¡Libros que Salen! Chang, «Selene Shade, resurrecionista a sueldo», Nooteboom y más.

Los amigos primero.

Animales de costumbres de Guillermo Zapata, ed. Plasson e Bartleboom

Más allá de la distopía está la extrañeza. De ahí que la mezcla de misterio, terror, humor y fantástico use una ruina económica y urbanística para manifestar extrañas imágenes que acompañan la investigación de la muerte de un perro.

¡Que entre la pila!

Bestiario de K-Ming Chang, ed. Aristas Martínez

La autora K-Ming Chang puede ser estadounidense, pero procura honrar siempre su herencia taiwanesa. Ahora llega a España gracias a Aristas Martínez con su primera novela, en el que una joven lesbiana americano-taiwanesa se encuentra en su propia versión particular de un cuento clásico, uno en el que los mitos de su país de origen siguen a la familia, la gente puede tener extraños poderes y los secretos de familia son parte del empedrado hacia su propio destino.

España interminable de Cees Nooteboom, ed. Siruela

Tras la muerte de Cees Nooteboom en Siruela han decidido sacar un tomo especial, con una selección de textos centrados en su relación con España, país que visitó en tantas ocasiones y en el que residiría en sus últimos años. Una posibilidad tanto para ver nuestro país desde ojos extranjeros como de acercarse a la obra de uno de los grandes autores de literatura de viajes.

Selene Shade, resurrecionista a sueldo de Victoria Dalpe, ed. Dilatando Mentes
Sé que suena a título de Bruguera, pero en realidad es un punto de encuentro entre el fantástico más o menos urbano, el misterio, el terror… vamos, la clásica mezcla cuando tienes a una protagonista que habla con los muertos… bueno, eso no es tan raro… pero es que los muertos también le hablan a ella. Y cuando hay un asesino por medio, rituales de todo tipo y secretos ocultos… es normal que las cosas se agiten un tanto.

Nido de Roisín O’Donnell, ed. SajalínUna de esas historias en las que una vida familiar de aspecto perfecto en el exterior en el interior es un infierno, uno que hace que su protagonista un día no pueda soportarlo más y huya de su marido junto con sus dos hijas. Una en la que la desesperación y la falta de apoyos parecerán obstáculos insalvables para que esta mujer pueda recuperar su vida.

Intriga en Estambul de Erica Ruth Neubauer, ed. Maeva
Pues sí, seguimos de viaje con los cozy crimes históricos protagonizaos por Jane Wunderly y que esta vez se van a Estambul, con una joya fabulosa y los habituales líos, esta vez más personales al comenzar la historia por la desaparición de su padre.

Un asunto pendiente de Teresa Cardona y Eric Damien, ed. Siruela

Pues sí, mientras Teresa Cardona va sacando más de su otra serie en Siruela vuelven a recuperar un libro escrito junto con Eric Damien -el otro, de hecho, porque diría yo que no sacaron más-, de nuevo con el teniente Philippe Andreani con el pasado de Francia de fondo, y conexiones tanto con su familia como con su propio pasado.

Lo que el gouda se llevó de Korina Moss, ed. Alma
Escándalo en Escarlata de Vicky Delany, ed. Alma

Pues aquí estamos de nuevo, en este caso con dos novedades. Por un lado el que la Librería y Emporio Sherlock Holmes monte una subasta solidaria tras el incendio del museo local, lo que llevará -claro- a descubrir muerta a la presidenta del patronato en la trastienda de la librería. Por el otro la continuación de las andanzas de la quesería de Willa Bauer, en lo que parece el lanzamiento de la misma gracias a una influencer que no solo resulta no ser lo que parece, también resulta fiambre. Aunque, ¿qué mejor para acompañar un buen queso?

Beyond Mars (Aventuras en el cinturón de asteroides) de VV.AA., ed. Diábolo
Pues sí, Diábolo ha traído el clásico de Jack Williamson con dibujos de Lee Elias que nos presenta las aventuras de un ‘ingeniero espacial’ su compañero venusiano y las luchas contra piratas espaciales y contrabandistas. Todo un clásico de los cincuenta que intenta presentarse con su color original.

Wynd vol. 4 de James Tynion IV y Michael Dialynas, ed. Planeta Cómic
Se ha tomado su tiempo, pero aquí llega el cuarto volumen ya, con más aventuras y más secretos. Como tiene que ser.

Juntos: Un libro sobre la comunidad de Elise Gravel, ed. Jaguar

La ilustradora Élise Gravel ha hecho todo tipo de obras, algunas divulgativas como los de la colección Animalejos o Mi cerebro es así (en el que hablaba de neurodiversidad), pero también obras actuales como La invasión de las noticias falsas o El rosa, el azul y tú (en el que desmontaba los roles de género). Precisamente cerca de estas últimas se encuentra este Juntos en el que explica y cuenta por qué es mejor tejer una comunidad a vivir aislados. Como siempre, con su estilo reconocible y bastante humor, pero dejando los conceptos bien claros.

Nos leemos.


Voy a asumir -aunque no debería- que no os acordáis ya de A House Divided, un melodrama de maneras telenovelescas que sobrevivió al cambio de nombre de Urban Movie Channel a ALLBLK en mitad de la tercera temporada de las cinco que tuvo. La serie llegó hasta 2023 y esta Jupiter Jones (USA) de ahora (sin relación con Los Tres Investigadores) es una especie de spin-off, con uno de los personajes de aquella, una abogada más que capaz que se encargaba de los escándalos, conspiraciones y triquiñuelas legales que le iban cayendo encima y que ahora… bueno… teniendo en cuenta que la presentación es mitad telenovela diaria, mitad Real Housewives y que el presupuesto de este piloto probablemente sea el de pedir unas pizzas, lo que más me sorprende es que en ningún momento llegue un repartidor para una clienta que no tiene dinero pero puede pagar de otras maneras. De vestuario andan más o menos por ahí. En cualquier caso, y pese a la cantidad de personajes que presenta o que es de suponer que espera que recordemos de otros lados, tenemos claro que la protagonista es abogada porque nos lo dicen varias veces, no porque veamos escenas de tribunales.

