¡Libros que Salen! Yoshitake, «El tañido», Ephron y más

¡Que entre la pila!

Tantos futuros como puedas imaginar de Shinsuke Yoshitake, ed. Pastel de Luna

En lo nuevo de Shinsuke Yoshitake una pequeña se ve abatida por las opiniones de su hermano sobre el futuro, por suerte su abuela le señala que el futuro puede ser muchas cosas distintas porque aún no está escrito. Y esa es la puerta para los ejercicios de imaginación y variaciones marca de la casa que podeos ver desde la misma portada.

El tañido de Mark Alan Miller, ed. Hermida Editores

Bueno, pues la colección de terror de Hermida sigue con sus clásicos -como no publicar a mujeres- trayendo un texto del ciclo Hellraiser. Lo curioso es que no lo escribe Baker sino otra persona ‘a partir de sus ideas’ y con la intención de rellenar huecos entre El corazón condenado y Los evangelios escarlatas. En fin, supongo que a los completistas les interesará saber que existe.

Gente a cenar de Nora Ephron, ed. Libros del Asteroide
Pues aquí estamos, con Ephron de nuevo. Una nueva recopilación de artículos, esta vez inéditos en español. Por supuesto ya hay un tiempo y una distancia con el momento en el que los escribió, pero también se mantiene su humor y sus temas.

Una decepción escandalosa (2, Beatrice Hyde-Clare) de Lynn Messina, ed. RBA
Pues aquí estamos de nuevo, otra historia Hyde-Clare, con un secreto que se está descontrolando, un nuevo cadáver y un duque muy pesado. ¿O es que siente algo por él? Así que, entre romance y humor, van investigando un misterio con un libro sensacionalista por medio.

Flores y funerales de Kate Khavari, ed. Alma

Pues aquí estamos de nuevo, con la botánica Everleigh Saffron metida en un segundo caso dentro de la ‘otra’ línea de Cozy Crime de Alma que por algún motivo se llama Crimen y Misterio. Mujeres recibiendo ramos y muriendo envenenadas, una serie de sospechosos y una ocupación poco convencional para una dama. Ya sabéis.

Una pizca de maldad (6, Club Secreto de Detectives) de Robin Stevens, ed. Alma

Pues sí, han vuelto. Y lo hacen con mucha peripecia: Una muerte en la familia, un viaje a Hong Kong, un nuevo hermano, una desaparición… Las cosas nunca están tranquilas para estas muchachas.

Misión biblioteca de Robert García y Elena Haba, ed. Jaguar

Una lectora voraz, una bibliotecaria con malas pulgas y un problema que hace que tenga que tirar de ingenio para poder seguir con los libros. En una historia divertida, con estupendas ilustraciones y amor a la lectura en todas sus páginas.

Nos leemos.


Semana floja esta, floja desde el principio con una Crackhead (NZ) que es otra de esas historias de mujeres desastre que son forzadas a ir a rehabilitación y que se cuentan como si fuera una comedia o algo. Quizá estéis pensado, ¿La condenan a un programa de rehabilitación de 28 días como en esa película llamada… 28 días? Que cosas tenéis. Cuando está claro que esto es una comedia moderna y valiente. Además también hay momentos en los que parece que quiere ser una versión poco interesante de Nurse Jackie. Que lo mismo esto os interesa pero, la verdad, a mi me da tremenda pereza todo esto.

¿Puede David Morrissey llevar sobre sus hombros una serie? Pues en ello parece estar de nuevo. Y mira que Eve Myles parece estar ahí para compartirlo, pero el problema de Gone (UK) es que todo lo que ella tiene de, digamos, normalidad, tiene que contrastar con lo particular del personaje de Morrissey, que parece diseñado para que la gente sospeche de él. Y que lo haga por el exceso de inglesitud del personaje. Le hemos visto antes interpretar a criminales pero aquí parece más bien componiendo algún tipo de trauma andante con patas, así que es de suponer que por ahí irán los tiros con una historia que, en realidad, tenemos bastante transitada: entorno privilegiado, una denuncia de desaparición, la poli se pone a ello, un tipo resulta muy sospechosos, hay algunos secundarios, yada yada yada. En fin. Que como rancho vale pero no sé yo si tiene más y, sobre todo, si van a poder estirarlo seis capítulos.

