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Sark de Oro 2020: Repaso al año o ¡Maldito sea el Corona y sus hijos!

No sé si acabaréis de descubrir estas cosas o si seréis de los que lleváis años leyendo esto. Lo importante es que estáis aquí, que yo también lo estoy y que ahora toca toda esa pila de texto sobre la cosa de los libros de este año.

Pero vamos con el texto de siempre:

Un año más (¡20 años ya, qué barbaridad, cómo pasa el tiempo! y parecía que fue ayer cuando empezamos con la tontería) aprovecho el comienzo de año para entregar el “Sark de Oro” al libro que más me ha gustado del año recién concluido

Comienzo con la clásica advertencia así que quien quiera pasar al resumen del año que se salte este párrafo. Las listas de “Lo mejor de…” acaban siendo los resultados de la intersección de los gustos personales con los libros leídos a lo largo del año. La posibilidad de que haya aparecido un libro revelador y no salga en esta lista puede deberse más a no haberlo leído que a criterios de selección. Recapitulando en estos años y para que quede constancia, los anteriores Sark de Oro recayeron en “El Hada Carabina” de Daniel Pennac“Huérfanos de Brooklyn” de Jonathan Lethem“Cíclopes” de David Sedaris,“La Disco Rusa” de Wladimir Kaminer“La Mosca” de Slawomir Mrozek“El Martillo Cósmico” de Robert Antón Wilson “Pégate un tiro para sobrevivir” de Chuck Klosterman, “Las Ovejas de Glenkill” de Leonie Swann, los “Cuentos Completos” de Connie Willis“Al pie de la escalera” de Lorrie Moore, “Mi Tío Napoleón” de Iraj Pezeshkzad, “Los amigos de Eddie Coyle” de George V. Higgins, “Hermana mía, mi amor” de Joyce Carol Oates, “Boston. Sonata para violín sin cuerdas” de Todd McEwen, “Americanah” de Chimamanda Ngozi Adichie, “La hoguera pública” de Robert Coover, “Descolonizar la mente” de Ngũgĩ wa Thiong’o, “Las Mitford” de Charlotte Mosley, «Experimental film» de Gemma Files, «Bienvenidos a Dietland» de Sarai Walker y «En un lugar solitario» de Dorothy B. Hughes.

Al final tendré que crear una wiki o un algo para que entren todos. Sin contar con que debería empezar a pensar en poner también los Sark de Plata y las otras dos categorías inventadas, el premio a No-Ficción Sark de No-Oro y el premio a libro en lengua inglesa Golden Sark. Porque esto cada vez queda más largo.

Aviso, también como casi todos los años, de que mis lecturas suelen determinarse por autores y escuderías, es más sencillo que lea algo de las editoriales pequeñas y medianas a que lo haga con lo que sacan PlanetaAlfaguara Anagrama. Vamos, que no pretendo engañar a nadie: No me he leído todo lo publicado ni de lejos. Dicho lo cuál y antes de entrar en los ganadores de este año vamos a repasar lo que han hecho los editores.

En cuanto a los libros… Vaya año. Quiero decir, al principio parecía un poco lo de siempre, el género del Western parecía que iba a estar muy presente durante todo el año. Se anunciaban libros interesantes de todo tipo y, en general, no daba la impresión de que fuera a haber una ruptura muy importante. Pero resulta que entre la primera semana de marzo y la última de mayo hubo un vacío. Diez semanas sin libros. Bueno, no, con libros en las casas, pero no en las librerías ni en los estantes de novedades. Y mientras el gigante electrónico que se ha mostrado como el clásico estraperlista que aprovecha la desgracia ajena para hacer caja y se saltaba cualquier recomendación sanitaria porque las leyes no van con ellos – al fin y al cabo el ascenso del nazismo siempre va unido a la existencia de una Era de la Impunidad contra los poderosos- el resto sufríamos y buscábamos alternativas. Intentar pararlo combatiendo sus batallas en sus campos no ha sido tampoco la mejor de las ideas, pero al menos se le ha plantado cara. Para bien o para mal mucha gente ha demostrado qué le importaba más, si la salud o el negocio. Y si ha preferido intentar acercar su obra o ayudar a al gente, acompañándola, o bien hacer caja y autopromo gratis.

Para cuando mayo nos devolvió a una tímida apertura y el verano nos goleó en la cara con la inevitabilidad de los tiempos, ya estábamos casi noqueados. Los tres últimos meses del año han sido el intento de ir reconstruyéndonos. Hemos visto publicados títulos en noviembre que tendrían que haber salido en mayo, pasar al 2021 otros y algunos desaparecer de todo plan editorial.

A la vez, muchos lectores entran bien en periodos de bloqueo y de problemas para leer o mantener la atención de la lectura, otros se arrojan a los libros como ruta de huida -aunque me temo que estos son menos- y eso junto con los problemas lógicos económicos y las inseguridades que tienen alrededor, añadiéndolos a la imposibilidad de hacer con seguridad muchos de los actos de difusión, construcción de comunidad y beneficio económico que se desarrollaban en librerías como presentaciones, charlas o clubes de lectura, han puesto en jaque a las independientes. Confío en que la gente sea consciente de lo en el aire que está ahora mismo todo.