Inspirado en hechos reales, Organización criminal pero es la policía, true crime británica… lo cierto es que no hay nada en en esta Legends (UK) que ha sacado Netflix que me interese lo más mínimo. Mucho menos el ‘remember 90s’. Sí, hay alguna cara conocida aquí y allá, pero sobre todo hay una sensación de ser algún tipo de especial que hubiera lanzado Nancy Reagan o Steven Soderbergh -dependiendo del tramo y la colaboración- de tan estúpido como es toda esta enorme chorrada.

Reconozco la capacidad de esta gente para sorprenderme. De los programadores de Prime, digo. Porque la aparición de Love Is Never Gone (O)(FI) está gestionada de manera particular. No es que el primer capítulo coloque a los personajes, es que los deja a medio-colocar, de hecho viendo el segundo capítulo… es que necesitan DOS para que los personajes estén en su punto de partida, después de habernos presentados a nosecuantos personajes, mostrarnos Marruecos -que tiene su mérito en una serie filipina, no os digo que no- y contarnos un rollo macabeo de hora y pico sobre malvadas organizaciones de ladrones que, además, son internacionales, y colar -ya puestos- una serie de escenas ‘sexies‘ de una manera más que discutible. De verdad que preferiría que hubieran optado por un máximo de quince o veinte minutos de introducción y luego ya lo que sea que nos quieran contar, y ya habrá tiempo de meter una cantidad limitada y razonable de flashbacks. En lugar de dedicarle tanto a lo que claramente no es más que organizar las piezas para una suerte de telenovela sexy. Que ya ves tú.

Con un piloto un tanto extenso pero mejor organizado de lo que podría parecer a primera vista, este Lukkhe (O)(IN) -camina o revienta- nos trae una serie de historias mezcladas que acaban entendiéndose al final del capítulo cuando han dejado ordenadas todas las piezas. Que es algo a lo que cada vez le tengo más manía. Pero al menos en este capítulo nos han dado algo con lo que entretenernos, por un lado la historia de un chaval fiestero que acaba ingresado y con remordimientos con las drogas como punto de contacto con el resto de historias: la de una joven que está también ingresada, la de una policía sin escrúpulos que busca el origen de las drogas, la de un DJ que actúa en las fiestas en las que son más comúnmente usadas…  Pero, además, aún quedan un par de vueltas, por un lado la iluminación como elemento distintivo, por el otro la Organización Criminal -sí, otro vez- como sombra ominosa del asunto -y asumo que como centro ineludible según pasen los capítulos- y, sobre todo… que es una serie musical. Hay piezas externas, piezas internas, momentos de arrancarse a cantar de manera limitada, otras en los que son los pensamientos interiores e, incluso, algún brevísimo fragmento. Actuaciones musicales que tienden a llevar una iluminación muy concreta con ella. En fin, no es que sea una serie especialmente recomendable pero, al menos, es un asunto particular. Curioso, incluso.

Supongo que este Meotjin Sinsegye (O)(CS), o 멋진신세계 o My Royal Nemesis o Mi némesis con aires de realeza o…, es algún tipo de más-o-menos comedia romántica con su cosa empresarial y ¿cortesana? de fondo que si no ha salido de un webcómic poco le debe de faltar. A su favor tiene un curioso componente meta con el que juegan en distintos momentos, bien a partir de la referencialidad, bien como reconocimiento de que lo que están haciendo -que en realidad está no tan lejos de lo que los japoneses llaman Isekai–  es derivativo y un punto increíble. Porque el resumen es que una poderosa cortesana real es condenada a muerte, una chamana consigue -se supone- que junto con un cometa y un eclipse de sol sea revivida. 300 años después -que es cuando vuelve el cometa y el eclipse a coincidir- en nuestra actualidad. Eso lleva a los clásicos malentendidos con los visitantes que vivieron ayer, pero también una mezcla con un CEO aparentemente despiadado, una serie de personajes secundarios abocetados, algún misterio y una hipótesis desde el principio: Que esa villana fuera un personaje poderoso y sin pelos en la lengua, pero también un chivo expiatorio al que culpar de cualquier problema o desgracia simplemente porque no le caía bien a la gente. Lo cierto es que deja establecidos en parte a los personajes y muchos hilos que seguir… y podemos adivinar cómo o por dónde irán muchos de ellos. Pero asumo que sus fanses -del género, digo- le puede hacer gracia.

A veces es bueno tener algo a mano para la perspectiva. Es decir, si la semana pasada no se hubiera estrenado Man of Fire estaría echando espumarajos con este M.I.A. (USA) que no hace prácticamente nada bien, de hecho hay momentos en los que parece un intento de cabalgar el estilo de Florida… exceptuando el hecho de que no da la sensación de que nadie aquí haya estado en Florida.Da la sensación, eso sí, de que han visto series ambientadas en Florida, y películas, y posiblemente eso explica los colores y lo sonidos y todo eso. Uno no sabe si eso es lo bueno o lo malo, la verdad, porque lo que es robado no es aburrido y lo que es aburrido no es robado. Al final esta tontería de serie ‘de venganza’ -que ni eso logra que funcione- lo que más hace es… rellenar tiempo. Más con aire caliente que con forraje.

