¡Libros que Salen! Kang, «El ángel y los perversos», Manguso y más.

¡Que entre la pila!

Tinta y sangre de Han Kang, ed. Literatura Random House

Lo nuevo de la Nobel surcoreana es una obra que desde fuera puede parecer policíaca, una artista muere en un accidente de coche, una amiga lee un reportaje con insinuaciones y decide desmentirlo y limpiar el nombre de su más que amiga. Pero esta es la excusa para hablar de la pérdida, de la creación, del dolor y el deseo; en la que el arte y la obsesión son partes de la experiencia humana.

Mentirosos de Sarah Manguso, ed. Alpha Decay

El matrimonio convertido en trampa doméstica, esto es de lo que trata lo nuevo de Manguso, la historia de una escritora que se casa con un cineasta llevada por el romance… que va mostrando una cara menos amable y más decidida a aprovechar hasta casi la explotación una situación que se podría definir como reflejo del sistema que la creó.

El ángel y los perversos de Lucie Delarue-Mardrus, ed. Alba
La historia de una persona intersexual escrita en 1930 y que no acaba de encajar aunque al ser de buena familia puede permitirse vivir una doble vida. También una muestra de la realidad de la época con veladas de salón que son en realidad encuentros amistosos entre gente queer, aventuras sáficas y tertulias literarias. Por supuesto lo que Mardrus relata -y esa insatisfacción de su personaje central al ver que no encaja- en esta breve novela sirve también para buscar una cierta perspectiva optimista -por extraño que parezca- sobre toda una situación y un momento.

Dioses oscuros de T.E.D. Klein, ed. Valdemar

Se anima Valdemar a publicar los cuentos completos de T.E.D. Klein, un hombre -claro que es un hombre- que está vivo aún -78 años tiene, eso sí- seguidor de Machen, caracterizado por el uso de la sutileza en el terror, autor de la recordada Ceremonias sangrientas y habiendo trabajado tanto en el cine como en tareas más propias de la academia.

Grandes promesas de Pierre Lemaitre, ed. Salamandra

Aquí llega el remate de esa saga que Lemaitre ha dedicado a la familia Pelletier y esos Años Gloriosos que inició en El ancho mundo. Y esta vez la historia habla de un París que convive con la marcha de la gente de las zonas rurales, y mientras un secreto -otro- acecha a los Pelletier por medio se mezclan un incendio, un bebé… y un jabalí.

Solos los dos de Jack Wang, ed. Amok
Una obra sobre la diáspora china, desde un joven que se hace pasar por mujer para jugar al hockey en los años veinte a un consul intentando salvar vidas en la Alemania de los 30, a un actor que lucha por que Hollywood le vea como más que un estereotipo, una familia asiática en la Sudáfrica del Apartheit y aún más historias que van recorriendo el tiempo y las distancias para mostrar lo diferente de cada una de estas experiencias y, sin embargo, el centro creado por el conflicto racial que hay en cada una de ellas. Y la lucha, de tantas maneras distintas, que lleva asociado.

Lady Molly de Scotland Yard de la Baronesa Emma Orczy, ed. Funambulista

Aunque más conocida por La Pimpinela Escarlata, la baronesa Orczy también escribió novela policíaca, hasta el punto de estar entre el grupo de escritores que crearon el Detection Club -incluso aunque fuera húngara- y formó parte entre otras cosas por esta creación de una de las primeras investigadoras femeninas. Una suerte de vuelta a las historias de detectives de inicios del S XX con dos mujeres decididas a solucionar misterios de distinto pelaje.

A la caza del trono de Rhys Bowen, ed. Alma
El manuscrito maldito de Elizabeth Penney, ed. Alma

Pues aquí estamos de nuevo, con dos historias más de sus respectivas series, la de Elizabeth Penney nos trae de nuevo a Georgie, la joven ‘noble‘ que se ha buscado la vida entre otras cosas colaborando con el espionaje británico y a la que va a tocarle soportar una caza del zorro mortal; y también tendremos más de la serie Una librería en Cambridge, esta vez con un manuscrito que… ahm… está maldito… y la gente muere… y esas cosas… En fin, que sepáis que hay dos más del Cozy Crime de Alma.

Si Sabino viviría de Iban Zaldua, ed. Episkaia

¡Vuelve Episkaia! Siempre es una alegría ver lo que puedan proponer, incluso si es una recuperación como es este caso. Porque después de su publicación hacer poco más de veinte años en Lengua de Trapo nos permite redescubrir esta era una novela de humor, fantástico y misterio en la que Zaldúa presentaba a Cosmic Josemi, un detective galáctico que tiene que hacerse con un cierto ADN para los ordenadores.

