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Los premios: El Sark de Oro Tv 2016

Hecho el repaso del año vamos a hablar un poco más de las dos series que han merecido los premios opinión de quien esto escribe. Así que lo que toca ahora es… ¡la explicación de todos los años!

Como cada año he de señalar que el criterio para el premio es tan sencillo o complicado como el mío propio. De entre todas las series nuevas que veo -es decir, que no me quedo solo en el piloto sino que continúo con ellas hasta su final de temporada o, como poco, su hiato de media temporada- elijo aquellas que más me han gustado. Como veis el único miembro del jurado con el que me tengo que poner de acuerdo soy yo. De modo que paso a indicar cuales son estos ganadores de tan simbólico galardón y cuáles han sido los motivos. (Y un año tengo que poner las listas de Sark de Plata y Oro Tv pasados) (¡Este mismo: Desde que comenzó ElReceptor allá por 2009 en Libro de Notas hemos tenido Sark de Plata y Sark de Oro. Por orden de aparición los Sark de Plata han ido para: Misfits, Justified, Revenge, Bullet in the Face, Sleepy Hollow, Jane the Virgin y Agent Carter.  Siguiendo ese mismo orden, los de Oro han recaído en: Better off Ted, Louie, SPY, Moone Boy, The Americans, Inside Nº.9 y UnREAL. ¡Mucho más organizadito ahora!)

Tras esta debida precaución vamos a ello. Venga el redoble.

Sark de Plata Tv para…

Atlanta

De entre las novedades de este año creo que puedo decir con tranquilidad que esta Atlanta es la menos puedo explicar. Supongo que es comedia pero su carga dramática es enorme. O al revés. Solo que su humor no es ni habitual ni sencillo. Casi no parece ni que esté buscando tanto el humor como la extrañeza. Una sensación que se usa en ocasiones para realizar un comentario político o social, otras simplemente como si quisiera ver la cara de tontos que se nos queda. Y, sin embargo… En una serie en la que no te puedes fiar ni de los anuncios esa irrealidad acaba siendo precisamente lo más valioso. Atlanta podría haber sido muchas cosas, al final ha acabado siendo Atlanta.

Sark de Oro Tv para…

American Crime Story: The People v. O. J.

Quizá sea un poco injusto para Ryan Murphy que haya sido esta última serie suya la que mayor aclamación esté logrando. Entre otras cosas porque responde a la famosa pregunta, ¿qué podría ser de Ryan Murphy si fuera capaz de contenerse un poco? Y precisamente lo último que Murphy significa es contención. Sin mencionar que eso mismo se podría haber dicho de The New Normal y todos sabemos cómo acabó aquello. Pero para los que venimos siguiéndole desde Popular, de locura en locura o de Nip/Tuck a Glee y de allí a American Horror Story y Scream Queens, Murphy se había convertido en un sinónimo de caos inesperable tal que pocos anuncios produjeron más sorpresa que el de que se iba a centrar en una historia real. Parecía el clásico anuncio de prestigio para ganar premios. Pero, claro, en todo hay clases. Murphy (y Scott Alexander y Larry Karaszewski, no nos olvidemos de ellos) ha sabido centrarse en hacerlo lo mejor posible sin salirse de la realidad. Quizá porque la obra en sí, que va funcionando en tensión creciente y que ha logrado sorprender incluso a los que recordamos todo el circo -no digamos ya a los que no lo hicieron, no lo recuerdan o nunca lo supieron- por la forma en la que ha articulado la narración y, de hecho, ha usado la misma para establecer su importancia pop. El caso fue muy popular, sí, pero también tuvo una de las persecuciones más seguidas -y locas, claro, una persecución lenta- de la televisión. Su existencia sirvió a los medios para establecer los superjuicios, establecer las noticias durante 24 horas, cimentar la mezcla de información y entretenimiento en el que un personaje popular de un lado podría salir en el otro. Todo aquello de lo que se hablaba ya en Chicago y que se multiplicaba hasta la locura. A partir de ahí un reparto excepcional en el que -para mi eterna sorpresa- destaca por encima de todos Sarah Paulson, una habitual de la troupe de Murphy que hace aquí el que podría ser el papel de su vida. Y no es solo ella, Courtney B. Vance está inconmensurable, Sterling K. Brown enorme, Nathan Lane brillante, John Travolta y David Schwimmer no lo hacen mal y Cuba Gooding Jr. logra ser patético sin estorbar demasiado. De modo que al final la historia interna, ya conocida, y la historia de esa realidad falsa creada a aprtir de ella y que sería una manera de reenfocar los realities -algo en común con la magnífica Roanoke que ha sido este año el AHS de Murphy y, quizá, la versión incluso más pasada de esta mirada a lo qeu la televisión decide que es la realidad y por qué no te puedes fiar nunca, ni de los teasers–  permitiendo un discurso completo que ha durado casi todo el año y que ha terminado estableciendo lo que podríamos considerar el perfecto resumen del año: A veces la realidad es la mejor de las ficciones.

 

Y, un año más, esto es todo. Ponemos el contador a cero, empiezo a apuntar cosas para los Pilotos Deathmatch y ya veremos dentro de un año con qué nos encontramos.


Repaso televisivo a 2016: El Sark de Oro Tv

Que año más loco. En general y en concreto. Como pasa con los libros, este año el repaso a las novedades va a ser más sencillo gracias a que a los Pilotos Deathmatch One Shot para ir llevando al día las anotaciones y que luego se me escapen menos programas.

