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Pues aquí estamos con un nuevo Avatar -el original-, esta vez toca Avatar: Seven Havens (USA) que es una aproximación claramente BD entre la idea del postapocalipsis y un estilo que aunque no esté ‘tan’ lejos de las anteriores se nota la influencia de Moebius et al. Diría que es lo de siempre -que lo es- pero buscando una vuelta: Esta vez la gente no se fía del Avatar por motivos que te cuentan y que -diré- me hacen dudar de si es algo de la evolución de la serie (o películas) anteriores. Pero, la verdad, una vez más no soy su público, así que espero que los que sí lo sean lo disfruten porque yo, desde luego…

Me pregunto qué habrán pensado al hacer Below (CA) y encontrarse con que les estrenaban otra serie de Pueblecito con Misterio Extraño y Fondo Pesquero. En cualquier caso está otra apuesta menos por la comedia -que algo hay, faltaría- que por una especie de producción de fantástico que no parece tener muy claro si va más por el ‘fantástico familiar’ o por el terror. Pero, si tuviera que hablar de una obra con cercanía temática… Yo apostaría, al menos en el piloto, por Temblores. Así que eso, no me parece la más inspirada de las series -si no supiera que es de Netflix pensaría en algo de SyFy de principios de los dos miles, antes incluso de que se cambiarán el nombre- pero supongo que tiene un público que para ponérsela mientras merienda le vale.

Ay, señor. Hay algo de Carrie (USA) en su serie. Cómo de costumbre Flanagan es incapaz de crear un gancho para una serie propia -claro que la última que hizo parecía un pastiche de cosas de King pese a que parecía saquear de la novela del mismo nombre de F. Paul Wilson–  así que usa el nombre de lo ajeno y luego ya hace sus cosas. Está no es una excepción. Toma una serie de decisiones adaptativas que… en fin. Algunas pueden ser comprensibles por la idea de la modernización -la revista de prensa da paso a una suerte de documental true crime, las humillaciones se sufren con cámaras grabando desde los móviles- otras… podemos decidir cómo de benignos ser, y si considerar que es la vagancia o la cobardía lo que mueve a crear a una Carrie ‘secuestrada’ por su padre -un personaje completamente ausente en la novela, que precisamente su vacío es parte de esa historia porque ha visto a la madre y ha decidido salir corriendo SIN llevarse a su hija- que sirve para dos de las peores decisiones que se pueden tomar adaptando el libro: Hacer ‘mejor’ el personaje de la madre, que ahora está subordinada al padre y que es ‘tiene buenas intenciones para con su hija pero toma malas decisiones’, y sirve para justificar esa separación con sus compañeros. Es cobarde porque es una forma de explicar ese desconocimiento de Carrie y hacerlo de manera que no ‘moleste’ y que no conlleve trabajo alguno.. La cobardía de no hacer lo que King hizo en los setenta de mostrar a una persona ultra-religiosa de ese momento -que ahora también los hay, especialmente dentro de los evangélicos, tan ultras que la idea del pin parental (que habría sido perfecto para explicar precisamente esa separación de los compañeros y ese desconocimiento… pero entonces lo mismo alguien se molestaba)- sino inventarse esa ‘una secta de una sola familia’ (un concepto que es igualmente vago y cobarde, y mira que había maneras de resolverlo. Pero una característica de Flanagan es una escritura de mínimos con las peores capacidades para desarrollar o tener ideas. Porque nada impedía mil soluciones incluyendo una secta ‘normal’ de la que ella y su madre ‘salieran’ por mil motivos. De una intervención policial a una familiar. Es realmente notable la cantidad de posibilidades obvias y mejores que lo ofrecido.)  que ya vemos que sirve precisamente para eso, para no tener que trabajar mucho ninguno de los múltiples problemas que crea y no tener que pararse a pensar. Y luego está la IDEAZA de meter a los X-Men. Perdón, de meter una escuela de gente con ‘afinidades psíquicas’. Que es algo que sirve para montarse un Resplandorverso pero no tiene ni sentido ni importancia aquí, más allá de estirar lo que no tendría por qué ser estirado si no necesitaran que toda la serie pudiera estirarse a esos números de capítulos. El problema, como de costumbre, es que o no se ha leído o no se ha enterado. Por eso la protagonista de Carrie (la serie) no se parece a la protagonista de Carrie (el libro) , porque la protagonista del libro podía sentir compasión por ella, pero no empatía: Entre la gordofobia habitual de King y ese incidir en que era una persona ‘apartada del grupo’ precisamente porque era el tipo de persona que no se parece EN NADA a esa ‘joven soñadora de ojos curiosos y nosequé mierdas’ que nos venden en la serie y que CLARO que no entiendes que la aparten… ¡PORQUE NO ES EL TIPO DE PERSONA A LA QUE APARTAN! ¡PORQUE NO ES CARRIE! ¡¡¡Y NO PUEDES HACER CARRIE CAMBIÁNDOLA POR UNA BARBIE KIMMY SCHMIDT!!! Y ese es el problema principal de la serie como adaptación. ¿La serie como serie? Un genérico sin mucha gracia que coge cosas de todas partes sin ofrecer ni una sola idea interesante a cambio.

Me daba la sensación de conocer la cosa esta de El círculo (O)(MX), y ya sé por qué. Es adaptación de Los Corruptores, del Premio Planeta y Profesor de Letizia -algo así- Jorge Zepeda Patterson. Supongo que eso explica la mezcolanza que, de entrada, parece de otra época trasplantada en esta, con un grupo de amigos de los que no sabemos casi nada del pasado -ni casi se les puede distinguir más que por rasgos de brocha gorda- que se encuentran metido en una muy poco probable conspiración. No porque sea poco probable que un militar de altísimo rango tenga montado un chiringuito sino por las mezclas de vídeos, tuiteos y falta de ética periodística, junto con el desastre de gestión telenovelesca por detrás. En fin, que para rellenar una tarde de fin de semana o algo así, quizá le sirva a alguien. Pero esto es rancho, carne con patatas, del más básico.

¡Otro triunfo de los King! Este Cupertino (USA) es la clásica comedia judicial del matrimonio en la que esta vez nos habla de Silicon Valley. Con un par de abogados, a distinto nivel -un senior fundador del bufete, una recién llegada al mismo- más una ayudante -como siempre, el mejor y más capaz personaje- que nos van montando un andamiaje para lo que va a ser: Un equipo dispuesto a enfrentarse a las grandes tecnológicas porque… hay un hueco de mercado. Todo con mucho humor y las clásicas ideazas de los King -el poner a la ayudante como camarera del TGIF es puro genio-, que lo convierte en uno de los grandes estrenos del año.

No sé si alguien se acordará de la versión original japonesa de este Dakteo X (O)(CS), o 닥터X : 하얀 마피아의 시대 o Doctor X o…, pero tiene sus puntos fuertes y sus poco factibles ideas. Una Doctora que está muy harta del compadreo de los médicos y su mala praxis, un primer capítulo en el que muestra a un directivo que parece estar harto… pero también tener un fondo oscuro, y luego a un joven recién llegado que está descubriendo el ‘cómo son las cosas’. Que hay también tramas médicas, por supuesto, pero claramente es lo secundario frente al tema central. Y se usan más para explicarlos. No sé si el público general de los dramas médicos estará muy por la labor, pero al menos es un cambio.

Si me dicen que Eternally Yours (USA) es una serie de Disney Channel estaría tentado de creerlo. Lo único que me haría dudar es que Disney suele tener un mínimo de supervisión de guiones. Así que, digamos, Vampirina tiene una estructura más sólida -y no mucho más- que esta cosa que, además, malgasta a unos actores incluso en los que tienen un registro tan concreto que es difícil entender cómo ha podido fallar. Pero, mira, lo hace. Y sí, ya sé que ‘vampiros viviendo en la actualidad’ suena a What We Do in the Shadows, que incluso podríamos pensar en un Third Rock From The Sun. Pero, creedme, Vampirina está más cerca. Excepto, claro, por la falta de canciones.

Es curioso esto de Get Jiro (USA) que ha estrenado [adult swim],  porque -por suerte- se aparta de las ‘comedietas para adultos’ que son su seña de identidad, al fin y al cabo están adaptando un cómic. Uno que hicieron para DC/ Vértigo Anthony Bourdain y Joel Rose a los guiones y Langdon Foss como dibujante. Así que aunque la adaptación tenga bastante de esa ‘vamos a meter sangre y gore que es algo ADULTO’, al menos parece haber una trama. Probablemente porque… bueno… tiene bastante pinta de que han cogido el esqueleto de Cosecha roja -o de Yojimbo, si queremos acercarnos más al lado asiático- y le han metido las obsesiones habituales de Bourdain -incluyendo los chistes sobre brunchs– que, en realidad, era ya parte del cómic. ¿Qué aporta entonces la cadena? Pues una animación que en sus mejores momentos no pasa de funcional y que en general es bastante pobre. Y es una lástima porque precisamente si esto tirara para delante en Vértigo (y los otros sellos fuera del Universo DC Superheróico) tendría Warner… bueno, lo que sea ahora… una cantidad de títulos enormes para ir sacando series y miniseries. Pero casi parece que decidieran hacer lo mínimo con la animación. Para cumplir  y que se queden contentos los jefes. En fin. No es que el original fuera una maravilla -en esta ocasión las ‘dos familias’ en el centro de la acción controlan una ciudad en un mundo postapocalíptico en el que los Chefs son las mayores celebridades, una de las ‘familias’ es de un  Chef clásico, la otra de una Chef vegetariana  y sostenible -algo así-, y el ‘forastero’ en esta ocasión es un chef de sushi que parece que ha acabado en mitad del lío por azar pero que puede sospecharse que tiene sus propios motivos para estar allí. En fin, es lo que es. Cada cual que decida con eso.

