran actriz cómica, pero parece que no sabe o no quiere pasarse a la parte dramática cuando toca y, en realidad, toda esa parte no acaba de funcionar. Quizá por organizarlo como serie de seis episodios cuando podría haber valido como un único capítulo, quizá porque tampoco tiene mucho sentido en general, quizá porque la forma de presentarla es un revoltijo. Tanto da. Y es una pena porque sólo con la presencia de Lenny Rush, que tiene 13 años pero que le da perfecta réplica a Cooper y se come a prácticamente cualquier otro actor de la serie, debería merecer la pena echarle un ojo. Pero lo cierto es que acaba siendo casi el único motivo para verla, con Cooper naufragando y una serie que a fuerza de alucinada hace aguas.

No sé por dónde empezar con Bali 2002 (AU), probablemente con que os alejéis de ella. Parece que es la temporada de hacer repaso a sitios en los que hayan matado a turistas o algo, pero lo cierto es que todo lo que consiguen aquí es una narrativa en la que los balineses importan bastante poco y todo parece centrarse en los turistas australianos y británico, eso cuando no están siendo aburridos y reiterativos, o cuando no están haciendo una especie de porno emocional sobre los atentados. En fin, que no, que un espanto, que cuanto más lejos mejor.

Tiene The Empress (O) (AL) una de esas espectaculares direcciones artísticas en los que a ropas y peinados se refiere, también los decorados o como queramos llamarlo -que a ratos parecen un poco… ¿cuál es el equivalente pixelero del cartón piedra?-, los actores son correctos y la historia es un enorme psé. Dentro de esa corriente tan inglesa de revisitar periodos históricos de una manera a la vez inventándose lo que les da la gana pero añadiendo una capa de roña aquí y allí para parecer realista. Casi me extraña estar viendo Netflix y no una coproducción con Starz o Showtime. En fin, supongo que esto tiene sus fanses, pero me temo que no soy yo.

Al menos Finding Happy (USA) es bienintencionada aunque se le note el problema de que Bounce debe de haberles aceptado un presupuesto que les llega solo para ir a la esquina. Es cierto que no es que sea muy original con todo el Grupo de amigas y sus cosas, pero se nota que quieren contarlo desde un cierto verismo antes que el tradicional -y notablemente aburrido- intento de telenovela o de intensidad. En fin, qué le vamos a hacer.

Que espanto y que horror Inside Man (UK), una de esas series que tiene a dos actores de teórico prestigio como son Tennant y Tucci y les pone a hacer una cosa pretenciosa y poco amalgamada de guión, más ocupada en que las escenas queden bonitas que en que tengan sentido, y con una capacidad a la vez de sacar pecho y copiar cosas. Me ha parecido tan mala que he tenido que ir a ver quién había conseguido tanto dinero para masajearse el ego: Steven Moffat. Debí de habérmelo imaginado.

Esto de que se haya levantado la prohibición de las comedias en UK ha acabado trayendo incluso a las que aún falta como un mes para que se estrenen en su emisión tradicional. Si alguien es capaz de explicarme por qué Channel 4 ha decidido que I Hate You (UK) esté ya a disposición del público en el digital All4 pero no esté disponible hasta el 13 de octubre en su emisión tradicional… bueno. Por lo demás, es la típica serie de amistad entre dos mujeres jóvenes que une aquí historias de extraña pareja y que intenta ser rompedora. Yo sospecho que estoy tan lejos de ser público de esto como de esa teórica Animación Adulta, ideas como la de ‘salir con señores mayores’ resulta que ya las he visto y tampoco me parecen muy inteligentes para el piloto. Pero, en fin, allá cada uno con sus gustos.

¿Es Jungle (UK) el resultado de una apuesta? Un taller de creación para drilleros -es lo de después del trap– que les hizo pensar que podían montar su propia historia mitad neo-noir y mitad neo-musical. Y ha hecho falta que Prime la estrene para que quede claro que no, que no pueden. Que un conjunto de ideas tan vistas que si fueran fotocopias en papel no se leerían, con un reparto de músicos que claramente no habían intentado actuar antes… ni tampoco durante, y con unos productores que no parecían estar muy ocupados en… nada. Las partes técnicas pueden salvarse, incluso destacar en algún momento, pero si te falla el guion y la interpretación sólo funciona mientras estás cantando -y no decides que sea cantado TODO- ya me diréis de qué sirve.

