¡Libros que Salen! Stevenson, «Historia de la Pizza», Tamaki y Goux y más

¡Que entre la pila!

Summerhills de D.E. Stevenson, ed. Alba

Si os gustó Amberwells podéis seguir con este Summerhilles que comienza donde terminaba aquella, esta vez con la creación después de la guerra de un colegio infantil. La reforma de la casa, los planes para poner en marcha la escuela, las andanzas de personajes ya conocidos y otros nuevos… Todo eso y la ya conocida mezcla de humor de la autora.

Este sitio me mata de Mariko Tamaki y Nicole Goux, ed. La Cúpula

Aquí tenemos un nuevo tomo de Tamaki, con un colegio privado, un montón de jovencitas, una narradora que se encuentra un tanto en los bordes y, esta vez, una muerte más o menos misteriosa. Porque, sí, la investigación es uno de los motores, pero el ambiente y las relaciones son casi más importantes, tanto como ese autodescubrimiento.

Historia de la pizza de Luca Cesari, ed. Altamarea

Puestos a hacer una biografía tan histórica como socio-cultural (y casi político) de un alimento es cierto que la de la pizza parece algún tipo de broma. Y, sin embargo, es un asunto ciertamente interesante. Desde su creación -y sus broncas sobre ello mismo- que el autor pone en Nápoles a su éxito entre las clases populares, su expansión y cambios, en perpétua migración y adaptación, de modo que sirve no solo a sus fanses, también a los que estén interesados en esta historia de globalización y conquista.

En palabras sencillas de Richard Ford, ed. Feltrinelli
Tantos años después de que el gigante italiano Grupo Feltrinelli comprara Anagrama nos encontramos que ha decidido lanzar con su propio nombre un nuevo sello, distinto de Gribaudo y de La Bella Varsovia -las otras dos editoriales del grupo en España- aunque con un contenido tan cercano al de Anagrama que uno se pregunta cuál es la jugada aquí y si piensan quitársela de en medio, porque este libro recuerda no solo a los otros de no-ficción que Anagrama ha ido publicando a Ford, uno de sus autores de cabecera, también a los que prácticamente creaban para ellos. Así que esta recopilación de artículos del escritor parece que tendrá un interés más allá del propio de la obra.

Cosas ricas de Samin Nosrat, ed. Neo Cook

La autora de Sal, grasa, ácido, calor viene ahora con un libro diferente pero, obviamente, cercano. Una serie de recetas de entre las preferidas de la autora que buscan, además, ser cercanas, agradable y familiares.

El libro de la jungla de Rudyard Kipling, ed. Folioscopio

Pues aquí llega la versión Minalima del clásico de Kipling con una traducción diferente hasta el punto de que pasamos de Selva a Jungla. Pero bueno, al menos sabemos con qué nos vamos a encontrar.

Un cielo lleno de dragones de Tiffany McDaniel, ed. Hoja de Lata

Hoja de Lata se lanza a la literatura infantil, veremos cómo le va. Lo hace con una historia llena de fantasía, con una niña criada por una bruja, invitada a unirse a una escuela de magia y envuelta en todo tipo de peripecias con gran abundancia de personajes mágicos. Sí, la autora de Betty nos presenta aquí una historia para que los alumnos de primaria puedan acercarse a una obra de humor, aventuras y fantasía.

Una caja llena de misterio de Janice Hallett, ed. Ático de los Libros

Lo nuevo de Janice Hallett sigue el estilo de los anteriores, pero esta vez ¡para adolescentes! Sí, serán dos adolescentes los que encuentran una caja con cartas, diarios, recortes, informes, grabaciones.. que tendrán que poner en orden y revisar para resolver… ¡Un asesinato! Así que ya véis, lo único nuevo es la adaptación por edad.

Derric. El primer humano de Miguel Díaz Rivas, ed. Fandogamia

Uno de esos cómics juveniles de un autor que ha trabajado para el mercado americano y se ha animado a hacerlo también con el español. Una historia con fantasía (los humanos se cargaron el planeta, fueron exiliados, ahora viven ahí solo criaturas mágicas… hasta que un niño humano es acogido de vuelta para una segunda oportunidad. Para liarla de nuevo, por supuesto.

Fiesta de fin de curso de Emma Steinkellner, ed. Maeva

Maeva sigue sigue trayendo algunos de los más interesantes cómics infantiles que se van publicando. (Ojalá algún día se anime a apoyar a los autores patrios). En este caso con una jovencita decidida a que la gente de su clase se acuerde de ella, y también otra serie de niñes que están preparándose para el final de curso. Con los cambios que eso trae, pero también sus promesas. Al menos si logran superar el día.

Nos leemos.


Mientras estaba viendo el inicio del piloto de The Boroughs (USA) pensaba en la cosa tan antigua que estaba viendo y a quién en Netflix se le había ocurrido que era buena idea. Luego aparecieron los productores y todo encajó. Supongo que es uno de esos proyectos en los que se ha podido pagar a enormes profesionales para demostrar que por buenos que sean los actores hay que darles algo que hacer o el resultado es… este Cocooner Things. Sí, el grupito de jubilados es el que ahora se enfrenta a una situación extraña que tiene pinta de ser extraterrestre. Tiene pinta porque esto lo hemos visto ya en Outer Limits y en los cómics de los ’50, extensamente. Es tan antiguo que la propia Netflix usaba un punto de partida similar en el piloto de la desopilante Joko Anwar’s Nightmares and Daydreams… en 2024. En fin, al  menos que sirva para pagarles la jubilación a Alfred Molina o Geena Davis.