Es una lástima el resultado de este Gnomes (AU), porque puede ser una de las series más ‘genéricas’ de las últimas semanas, y aunque esté claro de dónde viene la idea también lo es que podría haber salido algo… al menos más original. Sí, un pueblecito acaba siendo asediado por una ‘inesperada fuerza maligna’, unos policías a medio ser retirados está claro que se tendrán que hacer cargo, y ya hemos visto tanto la amenaza en el pasado, como lo particular del pueblecito. Pero no solo eso, hemos visto muchas más cosas porque… es que roba de todas partes. Hay elementos diversos que en los ochenta -con Critters, con Munchies, con Troll y, claro, con Gremlins, estaban por todas partes, pero también hay momentos concretos que parecen sacados de Una pandilla alucinante o de Hocus Pocus, lo que menos parece que haya sea elementos propios- porque este intento de volver a la ‘comedia de terror familiar/ adolescente’ sirve para evocar una época, estilo y sensaciones pero, sobre todo, para destacar la falta de originalidad. Si se le añade, además, que los actores parecen haber sido elegidos según la disponibilidad y una de esas estructuras de piloto como si esto fuera un libro y sólo veremos el principio -que incluye una extensa escena inicial que claramente nos pone en situación y muestra la capacidad destructiva pero que también nos tiene mucho tiempo alejados de los protagonistas y la actividad principal. Supongo que la vieja discusión de si es mejor poner esto al principio o esperarse más adelante y meter en flashback cuando haya algún momento más… adecuado-, en cualquier caso el resultado es manifiestamente mejorable. No sé si Charles Band -por poner un posible productor del tema y estilo- lo hubiera dejado pasar, pero sí que a estas alturas necesitas un tipo de fan concreto para ponerla. Salvo, claro, que la uses de fondo en una fiesta de Halloween en la que, en realidad, nadie va a estar tampoco haciendo mucho caso a las pantalas.

Un día tengo que entender cómo funciona esta decisión del viraje hacia los microdramas, aunque esta vez sea BET la que lo haya intentado con Her Baby (USA), que es exactamente la historia de ‘niñera del inferno’ -o como se diga- pero en capítulos cortos. Y, sin embargo, no parece pensado tampoco para el vertical. En fin, quien les entienda… pero eso, si alguien se quiere ver una película de las de después de comer, pero partida en unos poco minutos… bueno, no es que les vaya a juzgar pero un poco sí me sorprende. Aunque, en fin, aquí está la demostración de que hay gente creándolas.

Esta Meri Beri Reobeu (O)(JP) o メリーベリーラブ o Merry Berry Love o Amor, dulce amor o…, es una de esos genéricos de comedia romántica surcoreana, no es que sea algo necesariamente malo, ni mucho menos. Pero tampoco se puede decir que añada mucho más. El punto de partida, improbable como de costumbre -un arquitecto surcoreano descubre que le han timado, dejando su reputación por los suelos y a él con solo una ‘propiedad’, unas tierras heredadas en Japón. A la vez una joven japonesa intenta que la granja de fresas que heredó de su abuelo pueda sobrevivir. Puro Hallmark.- sigue las pautas y patrones habituales y los intentos de humor y de giros inesperados. Total, que no es que sea gran cosa, pero supongo que para su público valdrá.

Esto tiene su gracia, porque aunque en Nareul Chungjeonhaejwo (O)(CS) o 나를충전해줘 o Take Charge of My Heart o La chispa del amor o…, podría repetir casi punto por punto lo dicho en el comentario anterior… está sí logra -para mí- que tanto lo implausible de la premisa como el humor de las situaciones estén tan pasadas de vueltas que ofrezcan eso como diferencia. Porque la idea de una joven a la que le cayó un rayo y ahora pega calambres a todos los que la tocan, haciendo complicadas sus relaciones y más aún su carrera como escritora de romances, y a un tipo que es heredero de una multinacional y que por algún motivo parece ser la única persona a la que no le hacen efectos esos chispazos… pues es ir un poco más allá de la implausibilidad habitual. Meter, además, a una especie de actor Idol que empezó la carrera gracias a ella -y que tiene toda la pinta de haber sido un antiguo amigo/amor de la infancia- es poner las cartas sobre la mesa desde el principio. Y aunque habrá qué ver qué giros se les ocurren para la historia, y si decidirán ir por lo empresarial, por la carrera de ella o por dónde… teniendo una situación un tanto similar al anterior personalmente estaría más interesado en darle una oportunidad a esta. Aunque sea solo por ver por dónde tiran.

Creo que lo que más me ha sorprendido de NCIS: New York (USA) ha sido descubrir que Scott Caan no había formado parte de la franquicia antes. Cómo se nota que todas estas series parecen hechas por molde y se parecen. Pero no lo había estado. Y es lo mejor que se puede decir de este piloto que, por lo demás, es absolutamente formuláico, muy poco interesante y con un actor principal, LL Cool J, al que quizá sea un exceso llamar actor. Pero supongo que si han logrado rellenar tantos años de dormitaciones con sus capítulos de ruido blanco es fácil que sigan con ello en esta nueva cabecera.

Cómo será de aburrida Pierre (UK) que había logrado olvidarme de ella. Pero no, es una serie que existe y que teóricamente va de un abogado o algo. Sí, hay un componente de raza y otro ‘lo mal que está la policía de UK’. Ambas interesantes y ciertas. Pero entre lo lento que va y lo deliberadamente pesado de todo, como si quisiera dotarlo de mayor importancia y empaque… es casi imposible no ya tomárselo tan en serio como la propia serie, incluso permanecer despierto es complicado con algo tan convencido de su propia importancia.

No tengo muy claro a qué público va dirigido este The Reluctant Vampire (UK) en el que algunas de sus partes -especialmente la magnífica interpretación (como suele ser habitual) de Lenny Rush– son mucho más que su conjunto, porque moviéndose entre La tía de Frankenstein y Lo que hacemos en las sombras, la historia de este ‘pequeño vampiro’ que claramente preferiría casi cualquier otra cosa… al menos demuestra que viene del libro que Eric Morecambe escribió junto a su hijo y que conserva rasgos de ese humor que le convirtió en uno de los cómicos más populares de UK. Pese a que esa irregularidad en el tono y en la intencionalidad haga que parezca más una producción especial (a ratos incluso navideña) que se ha quedado a medio camino. Y es una lástima porque, como digo, hay cosas interesantes en ella -muy superior en todos los aspectos a Eternally You-, especialmente en su reparto lleno de cómicos británicos.

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Quizá recordéis -quizá no- que en 2020 existió Bite Size Halloween, una colección de cortos que buscaba lo de siempre, ofrecer una historia más o menos de terror con elementos más o menos fantásticos en una duración limitada. La idea duraría lo suficiente como para acabar teniendo tres temporadas. 28, 19 y 21 cortos se crearon dentro del HULUween de Hulu con 20th Digital Studio detrás. A partir de ahí alguno acabaría convertido en película como Jagged Mind o Mr. Crocket. Es verdad que tampoco era TAN original porque ya antes existió por ejemplo Fun Size Horror. Y no dejaba de ser una ampliación o separación de las películas de cortos de terror de principios de los ’10s como las saga ABCs of Death o V/H/S. Tanto da. Todo esto es para contextualizar que Tubi ha llegado a un acuerdo con GJMD Studio -la ‘evolución’ de 20th Digital Studio renombrados para evitar problemas con Disney/ FOX– para ofrecernos Bite Size Terror (USA) que no deja de ser eso mismo y, por tanto, igual de efectivo. El piloto -por llamarlo algo- es una breve historia de terror (de las más cortas de la temporada, 6 minutos. La media está sobre los 10 y el más largo es de 16 minutos) no por menos carente de efectividad. De hecho el juego con las diferentes distracciones es lo que hace que funcione porque tienes una idea clara de qué va a pasar, pero no de cómo. Así que, como normalmente en estos casos, podemos hablar de un formato más que probado y una variedad en estilos y en resultados, pero está claro que por eso mismo los aficionados saben a lo que vienen.

Creo que lo que más me ha sorprendido de Break Clause (UK) ha sido al ir a buscar el trailer para ponerlo aquí y descubrir que el canal considera que esto es una comedia. Vamos a ver: Los protagonistas son dos jóvenes en su veintena que están tan seguros de su relación que deciden mudarse de casa de sus padres e irse a vivir juntos. Si estáis pensando ‘Sale mal’ os podéis apuntar un tanto porque, efectivamente, sale mal. Pero, claro, tienen un contrato y el mercado inmobiliario está fatal… ¡así que no se van a ir! Ninguno de los dos. Y eso crea toda una serie de problemas añadidos. Yo estaba convencido de que era algún tipo de drama costumbrista de medio pelo, pero por lo visto los problemas emocionales -románticos pero no solo- y las reflexiones burdas sobre la vida, el amor y todo lo demás… ¡eran una comedia! Que yo entiendo que el humor no tiene por qué hacer gracia, como demuestran los humoristas a diario, pero no se me ocurre cómo todo este drama puede acabar bien. Quizá estén considerando que acaben juntos al final de la temporada… lo que acabaría con el título. Pero, claro, teniendo en cuenta que e ha costado soportar un capítulo entero no sé si pondría yo muchas esperanzas en una segunda temporada. En fin, yo qué sé, quizá hay gente a la que le haga gracias estas cosas. Todo le gusta a alguien. Pero no necesariamente a mí.

