¡Libro que Llegan! Oates, «El universo de cristal», Benett y más

Hay semanas tranquilas y otras en las que se acumulan las novedades. Bien es cierto que en ocasiones se debe a las acciones y recciones de las inexorables fuerzas que rodean al mundillo. Pero, en fin, tampoco nos quejaremos por que por lo menos esta semana han tenido a bien llegar las novedades. Eso sí, para un mes tan tranquilo como este lo han hecho en tromba, dos docenas de novedades tenemos aquí -imaginad lo que se ha quedado fuera- así que no os voy a entretener más. Vamos ya a decir:

¡Que entre la pila!

Dame tu corazón de Joyce Carol Oates, ed. Gatopardo

Una grande y una gran colección que tiene en las distintas formas de amor su centro. El amor en pareja pero también en la familia, historias con giros y vueltas, llenas de suspense psicológico. Historias en las que el lado oscuro de las relaciones, el poder, la desconfianza, son el terreno común. Otro libro estupendo de una autora escabrosa y perturbadora.

El universo de cristal de Dava Sobel, ed. Capitán Swing

La historia de las mujeres que estudiaron las estrellas. Las Computadoras de Harvard, un grupo de mujeres que ayudaron a comprobar y descubrir el universo con sus estudios, con sus acercamientos, con su perspicacia y análisis. Un grupo que pronto se establecería y en el que se encontraría gente tan destacable como Williamina Fleming, Annie Jump Cannon o la doctora Cecilia Helena Payne. Una obra para descubrir una contribución enormemente valiosa a la ciencia.

Estanque de Claire-Lousie Benett, ed. Eterna Cadencia

Podemos discutir si es un libro de relatos o una suerte de memorias conectadas solo por su narradora o si es una narración postmoderna presentada de forma desarticulada, lo que no hay duda es que Claire-Louise Bennett, con sus historias de una mujer que vive sola en una casa en Irlanda, logra ofrecer algo distinto pero también conocido, aplicando modelos modernos a hechos cotidianos y ofreciendo a través de ellos una obra desafiante pero no arisca.

Un asesino en escena de Ngaio Marsh, ed. Siruela

No sé si alguien recordará cuando hablé de este libro, años ha, pero me parece una buena manera de probar si os interesan estas obras absolutamente clásicas de Mystery a la inglesa escritos por una neozelandesa que en su día fue Reina del Crimen.

El libro de la fama de Lloyd Jones, ed. GalloNero

La historia de una gira, aquella que convertiría a los All Blacks, los que serían conocidos como Original All Blacks, en auténticas leyendas. Una historia de deporte, sí -rugby nada menos- pero también la historia de un grupo de personas que no eran jugadores profesionales pero sí que eran un equipo.

La muñeca de nieve y otros cuentos de Nathaniel Hawthorne, ed. Acantilado

El último de los volúmenes de los cuentos completos que discretamente ha ido publicando Acantilado, con aquellos últimos publicados en vida por el que sería uno de los padres de las letras estadounidenses, no creo que tenga que decir mucho más de ellos.

Almas rotas de Nikos Kazantzakis, ed. Ginger Ape

En esta obra dura y poética el griego Kazantzakis ofrece una mirada a su generación y a aquellos en ella que buscando cambiar las cosas acababan chocando contra un sistema injusto y una realidad inapelable. Y si aquello ocurría a principios del S XX qué os voy a contar de lo aplicable que puede ser esta obra a la actualidad.

La carrera por el segundo lugar de William Gaddis, ed. Sexto Piso

Al final salieron los escritos de ensayo -incluidas las críticas literarias- de Gaddis. Ahora a esperar a las cartas.

Sin compromiso de Curtis Sittenfeld, ed. Siruela

Una versión, podríamos considerarla un remake, un reboot o como mejor os pareja, quizá simplemente una actualización de Sentido y Sensibilidad a un contexto contemporáneo. ¡Con la de años que llevan haciéndolo en el cine lo raro es que no se hubiera hecho más en literatura!

– Retiro de Serguéi Dovlátov, ed. Fulgencio Pimentel

Recuperan los de Fulgencio Pimentel a Dovlátov con intención, parece, de que sea para publicar todo lo posible de su obra. Una buena noticia, aunque sea sobre un autor difícil como este, que encontraba el humor en representaciones que podrían ser de la tragedia y la memoria, como puede verse en esta misma obra  sobre su estancia en un retiro que parece un parque temático a mayor gloria de Pushkin. Cuentan con mi simpatía.

