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Voy a asumir -aunque no debería- que no os acordáis ya de A House Divided, un melodrama de maneras telenovelescas que sobrevivió al cambio de nombre de Urban Movie Channel a ALLBLK en mitad de la tercera temporada de las cinco que tuvo. La serie llegó hasta 2023 y esta Jupiter Jones (USA) de ahora (sin relación con Los Tres Investigadores) es una especie de spin-off, con uno de los personajes de aquella, una abogada más que capaz que se encargaba de los escándalos, conspiraciones y triquiñuelas legales que le iban cayendo encima y que ahora… bueno… teniendo en cuenta que la presentación es mitad telenovela diaria, mitad Real Housewives y que el presupuesto de este piloto probablemente sea el de pedir unas pizzas, lo que más me sorprende es que en ningún momento llegue un repartidor para una clienta que no tiene dinero pero puede pagar de otras maneras. De vestuario andan más o menos por ahí. En cualquier caso, y pese a la cantidad de personajes que presenta o que es de suponer que espera que recordemos de otros lados, tenemos claro que la protagonista es abogada porque nos lo dicen varias veces, no porque veamos escenas de tribunales.

Inspirado en hechos reales, Organización criminal pero es la policía, true crime británica… lo cierto es que no hay nada en en esta Legends (UK) que ha sacado Netflix que me interese lo más mínimo. Mucho menos el ‘remember 90s’. Sí, hay alguna cara conocida aquí y allá, pero sobre todo hay una sensación de ser algún tipo de especial que hubiera lanzado Nancy Reagan o Steven Soderbergh -dependiendo del tramo y la colaboración- de tan estúpido como es toda esta enorme chorrada.

Reconozco la capacidad de esta gente para sorprenderme. De los programadores de Prime, digo. Porque la aparición de Love Is Never Gone (O)(FI) está gestionada de manera particular. No es que el primer capítulo coloque a los personajes, es que los deja a medio-colocar, de hecho viendo el segundo capítulo… es que necesitan DOS para que los personajes estén en su punto de partida, después de habernos presentados a nosecuantos personajes, mostrarnos Marruecos -que tiene su mérito en una serie filipina, no os digo que no- y contarnos un rollo macabeo de hora y pico sobre malvadas organizaciones de ladrones que, además, son internacionales, y colar -ya puestos- una serie de escenas ‘sexies‘ de una manera más que discutible. De verdad que preferiría que hubieran optado por un máximo de quince o veinte minutos de introducción y luego ya lo que sea que nos quieran contar, y ya habrá tiempo de meter una cantidad limitada y razonable de flashbacks. En lugar de dedicarle tanto a lo que claramente no es más que organizar las piezas para una suerte de telenovela sexy. Que ya ves tú.

Con un piloto un tanto extenso pero mejor organizado de lo que podría parecer a primera vista, este Lukkhe (O)(IN) -camina o revienta- nos trae una serie de historias mezcladas que acaban entendiéndose al final del capítulo cuando han dejado ordenadas todas las piezas. Que es algo a lo que cada vez le tengo más manía. Pero al menos en este capítulo nos han dado algo con lo que entretenernos, por un lado la historia de un chaval fiestero que acaba ingresado y con remordimientos con las drogas como punto de contacto con el resto de historias: la de una joven que está también ingresada, la de una policía sin escrúpulos que busca el origen de las drogas, la de un DJ que actúa en las fiestas en las que son más comúnmente usadas…  Pero, además, aún quedan un par de vueltas, por un lado la iluminación como elemento distintivo, por el otro la Organización Criminal -sí, otro vez- como sombra ominosa del asunto -y asumo que como centro ineludible según pasen los capítulos- y, sobre todo… que es una serie musical. Hay piezas externas, piezas internas, momentos de arrancarse a cantar de manera limitada, otras en los que son los pensamientos interiores e, incluso, algún brevísimo fragmento. Actuaciones musicales que tienden a llevar una iluminación muy concreta con ella. En fin, no es que sea una serie especialmente recomendable pero, al menos, es un asunto particular. Curioso, incluso.

Supongo que este Meotjin Sinsegye (O)(CS), o 멋진신세계 o My Royal Nemesis o Mi némesis con aires de realeza o…, es algún tipo de más-o-menos comedia romántica con su cosa empresarial y ¿cortesana? de fondo que si no ha salido de un webcómic poco le debe de faltar. A su favor tiene un curioso componente meta con el que juegan en distintos momentos, bien a partir de la referencialidad, bien como reconocimiento de que lo que están haciendo -que en realidad está no tan lejos de lo que los japoneses llaman Isekai–  es derivativo y un punto increíble. Porque el resumen es que una poderosa cortesana real es condenada a muerte, una chamana consigue -se supone- que junto con un cometa y un eclipse de sol sea revivida. 300 años después -que es cuando vuelve el cometa y el eclipse a coincidir- en nuestra actualidad. Eso lleva a los clásicos malentendidos con los visitantes que vivieron ayer, pero también una mezcla con un CEO aparentemente despiadado, una serie de personajes secundarios abocetados, algún misterio y una hipótesis desde el principio: Que esa villana fuera un personaje poderoso y sin pelos en la lengua, pero también un chivo expiatorio al que culpar de cualquier problema o desgracia simplemente porque no le caía bien a la gente. Lo cierto es que deja establecidos en parte a los personajes y muchos hilos que seguir… y podemos adivinar cómo o por dónde irán muchos de ellos. Pero asumo que sus fanses -del género, digo- le puede hacer gracia.

A veces es bueno tener algo a mano para la perspectiva. Es decir, si la semana pasada no se hubiera estrenado Man of Fire estaría echando espumarajos con este M.I.A. (USA) que no hace prácticamente nada bien, de hecho hay momentos en los que parece un intento de cabalgar el estilo de Florida… exceptuando el hecho de que no da la sensación de que nadie aquí haya estado en Florida.Da la sensación, eso sí, de que han visto series ambientadas en Florida, y películas, y posiblemente eso explica los colores y lo sonidos y todo eso. Uno no sabe si eso es lo bueno o lo malo, la verdad, porque lo que es robado no es aburrido y lo que es aburrido no es robado. Al final esta tontería de serie ‘de venganza’ -que ni eso logra que funcione- lo que más hace es… rellenar tiempo. Más con aire caliente que con forraje.

Sally Lindsay es otra de esas actrices británicas que vienen de la tira diaria -o telenovela diaria, tanto da- que rápidamente se ha ido haciendo un hueco en otros formatos, fundamentalmente con los asesinatos de Madame Blanc, pero no solo. Como demuestra Number One Fan (UK) en la que es emparejada con otra actriz que viene del mismo formato, Jill Halfpenny,que ha seguido un camino similar aunque más oscuro y a la que este mismo año vimos en Girl Taken. Aquí la segunda hace de una presentadora de televisión -diurna- y la segunda es ‘una fan’. Si esperáis que esto sea una historia de amistad y alegría entre una famosa y su fan… Nopes. Por supuesto esto es una serie -mini- británica y no americana, así que en lugar de la ruta Lifetime tenemos más la línea Channel 4… bueno, Channel 5 en este caso. Con varios personajes secundarios y la obvia sensación de que hay algo más que un ‘encuentro fortuito’ y un claro caso de acoso. Lo está desde que vemos a personajes poco menos que en sombras -sí, el uso del color es tan obvio que hay que aplaudir su desprecio por la sutileza- o enmascarados haciendo cosas más que discutibles. Y es que está claro que hay distintos planes y decisiones en marcha aquí, incluyendo un secuestro que no es el que parecería obvio, probablemente porque si los ingleses no usaran algún equivalente a ‘un pueblecito lleno de secretos’ combustionarían. De hecho el final del capítulo demuestra que, pese a todo, estamos ante el clásico ‘juego del gato y el ratón’ con una serie de cuatro episodios que tiene toda la pinta de que va a estar llena de giros. Y sospecho que más secuestros y más cosas, porque al fin y al cabo esto es lo que nos ofrecen, una serie con poca credibilidad pero mucha peripecia, ideal para una serie de tardes de siesta o plancha, supongo.