Sally Lindsay es otra de esas actrices británicas que vienen de la tira diaria -o telenovela diaria, tanto da- que rápidamente se ha ido haciendo un hueco en otros formatos, fundamentalmente con los asesinatos de Madame Blanc, pero no solo. Como demuestra Number One Fan (UK) en la que es emparejada con otra actriz que viene del mismo formato, Jill Halfpenny,que ha seguido un camino similar aunque más oscuro y a la que este mismo año vimos en Girl Taken. Aquí la segunda hace de una presentadora de televisión -diurna- y la segunda es ‘una fan’. Si esperáis que esto sea una historia de amistad y alegría entre una famosa y su fan… Nopes. Por supuesto esto es una serie -mini- británica y no americana, así que en lugar de la ruta Lifetime tenemos más la línea Channel 4… bueno, Channel 5 en este caso. Con varios personajes secundarios y la obvia sensación de que hay algo más que un ‘encuentro fortuito’ y un claro caso de acoso. Lo está desde que vemos a personajes poco menos que en sombras -sí, el uso del color es tan obvio que hay que aplaudir su desprecio por la sutileza- o enmascarados haciendo cosas más que discutibles. Y es que está claro que hay distintos planes y decisiones en marcha aquí, incluyendo un secuestro que no es el que parecería obvio, probablemente porque si los ingleses no usaran algún equivalente a ‘un pueblecito lleno de secretos’ combustionarían. De hecho el final del capítulo demuestra que, pese a todo, estamos ante el clásico ‘juego del gato y el ratón’ con una serie de cuatro episodios que tiene toda la pinta de que va a estar llena de giros. Y sospecho que más secuestros y más cosas, porque al fin y al cabo esto es lo que nos ofrecen, una serie con poca credibilidad pero mucha peripecia, ideal para una serie de tardes de siesta o plancha, supongo.

Es bueno ver que aún se puede dar algún giro tanto en los policíacos, los médicos y los ‘procedimentales’, es decir Rabudo Wan (O)(JP), o ラブドワン o LOVED ONE o Quienes alguna vez fueron amados o…, que presenta una premisa que no sé hasta que punto es creíble (en Japón empiezan a  trabajar con médicos forenses al estilo estadounidense para establecer el motivo de las muertes) y a partir de ahí tiran para adelante mezclando una cierta sensación de misterio con todo el sentimiento que les pueda entrar. No se trata, vaya, de una serie de asesinatos, aquí importa más las personas y los personajes, la parte médica está también al servicio de esa historia, pero como la investigación, es importante saber qué y por qué ha pasada. Pero, ante todo, es importante que quede claro tanto el respeto por los fallecidos como la importancia del dolor de los supervivientes. Así que, ciertamente, es una serie particular que sabe darle un giro a varios estilos que parecían más que transitados.

No me preguntéis por qué, pero parece que Netflix ha decidido que este trailer tampoco lo paga.
Apple ha decidido que no hay mejor momento que el actual para estrenar una serie israelí, porque ellos son así, siempre a tiempo para apoyar un genocidio. Unconditional (O)(IS), además, no deja de ser una película de tarde venida a más: Una madre y una hija están viajando por países extranjeros cuando la hija es detenida por tráfico de drogas en la malvada Rusia. Así que tenemos un poco el combo completo: ir a otros lados, qué malos son los extranjeros, ¿qué es eso de que tengo que cumplir su legalidad? Blablabla. Tomo nota.


¡Libros que Salen! Oyamada, «Dradradragón», Rumfitt y más

¡Que entre la pila!

Dradradragón de Min-Gyu Park, ed. Shiro

No sé si recordaréis que hablamos de Park cuando Malas Tierras le publicó en 2023 el libro de relatos Aspirina, pero lo importante es que ahora vuelve a nuestras estanterías gracias a Shiro. Y, de nuevo, lo hace con esos relatos particulares suyos, que mezclan un cierto humor con una mirada a la sociedad y su situación y funcionamiento en el que la tradición se enfrenta a la transformación con una sensación de que ambas son imposturas y lo que prevalece es el desconcierto.

Jardín de Hiroko Oyamada, ed. Impedimenta

Conocimos a Oyamada en La Fábrica y la vimos desarrollarse con Agujero así que parece lógico continuar ahora en Jardín, una serie de historias con plantas y flores como casi-protagonistas, sean como partes de rituales ancestrales, ligadas a la muerte, a la alucinación, al secreto o al desconcierto. Porque cada persona tiene sus tribulaciones pero todo es susceptible de acercarse a lo inesperado en este ramillete de historias.

Dime que te doy asco de Alison Rumfitt, ed. Levanta Fuego

No es que tenga muy clara la traducción del título, Tell Me I’m Worthless en el original, pero supongo que lo importante es que se haya traído a esta autora a España. Y lo hace con esta obra en la que tras lo sucedido hace unos años en una casa encantada una joven junto a dos amigas una joven debe de regresar a ellas para tratar de re-encauzar su vida. Puede parecer una historia trillada, pero eso es porque a veces se nos olvida que lo que nos deja hechizados a veces tiene que ver no solo con los fantasmas, también con el trauma y la violencia de la que salen.

El mal menor de C.E. Feiling, ed. Altamarea

Este libro, que hasta ahora nos había llegado solo por el Fondo de Cultura Económico o por La Bestia Equilátera, es uno de esos títulos destacados del fantástico argentino, con una mujer que se muda a una nueva casa y en ella, entre sueños extraños y presencias ominosas, va dándose cuenta de que algo no funciona como debería. En una exploración del miedo que tira tanto de referentes populares como de un estilo ambivalente que la convirtió en un título célebre cuando se publicó a mediados de los noventa.

Cherry baby de Rainbow Rowell, ed. Suma

Tenemos nueva novela de Rowell, esta es romántica y para el público adulto. O no juvenil. O yo qué sé. Es una historia de segundas oportunidades, centrada en una mujer que era estudiante de arte y ahora se encuentra con que su marido hizo un cómic pseudobiográfico y ahora se lo van a adaptar en Hollywood, pero el éxito de él ha impactado en ella… así que quizá el reconectar con alguien de su pasado, ajeno a la parodia que sale de ella en el cómic, sea justo lo que necesita.