Agradable sin más, Local Times (O)(IN) es una especie de serie costumbrista, un tanto blanda, que procura hacer de la unidad de las personas y de un periodismo de baja estofa pero algo de corazón el centro de la enésima historia de ‘negocio en problemas con gente desastrosa por medio’ que acaba en eso, en algo agradable, sin más que ofrecer ni que recordar. Que con la semana que llevamos tampoco voy a quejarme demasiado de ello.

Un ejemplo más de que las series turcas podrían ser fácilmente series españolas, Mira: Her Şey Yolundaymış Gibi (O)(TU) es otra de esas obras de ‘mujeres en crisis’ que buscan una empatía para con su protagonista -que puede conseguir- y un interés en su vida -que esto ya es más difícil- y en esa ‘reconstrucción’ posterior a que su marido le diga que se acabó. En fin, intentos de humor, desastre cotidianos, la sensación de ¿pero esta serie no me la he visto yo antes? Lo típico, vaya.

¿Por qué? ¿Por qué siguen haciendo versiones internacionales de una sitcom que lleva cerrada 13 años? ¿Por qué se empeñan si no han funcionado ni la continuación ni las versiones internacionales previas? ¿Por qué me tengo que sufrir el piloto de La Oficina (O)(MX) cuando muy claramente no saben ni lo que quieren hacer con ella? Porque hay cosas que quieren replicar, pero otras -el nepotismo, por ejemplo- la quieren cambiar. Y el problema es que ninguna funciona. Pero, claro, el nivel está tan bajo que se puede hacer el ranking por cómo de mala es: Peor que la India, mejor que la Australiana pero CLARO, ¿podría ser peor ser alguna peor que la Australiana? No, por favor, no quiero respuestas, no vayan a dármela la siguiente vez que alguien decida que hay que hacer OTRA VERSIÓN INTERNACONAL MÁS.

No sé en qué momento alguien pensó ‘Lo que hay que traer de nuevo son las viejas novela de universidad, seguro que a la gente le encanta saber sobre profesores universitarios’, pero si leerlas desde la actualidad muchas veces deja esa sensación de que los años setenta fueron hace dos siglos verla convertida en serie de televisión demuestra que la edad de los que contratan las series es mayor de la que parecía. Solo eso explica que alguien pensara que era buena idea sacar este Rooster (USA) que es una insufrible justificación tras otra intentando hacer pasar como cómico algo que, en el mejor de los casos, es grimoso. No voy a decir que culpe al remake de Frasier, pero está claro que alguien pensó que podría mejorarlo y sólo ha logrado demostrar que no.

¿Cómo es posible que lo único potable de Scarpetta (USA) sean las partes sin actores famosos? Las escenas entre Nicole Kidman y Jamie Lee Curtis son insufribles, Simon Baker parece escapado de rehabilitación, creo que sale Ariana de Bosé, pero podría ser un mueble, si Bobby Canavale es el mejor de los ‘famosos‘ es que tu reparto hace aguas. Menos mal que hay otra línea temporal en la que Rose McEwen logra salvar algo los muebles con ayuda del hijo de Cannavale y de Hunter Parrish. Que Ballard sea mejor serie que esto -aunque, ciertamente, no llegue a los abismos de Cross, en la que pasa exactamente lo contrario, solo se salva su actor principal- debería de provocar algún despido en Prime. Porque no puede ser que uno de sus ‘grandes lanzamientos’ haga que pienses que ojalá hubiera buscado a cualquier otro reparto para las partes modernas.

Sospecho que ni en ALLBLCK saben de qué leches va Wild Rose (USA). Asumo que Omarion llegó diciendo «Tengo una idea para una serie» y nadie fue capaz de explicarle que esta especie de Love & Hip Hop: Asesinos no solo no tiene pies ni cabeza -que eso aún es algo que podíamos aceptar- sino que sus tramas se van pisando entre ellas hasta el aburrimiento, tropezando con sus propios cambios de tema y tono, hasta llegar al momento en el que te da igual lo que te están contando porque ya irán a otro lado que siga sin parecer estar apuntando a nada.