Es bueno ver que aún se puede dar algún giro tanto en los policíacos, los médicos y los ‘procedimentales’, es decir Rabudo Wan (O)(JP), o ラブドワン o LOVED ONE o Quienes alguna vez fueron amados o…, que presenta una premisa que no sé hasta que punto es creíble (en Japón empiezan a  trabajar con médicos forenses al estilo estadounidense para establecer el motivo de las muertes) y a partir de ahí tiran para adelante mezclando una cierta sensación de misterio con todo el sentimiento que les pueda entrar. No se trata, vaya, de una serie de asesinatos, aquí importa más las personas y los personajes, la parte médica está también al servicio de esa historia, pero como la investigación, es importante saber qué y por qué ha pasada. Pero, ante todo, es importante que quede claro tanto el respeto por los fallecidos como la importancia del dolor de los supervivientes. Así que, ciertamente, es una serie particular que sabe darle un giro a varios estilos que parecían más que transitados.

No me preguntéis por qué, pero parece que Netflix ha decidido que este trailer tampoco lo paga.
Apple ha decidido que no hay mejor momento que el actual para estrenar una serie israelí, porque ellos son así, siempre a tiempo para apoyar un genocidio. Unconditional (O)(IS), además, no deja de ser una película de tarde venida a más: Una madre y una hija están viajando por países extranjeros cuando la hija es detenida por tráfico de drogas en la malvada Rusia. Así que tenemos un poco el combo completo: ir a otros lados, qué malos son los extranjeros, ¿qué es eso de que tengo que cumplir su legalidad? Blablabla. Tomo nota.


Empezamos fuerte la semana. En fin. Bad Company (AU) es lo que pasa cuando alguien piensa que la comedia sale de dos personajes insufribles obligados a convivir. En este caso lo que se supone que es una ‘artista’ que se encarga de la dirección artística de un teatro mientras la otra es la nueva directora financiera. Es más que notable lo insufrible que es todo. Pero, especialmente, es notable cómo se nos deja claro que la directora financiera carece de moral y de compasión… excepto con el inútil de su hijo. Pero es muy buena en su trabajo. Mientras que de la otra no se nos habla de sus capacidades artísticas, casi lo contrario. Es una pesadilla insufrible con ‘daddy issues’ que tiene a todos tiranizados. Es decir, frente al personaje que demuestra ser falible pero con elementos redentores (competencia, lealtad familiar) el otro es… simplemente un monstruo de ego. Al revés… aún podría haber habido algún pase. Yo qué sé. No parece muy pensado, pero imagino que el tener a la normalmente exitosa Kitty Flanagan como la financiera les habrá hecho creer que esto podría tirar.

El señor con ojos tristes y Sheridan Smith están en la cosa de turno The Cage (O)(IR) va de dos personas que por distintos motivos han decidido saquear un casino en el que ambos trabajan. Smith lo hace en ‘la caja’ que es el sitio con barrotes y el dinero y, suponemos, será el centro de la acción en el caso de que haya algún tipo de acción y no justificaciones encima de las justificaciones. Lo de siempre, vaya.

A veces sospecho que en USA alguien ha comprado el listado de novelas ‘de prestigio’ latinoamericanas que tuvieron adaptación de película ‘de prestigio’ y de ahí sale La casa de los espíritus (O)(CH) que es exactamente lo que parece. Poco interesante, muy útil como ‘grandes relatos de prestigio’. Blablabla. Bostezo.

Me pregunto si habrá posibilidades… Quiero decir, esto de Les Crues (CA) parece llevar suficiente trasfondo del dúo de cómicas Les Grandes Crues. Pero bueno, aquí nos presenta una ruptura, las vida post ruptura, una reunión y… la decisión de montar un viñedo. A saber. A saber porque con lo que nos muestran es difícil entender incluso que sean cómicas, no te digo ya cómo funcionan como dúo o hacia dónde pretenden ir con la serie.

Mucha cosa en el piloto de este Goldeu Raendeu (O)(CS), o 골드랜드 o Gold Land o…, para lo que no deja de ser colocar las piezas en orden, porque está claro que esta historia criminal con distintas facciones implicadas y un centro en una carga el que acabemos con un enfrentamiento y con el oro en… vamos a decir que en manos de uno de ellos… parece menos parte de los giros que el punto de partida a partir del que se construirá. A partir de ahí supongo que dependerá de las ganas en estas idas y venidas de los distintos grupos. A mí no me ha causado mucho interés, la verdad, pero asumo que es que no soy su público.

Más interesante de lo que esperaba. Y mira que los primeros minutos de Glory (O)(IN) me temía lo peor por la incesante decisión de tirar de recursos del noir USA y de los dramas criminales de India… ah, bueno, y también de los dramas criminales de Boxeo y los dramas generales indios y… bueno, eso. Bastante estética, mucho personaje, una serie de hostias de cuando en cuando, la ligera sensación por mi parte de que esto hubiera funcionado mejor como película que como serie… qué puedo deciros. La mitad de las cosas que hace no deberían de funcionar, bien por intentarlo demasiado, por rizar el melodrama o por cómo pasa de una cosa a otra. De hecho, cuando digo que parece que trata de recuperar momentos clásicos me refiero a que hay cosas que podrían haber salido en películas en blanco y negro. No sé cómo seguirá esta serie, y no sé si a toda la gente le va a gustar… pero yo estoy más que dispuesto a darle varios capítulos más, a ver con qué me encuentro.

Sorprendentemente bien hecha, pese a lo que puede parecer de poco original, este Hēiyè Gàobái (O)(CN), o 黑夜告白 o Light to the Night o Dar luz a la noche o…, es la historia de dos policías en china que se enfrentaron a un caso en el pasado y que vuelven a hacerlo años después. La ligereza y la capacidad de moverse entre toques más dramáticos y más cómicos, más la presencia del edificio… y la química entre sus protagonistas, Pan Yueming y Dylan Wang, logra acabar de lanzarlo. No sé el tiempo que hacía que no veía una serie china fuera de los ‘cauces oficiales’, pero si ha servido para que vayan abriendo camino… pues aún con más motivo bienvenido sea.

Se ve que a esta no le tocaba tener trailer en Netflix, una lástima porque creo que serviría para establecer el tono.
Supongo que para los japoneses esta Jigoku ni Ochiru wa yo (O)(JP), o 地獄に堕ちるわよ o Straight to Hell o Te irás al infierno o, puede tener el interés extra de hablar de una persona medianamente famosa. Pero lo cierto es que esta historia de una ‘adivina y vidente’ parece menos centrada en sus… artes… que en la forma de lanzara entre perspectivas históricas. Incluso si permiten dejar de fondo -aunque mencionadas- las ‘dudas’ sobre sus dones y sus posibles lazos criminales -que, sorprendentemente, no vienen en el mismo pack-. A mí, particularmente, no me parece gran cosa. Pero supongo que no soy el público objetivo.

Creo que la decepción de mi semana es Man on Fire (USA), no tanto porque esperara que fuera una buena serie como porque esperaba que fuera muchísimo menos aburrida de lo que es. Porque, claro, no es solo que lo sea -que lo es- también está el que te den el protagonista de una serie y dejes que Bobby Canavale te la robe en la cara. Que tampoco es que Canavale esté dando un recital, ni mucho menos, pero en comparativa demuestra cómo tiene que hacerse en una serie que no deja de extenderse y una y otra y otra vez en detalles carentes de más interés que machacar una y otra vez. Pero, claro, ahí estamos, con una de las series más aburridas que he tenido el nulo placer de sufrir en estos últimos años. De verdad que hay veces que no entiendo para qué narices se empeñan en hacer estos remakes cuando cualquiera de las dos películas anteriores que adaptaban el libro -que, por cierto, llegó a España pero con otro nombre- es mucho mejor. Pero muchísimo. Eso os puede dar una idea.

