EstíoVitalBoyesca

Independientemente de lo cursi que sea el desarraigo musical que nos establece en la tele y lo torticeros y sucios, de una oscuridad opaca en su desarrollo y una progresiva estupidización en el reflejo iluminado que muestran en nuestras pupilas, hay momento en que uno no puede más que alegrarse de su existencia. Sí, estáis de suerte, esta semana no hay diatriba enmascarada a la realidad, esta semana ha venido un amigo a casa y me ha encendido el televisor así que por fin he podido ver lo que allí echan y, si lo llego a saber, no acepto el puesto de comentarista, para esto podría haber estado en opinión todo el tiempo. Pero tranquilos, la agradecida situación estival, con todos esos cuerpazos incitándonos al consumismo, ha servido para aplacar mis ánimos y para que llegue a descubrir que aún a estas alturas siguen existiendo esos concursos de musiquitos.

La estomagante realidad se enfrenta cara a cara y no puede salir huyendo, el ahora despeinado y alcohólico de la situación, la garra de las mujeres que no dudan en retorcerse, enroscarse y ofrecer a cámara todo lo que pueden o todo lo que tienen, juntado con la falta de una verdad moral tras la música, lejos de Chet, lejos de Birdie, de la jodidamente inmensa música de Nueva Orleans, lejos de todo el mundo real, de toda la música con alama, servida por clones mecanizados que no saben más que mostrarse como turbias muñequitas que tratan de golpearnos como engendros tentadores surgidos de la artificial, inteligente y conmovedora AI, ese regalo que el niño Spilberg nos legó a la humanidad para redimirse de los tremendos tostones edulcorados que suele defecar.

Escuchandomente que te escucha pesada y magistral la televisión escupe que los americanos, esa gente tan lista, han decidido meter en uno de estos programas a Jennifer López, la proclamada portadora del mejor culo del mundo. Y, en realidad, otra muñequita de plástico sin alma. Qué horror tocar ese culo, penetrarlo, jugar con él. Qué metáfora tan perfecta de la situación de la música en televisión, reducido a la mínima expresión y el máximo rendimiento, mostrando como todo el desgarro que puede causar acaba limitándose a la bien delineada hendidura vertical, mezcla de melocotón y de producto de la señorita Pepis. La turbia voz de una señora llamada Ella o los extraños coqueteos de Edith Piaf no les importaría tanto a estos señores como la posibilidad de lucir un culito más limpio y falso que el de una Barbi. Y es una pena. Una pena para la música, una pena para la televisión y una pena para mí, que no sé cómo se apaga el televisor.


EstíoVitalPampero

Adoro que JLo, el nombre por el que ahora conocen a Jennifer López, tenga muchas posibilidades de ser nueva jueza de American Idol, que ya saben ustedes que es como el Operación Triunfo de acá. Yo es un programa que no miro porque no es suficientemente importante, ni salen los años setenta ni nada, pero como todo lo que sea escalar posiciones me interesa estoy al tanto.

El triunfo de de JLo es (como tantas otras veces) un ejemplo de la ascensión poderosa de los latinos. Especialmente si tienen un físico rotundo ( como ya he demostrado) como su culo. ¿O pensaban que hablaba de mi tripa? No saben más que pensar boludeces.

Estoy pensando (No, bueno, reflexionado que ahora soy como más profundo) que menos mal que ya estoy situado y no tengo que pensar en más cosas que poner una buena foto de la cola de JLo acá al lado. Quizá incluso podría poner un tutorial para bajarse sus fotos o algo que me traiga visitas (visiiiitaaaaaas) sin necesidad de mancharme las manos. ah, que tiempos aquellos cuando hubiera tenido que escribir “El Diario del Culo de JLo” para que me hicieran caso.

Como ya no me toca esas cosillas les dejo a ustedes solos que yo ya he cumplido con el post del día y así puedo dedicarme a mirar a la JLo por bien del entendimiento panamericano, a ver si así me olvido de los pelotudos del fútbol.


EstíoVitalWeb

El culo de JLO, nuevo juez de American Idol.

Yo sabía ya que cuando llegara el momento aquí en VayaFórmuladedeVerlaTele seríamos los primeros en poder daros este escoop. Tras revelaros todos los secretos de las últimas series bastante corales que se estrenarán en nuestro país en septiembre y dar el repaso por los macizorros y las buenorras que centran nuestra atención con su capacidad… expresiva… ha llegado el momento de ponernos serios y hablar de esos programas americanos que tanto nos importan a los que tenemos internet. Concretamente de American Idol, la más importante de las entrañables copias de OT.

El caso es que estaba yo tratando de lograr más imágenes para nuestros post y preparando el siguiente resumen de un capítulo de la serie de éxito del momento: Rocky Blues, (en el que tengo que protestar porque casi no aparecen combates de boseo) cuando me sobrevino esta gran información.

VayaFórmuladedeVerlaTele ha tenido acceso a la información que nos ha dicho que, bueno, está pendiente de confirmar pero como aquí cobramos por post la pongo y luego cuando la confirme pongo un post de ¡Confirmado! y todos contentos, ¿no? De manera que ahora sabemos que tras la marcha de Ellen DeGeners, quien a su vez entraba para sustituir a la sobria jueza y favorita de este humilde redactor vuestro Paula Abdul-Jabar, de su puesto como jurada en American Idol el hueco lo va a rellenar el culo de JLO (guiño guiño codazo codazo) que ha sido contactado por los responsables televisivos para evitar que siga la huida de espectadores después de la marcha de Simon Cowell, el Risto Mejide americano.

Por lo visto, tal y como hemos traducido la noticia original del inglés que… nos han venido a contar al oído… un inglés… no es que tengamos un RSS de noticias americanas que traduzcamos ni nada de eso, eh, que aquí somos honra’os y cabales, pues así si “sharp” significa redondo entonces sólo puede ser su culo así que lógicamente lo que les interesa es enfocarlo las más de las veces de manera que podemos afirmar y rotundamente revelamos que su participación como jueza será al estilo Ace Ventura. Cuando el Babelfish nos asegure que es “gauge” y si tiene algo que ver con salchicha ampliaremos la noticia.