Bajo el ojo del gran pájaro de Hiromi Kawakami, ed. Alfaguara

Continuamos con la publicación en Alfaguara de los libros de Kawakami, aunque esta es un poco distinta porque se centra en un futuro cercano, distópico, con la humanidad en peligro de extinción, creada a partir de relatos interconectados sobre las diferentes comunidades supervivientes y sus distintos métodos de adaptación para sobrevivir. Así que los temas -la alienación, la humanidad- son los mismos pero el contexto es claramente diferent.

La guerra del opio de Julia Lovell, ed. Desperta Ferro
Un gran libro sobre la primera Guerra del Opio que nos habla tanto de los interes y comportamientos villanescos que Reino Unido utilizó en ella como de los problemas e impactos que había causado el comercio y cultivo de opio en China y cómo se vieron tanto abocados como sufriendo el conflicto inevitable.

Asesinas victorianas de Mary S. Hartman, ed. Siruela
Mary S. Hartman no es solo una historiadora, una académica centrada en la historia, también es especialista en la historia de las mujeres, así que cuando decidió ponerse a recopilar las historias de trece de las más notables mujeres que ‘fueron acusadas de crímenes’ durante la época victoriana estaba claro que lo que podía aportar no solo una narración de los hechos, también del contexto, tanto del sociopolítico como de la manera en la que la prensa los trató. Logrando un repaso con documentación y drama.

La vaca más rica del mundo de Barroux, ed. Jaguar

Una vaca descansa tranquila bajo un manzano. Pero… ¿y si hiciera otras cosas? ¿Y si recogiera la fruta para crear un imperio? Todo tipo de cosas de manzanas… ¡e incluso merchandising! Las posibilidades, que la vaca irá imaginando, parecen infinitas. Aunque el límite será, por supuesto, saber si a la vaca le interesa tanto el dinero. Así que ya veis, de nuevo un álbum con un punto de partida perfecto para contarnos la historia.

Menuda nochecita de Bruno Zocca, ed. Liana

Dormirse no siempre es fácil, como le pasa a la joven protagonista de este libro que lo primero que piensa es que ha olvidado alguno de los pasos del ritual nocturno… pero como sigue sin conseguirlo quizá deba hacer algo más arriesgado. Así, entre repasos y humor podemos encontrar este imaginativo álbum ilustrado.

Nos leemos.


Empezamos fuerte la semana. En fin. Bad Company (AU) es lo que pasa cuando alguien piensa que la comedia sale de dos personajes insufribles obligados a convivir. En este caso lo que se supone que es una ‘artista’ que se encarga de la dirección artística de un teatro mientras la otra es la nueva directora financiera. Es más que notable lo insufrible que es todo. Pero, especialmente, es notable cómo se nos deja claro que la directora financiera carece de moral y de compasión… excepto con el inútil de su hijo. Pero es muy buena en su trabajo. Mientras que de la otra no se nos habla de sus capacidades artísticas, casi lo contrario. Es una pesadilla insufrible con ‘daddy issues’ que tiene a todos tiranizados. Es decir, frente al personaje que demuestra ser falible pero con elementos redentores (competencia, lealtad familiar) el otro es… simplemente un monstruo de ego. Al revés… aún podría haber habido algún pase. Yo qué sé. No parece muy pensado, pero imagino que el tener a la normalmente exitosa Kitty Flanagan como la financiera les habrá hecho creer que esto podría tirar.

El señor con ojos tristes y Sheridan Smith están en la cosa de turno The Cage (O)(IR) va de dos personas que por distintos motivos han decidido saquear un casino en el que ambos trabajan. Smith lo hace en ‘la caja’ que es el sitio con barrotes y el dinero y, suponemos, será el centro de la acción en el caso de que haya algún tipo de acción y no justificaciones encima de las justificaciones. Lo de siempre, vaya.

A veces sospecho que en USA alguien ha comprado el listado de novelas ‘de prestigio’ latinoamericanas que tuvieron adaptación de película ‘de prestigio’ y de ahí sale La casa de los espíritus (O)(CH) que es exactamente lo que parece. Poco interesante, muy útil como ‘grandes relatos de prestigio’. Blablabla. Bostezo.

Me pregunto si habrá posibilidades… Quiero decir, esto de Les Crues (CA) parece llevar suficiente trasfondo del dúo de cómicas Les Grandes Crues. Pero bueno, aquí nos presenta una ruptura, las vida post ruptura, una reunión y… la decisión de montar un viñedo. A saber. A saber porque con lo que nos muestran es difícil entender incluso que sean cómicas, no te digo ya cómo funcionan como dúo o hacia dónde pretenden ir con la serie.

Mucha cosa en el piloto de este Goldeu Raendeu (O)(CS), o 골드랜드 o Gold Land o…, para lo que no deja de ser colocar las piezas en orden, porque está claro que esta historia criminal con distintas facciones implicadas y un centro en una carga el que acabemos con un enfrentamiento y con el oro en… vamos a decir que en manos de uno de ellos… parece menos parte de los giros que el punto de partida a partir del que se construirá. A partir de ahí supongo que dependerá de las ganas en estas idas y venidas de los distintos grupos. A mí no me ha causado mucho interés, la verdad, pero asumo que es que no soy su público.

Más interesante de lo que esperaba. Y mira que los primeros minutos de Glory (O)(IN) me temía lo peor por la incesante decisión de tirar de recursos del noir USA y de los dramas criminales de India… ah, bueno, y también de los dramas criminales de Boxeo y los dramas generales indios y… bueno, eso. Bastante estética, mucho personaje, una serie de hostias de cuando en cuando, la ligera sensación por mi parte de que esto hubiera funcionado mejor como película que como serie… qué puedo deciros. La mitad de las cosas que hace no deberían de funcionar, bien por intentarlo demasiado, por rizar el melodrama o por cómo pasa de una cosa a otra. De hecho, cuando digo que parece que trata de recuperar momentos clásicos me refiero a que hay cosas que podrían haber salido en películas en blanco y negro. No sé cómo seguirá esta serie, y no sé si a toda la gente le va a gustar… pero yo estoy más que dispuesto a darle varios capítulos más, a ver con qué me encuentro.