Son muchos los problemas que puede haber en una serie. En el caso de Coven Academy (USA) lo que tenemos sobre todo son chirridos. Con el problema añadido de que llegan precisamente por intentar a la vez demasiadas cosas sin tenerlas claras. El esqueleto de la serie parece sencillo: Una joven ‘de pasado problemático’ llega a Nueva Orleans, a un colegio exclusivo. Alrededor de él están sucediendo cosas extrañas. Porque en realidad es un ¡colegio para brujas! ¡CHAN! Y no solo eso, además conoce a dos compañeras… ¡y cada una de ellas tiene un poder! Y además hay una directora que dice que sabe COSAS. Y luego también hay un par de personas más ahí… Pero, claro. Todo eo pasa en poco más de 18 minutos. Y ahí comienzan los problemas. No solo en que todo esto nos suene a visto y tengamos una extensa cantidad de obras que poder citar como Legacies, Embrujadas o The Worst Witch. Cada una a su estilo y manera, cada una con cosas que aquí se ven reflejadas. Y podría haber salido bien, pero llega el segundo problema: Esto no está pensado de la manera tradicional. Quiero decir, esto estaba pensando muy claramente para otro tipo de formato. El piloto tiene TRES títulos porque está claro que son 18 minutos porque eran 3 de unos 6 minutos. Pero, en realidad no está grabado ni en vertical ni atendiendo a la cantidad de información que se puede dar en ese tiempo, ni nada. Que es el problema. Las situaciones van demasiado deprisa y, además, tratan de dar demasiada información. Y una cosa es que en las series no dejen de pasar cosas, y otra distinta es confundir ‘acción’ con ‘acumulación’, que es lo que sucede aquí. Se nos ‘presenta’ a la protagonista, su llegada a la escuela, a la directora, las dos compañeras principales, la escuela y algún personaje secundario, un interés romántico, los peligros del asunto -sobre lo que, por cierto, no dan ninguna información interesante- y acaba en una segunda vuelta. Todo ello con un giro en cada final de esos potenciales capítulos que, como buen giro falso de micro-capítulo, no llega a ningún lado. Y el problema es que al hacerlo así da la sensación de perder el tiempo y el espacio. Si lo hubieran organizado en condiciones, en lugar de tratar de abarcar demasiado en demasiado poco tiempo y organizar la historia para que sean tres segmentos… Estaríamos en una serie un tanto promedio, pero no en este desastre organizativo en el que lo más interesante es, precisamente, todas las malas decisiones tomadas. (Incluyendo, por cierto, un reparto que en el mejor de los casos es funcional pero que naufraga en varios momentos, especialmente la directora, que parece que ni sabe dónde está ni cómo actuarlo).

Este grandes relatos llamado East of Eden (USA) es imposible no relacionarlo con El poder del perro. Tiene la misma idea de que algo ‘de calidad’ tiene que ser sombrío y oscuro. La diferencia es que aquello era una película y esto es una serie que decide adaptar una de aquellas ‘grandes novelas americanas’. Y quiera dios que pueda adaptarla entera (no como la película que comparte nombre y se limitaba al final de la novela) porque este punto, en el piloto se han limitado a ponernos el inicio y presentarnos a los dos hermanos que serán parte de la acción -aunque muy claramente no todo- aunque del personaje central interpretado por Pugh vemos poco menos que unas apariciones limitadas. Supongo que es el tipo de serie que entiende la adaptación como una miniserie, así que en realidad he visto eso, los primeros capítulos. Bueno, seguro que consigue muchos premios, y es críticamente aclamada o como se diga. Pero yo soy más de la opinión de que si te interesa la novela te puedes ver la novela. Y si te interesan los Grandes Relatos puedes dedicarle un par de tardes de fin de semana a esto. Supongo que por eso nunca seré un crítico de carne y hueso.

La idea tras Good Bones (NZ) no es mala, nos presenta a una pareja que se acaba de comprar una casa. Una ganga. Además, ella está embarazada. Así que quizá lo último que le conviene es que la ‘ganga’ resulte necesitar MUCHO trabajo. Porque… bueno… Esta casa es una ruina. Pero, además, hay algo de ‘misterioso’ en la casa, puede ser algo sobrenatural, puede que sea terrenal, pero está claro que algo raro sucede. El problema es que el personaje masculino principal no es Tom Hanks. No es ni siquiera el padre de Poltergeist. Incluso aunque tenga algo de ambos. El padre es el típico personaje de una película de humor de mediados de los noventa, una mezcla de Homer Simpson con el cómico panzón con una mujer que está mucho mejor que él que tengamos ahora. Y eso es lo que hunde la serie. Creo que con otro actor principal, con uno más capaz o competente, podría haber sido una buena serie. Pero… tal y como está se queda en eso. Una buena idea que más que ejecutarse se ha ajusticiado.

Es asombroso cómo Catherine Zeta-Jones ha elegido una serie a mayor gloria suya, cuando aún está en una serie de éxito -con temporada nueva de higos a brevas, pero de éxito- y en esta Kill Jackie (UK) uno podría creer que lleva años sin aparecer por la pantalla y por eso está actuando así. Lo cierto es que la serie no ofrece nada nuevo: na mujer de pasado turbio se encuentra siendo perseguida por delincuentes internacionales en una mezcla de acción y humor que nos debería de resultar más o menos conocida. Pero que es mejor no comparar con, por ejemplo, Ride or Die de hace solo unos meses. Porque aquí Zeta-Jones no ofrece una actuación como las de Waddingham o Spencer en aquella, sino más bien… cómo decirlo… Es como si alguien hubiera anestesiado a Lucy Lawless y la hubiera convencido de hacer su imitación de Angela Lansbury haciendo de borracha mientras aún estaba grogui. Pero en peor. No se me ocurre otra manera de definirlo. Pero supongo que si te centras lo suficiente en las explosiones, disparos y muertes lo mismo puedes aguantar algún episodio más. Total, es el tipo de artefacto que tampoco me extrañaría que acabara teniendo varias temporadas.

Supongo que LEGO One Piece (USA) podríamos considerarlo no tanto una serie como ‘merchandising‘.  El primer capítulo hace una re-interpretación humorística -más- de la primera temporada de la serie original. No tengo muy claro qué contará después -al menos hay otro capítulo, quizá se limiten a contar la segunda- pero está claro que esto va para un público que conozca la serie de antes porque desde fuera lo único que se nota es que alguien pensó que esto sería un anuncio estupendo.

Para que luego digan de las comedias románticas, esta semana nos toca una de la india: #Love (O)(IN) cuenta la historia de dos ¿CEOs? de dos empresas de esas de aplicaciones para encontrar pareja. Y cómo van, vienen y dan vueltas. Pero claramente acabarán juntos. Es curioso que las partes ‘dramáticas’ parezcan puestas ahí para mover el resto de piezas, y que la sensación general de que el hombre sea el exitoso y la mujer la que parte con las desventajas no acabemos de saber si trata de reflejar una realidad o de reproducirla, pero resulta un tanto inquietante. En cualquier caso, supongo que quien quiera ver eso que normalmente era una película pero ahora en serie de televisión puede que encuentre algo aquí. Yo, me temo, no soy su público.

Imagino que la idea de hacer meta esta Paul, la série (O)(FR) es porque en realidad no están tan lejos de lo que cuentan. Tienen a un ‘creador de contenido’ (SIC) al que ofrecerle que hagan una serie con la idea de que va a ir gente a verla. El tipo en realidad no tiene mucho que contar, ofrecer o vender. Así que se inventa una serie sobre cómo es un tipo que ha firmado un contrato pero no sabe qué hacer porque en realidad no tiene mucho que decir u ofrecer. Y así se cumple el contrato. ¿Hay algo aquí para el común de los mortales? Lo dudo muchísimo. Dudo incluso que hasta los fanses de esta persona lo encuentren interesante. Pero supongo que Prime está especializado en quemar el dinero que saca haciendo que sus trabajadores meen en botellas.

Es curioso cómo esta Peccato (O)(IT) podría ‘rimar’ con la anterior. Porque es lo mismo pero diferente. Aquí tenemos también a alguien famoso montando una auto-ficción sobre su vida. Pero la diferencia entre tener a alguien con el talento y la capacidad lleva el camino por otro lado. Porque aquí la mayor gloria es de una actriz, Emanuela Fanelli, razonablemente conocida en Italia por un par de películas y algún premio, que se embarca en una historia enviada al futuro, a 2049, con una mirada a ‘lo que pasó’ para que tuviera que retirarse. Un escándalo que se convierte en centro de la trama y del juego metatextual. Con entrevistas a la actriz y a otras personas y personajes del cine italiano. El problema, claro, es que una cosa es ser capaz de organizar algo diferente y otra distinta que luego sea interesante. Por no hablar de la idea de seguir la lógica del relato y ‘envejecer’ a todos los entrevistados. En fin, que acaba siendo una manera de desperdiciar el talento que tienen por medio en mitad de esta historia. Una lástima, pero también parte de lo que hace que se parezca a la anterior.

Una aproximación a los zombies, pero quizá no la más esperable. Esta Prefiero la Muerte (O)(MX) comienza moviéndose en las series adolescentes de instituto con sus personajes más o menos prototípicos para darle un giro a lo ‘zombie’ que pasa no por el tradicional estallido sino por una suerte de ‘el protagonista se convierte en algo así como un semi-zombie’ que abre una serie de posibilidades en las que habrá que ver qué elige en próximos capítulos. De momento tiene las tramas típicas de familias, amigos, enemigos, amores potenciales y blablabla esperables en el primer caso, al que se añade un poco de policía y esa duda sobre para dónde tirará que garantiza que le vaya a dar al menos un par más de capítulos. Como decía antes, quizá no sea la serie más original, pero al menos es consciente de lo que tiene y cuenta y decide avanzar, supongo que siendo consciente de que habrá a quien no le interese. Pero al menos será una decisión por lo que proponer la serie y no por sus faltas.

No voy a fingir siquiera que soy imparcial con este Private Eyes West Coast (CA) porque hace exactamente lo que anunciaron. Misma serie, distinta ubicación. Para quien no recuerde la serie original, en ella Jason Priestley interpretaba a una ex-estrella del hockey que acababa trabajando junto a Cindy Sampson en un negocio de investigación privada. en parte porque su hija tenía una discapacidad visual. Ahí contaba con el apoyo de su padre y una serie de secundarios -la exmujer de él, el novio de la hija, una serie de policías, parejas y algunos apoyos laborales- que le permitió la clásica serie detectivesca de pareja disonante pero bien avenida, casos sencillotes y un poco de humor. Algo sencillo, agradable, sin mucho más. Que duró cinco temporadas de 2016 a 2021. Que acabó con los personajes principales decidiendo tener una relación. Y aquí estamos, años más tarde en esta nueva versión. Adiós a los secundarios antiguos, hola a tres secundarios nuevos. Un hermanastro de ella que ejerce de algo así como su mánager, una policía nueva y, voy a aventurar, una nueva ayudante/ informática que en este capítulo sólo se nos presenta lateralmente. Porque lo importante es que veamos los otros cambios: ahora todo es más luminoso y brillante, ellos están casados y tienen un hijo pequeño, así que la historia que tenemos por delante es como la serie antigua si hubieran decicido darle una vuelta por Hart to Hart y las películas de detectives de Hallmark. Así que el resultado -en el que los mayores problemas que puedo poner son que el caso de la semana es muy flojo, más una excusa para presentar todo lo demás que otra cosa; y que los personajes principales funcionaban mejor como ‘colegas’ que como ‘intereses románticos’- no deja de ser exactamente exactamente el entretenimiento sencillo, puras series de merienda, que era esperable. Y dado que tampoco es que tengamos muchas series de ‘parejas que investigan’, deberá de valernos.

