¡Libros que Salen! McMurtry, «Entre los muertos», Kingfisher y más

¡Que entre la pila!

La Jornada del Muerto de Larry McMurtry, ed. Valdemar

Volvemos a los mundos de Lonesome Dove, aunque esta vez Valdemar ha decidido saltar a la tercera novela del ciclo de Larry McMurtry… Aunque fuera por cronología interna la primera, al ofrecernos las primeras aventuras de Woodrow F. Call y Augustus McCrae en una versión de la Expedición texana a Santa Fe. Por supuesto también aparecerán versiones de algunas caras que conoceremos luego. Así que esto es, una continuación por si alguien se le hizo corto Lonesome Dove.

Entre los muertos de Stanisław Lem, ed. Impedimenta

Para los lectores de El hospital de la transfiguración serán buenas noticias saber que los escritos biográficos de Lem siguen adelante. Esta vez con los años más duros de la ocupación nazi de Polonia. Y sí, eso significa múltiples episodios oscuros que el autor tuvo que poner por escrito y que durante muchos años han permanecido sin reedición.

Mago menor de T. Kingfisher, ed. Gran Travesía

Que alegría ver que a Océano Gran Travesía le están funcionando los libros de Kingfisher / Ursula Vernon. Cualquier día empieza a pedir traducciones originales al castellano. Esta vez toca otro de los juveniles, con un joven mago bienintencionado y su armadillo mascota que tienen que lograr que vuelva a llover en su pueblo. Pero, claro, es que él solo conoce tres hechizos, y no parecen muy útiles. Por suerte lo que le falta de poder lo compensa con buenas intenciones, así que hará todo lo posible por cumplir su misión, incluso aunque eso signifique que le sangre la nariz cuando intenta convocar elementales. O, peor aún, que esos elementales le den un pañuelo y una palmadita en la espalda. Y su armadillo se ría. ¡Lo importante es buscar una solución!

Muerte en El Cairo de Erica Ruth Neubauer, ed. Maeva

Lo bueno de que haya una especie de intento de que funcione el ‘cozy crime’ es que vamos teniendo suficiente variedad. Así que esta vez toca Egipto -claro- en los 20s, con una joven viuda, una tía molesta, un banquero misterioso y el típico asesinato que lleva a una joven a tener que demostrar su inocencia. Y a una autora a ganar el Premio Agatha.

Asmodeo de Rita Indiana, ed. Periférica

Por extraño que suene, Indiana nos trae una comedia demoníaca. Un demonio que va perdiendo el poder intenta dejar atrás al rockero que le llevaba para ocupar otro cuerpo, pero las maquinaciones de ángeles y demonios no serán sencillo, más cuando se encuentran en el Santo Domingo en 1992, en una época que podría parecer tanto un drama como una farsa, y que sirve a su autora para mostrarnos un pedazo de historia en la que Balaguer aún mandaba y en su sombra cabía también la de Trujillo.

Al otro lado de Can Xue, ed. Aristas Martínez

Seguimos en racha con Can Xue (eterna candidata al Nobel blablabla) y aquí hay otro de sus libros de relatos, con una mirada propia que redescubre lugares cotidianos y una naturaleza propia, con una versión propia del fantástico en la que el lengua, la arquitectura o las mutaciones y las fantasmagorías. Una obra siempre interesante.

Lo que ellos dicen o nada de Annie Ernaux, ed. Cabaret Voltaire

Nuevo libro -nuevo en cuanto a edición en España, que el libro es de 1977-  de la premio Nobel Ernaux en el que seguimos a una adolescente que se encuentra en crisis sin que haya habido un cambio exterior, pero con muchos cambios interiores: dudas, desesperanza, irrealidad y hastío. Algo que no sabe bien cómo navegar o gobernar.

Diario de un asesinato (Los cazadores de antigüedades) de C.L. Miller, ed. Roca EditorialEl auge de los Cozy Crime nos trae estas cosas, veremos qué tal sale pero aquí hay un lanzamiento de primera novela que localiza la acción -bueno, en realidad es más el trabajo desde el que las protagonistas se mueven- en una tienda de antigüedades regentadas por una tía y su sobrina. Como esta es la primera entrega tenemos un poco de cada de lo más habitual: Una herencia inesperada, un regreso al pueblecito originario, una presentación de personajes, un misterio en el pasado de la protagonista… Y luego ya lo esperable: Una muerte misteriosa, una investigación necesaria y un entorno en apariencia apacible en el que nada es lo que parece y, muy probablemente, tampoco lo es nadie.

Look What You Made Me Do de Kat Mckenna, ed. Tendencias

El fandom y lo fandom es un tema siempre interesante, en este caso usando como eje central a Taylor Swift. Con ella en el centro aprovecha para hablar de para hablar de la historia del fandom, de su terminología, de sus expresiones culturales y sus luchas. Lo hace, por supuesto, desde un punto de vista menos analítico que positivo porque, al final, esto está pensado más para fans que para fanstudies. Pero supongo que un primer acercamiento ya es acercarse.

La mansión de las pesadillas (Antología de relatos sobre casas encantadas) de VV.AA., ed. Valdemar

Vuelve Valdemar a sus antologías temáticas, esta vez con las casas encantadas como centro y, por supuesto, una selección de textos sacados de otras de las obras que han ido publicando la editorial.

Kafiristán de Rudyard Kipling, ed. Aventuras Literarias

Una decisión ciertamente curiosa, en tanto en cuanto esta región del actual Afganistán no parece precisamente un destino muy turístico. Pero precisamente lo interesante de los libros es cómo pueden hacer interesantes los mapas de lugares a los que quizá no irías en persona, permitiéndonos seguir esta historia que logra ser imperialista y colonizadora, pero también justo lo contrario al mostrar sus propias contradicciones. Una historia que podemos seguir desde el sillón con este bello mapa.

Mary “Noticias” y otras heroínas de los tebeos para niñas. (1940-1970) de Guillem Medina, ed. Diábolo

Un recorrido histórico por todos esos tebeos ‘para niñas’ que aunque en su mayoría eran historias de amor también ofrecían, al menos a veces, aventuras y viajes con periodistas o azafatas. Una obra muy ilustrada y, por supuesto, con un apartado bibliográfico importante. Para que pueda consultarlo la persona interesada en la historia del medio, la que quiera recordar aquella época o la que quiera escribir sobre ello.

No confíes en Asher Hall de Myriam M. Lejardi, ed. Crossbooks

Pruebas, giros, dinero y… romance. Un poco de todo eso es lo que Lejardi nos trae esta vez, con dos personas dentro de un reality que les ha prometido un premio fabuloso y que cada una de ellas quiere por un motivo propio. Con tantos retos por delante la duda es si lo mejor o lo peor sería enamorarse. Y es que aunque el romance dentro de un reality sea ya casi un género en sí mismo con más de un centenar de títulos, siempre hay hueco para un giro más.

La gran farsa de la Torre del Vigía (3, Cata tras la pista) de Hanna Peck, ed. Pijama Books

Parece que el primer volúmen de esta serie ha tenido el suficiente éxito como para que la editorial decidiera darse prisa en publicar el resto de lo que estaba disponible. Así que esta semana tenemos la tercera entrega después de que sacaran la segunda la pasada. En esta tercera aventura la joven Cata está de excursión al periódico… ¡pero hay algo que no está bien! Erratas, titulares vergonzosos y olor a basura. ¡Claramente es un caso de boicot y no el capitalismo! Así que la joven Cata tiene que ponerse a investigar porque… ¡Todos son sospechosos!

El enigma del laboratorio secreto (6, ¡Resuelve el misterio!)de Lauren Mazinger, ed. Molino

Aquí seguimos, con esta colección llegando ya a su sexto libro. Con lo mismo de siempre: Una trama general, una mezcla de decisiones que tomar y de enigmas que resolver, y un tamaño que explica que a los que le interesen estas historias de detectives ‘interactivas’ tiene entretenimiento para un buen rato.

Eyeshield 21 de Riichiro Inagaki y Yusuke Murata, ed. Planeta Cómic

No esperaba yo que este manga se publicara en España, pero aquí estamos. Una obra de competición deportiva (un spokon, vamos) en el que las tribulaciones de un equipo de fútbol americano, con su humor y sus absurdeces, siguen a un protagonista muy veloz para ofrecer una obra divertida que fue un éxito en Japón… hace como veinte años.

