More from: Televisión

¿Quién mató a «Se ha escrito un crimen»?

Encontrarte con piezas de divulgación sobre televisión en español tiene siempre estos problemas. Pero he pensado que mejor que enzarzarme con alguien tiene pinta de haber leído algo en inglés -el equivalente moderno de oír campanas– es mejor escribir algo aquí.

¿Acabó Friends con Se ha escrito un crimen? Lo cierto es que no.

Podemos especular con si el primero fue algún tipo de instrumento en el final del segundo, que ahí tendríamos más que hablar, pero en ningún caso fue algo buscado o premeditado.

Si alguien fue culpable de acabar con Se ha escrito un crimen fue el nuevo presidente de la CBS, Les Moonves, más conocido ahora por los múltiples casos de asalto y acoso sexual que acabaron sacándole de la presidencia de la cadena.

Aunque, en realidad también tendríamos que hablar de un cambio en el contexto, de un hilo conductor con el pasado de la televisión, de una actriz un tanto cansada y de una muerte un tanto viva. Vayamos a ello.

Una de las ideas de Moonves al llegar al cargo fue ‘modernizar‘ la CBS. Es algo complicado de creer porque… bueno… la CBS. Pero la idea era ‘darle una sacudida’. No es la primera vez que veíamos algo así, también es cierto.

No sé si os acordáis de cuando yo tenía tiempo de hablar de historia de la televisión y hablaba de gente como El Malvado Fred Silverman, uno de los principales responsables de que la televisión sea hoy como es. El asunto es que él fue el primero en llegar a la idea -y promoverla- de que había que buscar un público joven, urbano y moderno. Así que había que acabar series establecidas, con un audiencia abultada… pero que se centraba en un perfil mayor, rural y poco dado a gastar. Sí, la idea de ‘moderno‘ es menos ‘moderno‘ que ‘gente dispuesto a pagar lo que sea por algo que le digan que es una novedad‘. Por supuesto en los años ’70s no podían vender imágenes de monos fumando, pero creo que nos entendemos.

Veinte años más tardes -aproximadamente, claro- la FOX lanzó su propio canal de televisión. Se enfrentaba a los tres grandes (ABC, CBS, NBC) y aunque podríamos hablar de las otras que lo habían hecho o intentado antes (Ya sabéis lo que digo siempre, nadie se acuerda de DuMont. Ah, y la PBS es otra historia. Tenía previsto hablar de esto algún día… luego llegó 2016) vamos a lo importante. La FOX buscó una manera de que su canal resultada interesante. Al estilo FOX, moviendo la portería. Lo hemos contado también antes: La popularización de que lo que debería de interesar a los anunciantes era el público de 18 a 39, y no el total de audiencia. Los viejos trucos siempre funcionan.

Por supuesto la CBS tenía mucho de esos programas. Los tenía cuando la ‘purga rural’ de los ’70s, los tenía cuando Les Moonves llegó en mitad de los ’90s y, sinceramente, los tiene a día de hoy. No pueden evitarlo.

No eran los únicos, por supuesto. Otro ejemplo clásico sería Matlock, una serie que duró 9 temporadas entre NBC y ABC. Con bastante menos éxito que Se ha escrito un crimen, y un poco más de ajetreo: Las cinco primeras temporadas se emitía los martes, con su mejor registro en la tercera temporada logrando el puesto 13 del año, pero para la sexta y última -en la NBC– la mandarían a los viernes. Cuando la ABC la recuperó la mandó a los jueves, pero la audiencia ya había desaparecido y acabó cerrando en 1995.

Pero con Se ha escrito un crimen la historia era otra. Toda una institución de los domingos por la noche -el día de la semana por excelencia para el drama y la familia- el puesto número 13 era el peor que había tenido. Fue en su sexta temporada, para la novena lograría el quinto puesto. Aunque el mejor que tuvo fue en su segunda temporada, cuando logró ser el tercer programa más visto. En 1994-95, cuando Les Moonves llegó a mitad de la undécima temporada, logró el octavo puesto de las series más vistas del año.

Así que nos queda por hablar de la actriz principal ‘un tanto cansada‘. Separar Se ha escrito un crimen de Angela Lansbury es casi imposible. Una actriz prodigiosa, un icono del teatro y mil cosas más. Podría hablar durante horas sobre ella, pero ya lo hice y me lo borró un idiota con dinero. Lo importante aquí es que Lansbury había ido consiguiendo cosas a lo largo de los años. Y no me refiero a que se contratara a actores con un recorrido ya, pero que así podían aprovechar los beneficios para los seguros médicos y de jubilación. Sino, más bien, a ir ‘cambiando’ el rodaje a Nueva York -de ahí esos capítulos con ella como profesora- o a salir en menos capítulos -de ahí aquellos en los que aparecía solo al principio y al final-, entre otras prerrogativas. De hecho, no solo ella fue productora ejecutiva -sí, ya sabemos cómo va esto- a partir de 1992, la novena temporada- sino también su hermano Bruce consiguió créditos -y control- de producción.

Lansbury había amenazado con largarse de la serie, varias veces. De hecho, en el artículo que el LA Times cubría el cierre de la serie era uno de los temas mencionados. Pero también el enfrentamiento entre la actriz y el directivo cuando este decidió lanzar su bien establecida y muy exitosa serie contra otra nueva que había arrancado con fuerza. Con tanta fuerza que ese famoso octavo puesto del año había sido compartido entre las dos: Se ha escrito un crimen y Friends.

Lansbury tenía claro que la serie era una institución los domingos, un día tranquilo y familiar, y que un jueves, un día más ‘joven y moderno’ iba a ser más complicado que funcionara la serie. -Y, sí, ahí se incluye el capítulo en el que Se ha escrito un crimen usaba el plató de Friends… perdón, de Buds para los asesinatos- Lansbury tenía, por supuesto, razón. Por primera vez cayó no ya del TOP13 sino del 50. Y eso sirvió para que Moonves tuviera una excusa para cancelarla. Dejó los últimos cuatro capítulos de nuevo para el domingo, eso sí.

Pero -diréis-, espera. ¿No son entonces esos ratings más que motivo suficiente para la cancelación? Pues… Como decía, en esos años hubo una purga. Pero siempre hay excepciones, claro.

En 1991 se había hecho la prueba de una película que podía dar lugar a una serie. Le habían seguido otras tres películas hasta que, finalmente, en 1993 arrancó Diagnóstico: Asesinato. Una serie cuyo personaje principal, el Doctor Sloan -sí, el de Hacer un Sloan– de Dick Van Dyke, se había presentado en otra -ya cancelada- serie de la CBS: Jack y el gordo, a su vez un spin-off (o spun-off, según se mire) de Matlock. Sí, Matlock no era de la CBS pero estas cosas pasan. Aunque el propio Matlock haría una aparición en su cuarta temporada -tras la cancelación de la suya propia, claro- en un episodio doble. La serie duraría 8 temporadas, hasta 2001.

Durante los cuales sus puestos más altos fueron el 27 en su quinta temporada y el 30 en la sexta. Sí, de ocho. Y luego tuvo dos películas más.

El truco -por llamarlo de alguna manera- era que Diagnóstico: Asesinato estuvo los tres primeros años en los viernes. El segundo peor día de la semana en lo que a datos se refiere (el peor es el sábado, pero prácticamente nadie tiene nada los sábados) en el que suelen funcionar las series de corte familiar y casi infantil/ juvenil (ejemplos típicos de lo que funciona ahí: Los Picapiedra, La Tribu de los Brady, Primos Lejanos…) y que con la llegada de la FOX, y ese cambio de peso en las audiencias a favor de los 18-39, fue acogiendo también a series para un público digamos que de mayor edad. (La reina ahora es Blue Blood, que va a terminar este año en su temporada catorce después de haber ascendido de su peor puesto la segunda temporada en el 22 al 5 el año pasado. Y sí, la cancelan también.) con lo que podían tener la manga más ancha con esas series. Total, algo tenían que emitir. (O no, CW se pasó la mayor parte de su ‘vida‘ sin emitir los viernes. Pero esos ‘cuartos‘ canales ya sabemos que son otra cosa. Ojalá algún día vuelva a tener la capacidad y estabilidad como para escribir sobre eso.) Como a Diagnóstico: Asesinato le fue bien los viernes le pasaron a los jueves en la cuarta. Sí, los jueves. Aunque para la última, cuatro años más tarde, volvería otra vez el viernes.