Hasta entonces, hasta entonces.


Vacantes

Cuando llega el verano hay un par de temas que no fallan porque el mensaje es el medio. O, mejor, el tema es el tema. Rara vez vemos programas centrados en Es invierno, otoño, primavera pero siempre hay gran cantidad de programas de Verano que se centran en, básicamente… que es verano. Una especie de “Navidad de dos meses”.

Dentro del tema se pueden organizar programas siempre que cumplan con los parámetros: gente divirtiéndose, apología del destape, teórica ligereza y grandes referencias al sol, la arena y el agua. Es cierto que en la montaña también es verano pero el icono es el icono, amigo, así que todos a la playa. Lo importante es tocar todos los tópicos y repetir mucho la palabra comodín fresco. Habrá reportajes frescos, colaboradores refrescantes y chapuzones en el tema. Parece imprescindible que en verano los programas hagan aguas.

Las vacaciones son, además, material ficcional. No sólo en las noticias, también en las ficciones serializadas y en los telefilmes —¡incluso en las ocasionales y cada día más infrecuentes películas! — aparecerá el tema nos vamos de vacaciones que sirve para la doble vertiente de explorar el asunto turístico versión que-hermosa-eres y la convivencia difícil que cualquier trastorno grave suponga. Esto es, irse de vacaciones es más una costumbre inducida que algo realmente útil y natural, el famoso cambio de aires sirve más para mostrar tensiones y añadir nuevos problemas que para relajarse porque, básicamente, relajarse no está nunca entre los logros vacacionales básicos.

Por cínico que pueda resultar, las posibilidades de que se monte un mini-exodo, haya que aclimatarse a un nuevo ambiente, se den las tradicionales sorpresas de alojamiento y transporte, pueden producirse cambios en lo s planes y existe un factor hay-que-pasárselo-bien que obliga a visitas y eventos que logran cansar al más tranquilo veraneante.

Asuntos todos ellos magistralmente tratados en los capítulos antepenúltimo y penúltimo de la primera temporada de Modern Family, sea todo dicho.
Es difícil explicar dónde empieza esta tradición aunque sí se puede señalar una recurrencia desde los noventa en las series Disney o de la cadena ABC — propiedad de la Disney, claro — que al llegar a un cierto nivel de popularidad o episodios tenía que realizar uno de sus capítulos por narices en Disneyworld. Yo y el mundo , Sabrina o Padres forzosos pero también “Roseanne . No, Twin Peaks no, pero no hubiera desentonado mucho. Últimamente salen menos, ni Lost ni Alias los tuvieron, pero si bien Mujeres Desesperadas parece siempre estar a un paso de acabar allí parece inevitable que sea Modern Family la que acabe recuperando la tradición.

En todas ellas —tomadas como paradigmas de este tipo de episodios, aunque no sean los únicos— existe una muestra de estas tensiones que, por regla general, encuentran su arreglo y solución gracias a la belleza y buen rollo de la localización que para eso estamos de sinergias.

A ustedes les parecerá que esto aquí y con —pongamos— Benidorm no podría funcionar pero el hecho es que ya se ha probado. Lo que pasa es que aquí somos más de otras tradiciones, como aprovechar el verano para echar los capítulos especiales de las series extranjeras… dedicados a la Navidad. Evento pro evento y con la habitual capacidad para programar de las cadenas españolas, raro es el año que no se aproveche para el verano alguna serie desde el principio de su temporada que, como ya sabemos, tienden a ser en otoño, lo que facilita que en un par de emisiones se acabe llegando a esos especiales navideños que pueblan nuestras vacaciones en todas las cadenas y resultan, obviamente, refrescantes.

Obviamente el tópico veraniego se completa con los programas avanzando su regreso. ¿Habéis leído algo sobre lo presentado en la Comic Con? Gracias a un brillante ejercicio publicitario la principal convención de o sobre Cómic del mundo — sí, lo sé, he visto birlibirloqueantes cifras que tratan de demostrar que no lo es. No les creo— se convirtió en uno de los principales eventos fan y de difusión de series y noticias. También los intentos de promover series —además de las películas, digo— que se van a lanzar o que presenten nuevas temporadas, algo que tienen fácil cuando el tema acompaña como en Chuck o No Ordinary Family pero que es más complicado de explicar con Glee o Dexter. Ahí tenemos una gran plataforma que, además, sirve para que las cadenas de aquí tengan material para promocionar sus próximos lanzamientos o sus nuevas temporadas.

Yo prefiero no hacerme ilusiones. A estas alturas hablar de series futuras sólo sirve para que acaben siendo las más lamentables de entre todas. Da igual que lo dirija Darabont sobre un cómic de Kirkman y lo guionicen entre ambos, yo ya no me hago ilusiones sobre nada.

Y termina con los programas despidiéndose. No, no os preocupéis. Esta columna no cerrará por vacaciones, aquí estaremos para terminar de tocar el gran tópico final de las vacaciones, la gente que sigue en la brecha. Aunque sea, como en nuestro caso con un contenido algo diferente.

Mientras tanto disfruten —los que las tengan— de sus vacaciones y no pierdan de vista El Tiempo, que al fin y al cabo es el programa de ficción más visto de la tele.


Desferados

Quizá alguno de mis silentes lectores no lo sepa pero durante las últimas semanas se ha celebrado un mundial de fútbol. En África, concretamente, pero iban selecciones de todo el mundo; incluida la española. El caso es que la curiosa relación de la televisión con ese deporte parecía predestinada a ser explorada a fondo, como en una colonoscopia del interés público.

