Hay días en los que no es ya que las series me parezcan más de lo mismo, es que de alguna estoy hasta seguro de haber hablado ya. Pero he mirado y parece que no, que de Almost there (USA) solo tengo el recuerdo de haberlo hecho porque vuelve a ser otra vez una teórica comedia romántica con protagonista masculino buscando el amor -y a una mujer concreta-. Hum… Creo que voy a mirar otra vez si ya he hablado de ella, solo para cerciorarme, claro.

Vamos con una adaptación, concretamente de una película australiana del mismo nombre, aunque Animal Kingdom (USA) también guarde parecido con la serie de Underbelly. El resumen es una mezcla de drama criminal y familiar en el que el papel más goloso es el de la matriarca – Smurf en el original, ardo en deseos de ver cómo lo traducen – que aquí interpreta Ellen Barkin con solidez aunque, me temo, lejos de la inspiración de Jacki Weaver en la película original. La serie en sí… pues bueno, pues vale. Al menos no es John from Cincinnati.

Aunque The Detour (USA) hubiera podido ser una serie a mayor gloria de Jason Jones está claro desde el principio que su intención es que sea una comedia familiar en la que todos los personajes tengan su momento de brillo. Dentro de eso, y aceptando las inevitables comparaciones con la saga vacacional de National Lampoon, cumple a la perfección su papel de pequeño artefacto cómico. Podría ir más allá -quizá acabe haciéndolo- pero de momento logra lo que se propone, que no está mal.

En lo que podría ser la definición de serie para un público concreto y, a la vez, de todo lo contrario, la ITV ha estrenado The Durrells (UK)va de exactamente lo que uno podría esperar: La estancia en Corfú de la famila. Así que si alguien ha querido ver una adaptación de Mi familia y otros animales -y el resto del ciclo- que alguien ha pensado que mejoraría dándole más cancha a los humanos -a saber- esta es su serie. Lo que no sé es hasta qué punto van a estar contentos con la adaptación, o si servirá para atraer a los libros a aquellos espectadores que lleguen por la mezcla de comedia y algo de drama familiar. Para ser el tercer intento uno esperaría algo más pero vaya.

En algún momento la ITV pensó que Marcella (USA) era una buena idea. Llegaban a un acuerdo de distribución con Netflix para fuera de UK, se traían a Hans Rosenfeldt para que creara -bueno, co-creara con Nicola Larder, aunque en teoría es el guionista- una historia de misterio a su estilo y todos a correr. Lamentablemente no contaron con algunas cosas. Como que intentar sobrecargar la intensidad del sufrimiento en una tradición que lleva presentándonos detectives torturados en televisión desde antes de los noventa como mucho puede producir bostezos, sobre todo si la idea más que tópica es que es una mujer que tiene que volver a trabajar después de una baja de maternidad porque su marido la ha dejado. Pero resulta que solo la ha dejado un poco porque ella quiere salvar ese matrimonio. No se me ocurre ningún motivo razonable para hacerlo pero vaya. Además, nunca lo adivinaréis, resulta que la empresa para la que trabaja el marido parece que hace cosas oscuras -¡OH!- y que podría estar ligada al crimen que se pone a investigar ella cuando se reincorpora -¡AH!- y que además reúne muchos elementos turbios de prostitución y una serie de crímenes que se pueden rastrear once años atrás -¡UH!- en lo que parece un intento por reunir todos los topicazos posibles en una sola serie. Diría que solo espero que el marido no esté directamente relacionado con estos crímenes no ya porque sea algo que haya visto media docena de veces en los últimos años sino porque sé que no voy a seguir viéndola, al fin y al cabo para eso tendría que merecerme algo la pena. (¡EH!)

Si la anterior crítica os ha parecido negativa esperad a lo que tengo que decir sobre The Powerpuff Girls (USA), es decir, la nueva encarnación de Las Supernenas. Que por cómo les ha salido -y si alguien en la cadena tuviera vergüenza, que ya lo dudo- deberían haber llamado Las Supernenastras. Pero, claro, eliminas a todo el equipo técnico y artístico original y acaba saliendo un monstruo como este, más pensado en vender carcasas de móvil que en producir guiones que no den una mezcla de pena, asco y vergüenza, con un nivel de escritura cavernícola para los años setenta con unas ideas que solo pueden parecer razonables si todo lo que sabes de ella es que en las redes sociales la gente se las ponía como avatar. No es una mala adaptación, porque una mala adaptación o una creación floja sería un producto que no ha acabado de funcionar. Esto es una desgracia. Y si tuviera que elegir una palabra para repetir una y mil veces para definirla sería vergüenza. Vergüenza. Vergüenza. Vergüenza.