Gracias a estos repasos y a la posibilidad de verlo como un todo general hemos podido observar el éxito en cantidad -aunque aún está por ver alguna en calidad- de las series de viajes temporales. Quizá este año tengan más suerte pero de momento parece que lo más cercano a una serie de viajes en el tiempo competente sea la de Flash. De modo que al final acaba siendo más interesante otra de las tendencias, la de las series en las que los jóvenes afroamericanos hablan de sus cosas. Sus inseguridades, sus necesidades y sus retos. Algo que pudimos encontrar en Insecure o Loosely Exactliy Nicole además de en una de las joyas del año de la que ya hablaremos en breve.

Y es que ha sido un año curioso para la comedia. Con creaciones dentro de lo familiar pero que funcionaban como un tiro. Tanto la inglesa Love, Nina como la canadiense de origen coreano Kim’s Convenience o como la estadounidense Speechless han demostrado que sigue habiendo hueco para redescubrir y expandir las comedias familiares. La última con una gran actuación de comedia física de un actor con parálisis cerebral. Aunque no es el único punto de ataque de la comedia este año. También inglesa, Fleabag ha sido capaz e ofrecer un retrato generacional, juvenil y, esta vez, blanco.

Dos coas más que comentar aún entre las comedias. Por un lado que en el Late se van afianzando las cosas. Samantha Bee ha sabio aprovechar el momento y situarse, aunque el verdadero ganador -cuanto menos moral- de estas últimas elecciones USA ha sido Seth Meyers, que lleva camino de convertir su programa en el próximo Daily Show.

Por el otro, la TBS ha intentado reinventarse. Cierto es que Angie Tribeca no le ha salido muy bien y que no se ha prestado demasiada atención a The Detour, pero creo que con People of Earth han logrado una gran serie, humana y alocada a la vez. Lo que no sé es si ahora lograrán que alguien la vea. Al fin y al cabo en la FX, ahora FXX, lleva 11 temporadas ya It’s Always Sunny in Philadelphia ofreciendo alguno de los mejores capítulos cómicos del año en cada ocasión y aún no parece que haya calado.

En lo que sí se parecen comedias y dramas es en los problemas que han tenido este año muchas series en su segunda temporada. Vale, es cierto que a Supergirl le ha venido de perlas el paso de la carca CBS a la moderna The CW, que Ash vs Evil Dead ha sabido subir de nivel o que American Crime ha sido estupenda. Pero por cada una de estas, que llevan a que se aprueben cosas como Stan Against Evil, nos encontramos con los problemas de segundas temporadas de UnREAL, Agent Carter, Crazy Ex-Girlfriend, Scream Queens o Mr. Robot. O con la extraña mezcla de Documentary NOW!, capaz de mezclar uno e los mejores episodios del año –Juan sueña con arroz y pollo, una pequeña maravilla de sentimiento y comida como solo puede encontrarse este año en el episodio del  Menú Degustación de Please Like Me– con otros algo menos acertados.

Pero, claro, ¿qué es estar acertado? Cierto es que The Americans y Halt and Catch Fire han tenido unas temporadas estupendas pero echando un ojo… ha habido un poco de todo.

Por ejemplo, ha habido bastante movimiento en la parte del terror. Sí, hemos tenido una gran temporada de American Horror Story. Pero fuera de eso… uf. Crazyhead cumple, El Exorcista está, The Living and the dead es una curiosidad. Dead of Summer consigue remontar a partir de la mita de temporada gracias al locurón. American Gothic y Braindead solo ellos saben dónde entrarían. De Lucifer para qué hablar. De Stranger Things mejor no me tiréis de la lengua. Y hemos tenido algunos tordos notables. Channel Zero destroza cualquier posible buen punto de partida en lo que está convirtiéndose en toda una característica del trabajo de Max Landis (No hay más que ver lo que le hace a Dirk Gently) aunque eso es aún poco que decir comparándolo con los espantos de Slasher y Damien. Parece mentira todas las novedades que han salido de terror -con deciros que aún podrá señalar más- para que luego no tenga nada especialmente bueno que decir de ellas.

El otro tema de interés del año ha sido la HBO. En general ha funcionado de manera irregular, Juego de Tronos les sigue dando audiencia y la carne con patatas de Westworld parece haber gustado, incluso hay gente hablando bien de esa adaptación que es The Night Of. Pero eso solo ha servido para que la cosa no parezca un completo desastre, solo un trabajo pendiente de mayor desarrollo. Podría haber sido peor. Y mejor. Pero ha sido.

Más aún pensando en los adioses de este año: Person of Interest, Galavant, The Good Wife, Banshee, Rectify… y más que se irán en 2017 -pero ya hablaremos de ello-. Algunas de nuestras favoritas han ido acabando y no sé yo si hemos tenido la sensación de que estén llegando reemplazos. Las cosas se están moviendo, no recuerdo jamás una época en la que no se hubiera cancelado oficialmente ninguna de las series estrenadas por las networks en su temporada de otoño al llegar el cambio de año. Pero aquí estamos, con unas cuantas series que esperan solo a que alguien salga a rematar el hachazo (Infamous o Conviction, por poner dos zombies)  pero sin ninguna muerte declarada. En fin, supongo que irán apareciendo reemplazos, pero con todas las series que se están emitiendo ya podrían darse prisa.

Menos mal que cuando aparecen son tan estupendas como Sweet/ Vicious, de la que ya he hablado, pero que aprovecho de nuevo para recomendaros por su mezcla de vigilantismo y realidad que hace que los golpes sean dolorosos a varios niveles.