Estoy seguro de que habrá espectadores para Tall Tales & Murder (O)(IR), tanto como que esta idea de montar una trama criminal con un par de personas igual de desafortunadas en mitad de una trama de ‘tesoro enterrado’ con otras organizaciones criminales… no voy a decir ni ‘persiguiéndose’ porque esta historia dedica demasiado tiempo a insistir en las condiciones desgraciadas de los personajes como para que avance la trama. En fin, que entre eso y la decisión de que todo sea turbio y oscuro, hasta el punto de que hay momentos en los que parece que se han olvidado de encender la luz, creo que no hay nada pueda interesarme en ella.

A veces parece que las series se hacen buscando los premios, o la crítica, o una mezcla de ambas. En el caso de War (UK) parece que lo que buscan es tener un formato para ambos, pudiendo prometer candidaturas. Pese a que lo de dentro no deje de ser una serie genérica de abogados, aquí separada en dos empresas que representan a los clientes en disputa. Y con un joven por medio que supongo que ya veremos en cuál de los dos termina. Por lo demás, la trama de la ‘actriz que quiere separarse de un billonario tecnológico’ promete más idas y vueltas de telenovela clásica que una exploración de… lo que sea. Toda la profundidad y relevancia es impostada, pero supongo que fingir lo contrario ya se ha convertido en lo que puede ayudar a que una serie triunfe.

Es curioso cómo son estas cosas. Te vemos a ver Winter (UK) y dices ‘esto me suena’. Porque CLARO que suena. Es una adaptación de Balthazar, la serie francesa. Pero no del primer capítulo, sino del tercero. Por lo demás, una vez más que es peor que la original. Porque frente a aquella aquí el protagonista no logra ser ni tan arrojado ni tan ‘encantador’. Hasta el punto de que parece que no es el que lleva la acción, estando desaparecido en buena parte del piloto. Algún día entenderé lo de las adaptaciones británicas de series francesas.

En cuanto a Wu Ke Ti Dai (O)(CH) o 无可替代 o Irreplaceable o Irreemplazable o…, solo puedo decir que es una película de drama empresarial, o algo así, porque lo importante es la progresión en la empresa de la protagonista. Luego ya está el asunto de si las otras dos tramas que presentan -una romántica, parece. Otra de intriga empresarial en la que está metido el personaje masculino-  sirven para algo más que intentar que la gente se interese por la principal. En mi caso no ha funcionado, me temo, pero es que todo este ‘soy de familia pobre, así que juré que lograría ascender por la escalera corporativa’ no es ya que me parezca aspiracional, me parece hasta insultante. Así que paso.

Pues… You Piao Yu Shu Fu Lei (O)(TW), o 郵票與舒芙蕾 o Addicted o…, es un drama sobre la adicción. Sí, en serio. lo que pasa es que lo es de una manera un tanto extraña, con uno de los personajes principales aficionado al alcohol y con una historia sobre menores y tráfico de drogas que en el mejor de los casos es… peculiar. Pero es que, además, están las idas y venidas de un policía que en lugar de llevar a hablar sobre el negocio criminal resulta que también son de drama, a ratos drama amoroso, en otros drama de drama. Con el problema añadido de que ninguna de estas historias son no ya gran cosa sino, directamente, creíbles. Hay una sensación de teatrillo, de trabajo de fin de curso, que hace poco por una serie en la que no parecen creer ni sus actores.

Una fórmula un poco mejor hecha, eso es lo que nos trae esta Zmora (O)(PO) que ofrece el regreso de una mujer a su pueblo tras haber salido de él y convertirse en una periodista de cierta importancia. Por supuesto lo siguiente es encontrarse ante un misterio del pasado en el que estuvo involucrada, lo que facilita no solo que tengamos una separación por épocas -incluyendo en colores: la actualidad es en azules y negros, el pasado en amarillos y marrones- también que sigamos el clásico esquema de ‘secretos en un pequeño pueblecito con una protagonista en crisis que decide investigar pese a todo’. Como decía al principio, es una versión de un clásico. Suficientemente bien hecha, y para un público supongo que muy concreto. Así que dependerá, supongo, de las ganas de ver algo así.

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Una precuela siempre tiene ese problema de que, bueno, va a acabar sonando a que tiene su futuro marcado y su pasado limitado. Como se demuestra una vez más con 4 Blocks Zero (O)(AL), una serie de Organización Criminal cuyo mayor aliciente debería de ser estar ambientada en la Alemania de 1990, pero a la que esto solo le sirve para lo que ellos querían: mostrar miseria, turbiedad y sordidez. No la organización criminal es muy interesante ni se presentan unas relaciones geopolíticas que justifiquen la decisión de hacer una precuela ni… en fin… ni nada de nada.

Supongo que alguien pensó que American Hostage (USA) podía ganar premios. Total, cosas peores lo ganan, como demuestran los Emmys año tras año. Así que esta ‘basada en hechos reales’ de un tipo que secuestra… bueno, vamos a dejarlo en que organiza un secuestro y decide que un tipo de la radio le entreviste… no es la más sensata ni inteligente de las ideas y, desde luego, no parece explicar… bueno… casi ninguna cosa con esa sensatez. Ahora, está muy convencida de su propio peso e importancia y lo juega con tanto empeño que cualquiera diría que está al borde de la parodia. Si supieran lo signifique eso.

Supongo que The Blame (UK) tenía muy claro de qué quería hablar. Por eso parece que el caso está por detrás, y no importa tanto como misterio sino para El Tema. Siendo este ‘la Policía es una organización machista, dada al compadreo, a protegerse entre ellos y no hacer caso, ni investigar, cuando hay una mujer en problemas pidiendo ayuda’. Sí, entre medias está el asesinato de una patinadora artística y una policía con una relación con un compañero y mucho que decir sobre todo lo expuesto antes. Pero, visto lo visto, y pese a lo obviamente que está ‘basado en décadas de hechos reales’, no sé yo si los que se hayan puesto a verlo por la parte del misterio van a tener mucho que hacer.

Creo que Brothers (USA) es el tipo de serie que se podría usar como arma. ¿Quieres que alguien confiese? Se la pones. Después de un rato de esta inanidad, de este ‘formulaico mal hecho’, de este vacío de humor o intención… probablemente confiese. Al fin y al cabo solo se sostiene porque sus protagonistas son conocidos, y claramente hubiera sido mucho mejor como reallity. Por lo menos ahí hubieramos podido fingir que no había un guión.

He perdido ya la cuenta de la cantidad de versiones del piloto de Call My Manager (O)(FL) -o Dix pour cent en su nombre original francés- que he sufrido ya. Veamos… a ojo alrededor de una docena. Así que me conozco más que de sobra los puntos principales del piloto. Lo que nos lleva a que lo que está relacionado con ello -con el esqueleto habitual de piloto- es más o menos lo de siempre. Por suerte hay alguna innovación y giro porque, bueno, el mundo audiovisual filipino no es como el francés. Por suerte para los primeros. Así que algún punto surrealista y de una explotación más desvergonzada tiene, lo que es un punto a su favor. Ojalá la hubiera visto en otro orden, quizá me hubiera interesado más. Así que supongo que es una opción si no llevas desde 2015 viendo variaciones sobre un mismo tema.

Socorro, los ‘basados en hechos reales’ atacan de nuevo. Esta vez con otra de lo que debería haber sido un ‘true crime’ y ha acabado siendo una de esas historias de ‘vamos a ver mujeres sufrir’. En este caso, en Cautiva (O)(AR), con las monjas por medio y la idea de que no es ‘el sistema’ sino ‘una madre superiora’ la que causa todo el dolor y maltrato -al margen de que, claro, no hay ni supervisión ni revisión de lo que allí sucedía-. Total, que eso, si os apetece ver a mujeres sufriendo, os podéis ver estos malos hábitos.

Parece que seguimos en racha y tras el ‘spin-off en diferido’ de Martin ahora le toca turno a A Different World (USA), quién sabe cuándo llegará el de Hangin’ with Mr. Cooper. Pero al menos deja la esperanza de que cuando pasen de los noventa a los dosmiles le tocará a Girlfriends. Dicho esto, parece que estamos un poco más cerca a lo que podría haber sido un émulo de Grown-ish, es decir, jóvenes actuales y problemas actuales. Que en realidad era lo que A Different World hacía en su momento. Así que podemos decir que ha seguido el espíritu. También han decidido seguir a -algunos- personajes, especialmente a Dwayne Wayne, gafas incluidas, heredadas -con la misma capacidad asombrosa de ser un gesto con expresividad propia- por su hija Deborah y protagonista del asunto. Así que no reinventa la rueda, ni parece hacerle falta, porque ofrece una sólida comedia de veinteañeros en la universidad. Y, además, no hay rastro de ningún Cosby cobrando de ella. Así que todo son ventajas.

En esta semana en la que todo se parece a todo me temo que Habeas Corpus (O)(BR) es como alguien hubiera decidido hacer una serie de abogados, de estudiantes de derecho en realidad, que decidiera hacer una versión invertida de How to get away with murder. Aquí la profesora parece más idealista, los estudiantes más… estudiantes… y el caso parece ir a favor de la justicia -que no necesariamente de la ley, recordemos que son dos cosas distintas- pero el fondo de estructura y acción, así como los movimientos y giros -el inevitable esqueleto telenovelesco que incluye un giro al final porque por supuesto- es inevitable que lo recuerde. Así que bueno, supongo que en otro momento le hubiera hecho más caso, y que tendrá sus fanses si esa mezcla de ‘derecho + telenovelismo’ es lo que les va.

