Seguimos a medio gas esta semana, y con eso y todo aún se han estrenado cosas. Sobre todo si fingimos que no se ha producido ningún musical para televisión. Lo que sí hemos tenido ha sido una serie con un nombre que puede que nos suene pero que no es en ningún caso una adaptación. Y es que este In Plain Sight (UK) poco o nada tiene que ver con aquel Bragas de esparto que Mary McCormack comandó estupendamente para USA. Aquí estamos en la ITV, en UK, y aunque también es un policíaco lo es de manera distinta. De entrada, es de época. o al menos de los años cincuenta. Y sigue la competición entre un buen policía y un malvado asesino múltiple, una historia clásica a mayor gloria de Douglas Henshall y Martin Compston, más el último con el siempre agradecido papel de villano de la función, que funciona tan bien como era de esperar.

También esta semana hemos tenido coproducciones. En este caso la mezcla sueca y francesa de Midnight Sun (O) que monta un thriller alrededor de una policía francesa que viaja a Suecia para investigar, junto a un compañero de allí, la muerte de un compatriota. A partir de allí más muertos, alguna idea más o menos mística y el tipo de ambiente y giros que uno puede esperar de una producción de Måns Mårlind y Björn Stein. No es que sea su mayor fan pero no les voy a negar que aunque no sea el mejor thriller antártico de los últimos años sí que es una obra hecha con oficio, incluso podríamos usar esa palabreja: sólida.

Casi lo contrario que ocurre con Shut Eye (USA), una serie que parece que va a funcionar y luego no. Quizá porque el tono de tanteo inicial pronto se decanta por tomarse más en serio de lo que su propio punto de partida -un antiguo ilusionista experto en la creación de trucos se pasa al campo de los psíquicos teniendo que colaborar con la mafia romaní que controla el negocio de estos embaucadores en Los Ángeles- y una indecisión de lo que están contando y cómo contarlo que tira por tierra los pocos puntos prometedores del piloto. Y mira que teniendo a Isabella Rossellini en el reparto uno pensaría que con sacarla de cuando en cuando valdría, pero es que ni por esas.

El último… invento… de Disney es este Star Darlings (USA) que tiene algo así como hadas y canciones y… bueno… yo diría que es una serie creada por un comité para venderle cosas a sus espectadores. Pero lo mismo es que soy demasiado mayor para estas cosas.

Terminamos con otra de esas veces en las que restos de un programa popular se recuperan para hacer otro en un sistema de streaming. Porque en este White Rabbit Project (USA) nos encontramos a los componentes de Myth Busters que fueron despedidos en sus últimas temporadas, regresando para realizar lo que podríamos considerar una variación sobre aquel programa. Y como tal variación funcional en tanto que su esqueleto es de eficacia probada.