Es curioso cómo las series cómicas o satírica regularmente hacen la de ‘espías secretos en una organización un poco desastrosa’, la última es New Zealand Spy (NZ) y… bueno… es ese más de lo mismo con extra de referencias a James Bond. No es que le salga muy bien, ni muy original, pero supongo que les tocaba hoy a ellos.

Suponía que esta Prisoner (UK) sería más movida, más interesante, más… algo… pero no, casi parece más centrada en el drama y dar vueltas sobre lo mismo para que quede claro que es oscura. Varios de los movimientos tienen poco sentido. Y en general da la sensación de que quiere convencernos de una puesta en marcha que no pasa de ahí. Quizá a partir del segundo capítulo la cosa cambie, mejore… pero yo no voy a llegar hasta allí. (Aunque, desde luego, se nota la diferencia en estas cosas entre los británicos y los estadounidenses, para lo bueno y lo malo. Siendo lo bueno lo mucho más sólido y real que parece… al menos hasta que empiezan las explosiones -que como en esta no son muchas… pues tampoco es tanto.)

Hay cosas que a los británicos se les da claramente bien, una de ellas son su propio estilo de series de espías, sin gente corriendo y grandes explosiones -o no todo el rato, al menos- pero con una enorme cantidad de paranoia. Eso es lo que nos ofrece Secret Service (UK), en la que las tramas y personajes se van embrollando, expandiendo y contrayendo de manera que incluso aunque podamos formular con ‘facilidad’ el centro de la acción -la investigación de un ruso que podría estar en mitad de una trama para desestabilizar a favor de su país el gobierno británico- explicar cómo sucede esto y las distintas historias y ramificaciones… es más complicado. Como debe de ser. Una serie que sabe gestionar estas historias y que no tiene miedo a ir cambiando las diferentes capas del embrollo. Así que seguiré con ella, esperando que sean capaces de mantener el nivel y no la líen. Ni se líen.

Por mucho que Urzila (AU) sea una cómica conocida en Australia me temo que fuera de ella no lo es tanto, y que este programa -que es una mezcla de sketches y stand-up– tampoco parece que vaya a ayudar a que haga nuevos fanses. Pero supongo que a los antiguos les gustará. Porque hay que estar muy metido en ella para aceptar según qué cosas.

No tengo muy claro el gusto de los canadienses por Martin Matte pero aquí estamos de nuevo con Vitrerie Joyal (CA), una mezcla de autoficción con melodrama en la que interpreta a su propio padre. Así que supongo que se dejará buena parte del dinero de producción en terapia. En cualquier caso la historia del negocio familiar, de las negativas a adaptarse a los nuevos tiempos (a mediados de los noventa) de su padre, y cómo de cortos les tenía atados a su hermano y él -que soñaba con ser cómico- van marcando una de esas historias de época en las que uno podría creer que el gusto por recrearse es por poder ser todo lo rancio que se quisiera. Supongo que aquí también habrá motivos sentimentales. Pero, vaya, que es tan entretenido como mirar viejos álbumes de fotos de gente desconocida.

Por algún motivo alguien ha pensado que era buena idea montar un Parks & Recreations en el universo de Stephen King. Bueno… en uno muy cercano que no paga derechos. Y de ahí ha salido Widow’s Bay (USA), la historia de un tipo decidido a convertir su muy claramente encantado pueblo en una atracción turística. Da igual que sus convecinos le recuerden que el pueblo esté encantado y uno de ellos no deje de decirle que va a conseguir que ocurra una masacre. Lo peor es que intentan que lo veas como un personaje simpático, o al menos digno de empatizar. Lo intenta duro tanto fingiendo que es escéptico -está claro que lo es porque le interesa. Que les pasa más de continuo de lo que uno esperaría en ese movimiento. Lo raro es que no se haya buscado un programa de televisión. Ah, espera…- como justificándolo como una manera de que su hijo no se marche -en teoría si te marchas del pueblo te mueres, como si quedarse en el pueblo fuera mejor idea-. El problema, claro, es que detrás de este punto de partida hay dos cosas, por un lado un protagonista dispuesto a que haya una masacre con tal de salirse con la suya, en el otro unos guionistas que parecen pensar que con suficiente sentimentalina nos olvidaremos de toda lógica posible (el final del piloto no casa con el inicio del segundo capítulo, por ejemplo) y, desde luego, de todas las maneras distintas en las que un pueblo puede mejorar y ser interesante y relevante que no sean… en fin… la turistificación. Pero supongo que el público para el que va esta serie es el que encontraría razonable el uso de AIRBnB y la destrucción de la identidad antes que su estudio siempre que se haga por un ‘bien común’ que no deja de ser puro egoísmo que desprecia las vidas de los demás. Vamos, guionistas estadounidenses ejerciendo de estadounidenses. Por lo demás: Si es una comedia no tiene mucha gracia y si es una de terror no da mucho miedo. Pero podría haber sido peor. Podría haber sido de Ryan Murphy.


Menos mal que hay semanas más equilibradas porque vaya racha. En el caso de My Brother the Minotaur (O)(IR) la demostración es sencilla. Se puede realizar una serie clásica en el mejor sentido de la palabra -una historia concreta, una serie de personajes con sus limitaciones y arquetipos pero bien definidos, un peligro ominoso y un arco claramente marcado- que es todo un ejemplo de cómo deberían de ser los pilotos: Te presentan a los distintos protagonistas, sus motivaciones, el problema central y varios secundarios y concluyen con una evolución de ese problema. Debería de ser así de manera más habitual, supongo, pero el problema es el de siempre: hacer un clásico puede acabar con algo rutinario si no se realiza bien. También es una alegría ver que la sección de infantil/ juvenil de Apple vuelve a confiar en una animación bien realizada, también de un estilo en apariencia sencilla pero con mucho trabajo detrás y un estilo que recuerda al de los álbumes ilustrados. En fin, que esta historia de dos hermanos, uno de los cuales es un minotauro -y sí, se explica de manera suficientemente competente cómo es eso posible- puede que no reinvente nada, pero demuestra que aún hay un hueco para obras de animación clásica creadas con solidez.

No tengo muy claro lo que pretendían con este Girigo (O)(CS), o 기리고 o If Wishes Could Kill o Si los deseos mataran o…, pero sospecho que ellos tampoco. O, bueno, una cosa sí que parece clara: Esto iba a ser una película y alguien decidió que si la estiraba lo suficiente podría llegar a montar una serie. Por eso comenzamos con una historieta de una chica suicidándose y luego nos meten una especie de sección de Jóvenes y su vida estudiantil con una banda sonora sonrojante a la que solo le faltan trinos de pajaritos. Todo para contarnos algo que quién sabe: Hay una aplicación en la que los estudiantes pueden grabarse pidiendo deseos, luego pasan cosas. Por supuesto no se han molestado en explicar de manera razonable o coherente por qué los encanta o cuáles son las reglas, en su lugar tenemos más vida estudiantil, un ejemplo clarísimo de cuál va a ser el deseo de los distintos personajes y la clara sensación de que no van a ser capaces de gestionarlos correctamente para una serie. Es decir, en una película todos harían su ‘petición’ a la vez y la app maligna les iría matando uno a uno. Pero si aquí hacen lo mismo va a ser difícil que no les ocurra todos a la vez, justificar el tiempo entre unos y otros… En fin. Dado que lo que muestran tampoco es muy interesante me temo que nunca lo sabré porque, bueno, una cosa es que los chavales se bajen una Aplicación Prohibida que necesitan tener un enlace para bajar porque no está en las tiendas oficiales (?) y empiecen a morir, otra distinta es que no se molestan en ser creativos en cómo se producen los deseos o las muertes -y eso que uno pensaría que después de cuatro películas de Wishmaster habrían tenido más organizado el asunto. ¡En fin!