Historia de los hombres lobo de Jorge Fondebrider, ed. Sexto Piso 

Lo que dice su título. Estamos ante un ensayo que hace un repaso a los hombres lobo a través de las historias que se han ido contando sobre ellos buscando una unidad y desarrollo cronológico. Puede que el enfoque más naturalista que esotérico haga creer a algunos en un error de colección pero si hay interés en conocer sobre su aparición y relato, aunque sea desde un punto de vista más que externo, esta es su obra.

Prosas reunidas de Wisława Szymborska, ed. MalPaso

Los ensayos de Szymborska siempre son interesantes así que el que hayan reunido los tres volúmenes que en tiempos publicara Alfabia en uno solo es toda una noticia. No digamos ya la posibilidad de que al que se le escapara alguno de ellos pueda ahora hacerse de una vez con todos.
La vida negociable de Luis Landero, ed. Tusquets

Y van apareciendo nuevas apuestas editoriales, que no se diga que la maquinaria española está del todo parado. Toca Landero esta vez.

Siroco de Sabrina Ghayour, ed. Salamandra

Estupendo libro de cocina oriental, entendiendo en este caso el Oriente de Oriente Medio. Y si en su anterior libro, Persiana, se centraba sobre todo en la comida Persa aquí decide emplear ese estilo de cocina oriental para reimaginar platos occidentales, es decir, buscando que sean sencillos de hacer y con ingredientes encontrables aquí. Así que supongo que es una forma tan buena como otra cualquiera de recomendarlo.
El día antes de la revolución de Ursula K. Le Guin con ilustraciones de Arnal Ballester, ed. Nórdica

Adaptación del relato ganador de diversos premios de ciencia ficción sobre la vida de Odo, la líder de un pseudoanarquismo que aparece en sus obras bajo el nombre de odonismo. Acompañado en esta ocasión por las ilustraciones bastante directas de Ballester.

El perdón y la furia de Altarriba y Keko, ed. Museo del Prado

Altarriba y Keko trabajando juntos parece motivo más que suficiente como para echar un ojo al cómic. Si además el tema son dos cuadros perdidos de una serie especialmente lúgubre de El Españoleto motivo más que de sobra para comprobar qué es lo que se está trayendo entre manos el Museo del Prado con su colección de cómic.

Los lobos de Currumpaw de William Grill, ed. Impedimenta

Western ilustrado, con ilustraciones digo. Un problema con una manada y su jefe, el Rey Lobo, un pueblo y el naturalista elegido para ponerle remedio. Todo ello con el estilo personal del autor que puede hacer algo complicado entrar pero que una vez allí -sobre todo cuando recuerdas que está hablando de algo basado en hechos reales- agarra y retuerce opiniones y sentimientos hacia los humanos pero, sobre todo, hacia los animales.

¡Salvar a Cleopatra! (1. Egipto Aventuras) de Alain Surget y Fabrice Parme, ed. Exkáliber

Tres amigos y una aventura, diría que en el tiempo pero más bien en su tiempo. Porque son egipcios -más o menos, que Antinos… pero ese es otra asunto-  y tratan de resolver problemas en ese tiempo en el que tienen que vivir y para el que Surget ya inventara a Tirya hace años. Así que nueva colección de una editorial reciente y con una idea original pues además del libro en sí también vienen pegatinas para completar las ilustraciones del mismo.

13 palabras de Lemony Snicket y Maira Kalman, ed. Limonero

Snicket – de moda de nuevo, o algo- es uno de los nombres conocidos que trae la llegada a España de Limonero. Álbum ilustrados a partir de unas pocas palabras y muchas ganas de juerga por parte de los autores que, como no podría ser de otra manera, van realizando un cuento aparentemente básico que se va embrollando con cada nuevo añadido.

Ni guau ni miau de Blanca Lacasa y Gómez, ed. NubeOcho

Un perro que parece que no se siente muy perro, en una historia en la que también salen gatos que no siempre parecen lo que son. ¿O será al revés? Y a aprtir de ahí la historia en la que el papel del niño que le cuidaes también importante porque siempre hay que comrpender y aceptar.

– La hija del rey de Darío A. Levin y Ana Safelippo, ed. Quipu

En este libro ilustrado argentino hay dos historias, la primera de una Princesa cuyo padre quiere que se case inmediatamente con alguien y la manera en la que ella buscará evitarlo. La segunda, más corta, de un duende en el jardín que era más duende de lo que suelen serlo. Historias graciosas que, más allá de las diferencias de idioma, muestran comportamientos e historias fáciles de entender por todos.

El pedo de Lauren Cohen, ed. Tramuntana

Para esa época escatológica de los infantes o de los adultos la historia de un elefante que quería evitar tirarse un pedo por lo que pudiera suponer para el planeta. Por supuesto todo se complica -¡¿cómo va a no ser complicado aguantarse un pedo?!- pero precisamente ahí está la gracia del asunto. A ver si no se puede alargar un chiste de pedos para llenar un álbum infantil.

