Cómo,  me pregunto, cómo es posible que a estas alturas sigamos teniendo pilotos de una hora en la que el punto de partida llega al final. ¡¿CÓMO?! En el caso de Aidorai (O)(CS), o 아이돌아이 o I Dol I o My Idol o…, gastan la hora entera presentando a personajes en algo que yo os hago en dos patadas: Una abogada feroz y acostumbrada a ganar a cualquier precio esconde el secreto -masomenos- de que es una megafan de un Idol que, a su vez, se está replanteando su vida tras un tropiezo en su carrera. Al final del capítulo veremos cómo el Idol acaba en una posición comprometida con un asesinato por medio. Es de suponer que lo que veremos a continuación será a ella defendiéndole, descubriendo al auténtico asesino y enamorándose por el camino. El problema es que nada de eso está en el piloto. En el piloto solo tenemos una hora de las rarezas de ella y los problemas de él. Las interacciones entre ambos personajes son mínimas, y las circunstancias del caso que claramente les va a unir son incluso menores. Así que no es fácil o factible decir si les irá mejor o peor porque lo único que sabemos hasta el momento de esta serie es que no tienen nada que contar, ni pericia para hacerlo. Para la próxima que se lo piensen antes.

Por esos inescrutables motivos de Netflix a esta serie no le ha tocado trailer.

No soy capaz de entender quién pensó que era buena idea volver a hacer Amadeus (UK), pero claramente se equivocaba. Los actores principales están entre lo flojo y lo espantoso, como si el casting se hubiera hecho tirando dados, y del resto lo único que tiene algo de pase es toda esa labor de fondo (trajes, peluquería, localizaciones…) que en muchos casos se nota que han tenido que hacerlo con lo que han podido, y poco más.

Supongo que podría buscar a ver si he hablado de esta ‘tradición navideña televisiva’ antes -que me suena que sí, pero que son muchos años escribiendo sobre televisión en internete- pero vamos con el resumen: Es tradición de varios países vamos a llamarlos germánico-nórdicos (Alemania, Austria, Suiza, Dinamarca, Suecia, Letonia… ) de emitir un viejo sketch británico de 1963 Dinner for One o Der 90. Geburtstag o The same procedure as last year, Miss Sophie?… el caso es que -especialmente desde los noventa- se repite con notable regularidad por estas fechas. El sketch parte de una premisa básica con una anciana señora que ha organizado la cena para ella y cuatro de sus amigos, y también un igualmente anciano mayordomo. Una tradición, vaya. Así que alguien ha pensado que de ahí podía sacar algo y ha decidido sacar una precuela que -se anuncia aunque no se ve en el piloto- será también un Murder Mystery, y que se llama Dinner for Five – Killer for One (O)(AL) o Miss Sophie: Same Procedure as Every Year  o lo que se les ocurra. Lo cierto es que no hace falta haber visto el sketch -aunque tiene, claro, referencias y guiños si lo has visto-porque el fondo es una historia de época, sobre todo cómica -a la manera alemana- pero también con intrigas y -quiero creer- en algún momento un asesinato. Y al final es eso, una obra… digamos que agradable (aunque supongo que hay que aceptar el humor alemán) que, sinceramente, no creo que ni ellos ni yo sepamos a donde va. Incluso aunque, por supuesto, el destino sea ese sketch.

Otra de esas veces en las que ves una serie y asumes que era un webtoon. Que claro que sí. Este Kaesyeoro (O)(CS) o 캐셔로 o Cashero o… parte de una idea que, sinceramente, se presenta como comedia pero es más un drama. Un joven funcionario que está tratando de comprarse una casa junto con su novia recibe de su padre una herencia-en-vida particular: pasará a tener los poderes especiales de este -que ignoraba que tuviera- según los cuales tendrá la obligación de ayudar a los indefensos, pero cada vez que lo haga le costará el dinero que lleve encima. A más dinero, más poderes. Y si tiene dinero y no ejerce sus poderes entonces su cuerpo se cubrirá de pústulas. Además, por supuesto, no puede usar el dinero de terceras personas ni comunicarles su poder. En resumen, una forma de hacer algo que a ellos les parece gracioso y a mí me crea ansiedad solo de pensarlo. Supongo que si el mundo no fuera capitalista, si no fera una serie surcoreana, o si se pareciera más a -digamos- Esta Magical Girl se Retira, sería capaz de buscarle alguna defensa. Pero entre lo que dura el piloto y lo que vemos en él… Normal que venga de un webtoon. Lo raro es que ahora sea una serie.

Hacer un… vamos a llamarlo… thriller de acción de época parecía suficiente para Made in Korea (O)(CS) o 메이드 인 코리아 o…, más aún teniendo en cuenta que parecía pensado para aprovechar el ‘tablero’ de los años setenta entre Corea del Sur, Corea del Norte y, por algún motivo, Japón. Peeeero… resulta que al final se empeñan en que haya también una trama de Industria Criminal -sección drogas- porque de verdad que parece que no podemos tener una semana sin una de estas. En fin, la parte de acción y espionaje bien, pero no sé yo si va a compensar el que decidan añadir una capa más a algo que ya estaba suficiente liado.

Tiene pinta de haber sido hecha con las vueltas del pan, y de que busca cubrir un hueco… vamos a decir navideño. El asunto es que Sicilia Express (O)(IT) no deja de ser una pieza de esta época navideña, no tiene mucho que contar pero, además, tampoco parece tan interesada en hacerlo. Con pasar un rato -mejor o peor eso ya cada uno- le vale. En fin, yo qué sé, la verdad es que estas cosas de las series a veces me sorprende que salgan con todo el trabajo que lleva. O que podría llevar.

Hay todo lo que parece ser una escuela de pensamiento que sigue la idea de que si pones a dos actores conocidos lograrán salvarte cualquier guión. Es una escuela que se demuestra falsa una y otra vez, en este caso en un Sunny Nights (AU) que no logra ni estar cerca de lograrlo. Porque las peripecias de los hermanos protagonistas son todo un ejemplo de escritura perezosa por parte de los guionistas. Las cosas pasan porque sí, el desarrollo de personajes son dos malos chistes mil veces repetidos y cualquier idea que haya parece centrada en contar todo el rato lo mismo y asegurarnos que son unos perdedores y se merecen lo que les pase. Sin justificar de modo o manera el comportamiento de personaje alguno o lo que les sucede. En fin, que no sé ni para qué se han molestado en desperdiciar recursos en esto, que no tiene interés ni para justificar el gasto de un paquete de posits.