Al final de Silvia Nanclares y Miguel Brieva, ed. Kókinos

A partir de algo muy sencillo -una niña se olvida de las llaves de su casa- comienza un viaje que puede ser distinto en cada ocasión, tanto por las trayectorias como todos los detalles que se van viendo en las imágenes.

¿De quién es esta caca? de Danielle McLean, ed. Timun Mas

Hay veces que no soy capaz de superar la labor que hacen los profesionales, gente que logra que hable de libros de los que no tenía intención de hablar. Pero claro: «A los más pequeños les fascina todo lo que tenga que ver con la caca. Pero más todavía si pueden tocarla. Este libro tiene una caca 3D hecha de espuma y llena de purpurina que tanto adultos como pequeños no dejarán de apretar y les mantendrá atentos durante la lectura. Un elemento muy agradable al tacto y hasta un poco adictivo para adultos y peques por igual ;).»

Cinco ratoncitos de María Girón, ed. Kalandraka

Un cuento rítmico, divertido, de ir restando y sumando personajes mientras un grupo de ratoncitos salen de su madriguera a buscar comida.

Nos leemos.


¡Libros que Salen! Langan, «La reina de las bandidas», Brooks y más

Primero los amigos:

Venta Marcelino. 100 años en el puerto de Los Cotos (1924-2024) de VV.AA., ed. Desnivel

Siempre digo que a los amigos hay que cuidarlos, y algo así es lo que han debido de pensar en la Venta Marcelino que ha decidido celebrar su centenario con un libro en el que hay, sí, ilustraciones y, claro, historia de la venta. Pero, sobre todo, hay una decisión consciente de ceder la palabra. Porque tras la introducción y el contexto se cede a los trabajadores y los parroquianos (sean guadarramistas, montañeros, naturalistas, meteorólogos, o lo que sean) un espacio para que hablen sobre la Venta. Para que cuenten sus recuerdos, para que expliquen anécdotas, para que den datos de interés… En definitiva, para que cada uno aporte la faceta que decida, ayudando a montar algo que acaba siendo menos puzzle que bola de discoteca en la celebración de este centenario.

¡Que entre la pila!

Bocadáver y otras autobiografías de John Langan, ed. La Biblioteca de Carfax

Vuelve John Langan tras El Pescador, y lo hace con algo en apariencia distinto -esta vez se trata de una serie de relatos en lugar de una novela- pero que lleva -y guarda- el estilo propio de Langan para las historias. Así que a tope.

La reina de las bandidas de Parini Shroff, ed. RBA

 

Un hombre desaparece, su mujer no hace nada por desmentir los rumores de que ella lo mató. Al fin y al cabo, en una aldea rural de La India puede tener su parte buena. Hasta el punto de cuando una vecina pide ayuda para deshacerse de su marido se ponen en marcha un efecto dominó que afectará la vida de la aldea. O, al menos, de sus mujeres.

Maud Martha de Gwendolyn Brooks, ed. Los Aciertos

Ganadora del Pulitzer gracias a su poesía, Gwendolyn Brooks es una autora con un punto de vista lírico. Así que era de esperar que en esta novela nos hable de una niña que se cría en el South Side de Chicago en los años cuarenta, con sus partes malas pero también con otras -como los dientes de león- que la llenan de luz. Una mirada a lo cotidiano de una vida a la que el racismo, la pobreza o la desigualdad -las desigualdades- no pudieron arrebatar ni la rabia ni la belleza.

Amor de invierno de Han Suyin, ed. Tránsito

Publicada originalmente en los sesenta pero ambientado en los cuarenta, en un Londres gris y desapacible, contando una historia de amor -y mucho más- entre dos mujeres, estudiantes de zoología, bajo las bombas y en mitad de una pasión entre la ansiedad y el juego. Con enorme intensidad, claro.

Al final de la oscuridad de Sequoia Nagamatsu, ed. Nocturna

Con una muy particular construcción, en la que el cambio en la humanidad tras la aparición de un virus ártico modifica las cosas, pero que no sigue una narración típica sino que va contando historias, viñetas y, sobre todo, personajes. Personas que cambian, que buscan, que tienen que adaptarse. Desde el fantástico como idea central, pero casi más dentro del drama casi cotidiano.

Desaparecida en Santorini de Vivian Conroy, ed. HarperCollins

Tras Misterio en la Provenza volvemos con Miss Atalanta Ashford en una nueva aventura, esta vez cuando le piden investigar una muerte en una isla griega. Pero las cosas siempre pueden empeorar, porque parece que alguien la está vigilando. Así que esta es la nueva historia tranquila de asesinatos que nos ofrecen.

Duro como el agua de Yan Lianke, ed. Automática

La revolución cultural china convertida en telón de fondo de una aventura erótica, dos revolucionarios, cada uno con su vida, que mezclan las actividades, incluyendo un túnel pensado para apoyar la revolución que usan para… otras cosas. Y de ahí, al drama sobre el poder, el amor, el deseo y los impulsos.

Sostener la nota de David Remnick, ed. Debate

Nuevo libro de Remnick, esta vez con ensayos sobre algunas personas del mundo de la música. Que siendo Remnick como es -y quien es- se trata de unos chavales que están empezando: Leonard Cohen, Keith Richards, Paul McCartney, Mavis Staples y Aretha Franklin, Patti Smith… En fin, una vez estamos advertidos (No creo que sorprendidos) de por dónde van los tiros podemos decidir, porque la escritura de Remnick sigue siendo la que ya conocemos.

Palabras amables y una pistola cargada (Autobiografía de un delincuente profesional) de Noel Razor Smith, ed. Sajalín

¿Qué hay en la vida -real- de un atracador de bancos? Pues al principio está la policía, esa que acusó injustamente y torturó al protagonista de esta autobiografía. Algo que sirvió para que un sistema penitenciario deshumanizado le convirtiera en parte de esos ‘malvados’ que salieron de una juventud problemática y se vieron seducidos por las emociones de la vida criminal.

El club de Mary Shelley de Goldy Moldavsky, ed. La Esfera Azul

Un colegio pijo, un grupo de chavales igual de desmadrados, un club secreto… Nada que no conozcamos de series de televisión. Aunque aquí estamos más cerca de Pretty Little Liars que de Gossip Girl, porque las situaciones son un poco más extremas. Y es que cuando tu club se centra en leyendas urbanas y películas de terror y sus participantes se retan entre sí a extrañas pruebas es posible que no puedas permitirte perder. Porque en el mundo real no sirven las reglas de supervivencia.

La leyenda del Destello Plateado (2, Cata tras la pista) de Hanna Peck, ed. Pijama Books

Parece que el primer volúmen de esta serie ha tenido el suficiente éxito como para que la editorial decidiera darse prisa en publicar el resto de lo que estaba disponible. Así que esta semana tenemos la segunda entrega y la que viene la tercera. En este caso tenemos una aventura en la selva en la que nuestra protagonista encontrará, por supuesto, nuevos misterios a los que enfrentarse.

A bailar (1, La fabulosa mansión Marinski) de María Menéndez-Ponte y Verónica Álvarez, ed. SM

Un grupo de chicas (y chicos) reciben una invitación para la selección para acceder a una escuela de baile. En este primer número se conocen -claro- y comienzan a conocer más sobre esta particular academia de baile.

Terapia para dinosaurios de @dinosaurcouch, ed. Lunwerg
Filosofía para dinosaurios de @dinosaurcouch, ed. Lunwerg

Los cómics de los autores Dinosaurcouch llegan al papel en España en una edición… en una edición de Lunwerg. La selección y todo lo demás… pues ya veremos. Pero supongo que habrá gente a la que le apetezca.

Karen y la foto de fin de curso (5, Hermana pequeña, pequeña canguro) basado en la novela de Ann M. Martin adaptación a cargo de Katy Farina, ed. Maeva

Cinco cómics para más-jóvenes-lectores-que-los-otros, y esta vez a Karen le toca ponerse gafas. Pero resulta que hay un chico que se mete con ella, y además se acerca la foto para el colegio. Así que parece que estamos acercándonos a una nueva decisión. O lección. O algo.