¿Por qué no hicieron algo similar con Se ha escrito un crimen? Quizá os dijeran que Diagnóstico: Asesinato lo producía Viacom -parte del grupo al que pertenece la CBS– mientras que Se ha escrito un crimen lo hacía Universal -los de la NBC-. Pero las opciones estaban ahí. Bien devolverla a los domingos -total, tampoco es que el público se hubiera perdido un arco de trama- o haberla pasado a algún otro día de la semana, incluyendo ese viernes en el que la presión era menor. Pero no se hizo. ¿Por qué? Eso tendréis que preguntárselo a Les Moonves.

Como decía al principio, en realidad la serie estuvo solo medio muerta. Igual que le pasaría años después a Diagnóstico: Asesinato, a Se ha escrito un crimen le ofrecerían una serie de telefilmes. La primera se emitirá en 1997, luego de 2000 a 2003 el resto.

Sí, a todos los efectos Se ha escrito un crimen duró 12 temporadas y cuatro telefilmes de 1984 a 2003.

La lástima es que no hiciera un crossover con Detective Conan, que se empezó a publicar en 1994.

Volviendo al principio… Sí, Friends era una serie en ascenso. En la temporada anterior, su primera, había empatado en el 8 puesto con Se ha escrito un crimen, el segundo había logrado el 3 puesto. Y aún llegaría más alto. En su quinta temporada logró, por fin, el 2 puesto. Y en 2001, en la octava, logró por primera y única vez ser el número 1, el programa más visto de la televisión estadounidense. Durante su emisión el puesto más bajo en el que estuvo fue ese 8 de la primera temporada, el resto de ellos estuvo en el Top5. Incluyendo su último año, en el que fue el 4 programa más visto.

Pero Friends no mató a Se ha escrito un crimen, como mucho podríamos discutir si sirvió como arma, como medio para justificar ese cierre. Fue la propia CBS la que decidió ir en contra de lo que parecía el sentido común y de lo que su actriz principal opinaba, para intentar acabar con una serie que acababa de empezar pero ya estaba suficientemente establecida. Una misión kamikaze. Pensada para ‘sacudir las cosas’. En este caso sustituyéndola los domingos por un bloque de comedia.

La primera mitad del bloque con la serie Cybill, de Chuck Lorre y a mayor gloria de -claro- Cybill Sheperd, que se había estrenado el año anterior en lunes, había tenido un éxito moderado de público pero mayor de crítica; incluyendo el que Christine Baranski hubiera ganado el Emmy a actriz secundaria. Así que la idea era acompañarla primero por la serie Almost Perfect de Levine e Isaacs, y que para el capítulo 17 ya la habían movido al lunes.En el hueco dejado, a ver si tenía más éxito, a Bonnie, una sitcom a mayor gloria de Bonnie Hunt. Que duraría seis capítulos. A partir de ahí decidieron llevarse los últimos capítulos de Se ha escrito un crimen y luego ya desechar la idea de las comedias -claro- (Cybill iría el año siguiente al lunes, reuniéndose de nuevo con Almost Perfect) y sustituir Se ha escrito un crimen por una serie producida por la propia cadena, en CBS Productions, y que en la anterior temporada había acabado en el puesto 81. Esa segunda tuvo una notable mejoría al heredar la franja esa en la que Se ha escrito un crimen había quedado en el 8 y quedar ‘solo’ en el 34. Se trataba de Tocada por un Ángel. Una serie que pasaría a ocupar los domingos hasta principios de los dosmiles.

De nuevo una serie dramática y familiar con un público de más edad pasaría a reinar en las noches de los domingos en la televisión USA, CBS mediante. ¿No podrían haber traído para esto de vuelta a Se ha escrito un crimen? Quizá no rezaron lo suficiente.

En resumen: Una serie establecida, protagonizada por una mujer ya con una edad y con un cierto poder sobre el programa, se enfrenta a la decisión de un nuevo ejecutivo de cambiar las cosas, sin que intenten siquiera reflotarla.

Así que, si me preguntáis a mí, Friends era solo un señuelo. El asesino fue, como tantas otras veces, el Ejecutivo.

 

 


Mis 13 mayores chifladuras del cine de terror de 2023

En esta época de repasos también podemos dejar por un momento de hablar de Lo Mejor o de Lo Peor para echar un vistazo a los Locurones. Películas que deciden ir más allá, para bien o para mal, y que por eso mismo merecen un recuerdo especial, porque romper con lo habitual es en muchas ocasiones la única manera de ofrecer sorpresas.

Este año comenzamos con un cambio. Vale, la entradilla -que ya no sé si redacté yo o redactó Tones- permanece. Pero he cambiado el título por uno que refleja mejor algo que siempre he defendido: La necesidad de reconocer quizá no tanto la subjetividad como la imposibilidad de conocerlo todo. Seguro que en estos años gente habría que considerara que no eran ‘Las’, así que bienvenido este cambio que reconoce que, efectivamente, son ‘Mis’.

Con este punto de subjetividad comienza un repaso que es, francamente, ambivalente. Ha sido un buen año en cuanto a taquillas para el cine de terror. Una tendencia que parece ya consolidada pero, a al vez, me temo que ha tocado techo. Sí, hay habido exitazos como Five Nights of Freddy o Scream VI. Pero la primera demostró una debilidad que ya conocíamos desde hace años con el último Friday the 13th o con la recuperación más reciente de Halloween. Hay más gente para la primera semana que para las siguientes. Y la segunda ha demostrado la capacidad de una productora para hacer saltar por los aires un gran éxito. Junto a esto las películas que lo han hecho simplemente OK –The Boogeyman, The Pope’s Exorcist , The Exorcist– cuando no se han hostiado -nota especial para Drácula que ha logrado salir en dos de los sonados fracasos del ‘terror’ de este año: Renfield y The Last Voyage of the Demeter. No os niego que ha habido sorpresas, hemos tenido a M3GAN, Talk to Me o recuperaciones de éxito como The Nun 2, Insidious V o Evil Dead Rise. Pero mi sensación general es que, pese al buen momento en taquilla que llevamos unos años viivendo, se ha llegado a cierto techo. Veremos este 2024 con qué nos encontramos.

Y si eso es en taquilla en cuanto a las películas en sí no sé cómo contároslo. Para mí ha sido flojo, mucha fórmula, muy poco interés. Mucha cosa que estaba bien sin más, o que luchaba entre lo que quería, lo que creía que su público quería, lo que parecía que podía aprovechar -vamos, Thanksgiving por poner un claro ejemplo- y menos nivel de locurón que otros años. Ni en lo que se ha hecho para los servicios de streaming, que han tenido su extensa ración de rarezas -especialmente Shudder, como de costumbre-, ni en lo que ha ido llenando mis apuntes. Ahí hemos visto a Tin y Tina, Appendage, The Puppetman o ese Pizza 3: The Mummy en el que no aparecen ni pizzas ni momias. Y sí, el nivel ha sido tal que cualquiera de ellas, bien por desbocadas o por simpáticas, podrían haber acabado en ese listado que tanto ha costado este año. Pero, para que os hagáis a la idea, este año no hay película de tiburones porque ninguna de las dos con alguna posibilidad (Ido Shark y Narco Shark) llegaban a lo que pido a estas películas.

Pese a lo cual, hemos logrado hacer el textito de turno. De momento seguimos con Canino en el recuerdo. Y ha salido esta lista -o lo que sea- en su fecha habitual, que es incluso más extraño. En realidad no creo que haya nadie que siga realmente la cosa esta de los locurones pero ya que el trabajo previo está más o menos hecho y que yo me lo paso bien… pues allá vamos.

Podemos, incluso, hacer el repaso de siempre.  Porque este año toca bajona pero no siempre ha sido así. La de 2017 sigue en mi memoria -quizá solo ahí- como la mejor, y olvidados ya los bajones de la de 2016 o la de 2018,  la recuperación de la de 2019 y luego la de 2020 y  la de 2021 que era más de mantenimiento, quizá. Y las buenas sensaciones de la de 2022 con sus excesos.

No sé si os he contado alguna vez cómo se hacen estas listas. Durante todo el año yo voy viendo películas y tomando notas de las que merecen por lo menos echarle un ojo, varias de las cuales acaban en el listado del año. (Esta vez como la mitad) Según se va acercando el final de año, para octubre, empiezo a hacer un ‘peinado’ de las películas que me falta, a revisar qué ha salido -fuera del circuito de festivales, claro- y que está previsto que salga y todo eso. Y las últimas semanas de diciembre, en las que como cualquier persona razonable necesito un mayor número de pelis de terror, acabo de redondearlo.