Por suerte siempre queda alguna cosa. Lo que salió en Western este año, como decía antes, algunas novelas que han logrado llegar hasta nosotros. Lo que la avalancha final nos ha traído. Siempre quedan libros por llegar. Y aunque este año haya sido complicado dentro y fuera de España -de nuevo, hay alternativas como Wordery o Blackwell’s, pero como cumplen las leyes y uno de los enemigos de editoriales y librerías independientes este año ha sido el Correos de España pues… todo más difícil- siempre nos quedan lecturas.

Narrativa ha estado más parada, aunque hemos tenido buenas noticias como las llegadas de El fantasma y la Sra. Muir, Orfeo, M*A*S*H o varios libros de relatos. Novela negra ha tenido casi más movimiento gracias a recuperaciones como La hija del tiempo, Prótesis o Pánico al amanecer que a las novedades, aunque ahí sí que quiero destacar uno de los que me parecen libros del año: Momoko y la gata. Una obra de gótico japonés basado más en los silencios tensos que en las muertes e investigaciones. Ensayo ha tenido que superar una sobreexposición al virus que ha hecho que parecieran ajenos otros temas, no significa que no haya habido grandes libros tanto ajenos al mismo – Nuestro hombre, Océanos sin ley, Utopía no es una Isla, Libérate, Horas cruentas, La mujer sin sepultura, El vampiro…- como dentro del tema – Epidemiocracia, El mapa fantasma…- o incluso relacionados –Por qué creemos en mierdas, Un paraiso en el infierno…- , también lo ha sentido cocina, que aunque ha visto aparecer un par de buenos títulos –Bazar, Pan Tartine (por supuesto)…- ha ido más lento que en otras ocasiones.

Por suerte también ha habido cosas que han tenido un buen año. En Western hemos tenido, por supuesto, En la costa desaparecida o A lo lejos o La caída de Yellow Black Radio o Diario de los años de plomo son algunos de los títulos que demuestran el buen momento. Juvenil nos ha dado alegrías como la llegada de la (más cercana al infantil, cierto) Hamster Princess de Ursula Vernon -un título que no puedo dejar de recomendar-, El circo de la rosa o un nuevo McManus. Muchas más novedades de intriga, mucho movimiento, muchos saltos entre géneros y demás porque en juvenil y en fantástico había veces difíciles de separar. Y es que en terror las cosas han ido un poco como siempre, con buenos títulos de un puñado de editoriales -estoy pensando en Ella dijo Destruye o Agujeros de sol e incluso la macarrada de Baxter… más la llegada de Obscura que nos ha traído, por ejemplo, Los últimos días de Jack Sparks-, en Fantástico lo más destacado han sido recuperaciones como las de Marge Piercy o la continuidad de Octavia E. Butler y, por supuesto, la culminación de la rehabilitación de Ursula K. LeGuin. Y a ver si siguen con otras autoras, que Connie Willis ya ha asomado la patita y no hemos sabido nada de McMaster Bujold después de que el año pasado se reeditaran sus Vorkosigan. Por supuesto las editoriales pequeñas (Cerbero, Crononauta… han seguido dándonos buenos momentos -y no puedo más que recomendar a todo el mundo lector al que le guste el fantástico que se haga una cuenta de apoyo a Crononauta, porque podrá leer algunos de los mejores relatos del año a razón de dos por mes. Para mí una de las grandes iniciativas del año.)  han seguido tirando del carro. Ofreciéndonos cosas como El demonio en el interior de Siriel, The Poppy War o, yendo a las un poco mayores, Lionheart Qué pasa cuando un hombre cae del cielo.

En infantil La anarquía explicada a los niños, A veces mamá tiene truenos en la cabeza, Un vampiro peligrozo, Unicornio se cree genial  o Las brujas de Ariete han sido buenos ejemplos de la variedad de un año. Igual que en ilustración el regreso con fuerzas de Aventuras Literarias o en cómic o… bueno, si no queréis que esto se convierta en un repaso de títulos mejor echáis un ojo a lo que sale en este índice que también es una buena idea. Incluso aunque sea retorciendo conceptos y procurando no sacar muchas de la misma editorial por bueno que haya sido su año.

Dicho esto y antes de cerrar el capítulo, solo una cosa más que añadir. Hemos visto la mierda de año que ha sido,  pero eso no significa que todo lo fuera. Por supuesto hubiera preferido que no existiera la pandemia a que se crearan estas obras, solo faltaría, pero ya que hemos tenido que sufrir lo uno al menos poemos tener lo otro.

Esta es mi forma divagante y extensa de decir que para mí COnviVIenDo 19 días es el cómic del año a todos los niveles y que si hubiera un Sark de Oro de Cómic él se lo llevaría.

Así que ya está bien de tanto título y tanta cosa, ¡que tampoco habéis venido para que os aburra durante todo el día! Así que pasemos a lo que os interesa de verdad. ¡Los Sark de Oro! Y los ganadores son…


Sark de Oro 2019: Los Premiados

Dicho todo esto, vamos a por lo que realmente está esperando la gente. Bueno… alguien habrá que lo espere, digo yo. Así que vamos con los premios de este año.

Golden Sark

The Lady from the Black Lagoon de Mallory O’Meara, ed. Hanover Square Press

Es un libro poco habitual, lo sé. Entiendo que haya polarizado a muchos lectores. La presencia de la autora y su viaje para encontrar/ conocer más sobre el sujeto de su investigación muchas veces es más importante que lo que se descubre sobre ese sujeto. Y eso que la historia de la vida de Milicent Patrick es impresionante. Pero con eso y todo creo que la voz de O’Meara, la rabia por la situación de Patrick, la forma en la que va resolviendo lo que le sucedió, tiene fuerza suficiente como para mantener y expandir esta obra. Y de ahí que esté aquí.