El zorro y la estrella de Coralie Bickford-Smith, ed. Nube de Tinta

Con unas ilustraciones preciosas, la historia de un zorro que tenía una estrella amiga hasta que la perdió y que salió a buscarla después es una historia que da igual lo que nos parezca porque como vehículo para las ilustraciones merece la pena todo.

Pequeña en la jungla de Marta Altés, ed. Blackie Books

Una monita harta de ser la más pequeña de la familia decide que puede vivir grandes aventuras, ¡y como! Añadámosle unas ilustraciones estupendísimas y tendremos un libro ilustrado de los que dan ganas de tener aunque sea solo para poder mirarlo de cuando en cuando.

¡Hala cuanto! Pero ya ha pasado, ya hemos terminado con esta extraña semana de febrero y podemos pasar a la siguiente y probablemente más tranquila -aunque sale el Rumpole de Mortimer, y un nuevo King, y recuperan un Gass, y..- pero eso será la semana próxima. Mientras tanto, y como todas las semanas… ¡Nos leemos!


Que semana más loca. Por ejemplo en BET han sacado dos novedades y una es Madiba (USA), una historia de Mandela en formato miniserie a partir de un par de autobiografías suyas -sí, un par, es una de esas semanas- y con un nada convincente Laurence Fishburne más ocupado en estar que en ser. Claro que, a ver, ¿quién se puede creer que Fishburne tenga 25 años? Creo que es un nuevo récord de alsalirdeclasismo que… pero me estoy desviando. La historia nos cuenta lo que ya sabemos con actores que nos suenan –Orlando Jones también pasa por allí- y más vale que estés muy interesado por el tema porque ellos pasan. Eso sí, si sobrevives al tostón siempre podrás decir que es muy interesante. Supongo.

De la webseries a los canales… ¿Puede Viceland ser considerado habitual? Bueno, el caso es que ese ha sido el camino seguido por Nirvanna The Band The Show (CA) una comedia musical excepto por la parte musical que lo acaba convirtiendo en una suerte de mockumentary. Y… bueno… eso. Canadiense. En fin, que la idea no es mala pero digamos que se me ocurre un par de formas en las que esto podría mejorar.

Lo mejor de Powerless (USA) son los títulos de crédito. Son inteligentes, realizan una función que incluye un repaso por la editorial y el colocarnos en el punto de comprensión de lo que vendrá detrás. Quizá podríamos discutir la ejecución o la originalidad pero el punto de partida es ciertamente inteligente. En cuanto al resto.. bueno, los actores están bien elegidos, y de aquellos minutos que vimos el año pasado a lo que se ha acabado emitiendo ha habido tantos cambios que al menos un par de las escenas son exactamente las contrarias de las que se nos mostraron -concretamente el accidente inicial y la persona que llega nueva a la oficina- por no contar que mencionan a Bruce Wayne tantas veces más que Gotham que incluso podríamos decir que se menciona más que en las últimas tres películas. Por suerte el cambio de estilo ha sido para hacerla más parecida a Better Off Ted y, como decía, los actores están bien elegidos. Así que presupongo que hay una buena comedia en algún lado, que acabaremos viéndola con algo de pericia, y que quizá el piloto anterior realmente tenía menos recorrido. Puestos a ser positivos.

Con The Quad (USA) parece que BET quiere acercarse a Shondaland. Lo que no es necesariamente algo malo, faltaría más. Lamentablemente carece de, por sorprendente que pueda resultar, cualquier tipo de sutileza tanto en los personajes como en la intencionalidad de la trama. La idea de hacer un drama universitario es muy buena, el resultado es tirando a la brocha gorda. Pero podemos presuponer que al menos como telenovela puede acabar cubriendo un espectro de locura que parecía estar ocupando OWN.

Yo confío en Víctor Fresco, la mayor parte de su trabajo suele estar en el lado alto de casi cualquier temporada, tanto Better off Ted (sobre todo) como Andy Richter Controls the Universe tenían rasgos de genio e incluso en su trabajo mercenario para My name is Earl o Dinosaurios solía tener un gran nivel. Lamentablemente su Sean Saves the World era tirando a flojo y esta Santa Clarita Diet (USA) es un batiburrillo. Buenos actores, muchas apariciones especiales, golpes de humor y de genio de manera puntual, todo perdido en una innecesariamente complicada trama que se va enredando y perdiendo en si misma en lugar de hacer avanzar la historia. No sé si es por estirar un concepto inicial, si es por autocomplacencia o porque ha tenido un exceso de libertad pero me temo que, de nuevo, Fresco ofrece una serie que, por muchos destellos momentaneos de genio que encontremos, está muy por debajo del nivel que él mismo marcó.