De ahí que haya una lista principal, una de posibles y una con la general, que acaba siendo prácticamente cinco listas. Incluyendo varias historias de esa mezcla de misterio, terror y scoobydoobismo que domina ahora una parte del cine de ¿terror? chino. -La otra mitad son animales gigantes-. que si el año pasado nos traían Kai guan / Open The Coffin / 开棺 este han estado de lo más ocupados con Zhi ren hui hun / Get in the Dark / 紙人回魂, Zhi Xin Niang / Paper Bride / 纸新娘, Qi Yue Fan Gui / Back Home / 七月返歸 o Zhuang Xie / Headless / 迷·案 con, sobre todo, muchas novias de papel. Pero, al menos, mostrando que algo se puede hacer. No son los únicos claro. Igual que en la lista acaba habiendo representación china también la hay de otros países asiáticos. Y alguna se queda por el camino como Conjuring Kannappan.

También se quedan por el camino otras que, supongo, podrían haber entrado si hubieran decidido abrazar más la chifladura -como El Conde-, o hacerlo más allá de buscar el ser ‘rara’ como Killer Kites, o entendiendo sus posibilidades como House of Dolls o Suitable Flesh. E, incluso, demostrando que más allá de esa avalancha de cine de terror navideño -que también aparece y de la que podemos decir que se ha quedado en tierra Santa Isn’t Real– siempre hay otro camino. Y siempre habrá películas de terror. Muchas de las cuales tendrán éxito y apostarán por imágenes impactantes, como esa Cuando acecha la maldad, pero no del tipo que hace que salga en la lista.

Lo que pasa es que todas estas, por uno u otro motivo, son las que no han logrado entrar en la lista final de las 13. Así que mejor damos paso a ellas en lugar de seguir dándoos la chapa por aquí.

13 – Skinamarink

Como de costumbre, empezamos con una que ha sido, digamos, bien conocida y razonablemente tratada por la crítica. Una de esas divisivas. En este caso porque hay quien considera una tomadura de pelo el uso de imágenes más o menos cercanas a la estática para contar esta historia. A mí me parece que es algo que encaja perfectamente en ese espíritu nuestro aunque, por supuesto, podría haber ido incluso más allá. En cualquier caso, y sea como sea, lo más razonable es comenzar por aquí.

12 – Mark of the Werebeard

Del mismo modo, pero en dirección contraria, una película hecha con unos medios muy limitados -más aún- pero que intenta tomarse en serio dentro de lo posible. Nada de guiñar el ojo a la audiencia porque jaja son cutres sino una que sabe que es cutre pero finge no ser consciente. Hay muchas y variadas posibilidades de terror -o de fantástico, no necesariamente es lo mismo- uniéndose aquí, y está claro que se lo han pasado bien. Que también es importante.

11 – Mu ou jing hun / The Puppet / 木偶惊魂

Como os decía antes, los chinos están en una etapa de misterios sobrenaturales con un giro ‘racional’ que yo estoy encantando. No todos funcionan igual, ni de la misma manera -y algunas veces parece que todos tienen la misma solución- pero cuando te encuentras historias como esta de una ‘muñeca maldita’ con la capacidad para soltarse el pelo es cuando decides que tiene que ser la que entre en la selección. -Bueno, quizá haya ayudado un convencional y no-convencional final, que vaya año también en eso-.

10 – Totally Killer

No voy a negar que me encanta el slasher porque, ¿qué sentido tendría a estas alturas? Sin embargo aparece poco por esta sección anual porque, bueno, no da para tanta verbena. Así que hay que aprovechar cuando aparece alguno, como esta que -muy claramente- toma inspiración de obras previas como Happy Death Day o Detention. Y es que si vas a inspirarte mejor que sea de los mejores.

09 – Brooklyn 45

Otro de los temas -o, mejor, estilos- de este año ha sido una cierta teatralidad. Películas que podrían salir de una adaptación de las tablas o de su versión inglesa, incluso de Inside Nº 9. Así que el tener una ‘séance‘ entre amigos excombatientes en 1945 que va construyéndose en diferentes direcciones pero con varios temas centrales… está claro que podría haber tenido más locurón -y hubiera estado más arriba de la lista- pero cumple más que de sobra con lo que quiere traer.

08 – Bangku Kosong: Ujian Terakhir

No sé si recordaréis la película de 2006 Bangku Kosong, pero parece que alguien ha pensado que era un buen momento para extenderlo. Si aquello paraba por culpa de un pupitre vacío aquí -sin aparente provocación- es un examen el que desata el caos. Una película distinta de su predecesora, hasta el punto de que sospecho que realmente el nombre es por aprovechar, que busca montar de manera distinta el festival de sucesos extraños.

07 – DD Returns

Poco me parece que salen las películas de La Indias en estas listas para lo que debería de ser. Pero es cierto que su idea de terror tiende a estar más contenido de lo que uno pensaría. Así que bienvenida sea esta historia de un juego, una apuesta, con fantasmas y una casa, en algo que está a medio camino entre el Grand Prix, El Castillo de Takeshi y las Scape Room que hace unos años dieron tantas películas. Lo curioso es que la veo completamente adaptable a España, esperemos que nadie más opine lo mismo.

06 – A Creature Was Stirring

Otra de esas películas de pocos personajes, pocas localizaciones pero, esta vez, con mucho más locurón en las imágenes, las iluminaciones y casi la historia general. Es cierto que no es tan innovadora como parece querer que creamos, pero -desde luego- toma una linde y no la suelta.

05 – Kinjirareta Asobi / The Forbidden Play / 禁じられた遊び

No esperaba yo que Hideo Nakata fuera a meterse en la lista a estas alturas, y si me descuido se la queda para él. Porque esta nueva película puede tener mucho de Grandes Éxitos de su carrera y de Tomar Decisiones, pero, a la vez, se nota que está en un punto en el que hacer lo que le da la gana es más importante que casi cualquier otra cosa. Y solo le falta apretar más el acelerador para llevárselo todo por delante. Al final, y como casi siempre, que las tramas tengan sentido está sobrevalorado.

04 – Slotherhouse

Otra película de la que no esperaba nada y que me sorprendió muy gratamente. No porque sea un prodigio sino porque se trae el suficiente cachondeo como para poder vitorear mientras la ves. Con algunas escenas realmente sudapollísticas de puro desparpajo. Podemos discutir mucho sobre qué tipo de película de terror es, pero tampoco creo que le importe mucho a nadie porque lo que importa es la juerga.

03 – Sleeping Beauties

Visto desde fuera podría parecer una película no-tan-rara. Una mujer consigue un puesto de trabajo, sale mal. Pero, claro, si solo fuera eso… si no se incluyeran los poderes paranormales, el embarazo, la bendita falta de normatividad, los personajes que están todos más allá de la once, y el trabajo de efectos especiales que parecen haberse divertido tanto como el resto. No sé si veo muy claro cómo ha acabado en Tubi pero, por favor, que den más dinero a este tipo de disparates.

02 – Santastein

Ya os dije que este año había mucho terror navideño. Y la más chiflada de todas esas películas es esta en la que un joven pone una trampa a Santa para atraparle y demostrar su existencia. Sale tan mal que años después aprovecha la Feria de la Ciencia del colegio para intentar arreglar los errores del pasado. Y si bien es una película que claramente está hecha con las vueltas del pan y en al que hay más entusiasmo que profesionalidad, precisamente eso es lo que logra hacerla grande. Porque se nota que hay un cariño detrás que acaba siendo más importante que la posibilidad de que hagan un remake con más pasta dentro de unos años de exactamente lo mismo. (Sobre todo porque, en realidad, lo que agradecería esto es un remake musical)

01 – Bring Her to Me

Terminamos con una película que no sé cómo ha acabado en Full Moon, pero estoy dispuesto a creerme cualquier historia que me cuenten. Exacerbación de varios de los temas y recurrencias del año, desde la teatralidad al exceso mediante la falta de medios, con una historia muy sencilla que buscan complicar y con un pequeño reparto de actores que parece más que encantado de poder ir disparatando. No diré que esta es la nueva Love Witch porque tienen objetivos -y recursos- diferentes, pero sí que creo que pueden hermanarse por algunas de sus decisiones y, sobre todo, resoluciones.