Sorprendentemente bien hecha, pese a lo que puede parecer de poco original, este Hēiyè Gàobái (O)(CN), o 黑夜告白 o Light to the Night o Dar luz a la noche o…, es la historia de dos policías en china que se enfrentaron a un caso en el pasado y que vuelven a hacerlo años después. La ligereza y la capacidad de moverse entre toques más dramáticos y más cómicos, más la presencia del edificio… y la química entre sus protagonistas, Pan Yueming y Dylan Wang, logra acabar de lanzarlo. No sé el tiempo que hacía que no veía una serie china fuera de los ‘cauces oficiales’, pero si ha servido para que vayan abriendo camino… pues aún con más motivo bienvenido sea.

Se ve que a esta no le tocaba tener trailer en Netflix, una lástima porque creo que serviría para establecer el tono.
Supongo que para los japoneses esta Jigoku ni Ochiru wa yo (O)(JP), o 地獄に堕ちるわよ o Straight to Hell o Te irás al infierno o, puede tener el interés extra de hablar de una persona medianamente famosa. Pero lo cierto es que esta historia de una ‘adivina y vidente’ parece menos centrada en sus… artes… que en la forma de lanzara entre perspectivas históricas. Incluso si permiten dejar de fondo -aunque mencionadas- las ‘dudas’ sobre sus dones y sus posibles lazos criminales -que, sorprendentemente, no vienen en el mismo pack-. A mí, particularmente, no me parece gran cosa. Pero supongo que no soy el público objetivo.

Creo que la decepción de mi semana es Man on Fire (USA), no tanto porque esperara que fuera una buena serie como porque esperaba que fuera muchísimo menos aburrida de lo que es. Porque, claro, no es solo que lo sea -que lo es- también está el que te den el protagonista de una serie y dejes que Bobby Canavale te la robe en la cara. Que tampoco es que Canavale esté dando un recital, ni mucho menos, pero en comparativa demuestra cómo tiene que hacerse en una serie que no deja de extenderse y una y otra y otra vez en detalles carentes de más interés que machacar una y otra vez. Pero, claro, ahí estamos, con una de las series más aburridas que he tenido el nulo placer de sufrir en estos últimos años. De verdad que hay veces que no entiendo para qué narices se empeñan en hacer estos remakes cuando cualquiera de las dos películas anteriores que adaptaban el libro -que, por cierto, llegó a España pero con otro nombre- es mucho mejor. Pero muchísimo. Eso os puede dar una idea.

Es curioso cómo las series cómicas o satírica regularmente hacen la de ‘espías secretos en una organización un poco desastrosa’, la última es New Zealand Spy (NZ) y… bueno… es ese más de lo mismo con extra de referencias a James Bond. No es que le salga muy bien, ni muy original, pero supongo que les tocaba hoy a ellos.

Suponía que esta Prisoner (UK) sería más movida, más interesante, más… algo… pero no, casi parece más centrada en el drama y dar vueltas sobre lo mismo para que quede claro que es oscura. Varios de los movimientos tienen poco sentido. Y en general da la sensación de que quiere convencernos de una puesta en marcha que no pasa de ahí. Quizá a partir del segundo capítulo la cosa cambie, mejore… pero yo no voy a llegar hasta allí. (Aunque, desde luego, se nota la diferencia en estas cosas entre los británicos y los estadounidenses, para lo bueno y lo malo. Siendo lo bueno lo mucho más sólido y real que parece… al menos hasta que empiezan las explosiones -que como en esta no son muchas… pues tampoco es tanto.)

Hay cosas que a los británicos se les da claramente bien, una de ellas son su propio estilo de series de espías, sin gente corriendo y grandes explosiones -o no todo el rato, al menos- pero con una enorme cantidad de paranoia. Eso es lo que nos ofrece Secret Service (UK), en la que las tramas y personajes se van embrollando, expandiendo y contrayendo de manera que incluso aunque podamos formular con ‘facilidad’ el centro de la acción -la investigación de un ruso que podría estar en mitad de una trama para desestabilizar a favor de su país el gobierno británico- explicar cómo sucede esto y las distintas historias y ramificaciones… es más complicado. Como debe de ser. Una serie que sabe gestionar estas historias y que no tiene miedo a ir cambiando las diferentes capas del embrollo. Así que seguiré con ella, esperando que sean capaces de mantener el nivel y no la líen. Ni se líen.

Por mucho que Urzila (AU) sea una cómica conocida en Australia me temo que fuera de ella no lo es tanto, y que este programa -que es una mezcla de sketches y stand-up– tampoco parece que vaya a ayudar a que haga nuevos fanses. Pero supongo que a los antiguos les gustará. Porque hay que estar muy metido en ella para aceptar según qué cosas.

No tengo muy claro el gusto de los canadienses por Martin Matte pero aquí estamos de nuevo con Vitrerie Joyal (CA), una mezcla de autoficción con melodrama en la que interpreta a su propio padre. Así que supongo que se dejará buena parte del dinero de producción en terapia. En cualquier caso la historia del negocio familiar, de las negativas a adaptarse a los nuevos tiempos (a mediados de los noventa) de su padre, y cómo de cortos les tenía atados a su hermano y él -que soñaba con ser cómico- van marcando una de esas historias de época en las que uno podría creer que el gusto por recrearse es por poder ser todo lo rancio que se quisiera. Supongo que aquí también habrá motivos sentimentales. Pero, vaya, que es tan entretenido como mirar viejos álbumes de fotos de gente desconocida.

