Es curioso como Ayrilik da Sevdaya Dahil (O)(TU) parece dos series distintas que alguien ha pensado que como no podía vender por separado iba a atar. No a unir. A atar. Por un lado tenemos la de la protagonista y su extravagante familia de artistas -o algo- en la que ella es guionista, la madre algo como cantante y el hermano músico callejero. Sus dos amigos, con los que crea la serie -como co-guionista y productor, o algo así, respectivamente- también están en la misma órbita. Hay un restaurante ruinoso que tienen que sacar adelante mientras todos ellos tienen problemas para mantenerse con el arte. He aquí la primera historia. En cuanto a la segunda, es la del otro protagonista, el masculino. Pertenece a una familia… quizá no mafiosa, quizá no criminal… pero lo parece. Se dedican a varios negocios turbios, en su caso se ocupa de cobrar deudas, lo que pasa es que él está harto y querría salirse de la familia. Y no solo de la familia, porque también tiene una prometida con la que parece que no tiene prisa alguna por casarse. Así que hay algo así como una serie ligera en el restaurante y una más oscura con los criminales. Por supuesto las dos series chocan cuando él tiene que cobrar una deuda a ella. No ‘de’ ella, porque no es suya. Directamente no. Pero tanto da, lo cierto es que el piloto -extenso- no nos da más que unos minutos al final con ambos. Así que aunque está telegrafiado lo que va a pasar (él la ayudará, ella chocará, se enamorarán, él dejará su familia y la vida del crimen en favor de… ¿la hostelería? es un crimen distinto al menos, y ella sacará inspiración para esa serie) no está tan claro que vayan a saber gestionarlo de una manera que parezca natural. Supongo que aquí dependen de que todos los actores sean más o menos encantadores, pero entre las diferencias de estilos y temas y todo lo demás… en fin, que yo qué sé. Supongo que a los fanses de este tipo de series les podrá interesar.

Por unas u otras, pero ha llegado ahora The Nowhere Man (O)(SU) que no deja de ser un genérico de serie de acción con personaje que pensaba que había dejado atrás esta vida pero le vuelven a meter, la verdad es que hay algún momento en el que parece que estuvieran siguiendo un manual de serie de acción -más bien de película- por puntos, pero supongo que para esto debería de haber un mercado también. Aunque por pura probabilidad y pese a que sea muy poco lo que podemos decir que es mínimamente nuevo. Claramente podría haber sido una película pero alguien pensó que mejor serie.

Necesito pilotos más cortos. Porque lo que Oneulbuteo Inganipnidaman (O)(CS), o 오늘부터 인간입니다만 o No Tail, No Tell o Humana por accidente…, dedica su hora a presentarnos es lo que podríamos haber visto en bastante menos: Una persona de apariencia femenina es, en realidad, una zorro de nueve colas, un animal mítico con la posibilidad de cumplir deseos. Es la única que queda porque el resto ha ido conviritiéndose en humano o desapareciendo. Ella no tiene intención de ninguna de esas cosas, pero 1) está haciendo tratos con un ejecutivo dudoso, 2) ha conocido a un futbolista cuyo futuro no parece fijo y, sobre todo, 3) un emisario de los altos poderes le avisa de que parece que su futuro se decidirá en breve. Pero no puede decirle si se convertirá en humano o si perecerá. Y ya. Por supuesto hay mucho para presentarnos, pero entre que da la sensación de que ya sabemos cómo va esto y por dónde irá… pues bueno. Supongo que a quien le guste este genérico de fantástico-romántico-cómico-dramático surcoreano le puede valer. Lo que no sé es quién ha pensado que el título en español era buena idea.

Hablando de series genérica, Ponies (USA) es la de siempre de los espías setenteros. En Rusia esta vez y con un par de mujeres que quieren saber qué ha sido de sus maridos (en realidad ‘cómo han teóricamente muerto’) así que se meten en líos. La pena es que esto, que podría haber funcionado de muchas maneras distintas es tan aburrido y rutinario que casi da igual el resto de lo que suceda. Ni sus historias propias, ni el lío en el que están, ni -desde luego- las relaciones entre USA y URSS. Para mí esto es otro ejemplo de Ruido Blanco.

Supongo que de Purizumu Rondo (O)(JP), o プリズム輪舞曲 o Love Through a Prism o El amor a través de un prisma…, lo que no soy es su público. No hay nada malo en esta historia de una joven japonesa que va a Londres a una escuela de arte, pero con una amenaza sobre su cabeza -si en tres meses no está en lo más alto de la clase se vuelve a Japón a que le busquen marido y la pongan a trabajar en la fábrica- y con la obvia sensación de ‘pez fuera del agua’. Una vez allí conocerá a compañeros y profesores, y especialmente al muy particular ‘primer puesto’ de la escuela, un joven de buena familia y maneras más que peculiares. En fin, nada que no hayamos visto en infinidad de ocasiones de una manera u otra, que claramente ha decidido que la ‘estética Ghibli‘ es por donde tenía que tirar pese a que Yōko Kamio, la creadora tras la historia, sea la autora de la famosísima No me lo digas con flores. Pero bueno, supongo que aquí se está buscando a un público con unas expectativas. Yo qué sé.