Channel 4 ha decidido adaptar de nuevo A Woman of Substance (UK), que quizá recordéis de cuando en los ochenta, durante uno de esos ‘booms‘ del hace miniseries, tubo una adaptación rollo Grandes Relatos en tres capítulos. La adaptación, con sus cosas, lograba reflejar las cosas del novelón, tanto el ‘high camp’ como las más propias de Culebrón de Lujo Ochentero. En tres capítulos toda la peripecia y los mil giros daban la sensación de ser especialmente despepitada, incluyendo las dos tramas temporales. Pero dentro de su contexto es entendible. Lo que no entiendo es que en 2026 decidan darle otra vuelta a la novela de Barbara Taylor Bradford -que, por cierto, P&J publicó como Toda una mujer– y decidan que lo van a hacer en 8 capítulos (que buen) y  a estirar… Todo. Sí, la primera eran 3 capítulos, pero estás adaptando un novelón de 800 páginas, no puedes centrarte en ese momento La Promesa de Puenteviejo del principio si pretendes contar las mil idas y venidas del asunto. Y si no lo pretendes contar en una sola temporada… ¿Cómo pretendes terminarla en el momento actual (de la novela, los setenta, vaya)? Porque de trama antigua tienes mil idas y vueltas, pero de moderna no hay mucho de lo que tirar, poco menos que dejar colgando.Así que, de nuevo, decisiones. Igual que son decisiones los cambios que hacen -pero, a ver, ¿qué problema había con que tuviera DOS hermanos y uno se hiciera marinero?-, en fin, que no sé qué pretenden. Solo que está claro que Channel 4 ha decidido que en lugar de ir adaptando el resto de los libros en distintas miniseries, como hicieron en los ochenta -que llegaron creo que hasta el tercer o cuarto libro de la saga-, era mucho mejor ir estirando solo el primero para todo lo que les pueda dar. ¡Jamás entenderé a las cadenas!


¡Libros que Salen! Kang, «El ángel y los perversos», Manguso y más.

¡Que entre la pila!

Tinta y sangre de Han Kang, ed. Literatura Random House

Lo nuevo de la Nobel surcoreana es una obra que desde fuera puede parecer policíaca, una artista muere en un accidente de coche, una amiga lee un reportaje con insinuaciones y decide desmentirlo y limpiar el nombre de su más que amiga. Pero esta es la excusa para hablar de la pérdida, de la creación, del dolor y el deseo; en la que el arte y la obsesión son partes de la experiencia humana.

Mentirosos de Sarah Manguso, ed. Alpha Decay

El matrimonio convertido en trampa doméstica, esto es de lo que trata lo nuevo de Manguso, la historia de una escritora que se casa con un cineasta llevada por el romance… que va mostrando una cara menos amable y más decidida a aprovechar hasta casi la explotación una situación que se podría definir como reflejo del sistema que la creó.

El ángel y los perversos de Lucie Delarue-Mardrus, ed. Alba
La historia de una persona intersexual escrita en 1930 y que no acaba de encajar aunque al ser de buena familia puede permitirse vivir una doble vida. También una muestra de la realidad de la época con veladas de salón que son en realidad encuentros amistosos entre gente queer, aventuras sáficas y tertulias literarias. Por supuesto lo que Mardrus relata -y esa insatisfacción de su personaje central al ver que no encaja- en esta breve novela sirve también para buscar una cierta perspectiva optimista -por extraño que parezca- sobre toda una situación y un momento.

Dioses oscuros de T.E.D. Klein, ed. Valdemar

Se anima Valdemar a publicar los cuentos completos de T.E.D. Klein, un hombre -claro que es un hombre- que está vivo aún -78 años tiene, eso sí- seguidor de Machen, caracterizado por el uso de la sutileza en el terror, autor de la recordada Ceremonias sangrientas y habiendo trabajado tanto en el cine como en tareas más propias de la academia.

Grandes promesas de Pierre Lemaitre, ed. Salamandra

Aquí llega el remate de esa saga que Lemaitre ha dedicado a la familia Pelletier y esos Años Gloriosos que inició en El ancho mundo. Y esta vez la historia habla de un París que convive con la marcha de la gente de las zonas rurales, y mientras un secreto -otro- acecha a los Pelletier por medio se mezclan un incendio, un bebé… y un jabalí.

Solos los dos de Jack Wang, ed. Amok
Una obra sobre la diáspora china, desde un joven que se hace pasar por mujer para jugar al hockey en los años veinte a un consul intentando salvar vidas en la Alemania de los 30, a un actor que lucha por que Hollywood le vea como más que un estereotipo, una familia asiática en la Sudáfrica del Apartheit y aún más historias que van recorriendo el tiempo y las distancias para mostrar lo diferente de cada una de estas experiencias y, sin embargo, el centro creado por el conflicto racial que hay en cada una de ellas. Y la lucha, de tantas maneras distintas, que lleva asociado.