Hex Vet. Veteribrujas de Sam Davies, ed. Astronave

Gatos de bruja, cerdos voladores, dragones resfriados… ¡También los animales mágicos se ponen enfermos! Para cuidar de ellos están las veteribrujas, y cuando la doctora y el enfermero los aprendices se quedan a cargo de la clínica. ¡Y siempre pasa algo! Precisamente por eso tenemos este encantador cómic, con dibujos alegres que saben sacar lo mejor de una línea clara que apuesta por la expresividad.

Espachurrados de Michelle Mee Nutter y Megan Wagner Lloyd, ed. Maeva

Tras hablar de las mascotas -y mucho más- con Alergias esta vez Michelle Mee Nutter y Megan Wagner Lloyd nos ofrecen la historia de una joven en una gran familia con siete hijos, tantos que hace que se sienta sin espacio, sin tranquilidad y sin… nada. Pero tiene planes para lograr su propia habitación. Y también tiene que hacer trabajos en el instituto, hablar con las amigas y… Espera, ¿qué es eso de que lo mismo hay una mudanza en ciernes? Así que ahí tenemos de nuevo otro de esos cómics infantiles sobre la familia, la amistad y las cosas que suceden mientras estás creciendo.

Súper Simona de Thibault Guichon-Laurier y Jess Pauwels, ed. SM

Simona tiene poderes, y una misión. ¡Salvar el planeta Tierra! La contaminación llega por todas partes, así que en estos álbumes ilustrado veremos cómo intenta lograrlo, con humor y unos magníficos dibujos.

Polilla y el camino a la isla de Bea Gregores, ed. Antela

Una joven polilla, con unas alas un tanto extrañas, la falta de una familia propia y la decisión de investigar, de atravesar el bosque y descubrir a sus habitantes, toda una aventura con el descubrimiento, la naturaleza y un magnífico dibujo en este cómic infantil.

El ratón Ramón de Yayo Kawamura, ed. SM

La autora de Pepe y Mila nos ofrece un nuevo personaje con un magnífico dibujo, y aventuras pequeñas y cotidianas para peques. Y con solapas, claro.

La gran aventura del libro de Stéphanie Vernet y Camille de Cussac, Coco Books

Un original libro en el que se nos cuentan los distintos procesos y profesionales que intervienen desde que los autores tienen la idea hasta que llega al lector, explicando muchas de las manos que trabajan en él, de las decisiones que se toman en cuanto a su edición y diseño, y de la cantidad de gente que hace falta para que salga adelante. Lo hace, además, con unas ilustraciones divertidas y coloristas para realzar y clarificar una historia haciéndola menos aburrida.

Nos leemos.


Estamos llegando a un punto en el que la reflexión sobre el true crime -y los podcasts sobre ellos- va enrollándose sobre si mismo. En esta tendencia podríamos incluir a Bodkin (USA), que es una producción estadounidense -al menos sobre el papel- pero en la que está muy claro que han decidido emplear a ingleses para montarla y a irlandeses para interpretar y grabar. Excepto Will Forte, claro. La historia de una periodista de investigación que tras un ‘desafortunado incidente’ es relegada a echar una mano a un podcaster que quiere hacer una historia sobre true crime en Irlanda. Que, por supuesto, sirve para seguir el misterio central, pero también para mostrar los dos estilos diferentes -ella como perro de presa al que no le importa nada en nombre de La Verdad, él como una persona a la que lo que más le importa es La Historia (y Los Sentimientos… que puede sacar de esa Narrativa)- sin una finalidad realmente romántica tanto como, precisamente, de choque de estilos. El reparto lo completa una joven documentalista del mismo periódico de ella que está allí como apoyo pero que claramente va a ver cambiado su mundo y, por supuesto, la gente de ese pueblecito que está -claro- lleno de secretos y de personajes excéntricos. Luego ya los toques de comedia y blablabla. Hay cosas apreciables aquí, aunque lo cierto es que da la sensación de montar mucho barullo y demasiadas tramas para contar una historia que quizá no necesitaba de 7 capítulos. Pero bueno, eso también es una historia de nuestro tiempo.

Hay series que te llevan a recordar, por ejemplo con Dark Matter (USA) he estado un rato intentando recordar si ya la había visto antes o si estaba basada en un libro que ya había leído o qué. Un tipo en una línea temporal que parece ‘meh’ se encuentra con algo así como un cambio de multiverso a otra en la que ha triunfado en su trabajo pero no tiene familia. Así que esa debe de ser la mala. Porque, a su vez, la persona de ese otro universo está ahora en el suyo. Así que no deja de ser la clásica historia de dobles -más o menos malvados- y enfrentamientos y blablabla. Pero contada en mucho más tiempo del que ese punto de partida necesitaba. A estas alturas uno pensaría que lo de los Universos Alternativos estaría un tanto polvoriento y, por tanto, necesitado de un meneo. Más aún teniendo en cuenta que Counterpart cerró hace 5 años. Pero bueno, supongo que Apple ha pasado de querer ser HBO a querer ser la CW con sus series canadienses. Con la racha que llevan tampoco diré que sea lo peor.

Curiosa esta Heroneun Anibnidaman (O) (CS), o 히어로는 아닙니다만 o Una familia atípica o…, que parece salida de algún Webtoon porque sigue también la idea de Familia con Poderes a la que le Pasan Cosas. En este caso es que… los han perdido. Por las cosas de la vida y por la evolución de los asuntos. Por insomnio, por depresión, por engordar (suspiro), por lo que sea. Al menos hasta que aparece una joven que tiene pinta de tener su propia agenda en todo esto. A partir de ahí la típica mezcla surcoreana de romance, aventurillas y gente con más-o-menos-poderes. Pues bueno, pues vale.

En una semana en la que Maxton Hall parecía la serie poblada por más idiotas llega Kimler Geldi Kimler Geçti (O) (TU) , o Thank You, Next o Gracias, ¿el siguiente? o…, a arrebatarle el título. Porque, claro, al menos la alemana tiene la excusa de que sus protagonistas son adolescentes. Pero en esta… en esta tenemos treintañeros con aspecto de cuarentañeros y comportamientos que ni los veinteañeros. Una abogada se acaba de ‘separar’ de su pareja, conoce a un cocinero buenorro y siente algo con el marido del que una de sus clientas se está separando. Su grupo de familia y amigos no es mucho mejor. Aunque supongo que las pintas de chuloputascastigador del marido en proceso de divorcio -y el hecho de que, en fin, ES LA ABOGADA DE LA MUJER QUE SE ESTÁ DIVORCIANDO DE ÉL POR BUENOS MOTIVOS- ayudan en algo a que sea incapaz de ver esta serie -que incluye diálogos como «Ha dicho que te va a demandar por la custodia del perro»- sin llevarme las manos a la cabeza.

Se sabe que Maxton Hall (O) (AL) es una telenovela romántica juvenil moderna porque más allá de los asuntos habituales -como que los actores tengan más de veinte años, o cierta alergia a llevar ropa- son todos tontísimos y salidísimos. Y ese es el centro real de la historia. En teoría esto va de una muchachita de clase baja que descubre algo que no debería, haciendo que se fije en ella el clásico señor torturado de clase alta que quiere que ella no lo cuente. Por algún motivo (que son tontísimos) la táctica de él para lograrlo es de las que haría que cualquiera decidiera que mejor contarlo antes que seguir soportándole, pero debido a que ella tiene sus propias ideas (o su ausencia, en realidad, porque son tontísimos) decide tirar para delante. Además ella es una muy trabajadora joven con una meta académica clara y él es la estrella del equipo de… quiddich, lacrosse o uno de esos deportes inventados para los libros. En fin, ¿podría ser más obvio? Total, que esto tendrá, seguro, un público. Un público al que, sospecho, le guste gritarle a la pantalla. Y que, definitivamente, no soy yo.


¡Libros que Salen! Fremlin, «Crímenes pregonados», Emezi y más

¡Que entre la pila!