Ciertamente lograr un 82% de cuota en su último encuentro y pasar a la historia de los grandes programas de televisión —aunque sea sólo por las cifras manejadas— parece que podría llevarnos a suponer que se buscó una manera de narrar el encuentro que enganchara al espectador, algún tipo de producción o de montaje, de dirección visual, un algo. Pero no, tuvieron que poner el interés de casa porque la emisión no pudo ser más ramplona. Miento, sí pudo serlo, como en alguno de los anteriores partidos. Me aseguraron que las técnicas no ya televisivas sino cinematrográficas están a la orden del día en la liga española, que hay cámaras superlentas y repetición de detalles. Que se respeta la acción para no interrumpir el interés —o presunto interés, ustedes comprendan que yo pudiera aburrirme— o que se intenta envolver en espectáculo lo que ocurre en el campo.

Quizá sea por la inmediatez del asunto, pero me sorprende que las retrasmisiones deportivas —estas en concreto— no hayan intentado modernizarse con el paso del tiempo. No digo rodarlas al estilo de acción moderno porque si le hacen un Bourne a los espectadores les puede dar un ataque, pero sí buscarle un estilo nuevo.

Lo sé, soy la peor persona posible para juzgar que el estilo es anticuado, al fin y al cabo el fútbol ha cambiado lo justo en año y sigue siendo un deporte popular pese a sus trasmisiones. Pero si no ha habido novedades en la imagen — o incluso las ha habido para peor, que no señalar de algún modo la repetición de jugadas con una gran R, un cambio de color, una cortinilla de flashback, algo, sólo sirve para que los espectadores tan poco duchos en el asunto deportivo como yo nos perdiéramos— en la locutación ha ido a peor.

Cierto es que en la radio tienen que dar sensación de urgencia para acrecentar el interés, en la tele es difícil tratar de engañar al espectador porque ya está viendo lo que ocurre de manera que la presencia de la imagen rompe la suspensión de credulidad. Pese a lo cuál el colectivo de espectadores que superponen la narración radiada a las imágenes televisivas es tan numeroso que daría para un estudio. Cierto es que podría parecer más alocado poner en silencio el televisor para poner de fondo una pieza de música clásica — que acabaría siendo una de cada tres veces por las leyes televisivas el Carmina Burana— o la alegre tonadilla de Benny Hill, cada uno con sus parafilias hace lo que quiere aunque no deja de hacerme dudar: ¿Pondrán sus propias risas enlatadas en las series que no las llevan para que haga más gracia?

En cualquier caso, es comprensible no escuchar a los comentaristas por la mezcla de trospismo y tautología que derrochaban. ¿Cuál es la función real de las Voces en Off? ¿Qué finalidad deberían de tener? ¿Qué tipo de comentarios son pertinentes? En un principio la idea de narrar el partido se imagina como limitarse a intervenir para explicar datos técnicos, adelantar información o realizar apuntes sobre jugadas poco claras —poco claras debido a la técninca televisiva usada, claro— de modo que pudieran ser sustituidos por esos divertidos bocadillos de infomación de las cadenas de vídeos musicales. En lugar de eso hablar de sus cosas, hacen comentarios a destiempo y explican lo que pasa en las imágenes por claro que resulte. En resumen: están unos cuantos peldaños por debajo de Tom Servo y Crow T. Robot así que no puedo dejar de sorprenderme de la falta de innovación en el campo.

Al final todo esto sirvió, claro, para algo. Y no me refiero a comprobar las diferencias entre Oliver y Benji y el fútbol de verdad —por ejemplo, los partidos son en campos más pequeños y duran menos pero resultan mucho menos interesantes de ver— me refiero al Momento Hollywood vivido una vez concluido todo. El capitán del equipo, portero y buen chico, un all spanish boy está visiblemente conmovido por la victoria, enfrente tiene a su novia, la periodista profesional pero guapa que ha visto criticada hasta el exceso su presencia allí —un gran tema para el debate: ¿no era una gran oprotunidad para ella? ¿cómo iba a decir que no?— de manera que la presencia de ambos en pantalla confluía de manera irremediable hacia ese beso de happy end que cualquier guionista sabe que tiene que poner si la historia ha seguido por sus cauces.

Es decir, es un beso completamente irreal.

No me malinterpreten, el beso surgiría de los sentimientos reales y estaría lo menos preparado posible, no lo dudo, pero el condicionamiento para el beso, las circustancias que condujeron a él tenían más que ver con años de cultura visual adquirida, como esperar que un ricachón se caiga a la piscina en una fiesta o que ese idiota se resbale con la cáscara de plátano. Por eso todo el mundo rugía que se besaran, independiéntemente de dónde estuvieran viéndo el partido. ¡Era un momento clásico que tenía que suceder! No sólo estábamos antes una situación externa, también tranquilizaba nuestra capacidad para reconocer la realidad inverosimil de los relatos clásicos —épicos, supongo que dirían en este caso— de modo que no era tanto un beso esperado o histórico como la agradable y cómoda sensación de estar asistiendo a algo inevitable cuyo desenlace conocíamos.

Y si piensan que toda esta columna era en lo que yo pensaba mientras se jugaban los partidos dejenme decirles dos palabras: es cierto.


Sarkkys

Ya tenemos los candidatos a los premios Emmy para esta temporada. Pero, la verdad, este año es tanto más interesante lo que se ha quedado fuera que lo que se puede comentar de lo que ha caído —y que se centra en que Good Wife, Modern Family y Glee han logrado un montón de candidaturas pese a estar en su primer año y que el SNL ha marcado un nuevo record de candidaturas a un único programa— que he creído conveniente en mi infinita humildad otorgar mis propios premios de compensación, los Sarkky.

Los Sarkky se entregarán hoy tras una intensa deliberación conmigo mismo que nos ha llevado a escoger entre los olvidados de, francamente, demasiadas categorías. Así que aquí tenemos a nuestros ganadores.

Actor Secundario Drama
Walton Goggins por Justified
Convertir lo que parecía un personaje de un capítulo en uno de los centros —argumentales, morales, discursivos— de una serie merecía alguna recompensa, de momento se lleva el Sarkky.

Actriz Secundaria Drama
Lisa Edelstein por House
Podríamos discutir todo el día si el personaje de Lisa Cuddy es secundario o principal, lo que no creo que tenga discusión es el magnífico trabajo de Edelstein que ha permanecido sin recompensa… hasta ahora.