Por suerte también hay intentos de hacer algo aunque sea un poco distinto, como este Undercover (UK) que intenta ofrecer una variedad racial en la televisión británica ofreciendo dos personajes protagonistas de raza negra. Al margen de esto tenemos un policíaco centrado en los dos aspectos de la memoria, el de la protagonista -estupendísima Sophie Okonedo– intentando corregir un problema del pasado desde un nuevo puesto de responsabilidad y el de su marido intentando mantener oculto otro asunto -esperemos que sin unión entre ambos, porque vaya racha- en una trama con la solidez habitual de Peter Moffat.


¡Libros que Llegan! Gaddis, «Breve historia de siete asesinatos», Sempé y más

Empieza abril antes de empezar el mes, y es que las anticipaciones van preparando el camino a lo que será uno de los momentos grandes del año, ese Día del Libro que este año vamos a tener a lo loco, por un lado noche y por el otro día. las locuras habituales. Pero, como decía, comienza esa primera avanzadilla de títulos que por su interés o calidad -o por las esperanzas de hacer dinero con ellos- comienzan a calentar el área de llegadas. Así que no os entretengo más…

¡Que entre la pila!

Marcelín de Sempé, ed. Blackie Booksmarcelin Que grande es Sempé, sobre todo cuando se le deja espacio como aquí, para que organice la composición de las páginas y use los textos para puntuarlas, como una voz en off que comenta lo que sus dibujos nos muestran. Que, a todo esto, es una estupenda historia de amistad entre dos chavales con alguna característica especial. Cada uno la suya. Así que muy muy recomendable, y a ver si vamos viendo más obras de Sempé por España.

Su pasatiempo favorito de William Gaddis, ed. Sexto Piso
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¡Albricias! Parecía que este día nunca iba a llegar, pero aquí tenemos la recuperación, tras más de dos décadas, de esta grandísima sátira judicial en la que el gran autor estadounidense volcó no solo su conocimiento sino, sobre todo, su mala leche. Así que ya ven, lo recomiendo con entusiasmo.

Breve historia de siete asesinatos de Marlon James, ed. Malpasobreve1.1Tras tanto finalistas del premio como ha llegado estas últimas semanas por fin tenemos aquí el tan traído Premio Booker del año pasado. Un premio que algunos consideraban poco menos que intraducible y que, con su centro en un ataque a Bob Marley del que poco se sabe en realidad, trata de explicar las tensiones en Jamaica antes de sus elecciones y todo lo que vino después desde aquel lugar del que había salido.

Cosecha de Jim Crace, ed. Hoja de LataCubierta_Cosecha_imprentaSe supone que esta novela será la última que Jim Crace publique. Todo en teoría, pero una lástima porque este drama rural por la vía violenta, en la que un pueblecito sufre en apenas unos días varios reveses devastadores,siendo el mayor de ellos de origen legislativo. La descripción de los campos y la forma en la que la gente del pueblo vivía va pasando de idílica a tenebrosa hasta acabar en violencia desatada, ejemplo tanto como síntoma de una manera de evolución social.

Astronautas de Stanislaw Lem, ed. Impedimentafit-230x360 La primera novela de Lem, nada menos, con una idea futurista pero de concordia y una civilización extraterrestre como centro del misterio. Y esa portada, que es como para colgarla en la pared.

Gilliamismos de Terry Gilliam, ed. Malpasoguilliam Las memorias de Terry Gilliam son tan particulares como el propio Gilliam, y caso parece imposible considerarlas memorias. Libro extremadamente ilustrado, como no podía ser de otra forma, en la que sus montajes, dibujos y fotografías van alternándose con los texto que pretenden no solo contar con honestidad la historia de su propia vida sino, además, tratar de explicarla mientras se explica. El tipo de libro que parece pensando para alegrarle el cumpleaños a los más fans.