Hay muchas maneras en las que podría hablar de Superior Donuts (USA), la primera es que es una comedia tan CBS que cuando la vi pensé que era rarísimo que un canal hubiera decidido emitir una comedia tan CBS como esta, hasta que caí en que era para la CBS. Otra es decir que para una obra de teatro con cierta aceptación pero un consenso en que en realidad era más un efecto de placidez que un fondo real la adaptación ha decidido tirar más por el sentimiento que por el fondo, llenando la diferencia con clichés. Por último podría ofrecer la siguiente lectura: Adaptando una obra del ganador del Pulitzer y el Tony Tracy Letts, adaptada por los guionistas de Community, Scrubs y creadores de Nobody’s Watching Neil Goldman y Garrett Donovan así como por el candidato al Emmy por Frasier Bob Daily, protagonizada por el dos veces ganador del Emmy por su trabajo en Taxi, dos veces ganador del Tony, una ganador del Globo de Oro, múltiples premios menores y candidaturas más a estos mismos premios y a otros muchos entre los que destaca una al ÓscarTM Judd Hirsch,  la ganadora del Globo de Oro Katey Sagal o actores tan reconocibles como David Koechner llega una comedia que les permite comer caliente una temporada y quizá comprarse algo bonito y ahorrar para el futuro.

Ahora bien, si creíais que el resto de pilotos de la semana eran flojos es porque no habíamos llegado aún a Training Day (USA). Que como adaptación es innecesaria pero como piloto es vergonzoso, no porque sea difícil entender su trama -antes al contrario- sino porque es difícil entender qué pinta Bill Paxton aquí. La CBS continúa así una racha de errores que, francamente, no creí que fueran capaces de juntar. Un desastre televisivo que lo único que logra que te preguntes es: ¿Cómo ha podido pasar esto?


No hay demasiada televisión hoy en día.

Mucho he leído estos últimos años que «Hay demasiada televisión hoy en día». Más de las que me parecen razonable, sobre todo cuando el motivo que se da para afirmarlo es que hay ahora más que antes y que no da tiempo a verlo todo. Reconozco que en ocasiones incluso me sorprende. ¿Realmente alguien tiene el interés o la intención de verlo todo? Pongamos que sea no un Todo de TODO sino de Lo que me podría interesar. ¿Realmente alguien cree que esto es malo? ¿Que solo ocurre en la televisión? ¿Que el resto de críticos, comentaristas y opinantes en distintas áreas sí que se conocen ese Todo de lo suyo? Más aún, ¿no entienden los problemas asociados? ¿Los problemas filosóficos incluso?

Una de las Leyes Universales -al menos de las que yo considero como tal- es «Nunca podràs abarcarlo todo, y no debería preocuparte». Da igual los buenos propósitos que te hagas, en cuanto tengas un mínimo de curiosidad veràs como una cosa lleva a la otra y siempre hay màs que conocer. Así que no tiene sentido agobiarse por no llegar, es un imposible. Puede que sea un imposible alentado socialmente, pero sigue siendo un imposible y, por tanto, solo saldrá de esa idea un sentimiento de frustración que tampoco merece la pena.

Ahora bien, volvamos a la frase para desmontarla. «Hay demasiada televisión hoy en día». Podemos empezar por el final para señalar que esa idea de que es hoy cuando la hay en realidad podríamos haberla dicho durante muchos años, esos gráficos de cantidad de series producidas ponen números, sí, pero no explican lo fundamental. ¿Es que antes la gente se veía TODO? Mi experiencia -y esto puede ser un sesgo, lo sé- es que no. Que ni en los tiempos en los que en España había una única cadena la gente veía toda la programación de ficción. No digamos ya según fueron aumentando.

Porque ese es el segundo punto «televisión» suele querer decir «series», pero no hay una correlación real. Televisión emitida para cubrir el día hay dese hace años. Sí, al principio eran solo unas horas, en España y fuera, pero eso cambió en poco más de un par de décadas. De nuevo el sesgo me hace sospechar que ni con el VHS se hubiera visto todo. Y es que ese todo rara vez es TODO y muy a menudo Lo que me gustaría ver. Pero, ¿realmente no hubiera descubierto otros programas que ver? Sospecho que sí, pero el trabajo de la crítica televisiva se ha fijado siempre en otras cosas. Incluso cuando se puedan encontrar textos noventeros quejàndose por el mal horario de emisión de Dimensión Desconocida por parte de alguien inesperado. Las emisiones en horario ‘de trabajo_ o ‘de sueño’ causaba diferencias entre lo que unos y otros veían e, incluso, conocían.