¿Puede una serie de diez minutos hacerse larga? Eso parece que responde Carísima (O)(AR) que, una vez más, sorprende que no la echen en vertical. Esta vez voy a asumir que es algo que iba a ser una película o así, pero pensaron que podría hacerse más barato. Y, desde luego, parece barata. Bien es cierto que da la sensación de tirar de algún tipo de tiktoker de éxito inexplicable -para mí, porque hacer una parodia de Paris Hilton a estas alturas… en fin, y todo lo demás más EN FIN todavía- en el que lo único bueno que puedo decir es que han decidido poner por detrás una trama de misterio digna de lo más arrastrado de Lifetime. Quizá es cierto que Netflix quiere sustituir a YouTube, porque para esta

Están tan empeñados en meternos curas y monjas en todas partes que con este Falling (UK) han decidido regresar a aquellas historias en las que los religiosos en lugar de colgar los hábitos se los arremangan. Supongo que una historia romántica que se lo toma con tranquilidad, con MUCHA tranquilidad, porque supongo que esperan que si conocemos a los dos personajes y sus circunstancias tanto religiosas como… bueno… personales… nos interese más. Habrá espectadores a los que esto pueda valer, yo he acabado lo suficientemente aburrido como para parame a considerar a cuenta de que Jack Thorne habrá decidido que esta era la historia que quería contar.

Dar muchas vueltas por caminos ya transitados para no acabar llegando a nada, eso parece ser el centro de Futuro Desierto (O)(MX) la enésima historia de ‘robots de apariencia humana creados por una empresa, viviendo entre nosotros‘. En el mismo Netflix tuvimos la rusa Luchshe, chem lyudi (Mejores que nosotros), pero hemos visto pasar también la sueca Real Humans (Äkta människor) y su versión inglesa Humans e, incluso, abriendo la mano en búsqueda de nuevas formas de usar ese punto de partida veríamos cono se usaban para el policíaco de Almost Human o los follones empresariales de la surcoreana Neodo Inganini (Are you human?), incluso aquella peculiar y muy británica versión de Small Wonder que fue Eve, o lo que quiera que fuera Raised by Wolves. Por eso volvemos a lo de siempre. Si quieres innovar entonces tienes que procurar explotar esa innovación. Si quieres hacer algo ‘clásico’ entonces tienes que destacar, hacerlo de la mejor manera posible, porque tienes mucho con lo que te van a comparar. Y ese, entre otros, es el problema de esta historia que a ratos parece más un remake que un intento de contar nada original. Probablemente porque no lo hay. Padre ‘inventor’, hijos de edades variables y la muerte de la madre que ha llevado a que el padre abrace lo de los robots pese a que es claramente una nueva idea, por much que les ayude una Rosie Jetson de última generación. Las historietas de la empresa -sorpresa, no parecen tener buenas intenciones- y la forma en la que los familiares que están tratando de sustituir a los fallecidos se relacionan con ellos… Pues eso, lo esperable. Supongo que para los fanes del género, de haberlos -que los habrá-, les podrá servir. A mí se me queda corta. Muy corta.

¿Qué delito cometí contra vosotros naciendo? Porque la espantosa Mating Season (USA) tiene que ser algún tipo de castigo. Pura zafiedad sin riesgo -imagínate hacer una serie sobre animales follando y decidir que no se vea ningún genital, no hay mejor definición de adolescente malote al fondo de la clase-, sin gracia ni inventiva. ¿Habrán secuestrado sus creadores a los directivos que han pensado que había algo que mereciera estrenar esta cosa?

A veces ves una serie y no es la serie lo que ves sino los ecos de cosas distintas reproduciéndose. Por ejemplo esta Maximum Pleasure Guaranteed (USA) se mueve entre Diarra from Detroit y exploited, y logra -de alguna manera- quedar por debajo de ambas. Es cierto que de la segunda no queda tan lejos porque al fin y al cabo un slasher de camboys con la estructura y los medios de una producción de Lifetime… no es lo que tenemos aquí. Aquí hay más dinero, y aunque decidan usar el sexo hay menos proclividad a mostrar en pantalla.  Pero sí que tiene un punto no ya explotativo sino hasta chocarrero del que Diarra carece y que precisamente la hace mejor que esta. Porque si aquella sabía manejar los tiempos de la comedia y el suspense aquí parece que no entiende cómo va lo primero, y lo segundo pues en fin. Para compensar Maslany intenta salvar la producción -necesita, claramente, un mejor agente- sin lograrlo. Casi podríamos decir que es una respuesta en versión feminismo blanco -y, por tanto, inferior- de aquella.