¡Hasta aquí por este año! Espero para el próximo poder presentar si no más, al menos sí mejores propuestas, poder hablar de un despiporre generalizado y ver si esta tendencia de estrenos en salas sigue. Y, por supuesto, el descargo de responsabilidad habitual. Estas son las mías, supongo que para otros habrá películas que me haya dejado (pongamos la de Winnie the Pooh, que para algo se le notan las ganas de ser considerada merecedora de ser considerada este tipo de película) así que os animo a comprobar que realmente son de 2023 y compartirlas aquí. Y ahora ya, ¡a brindar por un 2024 de Locurón! [Pero dentro de un orden, que vaya racha de años llevamos]


Sark de Oro 2023: Los Premiados

Dicho todo esto, vamos a por lo que realmente está esperando la gente. Bueno… alguien habrá que lo espere, digo yo. Así que vamos con los premios de este año.

Golden Sark

– Grave Expectations de Alice Bell, ed. Corvus

Un murder mystery que logra ser a la vez clásico -un grupo de gente (una familia, unos ‘extraños’) aislados en una casa, un asesinato- y completamente inhabitual – hay fantasmas, queeridad y en cuanto al cadáver… no me hagáis hablar del cadáver- con una investigación chapucera debido a sus circunstancias, pero -quizá por ello- tan caótica como divertida.

Sark de No-Oro

La cultura es mala para ti de Orian BrookDave O’Brien y Mark Taylor, ed. Liburuak

Es posible que este ensayo fuera lo que necesitaba leer en plena reconstrucción. Un cuidado e interesante estudio sobre la desigualdad dentro de las industria culturales, fundamentalmente en la musical pero no solo y, además, fácilmente extrapolable. Desde la forma de tratar a los trabajadores de esa industria a las formas en las que logra excluir a mujeres, personas racializadas, queer y demás. Un ensayo político sobre todo eso que se barre debajo de las alfombras en las industrias y tenderetes culturales. Podría haber sido más incendiario -aún- o más académico -aún-, pero creo que estamos en el punto en el que quien quiera entrar en ellas por unos u otros motivos más vale que sepa dónde se mete. No es que el resto esté mucho mejor, pero al menos que se salve quien pueda.

Sark de Plata

–  Todos en mi familia han matado a alguien de Benjamin Stevenson, ed. Planeta

No sé qué esperaba de este libro, pero sí que sé lo que no pensaba. Aunque es cierto que me lo leí en inglés. Probablemente la portada, la editorial y el historial de traducciones de la misma me habría echado fuera. Pero esta historia que parte del murder mystery clásico, con las reglas siempre a la vista para ver cómo puede doblarlas sin romperlas, con una familia aislada y toda una serie de extraños sucesos y, sobre todo, personajes más que creíbles, en la que hay un auténtico recorrido desde la primera vez que les conocemos a cómo pensamos a ellos al final… y el sentido del humor. Todo junto lo convierte en uno de los libros que más he recomendado este año, en uno de los que más he disfrutado y, desde luego, en uno que espero poder seguir recomendando. Incluso pese a su editorial.

Sark de Oro

– Conejo Maldito de Bora Chung, ed. Alpha Decay

Se ha hecho esperar. Tendría que haber salido en 2022 y ha acabado haciéndolo en octubre de 2023. Pero menos mal. Porque tenemos todo tipo de historias, en general dentro del fantástico pero unas veces más cercanas al terror, otras a la fantasía, o de la ciencia ficción. No siempre de manera independiente, porque si no sabes lo que va a suceder -y con Chung es difícil saberlo- nunca estás seguro de si estás ante un giro a los cuentos clásicos, ante una historia sobre madres e hijas, en algo de fluidos, o algo de muertes, o algo que quizá sea autobiográfico… si es que a la gente le pueden pasar estas cosas. Lo que tengo claro, eso sí, es que es una lectura que voy a recordar -y a recomendar también, claro- y que espero leer más de la autora en años venideros.

Ahora sí, ya hemos acabado. Muchas gracias por vuestra atención y hasta los próximos premios. Si es que sigo por aquí.


Sark de Oro 2023: En reconstrucción

Bueno, pues no sé si acabaréis de descubrir estas cosas o si seréis de los que lleváis años leyendo esto. Lo importante es que estáis aquí, que -supongo que para sorpresa de muchos incluida la mía, porque vaya puta mierda de año este también y qué poco se merece el mundillo pero sobre todo sus integrantes cualquier palabra, ojalá para el próximo ya no esté escribiendo esto- yo también lo estoy y que ahora toca toda esa pila de texto sobre la cosa de los libros de este año.

Pero vamos con el texto de siempre:

Un año más (¡más de 20 años ya, qué barbaridad, cómo pasa el tiempo! y parecía que fue ayer cuando empezamos con la tontería) aprovecho el comienzo de año para entregar el “Sark de Oro” al libro que más me ha gustado del año recién concluido

Comienzo con la clásica advertencia así que quien quiera pasar al resumen del año que se salte este párrafo. Las listas de “Lo mejor de…” acaban siendo los resultados de la intersección de los gustos personales con los libros leídos a lo largo del año. La posibilidad de que haya aparecido un libro revelador y no salga en esta lista puede deberse más a no haberlo leído que a criterios de selección. Recapitulando en estos años y para que quede constancia, los anteriores Sark de Oro recayeron en “El Hada Carabina” de Daniel Pennac“Huérfanos de Brooklyn” de Jonathan Lethem“Cíclopes” de David Sedaris,“La Disco Rusa” de Wladimir Kaminer“La Mosca” de Slawomir Mrozek“El Martillo Cósmico” de Robert Antón Wilson “Pégate un tiro para sobrevivir” de Chuck Klosterman, “Las Ovejas de Glenkill” de Leonie Swann, los “Cuentos Completos” de Connie Willis“Al pie de la escalera” de Lorrie Moore, “Mi Tío Napoleón” de Iraj Pezeshkzad, “Los amigos de Eddie Coyle” de George V. Higgins, “Hermana mía, mi amor” de Joyce Carol Oates, “Boston. Sonata para violín sin cuerdas” de Todd McEwen, “Americanah” de Chimamanda Ngozi Adichie, “La hoguera pública” de Robert Coover, “Descolonizar la mente” de Ngũgĩ wa Thiong’o, “Las Mitford” de Charlotte Mosley, «Experimental film» de Gemma Files, «Bienvenidos a Dietland» de Sarai Walker, «En un lugar solitario» de Dorothy B. Hughes., «Calypso» de David Sedaris, «Desaparición para expertos» de Holly Jackson y «Trilogía Illuminatus!» de Robert Anton Wilson y Robert Shea.    

Al final tendré que crear una wiki o un algo para que entren todos. Sin contar con que debería empezar a pensar en poner también los Sark de Plata y las otras dos categorías inventadas, el premio a No-Ficción Sark de No-Oro y el premio a libro en lengua inglesa Golden Sark. Porque esto cada vez queda más largo.

Aviso, también como casi todos los años, de que mis lecturas suelen determinarse por autores y escuderías, es más sencillo que lea algo de las editoriales pequeñas y medianas a que lo haga con lo que sacan PlanetaAlfaguara Anagrama. Vamos, que no pretendo engañar a nadie: No me he leído todo lo publicado ni de lejos. Dicho lo cuál y antes de entrar en los ganadores de este año vamos a repasar lo que han hecho los editores.

En cuanto a los libros…

Tras estos últimos años el de 2023 ha sido un año de reconstrucción. Puede que no estar en una librería -de momento, tengo los DMs abiertos- hubiera debido darme una nueva perspectiva. En realidad lo que más ha servido ha sido esa separación. Cuanto menos se tiene que ver con Lo de los Libros, mejor. Tantos movimientos desesperados para trepar y darse bombo, tanto mentir para conseguir migajas, tanto… Mejor lejos. Y seguir defendiendo a los lectores y a los libros. Porque, como habréis visto, siguen los Libros que Salen, y me he rendido a la evidencia de que la gente quiere leerse unos Recomendados cada cierto tiempo. En ellos está el mejor resumen posible que hacer de este año.