Más aún, vayamos a ese «Hay», ese verbo de existencia que nos sirve para recordar el carácter no degradable de los programas. Sí, muchos de los más antiguos se emitieron en directo, algunos se perdieron al regrabarse en las cintas que los contenían, no todo es accesible de manera sencilla… No lo dudo. Pero ese «Hay» nos recuerda también que ha habido una acumulación. Que esto existe pero existe como dice lo otro «hoy en día», que el año pasado algunas series acabaron. Y el anterior, y todos los que vinieron. Existieron series antes y si es difícil no entender cuando se dice que la multiplicación de canales y series, de ofertas incluso fuera del formato tradicional y el canal típico, es elevado imaginad si además la gente se parara a considerar como lógico que también en el pasado se creaba. Que muchas de esas obras merecen ser revisadas. Que, por gustos incluso, hay varias que más valdría conocer. Sobre todo si después quieres hablar de las que tenemos o de sus cambios e innovaciones. Algo a lo que espero más que sospecho que nos acabarán llegando los medios modernos, la posibilidad de almacenar una serie antigua. Espero que algún día esa oferta sea real, que se pueda recuperar Los Grant o Urgencias o lo que nos pida el cuerpo. Métodos hay, por supuesto, pero la cosa es: ¿No será la existencia sumada de todo lo que vino antes de nosotros un motivo más que sobrado para considerar que ya había mucha màs televisión de la abarcable?

Quizà ese es el asunto màs serio. «Demasiada». ¿Por qué demasiada? Volvamos a la comparación interdisciplinaria, y si «Demasiada» es la televisión, ¿que es lo que hay en el cine? Otro medio con producción amplia y con la posibilidad de crear y que la obra no pase del circuito de festivales, o vaya directa al VoD como nueva versión del Directo a Vídeo. -Sin que desaparezca ninguna de las dos, claro-. ¿Y los libros, cuando la cifra de publicaciones tiene una novedad anual de títulos muy por encima no ya de los 50 sino incluso de los 70 mil? De nuevo, ¿por qué es «Demasiada»?

Miremos a nuestro alrededor por un momento. Miremos incluso en esos medios que ya empezamos a tener. En Netflix el número de series es bastante amplio. Algunas de ellas ya no son anglosajonas. Incluso aunque USA siga siendo la cabeza de león y UK produzca sin parar y el resto venga detrás a ofrecer cosas. Hay series europeas, sudamericanas, asiáticas… orientales sobre todo pero confío en que vayan incorporándose del resto de Asia igual que espero que vayan apareciendo africanas. De nuevo series a unir a la pila, series que a su vez tienen su propia pila histórica detràs.

Establecido, confío, que ya hace tiempo que podríamos haber hablado de que hay cantidubi mogollón pasemos a considerar lo que este aumento de la producción ha significado. Más canales, más producciones, diferentes públicos. Diversidad. A la hora de crear series para distintas franjas de edad y de interés, para reflejar familias y tradiciones fuera de lo normativo, para intentar buscar otros tonos. Y sí, Sturgeon dice lo que sabemos. Pero igual que no vivimos una edad dorada tampoco estamos superados por la oferta. Simplemente, hay más para escoger y eso significa que si a alguien le hubiera apetecido ver vampiros gays hubiera tenido The Lair igual que Underground, Power, Insecure, Atlanta o Greenleaf permiten ofrecer distintas historias con protagonistas afroamericanos. Que puede que a ellos no les parezca suficiente. No me lo parece a mí de lo que a mi me gusta pese al aumento de series de terror y asociados los últimos años, imaginad lo que puede opinar un asiático-americano o una discapacitada de la enorme variedad ofertada. A veces hablar desde el privilegio de la normatividad produce estos efectos.

El problema es, por tanto, que queremos llegar a todo. Pero en eso pasa como con los libros y tantas otras cosas. Más nos vale aceptar que tenemos un conocimiento razonable que tener la arrogancia de creer que nada se nos escapa. Sí, esto puede producir que tardes -o peor aún, que no llegues- a obras que te hubieran podido encantar, pero sospecho que no te tranquilizará saber que eso ya pasa porque ni la exposición publicitaria, ni el dinero de las cadenas, ni lo que la crítica tiene como temas recurrentes consigue captarlo todo.

Cómo siempre, quizá una crítica más centrada en descubrir que en sancionar podría ayudar. Pero seguiría sin dar para todo y, además, tanto lo que ofrece necesita análisis -no todo va a ser resúmenes y catálogo- y necesita también un modelo económico viable, con los problemas aparejados a ello.

Quedémonos, por tanto, con la idea de que hay lo que hay, que no hay que olvidar que muchas veces es más de lo que creemos, que podría haber más o menos pero lo importante es aceptación y tratar de conocerlo en la medida de lo posible.