Los quince primeros minutos de Osippeuro (O)(CS), o 오십프로 o Fifties Professionals o…, son toda una película de acción. Luego ya el resto de la hora y pica larga nos cuenta otra historia. Que probablemente se podría haber contado en incluso menos tiempo y eliminando varias escenas. Es una lástima. Porque hay ideas y cosas ahí que dan y daban para hablar con ellas. El punto de partida, ese inicio, es que tres superagentes concurren detrás de un ‘paquete’. Uno es surcoreano, el otro es norcoreano y el tercero es parte de una organización criminal. Distinta. Una mafia. Cercana a los norcoreanos. Algo pasa en esa misión y tanto los tres agentes como sus jefes sufren distintos reveses. Que en algunos casos significan muertes, más o menos misteriosas. Pero esos quince minutos se acaban y pegamos un salto temporal. Ahora los tres superagentes están viviendo en la misma isla -una en la que se supone que terminó el rastreo del misterioso paquete- más o menos discretamente. A esa ‘cobertura’ se le añade lo que se supone que es la gracia de la serie: Ahora esos superagentes están en su cincuentena, así que ya no son ‘lo que eran’ como se explica en la entiendo que pretendidamente cómica escena en la que una doctora le explica a uno de ellos que está en su ‘menopausia masculina’. (?). En fin, esas escenas de ‘humor’ se van mezclando con las distintas formas en las que afrontan ese momento y con una trama secundaria que es de suponer que será la principal, sobre lo que sucedió aquella noche y la misión que está aún esperando a concluir. Probablemente si el piloto hubiera durado unos 40 minutos podría haberle dado un par más para decidir, ahora mismo veo poco probable que me vea más allá de alguna escena suelta si veo que hay algo interesante. En fin, una lástima que la parte de ‘humor’ se maneje tan mal y tan pesada porque podría haber dado para más.

Es curioso cómo algunos canales acaban intentando hacer lo mismo pero que no lo parezca. En el caso de Acorn la mayoría de sus propuestas son -por suerte para mí- series de episodios autoconclusivos -aunque puedan tener una trama de temporada- con un pequeño asesinato -o misterio- que resolver durante ellos. Series tranquilas y apacibles, encantadoras en su mayoría. Y dentro de eso estaría esta You’re Killing Me (CA) que hace imposible no recordar la vez anterior que Brooke Shields intentó ser una investigadora de asesinatos (en su caso protagonizando una de las series de películas para Hallmark, como florista en su caso) porque la mecánica es tan similar que casi podríamos explicarla a partir de aquella. De entrada el problema de este piloto es que… le falta tiempo. No porque realmente le falte -lo que te cuentan se podría haber contado igual o mejor en los 45 minutos de los que dispone- sino porque sigue la lógica y estilo de una de las películas de 90 minutos de Hallmark y a casi cinco minutos del final, cuando ya estaba yo convencido en que iba a ser bien un piloto de capítulo doble, bien una serie de las que resuelven sus casos en dos capítulos, se da cuenta de que no y monta un poco sensato, muy anticlimático y bastante ridículo apresuramiento para la resolución. Pero supongo que eso no anula dos cosas más: Que es un más-de-lo-mismo para quien busque ese tipo de series y que el ‘giro’ que intenta es tan insufrible que no creo que pase de este pilot. Me explicaré: Aquí tenemos a Brooke Shields que es una autora de novela de misterio ‘ligera’, ha ganado muchos premios y blablabla. Pero su agente le dice que ya está bien, que sus novelas se han quedado anticuadas y hay que buscar una manera de que lleguen al público moderno. Por otro lado tenemos a una joven que es ‘podcaster de true crime’. Tengo la sospecha de que la persona que ha creado la serie, Robin Bernheim, que lleva trabajando en esto desde los años ochenta en series como Crazy Like a Fox o Remington Steele -y en los noventa en la brevísima y olvidada Over My Dead Body, que alguna cosa comparte- ,además de ser la guionista original de la serie de película para Hallmark Mystery 101 -os lo dije- no tiene muy claro que es, qué hacen o cómo funcionan, pero ha decidido que puede cabalgar esa bicicleta. Así que la co-protagonista (pero en una posición un poco más baja, claramente) es Amalia Williamson, una joven canadiense que viene de sus equivalentes de allí, no policíacos pero sí tonales (Northern Rescue, Sullivan’s Crossing), que se supone que da voz a los jóvenes pero claramente está para servir de sparring de Shields y, de paso, intentar parecer menos viejo. Sin lograrlo, claro, porque tanto en escritura como en diálogos -hay unos chistes infames, pero sorprendentemente no ofensivos, sobre la cancelación- se nota la edad en la que -y probablemente ‘para la que’- se ha escrito esto. Ah, y de paso ponen a otro habitual como Tom Cavanagh que, más allá de ser un gran actor canadiense, fue secundario de otra de las series de películas detectivescas de Hallmark -las de la madre e hija abogadas-. Así que aquí estamos, con esa destilación del ‘más de lo mismo’ que si algo se va a preguntar es, ¿recordarán cómo funciona este formato en la mitad de la duración? No creo que mucha gente se quede a comprobarlo. Aunque yo, que soy fan, estaré probablemente toda la primera temporada.

 


¡Libros que Salen! Pynchon, «Problemas con la autoridad», Tintera y más.

¡Que entre la pila!

A oscuras de Thomas Pynchon, ed. Tusquets

Pues aquí estamos, con un nuevo libro de Pynchon más de una década después. Esta vez a inicios de los años treinta, con un punto de partida pulp que incluye a un detective buscando a una heredera en un clima cultural y político más que complejo.

Problemas con la autoridad de Nadia Bulkin, ed. La Biblioteca de Carfax

De nuevo tenemos con nosotros otro libro de Nadia Bulkin traído por Carfax, de nuevo son historias cortas, tres en total, protagonizadas por mujeres pero que nos enseñan distintos aspectos del terror: jóvenes con habilidades psíquicas, con extrañas dolencias, con un propósito en un mundo extraño. Otro gran libro de la autora de Ella dijo destruye.