Es sorprendente cómo esta semana podría reciclar con algunos toques varios asuntos. Por ejemplo, Hunkkaar – The Roar (O)(IN) tiene varios de los problemas de The Blame pero vienen desde sitios distintos. Aquí no es el problema que el Tema se coma a la Trama porque aquí no estamos con un asesinato sino con una caso de abuso. Pero tine exactamente el mismo problema porque va presentando personajes y temas para no hacer nada con ellos. Parece como si estuvieran solo para hablar de lo difícil que es llevar adelante no ya una acusación sino directamente una investigación contra un hombre poderoso -un ‘líder religioso’ en este caso-, así que las tramas y los personajes van todos para reforzar esa idea… No sé si en los siguientes capítulos harán más -aunque lo dudo- pero lo que sí sé es que con esta serie he tenido más que de sobra.

Lo que más me sorprende de Line of Fire (USA) es que es una de esas series ‘de toda una vida’. De hecho el convertirla en una familia de ‘trabajadores de las fuerzas del orden’ es complicado no establecer paralelismo con aquella otra serie de una familia de policías. Solo que esta parece pensada un poco más en el presente. Pero solo un poco. lo que está claro es que aquí se nos presenta a los personajes, su situación y contexto, se nos abre una trama general que tiene pinta que durará toda la temporada y se establece lo que es de suponer que va a ser lo que veremos: Capítulos con diversas tramas, de trabajo y de familia, habrá colaboraciones en ambas entre los distintos miembros y, de paso, irá avanzando ese ‘caso principal’. Vamos, no creo que se atrevan a que sea todo de Trama Principal porque para el cuarto capítulo sólo iban a tener espectadores largándose y no entrando. Pero a saber. Es una serie sólida y con buenos actores y si llevan adelante con algo de capacidad los capítulos -que no la trama principal- deberían de tener tiempo por delante como para acometer dos o tres temporadas sin problemas.

Me temo que esta Minerva – La scuola (O)(IT) es un ejemplo de por qué no hay que intentar copiar sin pararse a pensar primero. Basta ver un rato para ver que le gustaría ser una mezcla de Élite y Taps, y poco más para ver que en realidad podría haber sido un The Lords of Discipline -en España Hombres de Hierro– tan floja tan floja que no llega a ninguna de sus tres referentes, ni el piloto parece tener los redaños de la última, ni el dramatismo de la segunda ni parece que vayan a atreverse a dar tanta carne como la española. Vamos, la sensación es que con la carga homoerótica que tiene la cosa esta de chavales disfrazados de porteros de hotel no van a pasar de darse un besito. Y eso si llega. En fin, qué le vamos a hacer, los italianos son los reyes del exploit, pero no siempre iban a dejárselo a los más capaces de entre ellos.

Otra vez que las novedades riman, aunque no hemos visto aún la rima esta vez- Pero Mis muertos tristes (O)(AR) es el intento de adaptación de Mariana Enríquez, es la que lo mejor que puedo decir es que al menos no han puesto a una actriz en un fatsuit para interpretar a un personaje. Algo es. Por lo demás, una mujer con poderes de contactar con los muertos que tras la muerte de su madre vuelve a tener contacto con su hermana -que no puede- y, sobre todo, descubre que su sobrina también puede y, además, le ha causado problemas. Po’fueno, po’fale, po’m’alegro.

No tengo nada claro qué se supone que es este Paolo (O)(FR). Sí, sí, sí… un tipo se obsesiona de una manera que podríamos presuponer homoerótica pero ni en eso son claros… con un candidato a alcalde. Es posible -imagino- que tengan algún pasado común o que veamos algún tipo de explicación en las siguientes. Lo cierto es que lo que vemos aquí es bastante repetitivo, lo que tiene su mérito para lo espeso que resulta. Al final solo sabemos que el protagonista está fatal de lo suyo. Así que supongo que de eso irá la serie.

La idea detrás de Phap Luang Tai (O)(TA), o ภาพลวงตาย o Delusion o Delirio Mortal o…, es buena. Luego el desarrollo ya tal. Pero es mejor que la de Mis muertos tristes, el piloto con el que ‘rima’.La idea es que una mujer vuelve a su pueblo. Ya, poco original. Pero el motivo es que su madre la ha llamado para decirle que su padre anda por la casa con un cuchillo. Aparentemente es por un indicio de demencia, pero en su pueblo dicen que es porque está poseído por un asesino en concreto. A partir de ahí empiezan las situaciones extrañas y la discusión entre si lo que sucede es una enfermedad o una posesión. Es una lástima que sea tan lenta y que se vayan embrollando sin acabar de decidir por dónde tirar. Supongo que irán moviéndolo, o algo. Pero con la buena premisa enfrentando esos hechos extraños, esa enfermedad y la posibilidad de que haya algo sobrenatural. La forma distinta de entenderlo en el pueblo e incluso dentro de la familia. En fin, quizá deberían de haberlo hecho una película en lugar de una serie.

He tenido que ir a mirar si Shaque: Trust No One (O)(IN) era una de esas adaptaciones de Harlan Coben para Netflix. Pero resulta que no, que es un ‘thriller‘ – o algo- completamente diferente. Aunque, por lo demás, lleva el resto de tópicos esperables. Hay una protagonista, se nos presenta a cuatro secundarios tres de los cuales hacen ‘cosas sospechosas’ antes de llegar a los cinco minutos. El que queda lo hará antes del décimo. Habrá un ‘evento’ – la desaparición de una niña-, un paso de años que sirve más para que las cosas queden difusas y pasemos a territorios un poco más Lifetime. De hecho, los ‘giros’ de lo que sigue de capítulo son claramente altos en lo telenovelesco pero no mucho en lo coherente. Pero bueno, si las de Coben logran ser un éxito no veo por qué la cosa esta va a ser menos.

A partir de una webseries -aunque, ¿no lo son todas ahora?- llega esta Slo Pitch (CA) que pese a todo logra conquistar con encanto lo que pierde por originalidad. Es decir, una mezcla de ‘falso documental’, spokoon y ‘comedia de situación de trabajo’. Debería haber sido un desastre. Pero las actrices -varias de las cuales repiten- logran darle un corazón y una complicidad e incluso lo absolutamente predecible del asunto -un equipo de la ‘liga pachanguera’ de softball compuesta casi en su totalidad por mujeres queer se encuentra con que su entrenadora acaba de ser abandonada por su novia y que ha decidido volcarse en que dejen de ser un equipo de perdedores (haría una referencia a Bad News Bears, pero aquí no hay bears, que ya he dicho que son lesbianas en su mayoría. Así que dejémoslo en Somos los mejores. ¿Creíais que iba a decir Ellas dan el golpe? Podría, pero Ellas dan el golpe pero con lesbianas es Ellas dan el golpe.)- se salva más por las actrices y, sobre todo, la decisión de ir por lo sentimental antes que por lo cómico. Así que, bueno, no soy su público. Pero ojalá llegue hasta él. Y a más gente.

Seguimos con las rimas porque The Split Up (UK)  es un spin off de la previamente exitosa The Split que trata de seguir con otro despacho de abogados y con una serie de tramas telenovelescas. La verdad es que parece más una temporada más de la serie. Por aquello de que la serie la cancelaron porque demostraba ya su cansancio y falta de ideas. Y la decisión de moverlo un poco a un lado y presentarnos más de lo mismo… decididamente sólo interesará a aquellos que le hubiera interesado de antes. Supongo que habrán pensado que quizá ya no se acordarían de ella. Todo es posible.

Seguimos con las rimas porque S.W.A.T. Exiles (USA) es un spin off de la previamente exitosa S.W:A.T. que trata de seguir con sus historietas de guerra más o menos urbana. Aquí hacen una de esas cosas para ahorrarse dinero que es echar al reparto -y el equipo técnico y artístico, claro- recuperando solo a uno de los protagonistas y dejando la puerta abierta a algún saludo ocasional de los anteriores. Y después… pues lo que tenemos es, básicamente La nueva clase. En la que un nuevo y más joven equipo de S.W.A.T. se ponen a las órdenes de Screech… perdón, de Hondo Harrelson… para hacer lo mismo que los anteriores. Hay una trama un tanto telenovelesca de que alguien ha puesto al equipo ahí para que fallen y blablabla. No tiene ni pies ni cabeza, pero como el resto del piloto, que está escrito tan en automático que parece mentira que no esté tratando de acabar con el mundo en diez años. En fin. Que más de lo mismo pero peor. No sé yo, supongo que para la gente que busca ruido blanco puede valer.

No sé quién pensó que The Wargame (UK) era buena idea. No lo es. Ya era una tontería pretenciosa cuando era un podcast, ahora que es una serie es peor. Y meterle un acompañamiento para ‘comentar el capítulo’, como si fuera algo serio este fanfic de lo que haría UK si Rusia les atacara -vamos, no saben cuánto les va a durar el Primer Ministro, van a saber cómo reaccionar- es incluso más estúpido. Mira que en UK son capaces de tomar malas decisiones en el audiovisual, pero esta es una de las más ridículas. Quizá si hubiera sido un reality habría tenido la excusa de no estar ‘guionizado’.

Lo primero que temí de Youth (UK) es que Sharon Horgan decidiera montarse su versión de la serie de Sutton Foster. Pero hemos tenido suerte. En lugar de eso parece que ha decidido seguir con esa vertiente pseudobiográfica de Catastrophe y Motherland, esta vez centrándose en la vida sexual y sentimental de los mayores de cincuenta. La serie no es gran cosa -siendo amables- pero Horgan logra salvar casi todos los momentos de su personaje. Que ya es salvar. Así que también en eso sigue a las otras series.

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Imagino que otros capítulos de Amores inesperados (O)(AR) serán diferentes. Desde luego poner este primero sobre una mujer que se enamora del ladrón que entra en su casa es… bueno… una decisión. Veo que se trata de un proyecto con un actor principal que va a interpretar distintos personajes -masculinos y femeninos- en diferentes historias de amor ‘poco habitual’, una por capítulo. Supongo que a los fanses del actor o a… no sé… ¿los fanses del romance? quizá les pueda interesar. Lo cierto es que yo no veo ni mucho de interés ni mucho salvable en una de esas historias que podría haber sido un ‘sketch’. Y no sé ni si incluso así se hubiera quedado largo.