Las horas antes del amanecer de Celia Fremlin, ed. Alba

En tiempos Celia Fremlin era una autora conocida, cierto que más entre la crítica -que la comparaba con Highsmith o Jackson– que con el público. No sé cómo andará ahora mismo su recuerdo. Entonces (hace años ya, diría) vio publicados tanto libros de misterio como de terror. De entre ellas esta Las horas antes del alba es la que más éxito tuvo, premio Edgar a mejor novela y toda la pesca, una obra que examina desde un punto de visto psicológico, casi irónico y bastante social las dudas que asaltan a una joven madre a la que tanto su hijo recién nacido como el asfixiante contexto familiar (su marido es un cretino, en el mejor de los casos) y social parecen estar llevando al límite. Tanto por el trasfondo y lo que cuenta de la falta de reparto de cuidados como por las posibilidades casi góticas estamos ante una magnífica novela, y pese a la exposición de su resolución o a la portada -se me hace raro decir algo así de la colección Rara Avis, pero alguna vez tenía que pasar- merece ser recuperada, recordada y celebrada. Comenzando por esa magnífica frase inicial: «Daría cualquier cosa -cualquiera- por una noche de sueño.»

Para Senthuran de Akwaeke Emezi, ed. Consonni

Nueva obra de Emezi en la que le autore crea una suerte de autobiografía a través de la correspondencia con amistades, amantes o familiares, explicando su historia como escritore tanto como las alegrías y dificultades de los distintos tipos de relaciones con los que ha vivido.

Crímenes pregonados de Rebeca Martín, ed. Contraseña

Una peculiar obra en la que se habla de ese antecedente de lo que ahora se llama ‘true crime’ que siempre ha existido, pero centrándose en -como indica su subtítulo- causas célebres españolas de los siglos XVIII y XIX. En aquel entonces contados alrededor del fuego, pero no por ello menos notable: los crímenes de Romasanta, los asesinatos de maridos, mujeres, amantes, e incluso infantidicios. Nombres como el Crimen de Castillo o el caso del Pintor Luna, historias tan famosas que autores como Emilia Pardo Bazán se hicieron eco de ellas, obras que pasaron no solo a ser motivo de comentario y discusión sino a pertenecer al acervo popular. De ellas y de esa relación no tan lejana ni tan cercana es de lo que habla este libro.

Una detective con olfato de Krista Davis, ed. Alma
Una espía muy real de Rhys Bowen, ed. Alma
Punto letal de Sally Goldenbaum, ed. Alma

Continúa la sartenada de la colección de Cozy Crime de Alma, ¡aunque esta vez no han puesto ninguno de cocina! Tres colecciones nuevas, que parece que están a ver si pescan, son las que empiezan esta vez.

En Un detective con olfato de Krista Davis, nos encontramos que la autora de Asesinato a las finas hierbas (parte de la serie que en inglés se conoce como Domestic Diva) pasa a presentar una historia con perros y gatos (en inglés la serie conocida como Paws & Claws).
A Ryhs Bowen le toca, comenzando por Una espía muy real (de la saga conocida en inglés como Royal Spyness), el doblete de novela histórica y con realeza, porque será una prima pobre del rey Enrique V la que a principios de los 30 se meta en líos.
Finalmente, en Punto letal le toca a Sally Goldenbaum presentarnos lo que en inglés se conoce como ​The Seaside Knitters Mystery Series, con un club de costura -de tejer, no de bordar ni de otras posibilidades que, sin duda, se os han pasado por la cabeza- que se encuentran resolviendo asesinatos.
Así que ya veis, Alma no ceja en el empeño de sacar series a ver qué les funciona.

Insomnio de AA.VV., ed. Duomo
Espectros de Vernon Lee, ed. Duomo

Continúa la edición de las colección Tales of the Weird -aquí llamada Dark Tales– de la British Library con esta otra antología Insomnio que, visto lo visto, no deja de ser la otra mitad no editada del Glimpses of the Unknown: Lost Ghost Stories que no aparecía en Nocturno, igual que Espectros trae lo que Presencias se dejaba fuera de A phantom lover and other dark tales de Vernon Lee. Es indudable que dividir las antologías y vender dos libros donde había uno resulta más provechoso económicamente. No sé yo hasta qué punto es buena idea cuando el lector se entera, eso sí.

Retorno a Little Summerford de Reginald Arkell, ed. Periférica

Reginald Arkell es conocido sobre todo por ese Recuerdos de un jardinero inglés que publicó también Periférica y que nos cuenta la vida sencilla de un jardinero encantador. Esta vez se trata de un joven que acaba casi por casualidad como actor de éxito en el teatro de Londres. A ver si logra estar a la altura.

Los vigilantes de A.M. Shine, ed. Nocturna

Nocturna ha decidido interesarse por este libro, no necesariamente porque vaya a ser película, en el que una mujer se encuentra en un extraño bosque, corriendo hacia un bunker de cristal, rodeada de extraños seres que la observan, buscando crear una tensión a partir de esos hechos.

Los mitos japoneses de Joshua Friedman, ed. Folioscopio

Un repaso a las leyendas y mitos japoneses, desde aquellas primeras historias fundacionales a las historias medievales sobrenaturales a algunas creaciones más modernas y urbanas, estableciendo un patrón tanto como una continuación entre unas y otras. Y, siendo de la editorial que es, si no os fiais porque el autor tenga un nombre que no parezca asiático siempre podéis esperar que el aparatado ilustrado esté a la altura.

EnamorADA de Clara Cortés, Ed. Fandom Books

Ada es una Little Miss Perfect, con sus padres y amigos siempre fijándose en ella… Pero ella se fija en otra persona, aunque no sabe qué es lo que puede pasar. A partir de eso una obra sobre el amor, la amistad, la felicidad y… la perfección. Una novela gráfica de la bien conocida escritora Clara Cortés nos traerá todo esto.

¡Yahho Japón! de éva offredo, ed. Libros del Zorro Rojo

Creadoras de fuegos artificiales, artesanas de las cometas o de los fideos soba, estudiosas del musgo de los bosques, areneras, luchadoras de sumo, artistas de la reparación, creadoras de objetos inesperados… Ocho mujeres japonesas distintas, originales, a veces hasta sorprendentes, a medio camino entre lo tradicional y el momento actual. En una obra infantil muy ilustrada para pasar un rato divertido aprendiendo más sobre oficios en los que quizá nunca habías pensado y de un país que nunca parece acabarse.

El río de Julie Doucet, ed. Fulgencio Pimentel

Normalmente se dice que Doucet es una leyenda del cómic. Es cierto. Pero aquí intenta -o parece que intenta- algo distinto, una vuelta a un cómic underground del que se había alejado y que tiene una parte tanto memorialista como centrada en esa línea sucia incluso para hablar de un lance amoroso. Una magnífica noticia, sea como sea. (Y 23 € por 144 páginas ni siquiera es lo más bárbaro que veremos este año)

Los rebeldes del Oasis de Lucie Deroin, ed. Bang

Tras el éxito de sus cómics infantiles de la serie Roberto y sus amigos, Lucie Deroin nos ofrece aquí una obra para algo más de edad, con un trasfondo complejo y reflexivo aunque con su habitual estilo de dibujo naïf. Esta vez para hablarnos de un grupo de animales que ante la pasividad humana para salvar La Tierra huyeron a otro planeta. Solo que una humana fue llevada en secreto y ahora el grupo de pioneros se encuentra enfrentado, roto, ante la decisión de qué hacer con la niña y de si hay que hacerlo pensando que los humanos se merecen lo que les pasa o si existirá un posible futuro en la Tierra.

El viento en los sauces de Kenneth Grahame en adaptación al cómic por Michel Plessix, ed. Nuevo Nueve Editores

Álbum de gran formato en el que nos encontramos con una versión en cómic del libro de Grahame, quizá alguien pudiera ver la anterior edición hace dos décadas en una pequeña editorial, pero como no creo que fuera lo habitual os animo a echarle un ojo al dibujo y la composición la que intentan recrear la obra.

El medusabús de Su-Hyun Lee, ed. Picarona

Un estupendo álbum ilustrado que cumple varias funciones, por un lado es una encantadora historia sobre una medusa que trabaja como autobús hasta que le dicen que no es lo suficientemente rápida. Eso la lleva a acabar visitando las profundidades oceánicas y encontrando una nueva manera de ser útil. Además, durante la historia, tendremos la oportunidad de conocer más y mejor a los habitantes tanto de las profundidades como de zonas más superficiales, y aprender más sobre el océano. A lo que podemos sumar, además, el encantador y humorístico dibujo de Su-Hyun Lee.