La historia de I Sarang Tongyeok Doenayo? (O)(CS), o 이 사랑 통역 되나요? o Can This Love Be Translated? o ¿Cómo se traduce este amor? o…, es ciertamente convulsa. Por un lado vemos el presente en el que una joven es presentadora -o algo así- en un programa de citas. Es un programa plurinacional, parece, porque hay un tipo japonés diciéndole cosas. Y su traductor que no está claro si traduce u opina. Que es cuando llega el primer salto temporal al pasado para presentarnos cómo se conocen actriz y traductor. Una pequeña historieta que termina con ambos volviendo a sus vidas. Solo que… Ella hace un papel en una película de terror, durante el rodaje acaba en coma, y cuando despierta resulta que se ha convertido en una actriz megafamosa. Ese es el piloto. Es una lástima porque la historietilla entre ellos dos está bien, pero casi parece una excusa en mitad de todo lo demás que va y viene. Además, claro de que ese principio no queda claro, y ese final resulta… en fin… una decisión de final. Es de suponer que la serie vaya de cómo se enamoran, pero lo cierto es que de momento solo hemos tenido mucho movimiento y un ejemplo de que iremos viendo los distintos idiomas (coreano, japonés, chino, inglés e italiano) y quizá alguno más. En fin, de nuevo supongo que a los fans les podrá valer.

Hay, claramente, un intento de adaptación sistemática de las obras de Agatha Christie para ver hasta que punto pueden destrozarlas. Aún no han logrado, eso sí, arrebatar a The Witness for the Prosecution de 2016 el que para mí es el puesto de peor adaptación de Christie. Pero se acercan. Vaya que si se acercan. En el caso de Agatha Christie’s Seven Dials (UK) comenzar por un ‘asesinato con plaza de toros’ era ya un punto de partida, pero resulta ser casi de lo más salvable. filmados con lo que solo puedo imaginar que es deliberada torpeza, en una fiesta que parece pensada para ser decadente antes que cualquier otra cosa. Aunque continuar con aburridas escenas mal iluminadas de poco menos que bustos parlantes, algo que van convirtiendo en todo un logro. Las escenas ‘de acción’ -un decir- son casi mudas, las de gente hablando son… en fin. En todo momento se toman las peores decisiones y se despoja del interés y el fondo a personajes y situaciones y Helena Boham Carter parece estar más ahí como parte de una estética -tampoco es que tenga mucha intención de hacer gran cosa, y el resto del reparto…  Pero vaya, si crees que no tienes material para hacer una miniserie existe un concepto llamado Película que evita rellenar y estirar.

Madremía. Star Trek: Starfleet Academy (USA). Madremía. Mira que hemos tenido series flojas y aburridas, pero esta parece buscar una categoría especial. Por un lado hay una serie de Star Trek que aparece a ratos, por otro tenemos una serie de historietas juveniles más o menos deslavazadas, como si fuera aquello la típica serie de adolescentes (vertiente ‘sin sexo’, al menos de momento) hecha de tal manera que… bueno, tanto la parte adolescente como la otra parece hecha en el mundo actual en el que nadie ha cambiado. Sí, hay naves espaciales y extraterrestres pero por lo demás podría haberse puesto en el Siglo XXI sin mucho problema. Así que claramente no aprovecha todo lo que tenía antes, igual que tampoco la historia sirve de gran cosa. Como pasaba con Skeleton Crew, la notable falta de imaginación de los creadores es lo que más patente queda durante un piloto en el que es difícil hablar de ‘lo mejor’. Porque aunque Paul Giamatti puede ser lo más entretenido del piloto parece que nadie le ha avisado de que no está en la versión de los Muppets de Star Trek. Eso es Pigs in Space. Y ojalá lo hubiera sido también esto.

Me cuesta entender cómo o por qué, pero Taskaree: The Smuggler’s Web (O)(IN) es la mejor serie de lo que llevamos de año. Que tampoco es tan difícil, claro. Pero lo es porque parte de uno de esos puntos de vista de siempre que podía haber caído en Organización Criminal o similar y, en realidad, nos presenta a un tipo al que ponen a cargo de la seguridad de los aeropuertos para acabar con el tráfico ilegal de… básicamente de todo. Por supuesto tiene claro que hay varios problemas, uno es que necesitas gente a la que no vayan a comprar pese a lo mal pagado del empleo, luego está que hay diferentes tipos de contrabandistas, y -claro- que en realidad parte del sistema del país se basa en una serie de privilegios que se aprovechan en estas cosas. Pese a lo cual va montando un equipo que logra algo más que particular: que parezca una serie ‘de robos’ pero al revés. De personas que tienen que impedir esos ‘golpes’. Bien llevado, bien traído y con una aparente ligereza que no duda en tirar con bala si lo considera necesario. Igual que no tiene problemas en buscar otras soluciones en la imagen para tratar de hacerlo lo más entretenido posible incluso en los momentos en los que cuenta lo de siempre. No sé cómo serán el resto de capítulos o cómo seguirá la trama pero, de momento, así sí. En serio, es la mejor copaganda que podéis ver ahora mismo.

¿Por qué El Turco (O)(TU) es una serie turca con un nombre español que parece haber sido rodad en inglés por italianos? Mira, yo qué sé. Lo cierto es que esto parece la mezcla de Sandokan con una telenovela, si no fuera porque eso lo estrenaron hace uno mes y pico. Pero puestos a hacer mamarrachadas supongo que mejor que recuerden a Fantaghirò que a Juego de Tronos. Aunque ojalá se pareciera MÁS a Fantaghirò y MENOS a Juego de Tronos. En fin. Esto es lo que hay.