Lo que puedo decir de Karen Pirie (UK) en general es bueno pero tiene un gran PERO. Y es que es una serie policíaca de corte clásico que introduce un cierto humor y lo hace de manera agradable, puntos sin duda a su favor. Pero se pasa tres capítulos para un solo caso. Que es una serie inglesa, son sus tradiciones y hay que respetarlas. Vale. ¡Pero entonces que cada capítulo no dure DOS HORAS! Si ya me cuestan las series con capítulos de una hora, y tengo que hacerme a la idea con los de hora y media el encontrarme con un capítulo de dos horas me ha hecho replantear la posibilidad de organizar yo mismo los capítulos, que me gusta mucho Val McDermid -cuya obra se adapta aquí- y puedo entender las ‘adaptaciones a los nuevos tiempos’ porque a fin y al cabo Un eco lejano es una novela de hace casi veinte años. No comparto esta pasión actual por convertir todo lo que antes era ‘escribió un libro’ o ‘era periodista’ en ‘hizo un podcast’ pero la puedo entender. Pero… ¿dos horas cada capítulo? Alguien tenía que probar este formato, muy bien, ahora ya podemos no usarlo nunca más.

Es sorprendente cómo ser un Spectrum Original puede parecerse a algo que la TBS hubiera rechazado. Lo cierto es que Panhandle (USA) parece la versión reconstruida de memoria por alguien que hubiera querido contar a la vez The Glades y cualquiera de las mil serie de Excéntrico Asesor de hace mínimo un lustro empezando por motivos obvios por Monk, Balthazar y Endgame. La mayor parte de las cosas están más que usadas -peor aún, mejor usadas- en todo tipo de series similares: Desde la mujer muerta del investigador a sus problemas mentales agravados por esto a la idea de Uh, Florida, a todos los giros. Hasta el punto de que cuando hace aparición uno de los tropos policíacos más de derechas me he ido a ver si es que había alguien de Bones. Efectivamente, una de las co-creadoras ha estado en esa, Juez Amy y similares. Creo que usa ese tropo mínimo un par de veces por serie. En fin. Una pena, es claramente una oportunidad perdida pero podría haber estado bien.

No sé en qué momento decidió Netflix que lo que necesitaban para Halloween era un montón de cachorritos muertos, pero aquí estamos, con los Phantom Pups (USA). Una de esas series de la gente de AirBud que, como de costumbre, es una cosa sencilla, casi pre-escolar. Un tanto fuera del aquí y el ahora. Pero, claro, más lejos aún está la posibilidad de que algún peque pregunte que por qué son fantasmas los perritos. Eso sí puede ser divertido de ver.

De nuevo la sensación de que estoy ante la serie blanca de una serie anterior -o varias- llega con esta Reasonable Doubt (USA) que parece decidida a usar las sobras de telenovelas y series de abogados para montar algo que con mucha dificultad aguanta. Sobre todo porque para cuando va a llegar el punto central del caso ya estás tan aburrido que te da igual. Como si quiere la protagonista ponerse en ropa interior otra vez. Lo único que ha logrado sorprenderme es que pensaba que era un señor blanco intentando imitar una serie de BET y resulta que no, que es una creadora afroamericana. Qué le vamos a hacer, también ellas tienen derecho a ser mediocres y tener trabajo.

Está claro que en The Rookie: Feds (USA) los de la ABC se han pensado lo que ofrecer y cómo ofrecerlo. Y lo han hecho a partir del éxito que es The Rookie. Salvo que aquí en lugar de una serie de lugar de trabajo ambientada en la policía -en fin- han decidido presentarnos un giro a las series de FBI que están en marcha, tanto Mentes Criminales como FBI. Y, en ambos casos, han cogido elementos de la serie original -incluyendo el inevitable cameo de Nathan Fillion en el piloto- para montar este giro. De ahí que la grandísima Niecy Nash sea ahora el centro. Su carisma arrollador y su capacidad para generar ‘buen rollo’ es similar al de Fillion, y si bien en series como Claws -con un contexto igual de festivo- o en la reciente Dahmer -en versión más oscura- podíamos verlo aprovechado para mostrar también filos y pinchos, aquí tenemos a la versión agradable más cercana a su trabajo en Reno 9-11.  A su alrededor ponen versiones con un punto de excentricidad de los clásicos de toda la vida -el agente que sigue el reglamento, la que necesita una segunda oportunidad, la joven entusiasta- para intentar disimular que es la insufrible decisión de que todo sea un equipo. Pero se nos ofrecen suficientes explicaciones -ya se cuidan ellos- para contar por qué es diferente de lo que suele hacer el FBI y por qué es necesario. Igual que reconoce su propia existencia como copaganda para introducir el drama familiar: Un padre que fue acusado erróneamente, que ha sufrido el racismo y la injusticia del sistema, que es uno de los principales promotores del movimiento para recortar el presupuesto de la policía, que trabaja para la comunidad y que señala lo que el FBI ha hecho tradicionalmente a los movimientos sociales. Por supuesto está ahí puesto para que esa voz sea oída pero se mande el mensaje de ‘pero al final todos nos queremos’. Porque una cosa es que sean conscientes de que son propaganda y otra que vayan a hacer algo efectivo. Así que, en resumen, una serie tan agradable y ligera como era de esperar que intenta repetir la fórmula en un cuerpo distinto en el que va a ser mucho más complicado que las comparaciones no se lo coman. Al fin y al cabo la diferencia entre la policía local y la federal está ahí desde el principio. Veremos si Nash logra tirar de ella.