Desde la gran variedad en narrativa (con títulos destacados como Mala onda, Tu nombre o Amarilla) al gran momento del criminal sección Murder Mystery (como El Asesinato de Santa Claus o Asesinato en el Richelieu) a versiones ligeras modernas (ahí están Finlay Donovan o The Naturals) y la mucha variedad que hay, a como en el fantástico la ciencia ficción anda un poco perdida pero la fantasía va bien (en un año que nos ha traído tres libros de Ursula Vernon / T. Kingfisher, incluyendo su recién ganado Hugo) así como nombres conocidos y nombres inesperados y el terror va viento en popa (pensemos en Nuestras esposas bajo el mar, Mi corazón es una motosierra, Un payaso en el maizal o Muertos de segunda), variedad dentro de la no ficción (en la parte cultural, pero también en la histórica o deportiva, además de en la biográfica), un magnífico reparto en cómic (con títulos como Cosmoknights, la publicación finalmente de Mermaid Saga y la recuperación del western o el policíaco clásico o moderno), y un panorama en infantil y juvenil de lo más variado en el que entran desde los álbumes ilustrados a novelas (ahí está Tres golpes de suerte, por ejemplo). Cabe un poco de todo en los libros, caben libros ilustrados y ediciones distintas, libros de cocina y toda la variedad que se nos pueda ocurrir. Precisamente por eso cuando me pidieron que indicara de alguna manera el contenido queer pensé que tocaba tener su hueco entre los destacados de este año -quién sabe si habrá llegado para quedarse-. Porque, al final, todos son libros que merecen un empujón más para tener alguna oportunidad dentro de la enormísima cantidad que sale cada año. Y de los que tanto los Recomendados como los LqS semanales no son más que una pequeña selección siguiendo mis gustos y opiniones.

Así que ya está bien de tanto título y tanta cosa, ¡que tampoco habéis venido para que os aburra durante todo el día! Así que pasemos a lo que os interesa de verdad. ¡Los Sark de Oro! Y los ganadores son…


Los premios: El Sark de Oro Tv 2023

Hecho el repaso del año vamos a hablar un poco más de las dos series que han merecido los premios opinión de quien esto escribe. Así que lo que toca ahora es… ¡la explicación de todos los años!

Como cada año he de señalar que el criterio para el premio es tan sencillo o complicado como el mío propio. De entre todas las series nuevas que veo -es decir, que no me quedo solo en el piloto sino que continúo con ellas hasta su final de temporada o, como poco, su hiato de media temporada- elijo aquellas que más me han gustado. Como veis el único miembro del jurado con el que me tengo que poner de acuerdo soy yo. De modo que paso a indicar cuales son estos ganadores de tan simbólico galardón y cuáles han sido los motivos. (Y, por si alguien se lo pregunta, aquí están las listas de Sark de Plata y Oro Tv pasados. Desde que comenzó ElReceptor allá por 2009 en Libro de Notas hemos tenido Sark de Plata y Sark de Oro. Por orden de aparición los Sark de Plata han ido para: Misfits, Justified, Revenge, Bullet in the Face, Sleepy Hollow, Jane the Virgin, Agent Carter, Atlanta, Strong Woman Do Bong-soon, BUSTED!, Just Roll With It!, The Masked Singer, Home Before Dark, Vincenzo y  Dead End: Paranormal Park. Siguiendo ese mismo orden, los de Oro han recaído en: Better off Ted, Louie, SPY, Moone Boy, The Americans, Inside Nº.9, UnREAL, American Crime Story: The People v. O. J., Claws, Pose, Los Espooky, The Goes Wrong Show, Chucky y The Afterparty. ¡Mucho más organizadito ahora!)

Tras esta debida precaución vamos a ello. Venga el redoble.

Sark de Accésit ex aequo para…

Novela / Burn the House Down

¡Sí, este año tenemos un  doble accésit! Dos maneras diferentes y no diré que radicales pero desde luego sí buscando darle un giro a la clásica telenovela. En el primer caso, de la brasileña, desde una reimaginación meta que juega con las barreras de la realidad. En el segundo caso, de la japonesa, decidiendo apretar el acelerador para llegar más allá de lo que cualquiera pensaría que es razonable en este tipo de historias e incluir, además, un comentario sobre esas nuevas celebrities que son las influencers. Dos reinvenciones que bien valen el tiempo que se les dedique.

 

 

Sark de Plata Tv para…

Juice

Un huracán de serie sobre aceptar que se está creciendo, la evolución, el trabajo, la familia, las parejas. Capaz de comenzar internándose en la selva y terminar en el karaoke, y de hacernos dudar de cuánto de lo que vemos es real o es parte de la imaginación desbocada de su protagonista. ¡Y ese magnífico reparto en el que la mitad son familia! No sé si es aquello de ‘una serie generacional’, pero sí que espero que este espíritu imparable se le pegue un poco al resto de la programación.

 

Sark de Oro Tv para…

Deadloch

Mi afición por el murder mystery es más que conocida, como por la comedia. Y, pese a eso, no esperaba yo que esta fuera a ser mi elección del año cuando comencé a verla. Porque se nota que las autoras aún están un poco verdes y porque es deliberadamente abrasiva. Pero, claro, luego te das cuenta de que es buscado. De que lo que han decidido es espejar los comportamientos masculinos y femeninos de este tipo de obras. Que no se cortan en comentar sobre todos los lados, pero siendo bien conscientes de que no todos los lados son iguales ni merecen el mismo tratamiento. Y que pueden montar una historia casi entrañable con unos mimbres de lo más retorcido.

 Y, un año más, esto es todo. Ponemos el contador a cero, empiezo a apuntar cosas para los Pilotos Deathmatch y ya veremos dentro de un año con qué nos encontramos.


Repaso televisivo a 2023: El Sark de Oro Tv

Como pasa con los libros, este año el repaso a las novedades va a ser más sencillo gracias a que a los Pilotos Deathmatch One Shot para ir llevando al día las anotaciones y que luego se me escapen menos programas.

Una cosa curiosa es que este año han caído los pilotos… pero no solo de USA, en la que se ha notado claramente las huelgas de actores y guionistas a finales de año -en diciembre si se despistan no estrenan ni series- sino, incluso, comparado con ese 2013 que había sido la vez anterior en hacer el sumatorio. Si en aquel entonces hubo 186 series de USA y 109 de UK este 2023 hemos tenido 173 y 85.

Los datos de 2022 fueron 576 pilotos, de ellos 3 eran NZ, 10 CA, 20 AU, 105 UK y 274 USA. Además hay 164 Otros: AL 6, AR 5, BE 2, BR 14, CL 1, CO 5, CS 32, DI 2, EG 1, FI 1, FR 8, GA 1, HU 1, IN 7, IR 1, IT 10, JP 17, KE 1, KU 1, MX 10, NI 3, NO 1, PE 1, PB 1, PO 9, RU 1, SA 4, SI 1, SU 3, TA 4, TU 7, TW 2 y una unión Pan-Árabe 1.

Pues bien, en 2023 los datos dicen que he visto 535 pilotos, de ellos 6 eran NZ, 13 eran CA, 33 eran AU -es decir USA y UK caen, pero el resto suben-, 85 eran UK y 173 eran USA. 225 eran Otros. Una nueva subida frente al año pasado que demuestra tanto el impacto como la estrategia de contenido nacional ofrecido de manera global por los servicios de streaming. Pongamos también estos datos: AL 11, AR 8, AS 2, AU 1, BE 2, BR 19, CH 1, CO 5, CS 36, DI 1, FI 3, FR 10, ID 2, IN 31, IR 5, IT 8, JP 22, KW 1, LI 1, MX 21, NI 5, PO 5, PR 1, RU 1, SA 7, SU 3, TA 3, TU 5 y TW 4. Una subida más o menos ordenada en la que son los surcoreanos, indios, japoneses, mexicanos y brasileños quienes se llevan la parte del león con entre 19 y 36 pilotos. Recordemos que en el mundo anglo, tras USA y UK el siguiente era AU con 33 pilotos, así que ya vemos que esta estrategia globalizadora es algo más que boquilla. Como demuestra también que hubiera novedades de India y México todos los meses del año, y que a Japón y Corea solo les faltara un mes cada uno para lograrlo, y dos meses a Brasil.

Estoy convencido de que es esta subida de los ‘Otros’ de 164 a 225 lo que ha ayudado a subir el número de Síperos (48) y Síes (32) a estas 80 series recomendadas que suponen el 15% de los pilotos. Que os pueden parecer poco, pero ya os digo que estar más allá de lo notable no suele ser tan habitual en estas cosas.