Lady Molly de Scotland Yard de la Baronesa Emma Orczy, ed. Funambulista

Aunque más conocida por La Pimpinela Escarlata, la baronesa Orczy también escribió novela policíaca, hasta el punto de estar entre el grupo de escritores que crearon el Detection Club -incluso aunque fuera húngara- y formó parte entre otras cosas por esta creación de una de las primeras investigadoras femeninas. Una suerte de vuelta a las historias de detectives de inicios del S XX con dos mujeres decididas a solucionar misterios de distinto pelaje.

A la caza del trono de Rhys Bowen, ed. Alma
El manuscrito maldito de Elizabeth Penney, ed. Alma

Pues aquí estamos de nuevo, con dos historias más de sus respectivas series, la de Elizabeth Penney nos trae de nuevo a Georgie, la joven ‘noble‘ que se ha buscado la vida entre otras cosas colaborando con el espionaje británico y a la que va a tocarle soportar una caza del zorro mortal; y también tendremos más de la serie Una librería en Cambridge, esta vez con un manuscrito que… ahm… está maldito… y la gente muere… y esas cosas… En fin, que sepáis que hay dos más del Cozy Crime de Alma.

Si Sabino viviría de Iban Zaldua, ed. Episkaia

¡Vuelve Episkaia! Siempre es una alegría ver lo que puedan proponer, incluso si es una recuperación como es este caso. Porque después de su publicación hacer poco más de veinte años en Lengua de Trapo nos permite redescubrir esta era una novela de humor, fantástico y misterio en la que Zaldúa presentaba a Cosmic Josemi, un detective galáctico que tiene que hacerse con un cierto ADN para los ordenadores.

El diario del demonio de Park Kun-Woong, ed. Tengu

Un grupo de personas sin aparente conexión se encuentran retenidos en una cárcel, sometidos a penalidades y sin saber de su futuro. Así es como Park Kun-Woong, con su estilo de grandes bloques de tinta y diseños casi naïf, comienza a narrar uno de los hechos más oscuros de la historia de Corea, la masacre de la Liga Bodo, realizada durante la Guerra de Corea y probablemente con el conocimiento de Estados Unidos, la decisión de detener a varias decenas de miles de personas -se estima que entre 60 y 200 mil- matando a muchos de ellos tras haberlos señalados como simpatizantes comunistas… pese a no tener realmente ninguna conexión. No es un tebeo agradable, pero puede ser interesante -aunque ojalá tuviera una rotulación mejor-.

La reina pálida de Ethan M. Aldridge, ed. Astronave

Otro de esos estupendo cómics infantiles, con una astrónoma que recibe la inesperada atención de un ser misterioso… La Dama. Pero, ¿quién es realmente? Y, a la vez, la astrónoma conoce a una chica con intereses intelectuales. Y es que a veces la magia no es la única manera de cambiar el mundo.

Lo mejor de Las Hermanas Gilda de Manuel Vázquez, ed. Bruguera
Pues sí, en todo esto de Lo mejor de… le ha tocado turno a las Hermanas Gilda. Como de costumbre, habrá que ver la selección que han realizado, pero al menos da una posibilidad para acercarse a los personajes. O algo.

Ibáñez. Dos series completas que construyeron al genio (El arca de Noé / Godofredo y Pascualino) de Francisco Ibáñez, ed. Bruguera
El no tener nada nuevo que publicar ha animado a Bruguera a sacar todo tipo de cosas de Ibáñez, y eso nos llega a este tomo que reúne dos cabeceras (El arca de Noé / Godofredo y Pascualino) por aquello de que aún coleccionista o curioso habrá al que le pueda interesar. Pues bueno, algo es algo.

Rancho Relincho de Calista Brill y Nilah Magruder, ed. Astronave

Un cómic infantil que logra ser moderno, o contemporáneo, y así el círculo de amigas alrededor del establo, en el que la protagonista de esta historia tiene que encajar tras acabar de llegar… y de ser la única niña negra. Por suerte habrá amistades, aventuras y, por supuesto, animales. Más aún al descubrir que ganar no es siempre lo que parece.

Desembrujos 24h. de Pablo C. Reyna y José Fragoso, ed. Juventus
Nueva colección para la chavalería de mano de Pablo C. Reyna y José Fragoso, con un cómic sobre un equipo que se ¿enfrentan? a amenazas mágicas. Solo que en este primer título de la serie, Una oferta muy golosa, se encuentran trabajando a contrarreloj en la casa de caramelo de Hansel y Gretel… y ya veremos quién es más temible.

Nos leemos.


