¡Libros que Salen! Ward, «Forajido Literario», Semiónov y más

¡Que entre la pila!

La pequeña Eve de Catriona Ward, ed. Alianza

Tras el -muy merecido- éxito de La última casa en Nedless Street nos llega por fin el libro que catapultó a la autora a su actual posición dentro de los escritores de terror. Una historia ambientada a principios del S XX, una extraña secta, un grupo de niños y una isla que les separa y una guerra que les llega, todo lo necesario para presentar una obra gótica en la que las sombras que proyectan los personajes demuestran que no puedes fiarte de nadie.

No se necesita contraseña de Yulián Semiónov, ed. Hoja de Lata

Ha tardado un poco en llegar este Semiónov, pero ha llegado que es lo que importa. De nuevo historias de espías de la época de USA vs. URSS, con la diferencia de que esta vez el protagonista es ruso. Un gran thriller de espionaje, como en ellos es habitual.

Forajido literario: Vida y tiempo de William S. Burroughs de Ted Morgan, ed. Es Pop

Magnífica y muy extensa, esta obra que nos trae Es Pop es realmente monumental, un estudio realmente en profundidad del escritor que nos sirve para comprenderle mejor tanto a él como a su obra. E incluso al impacto que supuso entonces y ahora.

Los hijos de Shifty de Chris Offutt, ed. Sajalín
Dos veces en el mismo río de Chris Offutt, ed. MalasTierras

Es bueno ver cómo Offutt se ha hecho con un hueco en nuestras estanterías publicando con regularidad en distintas editoriales. Por un lado la segunda novela negra protagonizada por Mick Hardin tras el éxito de Los cerros de la muerte. Por el otro, una obra de corte autobiográfico en el que el autor con una vida ya más estable recorre los Estados Unidos y su propia memoria en la que habla de la primera vez que hizo un viaje similar, conociendo gentes y parajes, en un momento de gran incertidumbre personal.

El momento de la verdad de Damián Tabarovsky, ed. Mardulce

Nos ha llegado un nuevo Tabarovsky, uno de esos libros suyos en los que el mismo lenguaje es parte de la discusión. Y por eso mismo es una narración en la que lo que se cuenta va de la mano con cómo se cuenta porque según se cuenta es distinto lo que se ve y se dice y, por tanto, se tiene en cuenta.

Legendborn de Tracy Deonn, ed. WonderbooksSeres extraños, una universidad llena de secretos, una sociedad secreta descendiente del Rey Arturo, magos, bestias, guerreros… Un poco de todo -o de cada- para una historia que ha ganado el primer Premio Coretta Scott King – John Steptoe de la historia. Qué podemos decir, a veces las historias juveniles fantásticas de éxito tienen suerte.

Showtime de Jeff Pearlman, ed. Contra

No es exactamente un Anunciado en Televisión pero sí que es fácil que hayáis visto u oído algo sobre la serie que -con muchas libertades- adapta esta historia sobre los Lakers en los ’80s, sus jugadores, sus líos y todo lo que hubo entre medias. Es decir, una obra que resultará más que interesante a los fanses del baloncesto estadounidense.

Kanjiro. La magia de los Kanjis de Takeshi Hirano y Mitsuru Nagata, ed. SatoriLa nueva obra de Satori nos trae los kanjis con ilustraciones por un lado pero también con frases accesibles (dichos, refranes o frases hechas) creado por Takeshi Hirano, el director de Japonés en la nube, con ilustraciones de Mitsuru Nagata. Es, por tanto, un libro que sirve para ayudar a aprender más sobre el idioma japonés tanto como a tener un libro bello y didáctico sobre el idioma japonés.

Los irregulares de Nanking Road de Silvia Aliaga, ed.Nocturna Literatura juvenil metiéndose a la vez por el lado de la investigación, con Los Irregulares de Sherlock Holmes como punto de partida, pero también con un inesperado cambio de aires porque esta vez será en Corea donde se encuentren. Y es que siempre hay una manera más de darle una vuelta a un concepto interesante.

El caso del camino invisible (2, Jessica Little) de Ulysses Kingsmann, ed. Duomo

Pues sí, estamos de enhorabuena porque ya está aquí la segunda novela juvenil con esta joven detective que aprovecha el tiempo que va a vivir con su abuela. ¿Qué más comentar?