El diario del demonio de Park Kun-Woong, ed. Tengu

Un grupo de personas sin aparente conexión se encuentran retenidos en una cárcel, sometidos a penalidades y sin saber de su futuro. Así es como Park Kun-Woong, con su estilo de grandes bloques de tinta y diseños casi naïf, comienza a narrar uno de los hechos más oscuros de la historia de Corea, la masacre de la Liga Bodo, realizada durante la Guerra de Corea y probablemente con el conocimiento de Estados Unidos, la decisión de detener a varias decenas de miles de personas -se estima que entre 60 y 200 mil- matando a muchos de ellos tras haberlos señalados como simpatizantes comunistas… pese a no tener realmente ninguna conexión. No es un tebeo agradable, pero puede ser interesante -aunque ojalá tuviera una rotulación mejor-.

La reina pálida de Ethan M. Aldridge, ed. Astronave

Otro de esos estupendo cómics infantiles, con una astrónoma que recibe la inesperada atención de un ser misterioso… La Dama. Pero, ¿quién es realmente? Y, a la vez, la astrónoma conoce a una chica con intereses intelectuales. Y es que a veces la magia no es la única manera de cambiar el mundo.

Lo mejor de Las Hermanas Gilda de Manuel Vázquez, ed. Bruguera
Pues sí, en todo esto de Lo mejor de… le ha tocado turno a las Hermanas Gilda. Como de costumbre, habrá que ver la selección que han realizado, pero al menos da una posibilidad para acercarse a los personajes. O algo.

Ibáñez. Dos series completas que construyeron al genio (El arca de Noé / Godofredo y Pascualino) de Francisco Ibáñez, ed. Bruguera
El no tener nada nuevo que publicar ha animado a Bruguera a sacar todo tipo de cosas de Ibáñez, y eso nos llega a este tomo que reúne dos cabeceras (El arca de Noé / Godofredo y Pascualino) por aquello de que aún coleccionista o curioso habrá al que le pueda interesar. Pues bueno, algo es algo.

Rancho Relincho de Calista Brill y Nilah Magruder, ed. Astronave

Un cómic infantil que logra ser moderno, o contemporáneo, y así el círculo de amigas alrededor del establo, en el que la protagonista de esta historia tiene que encajar tras acabar de llegar… y de ser la única niña negra. Por suerte habrá amistades, aventuras y, por supuesto, animales. Más aún al descubrir que ganar no es siempre lo que parece.

Desembrujos 24h. de Pablo C. Reyna y José Fragoso, ed. Juventus
Nueva colección para la chavalería de mano de Pablo C. Reyna y José Fragoso, con un cómic sobre un equipo que se ¿enfrentan? a amenazas mágicas. Solo que en este primer título de la serie, Una oferta muy golosa, se encuentran trabajando a contrarreloj en la casa de caramelo de Hansel y Gretel… y ya veremos quién es más temible.

Nos leemos.


Me temo que este American Classic (USA) es más bien A-MEH-rican Classic. Sí, Kline está bien (sin más), el reparto es más o menos solvente… pero ya. Y ninguno de ellos destaca. El problema es precisamente que en una historia como esta, en la que hemos visto millones de veces la trama… pues algo más hay que buscar. Darle un giro a esa trama, conseguir que alguien quisiera hacer algo. Pero no, es un genérico perezoso y sin mucho que aportar. Es irónico pensar que hace como un año hablábamos bien de la neozelandesa Happiness precisamente por la forma de afrontarlo y hoy, con estrellas y muchos más medios… nos encontramos con esto. En fin.

No sé quién sería el genio que dio luz verde a DTF St. Louis (USA), una comedia negra que incluía ‘enfermedades del pene‘ y que tiene en sus dos protagonistas el que le dijo a la recién casada Charlie XCX que ya querría tener hijos y que ya encontraría a alguien con quien quisiera tenerlos, y al que ha sido tan públicamente destrozado por su ex-mujer Lilly Allen que en la promoción de su última serie casi ni aparecía. Lo peor es que el guion parecía saberlo: Son dos gilipollas importantes en mitad de lo que parece ser algún tipo de follón amoroso en el que solo puedes esperar que la mujer pueda haber huido. Pero, claro, que la segunda parte temática de esta errática serie comience con un  muerto y un par de policías haciendo el tonto… en fin, supongo que ni ellos mismos saben cómo vender lo que tienen. Y es normal, porque visto lo visto no sé cómo más podrían esperar que alguien quisiera ver algún otro capítulo. Vamos, me cuesta hasta entender cómo logran terminar de ver este.

