Comenzar una serie con una actriz delante de lo que parece una pantalla verde y con una peluca de baratillo -Tan atroz que pensé que en algún momento del capítulo nos explicarían que el personaje había pasado un cáncer o algo así. No lo hacen.- no suele ser la mejor de las indicaciones, la verdad. Decidir iluminar todo en tonos rojizos ‘porque es por la mañana’ es también una decisión estética. Que el aspecto de la ropa y los escenarios sean de ‘recién estrenados’ incluso cuando se quiere conseguir una sensación de abandono y suciedad… En fin, todo apunta a la misma dirección. Una producción cutre y descuidada. Y si eso es lo que nos muestran los primeros minutos de la serie, que deberían de servir para presentar la serie, os podéis imaginar lo demás. El resultado final es que aunque The Imposter (UK) pueda querer ser un drama familiar con un asesinato por medio a lo que recuerda es a una telenovela de sobremesa, y no de las buenas. Porque lo que se nos muestra no resulta irreal o excesivo, sino falso. No solo eso, también hay una sensación general de que a nadie le importaba lo suficiente como para preocuparse más por esto, igual que no se preocupan más por los personajes o la trama.
Ahm…
Mo’ Waffles (USA) es una serie ciertamente particular. Por un lado se presentan una trama de restaurante que es como
The Bear pero menos intenso y más cutre, por el otro está la trama teóricamente principal (no lo es) de la desaparición del dueño del restaurante, que ojalá se pareciera más a
Diarra from Detroit. Y todo esto, además, está contado con un cierto humor. Un cierto porque la mayor parte no tiene demasiada gracia, pero supongo que a ellos les parecerá que sí. Es, eso sí, razonablemente entrañable. Hay un cierto sentido de comunidad. Pero poco más, sobre todo porque da la la sensación de haber sido creada como mezcla de cosas. Una pena.
Más que curiosa esta
Mrs. Deshpande (O)(IN) que nos pone en la piel de una asesina… ¿ética? que, al principio de la serie, está ya en la cárcel. Perfectamente integrada, por supuesto, porque está muy claro que es tan lista como capaz. Pero comienzan unos crímenes iguales a los suyos y, por supuesto, eso lleva a que el policía que se ocupó de atraparla le pida su colaboración (?) a lo que sigue una serie de idas y venidas, momentos en la cocina y un misterio con bastantes personajes pero razonablemente separables y bien llevados. No es que vaya a revolucionar nada y, la verdad, alguna cosa propia de la India de
Modi me ha rechinado, pero confiemos en que no sea un desastre de resolución y, al menos yo, le dedicaré algo de mi tiempo más allá del piloto. (Que podía haber sido más corto, también os digo, pero estamos en ese momento en el que ya estoy resignándome a que todo dure una hora)
Un tipo se encuentra con una especie de dioramas -a falta de mejor palabra- de jóvenes muertos, puestos de manera más o menos artística, un profesor universitario de biología es detenido y pronto se pone a contar lo que sucedió… de la manera más aburrida posible. Parece mentira que el inicio de este
Ningen Hyôhon (O)(JP) o
人間標本 o
Human Specimens o… parezca prometer una cosa y, con rapidez, pasemos a una versión de: Personas sentadas hablando. Soltando lo que solo puedo definir técnicamente como ‘rollo macabeo’. Entiendo que debemos suponer que la gracia está en mostrar a ese tipo teniendo una reacción absolutamente nada emocional al hecho de haber matado a varios jóvenes -incluyendo su propio hijo- pero me cuesta encontrar algo en ello que no sea puro sopor. Quizá no soy el público objetico de esto, pero… No tengo muy claro quién se supone que puede serlo.
Por lo visto esta nueva versión italiana de
Sandokan (O)(IT) ha tenido todo tipo de follones detrás. Prevista para estrenarse hace dos años, ha acabado saliendo un podo de cualquier manera. Y eso que se supone que su actor principal,
Can Yaman, es bien conocido. Aunque, para mí, el más interesante es
John Hannah, robando escenas sin hacer realmente nada. Lo cierto es que el reparto, variado, está simplemente bien. Algo que podríamos decir de la serie en general. No tiene chispa o pasión, pero tampoco causa descontento alguno. Supongo que es relleno, rancho… navideño, quizá. Pero carne con patatas, al fin y al cabo.
Rematamos la semana con-una obra peculiar,
Les Sentinelles (O)(FR) es una mezcla de ‘
thriller‘ y fantástico con soldados y cosas. Al final no acaba de llevar ni a una cosa, ni a otra, basado en un cómic de
Enrique Breccia -con guión de
Xavier Dorison– y con una cantidad razonable de dinero detrás -supongo- parece que lo que realmente querían era a un superhéroe. O varios. En fin, supongo que habrá algún fan de estas cosas. En algún lado. Supongo que al menos sirve para apuntarlo a la lista de ‘siguen adaptando cómics’.
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