Historias fantásticas de Nada de Alejandra Green y Fanny Rodríguez, ed. HarperKids

Un cómic juvenil muy interesante. Un mundo fantástico en el que el protagonista es un humano acompañado de una criatura diferente a aquella con la que suelen convivir o pelear estos primeros, una historia con aventuras, algo de humor y algunas otras cosas que, aunque a ratos parezca más un piloto que una historia completa, propone una historia interesante con personajes encantadores.

Los cazafantasmas de VV.AA., ed. Picarona

Un nuevo ejemplo de esos álbumes ilustrados para los pequeños que surgen para llenar un punto intermedio en el que los héroes del pasado -llamémoslos así- tienen aventuras para los jóvenes de ahora. Porque no estamos ante una adaptación como hemos visto en otras ocasiones, sino ante una historia nueva que saca ideas de la obra clásica para ofrecernos algo nuevo.

Oso quiere ser apicultor de Pip Cornell y Alex G. Griffiths, ed. MiauLa apicultura explicada con sencillez al alcance si no de todos al menos sí de osos, con mucho humor y, por supuesto, un dibujo que logra a la vez ser divertido pero también divulgar entre parodia y parodia.

¡Oh, una cuerda! de Cho Wonhee, ed. Picarona

Un álbum coreano que nos enseña con un estilo sencillo la utilidad y necesidad de buscar una forma diferente de hacer las cosas a partir de una cuerda misteriosa, lo que puede haber al otro lado y la utilidad de la imaginación para todo esto. Una obra pequeña pero encantadora.

Macaco se hace caca de Laura Vila y José Fragoso, ed. Lata de Sal

Pues sí, un muy divertido libro infantil con animales y cacas, con la urgencia de la llamada de la naturaleza y, por supuesto, los magníficos dibujos de Fragoso. Una posibilidad, por tanto, de aumentar nuestros álbumes de humor escatológico.

Nos leemos.


No sé qué esperaba de Big Boys (UK) pero el inicio de su piloto es, sin duda, una cosa que recordar. En general la mezcla de buen fondo y temas complicados, con un humor que a veces es más esquivo no tanto por humor como por los temas que tratan: problemas mentales, diversidad sexual, tragedias más o menos cotidianas, y mucho más. Es una serie realmente encantadora, con muchísimo de eso que llaman corazón, y su mera existencia -incluso en su inglesitud- hace que recordemos historias como las de Please Like Me. Pulgares arriba para Jack Rooke.

Dicen que si no tienes nada bueno que decir de alguien que está muerto es mejor no abrir la boca. Por otra parte, mi opinión de Obi-Wan Kenobi (USA) es

Menos mal que los ingleses vienen al rescate esta semana. Porque PRU (UK) no es tan original, y a ratos resulta un tanto… un tanto. Pero resulta bastante interesante, excesiva donde debe serlo y lo suficientemente variada como para tener algo de interés dentro de esta mezcla de comedia y drama y comedia y… Ah, sí, una lasaña de sentimientos.

Pues muy encantadora esta Sea of Love (O) (TA), claramente para preescolares que quieran una de animalitos distinta de los habituales. No es que tenga mucho que rascar pero, claro, es para preescolares. Con lo bonita que es ya vale.

Hay días en los que uno tiene que ponerse la serie para creer de verdad que la serie en cuestión ha conseguido. De ahí que el estreno de Slippin’ Jimmy (USA) parezca una broma interna, un chiste, un sketch del SNL, porque esto de hacer una serie que sea precuela de Better Call Saul que, a su vez, era precuela de Breaking Bad… En fin. Por supuesto no podía ser solo una serie, es una Animación para Adultos. Y tiene la pretensión de homenajear a un género distinto en cada capítulo, que es una cosa que… bueno. El primer capítulo es un homenaje a los western. Y no pienso mirar más capítulos, que a mi esta cosa de este creador no puede interesarme menos. Pero bueno, supongo que a los completistas les hará gracia.

No sé quién recordará la particular comedia canadiense Letterkeney, pero sale ahora una versión de aquella, un spin-off basado en un personaje al que allí no se veía la cara, Shoresy (CA), que Crave estrenó hace un par de semanas pero que cumple la triste regla de que cuando se hace serie de los personajes invisibles resultan ser bastante flojas. Quizá si a alguien le van las series de mamporros de denominador común bajísimo, bastante más tirada que su curiosa serie original, pueda al menos disfrutarlo. Pero… bueno… quizá a los fanses del hockey. (Y sí, esto tenía que haber salido hace dos semanas, pensaba que lo había hecho, y no. Así de olvidable es para mí.)