Lúa de Marianna Copo, ed. Juventud
Lúa es una bombilla. Y no cualquier bombilla. La bombilla de un trastero que se pasa a oscuras la mayor parte del tiempo. Algo que puede ser bastante aburrido… al menos hasta que deciden usarla para un farol y pasa a vivir aventuras y viajes que le ayudarán a comprender que muchas veces son las experiencias y recuerdos, lo que vemos de familiar en lo extraño, lo que nos ayudan en nuestras aburridas rutinas. Todo ello con unos dibujos sencillos pero con humor.

Nos leemos.


Por algún motivo algún surcoreano ha decidido que Mentiroso Compulsivo era una película que había que recuperar, y es cierto que en este Bimileun Eobseo (O) (CS), o 비밀은 없어 o Frankly Speaking, no será hasta los últimos diez minutos que se pusieran a ello. Antes de eso tenemos la vida de un presentador de telenoticias y una más interesante confluencia con uno de esos reality-concursos suyos que mezclan pruebas en parte deportivas y la necesidad de mostrar química y blablabla. La verdad es que me estaba gustando esa primera parte y, de momento, solo tolero la segunda -casi tanto como esos momentos Ally McBeal que me hacen sospechar que el noventerismo es fuerte aquí-, pero al menos le daré un par de episodios más a ver por dónde nos lleva. (Más allá de la obvia trama romántica, claro).

Chico conoce chica, chico se enamora de chica, chica resulta ser parte de una polícula poliamorosa y ahora él tiene que adaptarse pese a ser bastante antiguo. De ahí sale Felices los 6 (O) (AR) que podría haber sido una película española de los… bueno, del año pasado, para qué mentirnos. No, espera, de 2021, que es cuando Fernando Colomo hizo la suya. Y el resultado es notablemente similar. O, al menos, esa idea de ‘Oh, cielos, cómo voy a poder YO que soy blablabla’. En fin, el punto de partida es el mismo, supongo que el de llegada vendrá a ser alguna versión de ‘todo el mundo es bueno’, no sé cómo de insufrible para con la idea de que la pareja es propiedad.

La Comedia Francesa del Año, Fiasco (O) (FR) , es un ejemplo perfecto de ‘lo que su propio nombre indica’. Todo esto de ‘tipo que quiere hacer su primera película pero todo sale mal’ con formato de falso documental necesitaría, al menos, de una intención o una ejecución. Pero, no solo no hay ninguna de las dos, además se reboza en lo patético como si eso fuera a hacer gracia. Yo entiendo que los franceses tienen sus cosas, pero esto es espantoso.

A veces es difícil saber si algo es más pretencioso o rancio, sobre todo cuando la idea es denunciar los problemas de alguien pero sin darle la posibilidad de que cuenten ellos su historia, solo faltaría, a ver si van a saber ellos más que un señor blanco. De ahí historias como esta The Green Veil (USA), que se supone que es la carte de presentación del nuevo sitio de streaming The Network, en parte porque el susodicho blanco es uno de los impulsores de la misma. Y si esto es lo que nos vamos a encontrar estamos aviados. Porque aquí con la excusa de hablarnos de la manera en la que el gobierno americano oprimía a sus minorías, en este caso con una historia en la que la desaparición de una familia de nativos americanos se trató como una abducción alienígena -De manera literal-, acaba convertido en lo de siempre: Recreación de época, sexo y violencia (y violencia sexual) como forma de demostrar lo serios que somos, y en cuanto te descuidas la historia pasa a ser la de algún blanco que estaba por ahí. En fin, un desastre. Pero por lo menos les doy la razón en algo: Me ha dejado clarísimo lo que nos espera en The Network.

A veces parece que cuando se dice ‘una superproducción histórica’ acaban todos con lo mismo. Mira que habrá historias en la historia, pero aquí estamos. Heeramandi: The Diamond Bazaar (O) (IN) comienza la serie con la venta de un bebé. Supongo que porque hay cosas que nunca cambian. Ah, y el ahora casi-obligatorio patrioterismo de baratillo en las producciones indias es contra los ingleses. Que es una forma sencilla de que a nadie le parezca mal del todo. A partir de ahí seguimos con una casa de ‘cortesanas’ para lo que parece un Grandes Relatos de los que mantener de fondo mientras echas la siesta el fin de semana. Gran gasto en ambientación y trajes, mucho menos en actuación, no digamos ya en guion (a ratos podría ser tranquilamente… no un Falcon Crest, menos Luna de lobos y más El Secreto de Puenteviejo, porque aunque le pongas seda… bueno, ya sabéis cómo va) pero al menos tiene números musicales. Supongo.

No se veía tal cantidad de estrellas detrás y delante de las cámara para adaptar a Tom Wolfe desde La Hoguera de las Vanidades. El resultado de A Man in Full (USA) es similar. Bueno, lo otro era una película -así que por lo menos duraba menos- y tenía más sentido del humor. A veces incluso de manera premeditada. Pero supongo que a partir de cierta edad o formación habrá algo bueno que decir de ella. Todo es proponérselo, supongo.

Es… peculiar lo que pueden decidir sacar como serie en Netflix. Por ejemplo en Postcards (O) (NI)  tenemos a una madre y su hijo. Adultos ambos, claro. Ella es del tipo… viuda con opiniones, digamos. Viuda metomentodo, incluso. Viuda fiestera, también. El joven tiene la decisión de triunfar como… bailarín, actor, algo… El asunto es que se encuentran separados y en este piloto vemos un poco como son sus vidas -fundamentalmente la de ella- y nos encontramos también con un diagnóstico médico. Solo que en lugar de unirles o lo que sea el diagnóstico hace que ella se vaya de Nigeria a La India. Y él, por otros motivos, también. Así que es de presuponer que lo que veremos será uno de esos melodramas familiares en los que se irá cruzando y descruzando gente. Un estilo de obra un tanto anticuado pero… supongo que efectivo para su público. Que, me temo, no soy yo.


Parece que volvemos a las minis-minis, porque este Shardlake (UK) -el apellido del protagonista, parece que aquí han decidido no pillarse los dedos poniendo el título del primer libro y luego teniendo que cargarlo ante posibles temporadas posteriores- adapta la novela histórica y de misterio de C.J. Sansom Dissolution, o como se la conoció en España: El gallo negro. En tiempos de Cromwell un abogado es enviado a investigar una muerte misteriosa en un monasterio. Por supuesto es inevitable que nos acordemos de El nombre de la rosa pese a la clara distancia en intenciones y logros entre ambas obras, y quizá los cuatro episodios que duda podrían haber sido dos. Pero, por lo demás, es un misterio aceptable de esos que ponen un personaje central inteligente pero con defectos físicos acompañado (una variación respecto al libro que también nos habla de las ganas de que esto sea una serie de minis, meten al acompañante que estaría desde el segundo en lugar del que aparecía en el primero) de un personaje más fuerte y atlético, dado al conflicto físico tanto como a discutir con el protagonista. Pues bueno, para unas pocas horas está bien. Quizá para la siguiente temporada los señores de Disney hayan logrado suficiente dinero como para que las luces estén encendidas.

Parece que el que Israel esté cometiendo genocidio ha servido para que todo el mundo se ponga a recordar cuando eran los judíos, sionistas o no, los que lo sufrían. De ahí que esta semana le toque a The Tattooist of Auschwitz (UK), una insufrible pieza histórica carente de cualquier originalidad, interés o valor en el que se nos cuenta una historia genérica ‘con algunas licencias’. En fin.

Ocurre una cosa curiosa con esta T · P Bon (O) (JP), y es que se basa en un manga de Fujiko · F · Fujio, el dúo compuesto por Hiroshi Fujimoto y Motoo Abiko, responsables para el imaginario colectivo sobre todo de Doraemon pero que hicieron, claro, más obras. Como es el caso de esta que nos ocupa, sobre un colegial mediocre que acaba trabajando en una agencia que vela por la seguridad temporal. Así que viajes en el tiempo, divulgación histórica y esas cosas. Intentando, en la mayor parte, que el estilo de animación recuerde precisamente al de tiempos pretéritos -al fin y al cabo es un manga que salió entre 1978 y 1986- pero al que traiciona de cuando en cuando su propia decisión de hacer escenas espectaculares con animación por ordenador que, dentro de este cuadro, quedan fuera del todo de sentido y situación, como un pegote. Quitando eso, una historia bastante clásica que cuenta como punto a favor con que los personajes no son tan insufribles como los del gato cósmico.