El ascenso del hombre de Jacob Bronowski, ed. Capitán Swing

JacobBronowski_ElAscensoDelHombre-450x702Más allá de la magnífica portada, este libro explora las etapas de crecimiento y evolución de la humanidad no desde una perspectiva biológica sino creativa, con los pasos progresivos en su capacidad creadora y las obras que lo demuestran, de Altamira al observatorio de Gauss entre otras muchas manifestaciones de un crecimiento intelectual.

El hombre de las dos patrias de Javier Reverte, ed. Ediciones B21454g

En un giro poco probable de sus libros de viajes esta vez el destino de Javier Reverte no es una localización sino una persona, seguir unas huellas olvidadas a través de las cuales intentar entender a la persona que anduvo por ellas. De esta forma trata el autor de colocarse en unas simbólicas botas de Albert Camus que le permitan comprender mejor al escritor y pensador.

Una voz en la noche de Andrea Camilleri, ed. SalamandraUna voz de noche_135X220

Más Camilleri con más Montalbano con más de lo mismo.

La patrulla del tiempo de Poul Anderson, ed. Ediciones B

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Por lo menos una década llevábamos sin reedición de este clasicazo de los viajes temporales, las organizaciones controlando y el despendole de hechos y causalidad. Que lo mismo lo han reeditado por aquello de que Olivares ha dejado claro su influencia en Ministerio del Tiempo. En cuyo caso… ¿Javier, podrías decir que también os influye Por no mencionar al perro?

Manifiesto Incierto de Frédéric Pajak, ed. Errata Naturae

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La vida y, sobre todo, el pensamiento del famoso filósofo alemán es apoyado aquí por ilustraciones y usado para hablar tanto del horror -en concreto del horror absoluto del nazismo- como de lo que el autor del texto saca de su vida interpretando la de Benjamin.

La isla del tesoro de Robert Louis Stevenson con ilustraciones de José María Gallego, ed. Reino de Cordelia

libro_big_196Magnífica edición, enorme incluso, con recuperación de textos, anotaciones y múltiples anotaciones. Un trabajo tan tremendo en ella que casi parece buscar se la edición definitiva en español y avergonzar a todas esas ediciones de bolsillo que se agencian los estudiantes.

Héroes del Blues, el Jazz y el Country de Robert Crumb, ed. Nórdica

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Tal cual. Crumb repasa a sus creadores favoritos de estos géneros, creando una suerte de cromos encuadernados y acompañándolo todo de un CD. la interseccionalidad de los fanes de este tipo de música y fanes del comiquero de Filadelfia van a estar encantados.

El bosque misterioso de Nastja Holtfreter, ed. Patio

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Divertido libro para los más pequeños que ofrece, además de sus alegres ilustraciones, la posibilidad de jugar con ellas siguiendo pequeñas preguntas relativas a lo que se puede observar en ellas. Encantado.

Que no, que no me muero de María Hernández Martí y Javi de Castro, ed. Modernito Books

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Gran sorpresa este cómic. Por un lado el tema parecía grave pero está tratado antes con respeto que con dramatismo, y la organización en breves capítulos, generalmente sobre sensaciones o anécdotas, permiten tanto mantener ese tono -y contraponerlo con momentos más graves cuando es necesario- como dar libertad para que el dibujante se luzca en todos los posibles apartados: gestualidad, narración, uso del color… Estoy muy gratamente sorprendido y lo recomiendo sin dudas. ¡Un hallazgo!

Hasta aquí ha dado de sí la semana. Y me voy poniendo ya las botas de agua porque se avecina para la que viene todo un temporal de títulos que probablemente se lleve por delante lo que podéis ver ahora en las secciones de novedades. Pero mientras llegan las grandes lluvias… ¡Nos leemos!


La verdad es que para llevar solo un día -¡Y viernes!- este abril ya nos ha traído series como para justificar un ¡Pilotos Deathmatch! extra. Así que vamos a ello. Empecemos por Dice (USA), un intento de recuperar (¿?) a Andrew Dice Clay que pasa no tanto por construirle un vehículo a medida como por usarle como vehículo con eso de la autoficción que parece haber picado a todos los cómicos últimamente. Y, como suele ocurrir en estos casos, intentan ser Louie y se quedan en Entourage. En fin, quizá para la próxima hayan escarmentado, claro que lo mismo nos cuelan un Rockford Files de Ford Fairlane. En cualquiera caso, lo más sencillo es decidir si verla o no en función de lo que aprecies a Dice. Si eres capaz lo mismo te hace gracia.