¡Libros que Salen! Cho, «Las degeneradas trans acaban con la familia», Miller y más

¡Que entre la pila!

El hechicero de la corona de Zen Cho, ed. Duermevela

Una nueva obra de Zen Cho nos llega gracias a Duermevela, con su primera novela, una sobre Inglaterra, la pervivencia -o no- de la magia y las alianzas inesperadas que eso provoca. Porque también la raza, el sexo y el colonialismo -incluso el patriotismo- serán tocados por esta historia que ya iba mostrando -aunque fuera solo la patita- los intereses de su autora.

Galatea de Madeline Miller con ilustraciones de Ambra Garlaschelli, ed. AdN

Un relato ilustrado, eso es lo que tenemos aquí. De la autora de Circe o La canción de Aquiles y, como aquella, con un trasfondo de los mitos clásicos -porque tenemos Galatea y Pigmalión– pero también una obra actual sobre una mujer apartada, encerrada, llevada al extremo para buscar una manera de recuperar a su hija. Puede que el formato sea algo diferente, pero la historia merece la pena.

Las degeneradas trans acaban con la familia en edición coordinada por Ira Hybris, ed. Kaótica

Dispuesta a discutir ese punto de vista de la normalidad y, más aún, el de su posición dentro y enfrente de esa misma normalidad, como contrapunto perro también como un punto de vista -o varios- distintos tanto por lo que significa como por lo que ofrece. Desde el combate al cisheteropatriarcado a las falsas amenazas sobre lo que cabe en una familia, la problemática -y expectativas- de los cuidados o los sufrimientos trans en el trabajo sexual. Muchos son los puntos de vista aquí reunidos para que podamos ver algo más que las discusiones de siempre.

Monstruos gigantes del cine japonés. Guia de Kaijû de Octavio López Sanjuan, ed. Diábolo
Telemonstruos japoneses de Óscar Alarcia, ed. Libritos Jenkins

Dos obras cercanas aunque no por ello excluyentes. Repaso a los Kaijus, a los villanos, a los héroes y, en fin, a las partes más interesantes de esas obras japoneses en las que monstruos más o menos gigantes se partían las múltiples caras. Con un componente muy visual en ambos casos pero no por ello con menos tino en los textos de acompañamiento.

Choco-Boys. Lucky Luke de Ralph König, ed. Kraken

Pues sí, le han dejado a König guionizar un Lucky Luke y el resultado ha acabado a medio camino entre Lo Meta y Brockeback Mountain. Que supongo que era lo que buscaban porque así logran recuperar relevancia con esta colección de miradas distintas de autores más o menos conocidos sobre un icono tan clásico.

Cinco martas listas de Justyna Bednarek con ilustraciones de Daniel de Latour, ed. Duomo

Una divertida novela juvenil con organizaciones, algo de misterio y muchísimo humor. Ya desde la guía de personajes se ve venir el monumental follón que van a buscar, y montar, y de todo. Y efectivamente eso, acompañado de igualmente divertidas ilustraciones, es lo que acabamos recibiendo. Que no es poco.

Cuando las ranas críen pelo de Pato Mena, ed. Pastel de Luna

Un álbum bien curioso en el que las frases hechas son tomadas con literalidad y van dándose paso unas a otras, un ejercicio de imaginación tanto como de humor.

Superamigue de Lucía Manusovich, ed. BellaterraLas realidades, no tanto nuevas como por fin visibilizadas, van abriéndose paso y dándonos estas obras, en las que la diversidad, su defensa y su normalización son tan importantes como hacer un buen libro que les peques puedan leer con gusto y diversión.

¡Aaah! ¡Hay un esqueleto dentro de ti! de Idan Ben Barak y Julian Frost, ed. Takatuka

Tras el éxito de su libro sobre microbios ahora toca el interior del cuerpo humano como eje estructural de esta obra humorística e interactiva, en la que los pequeños podrán aprender un poco más sobre su medio a la vez que se divierten con los personajes que van explicándoselo.

Nos leemos.