Así que ya está bien de dar vueltas y hablar de unos y otros y vamos a por aquello a por lo que venís. Digamos ya aquello de: Los ganadores de los Sark de Oro TV 2016 son…


Sark de Oro 2016: Los Premiados

Dicho todo esto, vamos a por lo que realmente está esperando la gente. Bueno… alguien habrá que lo espere, digo yo. Así que vamos con los premios de este año.

Golden Sark

– Lovecraft Country de Matt Ruff, ed. Harper Collins

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Creo -o, mejor dicho, supongo- que una gran mayoría de los que me siguen saben de mi parcialidad por Ruff. Alcantarillado, gas y electricidad es un libro que sigo recomendando hoy día pese a los problemas que semejante locurón tenía. De manera que siempre que he tenido la oportunidad he leído lo que Ruff ha ido sacando. Y puedo decir que la novedad de este año es de las de pedir por favor a las editoriales españolas que reconsideren darle otra oportunidad pese al batacazo previo. Porque qué cosa más interesante, que forma de jugar con la cultura popular, que manera de mezclar conocimientos y reflexiones ofreciendo por un lado  una serie de relatos con fondo fantástico inspirados en su mayoría por historias de la época y círculo de Lovecraft y por otro una reflexión sobre la raza. Porque los protagonistas son todos afroamericanos, afroamericanos viviendo en los Estados Unidos de los años cincuenta, enfrentándose a todo tipo de peligros reales que muchas veces parecen más peligrosos que los sobrenaturales -Y aquí aprovecho para sugerir que se mire de nuevo la portada, magnífico resumen de lo que nos encontraremos dentro- porque las pesadillas engendradas por Lovecraft son sus historias pero también sus pensamientos y precisamente por ello el contraste entre unas y otras aventuras -no digamos ya lo magnífico que resulta el antagonista principal- parecen pensados para que veamos como, en comparación, podría ser incluso un refugio. Y, puestos a rematar esta recomendación, venga unos párrafos del primer capítulo del libro.

Sark de No-Oro

Cocina de combate de Anastacia Marx de Salcedo, ed. Melusina

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Puede que sea por mis intereses pero me lo he pasado en grande con esta historia de los lazos entre las industrias alimentarias y la de defensa explicando muchas interacciones que han propiciado la aparición de nuevos modelos de consumo y preservación de alimentos, pero también en como cambian esos mismos alimentos para poder durar, prepararse y satisfacer. Desde el afianzamiento de empresas con la Segunda Guerra Mundial a las luchas para crear determinados alimentos válidos para las tropas, es toda una lección de historia y una posibilidad de comprender mucho de lo que podemos encontrar en las tiendas. 

Sark de Plata

El perro espectral (Investigadores de lo oculto) de VV.AA., ed. Biblioteca del Laberinto

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Gustándome mucho los Detectives de los Sobrenatural no esperaba yo gran cosa de este volumen. ¡Que equivocado estaba! Una muy interesante panorámica de la producción entre los años ’30 del S. XIX y los del S. XX con autores ingleses y franceses y todo tipo de obras, de las más cercanas a un detectivesco clásico con explicación racional a las más alocadas creaciones paranormales. Para quien esto escribe ha sido todo un gozo el paseo por esta veintena de obras. 

Sark de Oro

Las Mitford de VV.AA., ed. Tres Hermanas

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Si alguien se ha sorprendido por esta decisión es que no he debido ser suficientemente claro este último año. Me he pasado gran parte del mismo esperándolo y su contenido no me ha defraudado. Mis reticencias ante la ruptura de la intimidad en sus comunicaciones se vence por el estilo, la humanidad y lo interesante de las mismas. Las Mitford estaban metidas en todo tipo de líos y follones durante buena parte del S. XX y siempre tenían una observación interesante o un suceso que contarse. Su visión -indiscutiblemente privilegiada- de muchos de esos momentos de la historia inglesa resulta a la vez diferente y pertinente. No sé si habrá mucha más gente a la que le pueda interesar este volumen, aunque espero que sí, lo que tengo claro es que es mi preferido de entre lo que he leído este año.

Ahora sí, ya hemos acabado. Muchas gracias por vuestra atención y hasta los próximos premios.


Los premios: El Sark de Oro Tv 2015

Valga el repaso en Sabemos como repaso del año -y valga la visión de futuro como aquello de lo que podemos e incluso debemos tener en cuenta en el año que comienza – vamos con aquello que -quizá- hayáis estado esperando. Ha sido un gran año televisivo y, como casi siempre, hemos tenido series que podrían haber estado entre estos dos puestos de honor sin mucho problema. De modo que elegir los dos primeros no ha sido algo sencillo. Incluso aún cuando me he permitido elegir un tercer puesto para Canino – y es que Crazy Ex-Girlfriend podría haber optado a estar incluso más arriba-  no puedo decir que haya sido fácil no ya elegir estos puestos sino, incluso, su orden. Pero tras darle varias vueltas puedo anunciar sin problema que aquí están los Sarks TV de 2015.

Como cada año he de señalar que el criterio para el premio es tan sencillo o complicado como el mío propio. De entre todas las series nuevas que veo -es decir, que no me quedo solo en el piloto sino que continúo con ellas hasta su final de temporada o, como poco, su hiato de media temporada- elijo aquellas que más me han gustado. Como veis el único miembro del jurado con el que me tengo que poner de acuerdo soy yo. De modo que paso a indicar cuales son estos ganadores de tan simbólico galardón y cuáles han sido los motivos.