Sark de No-Oro

– Halloween de David J. Skal, ed. Es Pop

¡Grandísimo ensayo sobre Halloween desde sus orígenes en clave cultural! ¡Y grandísima la edición que se ha marcado Es Pop! Con multitud de imágenes nuevas, con un cuadernillo de fotografías en color que no estaba en la edición original y con más cosas aún. Un título recomendadísimo para todos los interesados en esta sección más tétrica del periodismo cultural.A poco que te interese la fiesta o, casi, la construcción de la misma, te interesará este titánico libro.

Sark de Plata

– Less de Andrew Sean Greer, ed. Alianza de Novela

Decía antes que ha habido un par de sellos que han vivido un gran año. Uno de ellos era Alianza de Novela. Y dentro de todo lo que han sacado y, por supuesto, reconociendo que parece más fácil hablar bien de algo cuando se ha llevado un premio gordo como es el Pulitzer, he de decir que me lo he pasado en grande con este libro. Quizá por la parte literaria, quizá por la parte cómica, quizá por la parte queer, o por que sea capaz de unir ese punto de humor con otro de desesperación, ofreciéndonos un itinerario literario emprendido para evitar acudir en una boda, logrando una mezcla de tristeza y hasta amargura con situaciones tan divertidas como ridículas. No sé lo que esperaba cuando me puse a leerlo, pero no era esto. Y me alegro.

Sark de Oro

– En un lugar solitario de Dorothy B. Hughes, ed. Gatopardo

Si AdN ha tenido un gran año no os quiero contar Gatopardo. Y con todo lo bueno que han tenido, que ha sido mucho, nada me ha alegrado como ver publicada esta obra. Por fin en español una de las mejores novelas negras, quizá la obra maestra de su autora, y es que aunque sea una obra muy recordada por la película que inspiró es mucho, mucho más. Resulta ridículo que haya tardado tanto en llegar, pero aquí estamos, por fin con ella en español. Ahora todos a disfrutar toda esta historia sobre gente perdida, asesinatos, búsquedas y mujeres que no son como las tradicionales en las novelas negras de la época. Dorothy B. Hugues es una grande y cualquier que lea este libro no podrá más que pedir más obras suyas. Tal es el entusiasmo de leerla.

Ahora sí, ya hemos acabado. Muchas gracias por vuestra atención y hasta los próximos premios.


Sark de Oro 2019: Repaso al año o Morales y Asquerosos.

Bueno, pues no sé si acabaréis de descubrir estas cosas o si seréis de los que lleváis años leyendo esto. Lo importante es que estáis aquí, que yo también lo estoy y que ahora toca toda esa pila de texto sobre la cosa de los libros de este año.

Pero vamos con el texto de siempre:

Un año más (¡20 años ya, qué barbaridad, cómo pasa el tiempo! y parecía que fue ayer cuando empezamos con la tontería) aprovecho el comienzo de año para entregar el “Sark de Oro” al libro que más me ha gustado del año recién concluido

Comienzo con la clásica advertencia así que quien quiera pasar al resumen del año que se salte este párrafo. Las listas de “Lo mejor de…” acaban siendo los resultados de la intersección de los gustos personales con los libros leídos a lo largo del año. La posibilidad de que haya aparecido un libro revelador y no salga en esta lista puede deberse más a no haberlo leído que a criterios de selección. Recapitulando en estos años y para que quede constancia, los anteriores Sark de Oro recayeron en “El Hada Carabina” de Daniel Pennac“Huérfanos de Brooklyn” de Jonathan Lethem“Cíclopes” de David Sedaris,“La Disco Rusa” de Wladimir Kaminer“La Mosca” de Slawomir Mrozek“El Martillo Cósmico” de Robert Antón Wilson “Pégate un tiro para sobrevivir” de Chuck Klosterman, “Las Ovejas de Glenkill” de Leonie Swann, los“Cuentos Completos” de Connie Willis“Al pie de la escalera” de Lorrie Moore, “Mi Tío Napoleón” de Iraj Pezeshkzad, “Los amigos de Eddie Coyle” de George V. Higgins, “Hermana mía, mi amor” de Joyce Carol Oates, “Boston. Sonata para violín sin cuerdas” de Todd McEwen, “Americanah” de Chimamanda Ngozi Adichie, “La hoguera pública” de Robert Coover, “Descolonizar la mente” de Ngũgĩ wa Thiong’o, “Las Mitford” de Charlotte Mosley, «Experimental film» de Gemma Files y «Bienvenidos a Dietland» de Sarai Walker.

Al final tendré que crear una wiki o un algo para que entren todos. Sin contar con que debería empezar a pensar en poner también los Sark de Plata y las otras dos categorías inventadas, el premio a No-Ficción Sark de No-Oro y el premio a libro en lengua inglesa Golden Sark. Porque esto cada vez queda más largo.

Aviso, también como casi todos los años, de que mis lecturas suelen determinarse por autores y escuderías, es más sencillo que lea algo de las editoriales pequeñas y medianas a que lo haga con lo que sacan PlanetaAlfaguara Anagrama. Vamos, que no pretendo engañar a nadie: No me he leído todo lo publicado ni de lejos. Dicho lo cuál y antes de entrar en los ganadores de este año vamos a repasar lo que han hecho los editores.