La parte ¿mala? es que también hará un poco más extenso este resumen, aunque intentaré que no demasiado. Lo bueno es que la lista de recomendaciones de series de 2023 va a hacer más fácil -espero- repasar tanta serie, tanto nombre y tantos puntos compartidos. Ha sido un año ciertamente particular para la televisión, en el que nos hemos podido encontrar un poco de todo. Que es lo bueno. Lo empezamos con esa magnífica rareza que es Paul T. Goldman y lo acabamos con esa rareza que es Entitled. Entre medias hemos podido ver obras particulares como Queen of Oz, o la tremenda reinterpretación de Tom Jones, y también un nuevo intento de recuperar a los Muppets con The Muppets Mayhem, la serie de superhéroes costumbristas que es Extraordinary -con una magnífica y extraña interpretación de Luke Rollason– o formatos más dramáticos como Daisy Jones & the Six o telenovelescos como Contra las cuerdas. Y, por supuesto, siempre se cuela algo de no-ficción. En este caso el tremendo caos de Drag Me To Dinner.

Esta sería una buena introducción al año porque lo que hemos vivido después podría ir saliendo a partir de ahí, aunque añadiendo otro de los inesperados protagonistas: Las series de animación. Y es que hemos tenido un buen repaso en el que lo que más destaca es que Netflix parece haber encontrado un hueco en el que lograr que le funcionen cosas, por distintas entre sí que sean: De la brillante reivindicación de la rutina en tiempos inciertos que es Carol & The End of the World al estilo clásico pero rompedor de Blue Eye Samurai pasando por la inesperada revisión de Scott Pilgrim Takes Off, el café para muy cafeteros de Detective Conan: The Culprit Hanzawa, la recuperación y continuación en Akuma Kun o el despendole de Captain Laserhawk: A Blood Dragon Remix. En Netflix han tocado todo tipo de palos en animación este año y, sorprendentemente, han logrado resultado positivos de ellos. Bien es cierto que no son los únicos en beneficiarse. Apple ha sabido sacar desde obras para los más pequeños como Shape Island a las aventuras de Curses! o la entrañable Young Love. Y por fuera hemos visto como Disney sacaba la muy bonita Marvel’s Moon Girl and Devil Dinosaur y cómo HBO dejaba que Tartakovsky hiciera su Grandes Éxitos en Unicorn: Warriors Eternal. Así que quizá no tengan tantos nombres como otros apartados, pero sigue pareciéndome un éxito.

Algo parecido a lo que ocurre con las series juveniles, en las que es cierto que con alguna excepción, como pueden ser el humor de Bria Mack Gets a Life, la aproximación a los influencers de P#t@s redes sociales o a la música en VGLY, han predominado las investigaciones como Die drei!!! o Shelter, y el fantástico como en A Kind of Spark, aunque muchas veces también con investigaciones por medio como en School Spirits o Loockwood & Co., y también en cierta manera en Goosebumps. Un fantástico que no deja de lado otras posibilidades, por eso Dois Tempos habla también de influencers. Aunque debo reconocer que B.A.: O Futuro Está Morto puede haber sido la mayor sorpresa en lo que se cuenta y las mezclas que se hacen para contarlo dentro de este apartado.

En realidad es una de las líneas compartidas. También para algo más mayores hemos tenido todo tipo de obras de criminal o fantástico. Entre las últimas hemos tenido tanto más cercanas al terror de maneras muy diferentes -pero mucho- en Kyeongseongkeuricheo, The Burning Girls, The Origin: Madam Koi-Koi, The Village o Adhura. Pero también otras más cercanas a la ciencia ficción clásica como Beacon 23, a los viajes en el tiempo para hablar de las personas en Neoui Shigan Sokeuro, a un gótico juguetón en Entitled o esa extraña mezcla de géneros que parece buscar desmontar los superhéroes en I’m a Virgo. Por cierto, la que no sé bien dónde meter es One Piece.

Y de criminal, sobre todo de investigación, ¿qué os puedo contar? Quizá la que más haya dado de hablar haya sido Poker Face pero eso no significa, ni mucho menos, que haya sido la única. Hemos tenido una recuperación del thriller paranoide en Rabbit Hole, una historia retorcida de motivaciones homicidas en Obituary, o la espectacular revisión del true crime en The Following Events Are Based on a Pack of Lies. Por supuesto también se han transitado medios más tradicionales -un decir- en obras tan dispares como Culprits, Mrs. Sidhu Investigates, Hiphage, Wolf, High Desert, Seutilleo: Ilgop Gaeui Joseontongbo, Better o Vyooham. Más tradicionales aún son las recuperaciones, que de esas hemos tenido también algunas en Himssenyeoja gang Nam-soon o Justified: City Primeval. Y también hemos tenido giros en historias clásicas, desde los más particulares como en Boat Story a los que quizá recordemos de otras partes como en Informacja zwrotna, a nuevos puntos de vista en Scrublands, The Inheritance o Bay of Fires. Haciendo que a veces sea difícil saber dónde colocarlos entre lo clásico y lo moderno, como sucede con Blindspot. Y, por supuesto, siempre hay series que se quedan en extrañas posiciones. Como puede ser la parodia bélica -algo así- de C*A*U*G*H*T, el drama de desastre evitable en The Railway Men o ese punto de telenovela desatada con influencers -otra vez-, venganzas y algún muerto que es Selleobeuriti.

Aunque supongo que mis preferidas son las que han buscado una manera de hacer bandera de lo entrañable, lo amistoso y casi el buen rollo. Algo que vimos con -de entre todas las cosas- el regreso a principios de año de Night Court, pero que ha seguido mostrándose durante todo el año. A veces en obras más románticas como Crash Course in Romance, Irrésistible, Let’s Get Divorced o, incluso, Cǐ shí Cǐkè. Otras veces en obras que parecen románticas pero hablan de otros temas como Replacing Chef Chico o The Holiday Shift. Pero en muchos otros momentos en obras que, directamente, no se centran tanto en el componente romántico como en, digamos, el dramático como Angel Flight o The Makanai: Cooking for the Maiko House, o en el cómico como Glamorous. Y, a veces, llegan en obras completamente distintas aunque dentro de una tradición. Obras que se quedan en la memoria, como esa especie de comedia sobre salud mental y suicidio que es Totally, Completely Fine o esa mezcla de drama y cabaret sobre el SIDA en Australia de In Our Blood. Series muy potentes que nos demuestran las posibilidades de este medio. Y que podrían haber estado más alto si hiciera una lista al estilo clásico en lugar de esta mezcla de repaso y premios.

Así que ya está bien de dar vueltas y hablar de unos y otros y vamos a por aquello a por lo que venís. Digamos ya aquello de: Los ganadores de los Sark de Oro TV 2023 son…


¡Libros que Salen! Gurba, «Finlay Donovan: Una escritora de muerte», Macintyre y más.

¡Que entre la pila!

Un gran libro, muy divertido, sobre una mujer intentando sobrevivir a su divorcio y mantener activa su carrera como escritora que se encuentra en mitad de un enredo con asesinos a sueldo y cadáveres, entre el misterio y la comedia romántica, que nos lleva a una versión con más años de los libros de Janet Evanovich.

Mala onda de Myriam Gurba, ed. Tránsito

Aunque se podría hacer toda una defensa de que a Gurba hay que leerla en spanglish, que su prosa es ruda y deslenguada, es toda una alegría saber que va a estar disponible en español. Que vamos a poder leer estas historias sobre identidad, sobre raza, sobre política, sobre feminismo… sobre todas las cosas que hacen su día a día. En un discurso a favor de la maldad que en realidad tiene más de humor.

Los prisioneros de Colditz de Ben Macintyre, ed. Crítica

    

Tener nuevo libro de Macintyre siempre significa tener acceso a otra historia increíble. Aunque precisamente Colditz, que ha sido sujeto de series y juegos, parece que no tiene más que contar. Su relación con uno de los fundadores del SAS y la cantidad de historias que allí se ataron hacen sospechar que algo más habría. Y aquí estamos, para escucharla.

Mujeres y otros animales de Bonnie Jo Campbell, ed. Dirty Works

Un nuevo libro de relatos de Bonnie Jo Campbell, con toda la fuerza y supervivencia, resiliencia más allá del deber, que suelen demostrar sus personajes, puesto siempre a prueba por situaciones que las ponen al límite emocional y físico.