Actor Drama
Timothy Olyphant por Justified
Olyphant es mejor actor de lo que suele parecer y su personaje chuleta de Justified merecía un mínimo de atención. Para eso estamos.

Actriz Drama
Katey Sagal por Sons of Anarchy
Si algo resulta difícil de creer es que el estupendo papelazo de La Sagal en SoA haya pasado inadvertido. El Sarkky es una reparación menor.

Guión Drama
Service de Sons of Anarchy
El undécimo episodio de la segunda temporada de Sons of Anarchy es una muestra de lo que podría haber estado nominado aunque fuera sólo por la carga dramática con el personaje de Oppie. Quizá esta sea una de las categorías en que resulta más complicado tener sólo un Sarkky.

Actor Secundario Comedia
Danny Pudi por Community
Otra de esas categorías es la de secundario cómico en la que se han tragado no tanto a Piven como a los repartos de Cougar Town y 30 Rock. Sin embargo el Abed de Community es un personaje clave que debería necesariamente de sacar algo de su primer año.

Actriz Secundaria Comedia
Kaitlin Olson por It’s always sunny in Philadelphia
Un premio que hubiera redimido en parte el completo olvido en el que está sumida la serie. Sí, quizá debiera ser en otra categoría pero dejemos claro que no nos olvidamos de ellos.

Actor Comedia
Ed O’Neill por Modern Family
No creo que nadie pueda explicarme cómo O’Neill logró no ser nominado ningún año por Matrimonio con hijos, la serie que compartía con Katey Sagal, pero lo que es indignante es que cada adulto de Modern Family haya logrado una candidatura… salvo él. El Sarkky a penas empieza a ser una reparación histórica.

Actriz Comedia
Courtney Cox por Cougar Town
Hablando de gente que nunca ha sido candidata, el mantener alejada de los premios a Cox parece un castigo por algo que desconocemos y a lo que su papel central en la progresivamente mejor Cougar Town no ha servido de gran cosa. Menos mal que estábamos nosotros.

Guión Comedia
Modern Warfare de Community
El del Paintball es, sin duda, uno de los grandes capítulos de todo el año y uno de los mejores capítulos unitarios de la década. ¿Cómo se les ha podido pasar por alto si casi justificaría una edición independiente en DVD? En cualquier caso, aquí está el Sarkky acreditativo.

Serie Drama
Sons of Anarchy
La progresiva mejora de calidad de la segunda temporada desbanca a la sorprendentemente omitida House y a la recién llegada Justified en el apartado de drama. Quizá el problema sean las motos, quizá sean los principales, el caso es que Sons of Anarchy está entre lo imprescindible y no se nos puede olvidar.

Serie Comedia
Community
Parece que los Emmy tuvieran algo personal con la serie, nuestro comité, desde luego, lo tiene a favor. Uno de los Sarkky más merecidos sin duda.

Como yo sé que a continuación llegan las quejas por no haber hablado de lo que hay aquí voy a aprovechar para una segunda parte de la ceremonia en la que repartir 13 Sarkkys, 13 a diferentes momentos televisivos hispanos, que no se diga.

Premio al actor principal a Dani delcantodelloco por Dicción: Imposible.

Premio a la coherencia empresarial Chicas de hoy en día al encargado del cast femenino para La Sexta.

Premio Flashforward la serie que rompe épocas para Águila Roja.

Premio a la miniserie más vista —y no vista— a No soy como tú por Esta no es otra estúpida película americana .

Premio Cuentos del Mono de Oro al comentarista del corazón para Belenesteban.

Premio Dharma & Greg a la mejor tertulia improvisada desde cero para el final de Lost en Matinal Cuatro.

Premio a la sensibilidad social a Los Manolos por No te rías que es peor.

Premio Física o Química a la labor de un presentador para Pablo Motos.

Premio al evento social del año a Hermann Tertsch por Cheers.

Premio Candy, Candy al mejor lloriqueo por el injusto trato recibido para Jorge Javier Vázquez.

Premio al comentario político y social a Eduardo Garcia Serrano por Grand Tourette Auto .

Gran premio McLuhan por demostrar que el medio es el mensaje a los inventores del método TDT de creación de canales: Pongamos cámaras en el estudio de radio.

Finalmente, como acto de aceptación de la actualidad, no me queda más remedio que dar el Sarkky español número 13…

Premio Amar en tiempos revueltos al cumplimiento del deber para Sara Carbonero.

Hale, espero que se lo hayan pasado bien este año poque, sinceramente, no sé si volveremos a ver en lo que queda de eternidad estas estatuillas de un tiburón saltando un televisor.


Veraniegos

Si la temporada de primavera les pareció floja no quiero ni contarles cómo está siendo el verano. Como el otoño no pegue un cambio radical estaremos ante el peor año para la ficción televisiva desde el final de la primera guerra de Irak.
Como en otras ocasiones voy a listar alfabéticamente las novedades que han ido apareciendo incluyendo una breve reseña de las mismas. Así se hacen a la idea. Lo que significa que la reflexión y todas las buenas intenciones tendrán que quedar para la desarrollar en futuras columnas pero, por lo menos, les sonarán las series mencionadas.

100 Questions
Debemos suponer, por el formato y las risas, que es una comedia. No existe una base real en la que apoyar estas afirmaciones, salvo que —antropológicamente— en los años 50 esto es lo que se habría entendido como algo original e hilarante.

Are we there yet?
El término despectivo comedia de negros es utilizado para describir una nebulosa en forma de horror televisivo que deja de lado El Show de Bill Cosby para centrarse en Malcom & Eddie. Será también el término que escuchen para definir esta serie, así, sin explicaciones. Y en realidad no es propiamente una comedia de negros, aunque sea sólo porque no parece que les importe mucho la identidad racial y, desde luego, está al nivel de las peores series de blancos con la misma facilidad con la que se podía señalar a ‘Till Death. Pero, claro, ¿qué esperaban de una sitcom que adaptaba un par de películas flojas de por sí?