La chilena Catedrales (O)(CH) usa la muerte de una joven como el anzuelo del que tirar a los espectadores para contar, en realidad, una narración histórica en pasado y presente. Tratando de mostrar, probablemente, el pasado y presente de una familia que se vertebra, precisamente, por esa tragedia. Quizá lo más curioso sea que es la adaptación de un libro argentino, de Claudia Piñeiro, así que el cambio de países también es un cambio de historia, no sé si les pareció que entre la Argentina de Alfonsín y el Chile de Toribio no había tanta distancia, pero creo sinceramente que con todo lo malo de Alfonsín lo otro no dejaba de ser una Junta Militar. De manera que los temas de religiosidad, de policía decidida a no investigar y de todo el despropósito del pasado que intenta arreglarse en ese presente -en estos casos, 1986 y 2018- se leen distinto. En el de la serie es poco más que ‘lo esperable’, en el de la novela era una constatación de cómo aquel proceso acabaría viéndose como un conjunto de ‘leyes de impunidad’ en el que la ‘transición’, coo siempre, favorecía a los que habían abusado. Al margen de esto, como digo, no es que sea la más original de las creaciones o construcciones pero supongo que puede reunir al público que busque bien esa mirada y ese contraste entre momentos de la historia y aquellos que tengan más interés por la parte, digamos, de investigación. Aunque más les vale a los segundos comprender y entender que son la excusa para lo primero.

La idea tras City of Blood (O)(AL) no es necesariamente mala, aunque tampoco muy original. Un futuro postapocalíptico -en este caso por el Cambio Climático- en el que unos pocos viven muy bien dentro de una cúpula mientras la gran mayoría sobreviven como pueden en su exterior. En este caso en Alemania, en Berlín. Pero se toma un par de decisiones más… peculiares. De entrada el clásico ‘dos hermanas separadas vuelven a reunirse’, de partida la decisión de meter también por medio de esto a… ¿vampiros? La verdad es que nada tiene demasiado sentido, que no tiene por qué ser algo necesariamente malo si precisamente se jugara al exceso. Pero como lo que hacen es reposar todo el rato, ir lento en demasiadas oportunidades, ir por lo monocorde en lugar de por la explosión… acabas teniendo un revoltijo en el que parece que han decidido que pueden estirar los capítulos, como si no supieran de verdad ni lo que quieren contar ni cómo van a contarlo. Un auténtico despropósito.

Ciertamente The Crow Club (O)(TA) o อีกาสมาคม o…, es una serie particular. Con un club en el sentido de… voy a asumir que ‘discoteca’ o ‘sala de fiestas’ y su dueña -que no está muy claro si es misteriosa o solo se lo hace- lo cierto es que lo que propone -en el club se puede lograr cualquier servicio… por un precio- acaba en una serie de particulares parejas. De hombres. Porque, sí, esto es un Boy’s Love. Así que acabamos teniendo a un tipo que tiene que ayudar a otro porque un fantasma asusta a todas sus citas, otro que no está muy claro cómo tiene que ¿fingir que es el marido de un escritor de novelas románticas que quiere usarle de inspiración para su libro y, de paso, demostrarle la existencia del amor?, un tercero va a tener que trabajar para ganar… ¿un concurso de bandas de músicas? Bueno, dicen ‘pasar una audición para debutar’ que tampoco lo veo mucho más lógico. Y la cuarta pareja compuesta por otro de los miembros del club y… ¿un ex? está ahí para… participar en algo llamado «Werewolf» que no parece que tenga que ir de hombres lobo, ni de los Hombres Lobo barra Among Us barra Traitors, sino… algo entre Supervivientes y Los Juegos del Hambre, por lo que cuentan. Como vemos una variedad de situaciones particulares. Pero muy particulares. Este piloto nos presenta a todos con breves pinceladas -que tiene mérito, hablamos de nueve personajes solo en los papeles principales, y no siempre es fácil distinguirlos pese a las ‘decisiones creativas’ con sus cortes de pelo- y no sé si luego pasarán cada semana a una de las parejas o seguirán manejando las cuatro -o cinco- historias a la vez. Desde luego no se puede decir que le sobre tiempo -o le falte, que también es un mérito- al capítulo, y está claro que alguien lo ha pensado más de lo que parece y sin que lo ridículo de las situaciones le preocupe lo más mínimo. Que es un mérito, añadiré. Porque decide cerrar el piloto con la dueña recordando a sus cuatro empleados que cualquiera que ‘establezca una relación’ con uno de sus clientes será despedido del club. En fin, no soy el público para esto -al menos no para la mitad o más de esto- pero estoy seguro de que habrá gente a la que le va a llamar mucho la atención. ¡Ah, y la canción de los títulos de crédito es lo que deberían de ser estas cosas! Lástima que mi dominio del T-Pop sea limitado, así que pueden estar diciendo cualquier barbaridad.

Se toma su tiempo esta Dauntaimu (O)(JP) o ダウンタイム o Plastic Beauty o Belleza plástica o…, para que veamos a dónde va. Y es que el lugar es una suerte de drama telenovelesco sobre el negocio de la cirugía plástica, en el que no está muy claro si van a tirar más por lo primero o lo segundo, ni si la parte ‘de misterio’ va a tener algún peso o será solo una excusa para la ‘venganza’. Lo que pasa es que es la venganza no parece tener mucho sentido teniendo en cuenta todo lo que nos van mostrando. Porque el giro final claramente va a organizar esa venganza de una manera que, sin embargo, no tiene sentido de que suceda. En fin, ellos y sus cosas, supongo. Hay cosas que podrían haber ido mejor, pero está claro que no acaba de funcionar. Otra vez será, cuando se centren más en lo que buscaban.

No tiene mucho que contar esta Forever Home (UK) en la que casi todos los actores -excepto el que tiene el papel ‘con enfermedad’- parecen más cansados de ella que nosotros. Suerte de película de Lifetime innecesariamente estirada, con un cadáver inoportuno, una persona con demencia y una familia en jaque. Entre otras cosas porque la mujer del enfermo en lugar de limpiarse las manos de una u otra manera – deshacerse del cadáver o pasarle el marrón a algunas autoridades-  opta por investigar qué ha pasado ahí por su cuenta y riesgo, y sin mucha cabeza, la verdad. Total, que un genérico para la siesta.

¿Estamos otra vez en el inicio de los dosmiles? Como de costumbre la ‘animación adulta’ de Golden Axe (USA) es poco menos que una de aquellas viejas series de [adult swim] o MTV, es casi imposible no recordar el piloto nunca-convertido-a-series Korgoth of Barbarian. Incluso aquel Dave the Barbarian de Disney pasado por un filtro de ese teórico humor de ‘sexo y sangre’. Es decir, lo visto en Brak, Sealab o Spy Groove. Imagino que habrá algún nostálgico de aquella época a la que le pueda parecer bien. Porque siempre hay gente para todo. A mí, desde luego, no me podría interesar menos lo que propone.

No soy muy fan de los pilotos que dejan las cosas preparadas para que la serie empiece en el segundo capítulo, y con Hei Bai Qing Dao Fu (O)(TW) o 黑白清道夫 o The Fixers o Los solucionadores o…, no tengo claro siquiera que para entonces vaya a haber empezado. Fuera de eso, es un buen principio, con una buena cantidad de personas, unas cuantas tramas y un claro interés en mostrar que es una de (o con) acción sobre una organización secreta en la que se… ‘arreglan’ problemas. Lo cierto es que no queda muy claro si es benigna, maligna o gris. Supongo que lo último. Pero bueno, le daré un par más de capítulos a ver.

Hay momentos de High Value Target: The Hunt for Saddam (USA)  en los que no puedo evitar pensar que es la versión sería de Paul T. Goldman. O que alguien con un enorme ego ha logrado que lo parezca. Porque está serie, que tiene el mérito de lograr que piense que podría haber sido un e-mail, o al menos un artículo de Wikipedia, no parece acreditar mucho motivo para ser realmente una serie y no, digamos, algún tipo de montaje teatral de dos tipos sentados hablando en un entorno negro. Que alguien haya logrado sacar dinero para esto es posiblemente el mayor misterio y, por supuesto, la demostración de que si pones suficientes militares puedes seguir consiguiendo que te financien casi cualquier cosa en USA.

¿Todas las series de época se parecen? Lo cierto es que Lalka (O)(PO), basado en un gran clásico polaco, hace sospechar que cualquier día volvemos a ver adaptada otra vez La Regenta. Para quién no haya visto alguna de las adaptaciones anteriores, esta es la historia de un ‘comerciante’ que ha logrado enriquecerse y de la joven hija de un noble en la que ha puesto sus ojos. Lo que sigue es, por supuesto, recreación de época y cuarto y mitad de eso que llaman drama histórico en el que hay personajes pero siempre parece que son más la excusa para mostrar lo otro que al revés. En fin, que tendrá fanses pero no soy yo.

Que Prime haya tenido un gran éxito con Reacher ha servido más para que le den el ok a esta Neagley (USA) que para que intenten buscar algo parecido. Quizá porque al no tener a la torre humana para protagonizarla hay menos de acción y más de investigación. Pero, la verdad, tampoco me quejaré porque pese a no ser no ser muy original al menos es tan sólida como su serie… no sé si hermana o prima. Que ya es algo, supongo.

Reconozco que cuando me puse Neo Malgo Dareun Yeonae (O)(CS) o 너 말고 다른 연애 o A Love Other Than Yours o …., y el título me hizo pensar que era algún tipo de comedia romántica surcoreana. Y no. Nada más lejos, la verdad. Porque el aunque haya algunos toques ligeros lo que tenemos es un drama romántico. Sobre una pareja que está a punto de separarse. Es cierto que se dejan puertas abiertas a otras posibilidades , y sospecho que se van a sugerir también otras parejas, pero eso no quita que tenga un tono y fondo de lo que supongo es algo así como ‘dureza psicólogica’ porque tampoco hay más que se nos muestre como alternativa. Supongo que al menos es un tema y acercamiento poco habitual.