Normalmente FX sabe lo que se hace, por eso es más extraño The Veil (USA), un aburridísimo más-de-lo-mismo de espías y anti-islamismo con media docena de ‘estrellas’ teóricas intentando llevas adelante una serie tan insulsa que he tenido que mirar si no era un reestreno.


¡Libros que Salen! Heeyung, «Bailando la Diversidad», Hämäläinen y más

¡Que entre la pila!

La herencia de Eun Heeyung, ed. Hwarang

Años después de que EmeCe -la argentina, no la de España- publicara en español El regalo del ave, nos encontramos con que la editorial Hwarang -igualmente argentina- vuelve a recuperar los relatos de esta notable autora surcoreana. Con su particular visión a la realidad cotidiana y sus problemas, siempre dispuesta a mostrar las contradicciones y también a reírse de ellas, en una contradicción propia porque muestra un humor afilado y cínico mientras intenta apostar por el amor y la esperanza.

Bailando la diversidad de VV.AA., ed. Bartlebooth

A partir de una experiencia colectiva, en la que se ahondaba en la necesidad de mostrar y montar espacios en los que la diversidad corporal (tanto desde un punto de vista de fuera de la normatividad física como sexual, aunque quiero creer que habrá incluso más puntos posibles) ofreciendo esa metáfora del baile como punto de encuentro para diversos textos y participaciones.

Continente indígena de Pekka Hämäläinen, ed. Desperta Ferro

El autor de El Imperio Comanche vuelve a ser publicado en España algo más de una década más tarde con otro libro que cuenta y examina la forma en la que se organizaban las diferentes agrupaciones indígenas antes de la llegada de los colonizadores. Cómo siguieron viviendo, se encontraron con ellos y, por supuesto, lucharon. Y toda la evolución hasta el momento actual en el que pese a todas las barrabasadas de los ingleses, estadounidenses o canadienses -el resto también claro: españoles, franceses, holandeses…, pero ya sabéis- siguen quedando aún. Así que si os apetecen unas seiscientas páginas de historia… esta es la vuestra.

El museo de Owen King, ed. Plaza & Janés

Para quien necesite leer algo de algún King, que sepa que va a salir el nuevo libro de Owen. Radicales, investigadores universitarios, museos con extrañas figuras y realidades aterradoras sobre la oscuridad en medio de un clima de reacción que va llevando a la protagonista a los límites entre mundos.

Cuatro ojos de Rex Ogle y Dave Valeza, ed. Andana

Uno de esos cómics sobre los cambios que llegan con la adolescencia. Porque a nuestro protagonista le pasa un poco de todo: Su mejor amigo le está dejando de lado, no ha pegado el estirón como los demás, además de eso los problemas económicos de su madre divorciada o sus fricciones con su padrastro y hermanastro, ¡y, además, le mandan ponerse gafas! Pero con eso y todo, a veces la situación complicada y la sensación no saber quién eres y cuál es tu camino solo significa que tienes que ponerte a buscarlo.

El libro que te lee la mente de Marianna Coppo, ed. Andana

Siempre parece que queda aún algo que se puede hacer, nuevo y viejo a la vez, con los libros. Por ejemplo, revisar un antiguo libro de magia para actualizarlo para las jóvenes generaciones. El funcionamiento es sencillo, el libro presenta unas ‘butacas’ de 4 filas y 4 columnas, con 16 personajes distintos en ellas, y pide al lector que escoja uno y diga en qué fila está, hace un intermedio y al volver están los personajes en otras butacas, así que tienen que escoger fila de nuevo, y con solo eso… ¡el conejo mago adivina qué personaje era! Tan sencillo como eso, ni más ni menos.

Nos leemos.


En una semana como esta hasta se agradecen series como Briganti (O) (IT), que está más cerca de aquellos ‘grandes relatos’ italianos -casi eurotrash– que del cine de época que podría haber sido. Con una mezcla de estilos cercana tanto a la telenovela como al bandolerismo de Curro Jiménez, esta historia de un tesoro, un país y un grupo de personajes metidos en una serie de líos, que a ratos se acerca al spaghetti-western y otras al exploit turbio de Robin Hood, logra ofrecer algo que, a fuerza de tener mil partes de otras gentes, logra ser lo suficientemente único. Una ensaladilla de momentos y referencias, normalmente tan excesivo y disparatado que parece pensado para una larga tarde de domingo en la que estás haciendo otras cosas y, de cuando en cuando, dices… Espera, ¿qué? Algo es algo.

Por todas las veces que digo que no soy el público objetivo de algo hay ocasiones en las que lo soy claramente, otra cosa es que luego me ponga la serie en sí y resulte que tampoco. Esta vez me ha pasado con Dead Boy Detectives (USA), que en teoría tiene detectives juveniles y fantástico, pero a la que le pesa mucho más una mezcla particular: La necesidad de alardear y, a la vez, la decisión de contenerse. Es algo completamente ridículo, claro, sobre todo porque no sabes si se están conteniendo de verdad -el clásico ‘no me dejéis que ya sabéis cómo me pongo’– o es que en realidad no hay más. Que es lo que tiene pinta. Parece mentira que Netflix hiciera a penas el año pasado Lockwood & Co., mucho mejor serie que esta, y no haya sido capaz no de repetirlo sino de tomar notas de lo que funcionaba. Por contra, parecen haber tomado nota de la aparición de sus personajes principales en Doom Patrol -la serie de Warner– para… empeorarlo en lo posible. No solo la relación entre los protagonistas -a  un tiempo histriónica y ridícula, más que conmovedora o sentida- y del otro una creación y diseño que parece de un canal canadiense aunque se tome a sí misma como una producción británica. Así que, gota a gota, va sacándome tanto de que me interese la historia o los personajes como de que me de lo mismo nada de lo que estoy viendo. No tengo interés ya ni por saber en qué cobran estos dos o para qué quieren esos emolumentos. Con que no me den la barrila con que la van a cancelar y hay que salvarla me conformo.

No tengo claro cuál será el trato que Netflix haya logrado para esta Destiny (O) (JP) pero probablemente ellos tampoco. En cualquier caso el primer capítulo, y no tengo intención de ver más, nos pone a un grupo de amigos en la universidad. Un grupo que se nos explica su formación y es completamente ridícula. Pero teniendo en cuenta que los actores están más cerca de los 40s que de los 20s no tengo yo muy claro en qué universitarios están pensado. En cualquier caso parece que nos meten dos intrigas criminales, uno sobre el padre de la protagonista, otro sobre algo sucedido en esos años universitarios que ha cambiado la relación del grupo. Lo primero no parece importarle ni a ella, lo segundo tarda TANTO en ponerse en marcha que para cuando lo hace resulta una chorradita en la que no hay muchas opciones y, sobre todo, no puede dar más lo mismo. Es una lástima porque sobre el papel tenía potencial, pero una vez visto no me interesa ni leerme la resolución en la wikipedia.

Dios sabe qué habrá liado Netflix o a qué extraño acuerdo habrá llegado, porque de esta serie no veo trailer ni en Netflix
Una de esas series juveniles de siempre, este Dil Dosti Dilemma (O) (IN) que entiendo es algo como El Dilema de la Amistad nos presenta a tres amigas-muy-amigas cada una con sus problemas propios: Una es una pija clasista insoportable, la otra se ha fijado en un chico que no le hace caso (y que es el hermano de algo así como las reinas del instituto) y la tercera… no sé… sus padres no demuestran afecto o algo. De entre estas tres lo más importante será la primera, pero iremos viendo también a las otras dos. El centro de la historieta es que la primera iba a irse de vacaciones a Canadá, pero se porta tan mal con su abuela -que es una mujer de vida humilde pero mucho corazón, o algo así- que sus padres deciden castigarla a que se vaya con ella -y su abuelo, claro- a pasar esas vacaciones. Como esto es una serie juvenil tenemos también a un chaval del barrio que claramente se va a convertir en novio o lo que sea de ella -la protagonista, no de la abuela. Aunque hubiera sido más interesante- y también que ella decide mentir a sus amigas -¡oh!- y seguir haciéndoles creer que está en Canadá. Total, que podemos imaginar los líos amorosos, los líos de amistad y el Aprender una Valiosa Lección. Pues bueno, no soy el público pero alguien lo será.