Por favor, redoble de tambor:

Sark de Plata Tv para…

Agent Carter.

Hay formas distintas de enfocar los superhéroes, incluso cuando no son realmente superhéroes sino, más bien, super espías. La primera temporada de Agente Carter -por suerte no la última- hace un trabajo.magnifico en mostraron una época y unas costumbres. En sacar el mejor partido posible a las escenas de acción. En mostrarnos un reparto en el que todo el mundo tiene su oportunidad de brillar y hay variedad y diversidad. Quizá ese final abierto no haya sido el mejor de los posibles, pero dado que es por esa causa mayor de una siguiente temporada creo que se lo puedo perdonar.

Sark de Oro Tv para…

UnREAL.

Metatelevisión. Drama mostrando la forma en que la realidad es transformada por exigencias del guión y como los principios se trasforman por un bien quizá no mayor pero desde luego sí más inmediato. Toxicidad bien discutida y una sensación de no pararse por más locurón al que se parezca estar llegando. Al fin y al cabo en esta suerte de año grande de la realidad ficcionalizada y el true crime, de las mujeres luchando por lo suyo y la necesidad de mostrar que una trama amorosa nones una claudicación, está serie es el resumen. Esperemos que sea del año que termina y no de lo que está por venir. Porque, sinceramente, no sé cómo esperan subir el tono para la segunda temporada.


Y, un año más, esto es todo. Ponemos el contador a cero, empiezo a apuntar cosas para los Pilotos Deathmatch y ya veremos dentro de un año con qué nos encontramos.


Sark de Oro 2015: Los Premiados

Dicho todo esto, vamos a por lo que realmente está esperando la gente. Bueno… alguien habrá que lo espere, digo yo. Así que vamos con los premios de este año.

Golden Sark

Is fat Bob dead yet? by Stephen Dobyns, ed. Penguin Random House

9780399171451

Quizá Stephen Dobyns no sea muy conocido en España, pero eso no significa que no haya publicado una buena cantidad de novelas, muchas de ellas con los puntos en común del humor negro, sea en sus narraciones de misterio, de terror o en su poesía. Aquí lo que tenemos es una mezcla de humor y género negro con una posible confusión como eje de la acción y muchos tipos extraños pasando por sus páginas. Todo un ejemplo de su estilo de escritura y de las posibilidades que aún quedan en el género negro aunque sea mediante su hibridación con toda una Comedia de los Errores.

Sark de No-Oro

Producciones Kim Jong-Il presenta… de Paul Fischer, ed. Turner

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Es una historia tan magnífica esta que podría haber sido un thriller o una comedia e incluso podría haber sido un ensayo político y social. El resultado final está entre medias de todos estos puesto que el esqueleto en sí -un país dictatorial en el que el sucesor teórico del dictador había centrado sus estudios en la propaganda llevándole a decidir que lo que hacía falta era realizar una película de monstruos gigantes para la que lo mejor era raptar a la actriz más famosa del país vecino y su ex-marido el director- va tocando después todo tipo de secciones y reflexiones tanto sobre la utilidad de esta propaganda como sobre un mundo en el que esto no solo se puede proponer sino, incluso, ocurrir.

Sark de Plata

Los desafortunados de B.S. Johnson, ed. Rayo VerdeLos-Desafortunados_baja-201x300

Que maravilla, que estupenda edición -sin desmerecer la de Numa– y que grande esta obra de B. S. Johnson que logra que el objeto editado se funda con la propia obra que permite mezclar los flujos de consciencia de un periodista deportivo que recuerda a un amigo fallecido mientras van sucediéndose las historias relacionadas.

Sark de Oro

Descolonizar la mente de Ngũgĩ wa Thiong’o, ed. DeBols!llo

P626535

Tantos años en #ElClubDelNobel con el cachondeo con el pobre Ngũgĩ y resulta que este año mi libro favorito es un ensayo que, además, sólo se ha publicado en bolsillo. Pero claro, este magnífico ensayo habla de la lengua y cómo nos configura la visión propia. Cómo algo tan aparentemente inocuo como el idioma de elección para expresarse realmente tiene un impacto tanto desde los efectos coloniales de los significados de sus palabras como por la manera en que esto se aplican. Quizá no sea un libro para todos los públicos pero a mí me ha encantado.

Ahora sí, ya hemos acabado. Muchas gracias por vuestra atención y hasta los próximos premios.


Sark de Oro 2015: Repaso al año o El Libro del Tren. (En La Sombra)

Si algo no puedo decir de 2015 es que no haya estado entretenido. Quizá no sea la mejor palabra para definirlo pero seguro que no me equivoco con ella. No han dejado de pasar cosas con distintos grados de gravedad y a ratos más que un año parecía un ejercicio de salvamento. El paso previo a un ejército de salvación. Entre otros sucesos permitidme comentar que el última día de marzo me encontré sin trabajo tras el cierre de la librería en la que estuve trabajando los últimos ocho años y pico, lo que llevó a que a finales de noviembre -y gracias a la ayuda y soporte en distintos grados de múltiples amigos, clientes, lectores y familiares, no les olvidemos- pudiéramos abrir La Sombra. Se va una librería, entra otra. Aunque para encontrar una librería dispuesta a abrir tuviéramos que montarla nosotros. En fin, un follón que tampoco viene más a cuento y que simplemente comparto no tanto por animaros a que compréis mis hermosos jabalíes como para dejar constancia de que vaya año fue 2015. Pero vamos con el texto de siempre:

Un año más (16 años ya, y parecía que fue ayer cuando empezamos con la tontería) aprovecho el comienzo de año para entregar el “Sark de Oro” al libro que más me ha gustado del año recién concluido

Comienzo con la clásica advertencia así que quien quiera pasar al resumen del año que se salte este párrafo. Las listas de “Lo mejor de…” acaban siendo los resultados de la intersección de los gustos personales con los libros leídos a lo largo del año. La posibilidad de que haya aparecido un libro revelador y no salga en esta lista puede deberse más a no haberlo leído que a criterios de selección. Recapitulando en estos años y para que quede constancia, los anteriores Sark de Oro recayeron en “El Hada Carabina” de Daniel Pennac“Huérfanos de Brooklyn” de Jonathan Lethem“Cíclopes” de David Sedaris,“La Disco Rusa” de Wladimir Kaminer“La Mosca” de Slawomir Mrozek“El Martillo Cósmico” de Robert Antón Wilson “Pégate un tiro para sobrevivir” de Chuck Klosterman, “Las Ovejas de Glenkill” de Leonie Swann, los“Cuentos Completos” de Connie Willis, “Al pie de la escalera” de Lorrie Moore, “Mi Tío Napoleón” de Iraj Pezeshkzad, “Los amigos de Eddie Coyle” de George V. Higgins, “Hermana mía, mi amor” de Joyce Carol Oates, “Boston. Sonata para violín sin cuerdas” de Todd McEwen, “Americanah” de Chimamanda Ngozi Adichie y “La hoguera pública” de Robert Coover.

Aviso, también como casi todos los años, de que mis lecturas suelen determinarse por escuderías, es más sencillo que lea algo de las editoriales pequeñas y medianas a que lo haga con lo que sacan PlanetaAlfaguara Anagrama. Vamos, que no pretendo engañar a nadie: No me he leído todo lo publicado ni de lejos. Dicho lo cuál y antes de entrar en los ganadores de este año vamos a repasar lo que han hecho los editores.

En cuanto a los libros… la cosa sigue sin que nadie tenga claro nada. Los libros de colorerar para adultos parecen haber dado paso a la micropoesía, como si alguna de las dos cosas pudieran mantenernos. Aunque al segunda aproveche el éxito de los microlibritos que tanto se estan exportando a otros lados como el magnífico Todos deberíamos ser feministas de Chimamanda Ngozi Adichie que logra pasar de las Sandías a las Pipas. Pero, en fin, al menos las tendencias van relevándose unas a otras, y mientras nos encontramos con un éxito enorme del que nadie parece muy interesado en hablar como es La chica del tren el balance general fue el de que en las listas de ventas estaban los nombres de siempre, unos con más éxito como Grandes y Mendoza, otros con menos como Franzen o esa Harper Lee cuya novela fue la sensación del año… hasta que la gente se la comenzó a leer. Gran contraste con ese otro libro que se ha ido vendiendo lento pero seguro todo este año, La luz que no puedes ver, un dramón con premio -el Pulitzer, en concreto- que se ha convertido en otro de los éxitos de ventas del año. Claro que las ventas son así, por un lado te encuentras con los intentos de sacar oro de los youtubers aunque al final el éxito por ahí venga del Diario de Greg tanto como de los nuevos Asterix e incluso Mortadelo, que supo aprovechar este año electoral mejor que casi cualquiera de los políticos del país.

Por suerte los libros son más que sus ventas. Gracias a lo cuál hemos podido conseguir un año literario magnífico. Quizá no haya habido una obra que pueda decir que haya dominado el año pero sí que puedo hablar de algunas editoriales. Quizá porque al hacer el repaso del año junto a mis compañeros de La Sombra hemos notado que en las listas (Ensayo ‘Historicosocial’ y Ensayo ‘Cultural‘, Narrativa, Infantil / Juvenil, Novela Negra, Novela Fantástica e ‘Histórica’) algunas editoriales se repiten más que otras. Independientemente del tamaño del grupo, incluso. Porque las novedades de Debate o Literatura Random House han sabido superar el hecho de salir del megagrupo Penguin Random House. Pero sí, como digo en el texto inmutable ese de arriba, son las pequeñas editoriales las que han campado a sus anchas. Quizá la más brillante haya sido Pálido Fuego que ha ido sacando uno tras otro grandes libros todo el año, de El cuaderno perdido de Evan Dara a un nuevo Coover como Pinocho en Venecia pasando por el que podríamos considerar extraoficialmente mi tercer libro favorito del año, Zeroville de Steve Erickson, una magnífica historia de amor al cine y quizá algo de obsesión e industria. No ha sido la única editorial en hacerme feliz este año, por supuesto. Otras como Sajalín, Hoja de Lata, Ático de los Libros o Ardicia han estado convirtiéndose con cada publicación en unos fijos para aparecer por todo lo alto en mis Libros que Salen tanto como en el lado del ensayo lo han hecho La Felguera, Contra, Turner o Es Pop. Y otras editorailes podrían haber salido también más de contínuo de no ser porque no han publicado más. Esperemos que 2016 sea mejor para la producción de Rayo Verde, RBA Nevsky Prospect / Fábulas de Albión de lo que lo ha sido 2015. Y conste que no me quejo de lo que han sacado en novedades o recuperaciones: Gallo de Pelea, H de Halcón, Papá Piernaslargas, Hollywood Gótico, Sin blanca en Paris y Londres, En la niebla, La educación de un ladrón, Diecisite instantes de una primavera, Maldito United o Lobo en la camioneta blanca son  junto a otros títulos magníficos que han publicado estas editoriales y a los que podríamos añadirles otros como Aniara en Gallo Nero, El gusano de seda de Salamandra, Cuentos escogidos de Shirley Jackson en Minúscula, Ciudad fantasma en Galaxia Gutenberg o los Cuentos completos de Kingsley Amis en Impedimenta, La conspiración contra la especie humana en Valdemar o Memorias de un asesino en Reino de Cordelia, entre otros muchísimos -de nuevo, echadle un ojo a las listas de La Sombra que veréis cómo rondamos los doscientos títulos recomendados este año- dan buena muestra de la calidad reinante este año.