Sí algo tengo que decir de Route 187 (USA) es… ¿por qué está rodada con un Filtro Caca? Sí, ya, los tiempos y eso. Pero no ayuda nada a una serie que es la enésima historia de Organización Criminal en la que lo más destacable es el momento Laboratorio de Drogas Nudista que puede estar en los puestos más altos de malas ideas. Detrás de, ya sabéis, ponerle un Filtro Caca a toda la serie. Tyler Perry, siempre innovando.

Parece que es la semana de adaptar películas de sobremesa y de ahí que se haya estrenado Seni Tanzforum (O)(TU) en la que una madre artista sobrepasada decide contratar a La Niñera Ideal. Que es como se hubiera llamado si fuera de Lifetime. Podría haber sido de las de DeCoteau, pero no The Wrong Nanny. Porque no es suya, la suya es A Nanny to Die For. Sea como sea tenemos una muy poco creíble historia sobre esa mujer pintora, el peligroso mundo del arte, el marido que es como si hubieran hecho a un espantapájaros de banderas rojas y esa niñera que parece demasiado perfecta y que sabemos que conoce de algo al marido. Quiero decir, tampoco es que estén tratando de engañar a nadie. Solo a Netflix que en lugar de una peli de horas y media ha comprado una serie con a saber cuántos capítulos. Pero, vaya, habrá gente que se eche la siesta no solo los fines de semana. Supongo.

Es sorprendente esto de estar viendo una serie como Skaendeu (O)(CS) o 스캔들 o The Scandal o…, y pasar de ‘bueno, una serie de época surcoreana sin mucho más’ a… exactamente lo mismo pero añadiéndole ‘espérate, ¿están copiando «Las amistades peligrosas«?’ Y resulta que sí, que es una ‘adaptación libre surcoreana’. Que cosas. Lamentablemente eso no la hace mejor serie. Tampoco peor, claro, aunque supongo que sí algo más previsible. En fin.

No sé quién pensó que un falsumental cómico sobre el trabajo en prisiones era buena idea pero… Surveillant! (O)(FR) demuestra que se equivocaba. No los arquetipos que usan, ni el tipo de humor, no la decisión de pintar la cárcel como… lo que sea que trata de vendernos esto… parecen ideas buenas o meditadas. No ‘hacia este lado’ o ‘hacia aquel’, sino meditadas en absoluto. Incluyendo la posibilidad de que fuera gracioso lo que están haciendo, que se queda lejos de cualquier intento por cercano que sea.

Supongo que The Terrors of Jordan Mendoza (SA) es el intento de [adult swim] de ofrecer un programa de sketches. Que si lo de este piloto es una muestra… parece no tener mucho que ofrecer. La idea de ser pesadillas casi no sé utiliza y, desde luego, la premisa de los tres sketches es un desastre que ni logra ofrecer una narrativa, ni ser humorísticos, ni hablar de otros temas, ni nada. El que más cerca está es el de «Mi mujer es de [país asiático oriental]» que logra transmitir un cierto aspecto de extrañeza y opresión ambiental… para hacer absolutamente nada con ello. En fin, esperaría que mejorara a futuros, pero no tiene pinta de que sepan o quieran hacer algo.

Tenía yo ganas, no creo que sorprenda a nadie saberlo, de ver qué hacían con Agatha Christie’s Tommy & Tuppence (UK). Un acercamiento a la pareja de detectives que son unos de los favoritos de los fans de la escritora. Y, me temo, no es mucho lo que han hecho con ellos. Porque casi ni aparecen. Es decir, sí, hay un Tommy y hay una Tuppence. Pero poco más. Ni el contexto ni el fondo ni las historias tienen más parecido con los de aquellos que el tener a una Tuppence lanzada y un Tommy más cauto. El por qué son cada uno como son… es otro tema. Precisamente el trasfondo que se le da y que centra buena parte del piloto -que es, además, doble- es la parte menos interesante de una serie que arranca con un ‘misterio’ salido de ninguna parte -es decir, que ni se inspira ni parece seguir ninguno de los de los libros y relatos- que es incluso más soso aún que eso. Tampoco es que parezca haber demasiada química entre la pareja protagonista, e incluso la gran Imelda Staunton tiene poco que hacer tanto en sus apariciones como narradora. Posiblemente si fuera cualquier otra serie directamente lo dejaría aquí. Pero siendo Tommy y Tuppence supongo que me veré más capítulos, a ver si logran mejorar las misterios -ya que parece que irán a uno por capítulo… con algo de suerte- y pasar de ser lo que nos muestra este piloto, una versión más pobre de ese tipo de series parecidas entre ellas como Shakespeare & Hathaway, Darby & Joann o Rosemary & Thyme.(Sí, es un chiste, pero la verdad es que cualquier día de estos que logre tener el tiempo y la cabeza me tengo que poner a escribir sobre las series policíacas de la Commonwealth).

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¡Pilotos Deathmatch!

Parece que aún queda alguna comedia ‘de comunidad de vecinos’. Por lo menos eso es lo que nos trae este Chumbak (O)(IN) que presenta a cinco familias de cinco adosados de… ¿una manzana? ¿una urbanización? Me temo que no es tan sencillo entender la distribución, pero tampoco creo que sea tan importante porque está claro que aquí lo que cuenta es que todos van -y entran- de un lado a otro. El meter la acción principal dentro de un marco -un marco peculiar, la verdad, pero también uno que sirve para ‘presentar’ a los personajes- y que nos muestra distintas generaciones en lo que es menos una ‘familia tradicional’ y, desde luego, ‘familia elegida’ para montar una ‘familia por azar’. Esa gente que casualmente vive cerca de donde tú lo haces. Y con los que te puedes llevar mejor o peor. A partir de ahí la construcción de sucesos y escenas, dejando claro que pese a que hay mucho de humor también hay claramente un esqueleto telenovelesco para justificar tantas idas y venidas, hasta el punto de que en alguna ocasión podría parecer que lo que han montado es una parodia de aquellas ‘tiras diarias de barrio’ que tanto y tan bien han funcionado siempre para las telenovelas. En fin, que no soy su público pero que no me extrañaría que triunfara entre el que sí lo es.

Me sorprende que esto se haya estrenado en España sin hacer más aspaviento con que adapta una historia de Corín Tellado, aunque es cierto que Colisión (O)(MX) es una telenovela tirando a chorra. La sobreactuación de la actriz ‘joven’ principal pasa casi todo el rato en el registro ‘señora suélteme el brazo’, mientras que a su equivalente ‘mayor’ está claro que se la suda todo porque ella ha ido allí a demostrar que es divaza. Por supuesto si la trama hubiera ido un poco más rápida, o tuviera un mínimo de cohesión dentro del sinsentido habitual probablemente se notara menos. Así que quizá esta historia, que ‘arranca’ con un helicóptero estrellándose contra un edificio entiendo que como homenaje a estrenarla la semana del 11S, simplemente no se ha movido más… para que la gente no opinara.

Hablando de lo cual, Netflix ha hecho otra de esas series que sigue sin atreverse a emitir en vertical. Esta vez En coma (O)(CO) dura entre 3 y 5 minutos -es decir, entre 1 y 3 sin títulos de crédito, y puede que suene a coña, pero no lo es. Para cuando quise darme cuenta llevaba 2 capítulos porque el piloto es tan breve que no cuenta casi ni como salvapantallas- y nos presenta una historia asaz peculiar. Un enfermero de hospital puede ver fantasmas -o algo- y por eso una paciente en coma le pide que intervenga para que no vendan su corazón a un paciente rico. No hay un gramo de sensatez en la propuesta -que es lo bueno- pero me temo que el hacerlo en una media temporada de unos 30 capítulos con otros 20 aproximadamente por llegar, es mucho más de lo que estoy dispuesto a dedicarle a semejante tontería por mucho que estemos hablando de que en total serán unas tres horas de programa – es decir, aproximadamente cuatro capítulos de 40 minutos- y me da que por mucha ‘gente con dinero’, ‘personal médico cuestionable’, ‘un tipo con un tatuaje’ o ‘amores prohibidos’ esto no da para tanto. Pero, bueno, supongo que como curiosidad podemos acepar que este tipo de cosas existen.

Esta semana el genérico parece que toca dentro de lo de las románticas. De ahí que tengamos en el apartado juvenil subsección ‘con deporte’ Crew Girl (CA)… en el que deporte es remo. O algo parecido al remo, yo que sé. Veamos, los clichés son: Jovencita de buena familia que sufre un revés de la fortuna -bueno, pillan al padre robando y tiene que huir del país, viene a ser lo mismo- se muda con su madre a su pueblecito natal -de la madre, creo-, para ir a un colegio de élite -o algo-, y según llega tiene un tropiezo con un adolescente lugareños -interés romántico número 1-, conoce gente de su edad como la reina del instituto, y el equipo -no femenino- de remo, en el que está otro adolescente -interés romántico número 2- que está saliendo con la reina del instituto -rivalidad x2- de modo que ella no solo tendrá que decidir entre los dos chavales -ellos no lo saben, pero va a pasar eso- sino, además, demostrar que puede hacer lo que sea que haga en el equipo de remo. Pues bueno, pues vale, pues me alegro. Me temo que de nuevo no hay nada en absoluto que me parezca original o interesante pero, a la vez, imagino que si alguien busca algo así de sencillo le debería de valer.

Hablando de genéricos, Dang! (USA) es una versión básica de ‘hermanos desastrosos con padres terribles’, es decir una de las versiones habituales de los Adult Swim modelo ‘no-tan-adultos sí-tan-disfuncionales’. Lo cierto es que las tramas propias de cada hermano y las generales como familia no tienen mucho que justifique el hacerlo animado en lugar de en una sitcom. Excepto que ahora mismo es más fácil vender lo primero que lo segundo pese a que sea más caro. Yo qué sé, quién entiende el negocio este. Por lo demás, no parece haber realmente mucho sobre las raíces de quien quiera que haya escrito esto -asumiré que el hermano porque es 1) el nombre menos conocido de los tres y 2) el único papel que parece tener algo mínimamente fuera de la norma- y sí un exceso de lugares comunes. Así que pasando.