Me temo que este American Classic (USA) es más bien A-MEH-rican Classic. Sí, Kline está bien (sin más), el reparto es más o menos solvente… pero ya. Y ninguno de ellos destaca. El problema es precisamente que en una historia como esta, en la que hemos visto millones de veces la trama… pues algo más hay que buscar. Darle un giro a esa trama, conseguir que alguien quisiera hacer algo. Pero no, es un genérico perezoso y sin mucho que aportar. Es irónico pensar que hace como un año hablábamos bien de la neozelandesa Happiness precisamente por la forma de afrontarlo y hoy, con estrellas y muchos más medios… nos encontramos con esto. En fin.

No sé quién sería el genio que dio luz verde a DTF St. Louis (USA), una comedia negra que incluía ‘enfermedades del pene‘ y que tiene en sus dos protagonistas el que le dijo a la recién casada Charlie XCX que ya querría tener hijos y que ya encontraría a alguien con quien quisiera tenerlos, y al que ha sido tan públicamente destrozado por su ex-mujer Lilly Allen que en la promoción de su última serie casi ni aparecía. Lo peor es que el guion parecía saberlo: Son dos gilipollas importantes en mitad de lo que parece ser algún tipo de follón amoroso en el que solo puedes esperar que la mujer pueda haber huido. Pero, claro, que la segunda parte temática de esta errática serie comience con un  muerto y un par de policías haciendo el tonto… en fin, supongo que ni ellos mismos saben cómo vender lo que tienen. Y es normal, porque visto lo visto no sé cómo más podrían esperar que alguien quisiera ver algún otro capítulo. Vamos, me cuesta hasta entender cómo logran terminar de ver este.

Una vez más me hallo sorprendido ante una decisión, no tanto ante una serie, aunque en Hello Bachhon (O)(IN) hay cosas que llaman la atención. Pero la decisión de sacar una serie que parece la clásica Abnegado Maestro Quiere Llevar el Conocimiento a la Chavalería. Pero te pones a verla y no sabes si es una de Organización Criminal. Lo que pasa es que está contada como si fuera Éxito Empresarial. He tenido que mirar a ver qué pasaba. No lo explican pero, por lo visto, está basada en una persona -y un negocio- real, así que puede ser el publireportaje más desnortado de la historia. Las decisiones de que la historia del Abnegado Maestro, que te tratan de vender como genio visionario pero que queda más de cartón piedra de lo que uno podría pensar que estas cosas pueden salir, van en unos filtros azules, mientras que las anécdotas de sus chavales, al menos en el piloto, va todas en sepia, mugre y desesperación de la que solo Él les salvará. Hay un par de momentos en los que no sabes si han decidido tirar hacia el humor o si es que realmente piensan que esta especie de vídeo promocional que no tiene muy claro a qué carta quedarse ha perdido totalmente el rumbo y se va a rebelar contra su creador. Pero parece que tampoco. En fin, decididamente una decisión peculiar por parte de Netflix.

Es curioso este Marshals (USA) no porque la serie en sí sea interesante -que no lo es- sino porque parece un intento de pasar de Yellowstone a una versión moderna que se entiende y se explica como si fuera una serie de Dick Wolf. De hecho las tramas familiares y personales que se suponen dramáticas recuerdan más a una amalgama entre S.W.A.T. y Blue Ridge. Y sí, así de genérico y referencial es el asunto.

Uno de los problemas habituales de las series ‘de época’ es usarlas para mostrar cosas como si se hubieran superado en lugar de hablar desde el ahora para mostrar que seguimos por el estilo, por eso lanzar esta serie, Piekło Kobiet (O)(PO), en la Varsovia pre 2ª GM, en la que una mujer lidia contra la infertilidad mientras persigue a un violador y se da cuenta de que pese a su privilegio la posición de las mujeres está en desventaja con la de los hombres… Efectivamente, la parte histórica sobra, más que para darle un empaque de trajes y entornos. Que la serie resulte plomiza y engolada tampoco es que ayude mucho. Pero supongo que es lo único que se le ha ocurrido a Warner para celebrar el 8M.