Ya iba tocando una serie policíaca ligera y agradable, este So Help Me Todd (USA) es indudablemente de la CBS, blanca en casi todos los sentidos y más cercana a las series de películas policíacas de la semana que se hacen en Hallmark que a Puñales por la espalda. Pero tiene parte de esas vibraciones que ofrecía Psych, aunque está claro que estamos aún muy lejos de aquel desmelene, y habrá que ver para dónde tiran. Porque a lo que juega, por encima de todo, es a la extraña pareja que, sin embargo, aquí son padres e hijos. Y que están en exactamente el rol que se espera de ellos, cero subversión aquí. Skylar Astin es un investigador privado vocacional, mentiroso compulsivo, aficionado a todo tipo de cacharros y perpetuamente sin un duro. Marcia Gay Harden es una abogada de éxito, meticulosa, estirada, controladora, criticona, pero sobre todo es una persona que sigue todas las reglas hasta el ridículo. Y su personaje es la madre del otro personaje, claro. Así que las dinámicas entre el hijo bala perdida y la madre estirada hacen una versión de los buddy cops tradicionales. Una en la que, no puedo creer que pueda escribir esto, no hay un Equipo de Apoyo, sino Secundarios. Por un lado en lo familiar están los otros dos hermanos, sus parejas, algún descendiente… por el otro lado está lo profesional, con otra abogada del bufete de la madre que sirve también de interés romántico, y con un administrativo incluso más estirado que la madre para usarlo de alivio cómico. Ahora mismo la pelota está en el tejado, pero si deciden ir por una mezcla de humor y casos ‘como en los viejos tiempos’ -el ejemplo más claro que se me ocurre ahora mismo es Crazy like a Fox, que era lo mismo pero al revés. En España se llamó Loco de remate o algo que entendía casi tan poco el juego de palabras original.- e incluso hacen como Psych y llevan más allá todo el humor y surrealismo, para mí será más que un éxito. Si deciden tirar hacia el lado contrario y montar algo como el espanto americano de Los misterios de Laura, saldré en dirección contraria. Puede que simplemente se quede en este tejado, en su versión CBS de una de esas series de telefilmes del Hallmark Channel (Curious Caterer, Aurora Teagarden, Mystery 101, Morning Show Mysteries, Gourmet Detective, etc…) pues… bueno… al menos será buen forraje. En cualquier caso, pienso seguir viéndola.

Me cae razonablemente bien Dylan Moran, además esta Stuck (UK) se iba a haber estrenado en la  BBC Two el día que falleció la reina y hasta más de quince días más tarde no ha visto la luz. Tampoco es que importara demasiado porque es una obra sencilla, que tira mucho del buen hacer del susodicho y de su co-protangonista, Morgana Robinson, no tiene mucho más que ofrecer. Pero al menos es corta.

No sé qué han hecho, pero la BBC no le ha dado ni un trailer. Tsch.
Los problemas para estrenar una serie -o desarrollarla, o a saber- hacen que esta This England (UK) se haya quedado enormemente anticuada pese a apostar a la carta de la cercanía. Porque ni Johnson -el sujeto de la serie- está en el poder, ni hay una Reina, ni se habla ahora mismo en UK de cosa distinta que el espantoso trabajo de Liz Truss como PM y las terribles repercusiones que está causando. Así que encontrarse con esta serie que pretende… bueno, ellos sabrán lo que pretenden, suena tan a historia antigua como hacer una sobre Cameron, May o lo que sea que tengan dirigiéndoles tras el desastre del Brexit. Que parece mentira que lleven 3 primeros ministros en seis años. En fin, supongo que tendrá un interés antropológico histórico. Quiero decir, cuando se estudie dentro de unos años dentro de la manera en la que los ingleses decidían representarse a si mismo y a su historia reciente.