En cuanto a los libros…

Lo cierto es que no ha sido mal año, ha habido un poco para todos, que es lo más importante siempre. Cierto es que se ha notado sobre todo el éxito de algunas novedades de finales de año como esa Lectura Fácil de Clara Morales o ese Los Asquerosos que ya el año pasado empezaban a montar ruido. Y no es que hayan faltado novedades este, ni mucho menos, pero sí que a veces resulta que lo que más suena lleva ya un poco más de tiempo. Del mismo modo yo estoy muy contento de que varios títulos que han sido Golden Sark hayan sido traducidos en español. Lo que siempre facilita mi tarea de recomendador. Mi hermana, asesina en serie ha aparecido en Alpha Decay; Territorio Lovecraft en Destino y Tigerman en Armaenia. Una de esas editoriales que han tenido un gran año incluyendo la publicación del Paciente X de David Peace.

Ciertamente varias son las editoriales que han tenido un gran año. En Impedimenta o Siruela hemos tenido grandes novedades y algunas sorpresas, los primeros se han traído de vuelta a Maryse Condé, los segundo lograban por fin continuar con la publicación de las historias de Leo Caldas de Domingo Villar, y en ninguno de los dos casos se han quedado solo en eso. Algo especialmente notable en Siruela que no solo ha mantenido su gran nivel en Novela Negra tanto en la colección actual para la que ha traído, por ejemplo, a Pierre Magnan o la clásica en la que hemos podido leer El asesino vive en el 21 entre otros, además supieron sacar fuera de colección todo un clásico francés como El Montacargas. pero es que, además, también fuera de esas colecciones concluyeron la saga Cazalet, sacaron lo último de Pat Barker o el ensayo El infinito en un junco de Irene Vallejo. Y esos son solo unos pocos títulos rascando la superficie. Algo parecido ocurre con Gatopardo, que este año ha tenido a Barbara Pym, Los perezosos de Dickens y Collins o la magnífica Fresas Silvestres de Angela Thirkell. Igualq eu AdN ha publicado una loca cantidad de premios: Bookers, Pulitzers, Goncourt… , algunos incluso de 219, así como una buena cantidad de obras sin premio aparente pero no por ello con menor calidad como es el caso de El Invierno del Descontento. En juvenil, una sección que ha tenido de nuevo un crecimiento y variedad magnífica, desde la allegada de nuevas editoriales como Fandom al desembarco de editoriales que no se dedicaban a ello pasando por el enorme triunfo que hemos podido ver en Nocturna o La Galera pero, sobre todo, en Puck. Quizá la editorial que más libros magníficos para esa franja de edad nos ha traído entre Poet X, la Guía del Caballero para el Vicio y la Virtud o lo nuevo de Angie Thomas y, por supuesto, la publicación continua de Schwab que aunque haya sido aprovechada por Minotauro (Que este año se ha centrado más en reeditar)  está claro que hay que atribuirle gran parte del éxito a ellos. Todo eso y los éxitos españoles, que demuestran que hay mucho y muy interesante moviéndose. Sea en editoriales como la antes mencionada Nocturna, sea en Roca Joven o, incluso, en las más pequeñas como Dorna o Cerbero.

También en el fantástico ha habido un gran año, especialmente para el terror que ha visto publicado mucho y variado en todo tipo de editoriales. Incluyendo intentos de recuperación de nombres clásicos y recuperaciones esperadas como la de La maldición de Hill House tras un par de años desaparecida. Pero no solo eso. Circe ha sido un ejemplo más del buen año de AdN, Crononauta ha seguido mostrando un criterio propio interesante, autoras españolas como Enerio Dima continúan poco a poco dándose a conocer, e incluso en la SciFi hemos tenido la suerte de que se reeditaran los Vorkosingan aunque no se mejoraran las ediciones. Pero están, que ya es algo. Parecido a lo que se puede decir del MataBot de Martha Wells. Todo lo que sea publicar a Wells será algo bueno.

No son los únicos pero sí muy notables. Igual que en no ficción -en donde se ha notado el paso de escribir sobre feminismo a hacerlo sobre ecología/ cambio climático- o en infantil hemos tenido también novedades más que gratas. Pero tampoco quiero extenderme en exceso. Ya sabéis dónde podéis disfrutar de una serie de listas más extensas, incluso aunque sea retorciendo conceptos y procurando no sacar muchas de la misma editorial por bueno que haya sido su año.

Así que ya está bien de tanto título y tanta cosa, ¡que tampoco habéis venido para que os aburra durante todo el día! Así que pasemos a lo que os interesa de verdad. ¡Los Sark de Oro! Y los ganadores son…


Los premios: El Sark de Oro Tv 2019

Hecho el repaso del año vamos a hablar un poco más de las dos series que han merecido los premios opinión de quien esto escribe. Así que lo que toca ahora es… ¡la explicación de todos los años!