Y que no es un tema de cambio en la oferta, es un cambio en todo el sistema y tenemos que aprender a aceptarlo y usarlo en nuestro provecho. Mientras tanto, cuanto màs, mejor.


¡Libros que Llegan! Edogawa, «Figuras ocultas», Rivera Garza y más

Una accidentada semana más aquí están los libros que han tenido la suerte de llegar. No son los títulos que esperaba pero al menos son los que tengo, así que vamos antes de que me entren ganas de decir alguna barbaridad a soltar ese…

¡Que entre la pila!

El lagarto negro de Rampo Edogawa, ed. Salamandra

¡RAAAAAAMPOOOOOOO EEEEEEEEEEDOOOOOOOGAAAAAWWWWAAAA! Ya, ya. En este caso es una nueva traducción al Español de una de sus historias detectivescas clásicas. También diría que de una de las más contenidas, por su puesto sigue estando esa imaginación y algunos rasgos oscuros, aunque sin los extremos grotescos que podía llegar el gran Edogawa.

Figuras ocultas de Margot Lee Shetterly, ed. Harper Collins

Ese espanto de traducción de título sirve a, supongo, el bien mayor de vender el libro aprovechando la película. Por supuesto si le quitamos la portada nos sigue quedando el texto, que en este caso es interesante y útil. No sé si merece mucho la pena que hable de algo con tanta presencia aunque haya sido fuera de este libro y dentro de «Ah, hay un libro, suena interesante». Pues sí, y aquí está.

Había mucha neblina o humo o no sé qué de Cristina Rivera Garza, ed. Literatura Random House

Rivera Garza, que tantos años ha sido publicada aquí por Tusquets, hace el paso a Literatura Random House con una obra que es menos ficción y más homenaje. Concretamente a Juan Rulfo. Un acercamiento interesante de una autora que quizá no ha sido tan valorada como debiera.

A propósito de las mujeres/ La ciudad y la casa de Natalia Ginzburg, ed. Lumen

Dos nuevas obras de Ginzburg que Lumen nos trae, una recuperándola de Debate, la otra recopilando diversos cuentos. En cualquier caso una autora que merece ser completamente recuperada.

Vernon Subutex 2 de Virginie Despentes, ed. Literatura Random House

Que no se nos pase, que ya ha salido el segundo.

Joe Dante, en los límites de la realidad de Álvaro Pita, ed. Applehead

Completísimo libro sobre Dante por una persona con acceso directo al director y el tiempo y capacidad para peinar sus creaciones, investigándolas desde dentro. Podemos estar más o menos de acuerdo en algunas apreciaciones pero si se tiene interés en el director es imprescindible.

La fábrica de canciones de John Seabrook, ed. Reservoir Books

Una historia de la creación de canciones desde un punto de vista menos gutural y más científico, diferentes ramas trabajando para crear alquimia entre científicos y expertos artísticos buscando crear superéxitos como si fueran otro producto de ingeniería capitalista. De todo esto, con muchos viajes, es de lo que viene a hablar el autor.

La CIA en España de Alfredo Grimaldos, ed. Península

Lo que la CIA hizo en España -o, si acaso. lo que se sabe que hizo, al menos de momento- ha sido objeto ya de un par de libros. Este ha sido el último, y de ahí que cuente con novedades. Dudo que haya algo que pueda mover titulares, pero nunca viene mal saber que este tipo de libros se va publicando aún.

Un misterio en Toledo de Anne Perry, ed. Ediciones B

No, en el original no dice Toledo por ningún lado, pero ya que es además el libro número 30 de la colección dedicada a Pitt y Charlotte creo que no está de más reseñarlo por aquí.

Legado mortal de Mary Higgins Clark, ed. Plaza & Janés

Siguiendo con las clásicas publicando sus novelas de misterio -debe ser cosa de la época- aquí está la más que veterana Mary Higgins Clark.

Repostería con Anna Olson, ed. Boutique de Ideas

Edición argentina -con todo lo que ello conlleva- del libro de repostería de Anna Olson que se trajo por aquí aprovechando su viaje a España y que tiene algunas recetas interesantes.

Dos detectives y medio (Perrock Holmes) de Isaac Pamiola, ed. Montena

Nueva serie infantil, niños y un perro maravillas para resolver casos. Que no me parece mal para ofrecerles.

Vivir con Hilda (y sus inconvenientes) de Bel Olid y Mercé Canals, ed. Planeta

El nuevo Apel·les Mestres llega ya, con una historia de animales que lo es también sobre la convivencia y sus problemas.

En fin, toda esta variedad por la semana. Para la semana próxima más y más variado, o eso espero. Hasta entonces, como siempre, ya sabéis… ¡Nos leemos!