El papel pintado amarillo de Charlotte Perkins Gilman, ed. Alpha Decay

Nueva edición de El papel pintado amarillo en la que se recupera el clásico de Charlotte Perkins Gilman acompañándolo de una introducción de Maggie O’Farrell y de unos cuantos relatos más de la autora, que siempre está bien porque así no solo nos leemos el -magnífico- texto central de siempre.

Una infame conspiración en Bali de Shamini Flint, ed. Amok
Treinta y tres dientes de Collin Correrill, ed. Amok¡Vuelven los misterios de Amok! Dos nuevos casos para el Inspector Singh y el doctor Siri Paiboun, al primero lo mandan a Bali por un asunto de terrorismo pese a que él no sepa nada del tema, al segundo le toca ir a una conferencia de chamanes mientras la enfermera Dtui investiga unos cadáveres mutilados. ¡Y así seguimos con las investigaciones!

Asalto al Banco Central de Mar Padilla, ed. Libros del KO

En mayo de 1981, tres meses después del 23F, un grupo de personas armadas asaltaron el Banco Central de Barcelona usando como excusa la liberación de los detenidos durante el golpe de estado. Un suceso misterioso en el que se especuló que pudo ser desde un nuevo intento de desestabilización hasta un imaginativo atraco. Y por eso tenemos la investigación, con múltiples fuentes y  muchas contradicciones, que la autora ha reunido aquí, en la investigación de un asunto real que podría bien ser una película.

Corriente Cálida. Acumulad toda esperanza de VV.AA., ed. Levanta FuegoLa decisión de comenzar una revista sobre ecología, que explora los diferentes retos ecológicos pero lo que busca no es la frialdad de los datos sino la calidez de la esperanza de buscar una respuesta huyendo de catastrofismos y resignaciones, y lo hace con este primer número en el que se acumulan motivos para la esperanza. Motivos reales, puntos de vista distintos y maneras de lograr desmontar la narrativa del miedo y la pesadumbre.

Hiroshige y los caminos de Japón de Suso Mourelo con ilustraciones de Utagawa Hiroshige, ed. Quaterni

Centrado en los dibujos del autor clásico Utagawa Hiroshige y sus descripciones de viajes y paisajes, el autor prepara un libro -con ilustraciones- en las que se hace un viaje con ellos y también gracias a ellos, hablando tanto de la parte artística como de aquello que quería capturar, la belleza natural pero también aquel mundo.

Cielos rebeldes de Ann Sei Lin, ed. Salamandra

Monstruos de papel, ciudades flotantes y terrestres, movimientos en la corte, secretos, batallas y un trasfondo japonés. Una de esas reformulaciones actuales de obras.

Esa chica me vuelve loca de Kelly Quindlen, ed. Kakao Books

Jugadoras de baloncesto, animadoras, y más iteraciones de ambas. Pero lo que está de fondo en esta historia es la mezcla de enemies to lovers y de fake dating con un trasfondo queer. Porque las novelas juveniles románticas también pueden ir probando a actualizarse, claro.

Una obra de teatro, un grupo de amigos a los que se aproxima una joven solitaria, un campamento para montar la obra, desapariciones y extraños sucesos… Un thriller juvenil que es la nueva obra de la autora alemana que se aleja un poco de sus reformulaciones de los cuentos de hadas.

Una loba para un hechizo de Karah Sutton y Pauliina Hannuniemi, ed. Errata Naturae

Loba, niña, bruja… juntas para salvar el bosque en este libro ilustrado que recuerda a las centroeuropeas -al fin y al cabo está Baba Yaga por medio- que cuenta de una manera nueva una historia clásica.

SuperTata de Paul Linnet y Sue Hendra, ed. SM

En España ya tuvimos una SuperPatata, esta inglesa es distinta. Es una guardiana del supermercado que se encuentra con guisantes malvados y protege a verduras en apuros. Como siempre, para el disfrute infantil.

Súper Búho de Jean Jullien y Sean Taylor, ed. Pípala

Súper Búho es un maestro del disfraz que intenta cazar la cena, pero parece que siempre pasa algo. Y por eso van sufriendo distinto problemas, distintas peripecias divertidas e imaginativas y un dibujo muy sencillo.
Una tarta desaparecida, un niño embadurnado en dulce, y una explicación perfectamente plausible con una banda de pingüinos hambrientos. Una historia divertida de excusas y postres.

¡Frena, Mike! de Kelly Leigh Miller, ed. Jaguar

Mike no quiere descansar, le molesta tener que hacer la siesta o irse a dormir: ¡Tiene tanto por hacer! Pero, claro, no descansar hace que te agotes, te pongas de mal humor y… en fin, creo que tenemos todo el mundo claro de qué quiere hablar esta historia con unos dibujos expresivos y divertidos.

El gran Chris Haughton tiene nuevo libro, un homenaje a todas las madres a partir de la historia de una mamá pingüino que tiene que conseguir la cena pero, sobre todo, tiene que volver con su familia.

Nos leemos.


Las 13 mayores chifladuras del cine de terror de 2022

En esta época de repasos también podemos dejar por un momento de hablar de Lo Mejor o de Lo Peor para echar un vistazo a los Locurones. Películas que deciden ir más allá, para bien o para mal, y que por eso mismo merecen un recuerdo especial, porque romper con lo habitual es en muchas ocasiones la única manera de ofrecer sorpresas.

La de cosas que han cambiado en este año y no para bien. Con esta frase empezaba el año pasado, quién iba a creer que la cosa iría a peor. A saber cómo estamos -si es que estamos- el que viene. De momento seguimos con Canino en el recuerdo. Y ha salido esta lista -o lo que sea- en su fecha habitual, que es incluso más extraño. En realidad no creo que haya nadie que siga realmente la cosa esta de los locurones pero ya que el trabajo previo está más o menos hecho y que yo me lo paso bien… pues allá vamos.

No apostaba yo demasiado por la recuperación pero de nuevo ha mejorado. Así que aunque la de 2017 sigue en mi memoria -quizá solo ahí- como la mejor, y olvidados ya los bajones de la de 2016 o la de 2018,  la recuperación de la de 2019 y luego la de 2020 y  la de 2021 que era más de mantenimiento, quizá. Así que al llegar a esta de 2022 me he encontrado una sorpresa inesperada. Por un lado confirma un gran año de películas que abrazan el exceso, lo inesperado y la desopilancia. Por el otro… en realidad la mayoría tienden no tanto a la experimentación o la ruptura como a una cierta vivencia razonable con momentos de expansión o puntos de movimiento gracias a ellas. Algo que se nota especialmente en el lado oriental. O, mejor dicho, en su falta.

No sé si os he contado alguna vez cómo se hacen estas listas. Durante todo el año yo voy viendo películas y tomando notas de las que merecen por lo menos echarle un ojo, varias de las cuales acaban en el listado del año. (Esta vez como la mitad) Según se va acercando el final de año, para octubre, empiezo a hacer un ‘peinado’ de las películas que me falta, a revisar qué ha salido y que está previsto que salga y todo eso. Y las últimas semanas de diciembre, en las que como cualquier persona razonable necesito un mayor número de pelis de terror, acabo de redondearlo.

De ahí que haya una lista principal, una de posibles y una con la general, que acaba siendo prácticamente cinco listas.

Pues bien, no había ninguna de las asiáticas que estuviera en las dos primeras. Y no es que no las haya buenas, casi lo contrario. Bhool Bhulaiyaa 2, Phone Bhoot, Chuyện Ma Gần Nhà o Deyyamtho Sahajeevanam tienen partes más que notables. Pero mucha menos capacidad de sorprender. Y aunque sé que hay gente a la que le gustó y sorprendió Zhou -igual que hay a quien le gustó y sorprendió Terrifier 2– me temo que no comparto el entusiasmo. Pero bueno, eso no significa que no haya más.

Por ejemplo, Arthur, Malédiction tiene una historia más interesante fuera de la pantalla que dentro, aunque no sé quién podría haberse sorprendido. Children of Sin demostraba que se pueden hacer las cosas con las mejores intenciones -y con las vueltas del pan-. Y el número de producciones a las que todo parece darle igual menos el tema religioso, como la mezcla entre El código Da Vinci, las pelis de Marvel y… bueno. Esas cosas… que es The Devil Conspiracy. O como pasa con Hellbender. O con Hellhole.