Que semana hemos tenido. Qué semana. Posiblemente la peor del año. Sobre todo para empezarla por Angelyne (USA), un pequeño desastre en Peacock que es básicamente la historia de una famosa de barrio. Pero como ese barrio está en LA pues para allá que vamos. Una mujer que se hizo famosa por poner carteles -bueno, ya sabéis, de esos grandes, no en plan «Se dan clases particulares»– con su imagen y su nombre. La lógica nos haría pensar que van a usarlo para hablar sobre la fama, o sobre la necesidad de buscarla, o se van a trazar paralelismos con otros que han llegado a esa ‘fama por la fama’. Quizá incluso a hablar de The Room. Pero no. Lo que tenemos es un piloto espantoso en una serie que parece que nunca sabe lo que está haciendo, con una interpretación principal de Emmy Rossum que parece que tiene una idea de lo que quiera, acompañada de un reparto de actores masculinos en su casi totalidad que se divide entre los que están desaprovechados y los que no dan para más. Con una de las peores decisiones de maquillaje y peluquería que he visto desde La mujer del viajero del tiempo. Se supone que en algún momento Martin Freeman va a tener que ver algo en esto. Lo siento mucho por él. Pero, en fin, al menos tiene el atractivo de la marcianada, ahora a ver si alguien de por aquí tiene narices de hacer una serie sobre… yo qué sé…

Supongo que hay un tipo de personas a las que Conversations With Friends (USA), las cosas de costumbrismo ombliguista de un cierto tipo de juventud, les puede gustar. Ni soy el público ni espero serlo nunca así que me ahorro mi opinión sobre el peñazo este.

Sospecho que hay una competición para hacer series de empresas discográficas y de empresas de La Fe, así que debieron de considerar que haciendo Kingdom Business (USA) para BET+ cubrían ambas, y así ha salido, que la parte de música queda formuláica -¿cuántos años llevamos ya desde Empire?- y la de la religión da bastante lo mismo, así que el resultado es algo reiterativo e innecesario. En fin.

Supongo que la enseñanza de Night Sky (USA) es que las cosas se estropean menos cuanto menos espacio se les dan. Porque esta serie se beneficia de Sissy Spacek y J.K. Simmons mucho más de lo que sospecho que estarían dispuestos a admitir sus creadores. Y es que el ‘misterio’ central da un poco lo mismo ante lo que tiene pinta de ser una obra de teatro que se ha venido arriba. Pues vale. A sus fanses les encantará y al resto… pues según lo que esperen encontrar. Si es a dos personas hablando – o callando- como motor de la acción -por llamarlo acción. pues adelante, todos a bordo.

Cómo es la vida, la semana pasada decía que Apple TV+ parecía la única compañía de streaming que se preocupaba por ofrecer el mejor producto posible y esta estrenan Now and Then (USA) para dejar claro que no. Que también pueden producir entretenimientos muy genéricos en los que solo los actores que interpretan a los policías – Zeljko Ivanek y Rosie Perez– parecen estar para algo que no sea cobrar el cheque. Porque esta idea del Sé lo que hicisteis necesita algo más que la idea en sí misma para funcionar. Vamos, para cagarla otra vez con Amistades Peligrosas podían haber ido por lo menos a por Motivos Personales, El Pantano o Hay alguien ahí, que por lo menos nos reímos. Vamos, una -otra- oportunidad perdidad.

Que espanto, que espanto y que horror este The Time Traveler’s Wife (USA). Vale, el libro original tenía mucho que trabajar para llevarlo adelante. Pero es que las decisiones que se toman casi parecen que son porque han visto la película y han pensado en cómo se podía hacer aquello aún más inane. En lugar de intentar arreglar los problemas lógicos o de centrarse en una manera de contar la historia -a ser posible una en la que no de asco ver a un señor con toda la barba intimando con una niña con la que luego se va a casar- para que no nos desesperemos, el responsable de esto decide que mejor liarlo todo más aún y esperar que los toques de humor disimulen. Porque parece que ya debe de haber hecho un algo con viajeros temporales intimando con niñas. Ah, espera, que es que detrás está Steven Moffat. De verdad que poco nos pasa. Porque aún Rose Leslie intenta… no sé… ¿que la miremos mientras pone caras? Pero es que el resto del reparto… virgen santa que reparto. Que desastre todo. Y el apartado de maquillaje y peluquería… las peores decisiones de maquillaje y peluquería que he visto desde Angelyne.  Lo único que se me ocurre deciros si alguna vez os encontráis con La mujer del viajero del tiempo es: Basically, run.