Aunque si algo me tiene desconcertado es The Ranch (USA), la nueva serie de Netflix que hace una comedia clásica -MUY clásica- y trata de innovar metiendo un decorado y a unos actores – Sam Elliot, Debra Winger– que parecen haber sido elegidos en una votación de actores menos probables para una comedia pero que -como podíamos esperar- son los que mejor funcionan. Claro que en frente está Ashton Kutcher que parece en piloto automático desde que tuvo que volver a televisión incluso aunque aquí le hayan colocado a un antiguo compañero de That 70’s show, Danny Masterson, para que esté por allí. Mejor que Wilmer Valderrama o Jon Cryer, en cualquier caso. Por lo demás, la mezcla de estilos – creo que es la serie en la que menos pegan risas enlatadas de los últimos años y, sin embargo, entra totalmente en la lógica general del producto que estén ahí – la convierten en algo que, sospecho, va a encantar a los que le guste pero va a dejar, sobre todo, insatisfechos a los que vayan buscando solo uno de los dos lados posibles que aquí se amalgaman como el paisaje posterior a un choque de trenes.Al menos no es el choque en sí.

En cuanto a Wynonna Earp (USA), si fuera más rutinaria sería una reposición. No es que sea una mala serie, sirve perfectamente para rellenar una tarde aburrida o algo así. Supongo. Pero es exactamente lo que parece, conspiración oculta, demonios, pistoleros. Ni siquiera trata de presentar el oeste de una manera especialmente interesante, o de recuperar de alguna manera las historias de cazadores de lo sobrenatural. Lo más cercano a un punto de divergencia es su localización rural que les da más espacio para hacer el cabra, aunque lamentablemente luego no haya locura en sus guiones o realización. Podía ser peor, supongo.



Terminemos marzo metiéndonos hasta la rodilla, aunque visto lo que llega en abril quizá es quejarse demasiado. En cualquier caso, esta Backstage (CA) me la dejé la semana pasada, lo que os puede hacer una idea de lo olvidable que es. O de lo que soy yo. Imaginad que alguien hubiera decidido mezcla Degrassi y Fama. Pues eso pero con protagonistas tirando a más insufribles todavía. Mucho llantito y artisteo incomprendido. Más del que yo puedo aguantar, en cualquier caso.

Hablando de cosas que no puedo aguantar: Lopez (USA). Jamás entenderé en qué momento alguien pensó que George Lopez merecía salir en televisión, pero aquí sigue, inmune a los batacazos. En este caso se ha dejado perilla, ha comprado un tinte nuevo y, sospecho, intenta montar su propio Louie. El resultado, por supuesto, está más cerca de aquella vez que Larry David hizo un cameo en Hannah Montana. O incluso peor.

Es curioso ver cómo funcionan las adaptaciones y readaptaciones. Los ingleses de la ITV han pensando que Maigret (UK) merecía otra versión y que nadie mejor que Rowan Atkinson para interpretar al inspector. Algo que, en general, puedo comprender. Incluso considerar una buena idea. Lamentablemente algo se pierde por el camino. No es una mala adaptación, ni mucho menos, pero sí una que se queda corta en algo tan inesperado como su personaje central. Algo que parece completamente imposible, más aún teniendo en cuenta que Atkinson ha dicho varias veces que es un gran fan del personaje. Hay una falta de humor, de distanciamiento irónico o de lo que se quiera llamar, que hace al protagonista más parecido a otro de esos policías que el British Noir lleva años dándonos antes que en la forma en la que Corvi, Davies o incluso Cremer lo han entendido. Puede ser también porque esta manera de adaptar al personaje, en películas de larga duración adaptando una obra en cada ocasión, haya decidido empezar por un asesino en serie de mujeres, obligando a un acercamiento más tenso del personaje. Quién sabe.

Intento entender Rush Hour (USA), supongo que la CBS tenía que intentar mejorar su cantidad de minorías, o adaptar un grupo de películas que… no sé… lo mismo reponen mucho. Pero es bastante extraño la desgana general con la que se ha realizado la serie. Claro que así funcionan estas cosas. Lo mismo si hubieran encontrado dos protagonistas con química y buenos guiones… y entonces cancelarla como hicieron con Battle Creek.