¿Quién miente? de Amy Tintera, ed. Duomo

Por fin llega a España Listen for the Lie. Olvidad el espantajo de portada que le han puesto, la mierda de cita de recomendación que le han clavado, incluso la campaña de promoción incluyendo la cosa esa del precio. Nada de eso es importante en un libro que es un gran ejemplo de cómo crear una mezcla de misterio, humor y romance y que funcione. Algo más que una película de Hallmark esperando a suceder, esta aparentemente improbable historia de una mujer que vuelve a su pueblo para tratar de limpiar su nombre pese a que… no recuerde nada de aquella noche… pronto demuestra ser mucho más y más diferente. Dadle la oportunidad que su editorial parece negarle. Y poned velas para que la traducción sea mejor que la del título.

Perseidas de Pilar Pedraza, ed. Valdemar

Regresa toda una gran autora del siglo pasado, lo hace con una nueva colección de cuentos en los que promete seguir con su mezcla de fantástico y terror. ¡Así que tendremos que celebrarlo!

A flor de piel de Nora Muñiz, ed. Tránsito
La mexicana Nora Muñiz llega con una novela que podría ser un drama sobre las relaciones entre madres e hijas, o una historia de terror sobre los problemas que una madre y una hija enfrentan en un mundo en el que el dinero y la clase social lo marcan todo y en el que hay violencias naturalizadas, con ronchas de por medio y vínculos que pesan tanto como los secretos.

Las locas que no lo eran de Carmen V. Valiña, ed. Pepitas de Calabaza

Este ensayo, traducción del original gallego As tolas que non o eran, que surge de investigar entre las fichas del Manicomio de Conxo, y es que aunque la recopilación de casos comienza en 1885 y terminarán en 1936 las anotaciones y las personas que en ellas aparecen vivieron muchos más. Porque, por supuesto, los casos de los que aquí se hablan son de esas mujeres que fueron encerradas en el manicomio sin que hubiera prácticamente ni valoración psiquiátrica, simplemente una ruptura en la pauta -madres solteras, mujeres que querían divorciarse- o que eran incómodas -mujeres licenciosas, mujeres alcohólicas…- para las familias. En total son 87 de los 456 expedientes consultados los que no tenían ningún diagnóstico psiquiátrico y de entre ellos se habla de unos 50 casos. Mujeres a veces de familias humildes, otras de familias pudientes, porque este tipo de violencia era tan igualadora que muchas veces son los expedientes son los únicos, y casi últimos, rastros que tenemos de ellas.

Las Leyes del Mar de Robin Hobb, ed. Nocturna
Asumiré que la recuperación de la trilogía Aprendiz de Asesino ha funcionado bien. Porque aquí venimos con otra con barcos vivientes, líos familiares, aventuras y todas esas cosas de Robin Hobb. Así Las naves de la magia, Las naves de la locura y Las naves del destino nos irán conduciendo por historias de tripulaciones, piratas y poder. Mágico o no.

Crónica de una cocina de Junichirô Tanizaki, ed. Satori

La última novela de Tanizaki fue esta sobre la residencia de un escritor y su esposa pero, sobre todo, las empleadas de servicio doméstico que pasaron por ella. Toda una serie de ellas que van desarrollándose para mostrar la manera humana en la que se nos habla de ellos. Una oportunidad de acercarnos a esta obra que dice la editorial que no se había publicado antes en castellano.

Camino al Oeste de A.B. Guthrie, Jr., ed. Valdemar

Conocido sobre todo por Bajo cielos inmensos, A. B. Guthrie, Jr. continuó su relato sobre la Senda de Oregón, que abarcaría seis libros de los que tres de ellos serían una trilogía propia, siendo este el segundo de la misma, contándonos en esta ocasión la historia de un antiguo senador que lleva una caravana con ayuda contratada y con todo tipo de sucesos que irán cambiando la organización y el poder entre sus participantes.

La imaginación del corazón de Barry Gifford, ed. Dirty Works

¡Lento pero seguro! Parece que por fin ha llegado Dirty a las obras de Sailor y Lula que Anagrama no llegó a publicar. Ha costado pero aquí están los inéditos. En este caso con el ochenta cumpleaños de Lula, una amiga con al que echarse a la carretera y una decisión: Visitar a su hijo que trabaja en la reconstrucción de la Nueva Orleans post-Katrina.

La pregunta mortal de Janice Hallett, ed. Ático de los Libros

Parece que Hallett no pierde el ritmo, si el otro día hablábamos de su próximo lanzamiento juvenil Una caja llena de misterios -que saldrá a final de mes- hoy toca hacerlo de este La pregunta mortal que coloca en uno de esos clásicos Quiz de pub rural. Aunque lo que tenemos aquí es una extraña desaparición, un hombre asesinado, un par de mediums y… un equipo nuevo arrasando el concurso. Lo que lleva, otra vez, a un rompecabezas.

Bolas perdidas de Terry Pluto, ed. Contra

No sé si quedará mucha gente que recuerde la ABA, la American Basketball Association, la liga de baloncesto que fue competencia de la NBA y que se caracterizaba por un balón blanco, azul y rojo, y por algunas reglas diferentes de las de la otra gran liga que favorecía el juego ofensivo. Su existencia duró poco menos de una década pero por ella pasaron grandes jugadores (Marvin Barnes, Connie Hawkins o Roger Brown…) y técnicos, inventó el concurso de mates y tras su desaparición varios equipos como los Indiana Pacers, los San Antonio Spurs o los New York Nets se unirían a las filas de la NBA. Así que este libro es el repaso de esa década despendolada, contada por sus propios protagonistas.

