¡Pilotos Deathmatch!

Quizá recordéis de hace unos años la película Alkhallat+, aunque lo dudo, se trataba de una película con historias cortas que tenían un centro criminal -más o menos- y humorístico -va en gustos- y que ahora ha dado lugar a Alkhallat+: The Series (O)(AS) Por algún motivo lo que se hace aquí es contar nuevas historias… cada una en un capítulo, y con una duración variable. No tengo muy claro por qué han empezado por la más larga (51 minutos) en lugar de por la más corta (37 minutos) pero el caso es que, de nuevo, hay una intención… si no criminal al menos sí de cierto suspense en el centro y… en fin… lo que se supone que es humor. En el caso de la primera historia, que sirve como piloto de la antologías -supongo-, nos encontramos con una familia varada en una gasolinera sin gasolina en mitad del desierto mientras parece desarrollarse de fondo un par de historias, una con el resto de ‘atrapados’ allí y, por otro lado, una trama con unos traficantes de drogas, en lo que acaba pareciendo algún extraño sueño febril. Por suerte resulta ser tan inofensivo como agradable, así que… quién sabe, quizá haya que darle una oportunidad a las otras historias aunque sea -por supuesto- teniendo en cuenta el contexto del que salen.

Supongo que la gracia de Babies (UK) dependerá de lo cerca que estés o la empatía que te produzcan unos personajes que están pasando por un mal momento tras un aborto espontáneo, pero que se fijen tanto en la necesidad de tener hijos y dejen claro que van a seguir insistiendo bueno… como se supone que esto es una cosa humorística asumo que habrá un par de veces más que intentarán llevarlo a buen término, no pasará, y para la cuarta o quinta o la que sea veremos el punto central -el que inicia el piloto- y luego algún tipo de montaje y al final resultará que tendrán hijos. Porque esta parece la clásica historia sobre no tener hijos que se arregla teniéndolo y, sinceramente, no solo es que me pille lejos, es que yo paso.

Sorprendentemente efectiva para todos los problemas que tiene, esta Chi Shen (O)(TW), o 乩身 o Agent from Above o…, es la adaptación de una serie de novelas fantásticas pero parece en realidad el resumen para televisión de algún manga. Resumen porque hay una condensación y un lanzar información al más puro estilo infodump que atraviesa todo el capítulo -y sospecho que podría durar varios más- pero también porque parece decidido a hacerlo así para ahorrar tiempo a la serie. Del mismo modo que hay determinadas escenas y comportamientos que parecen seguir más la lógica de un manga noventero que de una serie del 2026. Y con eso y todo es competente tanto al ir revelando sus historia como al ir sacando protagonistas, mostrando casos secundarios que van añadiendo a la trama del principal y buscando la manera de mezclar unos efectos especiales que parecen al servicio de la historia tanto como de la espectacularidad -y que no sé si pasarán del piloto, la verdad, pero ya lo averiguaré- de modo que da algo que ver y apreciar más allá de los clásicos del reparto -en general sólido, nadie destaca para bien pero tampoco para mal- y de la historia -que es el clásico malos vs. buenos, pero con intrigas de dioses y humanos por medio- demostrando que, en ocasiones, hacer algo clásico de manera competente puede ser la forma correcta de acometer una serie.

La manía con el ‘true crime’ y la ‘organización criminal’ se juntan en esta especie de Estrenos TV de segunda llamada Dear Killer Nannies: Criado por sicarios (O)(MX) porque, a veces, la realidad es más ridícula que sus parodias. Asumo que todo el mundo se puede imaginar lo que esta desastrada versión de la infancia -o algo- de Escobar Jr. puede significar. Pero, vaya, sospecho que muy fan hay que ser para esto.

Seis capítulos de medio de un cuarto de hora cada uno, eso es lo que nos trae este Homebodies (AU) que tiene un piloto que pone en marcha la acción y un segundo capítulo que pone en marcha la serie. Pero con lo poco que duran puedo entenderlo. Y es que esta historia de un joven trans que regresa a su casa, con una madre con la que no se acaba de llevar bien pero en la que claramente hay más problemas de entendimiento que de rechazo… y un fantasma. Un fantasma particular porque -y esto me temo que es un espoiler porque se nos cuenta en el segundo capítulo- se trata de su versión adolescente. Pre-transición. Lo que significa confrontar y tratar de hacer las paces no solo con su madre, también con su propia realidad. Así que aunque es una serie bienintencionada y humorística lo cierto es que esta hora escasa acaba resultado más peculiar de lo que esperaba. Supongo que porque está hecha desde lo entrañable.

En la sección de ‘claramente yo no soy el público de esto’ se encuentra Koori no Jyōheki (O)(JP), o 氷の城壁 o The Ramparts of Ice o Rompiendo el hielo o …, que es algo así como una serie de costumbrismo adolescente en el que la protagonista es considerada ‘fría’ por su forma de tratar a sus compañeros de clase, mientras que su mejor amiga es ‘la muchacha más popular’, ninguna de las dos parecen seer dueñas ni de su comportamiento ni de su reputación, aunque se nos dice que la culpa -al menos en el caso de la primera- es la manera abusiva en que fue tratada por sus compañeros de clase cuando era una joven estudiante. El estilo de dibujo parece indicar que pese a lo clásico del asunto -noventero en realidad- han debido de salir de algo un poco más moderno con constantes irrupciones del chibismo para los detalles y remates. Así que asumo que es más una… actualización de un clásico, digamos, que algo clásico re-adaptado. Pero, en fin, dado que a mí no me interesa el costumbrismo ni me parece que lo que asumo es un romance incipiente esté especialmente bien llevado… Claramente la serie no es para mí.

A veces parece que se les olvida que lo importante es menos tener a un buen actor que el que ese actor tenga algo que hacer, el ejemplo más reciente es Kujô no Taizai (O)(JP), o 九条の大罪 o Sins of Kujo o Los pecados de Kujo o…, en los que el papel titular lo ocupa Yūya Yagira, el actor más joven en lograr el premio a mejor interpretación masculina en Cannes, (lo que dice tanto del festival como del actor, por otro lado) y que ciertamente es capaz de transmitir naturalidad y determinación. Lamentablemente la serie no puede tirar solo de ahí, y la premisa central -un abogado de mierda que ayuda a criminales a salirse con la suya sin que parezca haber ningún motivo para hacerlo ni estar logrando ninguna ganancia- ni el resto del reparto  parecen servir para gran cosa. Asistimos en este piloto a la historia de un momento del presente y a varios retazos de otros casos, y aún estando bien llevado y mostrarnos las triquiñuelas del sistema… no podrían dar más lo mismo. Ni importan gran cosa los criminales, ni lo hacen los inocentes, ni se ve mucho más de la cosa judicial japonesa ni, desde luego, lo que se nos muestra parece servir para finalidad narrativa alguna. Y si a ellos no parece interesarles imagínate a mí.

Curiosa forma de gestionar esta miniserie, este The Silent Noise (O)(FI) que nos presenta lo que se supone que es un menor sordo al que la muerte de su profesora -o de una profesora- y la posibilidad de que esté implicada gente cercana a él lleva no solo a la tradicional investigación y los ‘secretos desvelados’, también a una serie de decisiones estilísticas más propias de, digamos, un anuncio de antiácido o algo así. En fin, son cuatro capítulos así que ya veremos por dónde tira. Pero, una vez más, me sorprende que presenten esto como serie cuando podría haber sido una película. O algo.


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