Por suerte -para mí- aún se hacen buenas series de tanto en cuanto. O algo que se le acerca. Ese es el caso del piloto de The Path (USA), o de sus dos primeros capítulos de hecho, que juega con la idea de un culto. Con la idea de que el culto pueda estar fundado sobre algo cierto o que haya un asunto más oscuro que, bueno, una secta detrás de todo esto. Incluso considerando que la secta se llama Meyersimo y tiene un aire a Cienciología. Excepto por su diferencia en un tema tan principal como que no está hecha para ganar toneladas de dinero. La de la serie, digo. El caso es que nos encontramos con un buen número de personajes que están dentro o que intentan entender lo que pasa allí, y mientras se van desarrollando unas tramas que -fuera de la notable cantidad de tetas que han decidido meterle- logran explicar a los personajes y hacernos a la idea de que puede haber un misterio más allá de lo obvio. Así que yo más que contento y feliz. Ahora queda por ver si estos van a ryanmurphyar también según avancen los capítulos. Por supuesto, buenas interpretaciones de Hugh DancyMichelle Monaghan y Aaron Paul, aunque da la impresión de que se están reservando para el futuro.

 


¡Libros que Llegan! Heathcock, «Los Tyrakis», Young y más

Semana tranquila, como era de esperar. Pero casi se agradece, que las dos próximas vienen con curvas ante la llegada inminente del Día del Libro. Bueno, este año Noche y Día, pero ya habrá tiempo de hablar de ello. Mientras tanto quedémonos con lo que sí que tenemos. La aparición de un buen puñado de novedades interesantes que han hecho un poco más llevadera esta semana. Así que ya sabéis lo que toca decir ahora…

¡Que entre la pila!

Volt de Alan Heathcock, ed. Dirty Worksvolt_alan_heathcock

Multipremiada y reconocida, esta primera colección de relatos de Alan Heathcock es una muestra de las caras de la violencia. O de las diferentes maneras en las que pueden ir consiguiendo un acercamiento a la misma, aquella que surge en los pueblos pequeños y que puede sacarse, con cierto estilo lírico, de esas tierras secas y emocionalmente devastadas.

Los Tyrakis de Ana R. Cañil y Joaquín Estefanía, ed. Galaxia Gutenberg9788416495672

La historia de la crisis griega contada a través de los ojos de una familia y puesta en orden por Ana R. Cañil y Joaquín Estefanía de manera que intentamos comprender lo que han sufrido y cómo lo han ido sobrellevando nuestros vecinos europeos. Algo que se puede conseguir gracias a las conexiones de los paralelismos que se van trazando entre ellos y nosotros.

Papi de Madison Young, ed. Melusina
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La historia de Madison Young es ciertamente peculiar, trabajadora en campos diversos de la pornografía y del arte, reivindicativa y vocal en asuntos de feminismo o en la compatibilización de la maternidad con el trabajo. Más allá de eso tenemos una mirada a la persona tanto como a la industria en la que decide trabajar, de modo que las reflexiones sobre lo segundo se complementan con la tremenda humanidad de las personas que van encontrándose, especialmente de Papi. Porque las relaciones de familia de Young son las que tienen una mayor importancia, por no mencionar la verosimilitud que transmite la forma en la que habla de ellos y de la fragilidad de sus relaciones y afectos. Quizá no es lo que se espera de un libro así, pero ese es su texto.

Mi pelea, tu pelea de Ronda Rousey, ed. Del Nuevo Extremo

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Otro libro que no es lo que parece. La autobiografía de Rousey tiene todos los momentos importantes de su vida narrados con sencillez pero de manera directa. Entre ellos, entre los problemas de su pasado y sus deseos para el futuro, se encuentra también un mensaje de necesidad de cambio y superación que pega a medias con lo que se está narrando. Por suerte esta decisión de incluir su propio aliento de apoyo no oscurece la parte autobiográfica.

Lo que no quise decir de Sandor Marai, ed. SalamandraLo que no quise decir_135x220En cuanto a aprovechamiento de la autobiografía, pocas como está, hojas descartadas de la versión que se creía completa de la de Sandor Marai, descubiertas después y centradas en las penurias sufridas entre la anexión de Austria y la decisión de huir del país del autor y su esposa. Una pieza más de su historia que es también la del resto.