Las Malas de Camila Sosa Villada y Sonia Pulido, ed. Libros del Zorro Rojo

Pues sí, una versión ilustrada por Sonia Pulido del gran texto de Camila Sosa VIllada. La verdad es que no tengo muy claro cómo lo van a hacer, o cuántas páginas se extenderá, o cómo de ilustrado estará. Pero, mira, si sirve para recuperarla en una editorial fuera del Grupo Planeta… bienvenida sea.

Belles Ruelles de VV.AA., ed. Planeta Cómic

Un extenso grupo de autoras (Hasha, Hinoyama Biko, Hiromi Matsuo, Keiko Shiki, Kotteri!, Kouda Kazuma, Soraimone, TAO, Uichi Ukumo, Umi Nanai, Yuhki Kamatani) se reunen para una antología en la que cada una diseña una parte de un pueblo, así puede contar allí su historia pero, a la vez, ser parte del pueblo ene l que se desarrollan las historias de las demás. Es, sobre todo, un ejercicio de dibujo y diseño, pero eso no significa que, más allá de lo que tienen de ilustración, sirva también de recopilación de historias.

Chef Lupo de Purificación Hernández, ed. Picarona

Una idea muy original la de este álbum de un lobo que está cansado de ser el malo de las historias y decide convertirse en chef con ayuda del libro de recetas de la abuela y… algún ingrediente especial.

Toda la verdad sobre mi increíble verano de Davide Cali y Benjamin Chaud, ed. NubeOcho 

Los creadores de No he hecho los deberes porque… y He llegado tarde poque… nos ponen ahora en la piel de un alumno que tiene que relatar sus vacaciones, que parecen increíbles y están plagadas de sucesos y aventuras. Así que… ¿Ha sido real o es solo un intento de escabullirse? De nuevo la imaginación disparatada, el humor y un alegre dibujo en consonancia se combinan en un álbum.

Nos leemos.


Una semana más los británicos se empeñan en sus recreaciones de crímenes reales, esta vez con Believe Me (UK) les toca hablar de un violador. También, supongo, algo de las víctimas. Incluso la lamentable investigación policial habitual. Todo ello con poco mérito y mucha sensación de estar preparando algún tipo de obra de sobremesa. En fin.

La verdad es que no sé si Chiruran: Shinsengumi Requiem – Edo Seishun Hen (O)(JP), o ちるらん 新撰組鎮魂歌 江戸青春篇 o Song of the Samurai o… es una adaptación directa del manga o es otra cosa. No lo sé porque me perdió con rapidez. Toda esta plomiza indecisión en el que las partes históricas parecen pegotes y las peleas son rutinarias, como si siempre que está en un sitio prefiriera encontrarse en otro, limitaron mucho mi interés por lo que sea que esto es y con ellos pretenden.

Lo peor de varios mundos, eso es lo que trae Dutton Ranch (USA) con sus aires de grandeza pese a tener peores pelucones que una telenovela de sobremesa. Y un guión que hace pensar que quiere ser Dallas y no le llega a la suela de los zapatos ni a La Rosa Amarilla. Pero, claro, si planteas unos enfrentamientos empresariales que darían vergüenza en Bob Esponja y un aspecto general en el que las comparaciones tienen más sentido con las películas actuales de Steven Seagal… Es que mucho quieres fingir para lo que podrías ofrecer.

Siguiendo con esta semana que nos ha tocado vivir debo decir que lo que más me sorprende de Entre padre e hijo (O)(MX) es que no la hayan emitido directamente en vertical, porque tiene los valores de producción, interpretación y guiones de esos dramas. Por suerte también tienen la duración, así que ha sido menos de diez minutos los que han dedicado a explicarnos esta bobada sobre un piloto, su nueva novia y el hijo del primero que tiene pinta de ser de su misma edad. Aquí no es que parezca que nadie se ha molestado en preparar nada (que no lo han hecho) es que si me dijeran que es el resultado de una apuesta me lo creería.

Al menos en Nemesis (USA) podemos hablar de cómo recoger la herencia de Power para contarnos… más de lo mismo. Una historia de un ladrón (más un atracador, la verdad) que se supone que es muy listo y muy bueno pero no deja de cagarla. Y un policía con una venganza, que tampoco parece mucho más brillante, la verdad. Así que mientras esté guión, que parece de Heat en un mal día, se abandona al drama de sus personajes antes que a, digamos, la planificación o los golpes, podemos considerar que, en fin, podría haber sido peor.

Usando una extensa selección de clichés de las obras románticas, Off Campus (USA) logra dar exactamente eso que uno podría pensar si le dicen que es un conjunto de tropos cogidos con alfiler y acompañados por unas interpretaciones que en el mejor de los casos con amateurs. Eso sí, hay un algo de carne por lo que se pudiera uno esperar, aunque con el erotismo de un catálogo de moda juvenil. Pero si se creen que esto será como Heated Rivalery -por aquello de tener a un jugador de hockey, también tiene a lo que parece una versión de Hannah Montana que no canta (irónicamente, porque en muchos momentos está serie parece un musical al que no han dejado existir), así que…- mejor que busquen en otro lado, porque aquí estamos entre Al salir de clase y todo eso que parodiaban en No es otra estúpida película americana. Vamos, que tendrá su público pero no soy yo.