No tengo nada bueno que decir de Half Man (UK), entiendo que lo quieran vender como Estudio sobre la Masculinidad Tóxica sino fuera porque la única que está a la vista es la de su creador, que parece muy ocupado presentando una especie de fantasía homoerótica más allá de lo turbio como para que la historia tenga sentido o contenido. En fin. Especialmente cuando dedicas el piloto a lo que sea que fue esto. De nuevo, en fin.

Hay veces que sospecho que cuando les dicen ‘animación para adultos’ los responsables USA entienden ‘chistes de pedos y cosas asquerosas para una edad mental de doce’. Eso viene a ser Kevin (USA) exceptuando que en lugar de pedos se centran en prolapsos anales. Un desastre. Otro desastre de esta manera de hacer churros.

Supongo que ‘un asesinato en Lisboa en el que tienen que colaborar las fuerzas portuguesas y españolas’ debería de haberme hecho suponer que acabaríamos con algo como este Lisbon Noir (O)(PT) que no parece muy centrado en el misterio del crimen tanto como en las broncas y competencias entre los cuerpos (guiño guiño codazo codazo) así que… bueno… supongo que esto es lo que hay. Si sabes a lo que vas, o te interesa ver las calles de Lisboa por segunda serie en un año -ambas con Diogo Alvés por medio- pues bueno… supongo que os podría servir.

Sorprendentemente este Modu Jasinui Mugachihamgwa Ssaugo Issda (O)(CS), o 모두가 자신의 무가치함과 싸우고 있다 o We Are All Trying Here o Hacemos lo que podemos o…, es un tipo clásico de historia. Un drama sobre la creación cinematográfica en el que -más allá de que el capítulo es demasiado largo, un mal endémico-  la importancia de lo que se nos muestra y cómo se nos muestra parece separarlo de todos esos audiodramas de ruido blanco en los que se ha especializado Netflix. Tengo mis dudas con lo que nos cuentan y cómo lo cuentan sobre este grupo de ocho amigos (o algo, sobre todo algo) de la escuela de cine en la que solo uno de ellos no ha logrado aún su debut cinematográfico. Será él, el grupo de amigos, los allegados y, claro, una joven que trabaja revisando guiones, más todas las discusiones sobre lo que es el cine, cómo son las películas y todo eso. Hay un cierto humor, sí, pero sobre todo una insistencia en el hálito poético, que puede resultar más o menos cargante o ridícula -ese final de Billy Elliot– que supongo que es lo que hará que funcione o no el asunto para el espectador. Pero al menos hay que agradecerle que intenten ofrecer algo distinto.

Alguien se cree muy listo y ha decidido demostrarlo, porque este Mint (UK) que busca algo tan poco habitual como intentar darle una vuelta a Romeo y Julieta (suspiro) pero poniéndolo en el mundo de las familias criminales (un suspiro más grande) y hacerlo sorprendente con imágenes y escenas ‘de realismo mágico’ (un suspiro extenso) así que bueno… Si alguien quiere poner los ojos en blanco durante mucho rato o le parece que esto no es algo que se haya hecho mil veces… ¡está de suerte!

Cada vez que sale un artículo sobre el éxito de las series surcoreanas -bueno, asiáticas– se tiende a olvidar el asunto de que hay temáticas -y estilos- menos habituales de lo esperable en las cosas yankees, como las comedias románticas. Es indudable que por recursos y estilo tienen preparada toda una manera de hacerlas sin parar, pero entre que las encaran como miniseries y no como algo que tiene que durar todo lo posible y más; y que suelen intentar buscar unos recursos clásicos de los que tirar… acaban siendo obras no muy sobresalientes pero sí agradables. Lo raro es que en Hallmark no se hayan puesto ya a copiarlos. Pero, de momento podemos hablar de Oneuldo Maejinhaetseumnida (O)(CS), o 오늘도 매진했습니다 o Sold Out on You o Un amor que no se agota o…, que sigue precisamente la fórmula de esas películas del domingo por la tarde: Una profesional de lo suyo con problemas en el trabajo tiene que irse a un pueblecito en el que coincidirá con un profesional de los suyo, primero se llevarán a matar, luego surgirá el amor. Dará más o menos vueltas, habrá más o menos gente implicada -en este caso parece que otro Profesional de lo suyo que obliga a que la primera vaya al pueblo- y al final blablabla. Por supuesto tiene el problema de siempre de la duración excesiva de los capítulos y de que podemos ver los railes en los que se mueve. Pero, claro, en este caso han sacado como primera profesión ‘vendedora de teletienda’, en la segunda ‘dueño de una granja de setas’ y de tercero ‘dueño de una empresa de productos de belleza’. Así que el resultado -que tiene, además, el problema de que nos corta el capítulo cuando los dos personajes principales se conocen- se queda en el lado agradable de lo genérico. Qué le vamos a hacer.

Hay veces que contadas las series suenan más interesantes. Si yo os digo que Reborn! (O)(JP), o リボーン ~最後のヒーロー~ o…, va de un señor que era un famoso millonario que se presentaba en público como un filántropo pero que claramente era una mala persona. El tipo muere y se reencarna catorce años antes en un humilde tintorero -algo así- que estaba empeñado en relanzar el mercado en el que trabajaba y que era una buena persona en cuya muerte temprana parece que puede haber algún punto de conexión. Lo que pasa es que el señor este quiere, además, saber quién le asesinará en el futuro. Que es un poco complicado desde 14 años antes pero yo qué sé. La verdad es que no solo tiene el problema habitual de la duración, también del poco interés que hay en ninguna parte de la historia para quien esto escribe. Ni ese pasado del tipo, ni los múltiples secundarios -incluyendo un apoyo central de claro aspecto mefistofélico-, ni la trama que solo se intuye del otro tipo y su ambiente. Pues bueno, pues vale.

No le toca tener trailer, no. Se nota que están recortando chocolates del loro.
Parece que hay toda una epidemia de ‘comedias en colegios’ -no voy ni a fingir preguntarme qué la ha provocado- así que hay que ir buscando un giro. Por ejemplo para Recalé (O)(FR) han decidido darle un giro a Poli de Guardería. Porque el personaje central es un infiltrado de la poli en un colegio buscando al hijo de un mafioso, sí. PERO… Esta vez el tipo no es un poli. Es un timador muy capaz con las matemáticas y antiguo alumno del centro al que la policía (señora) obliga a infiltrarse. Está poco claro si la comedia de colegio -que es lo de siempre, con los personajes habituales tanto entre los maestros como entre los alumnos, pero sobre todo lo primero- va a aguantar los embates de la comedia policíaca. Pero como el resultado final es una cosa agradable sin más, que sirve más de relleno que de cualquier otra cosa… pues tampoco sé yo si importará mucho a nadie. O si tendrá suficiente recorrido, que no lo veo yo muy claro, sobre todo con Netflix por medio.