Hard Times of RJ Berger
Comedia de pringadilllos con intentos de ser originales que la hermana con, lo menos, Lizzie McGuire. O lo que los señores de la MTv piensan que sería esa serie para adolescentes de verdad —esto es, los que salen en American Pie— mientras buscan los réditos críticos de un Freak & Geeks o Napoleon Dynamite. Algo así como el monstruo de Frankestein del error voluntarioso. Ah, sí, todo el asunto gira sobre el enorme miembro del protagonista, pero como esto es la Mtv tenemos que creérnoslo por las reacciones de los personajes. En fin, no digan que no se lo advertí.

Happy Town
He hecho referencias a esta serie en un par de columnas anteriores. Una idea ambiciosa que se demuestra como errónea ya en el primer piloto, intentos de rectificar que la van cagando progresivamente, un estreno que se hace por dejar de perder dinero y… una serie de catastróficas desdichas. La serie en sufre un severo Síndrome de Frankestein y, en general, ninguna de las tramas parece capaz de mantener una coherencia —siquiera interna— en cuanto uno se fija un par de minutos. Todo lo cuál hace que sea importante conocerla , aunque sea sólo para evitar en el futuro esos fallos.

Hot in Cleveland
No les diré que sea una serie dolorosa de ver porque tampoco es como para ponernos melodramáticos pero tener a esas actrices — Valerie Bertinelli, Jane Leeves, Wendie Malick — y desaprovecharlas, con una Betty White metida con calzador y unas tramas que en Las Chicas de Oro —el clarísimo referente— ya hubieran sonado a pasadas, no es algo agradable. La idea en sí no es realmente mala y con unos guionistas competentes podría dar para mucho, a ver si se ponen a ello porque las actrices se lo merecen.

Living in your car
Serie canadiense de teórico humor realizada para su HBO patrio que, sinceramente, no pasa de lo manido en lo argumental y de lo ramplón en lo interpretativo. Quizá es que el esquema de tipo con pasta caido en desgracia por la crisis —que él ayudó a crear— o los paralelismos con Madoff son demasiado sencillos, quizá es que la serie necesita tiempo para desarrollarse. El caso es que no tengo intención de concedérselo.

Louie
Me resulta complicado hablar de este programa. Me está gustando mucho pero, francamente, es difícil llamar a esto serie. El gran Louis CK realiza un par de… piezas breves de ficción cómica bastante malrollista que van intercalándose con sus actuaciones como stand up. Como pueden imaginar a mí me encanta todo, lo que pasa es que no existe una trama real, como mucho una idea, de manera que está más cerca de ser un programa de humor hibridado con una comedia que algo tan sitcom como la predecesora Lucky Louie. Yo la recomiendo vivamente pero sepan a lo que se van a enfrentar.

Luther
Líbreme ROB! de decir que todas las series policíacas inglesas se parecen. Lo que ocurre es que su forma de tratar el género tiene una aproximación propia de los europeos, buscando más dimensionar personajes y reflexionar sobre el bien y el mal, sobre el individuo y sobre la legalidad. Luego estaría Rex, un policía diferente. En cualquier caso, Luther vuelve a ser una serie solvente, sólida y firme, con grandes personajes y buenas tramas. Mi problema es que no me parece que llegue al nivel de —obviamente— Prime suspect ni tampoco de un Frost. Incluso conociendo que el creador es Neil Cross no se puede poner al nivel de su Spooks. Pero como comparar con modelos antiguos no deja de ser propio de idiotas mejor no me hagan mucho caso.

Mary Shelly’s Frankenhole
Una de las sorpresas de esta temporada ha sido la aparición de marionetas en las series. Lamentablemente sólo esta, que es de marionetas completamente, merece la pena. Pequeña serie para el Adult Swim, esta alocada unión de personajes del fantástico terrorífico está tomada con gran humor negrísimo y engarzada con un estilo sólo comparable al de Robot Chiken. Una de las pocas joyitas de este verano.

Memphis Beat
Jason Lee trata de acercarse a las series policíacas. Se busca otro personaje peculiar, le da unas vueltas, parece que intenta esto, aquello y lo otro. Al final la serie es un quiero-y-no-puedo que se niega a funcionar. Podría ser una serie de hace diez años como la pueden volver a hacer dentro de trece, no hay nada que la haga distinguible pese a lo mucho que se esfuerza por resultar original. Un fiasco.

Mongrels
Hablando de fiascos, una serie que intenta mezclar marionetas con humanos, que trata de hacer una versión adulta y divertida de —digamos— los Fraggles, esta vez son las mascotas las que son marionetas y por sus ojos se retrata su mundo y el de los humanos. Sólo les falta tener gracia. Por que las marionetas están bien hechas y las intenciones son nobles pero si lo mejor que puedes decir de ella es que te aburriste pero no te enojaste es que algo ha fallado.

Neighbors from Hell
Otra de las series de la temporada, otro ejemplo de lo que hay que intentar. El punto de partida no parece gran cosa, a un demonio y su familia se le envía a la tierra para convivir con humanos y cumplir una misión. Pero logran que sea algo más, de entrada se olvidan de la tradicional animación —y diseño— feista para adultos, que es algo de agradecer. El diseño de personajes y su movimiento están extraordinariamente cuidados. Después, juegan a ser tan brutos como cualquiera y lo consiguen de sobra. Finalmente hay una unidad en el destino de la trama y un trabajo de doblaje magnífico en ambos casos. Sólo queda temer que la excusa argumental acabe convirtiéndose en una rémora para una serie que, en todo lo demás, ha demostrado ser magnífica.

Persons Unknown
Más que una serie es la encarnación del conocido Si algo puede ir mal, irá mal. porque aquí falla todo, a la vez, de manera que el guión, con unos agujeros de gusano espacial, está interpretado por actores incompetentes que son tan erráticos como la propia trama. Un desastre de proporciones semejantes logra, por lo menos, ser tan entretenidos de ver como un coche de trenes, a la espera de qué será el siguiente desastre argumental que podrás presenciar. Como sé que no me creerán les pongo un ejemplo: Al final del segundo capítulo se ha apalizado a un periodista para que deje de trabajar en una historia. El periodista vuelve a su casa y le dice a su pareja que se acabó el caso para él. El siguiente episodio saca a los pocos minutos al periodista investigando. Su pareja le pregunta qué hace, ¿no iba a dejar tranquilo el caso? He tenido una corazonada es todo lo que acierta a decir. Así, sin una escena de transición, sin explicación alguna: ahora está fuera, ahora está dentro. ¿No les parece magnífico?