Por algún motivo alguien ha pensado que era buena idea montar un Parks & Recreations en el universo de Stephen King. Bueno… en uno muy cercano que no paga derechos. Y de ahí ha salido Widow’s Bay (USA), la historia de un tipo decidido a convertir su muy claramente encantado pueblo en una atracción turística. Da igual que sus convecinos le recuerden que el pueblo esté encantado y uno de ellos no deje de decirle que va a conseguir que ocurra una masacre. Lo peor es que intentan que lo veas como un personaje simpático, o al menos digno de empatizar. Lo intenta duro tanto fingiendo que es escéptico -está claro que lo es porque le interesa. Que les pasa más de continuo de lo que uno esperaría en ese movimiento. Lo raro es que no se haya buscado un programa de televisión. Ah, espera…- como justificándolo como una manera de que su hijo no se marche -en teoría si te marchas del pueblo te mueres, como si quedarse en el pueblo fuera mejor idea-. El problema, claro, es que detrás de este punto de partida hay dos cosas, por un lado un protagonista dispuesto a que haya una masacre con tal de salirse con la suya, en el otro unos guionistas que parecen pensar que con suficiente sentimentalina nos olvidaremos de toda lógica posible (el final del piloto no casa con el inicio del segundo capítulo, por ejemplo) y, desde luego, de todas las maneras distintas en las que un pueblo puede mejorar y ser interesante y relevante que no sean… en fin… la turistificación. Pero supongo que el público para el que va esta serie es el que encontraría razonable el uso de AIRBnB y la destrucción de la identidad antes que su estudio siempre que se haga por un ‘bien común’ que no deja de ser puro egoísmo que desprecia las vidas de los demás. Vamos, guionistas estadounidenses ejerciendo de estadounidenses. Por lo demás: Si es una comedia no tiene mucha gracia y si es una de terror no da mucho miedo. Pero podría haber sido peor. Podría haber sido de Ryan Murphy.


¡Libros que Salen! Kessler, «Marisabidillas, frívolas y peligrosas» y Forsythe

¡Que entre la pila!

Marisabidillas, frívolas y peligrosas de Rocío González Naranjo, ed. Hoja de Lata

Aprovechando el centenario de su fundación -y el noventanario de su cierre- llega esete repaso al Lyceum Club Femenino de Madrid, una de las instituciones pioneras del feminismo que hubo en aquella España en las que muchas de las creadoras, pensadoras y periodistas de la época se reunieron para tratar de mejorar las situaciones -propias y ajenas- de las mujeres. Y lo hacían con servicios, ayudas, conferencias… porque no solo era la divulgación, también la posibilidad de cuidar o atender, y de ayudar. Motivo más que sobrado para recordarlas, claro.

Para calmar mi atormentada mente de Ted Kessler, ed. Liburuak

Ted Kessler no había tenido mucho éxito en ser publicado en España pese a tratarse de un periodista más o menos cultural que ha hecho algunos títulos notables. De momento lo ha logrado con esta biografía más o menos autorizada de otro nombre propio peculiar, Billy Childish, tipo peculiar que ha movido muchas cosas y que ha sido, ante todo, uno de esos artistas independientes que mueven a otros artistas independientes. Así que este libro, sobre su historia, vida y relación con las artes, es casi como encontrar un estudio sobre la proverbial mariposa que agita sus alas.

Aggie y el fantasma de Matthew Forsythe, ed. Andana
Un encantador álbum ilustrado sobre una joven que comienza a vivir sola… ¡pero hay un fantasma en la casa! La convivencia irá complicándose hasta que solo quede una solución: Una partida de tres en raya. Una forma de hablar con humor e inteligencia de las dificultades de compartir espacio y convivir.

Nos leemos.


Menos mal que hay semanas más equilibradas porque vaya racha. En el caso de My Brother the Minotaur (O)(IR) la demostración es sencilla. Se puede realizar una serie clásica en el mejor sentido de la palabra -una historia concreta, una serie de personajes con sus limitaciones y arquetipos pero bien definidos, un peligro ominoso y un arco claramente marcado- que es todo un ejemplo de cómo deberían de ser los pilotos: Te presentan a los distintos protagonistas, sus motivaciones, el problema central y varios secundarios y concluyen con una evolución de ese problema. Debería de ser así de manera más habitual, supongo, pero el problema es el de siempre: hacer un clásico puede acabar con algo rutinario si no se realiza bien. También es una alegría ver que la sección de infantil/ juvenil de Apple vuelve a confiar en una animación bien realizada, también de un estilo en apariencia sencilla pero con mucho trabajo detrás y un estilo que recuerda al de los álbumes ilustrados. En fin, que esta historia de dos hermanos, uno de los cuales es un minotauro -y sí, se explica de manera suficientemente competente cómo es eso posible- puede que no reinvente nada, pero demuestra que aún hay un hueco para obras de animación clásica creadas con solidez.

No tengo muy claro lo que pretendían con este Girigo (O)(CS), o 기리고 o If Wishes Could Kill o Si los deseos mataran o…, pero sospecho que ellos tampoco. O, bueno, una cosa sí que parece clara: Esto iba a ser una película y alguien decidió que si la estiraba lo suficiente podría llegar a montar una serie. Por eso comenzamos con una historieta de una chica suicidándose y luego nos meten una especie de sección de Jóvenes y su vida estudiantil con una banda sonora sonrojante a la que solo le faltan trinos de pajaritos. Todo para contarnos algo que quién sabe: Hay una aplicación en la que los estudiantes pueden grabarse pidiendo deseos, luego pasan cosas. Por supuesto no se han molestado en explicar de manera razonable o coherente por qué los encanta o cuáles son las reglas, en su lugar tenemos más vida estudiantil, un ejemplo clarísimo de cuál va a ser el deseo de los distintos personajes y la clara sensación de que no van a ser capaces de gestionarlos correctamente para una serie. Es decir, en una película todos harían su ‘petición’ a la vez y la app maligna les iría matando uno a uno. Pero si aquí hacen lo mismo va a ser difícil que no les ocurra todos a la vez, justificar el tiempo entre unos y otros… En fin. Dado que lo que muestran tampoco es muy interesante me temo que nunca lo sabré porque, bueno, una cosa es que los chavales se bajen una Aplicación Prohibida que necesitan tener un enlace para bajar porque no está en las tiendas oficiales (?) y empiecen a morir, otra distinta es que no se molestan en ser creativos en cómo se producen los deseos o las muertes -y eso que uno pensaría que después de cuatro películas de Wishmaster habrían tenido más organizado el asunto. ¡En fin!