Lo que sí que os puedo decir es que este año el puesto 13 ha estado reñido. La ¿comedia fantástica? The Loneliest Boy in the World podría haber entrado, con su extraño giro hacia Lo Amblin. También en el último momento el Adult Swim Yule Log estuvo cerca de entrar. Por lo menos unos quince minutos. Lo que pasa es que todas estas, por uno u otro motivo, son las que no han logrado entrar en la lista final de las 13. Así que mejor damos paso a ellas en lugar de seguir dándoos la chapa por aquí.

13 – WE’RE ALL GOING TO THE WORLD’S FAIR

Como decía antes, han sido muchas vueltas pero estar tirado en casa hablando con extraños por internete me temo que está lejos de poder considerarse una excentricidad. Hacer los challenges, notar cambios de opinión y discutir con gente… casi menos. Pero bueno, uno va viéndolo y -más allá de lo que se opine de los tiempo y los presupuestos- logra ser tan inquietante como… bueno… como es la vida en internete en general. Ya sabéis, lo único más siniestro que el creepypasta es el costumbrismo.

12 – ORPHAN: FIRST KILL

De esto que hay veces que uno no esperaba que los giros que le han buscado a esta película -que es, además, una precuela- para intentar superar el de la primera… Sin duda han estado medidos y pensados. Lo cierto es que hay varios momentos de brillante desvergüenza para que no sea una obra más. Sino… una evolución desbocada de las películas de Lifetime.

11 – THE KILLING TREE

Uno de nuestros clásicos de nuestra lista de final de año es ‘el objeto inusitado que intenta matarnos’. Y este año el más increíble de los objetos con los que nos hemos cruzado (y nos hemos cruzado incluso un globo) ha sido… ¡Un árbol de navidad! Ya, ya, sé que Treevenge iba de algo parecido. Pero esta por lo demás es una película clásica de venganza, más o menos slasher sobrenatural, pero la persona en cuestión -y sí, es una persona- vuelve como árbol pero también con los cables y las lucecitas. A ratos más Evil Dead, otros más película de criatura de SyFy,  pero podemos reconocerles los arrestos por su contribución a esta categoría.

10 – SHARK SIDE OF THE MOON

Otro clásico es la ‘peli de tiburón’. Que puede ser más o menos cutre, que siempre tiene competencia -este año hemos tenido también Sharkula– y que este año reconozco que es algo mejor de lo que estaba acostumbrado pero no mucho más razonable. Que, para mí, mucho mejor. Incluye estaciones espaciales variadas, criaturas lunares cuyo parecido con un tiburón es… digamos que discutible. Y un descarado uso del croma hasta para ir al baño. En fin, un ejemplo más de las películas de tiburones.

09 – HEADLESS HORSEMAN

No esperaba yo que una película de The Asylum llegara aquí, la verdad, de hecho, debería de mirar si algún año lo han metido. Pero esto es un nivel de pura desvergüenza que uno esperaría más en una producción de 1313. Porque cogen de esqueleto la historia de El Cuervo, roban el cartel de Motorista Fantasma, la ponen un Emoji de Calabaza de Halloween convirtiéndolo en un CGI como no se había visto usar desde Cougar Cult. Incluyendo el desparpajo.

08 – PAHANHAUTOJA

Sospecho que esto es algún tipo de metáfora propia de los países nórdicos o algo así, porque esta historia -un tanto asquerosilla, he de decir- que mezcla familias que buscan ser percibidas como perfectas y muchachas que encuentran huevos misteriosos parece debatirse entre ser una actualización de los cuentos clásicos, una reflexión sobre sinceramente no tengo muy claro si ellos mismos han decidido qué y una película de terror más o menos corporal. Supongo que todo depende de más o menos cómo se vea o entiendas, porque nada de esto le quita un cierto punto tierno.

07 – SAWED OFF

Lo bueno de esta película es que, al margen de su bajísimo presupuesto, parece una decisión por adaptar los modos y modelos de los Looney Tunes a la pantalla. Un triángulo amoroso, unas ‘fin de semana de caza’ y dos amigos que acaban en un círculos casi infinito -bueno, al menos bastante largo- de asesinatos sucesivos. No es que tenga mucha trama, fondo o sentido -al fin y al cabo aquí lo importante es el estacazo y tentetieso- pero al menos esto último lo convierte en, digamos, una decisión.

06 – THE HAUNTING OF THE TOWER OF LONDON

Una cosa que no esperaba yo era encontrarme este año con dos personas a las que llamar Discípulo aventajado de David DeCoteau. Pero aquí estamos. En este caso con Charlie Steeds y su Dark Temple, una persona que parece ir probando todos los sabores del terror que aquí decidió hacer una de la Hammer. Y precisamente ese exceso que tantas veces se encontraba en aquellas se las ha traído a una trama completamente desbocada, con Ricardo III de fondo y con un giro en las clásicas escenas de torturas.  Vista desde fuera podría parecer una película normal de hace unas décadas… hasta que uno se da cuenta de lo diferente con el contexto y de las cosas que hacen. A ver por dónde sigue y hasta dónde tira.

05 – EXPLOITED

El otro Discípulo aventajado de David DeCoteau es… bueno, no sé si el director Jon Abrahams o el guionista Anthony Del Negro, pero sí que os puedo decir que este Exploited es como si alguien hubiera aprovechado el éxito de los slashers de misterio de finales de los ’90s  para hacer una versión de webcams y desparrame en el que uno puede encontrarse con un payaso haciendo malabares con dildos y que sea contextualmente razonable. Bueno, todo lo razonables que pueden ser estas cosas. El misterio lo es menos y lo de más pero, sobre todo, es la excusa para el juego de disfraces, agresiones y verbenas que se traen. El tráiler -que han escondido porque, bueno, la película es como es- son dos minutos de destripe. Así que casi mejor ponérsela sin saber e ir descubriendo esta mutación desmelenada de una película de Lifetime que Lifetime jamás podría emitir en su canal.

04 – MADELINES

A veces la falta de dinero, o las tramas que parecen pensadas para una serie y acaban en una película, pueden ser un problema. Y aquí lo son, pero logra hacer que algo funcione la pura capacidad de la idea que mezcla viajes en el tiempo, bucles, asesinatos y una unidad de tiempo y luego que aprovecha todo lo anterior con humor y algo de fantasía para traernos este triunfo de las ganas sobre los medios.

03 – SOMETHING IN THE DIRT

Un ejemplo de cine de confinamiento, con dos creadores especializados en estas lides que hacen un juego de conspiranoia -que también es humo y espejos- para pasar del low-fi a la buddy comedy o los momentos de thriller. Es un poco más sencillo de vivirlo que de explicarlo. Pero tampoco demasiado.

02 – RAZZENNEST

Esto podría haber sido un capítulo de Inside Nº9, de hecho es posible que lo fuera, pero la decisión de que las imágenes vayan por un lado, la pista de audiocomentario por otro, las referencia a la Guerra de los 30 Años, y los metacomentarios. Es curioso cómo algo puede parecer a la vez tan vanguardista y tan cotidiano. Supongo que porque a ratos puede parecer también una evolución del radioteatro y los protectores de pantalla.

01 – GLORIOUS

Y el paso más allá. Una especie de comedia del absurdo con un mínimo en todo: localización, personajes, acción. Y, sin embargo, es casi lo contrario, porque las dudas y reflexiones de una persona que acaba de sufrir una ruptura amorosa, se mete en el baño de una estación de servicio y empieza a recibir… comentarios y peticiones por parte de un glory hole. Con la voz de JK Simmons. También hay dioses antiguos, algún tentáculo y varias lluvias de sangre. ¿Qué menos podemos pedir para empezar bien el año? Lástima que no optaran por un final que fuera incluso más… festivo.

¡Hasta aquí por este año! Espero para el próximo poder presentar si no más, al menos sí mejores propuestas, poder hablar de un despiporre generalizado y ver si esta tendencia de estrenos en salas sigue. Y, por supuesto, el descargo de responsabilidad habitual. Estas son las mías, supongo que para otros habrá películas que me haya dejado (pongamos Vampfather, que para algo se le notan las ganas de ser considerada merecedora de ser considerada este tipo de película) así que os animo a comprobar que realmente son de 2022 y compartirlas aquí. Y ahora ya, ¡a brindar por un 2023 de Locurón! [Pero dentro de un orden, que vaya racha de años llevamos]