Una calidad que se demuestra también en las incorporaciones. Las nuevas editoriales -aún nacidas en 2014- como La Fuga o Dirty Works, capaces de instalarse aportando algo al discurso editorial sea con apuestas por los autores norteamericanos complicados como en el caso de la segunda con títulos como El amante de las cicatrices de Harry Crews, Maldito desde la cuna de William Burroughs JR o Trabajo sucio de Larry Brown, mientras que la primera ha sabido apostar por dos colecciones bien diferenciadas, una más ‘seria’ en la que publican a Mario Soldati o El condominio de Stanley Elkin, mientras que la segunda es una auténtica gozada centrada en el humor que ha permitido la publicación de otro de mis libros favoritos del año, Historia del Partido del Progreso Moderado Dentro de los Límites de la Ley del enorme Jaroslav Hašek, además de títulos de Jerome K. Jerome o recopilaciones de autores varios como ese Humor fantasmal con el que cerraron el año. Espero que continúen con la racha en el año que entra.

Finalmente, mi agradecimiento una vez más a las dos grandes editoriales que están divulgando la literatura japonesa y que este año nos han dado también muchísimo material de lectura. Por un lado Satori, que ha sido capaz no solo de seguir con su colección de autores más clásicos sino que ha podido compatibilizar distintos estilos publicando allí a ese maestro de lo siniestro que es Izumy Kyoka, comenzar con la publicación de los duelos de Tange Sazen o recuperar a Koji Suzuki para darle una segunda oportunidad con los relatos de su Dark Water. Por su parte Quaterni ha apostado por libros como el clásico de ninjas El castillo de los búhos o realizado la aproximación al género histórico actual en La guerra contra Nobunaga, pero sobre todo se ha atrevido a publicar a Jiro Akagawa cuyo Los misterios de la gata Holmes sirve como primer acercamiento, pero sobre todo han sacado Gokumon-Tō (La isla de las puertas del infierno) de Seishi Yokomizo, todo un clásico fundamental para su narrativa de misterio. Y eso solo en lo que a Japón se refiere porque la colección Grandes Detectives que tantas alegrías nos está dando nos ha traído las historias de Byomkesh Bakshi escritas por Saradindu Bandyopadhyay y en el que los acercamientos bien por un lado más holmesiano como en El veneno de la tarántula o un poco más extensos como en Las púas del puerscoespín, nos han descubierto a un detective a la vez muy clásico y muy alejado de nuestra cultura.

Pero ya está bien de tanto título y tanta cosa, ¡que tampoco habéis venido para que os aburra durante todo el día! Así que pasemos a lo que os interesa de verdad. ¡Los Sark de Oro! Y los ganadores son…


Mis películas destacadas de terror en 2014

Y os quejabais de mis títulos cuando estaba en Libro de Notas. A este solo le ha faltado un “Mira, yo qué sé.

Pero voy a lo que toca ahora, durante demasiado tiempo he querido ir escribiendo sobre películas de terror y misterio y todas esas cosas que me gustan a mí. Como siempre, ha sido imposible. Y ahora con el Ask no quiero ni pensar en lo que será de todas esas secciones abiertas. Pero aún y con eso he buscado un hueco para hablar de, al menos, las que más destacaría de 2014. Es decir, esa mezcla de las que más me gustaron y las que creo que merecen algún tipo de mención.

Quizá lo más interesante del año haya sido lo que yo llamo Nuevas Vampirinidades, distintas visiones de Lo Vampírico a través de cuatro películas con diferentes estilos, intenciones e incluso continentes.

En Only lovers left alive el vampirismo es poco menos que una excusa para hablar de la inmortalidad y las relaciones, también -y me parece casi lo más interesante- sobre el mundo artístico y sus influencias. De manera que podrían haber sido musas o dioses grecolatinos sin cambiar mucho. Aquí lo importante no es la alimentación o la lucha sino la reflexión sobre la eternidad.

Casi como una vuelta más humorística se presenta What we do in the shadows que ofrece un falsumental cómico sobre un grupo de vampiros que viven juntos en el mundo moderno. A medio camino entre La Familia Adams y The Office, logra ir mostrando el patetismo y, a la vez, la posible realidad adaptada de muchos de estos mitos en los que por encima de la historia de amistad contada está el choque y adaptación a las modernas tecnologías.

Por contra, A girl walks home alone at night es cine de vampiros como podría serlo expresionista, western o la versión más alocada de Persépolis que se os pueda ocurrir. Y es así tirando sobre todo por el lado más artístico sin por eso dejar de ser -para mí sorpresa- la que incluye momentos más propios del cine de terror. No sé si es mi película de terror favorita del año, entre otras cosas porque hay ratos en los que ni siquiera sé si la definiría dentro del género, pero desde luego sí que es la más original. Menos mal.