Estoy muy sorprendido de cómo esto que se supone que iba a ser un drama ha acabado siendo una telenovela. Perdón, que no me he puesto a presentarla. Se trata de Santita (O)(MX), la historia de una doctora que acabó en silla de ruedas por un accidente de coche, un cambio en su vida que la llevó a dejar a su novio en el altar y, ya puestos, a montar un hospital para mujeres. Lo que pasa es que también la movió un poco de su forma de ser habitual a una conducta un tanto más desordenada que incluye, por ejemplo, apostar en las carreras. Y realizar intervenciones no-tan-legales porque, bueno, el dinero tiene que sacarlo de algún lado. Al menos hasta que se encuentra con una mujer embarazada de su amante que quiere abortar sin que se entere su marido. Que, efectivamente, es el tipo al que ella dejó en el altar tantos años antes. Total, que lo pueden tratar de esconder lo que quieran, pero esto es una telenovela. Una en la que parecen que han querido dar tanta relevancia a Paulina Dávila como a Gael García Bernal. Lamentablemente ambos parecen más ‘estar actuando en una telenovela’ que ‘siendo parte de una telenovela’. Y así no vamos a ningún lado, por supuesto. Que la serie quiera ponerse la medalla de ‘representar el duro mundo de la discapacidad’ cuando no han sido capaz de coger a una actriz que lo sea… pues qué os voy a contar. Que no, vamos, que esto se podía haber hecho mucho mejor.

Y hablando de cosas que se podían haber hecho MUCHO mejor, este Stranger Things: Tales From ’85 (USA) puede ser la peor serie de la semana, y mira que hemos tenido semana. Pero entre el follón de que traten de aclararte cuándo sucede, el aspecto de estar hecho con IA cagarrutera y que es un subproducto para fanses en el que nadie parece haber tenido ningún interés -empezando por los propios actores, que no han regresado para doblarse- pues… ¿qué necesidad? Ah, sí, el dinero. Per no mucho, solo el que puedan ordeñar.

No tengo muy claro qué pretendía o cómo pretendían hacer este Tagusari Brothers (O)(JP), o 田鎖ブラザーズ o…, en el que dos hermanos marcados por el asesinato de sus padres cuando eran pequeños se encuentran con que el delito ya ha prescrito pero, pese a eso, investigan, o algo… porque hay también caos secundarios y una relación entre ellos mediánamente creíble pero que tampoco es capaz de soportar la serie. Entre eso y que parece tener el presupuesto de una serie vertical uno se pregunta si es que en Netflix han llegado a un acuerdo para meter contenido a cascoporro sin molestar en mirar qué difunden. Ni aportar ese poco más de dinero que podría haber hecho algo más digno de este punto de partida.

Como decía, en Netflix no se han gastado dinero ni para hacerle un trailer en condiciones.
Decíamos antes lo de las comedias románticas el uso de los tropos y todo eso. Resulta que Ujumerimi (O)(CS), o 우주메리미 o Would You Marry Me? o Amor de mentira…, tira de la siguiente premisa: Una mujer gana en una tienda un premio: Una casa para recién casados. Problema: Está soltera después de romper con su prometido/parejo de hecho porque, bueno, la engañó. Pero no ha entregado aún los papeles de divorcio. Solución: Buscar a un desconocido con el mismo nombre de este para que se haga pasar por su esposo. Por supuesto luego meten tramas empresariales y familiares y todos esos secundarios que se usan para que sepamos que esto va a tener un recorrido. Pero, vaya, que el sorteo llega en el minuto 55 y acaba en el minuto 65 con la proposición de fake matrimoning. Una hora y pico para esto. De verdad que yo no sé cómo aguantan el tirón. Asó que sí, hay mucho por delante. Excepto alguien que meta tijera a los capítulos.

Yo sé que el true crime, que las sectas y que la madre que nos trajo a todos, pero de verdad que no veo la necesidad de Unchosen (UK) -por bien que lo haga Christopher Eccleston, que es mucho, el mejor a varios cuerpos del resto del reparto- más que alguien tenga un especial interés en ver sufrir a mujeres y presentar una especie de ‘romance maldito’ con un tipo que aparece por su vida como alternativa y, sinceramente, está claro que lo es pero no sé yo si como ellos creen -quiero decir, incluso antes de que sepamos más, vemos que llega huyendo de algo… y es Fra Fee, claramente no va a estar interesado-. Entiendo que hay actores británicos de sobra, aunque en Netflix vayan moviendo a los de siempre, y estos logran hacer tragables muchas cosas. Pero una vez tragados… ¿cómo tener ganas de repetirlo?


A estas alturas uno se va curando de espanto y aprende a aceptar que el estilo británico de coger un vaso ‘true crime’ y convertirlo en su versión ficcionalizada se ha impuesto como tantas ostras cosas británicas, y sin embargo cuando Alguien tiene que saber (O)(CH) decide sacar un cartel diciendo no solo que se inspira en hechos reales sino que, de hecho, no hay nadie ‘condenado judicialmente’ por estos hechos empiezas a olerte una tostada peor. Cuando ves que hay dos narraciones, la del asunto en sí y la familia de la víctima por un lado y la del policía que no está claro es un tirado o está tratando de ser genial o le supera la situación o qué… Mientras hay un cura por medio que, sinceramente, logra que todo lo anterior parezcan errores mínimos en comparación. Y es que pese a que procure fingir que lo que le interesa es una visión contenida está más que claro que lo que buscan es la carnaza sentimental, gore emocional que carece de virtudes o intereses para darle una oportunidad siquiera.

¿Pero cuántas veces vamos a ver las mismas series? En fin, el enésimo intento de comedia de technobros, se ve que no hemos tenido suficientes. The Audacity (USA) es un más de lo mismo con varias de las personas que andan por ahí, sea de Silicon Valley, sea de Sucession… todo un policía. En fin. No tengo nada bueno que decir de ella, así que mejor correr un velo.

Supongo que el lado bueno de estos cortos de Candy Caries (O)(JP) es que buscan una animación con un aspecto algo diferente. También el hecho de ofrecer lo que supongo que es una mirada retorcida a las historias infantiles con esta caries que tiene sometida a su niña y que es capaz de representar al dentista como el mismísimo Jason Voorhees. Imagino que esto significa que toda aquella estética y gestión del ‘brainroot‘ que le dicen ahora (y que no está lejos de otros ejemplos de lo que los ángulos llaman el bizarrismo) ha llegado, aunque discretamente a las series. Ya veremos si realmente deja algún impacto.

Bien por desdén, por pasotismo, para prevenir al espectador o porque algo raro es lo que ha acabado con ella, lo cierto es que HBO Max no puesto trailer alguno.
No sé si habrá tantos fanes de Gintama como para que decidieran hacer esta Danderaion (O)(JP), o だんでらいおん o Dandelion o Diente de León o…, pero supongo que al menos a ellos esta mezcla de absurdo y peripecia les interesará. Lo cierto es que a mí me ha sonado todo a ya visto. Incluyendo lo de los ángeles desastrosos (los protagonistas) frente a los ángeles fríos y su jefe que les exige lograr unos números concretos de ‘almas ascendidas’. Pero supongo que la culpa es mía, que a estas alturas ‘los ángeles son malos’ me resulta tan trillado como ‘el asesino es el policía ‘, no porque la declaración política me parezca incorrecta -casi al revés – sino porque de puro sobado hay que fijarse en el resto. Que, en este caso, es ese humor absurdo japonés. Así que… Para quien le guste.

Sí ya es difícil entender las versiones en imagen real más lo son las readaptaciones que solo ofrece novedades tecnológicas, tal es el caso de un manga mítico que ha conocido tanto la versión animada como la real y ahora regresa con un nuevo baile que lo único que yo veo que ofrezca es eso, tecnología en la animación pero intentando recrear la antigüedad, como si lo que los espectadores de Hokuto no Ken (O)(JP), o 北斗の拳 o Fist of the North Star o El puño de la estrella del norte o…, quisieran fuera la antigua serie con animaciones 3D. Pues bueno.-

Asumo que este KILL BLUE (O)(JP) surgiría originalmente como un Anti-Detective Conan. Veamos: Un tipo (treintañero, eso sí) es picado por una extraña avispa que le causa convertirse en adolescente. Eso lleva a que su jefe le infiltre en un instituto ‘para que compruebe cómo es’ mientras recibe la asistencia científica de su ex-mujer y el apoyo tecnológico de un subordinado. ¿He mencionado ya que a lo que se dedicaba el tipo era a ser asesino a sueldo? Pues eso. Y fuera de eso poco más hay: Su vida es un desastre -a estas alturas casi me hubiera sorprendido lo contrario- y nos cuentan unas serie de cosas sobre su pasado que no tienen mucho sentido con lo que estamos viendo, pero supongo que es porque una cosa es tener una idea y otra muy distinta ser capaz de desarrollarla. En fin, dado que no son capaces de ofrecernos una ‘peripecia del día ‘ ocupados como están en presentar personajes y situación… supongo que habría que verse el siguiente capítulo. Pero lo cierto es que no me apetece nada, porque los pilotos no están para eso.

