Supongo que lo que pretendían con Bait (UK) era hablar de algo así como ‘la industria del espectáculo desde dentro’, especialmente con toda la discusión racial que la posibilidad de elegir como Bond a alguien no-blanco acarrearía. Cómo ha acabado eso en ooooootra ronda de ‘este tipo es un perdedor y tiene problemas con su familia así que decide inventarse algo y eso le mete en problemas’ me supera. Porque pocas cosas más egocéntricas puede haber que decidir poner un cebo por un lado y acabar dando más de lo mismo y de lo de siempre. En fin, y eso que esto parecía que podía haber llevado a algún buen puerto. Quizá se lo tendrían que haber ofrecido a Nabhaan Rizwan.

Es curioso este piloto de Chiraiya (O)(IN), pero también un ejemplo de usar el piloto para poner las fichas sobre la mesa pero no mostrar el punto de partida hasta la sacudida del final del capítulo. Cosa que rara vez sirve para que me interese. En este caso tenemos a una mujer de mediana edad, en sus propias palabras ‘la menos educada de la casa’ que tiene un punto de vista tradicional y una forma… vamos a decir que clásica de entender las cosas. Esto es importante porque desde el principio se nos contextualiza la casa como ‘progresista’, especialmente por el patriarca, el suegro de la protagonista. La actriz principal, la gran Divya Dutta, logra llevar adelante una historia que podría haber sido más aburrida o más caricaturesca -aún- en otras manos. Pero no vemos hacia dónde quieren llevar la historia hasta más adelante, cuando entra en juego el que va a ser punto central. Porque nuestra protagonista está casada con el hijo del cabeza de familia, ha cuidado del hijo de este en un anterior matrimonio y dado, a su vez, a luz a una chica a la que no hace demasiado caso. Pero con la llegada de la ‘época de bodas’ para ese chaval que ha criado como propio aparece la figura de la prometida del mismo, se nos muestran primero roces y choques -ella es una mujer joven y avanzada, frente a la anticuada manera de ser de la protagonista- pero pronto le toma cariño . Cuando pasa eso te preguntas qué será lo que pretenden entonces. Y queda claro en la última escena. Durante la celebración posterior a la boda los novios se retiran y ahí vemos como ese joven al que la protagonista cuidó decide no hacer caso de lo que su joven esposa le pide y la viola. No es una escena que se recree en la violencia, ambos están prácticamente vestidos y lo que se ve es, sobre todo, las quejas y las caras de terror de ella, contraponiéndola con la celebración. Pero es suficientemente claro, y deja también bastante a la vista lo siguiente que tendremos. En las últimas escenas la protagonista ve a la joven, en una terraza mirando al horizonte con la mirada perdida. Es difícil saber si este final significa que habrá algún intento de suicidio, si tendrán un momento en el que las dos mujeres hablarán del tema, o qué. Pero está claro que todo esto va a llevar a un conocimiento por su parte del asunto y a un enfrentarse al tema, algo que resonará especialmente no solo por la separación de hombres y mujeres en la casa, sino por la idea de que pase ‘en una casa progresista’. -Tema este que habrá que ver cómo gestionan para que no se convierta en ‘los que dicen que son progresistas son los peores’- para, en fin, establecer la conversación sobre la violencia sexual dentro del matrimonio. Ah, por cierto, lo hace con un piloto de MEDIA HORA.La serie completa son seis capítulos, así que podría haber sido una película de tres horas, pero han pensado que pese a lo complicado del asunto se podía contar así. De media hora en media hora. Y es uno de los grandes aciertos. Así que muy probablemente le de un par de capítulos más. Desde luego, y pese a sus problemas comentados, es lo más recomendable de la semana. De las últimas semanas, de hecho.