Pretty Little Liars
Atentos a esta porque nos acaba cayendo fijo: Una serie de chiquitas guardan un secreto del pasado. En el presente las cosas no están mucho mejor. Desperate Gossip. A eso podemos reducirlo. Y, sin embargo, ha sido la primera serie de verano en lograr que pidan temporada completa. Las viejas fórmulas terminan funcionado.

Pulse
Aburridísima serie inglesa en la que es de suponer que salen fantasmas. Podrían salir helechos y nos seguiría dando igual de tanto como cargan las tintas en las tramas de folleteo hospitalario. No tienen tiempo de curar a los pacientes como para notar que hay fantasmas.

Rev
Serie inglesa que va sobre un cura y su parroquia, la importancia de la religión en el mundo actual y tantas otras cosas que logran que esta comedia sea un drama. Tanto en lo literal como en lo que es vérselo.

Rookie blues
Un más de lo mismo canadiense sobre policías que se ha convertido, sorprendentemente, en la serie con mejor arranque de audiencia de la temporada de verano. No hay nada que no hayamos visto cientos de veces desde Hill Street a Brooklyn Sur, salvo, quizá, que el casting parece realizado por el mismo que escogió a los Bicipolicías, todos guapitos con no demasiada personalidad. na serie que sale tan bien como entra.

Rubicon
Esta serie de espías, al más puro estilo Le Carre está programa para ser emitida en Agosto. Yo no sé si a ustedes eso les hace sonar alguna campana de advertencia porque, la verdad, no es para tanto castigo. Algo lenta, no muy decidida a contarnos cosas pero como para mandarla a lo peor del año para ser estrenado quizá sea excesivo.

Scoundrels
Remake de una serie australiana que a su vez recuerda en algunos detalles a los Richies, aquí tenemos a una madre tratando de llevar por el buen camino a su familia, acostumbrada a los pequeños hurtos, mientras el marido, recién ingresado en prisión, maniobra en las zonas oscuras. El problema global es que no e decide entre la comedia y el drama, pero tiene la duración de un drama con lo que por mucho oficio que traten de darle acaba resultando algo más… cansado de ver de lo que sería recomendable.

Svetlana
Quizá la serie más divertida de las que se han estrenado en esta temporada, las delirantes aventuras de una prostituta rusa y su familia con intervención de políticos y líderes mundiales y ciertos momentos de absoluto absurdo son más de lo que lo limitado de la premisa podría hacernos creer. Quizá los personajes secundarios pudieran ayudar algo más y, decididamente, la serie precisa de una inyección de capital, pero sólo por el papelazo de Iris Bahr como actriz principal se merece un premio.

The Gates
Buena idea, llena de caras de la lista C o la tele matinal. Pero está mal colocada los domingos de los fines de semana de verano y, además, no acaba de funcionar. Hay intriga adolescente, lucha de mujeres, intriga criminal, romance paranormal, tantos secretos que podrías ahogar a un buey en ellos. Pero no tira. Como si te pusieran en el plato la hamburguesa de la foto y decidieras que es de plástico.

The Good Guys
Atentos con esta que va para serie de culto. Yo no la soporto, me parece un auténtico desastre a todos los niveles, esforzándose a tope por ser graciosa al estilo de los ochenta. ¿Has visto que divertidos son estos policías diferentes,eh, eh?Guiño, guiño, codazo, codazo. ¿Eh? Pero hay gente a la que sí le ha gustado, al fin y al cabo tiene que haber gente para todo.

The Phantom
De momento tenemos el remake de SyFy en forma de pseudopiloto, ya veremos si hay serie. De lograrlo estaremos ante una de esas series SyFy con un cambio de registro, modernización y puesta al día del personaje que, francamente, podrían haberse ahorrado buscándole un nombre nuevo a la serie. ¿Tiene sentido comprar derechos que luego no se van a utilizar? En cualquier caso, este piloto resulta mínimamente interesante aunque no deje muchas ganas de saber cómo continúa. Mejor que lo que le hicieron Flash Gordon, vaya.

Unnatural History
Hablando de jovenzuelos. Aquí un intento del Cartoon Network para llegar al público juvenil. Y no es mala, de hecho los llamados valores de producción son mejores que los de muchas de las otras series estrenadas. Como serie para la juventud puede estar bien, sin duda, ahora, un adulto que la vea puede llevarse peor impresión que revisando Mi doble identidad. Yo aviso.

Warren the Ape
Meter a una marioneta debería ser una garantía de calidad, si sale de un show como Greg the Bunny tal y como este debería significar que nos la vamos a pasar en grande. En realidad es una poca inspirada serie de gracietas en las que en lugar de un actor sale… taachán ¡Una marioneta! Luego en allí se extrañarán de que les cancelen series.

Esto es lo que hay de momento y, ciertamente, no parece que vaya a haber mucho más que rascar. Una auténtica lástima porque un par de ellas parecían prometer y porque, sinceramente, el año está siendo un asco en cuanto a nuevas series. Menos mal que siempre hay una sorpresa en forma de Svetlana, de Frankenhole, de Louie o Neighbors from Hell para alegrarle el mes. Y que siempre hay grandiosos desastres como Happy Town o Persons Unknown para que contemplemos el desastre y podamos no sólo reírnos sino, incluso, pensar: ¿Te imaginas que te pilla ahí en medio?