No tengo muy claro qué es este I Dina Händer (O) (SU) o Deliver Me o lo que sea. ¿Es un drama sobre los peligros de la Industria Criminal, sobre los peligros de la Infancia, sobre las víctimas colaterales? Desde luego no parece nada que desentonaría en el Lifetime de los noventa.  Excepto porque aquellos lo contaban en 90 minutos. En fin, una serie aburrida y reiterativa que tira de todos los lugares comunes y los más explotados de los trucos para lograr, más que nada, un aburrido sermón.

Uno pensaría que a estas alturas montar un culebrón sobre una familia de ricos y poderosos debería de ser sencillo, pero Fukuro to Yobareta Otoko (O) (JP) oフクロウと呼ばれた男 o House of the Owl, deja claro que hace falta cierto mérito. Porque, de lo contrario, habría salido mejor. Un patriarca que conduce la familia con mano dura y sin escrúpulos, el hijo más joven, lleno de recursos pero bondadosos, y toda una serie de familiares entre medias, y de empleados, y de conexiones políticas y financieras, en un piloto en el que es cierto que en todo momento está pasando algo, pero no es menos cierto que no parezca tener tensión ni utilidad real más que para apagar el fuego del momento, como si alguien hubiera decidido montar un resumen semanal de una telenovela diaria y ese apelotamiento y bandazos de los conflictos sirviera antes para mostrarnos las costuras que para otra cosa.

Más brío demuestra la igualmente llena de idas y venidas Jibaejong (O) (CS), o 지배종 o Blood Free o lo que sea, que parece más el inicio de una idea para una serie que una serie en sí. Una empresa alimentaria que comenzó creando réplicas de piel y se ha pasado a la réplica de carne, y a su alrededor una serie de conspiraciones. El problema es que no parece tener muy claro qué hacer con eso, igual que no tienen muy claro si la empresa es buena o mala, o para dónde tirar con todos los personajes que nos han presentado. Sí que tienen claro que van a montar algo de lío amoroso entre el nuevo guardaespaldas -con un pasado y motivaciones propias- y la directora de la empresa. Todo eso después de un extenso piloto en el que, como decía, no dejan de pasar cosas. Pero muchas veces con menos orden y concierto del que debería para dar la sensación de que tienen algo concreto en mente y no simplemente ir tirando a ver qué sale. Y, con eso y todo, aquí sí que consiguen que pasen cosas con un mínimo de interés y crear algunos momentos de tensión. Pero está verde, está muy verde aún.

De entre todas las novedades de la semana, y vaya semana ha sido, probablemente Jongmalui Babo (O) (CS), o 종말의 바보 o Goodbye Earth o …, sea la peor. Una extensísima duración para un piloto que parte de una idea -un meteorito se dirige hacia la tierra y probablemente acabe con la mayoría de la vida humana- que tiene dos problemas de partida. El primero es que tras una pandemia la mitad de las cosas que hacen no parecen realistas. Por ejemplo, que no les estén obligando a trabajar hasta el último día. El segundo, y casi peor, es que en este mismo Netflix hará seis meses tuvimos una magnífica serie animada que partía de EXACTAMENTE LA MISMA IDEA. Todo lo que ​Carol & The End of The World hacía magníficamente bien desde un piloto que con sus problemas y todo demostraba que se podía abordar el asunto y tirar para delante aquí pasa a ser un incidir en las mismas ideas y mostrar una histeria colectiva que ni siquiera en los momentos más obvios -los ‘negacionistas’ del meteorito- logran superar a la primera, que de nuevo lo hizo mejor. Así que lo que nos queda es una serie excesivamente larga, reiterativa y sin una trama interesante en la que queramos algo distinto de que caiga de una vez el meteorito.

Cómo estará la cosa para que probablemente sea esta Knuckles (USA) la mejor serie de la semana. No por méritos propios tanto como por deméritos del resto. Bueno, es cierto que Red Eye podría disputárselo y que Jibaejong o Briganti tienen sus momentos. Pero lo importante es que en Knuckles saben lo que quieren, saben cómo hacerlo y saben de quién tirar. Así que tenemos una aventurilla para el sector infantil/ adolescente y luego para más mayores una historieta cómic de humor de la incomodidad, Presupongo que para los que crecieran en los noventa jugando a estos juegos. Mucho de lo que vemos parece de manera directa o de manera paródica una referencia a aquellos años y sus películas -de hecho, es casi imposible no pensar en el Kingpin de los Farrelly tanto como en las escenas de bolos de El Gran Lebowsky. Dos grupos que aparentemente no podrían estar más separados demográficamente pero que está claro que se complementan en su puerilidad. Y aunque estoy claramente lejos de ser el público de cualquiera de las dos opciones resulta agradable en toda esta semana ver una serie que lo tiene tan claro.

Nuestra otra contendiente a serie de la semana es Red Eye (UK), que sigue esta extraña tendencia de intriga aérea en la que parece que estamos, pero lo hace como los thrillers británicos hacen. Comenzando por una historia contada a medias y pasando a una situación de presión, en parte dentro del avión, en parte fuera. En su contra está el inevitable armazón de Una Gran Conspiración, pero se ve que es lo que toca ahora, como el Hijack de Idris Elba. Con la diferencia de que aquí -de momento, ya veremos- no parece que vayamos a tener un secuestro aéreo, sino a un tipo que afirma ser inocente de un crimen por el que el gobierno chino (bbrrrrr brrrr malvados comunistas brrrr) le quiere de vuelta. Por supuesto los británicos hacen todo lo que les piden en el movimiento menos británico que he visto en una de estas series en siglos. Ante USA aún me lo creería, ¿pero ante China? En fin, al menos eso sirve para montar nuestro punto de partida, con una policía de Londres de padre chino acompañándole en el viaje. Y, por supuesto, toda una serie de extrañas, sospechosas o directamente exageradas situaciones. No vayas a no darte cuenta. También hay alguna nota con los participantes del vuelo, supongo que porque el género de la catástrofe aérea así lo requiere, supongo que para poder meter algún giro con alguno de ellos. En resumen, que incluso pese a esa necesidad de que detrás de todo haya una megaconspiración está claro que los británicos tienen suficientes tablas para montar una de estas y le podamos dar, al menos, el beneficio de la duda.


Presupongo que alguien mandó la idea para The Red King (AU) con un ¿qué os parece si montamos The Wicked Man pero es una serie? Por supuesto también tendrían que cambiar alguna cosa -mínima- pero el resto está ahí. Excepto, bueno, todas las canciones folk que convertían a la primera en casi un musical. El asunto es que a partir de darse uno cuenta de las más que obvias similitudes deja de preguntarse cómo avanzará la historia para preguntarse en qué se parecerá o se dejará de parecer a esta. Más aún cuando alguno de los cambios ya los realizó la versión de Nic Cage -aunque de momento no hay abejas a la vista- y no parece que tengan intención tampoco de innovar mucho, dado que es un mus tan claramente visto. En fin, decisiones.

No sé si este Swift Street (AU) busca algún tipo de público juvenil o, simplemente, que ya nos las hemos visto demasiadas veces con este tipo de series, pero lo cierto es que parece un poco desubicada en una trama general de drama criminal pero con una protagonista juvenil, casi una pícara, en su centro. El resultado es tan blando como uno podría esperar, sin tener muy claro por dónde tirar y con la historia entre hija y padre -y la deuda de este último- en el centro. Supongo que es un problema del piloto y quiero creer que en sucesivos capítulos estarán más centrados, pero lo cierto es que no me ha dicho gran cosa y lo que más gracia me ha hecho es que al final aparezca un resumen de la deuda como si fuera esto 2 Broke Girls.

Otra para la que no tengo nada bueno que decir. Espero que Wondeopul Woldeu (O) (CS), o 원더풀 월드 o Wonderful World o etc, pase de este piloto cuanto antes a algo realmente interesante, porque tenemos una hora para contarnos lo que podría haber sido una secuencia inicial de menos de veinte minutos y pasar al tema real de la serie… es mucho esperar. Más aún cuando no sabemos qué es lo que nos van a contar, ni lo que quieren hacer. Y no por falta de tiempo. Vale, la protagonista es profesora y autora superventas, tiene un hijo y un marido y se quieren, un tipo (al azar, parece) atropella al niño y ella ve cómo la justicia no cumple su papel. Pues bueno. No hay mucho crecimiento posible para la historia y todo el inicio de la misma sobraba. Estoy dispuesto a creerme que una mujer tiene éxito y ama a su familia sin tener que dedicarle media hora. En fin, yo qué sé, cada semana me sorprendo más con este tipo de decisiones que toman las cadenas. Menos mal que el número de series es limitado.