Comencemos la semana con Apple Tree Yard (UK) que tiene a su favor una estupenda Emily Watson aunque le hayan dado un extraño aspecto. En general el reparto es bueno pero la trama… bueno, la obra original de Louise Doughty es, digamos, funcional. Y, claro, los actores llegan hasta donde llegan. Un buen relleno, aunque no espectacular me temo.

Un poco mejor en trama, algo peor en los actores, Cardinal (CA) ofrece también la adaptación de una novela negra -concretamente de Giles Blunt, al menos de la primera, pero poner el nombre del personaje en lugar del libro favorece hacer más temporadas si esta funciona bien- de modo que os podéis imaginar el resultado.

Con las huellas del SNL por todas partes (Sudeikis y Michaels son los productores, Robinson uno de los protagonistas) esta comedia de amigos, Detroiters (USA), es antes que nada amable. Dos tipos no muy inteligentes pero con mucho corazón y un propósito común. Agradable hasta el reblandecimiento. Quizá pueda avanza a otra cosa pero parece muy entregada en ofrecer una mirada amistosa y confortable como para intentar nada más.

En principio una mini, Mary Kills People (CA) es un drama con partes humorísticas o quizá todo lo contrario, una historia sobre una mujer -estupendamente interpretada por Caroline Dhavernas– con un negocio muy particular y la forma de llevarlo adelante. Se nota en alguna cosa que aún está algo verde, en el tender a tropos habituales en algún personaje poco menos que esbozado, pero no es mal comienzo. A ver cómo sigue.

Para los más pequeños la CBBC ha puesto Numberblocks (UK) a enseñarles los números básico. Y parece un programa que con esos objetivos claros sabe lo que hace y por donde tirar. No tiene mucho contenido porque todo se concentra a lograr eso que intentan.

Y llegamos al más que esperado final. Sospecho que de Riverdale (USA) os vais a cansar de leerme. Porque al margen del espantoso tinte de pelo del neozelandés o del de Sprouse lo que tenemos es un punto intermedio que parece más que dispuesto a tomar el relevo a PLL jugando a parte de sus historias. Por un lado tira de Murder Mystery y trata de capturar parte de lo que hacía Verónica Mars o The Vampire Diaries, por el otro deja claro su interés por la parte de Drama Teen que Gossip Girl y, sobre todo, The OC -por la abundancia de tramas paternas- realizaban. De momento lo que está claro es que el origen de Archie es tirando a excusa por mucho Roberto Aguirre-Sacasa que esté ocupándose de la serie. Y que a muchos personajes solo les hemos visto de pasada, como a Regie, o a penas se nos han mostrado como Jughead. El esbozo de este piloto hace poco por formarnos a la idea de cuál de las dos vías prevalecerá. Bien es cierto que ni PLL comenzó con el locurón que acabaría siendo, pero al menos algo apuntaba. Aquí hay cosas poco interesantes -la forma de retratar a Kevin Keller es tanto ajena a la del cómic como tirando a estereotípica, por poner una-, cosas que necesitan mucho más trabajo y cosas que ya veremos por donde salen. Pero la verdad es que no hubiera estado mal un poco más de chicha, perdón, de mordiente, chicha han ofrecido lo que han podido, algo más diferenciador para este piloto. Al margen de que vaya a seguir viendo la serie, por supuesto.


¡Libros que Llegan! Du Maurier, «Cómo se hizo Donald Trump», Chaviano y más…

Seguimos poco a poco con las novedades. Esta semana con algunas nuevas apariciones que no por estas en esta temporada baja son menos interesantes. Publicar un libro estos meses es un acto de cierto tipo de fe y, por otro lado, garantiza una menor competencia. Por supuesto también hace más difícil que por grandes que sean los ditirambos se acuerden los medios tradicionales a final de año, pero esa es otra guerra. En fin, no os voy a molestar más con las políticas del libro, mejor vamos directamente a lo que os interesa. Así que…

¡Que entre la pila!

Mi prima Rachel de Daphne du Maurier, ed. Alba

9788490652671_1

Que haya una mujer fascinante en el centro de un libro de Daphne du Maurier sospecho que no os sorprenderá, pero eso no significa que sea similar a otras obras de la autora. Sí, vuelve a haber una mujer, una propiedad familiar y muchas dudas sobre lo sucedido. Pero esta vez estamos viendo la historia desde un punto de vista masculino, un primo de la persona que se casa y las distintas opiniones que va desarrollando sobre esa extraña. Como decía, puede sonar familiar pero esta Rachel es un personaje distinto.

Extraños testimonios de Daína Chaviano, ed. Huso

daina

Gótico caribeño. Así es como denomina la autora su estilo de literatura fantástica. El uso de los mismos y sus recursos para hablar de otros temas reales – un clásico del género- y su particular visión reflejada en estas páginas le sirven para ofrecer algo distinto con un formato clásico. Llevábamos un tiempo sin saber de ella en España, es bueno que lo podamos hacer con este libro de relatos.