No tengo nada bueno que decir de Half Man (UK), entiendo que lo quieran vender como Estudio sobre la Masculinidad Tóxica sino fuera porque la única que está a la vista es la de su creador, que parece muy ocupado presentando una especie de fantasía homoerótica más allá de lo turbio como para que la historia tenga sentido o contenido. En fin. Especialmente cuando dedicas el piloto a lo que sea que fue esto. De nuevo, en fin.

Hay veces que sospecho que cuando les dicen ‘animación para adultos’ los responsables USA entienden ‘chistes de pedos y cosas asquerosas para una edad mental de doce’. Eso viene a ser Kevin (USA) exceptuando que en lugar de pedos se centran en prolapsos anales. Un desastre. Otro desastre de esta manera de hacer churros.

Supongo que ‘un asesinato en Lisboa en el que tienen que colaborar las fuerzas portuguesas y españolas’ debería de haberme hecho suponer que acabaríamos con algo como este Lisbon Noir (O)(PT) que no parece muy centrado en el misterio del crimen tanto como en las broncas y competencias entre los cuerpos (guiño guiño codazo codazo) así que… bueno… supongo que esto es lo que hay. Si sabes a lo que vas, o te interesa ver las calles de Lisboa por segunda serie en un año -ambas con Diogo Alvés por medio- pues bueno… supongo que os podría servir.

Sorprendentemente este Modu Jasinui Mugachihamgwa Ssaugo Issda (O)(CS), o 모두가 자신의 무가치함과 싸우고 있다 o We Are All Trying Here o Hacemos lo que podemos o…, es un tipo clásico de historia. Un drama sobre la creación cinematográfica en el que -más allá de que el capítulo es demasiado largo, un mal endémico-  la importancia de lo que se nos muestra y cómo se nos muestra parece separarlo de todos esos audiodramas de ruido blanco en los que se ha especializado Netflix. Tengo mis dudas con lo que nos cuentan y cómo lo cuentan sobre este grupo de ocho amigos (o algo, sobre todo algo) de la escuela de cine en la que solo uno de ellos no ha logrado aún su debut cinematográfico. Será él, el grupo de amigos, los allegados y, claro, una joven que trabaja revisando guiones, más todas las discusiones sobre lo que es el cine, cómo son las películas y todo eso. Hay un cierto humor, sí, pero sobre todo una insistencia en el hálito poético, que puede resultar más o menos cargante o ridícula -ese final de Billy Elliot– que supongo que es lo que hará que funcione o no el asunto para el espectador. Pero al menos hay que agradecerle que intenten ofrecer algo distinto.

Alguien se cree muy listo y ha decidido demostrarlo, porque este Mint (UK) que busca algo tan poco habitual como intentar darle una vuelta a Romeo y Julieta (suspiro) pero poniéndolo en el mundo de las familias criminales (un suspiro más grande) y hacerlo sorprendente con imágenes y escenas ‘de realismo mágico’ (un suspiro extenso) así que bueno… Si alguien quiere poner los ojos en blanco durante mucho rato o le parece que esto no es algo que se haya hecho mil veces… ¡está de suerte!

Cada vez que sale un artículo sobre el éxito de las series surcoreanas -bueno, asiáticas– se tiende a olvidar el asunto de que hay temáticas -y estilos- menos habituales de lo esperable en las cosas yankees, como las comedias románticas. Es indudable que por recursos y estilo tienen preparada toda una manera de hacerlas sin parar, pero entre que las encaran como miniseries y no como algo que tiene que durar todo lo posible y más; y que suelen intentar buscar unos recursos clásicos de los que tirar… acaban siendo obras no muy sobresalientes pero sí agradables. Lo raro es que en Hallmark no se hayan puesto ya a copiarlos. Pero, de momento podemos hablar de Oneuldo Maejinhaetseumnida (O)(CS), o 오늘도 매진했습니다 o Sold Out on You o Un amor que no se agota o…, que sigue precisamente la fórmula de esas películas del domingo por la tarde: Una profesional de lo suyo con problemas en el trabajo tiene que irse a un pueblecito en el que coincidirá con un profesional de los suyo, primero se llevarán a matar, luego surgirá el amor. Dará más o menos vueltas, habrá más o menos gente implicada -en este caso parece que otro Profesional de lo suyo que obliga a que la primera vaya al pueblo- y al final blablabla. Por supuesto tiene el problema de siempre de la duración excesiva de los capítulos y de que podemos ver los railes en los que se mueve. Pero, claro, en este caso han sacado como primera profesión ‘vendedora de teletienda’, en la segunda ‘dueño de una granja de setas’ y de tercero ‘dueño de una empresa de productos de belleza’. Así que el resultado -que tiene, además, el problema de que nos corta el capítulo cuando los dos personajes principales se conocen- se queda en el lado agradable de lo genérico. Qué le vamos a hacer.

Hay veces que contadas las series suenan más interesantes. Si yo os digo que Reborn! (O)(JP), o リボーン ~最後のヒーロー~ o…, va de un señor que era un famoso millonario que se presentaba en público como un filántropo pero que claramente era una mala persona. El tipo muere y se reencarna catorce años antes en un humilde tintorero -algo así- que estaba empeñado en relanzar el mercado en el que trabajaba y que era una buena persona en cuya muerte temprana parece que puede haber algún punto de conexión. Lo que pasa es que el señor este quiere, además, saber quién le asesinará en el futuro. Que es un poco complicado desde 14 años antes pero yo qué sé. La verdad es que no solo tiene el problema habitual de la duración, también del poco interés que hay en ninguna parte de la historia para quien esto escribe. Ni ese pasado del tipo, ni los múltiples secundarios -incluyendo un apoyo central de claro aspecto mefistofélico-, ni la trama que solo se intuye del otro tipo y su ambiente. Pues bueno, pues vale.