Más aún cuando la cuarta, Vampire Academy, funciona principalmente de una manera meta. Podríamos incluso considerarla reverso de la anterior en cuanto que establece un contacto claro con otros géneros, solo que aquí lo que hacen es reírse -a conciencia pero sin caer en la parodia directa- de todos esos libros adolescentes de Paranormal Romance, grupos secretos e internados femeninos. Con un estilo a veces tan impertérrito que uno podría llegar a creer que se están burlando no solo de sus tics sino también de los espectadores.

Vistas las cuatro películas, parece que la sobrexplotación vampírica que causó el éxito mundial de Crepúsculo ha desparecido finalmente dando lugar a estas reinterpretaciones mitológicas. El mundo de Lo Vampírico en su resaca del éxito internacional.

En un segundo punto, siguió el desarrollo de documentales interesantes tras el éxito del formato en los últimos años con ejemplos que van del estilo más clásico como Never Sleep Again hace un par de años al más cautivador de Jodorowsky’s Dune en 2013. Cerca del primero se mueve Crystal Lake Memories, larguísima colección de testimonios sobre Viernes 13. Y cercano del segundo, aunque más aún de títulos como Rewind this! se encuentra la mirada a la Cannon de Electric Bogaloo, segundo documental sobre el mismo tema ese año tras el más normalito The Go-Go Boys. Lamento, eso sí, no haber sido capaz de encontrar de ninguna de las maneras Lost soul, que ya solo por su prometedor tema -la historia del rodaje de La isla del Doctor Moreau noventera que era del mejor material en The greatest Sci-Fi movies never made de David Hughes– hace que salive mientras sigo a su espera.

Otro tema que tuvo un buen desarrollo el año fue Lo Paternofilial con aproximaciones que van del lío monstruoso de When animal dreams y sus historias de pubertad y muerte a tratamientos cercanos al como The Canal, que hacía un buen batiburrilo con este y otros temas como el de las casas encantadas o las grabaciones -por si alguien no creía que se podían mezclar referencias a Sinister y Ringu en la misma película- que sirve, además, como espejo deformado de la que ha sido una de las estrellas este año: The Babadook. Película sobre la maternidad o sobre la protección a los niños o a saber qué, con un par de partes separadas que contentan y descontentan a sus espectadores y un impacto que a quien esto escribe no deja de sorprender ante una cinta que calificaría como más que correcta, notable incluso, pero sin cohetes.

– Por su parte, A Touch Of Unseen hablaría de las relaciones entre hermanas en un año poco fructífero para mis visionados asiáticos recientes, con apenas la esforzadamente complicada historia de asesinato en serie A record of sweet murder  y una variante de la siempre socorrida historia de clases hechizadas con Mourning Grave, entre aquello que logra superar un poco el listón para ser recordada al menos un par de meses después de haberlas visto.-

Hablando de películas celebradas que mal no me han parecido pero tampoco de entre lo mejor del año: The Guest, que es una reinterpretación de las películas de stalker con unas referencias muy claras a los ochenta -aunque habrá quien las una más a las sobremesas de Antena 3– y que vuelve a incluir todo tipo de guiños y referencias a varios géneros, autores y momentos. Para quien esto escribe sigue siendo una propuesta superior a la media -algo que no entiendo cómo no pasa más con la media como la tenemos- pero, a la vez, con algunos rasgos de autocomplacencia que, espero, director y guionista sepan quitarse de encima, ¡que son mejores que eso!

Es curioso como se acaba considerando como terror cosas que muchas veces se limitan a bordearlo o jugar con esas ideas de lo que podemos considerar las fronteras entre el fantástico (de la ciencia ficción a la fantasía épica pasando por el horror, como si no hubiera habido interacciones entre todas ellas) y los géneros propios del negro (fundamentalmente aquellos con una mayor carga de acción como el thriller o el psicológico) de forma que de cuando en cuando podemos discutir si entrarían o no. Pasa este año con la fallida Cold in July y con la muy notable Blue Ruin, film a medio camino entre la tragedia griega y un capítulo perdido de Justified, con su estructura de obra de venganza que podría valer en cualquiera de sus campos.

 

Del mismo modo me pregunto si tendría sentido meter aquí la película Edge of tomorrow, una suerte de Día de la Marmota con batallas alienígenas. Pero, claro, de no hacerlo… ¿Cómo podría justificar la inclusión de una de las mejores películas que he visto este pasado año?

Me refiero a Coherence, a la que llegué un año tarde -creo- pero que fue una de las experiencias más interesantes del año, con ese juego de cometas pasando cerca de la tierra y juegos con realidades alternativas… si es que son eso. Muy recomendable.

Un acercamiento al cruce de realidades diferente -y de una calidad menor, claro, pero es que la comparación es del todo injusta- se da en The Frame, otro buen film al que le pasa un poco como a The Guest, es bueno y sabe unir muchos géneros diferentes, pero acaba dejando cierta sensación de que falta algo por que no es tan bueno como el anterior. O quizá está pensado para que primero prueben este y luego ya vayan a por el anterior, quién sabe.

El caso es que conocer las referencias acaba siendo parte de las tendencias del año, aunque no llegue a convertirse en un asunto temático. Lo hemos visto ya en algunas de las mencionadas y podría decirse también de  Late Phases, película más que sólida cuando sabe apartarse de hacer un Bubba Ho-tep, como si la loca energía de la cinta fuera repliclable. Mientras se centra en la problemática –*cof*– de ser un veterano ciego en una casa de retiro con hombres lobos por los alrededores todo va bien.