Yo siempre espero que esta vez sí las obras de Carl Hiaasen sean bien adaptadas. Y siempre parece que es mucho trabajo hacerlo bien pudiendo hacerlo de cualquier manera. Así que este RJ Decker (USA) no puede sorprenderme realmente. La mayor parte de los intereses de Hiaasen están ahí: Florida, los personajes tirados, el amor por el periodismo de base, el humor y, claro, la intriga. El problema es que este piloto es menos una historia que una manera de lograr un fin: poner a todos los personajes en su punto de partida después de habernos explicado de dónde vienen, cómo han acabado ahí y apuntar a sus arcos. Lo peor no es esto, o no solo esto, pudiendo habernos hecho una introducción general y poner a rodar la serie -que seguro que si logra aguantar será mejor que este piloto- sino que, además, muchas de esas fichas colocadas y esas explicaciones carecen de lógica o sentido. Hasta el punto de que a uno le queda la duda de si no hubiera sido mejor comenzar a ver la serie por, digamos, el tercer capítulo. Y al final esto, que podría haber sido una versión Rockford de Will Trent acaba dando la misma sensación de desastre inminente que Panhandle.

Uno ve Syaining (O)(CS), o 샤이닝 o Still Shining o La luz que aún nos guía o…, y da la sensación de que nadie se ha molestado en nada. Sí, es una serie sobre dos jóvenes que se conocen y parece que van a tener una relación, o que algo en el presente se relaciona con lo que sucedió en el pasado, o yo qué sé porque entre lo rutinario y la decisión de contar poco a poco lo de su relación me tenían ya aburrido cuando íbamos por la mitad del capítulo. Imaginad al final.

Va a ser difícil encontrar un piloto peor que el de Traqués (O)(FR) esta semana. Una serie que se vende como un thriller pero que luego resultan ser una interminable cantidad de conversaciones y gritos, generalmente domésticos, mientras la trama de fondo vamos a suponer que es algo que sucede. Así que lo más misterioso acaba siendo quién pensó que era buena idea acusarles de haberte plagiado. Visto este piloto yo negaría cualquier parecido.

Hablando de negar parecidos, este Young Sherlock (UK) es un ejercicio de paciencia. Montar una especie de Smallville universitario con Holmes y Moriarty  y una pequeñísima cantidad de secundarios, con unas escenas ramplonas de acción y unos efectos y diálogos cuya mayor diversión puede ser ir diciendo de dónde lo han robado… Además de manías propias como la de la hermana de Sherlock… en fin. Que nadie espere nada reconocible del personaje, solo una sucesión de decisiones para una serie que está más cerca de un producto para The CW (y ni eso, que Sherlock & Daughter es más Sherlock que este) que algo en lo que merezca la pena dedicar tiempo fuera del completismo.

Es imposible no pensar en que este Vladimir (USA) se centra en que podamos escribir ‘como su propio nombre indica’. Porque este regreso al sexy… lo que sea esto. Mujer de mediana edad insatisfecha, supongo. Que al final es otra vez lo mismo aunque parezcan jurar que no, que jamás habíamos visto esta Pasión turca. Porque para eso el ‘joven y guapo’ compañero de la señora -que tien el problema obvio de que ella tiene 55 y él 30 pero, la verdad, ni ella parece muy mayor ni él parece muy joven. No te digo ya ‘guapo’. Sobre todo en comparación- tendría que añadir algún punto de exotismo que claramente no tiene. Así que acabamos más cerca de todas esas series de universidad y mujeres en crisis y todo eso (The Chair, Mrs. Fletcher…), con mucho reparto ‘de prestigio’ pero lo más enorme son los bostezos. No pensé yo que llegara algo a hacer bueno 56 días. No digo ‘tan pronto’ sino ‘en general’, y aquí estamos. Con una serie difícilmente soportable. Otra.

El problema de las series ‘a mayor gloria de‘, como en este caso con Jisoo, no es solo que esa persona -o, peor aún, sus representantes- tengan la última palabra. Es que muchas veces tienen más claro lo que quieren sacar de ella que las idas y venidas de la serie. Por eso Wolgannamchin (O)(CS), o 월간남친 o Boyfriend on Demand o Novio a la carta o …, puede ser una poco inspirada comedia romántica sobre una mujer cuyo trabajo es lo primero, tiene un compañero con el que se lleva mal y un encargo de trabajo le cambia la vida. Lo hemos visto tantas veces. La decisión de que el entorno de trabajo sea una empresa de webcómics, o que se meta como elemento central la Realidad Virtual… bueno, dice que había un esquema de ‘cosas que le gustan a los jóvenes’. Pero todo, incluso las interpretaciones a su alrededor de un reparto que es solvente pero no brillante, no sabemos si por decisión propia o para no dejar más claro incluso que la estrella no viene del mundo de la actuación, porque si ya en el piloto -extenso piloto, ya sabéis- queda claro lo que quieren hacer y que la parte ‘virtual’ en realidad va a servir para ir sacando pretendientes variados, con sus entornos y trajecitos a juego… en fin, espero equivocarme pero es la típica historia que termina con ese enemigo que ha pasado a ser interés romántico apareciendo dentro del juego y blablabla. Lo bueno, supongo, es que de puro promedio puede servir a la gente que vaya buscando justo esto. O que quiera la clásica serie ‘ruido blanco’ de Netflix.