¿Es Troppo (AU)  una mala serie? No. ¿La recomendaría? Tampoco. Hace falta un momento muy concreto, supongo, donde ver la enésima historia de investigadores privados con una vida privada destrozada que se encuentran con alguien tan roto como ellos y eso les lleva a embarcarse en una serie de extraños momentos detectivescos para… en fin, yo qué sé, un caso que podría haber sido una película en lugar de tanto episodio. Los actores centrales hacen un poco por tirar del carro, el problema es esa sensación de ya visto que hace que parezca que es un carro robado. Pues bueno, pues vale, pues si no tienes otra cosa, pues si quieres tener algo de fondo, pues si te caen bien los actores, pues… En fin.

No se me ocurre ningún motivo razonable para estar mucho rato hablando de Vampire in the Garden (O), es un espanto que roba de todas partes sin molestarse en hacer bien prácticamente nada. Es decir, ha aprendido todo lo que sabe del Ataque de los Titanes. Solo que aquí son vampiros. Pero es todo tan estúpido y tan mal animado que, en realidad, tampoco debería de preocuparnos en exceso.


¡Libros que Salen! Leonard, «Flores particulares», Bennett y más

¡Que entre la pila!

Los cazarrecompensas de Elmore Leonard, ed. Valdemar

Pues sí, más westerns de Elmore Leonard, que siempre es algo bueno. En este tercer volumen en la colección tenemos su primera novela, publicada en los años cincuenta. Una obra de estilo clásico que ya anunciaba el gran escritor que tendríamos en años venideros.

Anna de las Cinco Villas de Arnold Bennett, ed. dÈpoca

¡Siempre es una alegría ver que dÉpoca saca una nueva obra! Además una recuperación de Arnold Bennett nada menos. Una obra de época, con muchos compromisos sociales y solicitudes de amorío en el que una joven debe afrontar que con la mayoría de edad tiene que tomar decisiones mientras se mueve en la sociedad privilegiada pero no por ello justa.

Flores particulares de Nora Eckert, ed. Tránsito

Alemania en los años setenta, una mujer trans contando de primera mano lo que fueron sus experiencias, sobre la vida cultural, la gente que conoció y, sobre todo, su experiencia durante su transición de género. Una visión privilegiada que esta periodista y crítica cultural alemana tiene a bien compartir.

Kaiki 2. Nuevos cuentos de horror y locura de VV.AA., ed. Quaterni

Nueva recopilación de cuentos japoneses de terror, otros cinco autores -dos de ellos sin presencia en el volumen anterior- con ochos relatos para seguir conociendo la parte más oscura del fantástico japonés de sus autores más clásicos.

Tren bala de Kotaro Isaka, ed. Destino

Algo de thriller, algo de humor. Un tren, cinco asesinos, varios encargos que parecen superponerse unos a otros y un trayecto para que todo aquello tenga lugar. Una obra moderna con la que conocer a uno de los grandes autores japoneses de misterio recientes en una obra que demuestra que puede jugar a muchas cosas a la vez.

– El movimiento de mujeres romaníes de VV.AA., ed. Kaótica

Un recopilatorio de ensayo de algo más de una veintena de mujeres en las que nos cuentan cómo ha ido avanzando, y hacia dónde está yendo, desde los años noventa hasta la actualizar. Una perspectiva propia que habla desde el conocimiento y el haber sufrido o visto sufrir, como protagonistas o como aliadas.

La risa en la Antigua Roma de Mary Beard, ed. Alianza Editorial

Una grandísima autora con un muy interesante ensayo. El tema del humor en Roma, de cómo se hacía, quién, hacia dónde iban y cómo funcionaba. De modo que sirve no solo para conocer a los romanos, también para saber más sobre la historia del humor.

Otros mundos de Thomas Halliday, ed. Debate

Que algo esté extinto no significa que no haya dejado huellas. Ese es el punto de partida de este libro que intenta recomponer cómo fueron distintos ecosistemas lejanos en el tiempo gracias a los restos que se han hallado y a las posibilidades más probables de su encaje y evolución.

12 bytes de Jeanette Winterson, ed. Luman

Vuelve Winterson, ahora en el Ensayo. Sobre las posibilidades del futuro, de las inteligencias artificiales, los robots y una vida más allá del binarismo percibido. Un libro sobre los cambios que nos esperan y aquellos que ya están llegando.

La calle de los espías (Serie Jackson Lamb 4) de Mick Herron, ed. Salamandra Black

Pues sí, hemos llegado ya a la cuarta novela de aquellos Caballos lentos que tan bien ha sabido traer Herron con su mezcla de humor, suspense y diversión al thriller de espionaje clásico.