Cómo se hizo Donald Trump de David Cay Johnston, ed. Capitán Swing
DavidCayJohnston_ComoSeHizoDonaldTrump-450x702

Conocido periodista de investigación, autor de libros como Divide sobre la brecha de desigualdad y de artículos centrados en muchas ocasiones en los trucos de las grandes empresas y los poderosos para salirse con la suya mientras el resto se hunde, por los que ganaría el Pulitzer, una carrera en la que era imposible se hubiera encontrado antes con Trump. De modo que poner esos encuentros en perspectiva y organizar un libro nuevo parecían algo lógico que hacer. En esta obra Johnston intenta hacer ambas cosas, explicar de dónde viene y cómo ha logrado triunfar pese a su ansia de atención y sus numerosos problemas legales. No sé cuántos libros llevamos ya sobre el tema, pero me da la sensación de que aún nos queda mucho para llegar a explicárnoslo.

La desesperación de los simios y otras bagatelas de François Hardy, ed. Expediciones Polares

C0Yj0o0WIAAYmGU

Hardy decidió hace casi una década que era el momento de escribir una memorias. Su salud se iba quebrando, notaba la edad, todo eso que anima a hacer repaso. Por supuesto lo que cuenta es interesante para sus seguidores y para los que quieran conocer un poco más de ese periodo. Sus opiniones están más cerca de lo que podríamos esperar de alguien de su edad y posición, qué le vamos a hacer. Es normal que se use su imagen del pasado, esto son memorias y sobre ellas se van proyectando. Que cada cual decida.

George Orwell fue amigo mío de Adam Johnson, ed. Seix Barral
portada_george-orwell-fue-amigo-mio_adam-johnson_201610271002

¿Por qué cambiar el nombre original de Fortune smiles al de este otro relato? Quizá porque permite dar una idea de esa aproximación a la ficción especulativa, quizá porque lo consideran mejor que el que daba título o que Nirvana. ¿Quién puede entender la mente de un editor? En cualquier caso, una interesante colección de relatos sobre la vida presente y sus posibilidades y problemas -siempre atados a las personas aunque sea a través de la mejora de la técnica- justamente reconocidos.

Sol robado de M.O. Walsh, ed. Tusquets

portada_sol-robado_mo-walsh_201610191838Un joven mirón a finales de los ochenta, su vecina espiada, una población y un suceso violento que es revisado, por supuesto, años después cuando todos los que se vieron envueltos en el suceso han crecido, se han distanciado peor muestran aún las marcas. A ver si creíais que esto en libro no se iba a poder hacer.

La otra piedad de Laura Massolo, ed. HusootrapiedadResulta sorprendente que con una trayectoria como la de Laura Massolo haya tardado tanto en llegar a España uno de sus libros. Pero una vez que ha conseguido acercarse por aquí tendremos la oportunidad de comprobar si su fama, sus premios y candidaturas, y su fama en latinoamérica tienen una base firme. Me parece un buen motivos para editar a alguien.
La canción de las sombras de John Connolly, ed. Tuquets

portada_la-cancion-de-las-sombras_john-connolly_201610191837

Nuevo Charlie Parker. Así que ya sabéis, caminar por el límite del fantástico con un detective que está ya muy rodado. Y que en ello sigue.

Palabras sin música de Philip Glass, ed. MalPaso

Musica_sin_palabras

Biografía centrada sobre todo en su relación con el lado musical de uno de los más influyentes creadores de la música clásica en el Siglo XX. Aún sigue adelante pero, de momento, tenemos esta manera de acercarnos a sus opiniones y a su persona.

Glorierias de Gloria Fuertes, ed. Torremozas

gf003B_ml

No hay como una fecha conmemorable para recuperar libros. A ver si esta vez hay suerte y se le hace a Gloria Fuertes el caso que se merece.

– Me acuerdo de Georges Perec, ed. Impedimenta

fit-230x360 (1)

Siguiendo con recuperaciones interesantes, nada menos que el Me acuerdo de Perec. Que no deje de estar disponible.

Historias de miedo para contar en la oscuridad de Alvin Schwartz, ed. Océano Gran Travesía
Historias-de-miedo-para-contar-en-la-oscuridad-3D-673x1024Primero de una serie de libros con historias cortas -algunas MUY cortas- de terror para adolescentes y mayores y.. bueno… un poco de todo. Incluidas las ilustraciones.

¡Y hasta aquí hemos llegado! La semana que viene cogeremos un poco de fuerza pero, mientras tanto, mantengamos todos la calma y, por supuesto… ¡Nos leemos!