No le toca tener trailer, no. Se nota que están recortando chocolates del loro.
Parece que hay toda una epidemia de ‘comedias en colegios’ -no voy ni a fingir preguntarme qué la ha provocado- así que hay que ir buscando un giro. Por ejemplo para Recalé (O)(FR) han decidido darle un giro a Poli de Guardería. Porque el personaje central es un infiltrado de la poli en un colegio buscando al hijo de un mafioso, sí. PERO… Esta vez el tipo no es un poli. Es un timador muy capaz con las matemáticas y antiguo alumno del centro al que la policía (señora) obliga a infiltrarse. Está poco claro si la comedia de colegio -que es lo de siempre, con los personajes habituales tanto entre los maestros como entre los alumnos, pero sobre todo lo primero- va a aguantar los embates de la comedia policíaca. Pero como el resultado final es una cosa agradable sin más, que sirve más de relleno que de cualquier otra cosa… pues tampoco sé yo si importará mucho a nadie. O si tendrá suficiente recorrido, que no lo veo yo muy claro, sobre todo con Netflix por medio.

Estoy muy sorprendido de cómo esto que se supone que iba a ser un drama ha acabado siendo una telenovela. Perdón, que no me he puesto a presentarla. Se trata de Santita (O)(MX), la historia de una doctora que acabó en silla de ruedas por un accidente de coche, un cambio en su vida que la llevó a dejar a su novio en el altar y, ya puestos, a montar un hospital para mujeres. Lo que pasa es que también la movió un poco de su forma de ser habitual a una conducta un tanto más desordenada que incluye, por ejemplo, apostar en las carreras. Y realizar intervenciones no-tan-legales porque, bueno, el dinero tiene que sacarlo de algún lado. Al menos hasta que se encuentra con una mujer embarazada de su amante que quiere abortar sin que se entere su marido. Que, efectivamente, es el tipo al que ella dejó en el altar tantos años antes. Total, que lo pueden tratar de esconder lo que quieran, pero esto es una telenovela. Una en la que parecen que han querido dar tanta relevancia a Paulina Dávila como a Gael García Bernal. Lamentablemente ambos parecen más ‘estar actuando en una telenovela’ que ‘siendo parte de una telenovela’. Y así no vamos a ningún lado, por supuesto. Que la serie quiera ponerse la medalla de ‘representar el duro mundo de la discapacidad’ cuando no han sido capaz de coger a una actriz que lo sea… pues qué os voy a contar. Que no, vamos, que esto se podía haber hecho mucho mejor.

Y hablando de cosas que se podían haber hecho MUCHO mejor, este Stranger Things: Tales From ’85 (USA) puede ser la peor serie de la semana, y mira que hemos tenido semana. Pero entre el follón de que traten de aclararte cuándo sucede, el aspecto de estar hecho con IA cagarrutera y que es un subproducto para fanses en el que nadie parece haber tenido ningún interés -empezando por los propios actores, que no han regresado para doblarse- pues… ¿qué necesidad? Ah, sí, el dinero. Per no mucho, solo el que puedan ordeñar.

No tengo muy claro qué pretendía o cómo pretendían hacer este Tagusari Brothers (O)(JP), o 田鎖ブラザーズ o…, en el que dos hermanos marcados por el asesinato de sus padres cuando eran pequeños se encuentran con que el delito ya ha prescrito pero, pese a eso, investigan, o algo… porque hay también caos secundarios y una relación entre ellos mediánamente creíble pero que tampoco es capaz de soportar la serie. Entre eso y que parece tener el presupuesto de una serie vertical uno se pregunta si es que en Netflix han llegado a un acuerdo para meter contenido a cascoporro sin molestar en mirar qué difunden. Ni aportar ese poco más de dinero que podría haber hecho algo más digno de este punto de partida.

Como decía, en Netflix no se han gastado dinero ni para hacerle un trailer en condiciones.
Decíamos antes lo de las comedias románticas el uso de los tropos y todo eso. Resulta que Ujumerimi (O)(CS), o 우주메리미 o Would You Marry Me? o Amor de mentira…, tira de la siguiente premisa: Una mujer gana en una tienda un premio: Una casa para recién casados. Problema: Está soltera después de romper con su prometido/parejo de hecho porque, bueno, la engañó. Pero no ha entregado aún los papeles de divorcio. Solución: Buscar a un desconocido con el mismo nombre de este para que se haga pasar por su esposo. Por supuesto luego meten tramas empresariales y familiares y todos esos secundarios que se usan para que sepamos que esto va a tener un recorrido. Pero, vaya, que el sorteo llega en el minuto 55 y acaba en el minuto 65 con la proposición de fake matrimoning. Una hora y pico para esto. De verdad que yo no sé cómo aguantan el tirón. Asó que sí, hay mucho por delante. Excepto alguien que meta tijera a los capítulos.

Yo sé que el true crime, que las sectas y que la madre que nos trajo a todos, pero de verdad que no veo la necesidad de Unchosen (UK) -por bien que lo haga Christopher Eccleston, que es mucho, el mejor a varios cuerpos del resto del reparto- más que alguien tenga un especial interés en ver sufrir a mujeres y presentar una especie de ‘romance maldito’ con un tipo que aparece por su vida como alternativa y, sinceramente, está claro que lo es pero no sé yo si como ellos creen -quiero decir, incluso antes de que sepamos más, vemos que llega huyendo de algo… y es Fra Fee, claramente no va a estar interesado-. Entiendo que hay actores británicos de sobra, aunque en Netflix vayan moviendo a los de siempre, y estos logran hacer tragables muchas cosas. Pero una vez tragados… ¿cómo tener ganas de repetirlo?