No sé si realmente mucha gente recordará Snowfall, por mucho Sergio Peris-Mencheta que tuviera a lo largo de sus nosecuántas temporadas, pero era una serie de Organización Criminal durante finales de los ochenta, con el crack como parte central del asunto. Así que ahora este The Drop: A Snowfall Saga (USA) ha cogido a dos de los personajes secundarios de la misma y los ha mandado a Los Ángeles en 1990. Sí, un poco como ‘Es el año 1999 y me he mudado a Nueva York, espero lograr el trabajo de mis sueños en el World Trade Center’, pero supongo que las cosas históricas funcionan así. Como decía, les  manda a Los Ángeles y les mete por un lado en una historia de organización criminal con las guerras de bandas -de pandillas, más bien- en el que no hay un lado que no sea terrible, corrupto y homicida -y no me refiero solo al LAPD- sino, de paso, en el ‘lanzamiento’ noventero del Gangsta Rap aprovechando que acababa de quedar Straight Outta Compton. No os voy a negar que la parte del negocio musical me ha parecido más interesante que la de organización criminal. Pero tiene el problema del que hablábamos hace unos días cuando elogiaba a The Producer por hacer justo lo contrario de lo que se hace aquí, tratar el negocio como en Empire, todo muy telenovelesco pero muy poco creíble porque hablan del negocio de la música como podrían hablar de hacer películas, controlar hoteles o llevar una perfumera. Así que… bueno… podría ser peor -particularmente me parece una mejor respecto a la serie anterior, la verdad- pero está lejos de ser algo a lo que le vaya a dar más capítulos de prueba.

Está visto que esta semana vamos de genérico en genérico. Este De Eetclub (O)(PB) he tenido que mirar que no fuera una adaptación, concretamente de Las viudas de los jueves o similar. Porque, en fin, un grupo de ‘amigos’ de ‘la urba’, una tragedia y dos líneas, la del presente en el que la recién llegada decide buscar el origen de la tragedia, el pasado en el que se va fraguando. Y, en medio, el enésimo ejemplo de ‘los ricos son gente espantosa’. Como si hiciera falta. El convencernos y la serie. Porque ni los elementos telenovelescos funcionan, ni la intriga es gran cosa, ni -desde luego- nos va a importar gran cosa cualquiera de los implicados. Para hacer esto podrían haber enviado a Jason Voorhees. Por lo menos nos habría entretenido más.

Se ve que entramos en épocas telenovelescas, porque tenemos otra, Honor Thy Mother (O)(FI) se parece todo lo que estas cosas se pueden parecer. Aquí tenemos a una señora, dueña de un imperio de bebidas refrescantes -sí, en serio- que se encuentra ante toda una serie de situaciones que resuelve, en fin, de la misma manera: Despidiendo gente y tratando mal a quien está a su alrededor. A la vez tenemos a una joven muy esforzada que sueña con ser actriz. Cuando la primera acaba en el hospital vemos que la segunda decide ir para allá. Lo que podría parecer una trama clásica -por una serie de desventuras una mujer decide hacerse pasar por otra- acaba yendo por caminos diferentes: La joven es la hija, realmente, pero no va a perdonar a su madre toda una serie de malas decisiones del pasado que incluyen un incendio por medio. A su favor hay que decir que al menos ese giro es más telenovelesco en un estilo clásico, como si estuviéramos en el México o Venezuela de los ochenta. Lástima que dediquen demasiado tiempo a sobre-explicaciones porque probablemente sea la telenovela más cercana a lo que se supone que deberían de ser estas cosas, incluso en lo ridículo, de lo que se ha estrenado esta semana.

El principal problema de este El Juicio (O)(MX) es que tarda demasiado tiempo en contar cualquier cosa teniendo en cuenta que te están telegrafiando lo que va a pasar porque, además, ya lo has visto mil veces. Parece que quisieran estirar un chicle que tampoco da para mucho, como si ser machacones con personajes y situaciones las hiciera más profundas. Que no. Lo que hace es que consideres que quizá los que ven series a 1,5X ó 2X lo hacen por un motivo razonable. Porque a la velocidad dada lo cierto es que no sé cómo nadie ha podido terminar la cosa esta.

Otra serie para ver a 2X, de verdad que si tampoco tienes mucho que contar puedes buscar la manera de recortar o de mostrar otra cosa. Este Last Seen (AU) nos pone a un ex-agente de nosequé cuya hija desapareció y que ahora que hay novedades ha decidido meter en el asunto para investigar. Dicho así puede parecer que está bien. Pero entre el ritmo lentísimo, los colores apagados y la cháchara insustancial sin film parece menos un ‘thriller’ y más un ASMR. Empiezo a preguntarme si igual que Netflix promociona esa especie de mezcla de audio-drama y ruido blanco en el resto están apostando por obras que se vean dándole rápido.

Madremía A Tale of Two Cities (UK)… No solo es la peor versión que recuerdo haber visto, es que el departamento de peluquería haría sonrojarse a los de The Americans. Si además el pan sin sal que pones de coprotagonista parece sacado de la Escuela de Interpretación Joey Tribbiani y el trabajo de vestuario y decorados deja tanto que desear… Saber que la BBC ha tenido algo que ver con esto me hace sospechar que quizá los recortes se les ha ido de la mano más de lo esperable. Porque algo como esto no lo hubieran emitido hace una década. Mal, mal, mal… es el peor de los tiempos.


¿En qué cabeza de esta gente disney-adyacente cabe lanzar una serie sobre una joven abogada, un poco patosa, un tanto tartamuda, que se encuentra enfrentándose a su padre, un abogado legendario, en uno de sus primeros casos…. Y HACER LOS TÍTULO DE CRÉDITO CON IA? Pues eso es lo que han juzgado razonable en The Court (O)(IN). ¡A quién se le ocurre tener a una de las estrellas emergentes de la televisión india y cagarla de esta manera! En fin, Disney, nada que no sufriéramos en Invasión Secreta, se ve que de aquella tampoco sacaron enseñanza alguna.

Seguimos con las series indias, esta vez con Jagamae Sangeetham (O)(IN) que voy a asumir que es una mezcla de drama familiar, drama musical y drama romántico. O algo. Una familia de tradición musical en la que el abuelo se niega a comerciar con la música prepara una transición al puesto para su nieto a la vez que una aspirante a estrella de pop aparece por ahí. No es muy interesante… básicamente nada. Pero imagino que quizá a los seguidores de la música carnática les puede interesar. Que seguro que habrá a quien les interese. O algo. (Y no dejo de pensar en lo facilísimo que sería hacer una versión española de esto… quizá incluso ya ha existido)

Supongo que Mal de amores (O)(MX) le gustará a los que gustara el libro original, una ensaladilla de trío amoroso, serie de época y reivindicación del empoderamiento femenino. Vamos, como lo que vimos hace unas tres semanas en My Brilliant Career. Con la diferencia de que aquella era mejor serie. Y tenía menos interés por la sexualidad, supongo. Pero supongo que si alguien quiere verse una serie que parece falsa en cada oportunidad que tiene, tan mediocre que parece creada en una cadena de ensamblaje y apolillada en su forma y fondo hasta límites ridículos… No les recomendaría esta, porque qué necesidad. Pero supongo que se la podrían poner como ruido de fondo.

Me pregunto por qué Pohaenjeu (O)(CS), o 포핸즈 o Four Hands, Two Sonatas o Cuatro manos, dos sonatas o…, ha decidido jugar la baza de ser una serie queer cuando muy claramente solo les interesa el queerbaiting. De ahí que hayan metido una ‘tercera rueda’ a esta historia de drama musical -¡dos en una semana!- para cuando tengan que demostrar que en realidad esto iba de ‘buenos amigos’, ‘compañeros de cuarto’, etc. La parte de drama no es gran cosa, la de música… bueno, es música clásica…algo se lleva… pero me temo que la parte de drama familiar… pues eso. No es que ofenda, ni mucho menos, aunque tiene menos sentido de lo que uno podría suponer -tampoco creo que les importe- y… bueno, eso, que si te apetece oír muchas veces la Danza macabra de Saint-Saëns tocada a cuatro manos al piano… entonces algo sacarás de esto. Supongo que es lo mejor que puedo decir.

Es una pena que The Varnell Hill Show (USA) intente abarcar tanto. Porque hay partes en su interior que no están tan mal. Es decir, en parte se nota como si no hubiera pasado un día desde que era un personaje que aparecía en ocasiones por Martin. Es decir, podría ser una telecomedia de los años noventa. Pero pese a eso y pese a la decisión de meter chistes más por meterlos que porque nadie pueda creer que tienen gracias… es que ya hemos visto esto de los ‘viejos’ y los ‘nuevos’. La vimos en la última serie de Wayans y también en la última de Key, es verdad que no como esta, igual que en aquellos casos no se les ocurrió dedicarle tanto tiempo al ‘programa en el programa’, pero el problema es que esto no solo no es Larry Sanders, es que tampoco acaba de tener claro para dónde va. Y eso lleva a una acumulación de personajes, momentos e historias que todo lo que sirve es para que cualquier historia o desarrollo sea superficial. Por suerte cuenta con intérpretes experimentados, algunas buenas ideas, y la decisión de usarlo para ‘presentar’ distintas facetas del humor afroamericano a… no sé si ‘su público objetivo’ o ‘una nueva generación’. Quizá esperen que ambos. Y es cierto que estoy lejos de ser un fan de Martin Lawrence, aunque aquí demuestra por qué tiene ese puesto en el humor afroamericano, tanto como productor como en su nuevo papel. El problema es que demasiadas veces esa mezcla de tantísimo que juntan se une a una cierta sensación de pachanguita, de que más de una serie es un ‘solteros contra casados’. Creo que no muchas veces se ve tan claro lo mucho mejor que hubiera funcionado hace años con 20 ó 22 capítulos para desarrollar y pulir y que la segunda temporada ya hubiera estado más centrado y la gente dijera  ‘empieza por esa, olvida la primera’. Pero, claro, las cosas ya no funcionan así hoy día. Que supongo que es el centro de la serie. Aunque en ambos casos lleve la coletilla de: para bien o para mal.

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