Sé que Regular Show: The Lost Tapes (USA) es teóricamente una serie nueva. Pero es tan absolutamente calcada a la original que no tengo muy claro ni por qué estoy hablando de ella, la verdad. Aunque al menos en esto los teóricos protagonistas casi ni aparecen y tienen a bien mostrarnos una especie de explicación/alegoría de esta nueva serie que incluye cagarse muy fuerte en los señores de las productoras. En fin, solo para sus fanses pero supongo que la cosa podría haber salido también aquí peor.

Seguimos con jugadores de hockey y sus amoríos -se ve que estamos en racha-, está vez en Soul Mate (O)(JP) o ソウルメイト o…, que aquí sí que no son heteros pero lo que sí que son es tan intensos que una iglesia en llamas es tanto una excusa argumental como una manera de demostrarlo. Un tipo (el del hockey) que viene de una revelación seguida por tragedia, y en menor medida un boxeador que es poco más rabia en distintos estados, es todo lo que nos ofrece una serie que parece pensada para los que vieron Heated Rivalery pensando que no había suficiente introspección y sufrimiento. Que tendrá su público, pero a distancia.

Inesperadamente me ha parecido bien esta Deo Wondeopulseu (O)(CS), o 원더풀스 o The WONDERfools o Los SUPERfrikis o…, que parece pensada para ser la Héroes surcoreana (es una lastima, podría haber sido la Misfits) y que cuenta a su favor con un buen puñado de actores de calidad -incluida una Kim Hae-sook que ojalá tuviera más y mejor papel-. No es que las historias den para mucho, pero al menos están suficientemente bien pensadas y tejidas como para demostrar que incluso a estas alturas se pueden hacer cosas decentes con superhéroes.


¡Libros que Salen! Chang, «Selene Shade, resurrecionista a sueldo», Nooteboom y más.

Los amigos primero.

Animales de costumbres de Guillermo Zapata, ed. Plasson e Bartleboom

Más allá de la distopía está la extrañeza. De ahí que la mezcla de misterio, terror, humor y fantástico use una ruina económica y urbanística para manifestar extrañas imágenes que acompañan la investigación de la muerte de un perro.

¡Que entre la pila!

Bestiario de K-Ming Chang, ed. Aristas Martínez

La autora K-Ming Chang puede ser estadounidense, pero procura honrar siempre su herencia taiwanesa. Ahora llega a España gracias a Aristas Martínez con su primera novela, en el que una joven lesbiana americano-taiwanesa se encuentra en su propia versión particular de un cuento clásico, uno en el que los mitos de su país de origen siguen a la familia, la gente puede tener extraños poderes y los secretos de familia son parte del empedrado hacia su propio destino.

España interminable de Cees Nooteboom, ed. Siruela

Tras la muerte de Cees Nooteboom en Siruela han decidido sacar un tomo especial, con una selección de textos centrados en su relación con España, país que visitó en tantas ocasiones y en el que residiría en sus últimos años. Una posibilidad tanto para ver nuestro país desde ojos extranjeros como de acercarse a la obra de uno de los grandes autores de literatura de viajes.

Selene Shade, resurrecionista a sueldo de Victoria Dalpe, ed. Dilatando Mentes
Sé que suena a título de Bruguera, pero en realidad es un punto de encuentro entre el fantástico más o menos urbano, el misterio, el terror… vamos, la clásica mezcla cuando tienes a una protagonista que habla con los muertos… bueno, eso no es tan raro… pero es que los muertos también le hablan a ella. Y cuando hay un asesino por medio, rituales de todo tipo y secretos ocultos… es normal que las cosas se agiten un tanto.

Nido de Roisín O’Donnell, ed. SajalínUna de esas historias en las que una vida familiar de aspecto perfecto en el exterior en el interior es un infierno, uno que hace que su protagonista un día no pueda soportarlo más y huya de su marido junto con sus dos hijas. Una en la que la desesperación y la falta de apoyos parecerán obstáculos insalvables para que esta mujer pueda recuperar su vida.

Intriga en Estambul de Erica Ruth Neubauer, ed. Maeva
Pues sí, seguimos de viaje con los cozy crimes históricos protagonizaos por Jane Wunderly y que esta vez se van a Estambul, con una joya fabulosa y los habituales líos, esta vez más personales al comenzar la historia por la desaparición de su padre.

Un asunto pendiente de Teresa Cardona y Eric Damien, ed. Siruela

Pues sí, mientras Teresa Cardona va sacando más de su otra serie en Siruela vuelven a recuperar un libro escrito junto con Eric Damien -el otro, de hecho, porque diría yo que no sacaron más-, de nuevo con el teniente Philippe Andreani con el pasado de Francia de fondo, y conexiones tanto con su familia como con su propio pasado.

Lo que el gouda se llevó de Korina Moss, ed. Alma
Escándalo en Escarlata de Vicky Delany, ed. Alma

Pues aquí estamos de nuevo, en este caso con dos novedades. Por un lado el que la Librería y Emporio Sherlock Holmes monte una subasta solidaria tras el incendio del museo local, lo que llevará -claro- a descubrir muerta a la presidenta del patronato en la trastienda de la librería. Por el otro la continuación de las andanzas de la quesería de Willa Bauer, en lo que parece el lanzamiento de la misma gracias a una influencer que no solo resulta no ser lo que parece, también resulta fiambre. Aunque, ¿qué mejor para acompañar un buen queso?