Me pregunto si la idea de este Luka, Makan, Cinta (O)(ID) era lograr una versión distinta de The Bear. Es decir, el fondo es el de programa melodramático con un restaurante por medio, con toques de disputas familiares pero también con un fondo igual de duro pero más relajado. Y sin embargo aunque los conflictos parezcan sacados de una película de sobremesa (está claro que a la madre y dueña le pasa algo, su relación con su hija no es buena, los empleados tienen sus propios problemas, por lo visto siempre se les ha escapado el reconocimiento que querían pero no está claro si ha sido por mala suerte, sabotaje o qué, etc…) la placidez y la tensión van de la mano. Supongo que sí lo que buscabas era eso, una versión más Hallmark de The Bear… bueno, algo así has conseguido.

Alguien pensó que este piloto era buena idea. Alguien escribió el piloto de Margo’s Got Money Troubles (USA) y otro alguien decidió seguir adelante con ello. Es increíble. Es como pensar que en Raising Hope la forma lógica de gestionar el piloto es centrarse en toda otra serie de cosas y que el bebé nazca al final. Por supuesto no es ni el único de los problemas, porque el mismo piloto es tan consciente e las estúpidas e innecesarias decisiones que toma su protagonista que está CONSTANTEMENTE enunciándolas: ¿Por qué una aventura con un hombre casado que no te trata bien? ¿Por qué seguir adelante con un embarazo cuando estás en precariedad laboral y sin posibilidad de red de apoyo real? ¿Qué sentido tiene que insistas en que eres escritora cuando solo hablas sobre tu propia vida? En fin, un desastre pretencioso y muy poco interesante al que ni Michelle Pfeiffer esforzándose como si tuviera que pagarse una casa logra arreglar y que, peor aún, logra que su premisa ‘realista’ suene menos creíble que el absoluto cúmulo de despropósitos que era la de Rising Hope. Dado que el piloto es totalmente malgastado supongo que logrará poner en marcha lo que realmente quiere hacer… no sé, para el final de temporada o algo. Pero no seré yo el que lo vea. Vamos, mucho me parece haber visto el piloto.

El problema de intentar varias cosas a la vez es que corres el riesgo de que no funcione ninguna. Cómo demuestra Matka King (O)(IN), una historia criminal subsección «apuestas» que quieres hablar también de las condiciones de los trabajadores y servir como obra de época. Logrando, de manera notable, no ser capaces de que no funcione ninguna de ellas. En fin.

En UK siempre tienen un hueco para uno de sus géneros favoritos: El racismo. Sorprendentemente para mí en Missed Call (UK) deciden ejercerlo no contra los españoles, italianos o griegos (no os digo ya fuera de los países europeos) sino contra los franceses. La historia es un poco lo de siempre, una madre permite que su hija vaya en un viaje de escuela a un país bárbaro (claro), la chica va a vivir con una familia que vive en un palacete (¿a quién no le ha pasado?) pero una noche desaparece después de hacerle una llamada perdida a su madre (¿pilláis ya el título?) así que esa madre coraje a la que nadie hace caso por teléfono se planta en Francia decidida a hablar con el encargado. Algo así. El colegio pasa, la familia tira balones fuera y la policía es incompetente. Por suerte la madre ha decidido descubrir dónde está su hija. Hay veces que sospecho que son comedias. Pero no, parece que otra vez están fingiendo que es algo serio que pasa de verdad. En fin, británicos.

Una vez más, lo mejor de la semana es una serie surcoreana que ha decidido abrazar el mamarrachismo. Romaenseuui Jeoldaetgap (O)(CS), o 로맨스의 절댓값 o Absolute Value of Romance o El valor absoluto del amor o…, trae la historia ligeramente turbia de una jovencita estudiante de instituto que secretamente escribe BLs en internet. Y es muy mala en ellos. Al menos hasta que llegan cuatro jóvenes maestros nuevos a su instituto. Maestros que comparten casa. Y que se comportan de manera… peculiar. Dando alas para que el caballo desbocado de su imaginación haga cosas de caballo. También parece que podría acabar habiendo alguna historia de amor pero, sinceramente, ¿no era ya suficientemente turbio todo? En fin, menos mal que de cuando en cuando a alguien se le ocurre hacer este tipo de series despendoladas.

Con ese título de Tatsuki Sensei wa Amasugiru (O)(JP), o タツキ先生は甘すぎる!o Tatsuki: Too Kind for School o El profesor Tatsuki es demasiado permisivo o…, uno podría pensar todo tipo de cosas. Y probablemente no acertaría, porque este parece uno de esos dramas ‘duros pero amables’ que piden una visión diferente y entender que no todo el mundo es igual. Pero lo hace de una manera que podría llegar a defender el terraplanismo. Entiendo que los diferentes chavales a los que atenderá y servirá esta ‘escuela para gente que no encaja en la escuela’ buscará que sea justificada, como en el piloto, y por supuesto que habrá roces entre el director Tatsuki y sus métodos… blandos, por llamarlos de alguna manera. Métodos, por ejemplo. Y la nueva profesora de corte más tradicional que no es capaz de entender qué está pasando ahí y por qué parece que los chavales van a hacer pintura de dedos en lugar de matemáticas. ¿Qué puedo decir? Estoy con ella. Entiendo lo que están haciendo y por qué lo están haciendo, pero no me parece algo a respaldar. Es decir, si te falta estructura en la vida hay gente que se une al ejército o a una secta (a OTRA secta) pero tampoco se me ocurriría que fuera buena idea hacer una serie sobre ello. Así que proceded bajo vuestro propio riesgo con la cosa esta.

Y como parece que Netflix ha hecho algo raro con ella no le toca ni trailer. ¡En fin!


No tenía suficientes problemas Corea del Sur y alguien ha pensado en imaginar una versión en la que mantiene una monarquía constitucional. Sí, quizá lo único bueno que salió de lo que Japón hizo a principios del S XX y deciden cambiarlo. Pero, en fin, eso es lo que necesitaban -supongo- para este 21segi Daegun Buin (O)(CS), o 21세기 대군 부인 o Perfect Crown o…, que no deja de ser una de esas series románticas surcoreanas en las que, por algún motivo, la protagonista femenina parece algún tipo de psicópata que acaba decidida a ‘enoblecer’. Algo tan viejo que casi podría uno pensar que los surcoreanos han decidido que el problema estaba en que ellos no podían explotarlo. Y un príncipe -o algo, la verdad es que parece más un infante, pero yo qué sé- del que se nos muestran sus principales valores: Lo primero que tenemos es una escena de ducha. Por supuesto cada uno de ellos tiene un secundario tirando a cómico para acompañarles y todo un proceso para un segundo primer encuentro que tiene pinta de acabar usando ‘falsa relación’ -es super efectivo- por los intereses propios de cada uno. En fin, que es una muy clásica ¿comedia? romántica. Con esa información haced lo que queráis.