Una vez más me hallo sorprendido ante una decisión, no tanto ante una serie, aunque en Hello Bachhon (O)(IN) hay cosas que llaman la atención. Pero la decisión de sacar una serie que parece la clásica Abnegado Maestro Quiere Llevar el Conocimiento a la Chavalería. Pero te pones a verla y no sabes si es una de Organización Criminal. Lo que pasa es que está contada como si fuera Éxito Empresarial. He tenido que mirar a ver qué pasaba. No lo explican pero, por lo visto, está basada en una persona -y un negocio- real, así que puede ser el publireportaje más desnortado de la historia. Las decisiones de que la historia del Abnegado Maestro, que te tratan de vender como genio visionario pero que queda más de cartón piedra de lo que uno podría pensar que estas cosas pueden salir, van en unos filtros azules, mientras que las anécdotas de sus chavales, al menos en el piloto, va todas en sepia, mugre y desesperación de la que solo Él les salvará. Hay un par de momentos en los que no sabes si han decidido tirar hacia el humor o si es que realmente piensan que esta especie de vídeo promocional que no tiene muy claro a qué carta quedarse ha perdido totalmente el rumbo y se va a rebelar contra su creador. Pero parece que tampoco. En fin, decididamente una decisión peculiar por parte de Netflix.

Es curioso este Marshals (USA) no porque la serie en sí sea interesante -que no lo es- sino porque parece un intento de pasar de Yellowstone a una versión moderna que se entiende y se explica como si fuera una serie de Dick Wolf. De hecho las tramas familiares y personales que se suponen dramáticas recuerdan más a una amalgama entre S.W.A.T. y Blue Ridge. Y sí, así de genérico y referencial es el asunto.

Uno de los problemas habituales de las series ‘de época’ es usarlas para mostrar cosas como si se hubieran superado en lugar de hablar desde el ahora para mostrar que seguimos por el estilo, por eso lanzar esta serie, Piekło Kobiet (O)(PO), en la Varsovia pre 2ª GM, en la que una mujer lidia contra la infertilidad mientras persigue a un violador y se da cuenta de que pese a su privilegio la posición de las mujeres está en desventaja con la de los hombres… Efectivamente, la parte histórica sobra, más que para darle un empaque de trajes y entornos. Que la serie resulte plomiza y engolada tampoco es que ayude mucho. Pero supongo que es lo único que se le ha ocurrido a Warner para celebrar el 8M.

Yo siempre espero que esta vez sí las obras de Carl Hiaasen sean bien adaptadas. Y siempre parece que es mucho trabajo hacerlo bien pudiendo hacerlo de cualquier manera. Así que este RJ Decker (USA) no puede sorprenderme realmente. La mayor parte de los intereses de Hiaasen están ahí: Florida, los personajes tirados, el amor por el periodismo de base, el humor y, claro, la intriga. El problema es que este piloto es menos una historia que una manera de lograr un fin: poner a todos los personajes en su punto de partida después de habernos explicado de dónde vienen, cómo han acabado ahí y apuntar a sus arcos. Lo peor no es esto, o no solo esto, pudiendo habernos hecho una introducción general y poner a rodar la serie -que seguro que si logra aguantar será mejor que este piloto- sino que, además, muchas de esas fichas colocadas y esas explicaciones carecen de lógica o sentido. Hasta el punto de que a uno le queda la duda de si no hubiera sido mejor comenzar a ver la serie por, digamos, el tercer capítulo. Y al final esto, que podría haber sido una versión Rockford de Will Trent acaba dando la misma sensación de desastre inminente que Panhandle.

Iba a decir que esta Seiren (O)(CS) o 세이렌 o Siren’s Kiss o El beso de la sirena o…  me recordaba notablemente a la japonesa Koori no Sekai… pero es que es una adaptación -o algo- de nuevo un investigador de seguros investiga una serie de muertes misteriosas de hombres que amaron a una mujer, a la misma mujer. Así que la duda es si es que ella les está matando o si hay alguien matándolos por otro motivo. Una historia clásica de ‘femme fatale‘ -incluso aunque aquí no jueguen a si lo es o no- y muy en línea con los sexy thrillers de finales de los noventa de cuando apareció la serie japonesa. Esta… bueno… tiene un contexto distinto, supongo. El hilo central parece similar aunque aquí las actrices se parecen un poco más de lo que debieran. En fin, el ‘thriller‘ es aceptable, pero sospecho que cuando llegue la parte romántica la serie irá por otros lados. Aunque de momento es buen forraje.