Beyond Mars (Aventuras en el cinturón de asteroides) de VV.AA., ed. Diábolo
Pues sí, Diábolo ha traído el clásico de Jack Williamson con dibujos de Lee Elias que nos presenta las aventuras de un ‘ingeniero espacial’ su compañero venusiano y las luchas contra piratas espaciales y contrabandistas. Todo un clásico de los cincuenta que intenta presentarse con su color original.

Wynd vol. 4 de James Tynion IV y Michael Dialynas, ed. Planeta Cómic
Se ha tomado su tiempo, pero aquí llega el cuarto volumen ya, con más aventuras y más secretos. Como tiene que ser.

Juntos: Un libro sobre la comunidad de Elise Gravel, ed. Jaguar

La ilustradora Élise Gravel ha hecho todo tipo de obras, algunas divulgativas como los de la colección Animalejos o Mi cerebro es así (en el que hablaba de neurodiversidad), pero también obras actuales como La invasión de las noticias falsas o El rosa, el azul y tú (en el que desmontaba los roles de género). Precisamente cerca de estas últimas se encuentra este Juntos en el que explica y cuenta por qué es mejor tejer una comunidad a vivir aislados. Como siempre, con su estilo reconocible y bastante humor, pero dejando los conceptos bien claros.

Nos leemos.


Voy a asumir -aunque no debería- que no os acordáis ya de A House Divided, un melodrama de maneras telenovelescas que sobrevivió al cambio de nombre de Urban Movie Channel a ALLBLK en mitad de la tercera temporada de las cinco que tuvo. La serie llegó hasta 2023 y esta Jupiter Jones (USA) de ahora (sin relación con Los Tres Investigadores) es una especie de spin-off, con uno de los personajes de aquella, una abogada más que capaz que se encargaba de los escándalos, conspiraciones y triquiñuelas legales que le iban cayendo encima y que ahora… bueno… teniendo en cuenta que la presentación es mitad telenovela diaria, mitad Real Housewives y que el presupuesto de este piloto probablemente sea el de pedir unas pizzas, lo que más me sorprende es que en ningún momento llegue un repartidor para una clienta que no tiene dinero pero puede pagar de otras maneras. De vestuario andan más o menos por ahí. En cualquier caso, y pese a la cantidad de personajes que presenta o que es de suponer que espera que recordemos de otros lados, tenemos claro que la protagonista es abogada porque nos lo dicen varias veces, no porque veamos escenas de tribunales.

Inspirado en hechos reales, Organización criminal pero es la policía, true crime británica… lo cierto es que no hay nada en en esta Legends (UK) que ha sacado Netflix que me interese lo más mínimo. Mucho menos el ‘remember 90s’. Sí, hay alguna cara conocida aquí y allá, pero sobre todo hay una sensación de ser algún tipo de especial que hubiera lanzado Nancy Reagan o Steven Soderbergh -dependiendo del tramo y la colaboración- de tan estúpido como es toda esta enorme chorrada.

Reconozco la capacidad de esta gente para sorprenderme. De los programadores de Prime, digo. Porque la aparición de Love Is Never Gone (O)(FI) está gestionada de manera particular. No es que el primer capítulo coloque a los personajes, es que los deja a medio-colocar, de hecho viendo el segundo capítulo… es que necesitan DOS para que los personajes estén en su punto de partida, después de habernos presentados a nosecuantos personajes, mostrarnos Marruecos -que tiene su mérito en una serie filipina, no os digo que no- y contarnos un rollo macabeo de hora y pico sobre malvadas organizaciones de ladrones que, además, son internacionales, y colar -ya puestos- una serie de escenas ‘sexies‘ de una manera más que discutible. De verdad que preferiría que hubieran optado por un máximo de quince o veinte minutos de introducción y luego ya lo que sea que nos quieran contar, y ya habrá tiempo de meter una cantidad limitada y razonable de flashbacks. En lugar de dedicarle tanto a lo que claramente no es más que organizar las piezas para una suerte de telenovela sexy. Que ya ves tú.

Con un piloto un tanto extenso pero mejor organizado de lo que podría parecer a primera vista, este Lukkhe (O)(IN) -camina o revienta- nos trae una serie de historias mezcladas que acaban entendiéndose al final del capítulo cuando han dejado ordenadas todas las piezas. Que es algo a lo que cada vez le tengo más manía. Pero al menos en este capítulo nos han dado algo con lo que entretenernos, por un lado la historia de un chaval fiestero que acaba ingresado y con remordimientos con las drogas como punto de contacto con el resto de historias: la de una joven que está también ingresada, la de una policía sin escrúpulos que busca el origen de las drogas, la de un DJ que actúa en las fiestas en las que son más comúnmente usadas…  Pero, además, aún quedan un par de vueltas, por un lado la iluminación como elemento distintivo, por el otro la Organización Criminal -sí, otro vez- como sombra ominosa del asunto -y asumo que como centro ineludible según pasen los capítulos- y, sobre todo… que es una serie musical. Hay piezas externas, piezas internas, momentos de arrancarse a cantar de manera limitada, otras en los que son los pensamientos interiores e, incluso, algún brevísimo fragmento. Actuaciones musicales que tienden a llevar una iluminación muy concreta con ella. En fin, no es que sea una serie especialmente recomendable pero, al menos, es un asunto particular. Curioso, incluso.