¡Libros que Salen! Ward, «Pizza Goblin», Villar y más

¡Que entre la pila!

Pizza Goblin de Laurielle y Sergio S. Morán, ed. Grafito
Pues sí, ya está aquí el comic-juego de Laurielle y Morán que mezcla humor, fantasía, aventuras y decisiones cuestionables tirando de un hilo perfectamente lógico: Hay que entregar una pizza en lo más profundo de la mazmorra. Y a eso se dedica nuestra goblin (y su rata vidente) aunque suponga cruzarse con extrañas criaturas o la posibilidad de morir un número indeterminado de veces.

Llamas en Nuncanada de Catriona Ward, ed. Alianza
Pues aquí estamos con un nuevo Ward. Está claro que a Alianza, a Runas, es una autora que le vende. La historia en este caso es la de un par de niños, hermanos, que huyen de una casa de acogida, lo hacen para ir en busca de una mítica comunidad de jóvenes ocultos en las ruinas de un rancho. Por supuesto lo que ocurre allí, y el motivo por el que tantos adultos evitan acercarse al rancho, hará replantearse el concepto de Santuario.

Detective Ferruchi de Marta Villar, ed. Maeva
Tras ser publicado en gallego por Xeraix llega la versión en castellano de esta historia sobre una mujer que decide dejar su trabajo, volver a su pueblo y abrir una librería. Por supuesto acaba en asesinato (abrir librerías tiene esos efectos), en este caso de un veterinario. Y ella, claro, se pone a investigar. Así que si a alguien le apetece un ‘cozy crime’ gallego… ya sabe.

Los trabajos de las mujeres de Elizabeth Wayland Barber, ed. Capitán Swing

Si hace no tanto esta editorial sacaba un libro sobre la costura y las mujeres ahora le toca el turno a los telares, lo hace uniendo arqueología y etnología con mitología y literatura para tratar de explicar y de comprender cómo las artes textiles tenían en su centro a las mujeres, y cómo esto servía desde para la creación de prendas a su situación como centro económico.

Detectivismo práctico de Enrique Cazeneuve, ed. Ediciones del Genal
Recuperación de un libro de hace un siglo en el que uno de los grandes difusores y gestores, el detective Cazeneuve, decidió aprovechar sus apariciones radiofónicas en lo que podríamos considerar un programa de sucesos para ampliar con este libro la pedagogía sobre su profesión. Ahora, tantos años más tarde, es recuperada y comentada por un par de detectives modernos. Porque más allá de ser una curiosidad también sirve para ver cómo se hacían las cosas antes y cómo han cambiado desde entonces.

Más que rivales de Rachel Reid, ed. Montena
Tras el éxito de la serie de TV nos encontramos ante uno de los lanzamientos más esperados. Que parece mentira que hayan tenido que ver el éxito explotar en España y salir corriendo a adelantarlo un mes después de que fueran a sacarlo justo antes de Semana Santa. Y con la segunda portada canadiense. Pero bueno, que si alguien estaba esperando esta historia de jugadores de hockey sintiendo sentimientos ya sabe.

El beso de Consuelo de Barry Gifford, ed. Dirty Works

Pese a todo la gente de Dirty Works sigue publicando las novelas de Sailor y Lula, y con esta llegamos a la quinta. De nuevo una historia no muy larga -el libro supera por poco las cien páginas- pero, eso sí, repletas de peripecia que, en este caso, significa una adolescente fugada y su amante nativa.

Historias de Vigàta vol. 4 de Andrea Camilleri, ed. AltaMarea

Pues ya estamos aquí, cuatro libros de relatos más tarde y sin dejar de tener novedades de Camilleri. Pero bueno, supongo que lo importante es que los fanses del creador de Montalbano sepan que, si quieren, pueden seguir conociendo más de Vigàta.

Basi sueña a lo grande de Lu Fraser y Sarah Warburton, ed. Blume
Un pequeño murciélago que cree que no puede volar, una historia sobre la perseverancia pero también sobre el miedo y la amistad, y -por supuesto- unas estupendas ilustraciones que nos enseñan ese mundo de los murciélagos y otras criaturas nocturnas.