El libro de las especias de John O’Connell, ed. Debate

Un gran libro para conocer las especias pero, sobre todo, para aprender a usarlas de la manera que más partido se le puedan sacar. Incluyendo su historia, porque la historia de la comida nos dice tanto sobre cómo hemos usado -y acabaremos conviertiendo- los ingredientes como el poder probarlos a la mesa.

Trece avisos de Paula Carballeira con ilustraciones de Davide Abbati, ed. Diego Pun

Un libro interesante e ilustrado, para todos los público, con mitos universales pero también con leyendas clásicas gallegas, que se van encadenando.

El enigma de Caín de Edward Powys Mathers, ed. Alfaguara Infantil & Juvenil

Puede que no sea lo que tradicionalmente se conoce como Libro-Juego pero estoy convencido de que esa cualidad lúdica por encima del texto en sí es lo que le va a dar la relevancia. Incluso aunque la competición sea contra el formato más que con el contenido -que también- porque lo que tiene de reto (o de deberes, según) es lo que lo diferencia. Ya sabéis lo que se dice: You Gotta Have A Gimmick.

Voodoo (1952-1953) de VV.AA., ed. Diábolo

Sigue publicando la editorial la Biblioteca de Cómics de Terror de los Años 50, esta vez en su noveno volumen con los seis primeros ejemplares de la revista de terror y fantástico del mismo título. Una mezcla de disfrute y arqueología literaria.

Sergio Aragonés sabotea Star Wars, ed. Planeta de Cómics

Aragonés siempre es un autor interesante, lo es en sus obras más personales, en sus obras silenciosas y, por supuesto, en sus parodias. Como es el caso. Puede que el cómic tenga ya un tiempo -que lo tiene- pero eso no le quita la capacidad de análisis y mala leche a un autor que ya nos ha dado muestras de lo que puede hacer.

Alergia de Megan Wagner Lloyd y Michelle Mee Nutter, ed. Maeva

Un nuevo cómic infantil en Maeva, esta vez sobre las mascotas y cómo intentar compatibilizar los contratiempos, además de hablar sobre los hermanos y sus formas de funcionar. Encantador, como siempre.

Sirenas borrachas de Kat Leyh, ed. Norma

Tras el éxito de Snapdragon era lógico que estuviéramos todos esperando una nueva obra de Leyh, y aquí la tenemos. Sirenas aficionadas al alcohol tomando decisiones cuestionables que, sin embargo, parecen dar vueltas a los temas tradicionales de las interacciones entre sirenas y humanos. Mucha diversión.

Caballera de Nadège Michelotto, ed. Picarona

Una joven desafiando no solo las expectativas de género, también las limitaciones autoimpuestas por el diccionario.

Nos leemos


Bueno, pues parece que el giro de Netflix va dándolo como son ellos y ahora vamos hacia el True Crime antes que a las series de adolescentes o los de organización criminal, menos mal que hay un algoritmo detrás, que si no pensaría que todo esto van los bandazos de lo popular de toda la vida. Pero bueno, empezamos el repaso con 42 días de oscuridad (O) (CL) que tiene a su favor ser la primera serie chilena para el servicio de streaming. En contra tiene que a la familia no le ha hecho mucha gracia, y mira que desde Netflix aseguraron ser feministas y esas cosas. ¿La serie en si? Pues es más de lo mismo salvado por los actores, de hecho Pablo Macaya hace casi todo lo que puede para tirar del carro. Supongo que depende de las ganas de ver la historia, y ahí yo sí que no cuento. Vamos, no tengo intención alguna de verla entera.

Urgh. Este À La Carte (USA) tiene una pinta tan vieja que podría haber sido una serie de los años ochenta, un antecedente de Sex and the City o algo así. Muchos temas de siempre tratados como siempre y sin ningún aliciente para verla.

No entiendo en qué momento decidieron que True Crime con actor famoso -actriz, en la mayor parte de casos, en realidad- era lo siguiente de lo que se tenía que estrenar uno a la semana. La de turno es Candy (USA) y, sinceramente, podría ser la parodia del SNL de este tipo de cosas porque la peluca y las gafas de Jessica Biel podrían haber salido en No es otra estúpida película americana. Lo cierto es que sí que lo es. Sé que intentan jugar con la idea de que van a contarnos el por qué, el impulso criminal, y blablabla. Pero bueno, lo importante de esto es que podemos fingir que no existe, porque es la misma serie de todas las semanas.