Supongo que este Meotjin Sinsegye (O)(CS), o 멋진신세계 o My Royal Nemesis o Mi némesis con aires de realeza o…, es algún tipo de más-o-menos comedia romántica con su cosa empresarial y ¿cortesana? de fondo que si no ha salido de un webcómic poco le debe de faltar. A su favor tiene un curioso componente meta con el que juegan en distintos momentos, bien a partir de la referencialidad, bien como reconocimiento de que lo que están haciendo -que en realidad está no tan lejos de lo que los japoneses llaman Isekai–  es derivativo y un punto increíble. Porque el resumen es que una poderosa cortesana real es condenada a muerte, una chamana consigue -se supone- que junto con un cometa y un eclipse de sol sea revivida. 300 años después -que es cuando vuelve el cometa y el eclipse a coincidir- en nuestra actualidad. Eso lleva a los clásicos malentendidos con los visitantes que vivieron ayer, pero también una mezcla con un CEO aparentemente despiadado, una serie de personajes secundarios abocetados, algún misterio y una hipótesis desde el principio: Que esa villana fuera un personaje poderoso y sin pelos en la lengua, pero también un chivo expiatorio al que culpar de cualquier problema o desgracia simplemente porque no le caía bien a la gente. Lo cierto es que deja establecidos en parte a los personajes y muchos hilos que seguir… y podemos adivinar cómo o por dónde irán muchos de ellos. Pero asumo que sus fanses -del género, digo- le puede hacer gracia.

A veces es bueno tener algo a mano para la perspectiva. Es decir, si la semana pasada no se hubiera estrenado Man of Fire estaría echando espumarajos con este M.I.A. (USA) que no hace prácticamente nada bien, de hecho hay momentos en los que parece un intento de cabalgar el estilo de Florida… exceptuando el hecho de que no da la sensación de que nadie aquí haya estado en Florida.Da la sensación, eso sí, de que han visto series ambientadas en Florida, y películas, y posiblemente eso explica los colores y lo sonidos y todo eso. Uno no sabe si eso es lo bueno o lo malo, la verdad, porque lo que es robado no es aburrido y lo que es aburrido no es robado. Al final esta tontería de serie ‘de venganza’ -que ni eso logra que funcione- lo que más hace es… rellenar tiempo. Más con aire caliente que con forraje.

Sally Lindsay es otra de esas actrices británicas que vienen de la tira diaria -o telenovela diaria, tanto da- que rápidamente se ha ido haciendo un hueco en otros formatos, fundamentalmente con los asesinatos de Madame Blanc, pero no solo. Como demuestra Number One Fan (UK) en la que es emparejada con otra actriz que viene del mismo formato, Jill Halfpenny,que ha seguido un camino similar aunque más oscuro y a la que este mismo año vimos en Girl Taken. Aquí la segunda hace de una presentadora de televisión -diurna- y la segunda es ‘una fan’. Si esperáis que esto sea una historia de amistad y alegría entre una famosa y su fan… Nopes. Por supuesto esto es una serie -mini- británica y no americana, así que en lugar de la ruta Lifetime tenemos más la línea Channel 4… bueno, Channel 5 en este caso. Con varios personajes secundarios y la obvia sensación de que hay algo más que un ‘encuentro fortuito’ y un claro caso de acoso. Lo está desde que vemos a personajes poco menos que en sombras -sí, el uso del color es tan obvio que hay que aplaudir su desprecio por la sutileza- o enmascarados haciendo cosas más que discutibles. Y es que está claro que hay distintos planes y decisiones en marcha aquí, incluyendo un secuestro que no es el que parecería obvio, probablemente porque si los ingleses no usaran algún equivalente a ‘un pueblecito lleno de secretos’ combustionarían. De hecho el final del capítulo demuestra que, pese a todo, estamos ante el clásico ‘juego del gato y el ratón’ con una serie de cuatro episodios que tiene toda la pinta de que va a estar llena de giros. Y sospecho que más secuestros y más cosas, porque al fin y al cabo esto es lo que nos ofrecen, una serie con poca credibilidad pero mucha peripecia, ideal para una serie de tardes de siesta o plancha, supongo.

Es bueno ver que aún se puede dar algún giro tanto en los policíacos, los médicos y los ‘procedimentales’, es decir Rabudo Wan (O)(JP), o ラブドワン o LOVED ONE o Quienes alguna vez fueron amados o…, que presenta una premisa que no sé hasta que punto es creíble (en Japón empiezan a  trabajar con médicos forenses al estilo estadounidense para establecer el motivo de las muertes) y a partir de ahí tiran para adelante mezclando una cierta sensación de misterio con todo el sentimiento que les pueda entrar. No se trata, vaya, de una serie de asesinatos, aquí importa más las personas y los personajes, la parte médica está también al servicio de esa historia, pero como la investigación, es importante saber qué y por qué ha pasada. Pero, ante todo, es importante que quede claro tanto el respeto por los fallecidos como la importancia del dolor de los supervivientes. Así que, ciertamente, es una serie particular que sabe darle un giro a varios estilos que parecían más que transitados.

No me preguntéis por qué, pero parece que Netflix ha decidido que este trailer tampoco lo paga.
Apple ha decidido que no hay mejor momento que el actual para estrenar una serie israelí, porque ellos son así, siempre a tiempo para apoyar un genocidio. Unconditional (O)(IS), además, no deja de ser una película de tarde venida a más: Una madre y una hija están viajando por países extranjeros cuando la hija es detenida por tráfico de drogas en la malvada Rusia. Así que tenemos un poco el combo completo: ir a otros lados, qué malos son los extranjeros, ¿qué es eso de que tengo que cumplir su legalidad? Blablabla. Tomo nota.