Mostradores

Edgar Floats es una nueva serie para el año próximo. Ideada por Rand Ravich, creador de Life , que trae una nueva muestra de procedural se centra en un personaje interpretado por Tom Cavanagh (Trust, Ed) sobre el que se había construido la serie. Pasado el primer corte se contrató al cast de secundarios, cinco actores fijos para la serie. La cadena ABC encargó un piloto, vió el resultado y demostró para qué sirven los directivos televisivos: Ordenaron seis episodios. Y un cambio total. El cast se va a la calle, Cavanagh incluido, de los seis actores contratados sólo se queda Robert Patrick; en cuanto al piloto en sí, obviamente tendrán que volver a rodarlo y —ya que en esas están— han decidido que hay que hacerle varios cambios y ajustes. Por eso una serie que iba a estrenarse este otoño está ahora programa para el próximo año. Y ya veremos.

La cadena ha encargado seis episodios —siete con el Piloto — de una serie en la que no le gustaba NADA. Peor aún, por no dar marcha atrás tanto el equipo creativo de la serie como la propia cadena van a conservar el nombre, como si de un remake cinematrográfico se tratara.

No es el único ejemplo del cambio de consideración que lo pilotos están teniendo últimamente, aunque sí el más sangrante. Entre los estrenos de verano se han podido ver otros cuantos ejemplos de series que se lanzan con más dudas que convicción. Casos como el de Happy Town, pensada para ser una de las estrellas de la cadena —que, sin ningún orden oculto por mi parte, vuelve a ser la ABC— hasta el punto de reclamar parentescon con Twin Peaks. El Plloto no funciona y le dan una vuelta, no lo ven claro y lo cambian del muy apetecible otoño al más tranquilo invierno, no encuentran un hueco y pasa a la primavera. Casi a finales de primavera, de hecho. Y cuando la estrenan se nota el motivo de tantas vueltas.

El piloto sufre el Síndrome de Frankestein. Han cogido un cuerpo muerto y trataron de reanimarlo uniéndole partes ajenas. El resultado es, claro, un monstruo. Tanto que las audiencias hicieron que al tercer episodio tuvieran que retirarlo para el verano y cuando ese verano llegó tuvieron que suspenderla de nuevo, dos episodios más tarde, para desterrarla a donde no moleste: Los sábados de julio. Por la noche. Parecía que les resultaba más rentable estrenarla como estaba que volver a mandarla al taller o, incluso, no estrenarla en absoluto.

El tercer ejemplo está por llegar. Esto es, aún no se ha estrenado. Terra Nova, proyecto producido por Steven Spilberg para la cadena Fox, llena de dinosaurios por ordenador y otros caros efectos especiales que han justificado la grabación de la serie completa de una sola vez. Sin pilotos, sin pruebas y sin más intervención por parte de la cadena que supervisores con los dedos cruzados. Sobre todo porque lo poco que se ha visto y sabido suena a una exploit de ideas tan alocadamente dispares como Avatar, Tierra 2 o Cadillac y Dinosaurios .

La reflexión parece estar ahí: ¿Han dejado de tener utilidad los Pilotos? Hace unas semanas El Hombre Malo sugería que había que buscar un nuevo término o, simplemente, dejar de llamar Piloto al primer episodio cuando no había cumplido la función que se le supone a ese tipo de episodios. Yo creo que es un asunto que trasciende lo semántico. Es cierto que en un primer momento un Piloto es la prueba de una serie sobre la que se pueden hacer cambios, bien ajustes de actores, bien cambios de ritmo o de tono, e, incluso, se podía decidir no seguir con una serie tras lo allí visto.

Hace años no era tan extraño que alguno de estos pilotos tuvieran un formato de TV Movie y se proyectaran a la espera de que el público se manifestara. Por increible que os parezca es algo que se hizo por lo menos una vez en España sobre un asesino misterioso que acechaba a un grupo de personas aparentemente sin conexión. Las cifras fueron malas y no se contrató la serie, así que adios experimentos con tvmovie/piloto . En USA hay canales que siguen usándolo de cuando en cuando, el SyFy acaba de emitir The Phantom, un intento de actualizar el clásico personaje de Lee Falk, y se plantearán si seguirlo como serie.

Ahora se ha perido incluso la tradición de las Misteriosas Filtraciones que permitían darle una vuelta al tema en verano. Y si se contrata un piloto parece imposible no seguir con la serie. Aunque haya que darle tantas vueltas que el piloto acaba mareado.

Sorprendentemente la mayor parte de las series que sufren ese redux _ luego fracasan. — La parte de _Sorprendentemente va porque se siga haciendo, claro. — aunque muy de cuando en cuando aparece algo que lo justifica. Entre las Misteriosas Filtraciones de este año está el piloto original de The Big Bang Theory para la NBC. Es tan mediocre que está más cerca de Dos hombre y medio que de lo que acabaría siendo TBBT. De ella sólo se mantuvo el nombre y a los dos chicos protagonistas, el caracter de Sheldon fue llevado más al extremo y, eso sí, se mantuvieron algunos chistes. Lo que explica que pese al cambio de registro siguieran masturbándose por dinero , algo que queda tan lejos del personaje. Por suerte hay una regla no escrita de que lo que ocurre en el Piloto se puede quedar allí.

La función real del Piloto se divide en Interna y Externa. En la Interna tenemos el presentarnos la serie. No a los actores, no la trama; la serie. Sé que es relativamente habitual que los actores vayan saliendo por orden y caracterizándose en voz alta o por diálogos:

Que duro es estar soltero pese a ser un doctor con pasta que lo da todo por la gente.

Hey, Jack, ¿qué musitas? ¿Aún sigues buscando a una dueña para tu corazón?

Ríete, Jim, no todos podemos llevar cinco años felizmente casados con la contable del Hospital.

Cada cuál tiene sus problemas, Jack.

Lo sé, lo sé. Imagino que aún no habéis logrado engendrar ese niño que con tanto ahinco buscáis.

ETC.

Y su reverso maligno. O incomprendido: La trama explicada.

Este es un pueblo pequeño, los habitantes se conocen pero, ya sabe Sr. Smith, en todas partes hay… secretos.

Entiendo lo que dice, Alcalde Jones, pero creo que la aparición de un cadaver en mitad de la plaza merece una investigación.