La peluca de Claire Danes… perdón, no. Quería decir… The Essex Serpent (UK) es una serie interesante basada en un libro indudablemente interesante, que tiene a su favor que Apple está demostrándole al resto de servicios de streaming lo que es hacer una selección de series con mimo -y mayor o menor fortuna-, pero son los únicos que parecen hacerlo. De ahí que incluso series como esta, en las que hay algo de la BBC de toda la vida, tira más gracias a los actores principales y a una historia bien pensada pero con un problema principal: Necesita más vidilla. Un poco más de rapidez. En fin, sé que en las series de época no es siempre lo requerido, pero yo lo agradecería.

Voy a confesar que paré el piloto de Geulideu (O) (SC) para ver si me había puesto un trailer, un primer montaje o algo así. No puede ser que se pase los primeros ocho, diez minutos explicándote lo que está pasando y va a pasar con un infodump que haría palidecer a cualquier novela fantástica. El subrayado llega tan lejos que como a los quince minutos te sacan una definición en pantalla de lo que significa el título del mismo dentro del universo de la serie para que entiendas a qué se refieren. Como en el 18 ya hemos pasado a la actualidad, a un misterioso asesino. El asunto es que ni las idas y vueltas temporales, ni la tecnología, ni todas las idas y vueltas que nos trae la cosa esta y que parecen sacada de esa época en la que Lost había creado réplicas y teníamos un Flashforward casi en cada semana con mayor o menor éxito, siendo uno de esos extremos Persons Unknown. Y de verdad os digo que casi agradecería volver a estos últimos antes que seguir con esta mezcla de contar mucho pero no saber nada en la que nos han metido. En fin.

Para explicar esta serie turca, The Life and Movies of Erşan Kuneri (O) (TU), tendría que empezar explicando quién es Erşan Kuneri. Y lo único que se me ocurre es intentar explicarle a los extranjeros lo que pasaría si en Netflix decidieran hacer una serie protagonizada por un personaje recurrente de Fernando Esteso. Solo que aquí además hay un componente de metaficción. Y el resultado de la misma es… bueno… como encontrarse que Netflix ha decidido dar luz verde a El Sexólogo.

Carme con patatas, le dicen los estadounidenses a esto. David E. Kelley coge el abogado y corre, mucho mejor que en sus últimas series aunque sin la brillantez de las primeras, para sacar The Lincoln Lawyer (USA). Un agradable mixto de ‘caso de la semana’ y ‘caso gordo’ en el que las particularidades del personaje de Michael Connolly, -desde mi punto de vista más interesante como serie esta que la de Bosch– son más útiles por quienes tienen alrededor que por esa especie de tedmosbysmo de su protagonista principal, tan pan sin sal que uno echa de menos la versión de McConaughey. Por suerte hay algunos otros intérpretes, como Becki Newton, haciendo bueno esta serie de investigación criminal tan básica como agradable. Que quizá es lo que iba tocando por aquí.

De YT a las series infantiles, así es como funciona este Mimi’s World (UK) que nos ha traído Channel 5 a una de esas obras encantadoras con muñequitos, imágenes y todo eso. So charming, so sweet.

Una miniserie sobre un caso célebre, eso es lo que nos trae Oussekine (O) (FR), que supongo que a quien necesite indignarse con la policía por su manera violenta de tratar a la gente -especialmente a la gente que no se parece a sus jefes- le puede valer. Yo lo veo como otro Documentos TV porque, bueno, a estas alturas. Pero en fin.

Ojalá me hubiera gustado Savage Beauty (O) (SA), habla de muchos asuntos sudafricanos y de distintos problemas como las expectativas sobre las mujeres, la industria de la belleza y todos los alrededores de género que se os puedan ocurrir. Lamentablemente va todo muy lento, demasiado lento. Pasan cosas pero poco a poco. Demasiado poco, de hecho. Es decir, ocurren muchas cosas por capítulo a un ritmo de paseo. Cuando deberían ir rápido todo el rato. Si haces una telenovela lo mejor sería entender un poco mejor el formato. En fin.

Alguien pensó que era buena idea sacar algo de Barrio Sésamo y robots y supongo que para venderlo de muñequitos de las hamburguesas o algo así, Sesame Street Mecha Builders (USA)es el resultado de todo ello: Construcciones en CGI sin alma. Que espanto.