¡Libros que Salen! Ferris, «Niños de la calle», Prichard y más

¡Que entre la pila!

Lo que más me gusta son los monstruos 2 de Emil Ferris, ed. Reservoir Books

Efectivamente, la continuación de ese extraño tocho en el que, como su autora dice, las cosas no venían de una en una para hablar de un único tema, porque la vida no es así, continúa desde donde lo dejó. Así que ya podemos ir marcando en el calendario a ver con qué nos encontramos ahora.

Niños de la calle de Nguyễn Phan Quế Mai, ed. AdNovelas

Tras la estupenda El canto de las montañas volvemos a encontrarnos con Nguyễn Phan Quế Mai en una nueva historia que mira al pasado vietnamita para comprender su presente, con un inicio en la guerra, en la que vemos a las chicas de bar y a los hijos que los soldados dejaban atrás, y cómo, décadas después, algunos estadounidenses regresaban para intentar hacer frente a lo que les sucedió allí, igual que alguno de esos niños, ya crecidos, decidían buscar a sus padres. Historias humanas, de personas a las que la guerra les pasó por encima y para la que resulta complicado encontrar puntos comunes y demasiado fácil distanciarse por la etnia, generaciones, culturas o idioma.

Una noche de luna de Caradog Prichard, ed. Muñeca Infinita

Quizá la novelística galesa no sea muy conocida (aunque sí que lo sean Kingsley Amis o Roald Dahl) pero la historia que este novelista galés nos trae, sobre un pueblo minero con trabajo, hambre y religión, pero también con un grupo de niños que van a pasar a ser adultos y que aún en la magia, lírica y naturaleza. Una historia que mezcla luz y oscuridad para contar con una prosa propia y un particular sentido del humor algo que podría haber sido autobiográfico.

El familiar de Leigh Bardugo, ed. Hidra

Cuando uno (yo) escucha hablar de una novela de fantasía ambientada en el Siglo de Oro lo primero que hace no es pensar que vaya a haberlo escrito uno de los nombres importantes de la actualidad (lo primero es temerse lo peor), pero aquí estamos. Con Leigh Bardugo, autora de la bilogía de Seis de Cuervos entre otras (muchas) cosas, nos encontramos con la historia de una sirvienta que hace pequeños milagros, de su señora decidida a explotarlos, de Antonio Pérez que busca una ventaja para recuperar el favor del rey tras el desastre de la Armada Invencible, y de… la Inquisición. Porque la sirvienta tiene un secreto que guarda, entre videntes y charlatanes, y que es más peligroso que sus poderes. Su sangre judía. Sí, uno nunca sabe por dónde van a salir los giros, pero aquí estamos.

Enseñar comunidad. Una pedagogía de la esperanza de bell hooks, ed. Bellaterra

Siempre es bueno ver más libros de hooks publicarse. Y si se publican con la intención de animar a la esperanza, de hablar de la manera en la que se puede construir comunidad, aplicarla y ampliarla en la enseñanza y salirse de los sistemas tradicionales de desesperanza… pues supongo que mejor aún.

Cuchillo de Salman Rushdie, ed. Literatura Random House


El último intento de asesinato contra Salman Rushdie tuvo varios efectos, incluyendo el que escribiera un libro sobre este ataque desde un punto de vista reflexivo y ensayístico.

Nuevas crónicas de Gran Bretaña de Bill Bryson, ed. RBA
Casi una década más tarde llega a España The Road to Little Dribbling: More Notes from a Small Island, un libro en el que Bryson volvía a viajar por Reino Unido para ver cómo habían cambiado las cosas desde su anterior viaje -veinte años antes, es decir… hace unos 30 años- permitiéndole opinar sobre los cambios. Si tenemos en cuenta que sigue siendo un libro hecho pre-Brexit, pues os podéis imaginar la disonancia con la actualidad.

El manuscrito del asesinato de George Limnelius, ed. Espuela de Plata

Vuelve a publicar Espuela de Plata a George Limnelius, y tras El asesinato del fuerte Medbury lo hace ahora con El manuscrito del asesinato. Un autor de la Golden Age capaz de ofrecer un estilo distinto y un giro inesperado, con dos narraciones separadas que transcurren de forma paralela a la narración. Así, más allá de la vida militar británica y algún escenario discretamente pintoresco -una fábrica de conservas de carne en Uruguay-, aunque son los libros lo que están en el centro de estas tramas. Además de la duda de qué es la realidad, y cómo de creíble resulta.

Cultura de derechas de Furio Jesi, ed. Bellaterra

Lo más notable de este libro, que examina a qué podemos llamar Cultura de derechas y cómo se relaciona con el vacío de significado, bien por quitarlo de cosas que lo tenían, bien por pedir que se borre de cosas que la tienen, y en el que se habla también de la construcción de unas tradiciones inexistentes, de la reformulación de algunas de ellas para adaptarlas a sus gustos aunque sea podando ese significado primero, o directamente de crear nuevas que han estado ‘siempre’ para opacar a otras que siempre estuvieron pero no eran de su agrado. Lo notable de todo esto, digo, es que por actual que nos suene Furio Jesi falleció en 1980. No en vano esto es una recuperación desde aquella lejana edición de Muchnik Editores en 1989. Pero supongo que hay guerras -aunque sean de las llamadas ‘culturales’- que llevamos librando toda la vida.

El misterio de los misterios (La muerte y la vida de Edgar Allan Poe) de Mark Dawidziak, ed. Neo Person

Especialista en Twain, Dickens y el horror ‘clásicos’ -vampiros, pero no solo- Dawidziak es bien conocido, por sus ensayos sobre estos campos y por sus biografías. Así que parece normal que decidiera dedicar un libro a la muerte de Poe, y lo hiciera con una doble línea temporal. Por un lado, centrada en esos últimos días y en las distintas hipótesis que se han ido haciendo para justificar su fallecimiento con tan solo 40 años. Por otro, echando un vistazo a su breve pero muy atribulada vida. Además, claro, de proponer su propia teoría. Y lo hace en ese formato de ensayo que puede leerse como una novela.

For what is worth de Thomas Feulmer y Lisa Le Feuvre, ed. Monacelli

Una obra profusamente ilustrada que explica la evolución del arte conceptual a partir de los sesenta, y cómo sirve para comentar o cuestionar estructuras sociales, sistema de intercambio el mercantilismo, además del propio estado de Lo del Arte. Todo ello aprovechando, sobre todo, los fondo de la Colección Rachofsky. ¿Qué os puedo decir? No me lo he inventado y El arte es así.

Mister Morgen de Igor Hofbauer, ed. Desfiladero

No sé por qué pensaba yo que al croata Igor Hofbauer le habían publicado ya en España, sería alguna serigrafía porque no aparece -no veo- más registro de sus obras publicadas aquí. Así que bienvenida sea esta edición de Desfiladero de Mister Morgen, una obra oscura, con un estilo muy marcado y una paleta en negros, pero sobre todo grises y el contraste con los rojos, perfecto para la sangre y también cierta sensación de destrucción. Una obra que supongo que llevará a hablar del Black Hole de Burns como contextualización para el lector de aquí, pero que ciertamente sigue una de esas decisiones del underground de crear una obra impactante en su sencillez en tantos niveles como sea posible. Así que la publicación de esta antología de relatos, tantos años después de su edición original, merecerá por lo menos que le echemos un ojo.

Los países de Amir de Séverine Vidal y Adrián Huelva, ed. Nuevo Nueve

Amir es un refugiado, un inmigrante que ha tenido que huir de su país y que ha acabado en Francia. Tras su última desgracia ha tenido la suerte de que Solange le acoja con su marido e hijos. Marcel, el racista -entre otras cosas- padre de Solange no se lo va a poner fácil. Pero cuando el restaurante que regenta junto a Héléna, la hermana de Solange, se ve en necesidad Amir se ofrecerá a echar una mano en la cocina. Y, a partir de ahí, las situaciones se sucederán.

Nos leemos.