Aparentemente alguien pensó que Cinco en familia no era la suficiente gente, así que montó un Once en familia, o como lo han llamado en NetflixBandi (O)(FR) y, por supuesto, siendo como es Netflix la forma de resolver el problema de la inesperada falta de la madre por parte de sus once hijos -una vez más, sí, once- es la esperable en ellos: Delincuencia. Por supuesto ahora solo queda que esa delincuencia se vuelva contra ellos y todos aprendamos una valiosa lección blablabla. Lo cierto es que ni el melodrama -bueno, básicamente drama, de melo hay poco- ni mucho menos la parte criminal resulta interesante, novedosa o digna de dedicarle mucho tiempo.

Lo mejor que puedo decir de Big Mistakes (USA) es que una serie que cree que es una comedia porque la gente grita mucho, hay escatología, decaimiento y ¿religión?. La verdad es que podría ser española. Y esta vez no lo digo como algo bueno. La mayoría de lo que pasa es abiertamente estúpido pero muy como divertido o interesante, confían en que los actores puedan tirar con ello… y no lo hacen. En fin, un espanto. Que tendrá su público, no lo dudo. Pero uno diametralmente opuesto a quien esto escribe.

Tengo la duda de si Dream Stage (O)(JP), o ドリームステージ o…, está pensado como melodrama de éxito de los Idols, si se trata de una versión del spookon pero dentro de la industria musical o si es simplemente una obra que no sabe si está a favor o en contra de las cosas tremendas que enseña, igual que cuando en Fama decían aquello de Tenéis muchos sueños… buscáis la fama… pero la fama cuesta… pues aquí es donde vais a empezar a pagar… con sudor. y, como en aquella, sin poner en duda el sistema de destrozo y machaque de la gente que trabaja en él. Sí, se habla de la precariedad, los problemas, la ruina… y se hace con un cierto estilo dramático que podría llevarnos a pensar que se está haciendo para mostrar sus problemas. Pero… también hay una historia de superación, trabajo y construcción que, en fin… tengo dudas de por dónde va a ir. Claro que como a mí me da un poco lo mismo tampoco voy a seguir viéndolo.

Supongo que es una de esas cosas que pillan para distribución y ponen original pero ni se molestan en crearle un trailer para anunciarlo. Últimamente están las productoras muy poco por la labor de gastar. En fin.

Creo que lo que más me ha gustado de Maa Ka Sum (O)(IN) -que es una serie sin más, la verdad- es cómo se posiciona como ‘india’ frente a ‘estadounidense’. Es decir, la explicación de que las estadounidenses son ‘un tipo de serie concreta’ mientras que la ficción india ‘tiene amor, tiene humor, tiene drama… un poco de todo’. Podríamos señalar que no son solo las indias, pero está claro que es el punto central sobre el que gira una serie que ha decidido que la falta de un centro de género lo compensará con un centro temático: Las matemáticas. El personaje central es algo así como un veinteañero que piensa en términos matemáticos todo y para todo. Lo que podría haber dado lugar a otro Numbers (o Numb3rs), pero en su lugar hace honor a lo dicho antes y nos pone en el centro una historia romántica -o dos, según- que además tiene algo de drama y algo de comedia y quién sabe qué más cosas iremos viendo, mientras las matemáticas y su utilidad -o su falta de ella, o sus límites- toman ese punto central en, sorprendentemente, casi todos esos momentos aunque sea de manera diferente. Y es que se puede hacer una serie particular  y un punto ingenua como esta, y lograr que -al menos de cierta manera- funcione.

Si no querían hacer una continuación podrían no haberlo hecho, la verdad. Porque Malcolm in the Middle: Life’s Still Unfair (USA) trasmite casi un deseo de hundir a los espectadores. No solo porque la teórica comedia sea muy poco cómica o porque parezcan empeñados en resaltar lo más triste y desagradable que se les ocurre. También está la simultanea sensación de que algunos de ellos -de los actores sobre todo- están intentándolo muy fuerte, mientras otros simplemente pasaban por allí a recoger el cheque. De manera que nada de lo que antes funcionaba lo hace ahora, igual que no es lo mismo poner a adolescentes o veinteañeros en unas situaciones que hacerlo con adultos. Lo curioso es que uno pensaría que a estas alturas, tras haber intentando cosas así con That’s 90s Show, Girl Meets World o The Conners habrían tomado ya nota de lo que sí que funcionaba, lo que no, y todo lo de entremedias. pero se ve que nadie escarmienta en cabeza ajena.

ROB! me libre de afearle los fetichismos a nadie, pero este The Miniature Wife (USA) es tan claramente un kink convertido en serie que no se molestan ni en intentar disimular. Quiero decir, podría llegar a creerme que es una ‘obra feminista sobre resilienciayblablalba’ como están tratando de venderlo si, yo qué sé, el encogimiento de la protagonista se debiera a algo distinto a que un ingenio de forma fálica la rociara de su contenido dejando su cara y busto perdidos del líquido y produciendo que se hiciera pequeña. En ocasiones un puro es solo un puro pero aquí estamos claramente con un guionista haciendo el helicóptero con el puro y diciéndonos que está emponderando a su protagonista, una Elizabeth Banks que es lo más salvable del invento este.

Estoy muy lejos de ser el público de esta serie, pero la verdad es que no tengo muy claro cuál es. En Nippon Sangoku (O)(JP), o 日本三國 o…, mezclan estilos y temas, procuran ser lo más  sórdidos posibles tanto en el tema como en el estilo y la representación, fingen ser históricos pero claramente lo que les interesa son los juegos de poder y, en fin, la animación va tomando distintas decisiones así que incluso en sus peores momentos está claro que es algo decidido, alguien ha pensado que era buena idea. Total, que supongo que habrá un pequeñísimo nicho muy contento. En otro lado.

Supongo que para los fanses esta Star Wars: Maul – Shadow Lord (USA) tendrá más chicha. Para mí es simplemente un genérico de serie espacial en la que no parece que el personaje central esté para mucho más que cumplir la cuota de ‘personaje conocido de la saga de la que tirar de aquí’. Poco más que pueda decir, tanto en lo que propone como en cómo lo hace, de este forraje espacial.

Supongo que cuando uno se encuentra con una serie como A Taste for Murder (UK) se toman toda una serie de decisiones. Lo cierto es que el punto central -poli de UK se va a Italia y allí resuelve crímenes- está lo suficientemente explotado últimamente como para poder echarle un ojo y comparar entre esta, Signora Volpe y Hotel Costiera. En todos los casos la… explotación, digamos, del entorno es uno de los puntos fundamentales. Ninguna de las tres es una gran serie, en eso también se parece. Quizá necesite rodaje, pero este piloto está tan centrado en mostrarnos el entorno y los personajes que se le olvida hacer algo competente con el misterio. Supongo que le daré alguna oportunidad más por ser lo que es, pero lo cierto es que es poco lo que ofrece y, desde luego, poco lo que tiene para trabajar. No tiene la acción de Costiera ni esa sensación más clásica de Volpe -aunque es cierto que quizá sea esta a la que más se aproxima- y la manía de sacar paisajes y comida sin que venga mucho a cuento quizá podría acercarlo con algún tipo de versión… vamos a llamarla de más presupuesto de esos telefilmes de Hallmark. En fin, que yo qué sé, en un par de capítulos supongo que habré decidido directamente el caso que le hago.

No es que quiera ser yo el que diga que The Testaments (USA) es lo que se han inventado en Disney para saltarse las actualizaciones de contratos del séptimo año, pero está claro que El Cuento de la Criada había sido estirado todo lo que habían podido, así que han decidido ir a por esto que tiene algo del libro que sacaron -sospecho que publicado también para ver qué rascaban- y el resultado ha sido una serie que ha decidido apostar por protagonistas jóvenes -incluyendo cambios hacia abajo en algunas edades-  supondremos que porque han decidido que lo que les interesa, tras tanto sufrimiento de mediana edad, es ir a por todo con esa otra demografía. No sé sí o cómo gestionarán los saltos temporales de la obra -tampoco tiene pinta de que se vayan a preocupar mucho por ello- así que… bueno… al final es más que nada un spin-off lateral. Incluso aunque sirva más para analizar cómo sigue la cosa en el audiovisual que como serie.