Ciudad esmeralda de Jennifer Egan, ed. Minúsculaegan

Nos llegan estos once relatos de Egan, historias de diferentes localizaciones y preparaciones, tras el éxito de El tiempo es un canalla. De manera que podemos comprobar cómo se le dan las distancias cortas a quien ya ha demostrado maestría con la narración continua.

El club de los Gourmets de Yunichiro Tanizaki, ed. Gallo Nerotanizaki1-214x300

Estupenda presentación, con ilustraciones a color de acompañamiento, de esta historia corta de Tanizaki sobre un grupo de hombres que se aproximan por la cocina pero que en realidad viven en un extenso hedonismo que parece capaz de consumirles.

El panteón del Gótico español de VV.AA., ed. Qualea
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Repaso a los grandes nombres del gótico español, a los más conocidos y también a otros que son conocidos solo por los estudiosos, de modo que junto a Galdós, Pardo Bazán o Becquer podemos descubrir las contribuciones de Pérez Zaragoza, Jorreto Paniagua o Serrano Alcázar permitiéndonos descubrir la tradición olvidada que tenían las letras españolas en este tipo de historias.

Relatos negros, cerveza rubia de Carlos Salem, ed. Navonarelatos-negros-cerveza-rubia

Recopilatorio de relatos de Carlos Salem, con personajes ya conocidos como Gato y Perro o como el escritor Poe, mientras los casos y las historias van entretejiéndose y desmadejándose a su alrededor. Una nueva obra para añadir a la producción de este particular narrador.

El desorden que dejas de Carlos Montero, ed. Espasa

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¿Soy el único al que le sorprende que saquen el Premio Primavera en mitad de Semana Santa? No sé qué tal estará esta historia, teórico thriller, sobre una profesora de reemplazo que empieza a notar cosas raras en el pueblo al que ha sido destinada, pero la pregunta principal sigue siendo para mi la primera que he hecho.

Doscientas sesenta y siete vidas en dos o tres gestos de Eugenio Baroncelli, ed. Periférica

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Interesante colección de retratos breves pensada más para leer poco a poco que para ir en todos ellos de seguida. Porque cada una de las breves historias nos transporta a un ambiente y un personaje permitiendo darle nueva vida en cada ocasión.

La muerte del Piyayo de Miguel Noguera, ed. Blackie Books00106521312147Otro más de los libros de pensamientos humorísticos de Noguera, con su DVD de actuación y todo eo que suelen traer. Si conoces al autor ya sabes si te gusta o no.

Buscando a Audrey de Sophie Kinsella, ed. Puck
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Tanto tiempo después de haberse abierto un hueco con aquella serie de Shopaholic y ahora Kinsella nos llega con algo casi inesperado, un libro para adolescentes sobre el acoso escolar y la decisión de salir del caparazón tras haber sido dañado, y la dificultad y necesidad de respaldo que ello supone. Muy actual en su línea, con una pequeña historia de amor dentro, y un estilo similar pero distinto a la de su serie estrella.

El fincreible diario de Fin Spencer de Ciaran Murtagh, ed. La Galera

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Parece que todo el mundo tiene un diario estos días. Pero el de Fin Spencer es diferente. En él puede intentar reescribir lo sucedido para que se cumpla como quería en lugar de como pasó. El único problema es que reescribir el pasado no es la mejor manera de vivirlo, no digamos ya las posibles consecuencias.

Gigantísima de Bel Olid y Màriam Ben-Arab, ed. Timún Mas

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Encantador historia sobre una niña que está harta de que digan que es muy pequeña, y que pronto va a encontrar una forma de ponerse en contexto en comparación. Estupendo.

Viaje a los confines del Universo de Raman Prinja, ed. Imaginarium40340

Empezando por la tierra y tendiendo al infinito, un estupendo desplegable con una gran cantidad de información, ilustraciones y todo tipo de datos de interés. El tipo de cosa que regalar para todos aquellos que disfruten de todas esas cosas que hay en el cielo que son difíciles de imaginar.

El ratón y la pelota roja de Petr Horáček, ed. Juventud

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Otra historia más del ratoncito de Horáček que lo mismo va a por la luna que a la manzana y que esta vez se encuentra con, digamos, un punto… intermedio.