Ya le he dicho que fueron los lobos.

Honradamente, Alcalde, no creo que los lobos… Decapiten [¡¡¡Chan-cha-
chaaaaan!!!]

Si conociera algo de la historia de este pueblo no se sorprendería tanto. [Media sonrisa]

Le advierto que no pienso parar hasta descubrir que es lo que usted y la empresa HombresLoboInstantáneosConEnormesGarrasPeroGrandesGrandesEh.Inc se traen entre manos en el bosque.

Hay cosas que quizá es mejor no descubrir. [Rayos y truenos]
ETC.

El tercer pecado de piloto suele ser, como es lógico, irse al extremo contrario. Explicar lo menos posible y con saltos, hacer un batiburrillo. Habitualmente este método va desliándose a medida que transcurre el Piloto — que suele empezar en mitad de la acción, in media res que le dicen— para acabar dejando montadas unas líneas generales con, obviamente, un gran giro dramático al final.

El problema en este caso es el Síndrome de la Abuela, ese espectador de sexo y edad no definida que no entiende un carajo de lo que está sucediendo en pantalla y, además, lo exterioriza: ¿Qué hace ese con esa, no estaba con la otra? ¿La organización es buena o mala? Pero si ese es el jefe, ¿por qué está pagando a los terroristas árabes? ¿Qué es lo que estaba diciendo el alto rubio al informático en silla de ruedas?

Es decir, por si no fuera problemático seguir el piloto ADEMÁS hay que tratar de escucharlos por encima de sus preguntas, y no se te ocurra detenerte en explicaciones elaboradas o terminaréis ambos perdidos. Y él preguntándote. Si no han sufrido nunca a uno de estos viendo una serie de Abrams no saben la envidia que les tengo. El propio Abrams guioniza como si no le hubiera pasado nunca pero, claro, él no tiene abuela.

Lo ideal es presentar personajes y situaciones con una base de la trama, que a la vez sea suficientemente entretenido para no aburrir, no tan atropellada para que se entienda y con el suspense necesario para que den ganas de seguir viendo la serie. No es fácil, claro, epro es que si lo fuera todos seríamos guionistas.

Cuando hablamos de la función Externa del Piloto lo primero que nos viene a la cabeza es que la Cadena pueda comprobar cómo ha quedado el guión al pasarlo a la tele. Lo que mencionábamos antes del tono, el tempo o la química del cast, no vayamos a descubrir que los protagonistas estarían mejor liados con cualquier otro personaje *cofmmunitycof* o que el nombre no le pega anda *cofgartowncof* porque eso significan problemas para el futuro. También puede servir para que a la secundaria que actúa bien y es guapa le den la patada, no vaya a hacer sombra a la pavisosa protagonista *coftetascofcampiroscof* en fin, ajustar el casting.

Al fin y al cabo la cadena tiene que tener preparado el mejor producto posible para su venta y emisión. ¿Significa esto que si no hay que hacer cambios no es un Piloto? En principio no. Resulta más barato hacer cambios en capítulos subsiguientes — Svetlana en el segundo episodios pierde una hija, esconde al hijo y cambia al chofer, por poner un ejemplo reciente— de manera que lo que se ve en el Piloto sirve para los episodios solicitados a posteriori, con lo que sí se ha usado para realizar cambios internos. Pero en realidad ese proceso de utilizar el llamémoslo feedback para mejorar la serie se produce ahora constantemente tras el cambio de modelo, recordemos que no es lo mismo encragar una serie entera de veinticuatro episodios contando el piloto que encargar seis episodios, luego cinco más, después nueve y tres para redondear hasta los veinticuatro. En cada pedido se harán cambios y ajustes que junto a la maor organización y fluidez de las comunicaciones gracais a internet permitirán anotar lo que gusta y lo que no (lo que gusta más o menos porque como se puede imaginar cualquier opiniones hay para todos, si hasta ‘Till Death ha tenido a casi un millón de espectadores en su cuarto y último año) con lo que viviremos un estado de Piloto continuo.

Pero no se nos puede olvidar que su función real es… vender. Se supone que nosotros no lo vamos a ver —ni a saber- pero hay que convencer a las cadenas pequeñajas americanas de que compren LA serie para emitirla a esa hora. En España resulta casi imposible de entender el asunto pero en eralidad no es tan complicado. En USA existen multitud de pequeñas emisoras, muchas para una misma localidad, que se dividen entre las que están asociadas a una cadena —y, por tanto, van a emitr con bastante probabilidad cualquier morr… serie que tengan— y las libres, que van picoteando de uno y otro lado. Obviamente a esas hay que convencerla de que VillaLobos es mejor que Médicos con Problemas o Triple Agente Doble . Que se gasten la pasta en lo tuyo. Y para eso hay que enseñarles la serie —el Piloto— y fingir que haces caso a sus sugerencias:

No está mal pero la chica devería ir vestida hasta el cuello y el policía tener mayor autoridad.

Me aprece una buena apuesta aunque el abanico étnico está poco desarrollado y.. ¿nadie hace Surf en esa serie?

Sí, amigos, vender a la vez para el centro de USA y su costa a la vez es fuente de muchas diversiones. ¡Menos mal que los Amish no tienen canales de televisión!

A vosotros os puede parecer una tontada pero ha habido series de esas que parecen que van a arrasar en premios y statu de culto que se quedan en nada por no encontrar un público objetivo , siendo un ejemplo reciente Pretty/Handomse.

Pero lo más habitual será, para no perder la serie, cuya compra ha sido aprobada por los responsables de turno y sus comites, y poder aplacarlos con algo en segunda ronda se vacía lo de dentro y se remodela del todo. Algo así como decidir que no quieres seguir con tu turno en la frutería y cambiarte con tu malvado hermano gemelo de una dimensión alternativa que sólo quiere comprar dos piñas. Y si cuela, cuela.

Así que al final la filosofía de mantener el nombre del río aunque los baños sean distintos, propia de Heráclito, se impone. Y por eso mismo Edgar Floats.