Uno ve Syaining (O)(CS), o 샤이닝 o Still Shining o La luz que aún nos guía o…, y da la sensación de que nadie se ha molestado en nada. Sí, es una serie sobre dos jóvenes que se conocen y parece que van a tener una relación, o que algo en el presente se relaciona con lo que sucedió en el pasado, o yo qué sé porque entre lo rutinario y la decisión de contar poco a poco lo de su relación me tenían ya aburrido cuando íbamos por la mitad del capítulo. Imaginad al final.

Va a ser difícil encontrar un piloto peor que el de Traqués (O)(FR) esta semana. Una serie que se vende como un thriller pero que luego resultan ser una interminable cantidad de conversaciones y gritos, generalmente domésticos, mientras la trama de fondo vamos a suponer que es algo que sucede. Así que lo más misterioso acaba siendo quién pensó que era buena idea acusarles de haberte plagiado. Visto este piloto yo negaría cualquier parecido.

Hablando de negar parecidos, este Young Sherlock (UK) es un ejercicio de paciencia. Montar una especie de Smallville universitario con Holmes y Moriarty  y una pequeñísima cantidad de secundarios, con unas escenas ramplonas de acción y unos efectos y diálogos cuya mayor diversión puede ser ir diciendo de dónde lo han robado… Además de manías propias como la de la hermana de Sherlock… en fin. Que nadie espere nada reconocible del personaje, solo una sucesión de decisiones para una serie que está más cerca de un producto para The CW (y ni eso, que Sherlock & Daughter es más Sherlock que este) que algo en lo que merezca la pena dedicar tiempo fuera del completismo.

Es imposible no pensar en que este Vladimir (USA) se centra en que podamos escribir ‘como su propio nombre indica’. Porque este regreso al sexy… lo que sea esto. Mujer de mediana edad insatisfecha, supongo. Que al final es otra vez lo mismo aunque parezcan jurar que no, que jamás habíamos visto esta Pasión turca. Porque para eso el ‘joven y guapo’ compañero de la señora -que tien el problema obvio de que ella tiene 55 y él 30 pero, la verdad, ni ella parece muy mayor ni él parece muy joven. No te digo ya ‘guapo’. Sobre todo en comparación- tendría que añadir algún punto de exotismo que claramente no tiene. Así que acabamos más cerca de todas esas series de universidad y mujeres en crisis y todo eso (The Chair, Mrs. Fletcher…), con mucho reparto ‘de prestigio’ pero lo más enorme son los bostezos. No pensé yo que llegara algo a hacer bueno 56 días. No digo ‘tan pronto’ sino ‘en general’, y aquí estamos. Con una serie difícilmente soportable. Otra.

El problema de las series ‘a mayor gloria de‘, como en este caso con Jisoo, no es solo que esa persona -o, peor aún, sus representantes- tengan la última palabra. Es que muchas veces tienen más claro lo que quieren sacar de ella que las idas y venidas de la serie. Por eso Wolgannamchin (O)(CS), o 월간남친 o Boyfriend on Demand o Novio a la carta o …, puede ser una poco inspirada comedia romántica sobre una mujer cuyo trabajo es lo primero, tiene un compañero con el que se lleva mal y un encargo de trabajo le cambia la vida. Lo hemos visto tantas veces. La decisión de que el entorno de trabajo sea una empresa de webcómics, o que se meta como elemento central la Realidad Virtual… bueno, dice que había un esquema de ‘cosas que le gustan a los jóvenes’. Pero todo, incluso las interpretaciones a su alrededor de un reparto que es solvente pero no brillante, no sabemos si por decisión propia o para no dejar más claro incluso que la estrella no viene del mundo de la actuación, porque si ya en el piloto -extenso piloto, ya sabéis- queda claro lo que quieren hacer y que la parte ‘virtual’ en realidad va a servir para ir sacando pretendientes variados, con sus entornos y trajecitos a juego… en fin, espero equivocarme pero es la típica historia que termina con ese enemigo que ha pasado a ser interés romántico apareciendo dentro del juego y blablabla. Lo bueno, supongo, es que de puro promedio puede servir a la gente que vaya buscando justo esto. O que quiera la clásica serie ‘ruido blanco’ de Netflix.