Me temo que este American Classic (USA) es más bien A-MEH-rican Classic. Sí, Kline está bien (sin más), el reparto es más o menos solvente… pero ya. Y ninguno de ellos destaca. El problema es precisamente que en una historia como esta, en la que hemos visto millones de veces la trama… pues algo más hay que buscar. Darle un giro a esa trama, conseguir que alguien quisiera hacer algo. Pero no, es un genérico perezoso y sin mucho que aportar. Es irónico pensar que hace como un año hablábamos bien de la neozelandesa Happiness precisamente por la forma de afrontarlo y hoy, con estrellas y muchos más medios… nos encontramos con esto. En fin.
No sé quién sería el genio que dio luz verde a
DTF St. Louis (USA), una comedia negra que incluía
‘enfermedades del pene‘ y que tiene en sus dos protagonistas el que le dijo a la recién casada
Charlie XCX que ya querría tener hijos y que ya encontraría a alguien con quien quisiera tenerlos, y al que ha sido tan públicamente destrozado por su ex-mujer
Lilly Allen que en la promoción de su última serie casi ni aparecía. Lo peor es que el guion parecía saberlo: Son dos gilipollas importantes en mitad de lo que parece ser algún tipo de follón amoroso en el que solo puedes esperar que la mujer pueda haber huido. Pero, claro, que la segunda parte temática de esta errática serie comience con un muerto y un par de policías haciendo el tonto… en fin, supongo que ni ellos mismos saben cómo vender lo que tienen. Y es normal, porque visto lo visto no sé cómo más podrían esperar que alguien quisiera ver algún otro capítulo. Vamos, me cuesta hasta entender cómo logran terminar de ver este.
Una vez más me hallo sorprendido ante una decisión, no tanto ante una serie, aunque en
Hello Bachhon (O)(IN) hay cosas que llaman la atención. Pero la decisión de sacar una serie que parece la clásica
Abnegado Maestro Quiere Llevar el Conocimiento a la Chavalería. Pero te pones a verla y no sabes si es una de Organización Criminal. Lo que pasa es que está contada como si fuera Éxito Empresarial. He tenido que mirar a ver qué pasaba. No lo explican pero, por lo visto, está basada en una persona -y un negocio- real, así que puede ser el publireportaje más desnortado de la historia. Las decisiones de que la historia del Abnegado Maestro, que te tratan de vender como genio visionario pero que queda más de cartón piedra de lo que uno podría pensar que estas cosas pueden salir, van en unos filtros azules, mientras que las anécdotas de sus chavales, al menos en el piloto, va todas en sepia, mugre y desesperación de la que solo Él les salvará. Hay un par de momentos en los que no sabes si han decidido tirar hacia el humor o si es que realmente piensan que esta especie de vídeo promocional que no tiene muy claro a qué carta quedarse ha perdido totalmente el rumbo y se va a rebelar contra su creador. Pero parece que tampoco. En fin, decididamente una decisión peculiar por parte de
Netflix.
Es curioso este
Marshals (USA) no porque la serie en sí sea interesante -que no lo es- sino porque parece un intento de pasar de
Yellowstone a una versión moderna que se entiende y se explica como si fuera una serie de
Dick Wolf. De hecho las tramas familiares y personales que se suponen dramáticas recuerdan más a una amalgama entre
S.W.A.T. y
Blue Ridge. Y sí, así de genérico y referencial es el asunto.
Uno de los problemas habituales de las series ‘de época’ es usarlas para mostrar cosas como si se hubieran superado en lugar de hablar desde el ahora para mostrar que seguimos por el estilo, por eso lanzar esta serie,
Piekło Kobiet (O)(PO), en la Varsovia pre 2ª GM, en la que una mujer lidia contra la infertilidad mientras persigue a un violador y se da cuenta de que pese a su privilegio la posición de las mujeres está en desventaja con la de los hombres… Efectivamente, la parte histórica sobra, más que para darle un empaque de trajes y entornos. Que la serie resulte plomiza y engolada tampoco es que ayude mucho. Pero supongo que es lo único que se le ha ocurrido a Warner para celebrar el 8M.
Yo siempre espero que esta vez sí las obras de
Carl Hiaasen sean bien adaptadas. Y siempre parece que es mucho trabajo hacerlo bien pudiendo hacerlo de cualquier manera. Así que este
RJ Decker (USA) no puede sorprenderme realmente. La mayor parte de los intereses de
Hiaasen están ahí: Florida, los personajes tirados, el amor por el periodismo de base, el humor y, claro, la intriga. El problema es que este piloto es menos una historia que una manera de lograr un fin: poner a todos los personajes en su punto de partida después de habernos explicado de dónde vienen, cómo han acabado ahí y apuntar a sus arcos. Lo peor no es esto, o no solo esto, pudiendo habernos hecho una introducción general y poner a rodar la serie -que seguro que si logra aguantar será mejor que este piloto- sino que, además, muchas de esas fichas colocadas y esas explicaciones carecen de lógica o sentido. Hasta el punto de que a uno le queda la duda de si no hubiera sido mejor comenzar a ver la serie por, digamos, el tercer capítulo. Y al final esto, que podría haber sido una versión
Rockford de
Will Trent acaba dando la misma sensación de desastre inminente que
Panhandle.