Nos leemos.


Imaginad ver Hudson & Rex y pensar que no es lo suficiente de derechas, aunque sea en la sección cristiana -claro-, pues eso, incliyendo un perro mucho más blanco, nos trae Blue Skies (CA). Que demuestra, además, ser incapaz de entender por qué la serie (la austriaca o la italiana, desde luego) es mucho menos pesada de ver. La verdad es que no debería ni molestarme en hablar de ella pero es tan increíble que en algún lado hay que ponerlo. Incluso aunque no tenga intención de enlazar ni poner trailer. Solo para que quede constancia.

La nueva política para con estas mierdas sigue igual.
Este CIA (USA) es un genérico tan genérico que la mitad del tiempo parece simplemente un episodio más de los distintos FBI. En parte porque parece que nunca supieron diferenciar ambas agencias. Pero también porque no hay nadie al que parezca importarle un mínimo que esto no sea puro relleno hecho de la manera más apática posible por gente que care de interés alguno en su trabajo.

Llega un punto en que ya no sé si lo digo todo el rato o si solo es que la realidad se repite, pero Dirty Business (UK) es un docudrama que se ha venido arriba, que es lo que le gusta a los británicos, y que demuestra que su escuela de actores está preparada para intentar levantar cualquier cosa que les echen encima. Incluso este cúmulo de decisiones. Pero que eso no significa que vayan a salir victoriosos. Ah, sí, la serie es lo de siempre: Empresa jode el agua de un pueblo blablabla.

Supongo que el fuerte de Ewilan’s Quest (O)(FR) es su animación. Tampoco es que sea especialmente rupturista. O de calidad inimaginable. O algo así. Pero bueno… yo qué sé. La historia es un poco lo de siempre y creo que en sitios como Apple TV+ hemos visto suficientes cosas. Pero supongo que al menos lo han intentado… o algo. No es en absoluto algo que me interese, pero supongo que habrá gente por ahí a quien sí.

Parece que Costner sigue queriendo sacar rendimiento del éxito de Yellowstone, al menos esta The Gray House (USA) es tan insufriblemente aburrida como aquella. Y estando Costner por medio es más obvio aún que no sabían diferenciar entre querer una del Oeste con algo de acción y suspense o… La Casa de la Pradera. Hora y veinte de despropósito. Con un extra de racismo.

No se me ocurre cómo explicar Kacken an der Havel (O)(AL) fuera de que es lo que hace unos años habría sido una de esas películas salidas de un personaje televisivo en un país. Poco más. Con una decisión de ser edgy, original, surrealista, estiloso, blablabla, todo palabras vacías porque la realidad es que parece que estemos viendo a Wes Anderson dirigiendo un especial de José Mota. Supongo que con mucho tirón en Alemania, porque no soy capaz de encontrar otro motivo que justifique esto.

Por lo visto en UK aún siguen con sus cosas de fingir que los ‘true crime’ son series. El ejemplo de este The Lady (UK), que además une otros dos pasatiempos favoritos como son los cotilleos y el clasismos sirve para demostrar que se puede vender una serie sobre casi cualquier tema si te dejan adornarla lo suficiente como para que en realidad acabe hablando de lo que quiere el guionista y no del suceso real, simple cebo para tratar de justificar y dar respetabilidad a un engendro sin mucho interés más.

Las series románticas están haciendo cosas… particulares… aunque a saber si el asunto es que estamos llamando romántico a cosas como Psycho Saiyaan (O)(IN) que en realidad apila relaciones tóxicas, mezclas de crimen y de comedia, en algo que parece una mezcla de dos o tres series distintas y que en su defensa solo puede decir que al menos no se toma muy en serio. Porque, claro, cuando lo que tienes es una especie de ‘lucha de acosadores’ lo raro es que algo quede en pie.

Ha vuelto Scrubs (USA) y es el mismo Scrubs de antes. Que es exactamente el problema. Porque es el mismo en una manera tan literal como en la temporada 9. Solo que ahora ha pasado el tiempo y está viejo y no entiende a los jóvenes. Con esto os he resumido tres cuartas partes de los chistes. Y eso que no os he dicho que si el problema de la serie siempre ha sido que su actor principal era lo más flojo… ahora está en niveles ínfimos de todo tipo. Así que al final el resultado es casi como si estuviéramos en uno de esos telefilmes de reencuentro. Con el resumen más sencillo posible: Que malo es hacerse viejo.