Creo que no he visto un producto de laboratorio tan claro como Crookhaven (UK) en años. No de comité, que también un poco, sino de laboratorio. Tenemos a un grupo de chavales diversos, una premisa tan estúpida que podemos decir que es una mezcla de Harry Potter con Wanted, y aunque esté basado en una serie de libros anteriores -y recién publicado el primero en España, que demuestra el interés que han tenido hasta la serie- del anglo-brasileño JJ Arcanjo, es el showrunner Justin Young -responsable de Sandition– el que demuestra que esto lo puede hacer tan en automático que hay veces que parece que estuviera dirigiendo un genérico de Millar y Rowling -dos personas estupendas, como tan bien sabemos- y lo mismo es Kingsman que cualquier otra chorrada. La trama carece de sentido, el tono pega bandazos, los personajes van más allá de lo estúpido en su existencia y caracterización, la ranciedad atufa a poco que te fijes y por mucho que traten de usar una diversidad que no puede ser más falsa para disimular, como si detrás de esto estuviera un fanfic escrito por David Brent. Es tan espantoso que han pensado en poner anuncios de megafonía ‘graciosos’ y logran que lo que cuentan en ellos se pegue con lo que nos están mostrando en pantalla. En resumen, un completo desastre que espero no se lleve por delante la carrera de sus jóvenes actores -los otros deberían de haber sabido dónde se estaban metiendo- aunque siempre podremos recordar de ella la decisión de poner como hermanos gemelos a dos jóvenes racializados sin relación familiar ni parecido alguno. Más allá de… bueno, os podéis hacer a la idea. *suspiro*.

He tenido que ir a comprobar que Jo Nesbø’s Detective Hole (O)(NO) fuera realmente noruega y no una parodia estadunidense basada en el no entender nada. Pero no. Parece que los propios noruegos han decidido no entender nada, que es más rápido. Así que aquí estamos, con la enésima versión de eso que han decidido llamar Nordic Noir y que los británicos llevan haciendo desde los noventa, pero aún más ridículo porque han decidido estirar a una temporada y centrar tanto en el problema con el alcohol, los policías corruptos y un asesino en serie que cualquiera diría que les hubiera sido más barato sacar otra vez Rebus o Jack Irish. Prime Suspect no, por favor, es muchísimo mejor que esto. Supongo que el problema está en que cuando salió lo de la ‘saga Millenium pensaron que podían hacerlo películas, así que cuando ha llegado la serie ha dado igual que los libros originales merecieran la pena, porque han ido en automático a hacer algo tan estúpido y genérico que uno ve el Wallander de Ken Branagh como una mejora frente a esto. Bueno, es que incluso el Poirot de Branagh es una mejora frente a esto. Mira que se podía hacer mejor -como han demostrado las dos últimas versiones del Departamento Q o la reciente Blindspår– pero se ve que ese día no tocaba.

Hay varios momentos de The Faithful: Women of the Bible (USA) en los que pensé que era algún tipo de sketch en el que Minnie Driver iba a mirar a cámara y romper la cuarta pared. Al fin y al cabo ni las ropas, ni los pelucones ni, desde luego, las actuaciones o decisiones que se toman hacen pensar que alguien ha intentado que esto sea algo más que una producción amateur parroquial. Con dinero, no mucho, pero con dinero. Pero ni ofrecen más ni logran ofrecer algo que justifique ver entero un capítulo. O medio. O diez minutos. En fin.

Y si la anterior era lo que era esta Hope Valley: 1874 (USA) que han mandado directamente a Hallmark+ y que sirve de precuela de la muy exitosa When Calls the Heart – el Yellowstone canadiense de Hallmark– logra ser tan pacata que hasta parece que dijeran Jopelines. Esta parece incluso más La Casa de la Pradera que la original, pero claro, sigue siendo una creación de Michael Landon Hijo. Y, como su primer spin-off -que creo que sigue en la cadena facha que la pilló cuando Hallmark decidió que pasaba-, no es capaz de entender qué es lo que funciona de aquella. Por qué los pelucones y la ropa que parecen disfraces importan algo menos cuando hay algo no tan formulaico y mejor pensado. Pero se ve que no tocaba. Que lo que teníamos era esto que parecen tramas descartadas de la otra antes que un intento de construir y crear desde el pasado de la serie. Pero bueno, ya veremos si intentan algún tipo de cameo o crossover para lanzar las audiencias. Porque no creo que aguante solo.