Como cada año he de señalar que el criterio para el premio es tan sencillo o complicado como el mío propio. De entre todas las series nuevas que veo -es decir, que no me quedo solo en el piloto sino que continúo con ellas hasta su final de temporada o, como poco, su hiato de media temporada- elijo aquellas que más me han gustado. Como veis el único miembro del jurado con el que me tengo que poner de acuerdo soy yo. De modo que paso a indicar cuales son estos ganadores de tan simbólico galardón y cuáles han sido los motivos. (Y, por si alguien se lo pregunta, aquí están las listas de Sark de Plata y Oro Tv pasados. Desde que comenzó ElReceptor allá por 2009 en Libro de Notas hemos tenido Sark de Plata y Sark de Oro. Por orden de aparición los Sark de Plata han ido para: Misfits, Justified, Revenge, Bullet in the Face, Sleepy Hollow, Jane the Virgin, Agent Carter, Atlanta, Strong Woman Do Bong-soon y BUSTED!-  Siguiendo ese mismo orden, los de Oro han recaído en: Better off Ted, Louie, SPY, Moone Boy, The Americans, Inside Nº.9, UnREAL y American Crime Story: The People v. O. J., Claws y Pose. ¡Mucho más organizadito ahora!)

Tras esta debida precaución vamos a ello. Venga el redoble.

Sark de Plata Tv para…

The Masked Singer y Just Roll With IT!

¡Ex aequo! El primero en este lado de los premios. Pero es que de verdad que no soy capaz de poner a uno sobre el otro, o de no concederles su importancia. Más aún cuando ambos lo que han hecho ha sido darle un giro a un género que ya parecía explotado hasta la extenuación. The Masked Singer trajo el giro de las competiciones musicales en el que lo más importante es menos cómo han cantado que quién ha cantado. Un paso más en The Voice con el humor habitual de los coreanos que ha ido por todo el mundo (no tardará mucho en llegar a España) y del que solo os puedo decir que, pese a los abundantes pucherazos, merece la pena echar un ojo. En cuanto a Just Roll With It! solo puedo decir que no esperaba gran cosa de una serie clásica Disney Channel cuyo reclamo era que pasarían hechos inesperados elegidos por el público de grabación del estudio. pero, claro, no esperaba que la ruptura de la cuarta pared fuera parte de lo que lo acompañara, que las rupturas buscaran lo más ridículo e infantil posible o que tuvieran un compromiso con lo inesperado que incluyera además de distintos líquidos, animales de granja e incluso viajes inesperados.  ¿Qué puedo decir? En un año tan fuerte en tantos frentes creo que es justo reconocer a estos dos programas que nos han demostrado que aún se puede romper cosas nuevas, encontrar caminos que quizá no pasen a dar un enorme trasfondo pero que sí que eleven las apuestas en el lado más lúdico de la programación.

 

Sark de Oro Tv para…

Los Espookys

Por dónde empezar… Sinceramente no creo que sea sencillo recomendar esta serie. Es una rareza hecha porque a Armisen le interesaba la HBO o al revés, no puedo explicarlo de otra forma. Es una historia surrealista en español en el original que mezcla referencias de todo tipo al terror y que se aprovecha del buen momento de Julio Torres y, sobre todo, una Ana Fabrega espectacular. Cada pieza por separado podría ser un punto a favor de una serie, todos juntos hacen una de las creaciones más inesperadas y sugestivas que he visto en mucho tiempo. Incluso aunque no sea capaz de recomendarla o describirla con demasiada precisión.

Y, un año más, esto es todo. Ponemos el contador a cero, empiezo a apuntar cosas para los Pilotos Deathmatch y ya veremos dentro de un año con qué nos encontramos.


Repaso televisivo a 2019: El Sark de Oro Tv

Como pasa con los libros, este año el repaso a las novedades va a ser más sencillo gracias a que a los Pilotos Deathmatch One Shot para ir llevando al día las anotaciones y que luego se me escapen menos programas.

El año pasado lo veía más flojo y este, sin embargo, estoy encantando. Incluso entre las series de supes hemos tenido cosas a destacar como Swamp Thing, Watchmen Doom Patrol. Hemos tenido series interesantes en el fantástico empezando por Evil, siguiendo por la actualización juvenil de The Order e incluyendo el remake de What We Do in the Shadows  y el de Are You Afraid of the Dark? que demuestra que en lo infantil/juvenil están intentándose cosas. Algo que la nueva serie de Nancy Drew debería dejar claro peor que queda aún más cuando uno se pone a ver Typewriter. Una de las series tirando a infantiles -junto con los magníficos whodunits infantiles de The InBESTigators– que han demostrado que este año había para todos. En el mismo Australia hemos tenido algo de investigadores tan alejado pero, a la vez, recomendable como Les Norton. y en un registro completamente distinto, Fresh Eggs. Tres exploraciones diferentes del género negro -de menos a más negro, de más a menos policíaco- que demuestran un gran momento allí para este tipo de obras. Mientras que en UK salía la cómica -pero más seria de lo que parecía-  Year of the Rabbit y la dura y retorcida Cold Call. O la mezcla de espionaje que no va de espionaje de Summer of Rockets. Formatos distintos con inesperados puntos en común. Por supuesto también ha habido especiales negro en la televisión USA. Hemos tenido la muy visual Jett,  hemos tenido la (algo estirada) Dead to Me y hemos tenido un neo-noir adolescente magnífico en Wayne.