 


Quizá recordéis de hace unos años la película Alkhallat+, aunque lo dudo, se trataba de una película con historias cortas que tenían un centro criminal -más o menos- y humorístico -va en gustos- y que ahora ha dado lugar a Alkhallat+: The Series (O)(AS) Por algún motivo lo que se hace aquí es contar nuevas historias… cada una en un capítulo, y con una duración variable. No tengo muy claro por qué han empezado por la más larga (51 minutos) en lugar de por la más corta (37 minutos) pero el caso es que, de nuevo, hay una intención… si no criminal al menos sí de cierto suspense en el centro y… en fin… lo que se supone que es humor. En el caso de la primera historia, que sirve como piloto de la antologías -supongo-, nos encontramos con una familia varada en una gasolinera sin gasolina en mitad del desierto mientras parece desarrollarse de fondo un par de historias, una con el resto de ‘atrapados’ allí y, por otro lado, una trama con unos traficantes de drogas, en lo que acaba pareciendo algún extraño sueño febril. Por suerte resulta ser tan inofensivo como agradable, así que… quién sabe, quizá haya que darle una oportunidad a las otras historias aunque sea -por supuesto- teniendo en cuenta el contexto del que salen.

Supongo que la gracia de Babies (UK) dependerá de lo cerca que estés o la empatía que te produzcan unos personajes que están pasando por un mal momento tras un aborto espontáneo, pero que se fijen tanto en la necesidad de tener hijos y dejen claro que van a seguir insistiendo bueno… como se supone que esto es una cosa humorística asumo que habrá un par de veces más que intentarán llevarlo a buen término, no pasará, y para la cuarta o quinta o la que sea veremos el punto central -el que inicia el piloto- y luego algún tipo de montaje y al final resultará que tendrán hijos. Porque esta parece la clásica historia sobre no tener hijos que se arregla teniéndolo y, sinceramente, no solo es que me pille lejos, es que yo paso.

Sorprendentemente efectiva para todos los problemas que tiene, esta Chi Shen (O)(TW), o 乩身 o Agent from Above o…, es la adaptación de una serie de novelas fantásticas pero parece en realidad el resumen para televisión de algún manga. Resumen porque hay una condensación y un lanzar información al más puro estilo infodump que atraviesa todo el capítulo -y sospecho que podría durar varios más- pero también porque parece decidido a hacerlo así para ahorrar tiempo a la serie. Del mismo modo que hay determinadas escenas y comportamientos que parecen seguir más la lógica de un manga noventero que de una serie del 2026. Y con eso y todo es competente tanto al ir revelando sus historia como al ir sacando protagonistas, mostrando casos secundarios que van añadiendo a la trama del principal y buscando la manera de mezclar unos efectos especiales que parecen al servicio de la historia tanto como de la espectacularidad -y que no sé si pasarán del piloto, la verdad, pero ya lo averiguaré- de modo que da algo que ver y apreciar más allá de los clásicos del reparto -en general sólido, nadie destaca para bien pero tampoco para mal- y de la historia -que es el clásico malos vs. buenos, pero con intrigas de dioses y humanos por medio- demostrando que, en ocasiones, hacer algo clásico de manera competente puede ser la forma correcta de acometer una serie.

La manía con el ‘true crime’ y la ‘organización criminal’ se juntan en esta especie de Estrenos TV de segunda llamada Dear Killer Nannies: Criado por sicarios (O)(MX) porque, a veces, la realidad es más ridícula que sus parodias. Asumo que todo el mundo se puede imaginar lo que esta desastrada versión de la infancia -o algo- de Escobar Jr. puede significar. Pero, vaya, sospecho que muy fan hay que ser para esto.

Seis capítulos de medio de un cuarto de hora cada uno, eso es lo que nos trae este Homebodies (AU) que tiene un piloto que pone en marcha la acción y un segundo capítulo que pone en marcha la serie. Pero con lo poco que duran puedo entenderlo. Y es que esta historia de un joven trans que regresa a su casa, con una madre con la que no se acaba de llevar bien pero en la que claramente hay más problemas de entendimiento que de rechazo… y un fantasma. Un fantasma particular porque -y esto me temo que es un espoiler porque se nos cuenta en el segundo capítulo- se trata de su versión adolescente. Pre-transición. Lo que significa confrontar y tratar de hacer las paces no solo con su madre, también con su propia realidad. Así que aunque es una serie bienintencionada y humorística lo cierto es que esta hora escasa acaba resultado más peculiar de lo que esperaba. Supongo que porque está hecha desde lo entrañable.

En la sección de ‘claramente yo no soy el público de esto’ se encuentra Koori no Jyōheki (O)(JP), o 氷の城壁 o The Ramparts of Ice o Rompiendo el hielo o …, que es algo así como una serie de costumbrismo adolescente en el que la protagonista es considerada ‘fría’ por su forma de tratar a sus compañeros de clase, mientras que su mejor amiga es ‘la muchacha más popular’, ninguna de las dos parecen seer dueñas ni de su comportamiento ni de su reputación, aunque se nos dice que la culpa -al menos en el caso de la primera- es la manera abusiva en que fue tratada por sus compañeros de clase cuando era una joven estudiante. El estilo de dibujo parece indicar que pese a lo clásico del asunto -noventero en realidad- han debido de salir de algo un poco más moderno con constantes irrupciones del chibismo para los detalles y remates. Así que asumo que es más una… actualización de un clásico, digamos, que algo clásico re-adaptado. Pero, en fin, dado que a mí no me interesa el costumbrismo ni me parece que lo que asumo es un romance incipiente esté especialmente bien llevado… Claramente la serie no es para mí.

A veces parece que se les olvida que lo importante es menos tener a un buen actor que el que ese actor tenga algo que hacer, el ejemplo más reciente es Kujô no Taizai (O)(JP), o 九条の大罪 o Sins of Kujo o Los pecados de Kujo o…, en los que el papel titular lo ocupa Yūya Yagira, el actor más joven en lograr el premio a mejor interpretación masculina en Cannes, (lo que dice tanto del festival como del actor, por otro lado) y que ciertamente es capaz de transmitir naturalidad y determinación. Lamentablemente la serie no puede tirar solo de ahí, y la premisa central -un abogado de mierda que ayuda a criminales a salirse con la suya sin que parezca haber ningún motivo para hacerlo ni estar logrando ninguna ganancia- ni el resto del reparto  parecen servir para gran cosa. Asistimos en este piloto a la historia de un momento del presente y a varios retazos de otros casos, y aún estando bien llevado y mostrarnos las triquiñuelas del sistema… no podrían dar más lo mismo. Ni importan gran cosa los criminales, ni lo hacen los inocentes, ni se ve mucho más de la cosa judicial japonesa ni, desde luego, lo que se nos muestra parece servir para finalidad narrativa alguna. Y si a ellos no parece interesarles imagínate a mí.

Curiosa forma de gestionar esta miniserie, este The Silent Noise (O)(FI) que nos presenta lo que se supone que es un menor sordo al que la muerte de su profesora -o de una profesora- y la posibilidad de que esté implicada gente cercana a él lleva no solo a la tradicional investigación y los ‘secretos desvelados’, también a una serie de decisiones estilísticas más propias de, digamos, un anuncio de antiácido o algo así. En fin, son cuatro capítulos así que ya veremos por dónde tira. Pero, una vez más, me sorprende que presenten esto como serie cuando podría haber sido una película. O algo.