Quizá recordéis -quizá no- que en 2020 existió Bite Size Halloween, una colección de cortos que buscaba lo de siempre, ofrecer una historia más o menos de terror con elementos más o menos fantásticos en una duración limitada. La idea duraría lo suficiente como para acabar teniendo tres temporadas. 28, 19 y 21 cortos se crearon dentro del HULUween de Hulu con 20th Digital Studio detrás. A partir de ahí alguno acabaría convertido en película como Jagged Mind o Mr. Crocket. Es verdad que tampoco era TAN original porque ya antes existió por ejemplo Fun Size Horror. Y no dejaba de ser una ampliación o separación de las películas de cortos de terror de principios de los ’10s como las saga ABCs of Death o V/H/S. Tanto da. Todo esto es para contextualizar que Tubi ha llegado a un acuerdo con GJMD Studio -la ‘evolución’ de 20th Digital Studio renombrados para evitar problemas con Disney/ FOX– para ofrecernos Bite Size Terror (USA) que no deja de ser eso mismo y, por tanto, igual de efectivo. El piloto -por llamarlo algo- es una breve historia de terror (de las más cortas de la temporada, 6 minutos. La media está sobre los 10 y el más largo es de 16 minutos) no por menos carente de efectividad. De hecho el juego con las diferentes distracciones es lo que hace que funcione porque tienes una idea clara de qué va a pasar, pero no de cómo. Así que, como normalmente en estos casos, podemos hablar de un formato más que probado y una variedad en estilos y en resultados, pero está claro que por eso mismo los aficionados saben a lo que vienen.
Creo que lo que más me ha sorprendido de
Break Clause (UK) ha sido al ir a buscar el trailer para ponerlo aquí y descubrir que el canal considera que esto es una comedia. Vamos a ver: Los protagonistas son dos jóvenes en su veintena que están tan seguros de su relación que deciden mudarse de casa de sus padres e irse a vivir juntos. Si estáis pensando ‘Sale mal’ os podéis apuntar un tanto porque, efectivamente, sale mal. Pero, claro, tienen un contrato y el mercado inmobiliario está fatal… ¡así que no se van a ir! Ninguno de los dos. Y eso crea toda una serie de problemas añadidos. Yo estaba convencido de que era algún tipo de drama costumbrista de medio pelo, pero por lo visto los problemas emocionales -románticos pero no solo- y las reflexiones burdas sobre la vida, el amor y todo lo demás… ¡eran una comedia! Que yo entiendo que el humor no tiene por qué hacer gracia, como demuestran los humoristas a diario, pero no se me ocurre cómo todo este drama puede acabar bien. Quizá estén considerando que acaben juntos al final de la temporada… lo que acabaría con el título. Pero, claro, teniendo en cuenta que e ha costado soportar un capítulo entero no sé si pondría yo muchas esperanzas en una segunda temporada. En fin, yo qué sé, quizá hay gente a la que le haga gracias estas cosas. Todo le gusta a alguien. Pero no necesariamente a mí.
Son muchos los problemas que puede haber en una serie. En el caso de
Coven Academy (USA) lo que tenemos sobre todo son chirridos. Con el problema añadido de que llegan precisamente por intentar a la vez demasiadas cosas sin tenerlas claras. El esqueleto de la serie parece sencillo: Una joven ‘de pasado problemático’ llega a Nueva Orleans, a un colegio exclusivo. Alrededor de él están sucediendo cosas extrañas. Porque en realidad es un ¡colegio para brujas! ¡CHAN! Y no solo eso, además conoce a dos compañeras… ¡y cada una de ellas tiene un poder! Y además hay una directora que dice que sabe COSAS. Y luego también hay un par de personas más ahí… Pero, claro. Todo eo pasa en poco más de 18 minutos. Y ahí comienzan los problemas. No solo en que todo esto nos suene a visto y tengamos una extensa cantidad de obras que poder citar como
Legacies,
Embrujadas o
The Worst Witch. Cada una a su estilo y manera, cada una con cosas que aquí se ven reflejadas. Y podría haber salido bien, pero llega el segundo problema: Esto no está pensado de la manera tradicional. Quiero decir, esto estaba pensando muy claramente para otro tipo de formato. El piloto tiene TRES títulos porque está claro que son 18 minutos porque eran 3 de unos 6 minutos. Pero, en realidad no está grabado ni en vertical ni atendiendo a la cantidad de información que se puede dar en ese tiempo, ni nada. Que es el problema. Las situaciones van demasiado deprisa y, además, tratan de dar demasiada información. Y una cosa es que en las series no dejen de pasar