Siguiendo con los temas, las series de personajes -no exactamente costumbrismo, no exactamente comedias- han tenido también un gran año. Y bastante variado. No es lo mismo la perspectiva que ofrece RAMY que la de Special, igual que hay diferencias entre esta y Work In Progres o con This Way Up. Lo importante, en cualquier caso, es que han sido grandes series. Incluso a veces seeries sorprendentes. Lo último que esperaba yo era que el remake de Boomerang fuera a ser una de las sorpresas del año. Incluso en medio de un renacimiento de Murphy que nunca sabes hasta qué punto ha influido aquí. Y si bien algunas no parecen haber tenido suerte para encontrar su lugar o lograr más caso, como American Princess o South Side. Peor, por contra, hemos podido asistir al gran éxito de Gentleman Jack o Chernobyl.

O el éxito de documentales como When They See Us y Horror Noire. O de magníficas series de sketches como Astronomy Club  y más aún A Black Lady Sketch Show y I Think You Should Leave. Incluso hemos tenido un punto intermedio de esto en el programa de charlas sobre humor de Good Talk with Anthony Jeselnik .

Ha habido hueco incluso para el exceso con Games People Play y The Politician, la animación fantástica de Undone u otro ejemplo del buen año de Netflix con la magnífica Russian Doll. En realidad ha sido un año particular para los servicios de streaming, tanto como para que mi serie favorita de Apple + sea Snoopy in Space y la de Disney + High School Musical: The Musical: The Series. Pero supongo que lo importante al final es que haya habido tantas series interesantes en un año tan lleno de dudas antes de comenzarlo.

Así que ya está bien de dar vueltas y hablar de unos y otros y vamos a por aquello a por lo que venís. Digamos ya aquello de: Los ganadores de los Sark de Oro TV 2019 son…


Sark de Oro 2018: Los Premiados

Dicho todo esto, vamos a por lo que realmente está esperando la gente. Bueno… alguien habrá que lo espere, digo yo. Así que vamos con los premios de este año.

Golden Sark

– My Sister, the Serial Killer de Oyinkan Braithwaite, ed. Penguin Random House

Un primer libro, originalmente publicado como ebook -ya me entendéis-, por una escritora de Nigeria que ha llegado a finales del año al mercado anglosajón y ha caído en gracia en varias listas. Reconozco que no suena a lo que esperaba encontrarme por aquí, pero es que tampoco es el libro que uno podría creer. De entrada, lo que me interesaba originalmente era la idea de libro de asesinatos con humor. Pero tampoco era eso lo que acabaría encontrando porque resulta que el humor viene a partir de lo aparentemente sensato que es el personaje principal comparada con su hermana y con toda la situación. pero, sobre todo, como contraposición de los hechos que se nos van narrando, que pasan menos por la novela de asesinatos o de psicópatas que por el drama, la telenovela y el terror. Los capítulos extraordinariamente cortos, la mezcla de elementos y la evolución de una historia que cada vez está más claro que depende sobre todo de las ataduras invisibles que se establecen entre las personas, y a las que los nervios de la protagonista tienen que resistir para seguir hacia delante, porque si bien está claro que es una primera novela y que tiene espacio para ser incluso mejor en obras posteriores lo que tengo incluso más claro es que esta mezcla, estos bailes de aspectos y disposiciones, esta mezcla de humor y oscuridad, es la que me tendrá atento a su próxima obra.

Sark de No-Oro

– La plaga de los cómics de David Hajdu, ed. Es Pop

Creo que lo dije cuando se publicó, lo repito ahora: Estamos ante un libro magnífico sobre la historia de los cómics. Sobre un momento en el que una serie de intereses no tanto contrapuestos como independientes encontraron un punto en común para hundir una industria popular pero frágil. Igual que el resto de industrias del entretenimiento habían sufrido llegaron hasta los cómics para podarlos. Por supuesto la supervivencia fue distinta a la que sufriera el cine, aunque muchos de los problemas y de las reacciones fueron similares. Y de todo ello -y alguna cosa más- se habla en esta obra magnífica.

Sark de Plata

¡Tenemos un Ex Aequo!

– La ladrona de tomates de Ursula Vernon, ed. Cerbero

Recibir la primera obra que se publica en este país para público adulto de Ursula Vernon es -debiera ser- motivo de alegría para todos. Es cierto que es una obra y que juega más a sugerir que a mostrar. Cierto es, también, que quizá no sea lo más representativo de su creación habitual. Pero tiene su manera de entender el fantástico, tiene su humor, tiene su forma de hablar de las cosas y de explicar las relaciones entre personas. Y, además, es muy buen libro. Con eso debería de sernos suficiente a todos.

– Las largas sombras de Elia Barceló, ed. Roca

Es una alegría esta obra, tan bien hecha, llena de tanta sorpresa no en los recursos argumentales sino en los personajes. Porque, sí, puede que esta sea la historia de un grupo de amigas que vuelven a encontrarse tras cerca de tres décadas, que ese pasado tuviera lugar en ese punto central de los años setenta españoles, que el presente no sea exactamente lo que pensaran en aquel momento, que antes hubiera algo y ahora haya otro algo y las líneas temporales acaben siendo como tres y no siempre ordenadas… pero nada de eso es tan importante como los personajes, como las diferentes formas en las que actúan, como esa forma en la que la autora los retrata como si existieran realmente. Puede que no sea una novela al uso, desde luego no si lo que buscamos es una novela negra, pero sí que me parece la mejor obra de la autora en estos últimos años. Y una que es tan fácil de recomendar como de disfrutar.