Aunque sin duda la película que más necesita de haber visto antes otra es The town tha dreaded sundown, que juega con la película antigua quitándole sus interludios cómicos pero dejándole todo lo demás, de modo que es imposible de verla sin conocer la anterior. O quizá no imposible de ver pero sí de comprender. El diálogo que establece -explicitado en pantalla en muchas ocasiones- es tan directo que no creo que nadie que tenga fresca la antigua pueda llegar a gustar de esta, incluso sin contar ese pegote de final made in Hollywood que traiciona innecesariamente la memoria de la película que tanto se han ocupado de honrar.

Para un mejor acercamiento a lo hollywoodiense nada como Starry Eyes, mitad historia de secta satánica con claras resonancias cienciólogas, mitad explicación del hacer de todo para triunfar y, de la manera menos esperable dada la lenta cocción del espectador que emplea, una más que efectiva película sobre los deseos.

Aunque si ha habido una película que he disfrutado este año es la muy desprejuiciada Housebound, un divertimento que sabe que lo es y no le importa ir mezclando momementos más cómicos con otros de distintos géneros mientras cuenta la historia que realmente le interesa. No hay nada tan bueno como lograr que estas creaciones, que saben que no son una gran producción pero no por ello tienen que regodearse, se conviertan en una bomba autocontenida en marcha. Un año más, no es la mejor en lo técnico o artístico pero sí la que más me ha gustado.

Cierto es que me faltan películas por ver –Oculus, por ejemplo, convencido como estaba de que la estrenarían en cines- pero para hacer mi particular repaso al año creo que sirve. Y que ha quedado todo suficientemente claro.

Ahora ya que le sirva de algo a alguien, que es algo que dudo más.


Los premios: El Sark de Oro Tv 2014

Hecho el repaso del año vamos a hablar un poco más de las dos series que han merecidolos premios opinión de quien esto escribe. Así que lo que toca ahora es… ¡la explicación de todos los años!

Como cada año he de señalar que el criterio para el premio es tan sencillo o complicado como el mío propio. De entre todas las series nuevas que veo -es decir, que no me quedo solo en el piloto sino que continúo con ellas hasta su final de temporada o, como poco, su hiato de media temporada- elijo aquellas que más me han gustado. Como veis el único miembro del jurado con el que me tengo que poner de acuerdo soy yo. De modo que paso a indicar cuales son estos ganadores de tan simbólico galardón y cuáles han sido los motivos. (Y un año tengo que poner las listas de Sark de Plata y Oro Tv pasados)

Tras esta debida precaución vamos a ello. Venga el redoble.

Sark de Plata Tv para…

Jane the Virgin

Como decía en el repaso, las cuatro grandes no han sido capaces de presentar gran cosa este año pero la CW sigue evolucionando y nos ha presentado este pequeño artefacto de metaculebrón cómico que tanto me ha gustado. Creo que ya escribí suficiente sobre ella el otro día, pero vamos a hacer un repaso: Un reparto magnífico con varias actrices poco conocidas que demuestran enormes capacidades -especialmente la teórica villana Petra, interpretada por Yael Grobglas israelí nacida en Paris cuyo papel más importante hasta el momento era en Ha’yi aunque hubiera hecho papelitos en otras producciones de la CW sin lograr destacar tanto como aquí- que acompañan magníficamente un guión que no solo subvierte el original sino que, además, parece empeñado en buscar y retorcer las convenciones generales de los culebrones desde la autoconsciencia que les da no solo el género sino, incluso, incluir de manera regular una telenovela propia del universo dentro de la narración. Una obra magnífica y más alegre y luminosa de lo que suele ser el género que asombra cada semana con escenas y planteamientos fuera de lo habitual.

Sark de Oro Tv para…

Inside Nº. 9

Vale, de esta también había hablado… ¡pero menos! Además, solo llevaban dos capítulos aunque, claro, ¡el segundo capítulo es una joya! Que no es que el resto no sean buenos, pero este capítulo demuestra la audacia con la que Reece Shearsmith y Steve Pemberton acometen el proyecto. A partir de uno de los capítulos de Psychoville -también audaz y magnífico aunque por otros motivos- les surgió la idea de hacer una serie que realizara una antología en la que se movieran siempre dentro del número nueve. Siempre con suspense y humor, con el género negro en sus dos variedades dando vueltas a ambos lados, pero cada episodio diferente de los demás. La teatralidad del primero en un solo escenario, la brillantez del segundo, el aire alucinado del tercero, la reflexión sociolcultural del mundo actual en la cuarta, el juego de espejos teatrales en la quinta y ese último capítulo que abraza y subvierte los recursos clásicos de la narración de casas encantadas del gótico inglés. Cada episodio es autocontenido, diferente y distinto en reflexiones y objetivos, de modo que la variedad acaba convirtiéndose en otro de los puntos fuertes de la serie. Te lo pones a ver qué ofrecen en esa ocasión, sabiendo que la repetición será solo de fondo. Y que, además, será un desfile de grandes actores que repasa a lo mejorcito de Reino Unido: Katherine ParkinsonOona Chaplin, Gemma Arterton, Lucy Hutchinson, Helen McCrory o mi siempre querida Julia Davis, tienen papeles de distinta extensión pero siempre agradecidos. En resumen, el tipo de serie de la que uno nunca tiene suficiente.

Dicho todo esto, me voy a permitir añadir al listado un Momento televisivo del año. Porque, como decía en el repaso, hemos visto muchas series, asistido a mucha variedad, y encontrado grandes momentos, pero creo que ninguno puede ser tan definitivo como este:

Y con esto ya está todo dicho.