Uno ve
Syaining (O)(CS), o
샤이닝 o
Still Shining o
La luz que aún nos guía o…, y da la sensación de que nadie se ha molestado en nada. Sí, es una serie sobre dos jóvenes que se conocen y parece que van a tener una relación, o que algo en el presente se relaciona con lo que sucedió en el pasado, o yo qué sé porque entre lo rutinario y la decisión de contar poco a poco lo de su relación me tenían ya aburrido cuando íbamos por la mitad del capítulo. Imaginad al final.
Va a ser difícil encontrar un piloto peor que el de
Traqués (O)(FR) esta semana. Una serie que se vende como un thriller pero que luego resultan ser una interminable cantidad de conversaciones y gritos, generalmente domésticos, mientras la trama de fondo vamos a suponer que es algo que sucede. Así que lo más misterioso acaba siendo quién pensó que era buena idea acusarles de haberte plagiado. Visto este piloto yo negaría cualquier parecido.
Hablando de negar parecidos, este
Young Sherlock (UK) es un ejercicio de paciencia. Montar una especie de
Smallville universitario con
Holmes y
Moriarty y una pequeñísima cantidad de secundarios, con unas escenas ramplonas de acción y unos efectos y diálogos cuya mayor diversión puede ser ir diciendo de dónde lo han robado… Además de manías propias como la de la hermana de
Sherlock… en fin. Que nadie espere nada reconocible del personaje, solo una sucesión de decisiones para una serie que está más cerca de un producto para
The CW (y ni eso, que
Sherlock & Daughter es más
Sherlock que este) que algo en lo que merezca la pena dedicar tiempo fuera del completismo.
Es imposible no pensar en que este
Vladimir (USA) se centra en que podamos escribir ‘como su propio nombre indica’. Porque este regreso al sexy… lo que sea esto. Mujer de mediana edad insatisfecha, supongo. Que al final es otra vez lo mismo aunque parezcan jurar que no, que jamás habíamos visto esta
Pasión turca. Porque para eso el ‘joven y guapo’ compañero de la señora -que tien el problema obvio de que ella tiene 55 y él 30 pero, la verdad, ni ella parece muy mayor ni él parece muy joven. No te digo ya ‘guapo’. Sobre todo en comparación- tendría que añadir algún punto de exotismo que claramente no tiene. Así que acabamos más cerca de todas esas series de universidad y mujeres en crisis y todo eso (
The Chair,
Mrs. Fletcher…), con mucho reparto ‘de prestigio’ pero lo más enorme son los bostezos. No pensé yo que llegara algo a hacer bueno 56 días. No digo ‘tan pronto’ sino ‘en general’, y aquí estamos. Con una serie difícilmente soportable. Otra.
El problema de las series
‘a mayor gloria de‘, como en este caso con
Jisoo, no es solo que esa persona -o, peor aún, sus representantes- tengan la última palabra. Es que muchas veces tienen más claro lo que quieren sacar de ella que las idas y venidas de la serie. Por eso
Wolgannamchin (O)(CS), o
월간남친 o
Boyfriend on Demand o
Novio a la carta o …, puede ser una poco inspirada comedia romántica sobre una mujer cuyo trabajo es lo primero, tiene un compañero con el que se lleva mal y un encargo de trabajo le cambia la vida. Lo hemos visto tantas veces. La decisión de que el entorno de trabajo sea una empresa de webcómics, o que se meta como elemento central la Realidad Virtual… bueno, dice que había un esquema de ‘cosas que le gustan a los jóvenes’. Pero todo, incluso las interpretaciones a su alrededor de un reparto que es solvente pero no brillante, no sabemos si por decisión propia o para no dejar más claro incluso que la estrella no viene del mundo de la actuación, porque si ya en el piloto -extenso piloto, ya sabéis- queda claro lo que quieren hacer y que la parte ‘virtual’ en realidad va a servir para ir sacando pretendientes variados, con sus entornos y trajecitos a juego… en fin, espero equivocarme pero es la típica historia que termina con ese enemigo que ha pasado a ser interés romántico apareciendo dentro del juego y blablabla. Lo bueno, supongo, es que de puro promedio puede servir a la gente que vaya buscando justo esto. O que quiera la clásica serie
‘ruido blanco’ de Netflix.
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