cosas, y otra distinta es confundir ‘acción’ con ‘acumulación’, que es lo que sucede aquí. Se nos ‘presenta’ a la protagonista, su llegada a la escuela, a la directora, las dos compañeras principales, la escuela y algún personaje secundario, un interés romántico, los peligros del asunto -sobre lo que, por cierto, no dan ninguna información interesante- y acaba en una segunda vuelta. Todo ello con un giro en cada final de esos potenciales capítulos que, como buen giro falso de micro-capítulo, no llega a ningún lado. Y el problema es que al hacerlo así da la sensación de perder el tiempo y el espacio. Si lo hubieran organizado en condiciones, en lugar de tratar de abarcar demasiado en demasiado poco tiempo y organizar la historia para que sean tres segmentos… Estaríamos en una serie un tanto promedio, pero no en este desastre organizativo en el que lo más interesante es, precisamente, todas las malas decisiones tomadas. (Incluyendo, por cierto, un reparto que en el mejor de los casos es funcional pero que naufraga en varios momentos, especialmente la directora, que parece que ni sabe dónde está ni cómo actuarlo).
Este grandes relatos llamado
East of Eden (USA) es imposible no relacionarlo con El poder del perro. Tiene la misma idea de que algo ‘de calidad’ tiene que ser sombrío y oscuro. La diferencia es que aquello era una película y esto es una serie que decide adaptar una de aquellas ‘grandes novelas americanas’. Y quiera dios que pueda adaptarla entera (no como la película que comparte nombre y se limitaba al final de la novela) porque este punto, en el piloto se han limitado a ponernos el inicio y presentarnos a los dos hermanos que serán parte de la acción -aunque muy claramente no todo- aunque del personaje central interpretado por
Pugh vemos poco menos que unas apariciones limitadas. Supongo que es el tipo de serie que entiende la adaptación como una miniserie, así que en realidad he visto eso, los primeros capítulos. Bueno, seguro que consigue muchos premios, y es críticamente aclamada o como se diga. Pero yo soy más de la opinión de que si te interesa la novela te puedes ver la novela. Y si te interesan los Grandes Relatos puedes dedicarle un par de tardes de fin de semana a esto. Supongo que por eso nunca seré un crítico de carne y hueso.
La idea tras
Good Bones (NZ) no es mala, nos presenta a una pareja que se acaba de comprar una casa. Una ganga. Además, ella está embarazada. Así que quizá lo último que le conviene es que la ‘ganga’ resulte necesitar MUCHO trabajo. Porque… bueno…
Esta casa es una ruina. Pero, además, hay algo de ‘misterioso’ en la casa, puede ser algo sobrenatural, puede que sea terrenal, pero está claro que algo raro sucede. El problema es que el personaje masculino principal no es Tom Hanks. No es ni siquiera el padre de Poltergeist. Incluso aunque tenga algo de ambos. El padre es el típico personaje de una película de humor de mediados de los noventa, una mezcla de
Homer Simpson con el cómico panzón con una mujer que está mucho mejor que él que tengamos ahora. Y eso es lo que hunde la serie. Creo que con otro actor principal, con uno más capaz o competente, podría haber sido una buena serie. Pero… tal y como está se queda en eso. Una buena idea que más que ejecutarse se ha ajusticiado.
Es asombroso cómo Catherine Zeta-Jones ha elegido una serie a mayor gloria suya, cuando aún está en una serie de éxito -con temporada nueva de higos a brevas, pero de éxito- y en esta
Kill Jackie (UK) uno podría creer que lleva años sin aparecer por la pantalla y por eso está actuando así. Lo cierto es que la serie no ofrece nada nuevo: na mujer de pasado turbio se encuentra siendo perseguida por delincuentes internacionales en una mezcla de acción y humor que nos debería de resultar más o menos conocida. Pero que es mejor no comparar con, por ejemplo,
Ride or Die de hace solo unos meses. Porque aquí
Zeta-Jones no ofrece una actuación como las de
Waddingham o
Spencer en aquella, sino más bien… cómo decirlo… Es como si alguien hubiera anestesiado a
Lucy Lawless y la hubiera convencido de hacer su imitación de
Angela Lansbury haciendo de borracha mientras aún estaba grogui. Pero en peor. No se me ocurre otra manera de definirlo. Pero supongo que si te centras lo suficiente en las explosiones, disparos y muertes lo mismo puedes aguantar algún episodio más. Total, es el tipo de artefacto que tampoco me extrañaría que acabara teniendo varias temporadas.
