A veces uno no puede sino sorprenderse simultáneamente de la audacia de un proyecto y de su idea de buscar algo ausente de riesgos. Normalmente mientras uno está recogiendo los restos desparramados. En el caso de All Night (USA) la audacia está en convertir un día en una serie. Es decir, centrar la serie entera en un sólo día. Que ya sabemos todos de un par de ejemplos en los que esto se ha aplicado con mayor o menor suerte, sin duda, pero sigue siendo un riesgo. Sobre todo si gran parte de la misma no es que se meta en un día sino, directamente, en una suerte de megafiesta a la que le toca durar lo que la cadena quiera. Por otro lado, la manera en la que Hulu decide tomar el menor de los riesgos posibles es en buscar actores que sean sobradamente conocidos. Actores jóvenes. Y más que dispuestos a colaborar con esta no-cadena. Que sólo opera por internet. Así que, sí, han llenado esto de youtubers y demás electro-fauna. Obviamente el riesgo de lo primer y la falta de práctica de lo segundo acaba convirtiendo la cosa en un batiburrillo en el que la referencia más obvia es «Ya no puedo esperar» pero que como salir… En fin. Podría haber sido MUCHO peor. Porque tiene un poco de esa idea que te hace gracia, aunque sea para descubrir que para un rato puede estar bien pero que según va pasando el tiempo te apetece cada vez menos, y eso que, en el fondo, aún te sigue haciendo algo de gracia. Así que, bueno, no es un éxito pero tampoco es el espanto en el que llega a bordear convertirse.
En cuanto a The Adventures of Rocky and Bullwinkle (USA), lo mejor que se puede decir de ella es que no es su película. Se queda en ese territorio del psé que normalmente corresponde a los denodados esfuerzos de Netflix por lograr tener una programación infantil que parece haber sido sustituida en esta ocasión por Amazon. El futuro era esto, plataformas modernas intentando revivir obras del pasado para generaciones que las desconocen.
Aceptable, sin más, este Safe (USA). Y eso gracias al trabajo de sus actores principales antes que al guión de Coben. La producción francesa de una obra tan americana, que se dedica a fingir ser británica, como esta tampoco deja de ser extraña. Así que al final los tópicos esperables y un cierto aire de estar haciendo un más de lo mismo que ha acabado en Netflix como podría haber sido una eurocoproducción para las noches de los fines de semana. Amanda Abbington se merece algo mejor.
Curiosamente Vida (USA) se encuentra en una situación parecida que logra invertir. Probablemente porque todos los personajes e historias que salen en este piloto dejan claro que son un primer apunte, que hay tramas por detrás para todos, que mucho de lo que hemos visto tiene para mucho recorrido y que, en realidad, no hay ningún personaje que se pueda reducir a sólo unas líneas. Igual que no no hay una moralidad maniquea, los conflictos se muestran normalmente desde distintos puntos de vista y la idea final de la vida latina en los modernos USA, la diversidad sexual, los choques generacionales y familiares, todas esas cosas que suelen usarse como excusa para hablar de aquello de la Gran Narrativa aquí están utilizados con inteligencia, al servicio de una historia y siempre dejando abierta la idea de que se puede rascar más. Por un lado eso crea el principal -que no insalvable- problema de la serie, siempre parece que estás en la superficie de todo. Pero, claro, ¡es el piloto! Así que podemos entenderlo como un inicio. Una narración similar a la de un libro en la que se han puesto unas bases, pero hay mucho por delante. O eso espero.