Destacar para mal en una semana tan floja como esta tiene mérito, pero Lucky Luke (O)(FR) lo consigue con toda una serie de decisiones como mantener algún toque de humor pero no en su protagonista que pasa a ser todo lo grim’n’gritty que les permite la cosa, siempre con esa cara extraña que tiene o enfadada o contraída por el dolor. Comenzar la serie con el personaje central teniendo un problema que le impide disparar y poniéndole una adolescente de acompañante porque patatas e insinuando que puede ser su hija… no sé exactamente en qué estaban pensando pero una buena manera de adaptar Lucky Luke habría sido leerse alguno de los álbumes del personaje. Pero, claro, si no se han molestado ni en ver las series de animación o de acción real -o las películas- previas… pues pasa lo que pasa y al final las de Terence Hill siguen siendo las más cercanas a la obra. No porque sean cercanas a la obra, que no lo son, sino porque el resto de la competición parece empeñada en cavar un pozo. Mira que uno -yo- pensaría que a estas alturas Lucky Luke debería de ser algo fácil de adaptar. Pero está claro que no. Que no son capaces ni de entender que embadurnar de mierda la cara de los actores no hace que pensemos que están siendo más realistas, sino que son una panda de idiotas a los que les acompleja el tener que adaptar uno de los tebeos más conocidos del cómic francobelga.

Lo creáis o no hace poco menos de una década hubo una serie sobre tres jóvenes que se conocían en la escuela de fútbol, y ahora han decidido recuperarla con esta O11ce: La Nueva Generación (O)(AR) en la que los tres jóvenes originales están triunfando por el mundo -el más protagonista de ellos está triunfando por todo lo grande jugando en nada menos que… el Atlético de Madrid…- pero al regresar de visita a la escuela descubren que las cosas no están bien, así que se van a quedar por allí en sus vacaciones (?) para echarles una mano e inspirar a una nueva generación. Pues bueno, pues vale, pues me alegro. Es exactamente la serie que podrías esperar al juntar un spokon -de mucha menos intensidad que el Oliver y Benji que posiblemente estés pensando- con la serie de siempre de Disney de Actividades Extraescolares. Y si crees que no van a cantar es que no estás atendiendo.

No sé lo que esperaba de Privilèges (O)(FR), supongo que la clásica serie de hotel. O algún tipo de Arriba y Abajo. Quizá ambas. Pero encontrarme con la enésima historia de ‘esta mujer está en la cárcel y necesita reinsertarse pero se encuentra con esta organización que no le deja’ solo que la organización es un Hotel… vale, es cierto que la hostelería está tan cerca de ser una Organización Criminal como casi cualquiera de las estupideces que se pueden encontrar en las series, pero que pretendan hacer una versión ‘adulta‘ de Las Vegas… en fin. Sobre todo cuando están todos muy ocupados haciendo cosas turbias en colores apagados para que te quede claro lo muy adulto que es la historieta adolescente que te están contando. Que paciencia hay que tenerle a veces a la tele.

Debí suponer que Something Very Bad Is Going to Happen (USA) se refería a la propia serie, absurdamente larga, falta de contenido, de interés, de interpretaciones y de casi cualquier otra cosa. Supongo que alguien tenía una idea para… no sé… ¿un corto? y pensó que podía estirar y estirar y estirar… el resultado es este desastre que no logra intrigar, no logra crear nada cercano al terror y solo parece servir para explicar en clases de televisión todo lo que hay que evitar hacer. Amateur se queda corto para describirla.

Las cadenas son siempre peculiares, sobre todo en lo que a la toma de decisiones se refiere. Pongamos por caso Tokeikan no Satsujin (O)(JP), o 時計館の殺人 o The Clock Mansion Murders o… la adaptación japonesa del libro del mismo nombre de Yukito Ayatsuji. Probablemente no tendría mayor interés -es decir, es una adaptación aceptable de una novela de una serie un tanto floja a la que cualquier versión audiovisual le va a hacer un favor por ridícula que sea- si no fuera por dos asuntos añadidos. La primera es que los investigadores repiten su papel que interpretaran por vez primera en Jukkakukan no Satsujin, Los Asesinatos de la Mansión Decagonal, vaya. Que tuvo el suficiente éxito como para acabar sus tumbos en HULU, favoreciendo que esta se hiciera directamente para el servicio de streaming. La segunda es que esta adaptaciones de… la quinta novela de la saga.  Sí, se han saltado de la segunda a la cuarta. No digo que no pueda entenderles, pero no deja de resultarme curioso. Por lo demás, como decía, esto es más para fanses -o para gente que busque un relleno tranquilo y esté acostumbrado a las idas y venidas de los japoneses- que para un público más general.