Sark de Oro

– Bienvenidos a Dietland de Sarai Walker, ed. Carmot Press

Creo que a estas alturas sorprenderá poco mi elección. Probablemente llevéis un año soportando mis recomendaciones. Escuchándome hablar sobre las distintas tramas que se van entrelazando y cómo la respuesta de una insurgencia destinada a castigar a culpables es solo una parte en la que también el papel de los medios de comunicación y los que lo controlan, los círculos de conspiración, la amistad, y los procesos que atan todos ellos; especialmente las dietas; acaban creando una obra que no es redonda porque con aristas se golpea mejor. Un gran libro que espero poder recomendar durante mucho tiempo porque creo que se lo merece, tanto por el mensaje como por la forma de crearlo y mandarlo. Y de ahí esta entusiasta elección.

Ahora sí, ya hemos acabado. Muchas gracias por vuestra atención y hasta los próximos premios.


Sark de Oro 2018: Repaso al año o Espabilas como Vilas.

Bueno, pues no sé si acabaréis de descubrir estas cosas o si seréis de los que lleváis años leyendo esto. Lo importante es que estáis aquí, que yo también lo estoy y que ahora toca toda esa pila de texto sobre la cosa de los libros de este año.

Pero vamos con el texto de siempre:

Un año más (19 años ya, y parecía que fue ayer cuando empezamos con la tontería) aprovecho el comienzo de año para entregar el “Sark de Oro” al libro que más me ha gustado del año recién concluido

Comienzo con la clásica advertencia así que quien quiera pasar al resumen del año que se salte este párrafo. Las listas de “Lo mejor de…” acaban siendo los resultados de la intersección de los gustos personales con los libros leídos a lo largo del año. La posibilidad de que haya aparecido un libro revelador y no salga en esta lista puede deberse más a no haberlo leído que a criterios de selección. Recapitulando en estos años y para que quede constancia, los anteriores Sark de Oro recayeron en “El Hada Carabina” de Daniel Pennac“Huérfanos de Brooklyn” de Jonathan Lethem“Cíclopes” de David Sedaris,“La Disco Rusa” de Wladimir Kaminer“La Mosca” de Slawomir Mrozek“El Martillo Cósmico” de Robert Antón Wilson “Pégate un tiro para sobrevivir” de Chuck Klosterman, “Las Ovejas de Glenkill” de Leonie Swann, los“Cuentos Completos” de Connie Willis“Al pie de la escalera” de Lorrie Moore, “Mi Tío Napoleón” de Iraj Pezeshkzad, “Los amigos de Eddie Coyle” de George V. Higgins, “Hermana mía, mi amor” de Joyce Carol Oates, “Boston. Sonata para violín sin cuerdas” de Todd McEwen, “Americanah” de Chimamanda Ngozi Adichie, “La hoguera pública” de Robert Coover, “Descolonizar la mente” de Ngũgĩ wa Thiong’o y “Las Mitford” de Charlotte Mosley y «Experimental film» de Gemma Files.

Al final tendré que crear una wiki o un algo para que entren todos. Sin contar con que debería empezar a pensar en poner también los Sark de Plata y las otras dos categorías inventadas, el premio a No-Ficción Sark de No-Oro y el premio a libro en lengua inglesa Golden Sark. Porque esto cada vez queda más largo.

Aviso, también como casi todos los años, de que mis lecturas suelen determinarse por escuderías, es más sencillo que lea algo de las editoriales pequeñas y medianas a que lo haga con lo que sacan PlanetaAlfaguara Anagrama. Vamos, que no pretendo engañar a nadie: No me he leído todo lo publicado ni de lejos. Dicho lo cuál y antes de entrar en los ganadores de este año vamos a repasar lo que han hecho los editores.

En cuanto a los libros…

Lo cierto es que no ha sido mal año, hemos asistido al regreso a España de La Bestia Equilátera, el fantástico sigue funcionando bien Muchas alegrías este año con obras tan distintas como Binti, Gamusinos, Cada corazón un umbral, Micosis o las antologías de Distópicas y Poshumanas, o los títulos de Samanta Schweblin, Carmen María Machado, Octavia Butler, Victor LaValle, la continua recuperación de Daphe du Maurier… En fin, podría seguir un rato pero lo cierto es que ha dado para mucho este año. Incluso en puntos intermedios con otros géneros como ese Las siete muertes de Evelyn Hardcastle de Stuart Turton, que conviene más recomendar que explicar. En cualquier caso y como decía, un gran año aunque en pequeñas editoriales más que en grandes grupos.

Probablemente porque estos últimos estaban muy ocupados imprimiendo internete, actividad esta que no sé yo si será muy rentable -al menos para sus aproximaciones más allá del famoso Coger un puña’o y lanzarlo a ver qué se queda pegado– pero que, desde luego, les ha dejado de lo más entretenidos. Mientras, los libros de estudios culturales siguen ganando tracción. Este año los de música y videojuegos han tenido un despliegue especial, los primeros siguiendo la senda de los últimos años y los segundo con la aparición y crecimiento de toda una serie de editoriales centradas en el tema que, de nuevo, demuestran las diferencias entre los grandes grupos y sus publicaciones generalistas y los pequeños que van a nichos y van tirando con pequeñas cantidades.