La Gata Bailonga y el secreto muy secreto de Bob Shea, ed. Tramuntanabailonga

Con un trazo grueso y poco texto por cada página, pero un gran surtido de colores sencillos y una trama sencilla está esta historia sobre una gata a la que le gusta bailar pero, sobre todo, la pequeña historia una la amistad.

Historia de la vida: Evolución de Kattie Scott, ed. Impedimenta

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Antes hablábamos de las cosas del cielo y ahora de las de la tierra, porque aquí tenemos otro libro desplegable, de nuevo con datos e ilustraciones, que esta vez se centra en la evolución de animales y plantas en nuestro planeta. El tipo de obra que solo puede ser considerada como interesante.

No está mal para una semana como esta, ¿no os parece? Pero, como decía al principio, podemos ir poniéndonos el cinturón de seguridad porque a partir de la próxima semana llegan curvas. Empezando ya mismo con la aparición del Gaddis que parecía que nunca iba a llegar y siguiendo por novedades de Lem, Gilliam, Crace, Bronowski, Crumb, la historia ilustrada de Pajak sobre Benjamin y, por supuesto, el Booker de Marlon James. Y aún será tranquila comparada con la auténtica avalancha de la semana siguiente. Pero mientras tanto disfrutemos de la tranquilidad actual, pasemos hojas con cierta pereza y, como siempre… ¡Nos leemos!


Las semanas lentas no son lo que eran. Y casi que mejor, porque no sé yo si sería capaz de resistir muchas miniseries de peplum. En su lugar han surgido otras cosas, como The A Word (UK). Serie sobre una familia cuyo hijo es autista, con un buen reparto y esa forma de hacer los dramas familiares que casi parece pensado para verla durante la siesta. Porque quizá sea cosa mía -no lo dudo- pero la verdad es que sospecho que solo a los que estén interesados en este tipo de historias podrán encontrar motivos para ponerse a verla. El resto… bueno… no es una mala serie de por sí, pero hace falta tenerle paciencia. Es decir, mientras queden letras para los títulos, claro.

En cuanto a lo último de Shondaland, preguntaros qué habrá pasado para que la estrenen en plena Semana Santa. Pero os lo resumo. ¿Veis abajo el trailer de The Catch (USA)? Pues os vais a reír, pero os podéis olvidar de él. Han cambiado a los actores, han cambiado a la showrunner original, algún actor permanece pero en otro personaje en otro bando, han re-rodado el piloto  práctica totalidad y añadido tramas que antes ni se olían, ni se parecían, ni de eso iban. ¿El resultado? Un frankenpiloto que mantiene el punto de partida -una especialista en seguridad a la que le hacen en su cara el timo de la vida- y ultrashondiza el resto, a ver lo que cae. Lo mismo en capítulos próximos logre arreglarlo, aunque esa trama parezca más Lifetime que para una de estas series. Además de oler a goma de esa que van a tener que estirar a tope. Pero bueno, con el cambio nos han traído a Peter Krause, que cada día se parece más a Kyle MacLachlan en castaño, así que tampoco me voy a quejar demasiado.

Así puedo reservar quejas para Heartbeat (USA), drama médico que de tan rutinario que es en todos sus aspectos y personajes llegas a pensar que es algo que tenían guardado en un cajón para rellenar cuando se acabara la programación. Podríamos incluso considerarlo atemporal, porque hay cosas en esos guiones que parecen tener encima el polvo de los tiempos. En fin.

Terminamos con You Me Her (USA) que se supone es una comedia, aunque si alguien piensa que es continuación de la ya cancelada You, Me and the Apocalypse me temo se llevará una desilusión. Lo que tenemos aquí vendido como comedia romántica poliamorosa con toques de drama, por aquello de las etiquetas directas, no deja de ser precisamente una historia de trío de las de toda la vida con la diferencia de que aquí -por sus motivos- intentan que coexista en paz. O algo. También intentan venderla como algo indie. Imagino que para justificar el escaso presupuesto, que con eso y todo parece superior al de, digamos, Him & Her o, por poner una que además esté bien, Please Like Me. El mismo Greg Poehler estaba bastante mejor en su anterior serie, también romántica y de presupuesto reducido Welcome To Sweden. Así que supongo que esto tendrá su público. Lo que no se me ocurre es nadie a la que recomendárselo.