Al final todo parece que va avanzando de alguna manera. Tanto que parece que la queerness se va convirtiendo en algo habitual -incluso en obras como Sirenas o El príncipe y la modista– , y que aún hay ánimo para publicar libros feministas  con clásicos como el de Joana Russ. Aunque sea en los grandes grupos que luego sacan ensayos misóginos o lanzan personajes poco fiables dentro y fuera de los libros. La cosa capitalista, supongo.

Por supuesto este es el momento en el que podría ponerme a dar ejemplos concretos. O enviaros a que mirarais cierto listado de recomendaciones del año en el que algo de mano he tenido. Lo cierto es que ha habido un poco de cada. Desde grandes autores como Chabon que han vuelto en una editorial más pequeña de la que espero la gente haya oído hablar porque Moonglow es una de esas recomendaciones fáciles de hacer a la continuación de publicaciones de Vollmann, obras de componente histórico y mucho mérito como Días sin final de Sebastian Barry, Un caballero en Moscú de Amor TowelsLa vuelta al mundo del rey Zibeline de Jean-Christophe RufínLa octava vida (para Brilka) de Nino Haratischwili. Igual que hemos podido disfrutar de libros de ensayo de Ursula K. Le Guin, Wisława Szymborska o Stuart Hall. Además de novelas negras interesante como la recuperación de La Madona de los coches cama de Maurice Dekobra, o la publicación de Yokomizo o Tey, además de los clásicos de la novela policíaca. En fin, la cosa sigue bien por ahí.

Y de cocina, también ha sido un buen año para los libros de cocina aunque fuera solo por la publicación de Sal, Grasa, Ácido, Calor o Made in India en Neo-Cook y el comienzo de iniciativas como la BulliPedia. Ensayos como Las Especias o A la mesa con los reyes, libros sobre bebidas como Los cócteles de Mr. Lyan o los varios y variados de cerveza… No son los únicos pero sí muy notables.

Pero ya está bien de tanto título y tanta cosa, ¡que tampoco habéis venido para que os aburra durante todo el día! Así que pasemos a lo que os interesa de verdad. ¡Los Sark de Oro! Y los ganadores son…


Los premios: El Sark de Oro Tv 2018

Hecho el repaso del año vamos a hablar un poco más de las dos series que han merecido los premios opinión de quien esto escribe. Así que lo que toca ahora es… ¡la explicación de todos los años!

Como cada año he de señalar que el criterio para el premio es tan sencillo o complicado como el mío propio. De entre todas las series nuevas que veo -es decir, que no me quedo solo en el piloto sino que continúo con ellas hasta su final de temporada o, como poco, su hiato de media temporada- elijo aquellas que más me han gustado. Como veis el único miembro del jurado con el que me tengo que poner de acuerdo soy yo. De modo que paso a indicar cuales son estos ganadores de tan simbólico galardón y cuáles han sido los motivos. (Y, por si alguien se lo pregunta, aquí están las listas de Sark de Plata y Oro Tv pasados. Desde que comenzó ElReceptor allá por 2009 en Libro de Notas hemos tenido Sark de Plata y Sark de Oro. Por orden de aparición los Sark de Plata han ido para: Misfits, Justified, Revenge, Bullet in the Face, Sleepy Hollow, Jane the Virgin, Agent Carter, Atlanta y Strong Woman Do Bong-soon.  Siguiendo ese mismo orden, los de Oro han recaído en: Better off Ted, Louie, SPY, Moone Boy, The Americans, Inside Nº.9, UnREAL y American Crime Story: The People v. O. J. y Claws. ¡Mucho más organizadito ahora!)

Tras esta debida precaución vamos a ello. Venga el redoble.

Sark de Plata Tv para…

Busted!

¿Qué puedo decir? Me parece una de las aportaciones más interesantes que se han realizado durante este año. Sí, podría haber puesto aquí Dietland, o Vida, o American Woman, o quizá alguna otra serie en un sentido más propio de la ficción. No será por candidatas precisamente. Pero este artefacto que logra mezclar las series de investigadores con las escape rooms con el humor coreano, muchas veces inspirado sin demasiado disimulo en el éxito de allá Running Man, acaba logrando no solo que funcione lo que no parecía que fuera a funcionar sino, incluso, que esa leve línea argumental que justifica ir pasando de unas pruebas a otras aún a sabiendas de que la guionización se encarga no solo de eso, cree una corriente de simpatía y nos muestre una historia de fondo que puede dar para muchos más años pero que, sobre todo, da para mucha diversión. Múltiples virtudes para algo que espero que pueda mantener este inexplicable buen nivel durante mucho tiempo.

Sark de Oro Tv para…

Pose

Y si el finalista era difícil de definir el ganador es difícil hasta de creer. Un prodigio de historia entrelazada, de cuidado al elegir el reparto, de historias que se van mezclando, de la manera de tratarlas que pudiendo haber ido a lo fácil en tantos aspectos, directos a hacer dramas y a hundir a unos y a otros, prefiere mostrar las cosas como duras pero no inabordables, los triunfos como posibles y las pérdidas no como una manera de tratar a los personajes sino como parte de un todo general que, por suerte, no es necesario que les golpee en exceso. No es una serie confortable pero sí reconfortante. Y eso, como tantas otras cosas que hace, la convierte en una rareza a celebrar. Mucho. Muy fuerte.

Y, un año más, esto es todo. Ponemos el contador a cero, empiezo a apuntar cosas para los Pilotos Deathmatch y ya veremos dentro de un año con qué nos encontramos.