Supongo que
LEGO One Piece (USA) podríamos considerarlo no tanto una serie como ‘
merchandising‘. El primer capítulo hace una re-interpretación humorística -más- de la primera temporada de la serie original. No tengo muy claro qué contará después -al menos hay otro capítulo, quizá se limiten a contar la segunda- pero está claro que esto va para un público que conozca la serie de antes porque desde fuera lo único que se nota es que alguien pensó que esto sería un anuncio estupendo.
Para que luego digan de las comedias románticas, esta semana nos toca una de la india:
#Love (O)(IN) cuenta la historia de dos ¿CEOs? de dos empresas de esas de aplicaciones para encontrar pareja. Y cómo van, vienen y dan vueltas. Pero claramente acabarán juntos. Es curioso que las partes ‘dramáticas’ parezcan puestas ahí para mover el resto de piezas, y que la sensación general de que el hombre sea el exitoso y la mujer la que parte con las desventajas no acabemos de saber si trata de reflejar una realidad o de reproducirla, pero resulta un tanto inquietante. En cualquier caso, supongo que quien quiera ver eso que normalmente era una película pero ahora en serie de televisión puede que encuentre algo aquí. Yo, me temo, no soy su público.
Imagino que la idea de hacer meta esta
Paul, la série (O)(FR) es porque en realidad no están tan lejos de lo que cuentan. Tienen a un ‘creador de contenido’ (SIC) al que ofrecerle que hagan una serie con la idea de que va a ir gente a verla. El tipo en realidad no tiene mucho que contar, ofrecer o vender. Así que se inventa una serie sobre cómo es un tipo que ha firmado un contrato pero no sabe qué hacer porque en realidad no tiene mucho que decir u ofrecer. Y así se cumple el contrato. ¿Hay algo aquí para el común de los mortales? Lo dudo muchísimo. Dudo incluso que hasta los fanses de esta persona lo encuentren interesante. Pero supongo que
Prime está especializado en quemar el dinero que saca haciendo que sus trabajadores meen en botellas.
Es curioso cómo esta
Peccato (O)(IT) podría ‘rimar’ con la anterior. Porque es lo mismo pero diferente. Aquí tenemos también a alguien famoso montando una auto-ficción sobre su vida. Pero la diferencia entre tener a alguien con el talento y la capacidad lleva el camino por otro lado. Porque aquí la mayor gloria es de una actriz,
Emanuela Fanelli, razonablemente conocida en Italia por un par de películas y algún premio, que se embarca en una historia enviada al futuro, a 2049, con una mirada a ‘lo que pasó’ para que tuviera que retirarse. Un escándalo que se convierte en centro de la trama y del juego metatextual. Con entrevistas a la actriz y a otras personas y personajes del cine italiano. El problema, claro, es que una cosa es ser capaz de organizar algo diferente y otra distinta que luego sea interesante. Por no hablar de la idea de seguir la lógica del relato y ‘envejecer’ a todos los entrevistados. En fin, que acaba siendo una manera de desperdiciar el talento que tienen por medio en mitad de esta historia. Una lástima, pero también parte de lo que hace que se parezca a la anterior.
Una aproximación a los zombies, pero quizá no la más esperable. Esta
Prefiero la Muerte (O)(MX) comienza moviéndose en las series adolescentes de instituto con sus personajes más o menos prototípicos para darle un giro a lo ‘zombie’ que pasa no por el tradicional estallido sino por una suerte de ‘el protagonista se convierte en algo así como un semi-zombie’ que abre una serie de posibilidades en las que habrá que ver qué elige en próximos capítulos. De momento tiene las tramas típicas de familias, amigos, enemigos, amores potenciales y blablabla esperables en el primer caso, al que se añade un poco de policía y esa duda sobre para dónde tirará que garantiza que le vaya a dar al menos un par más de capítulos. Como decía antes, quizá no sea la serie más original, pero al menos es consciente de lo que tiene y cuenta y decide avanzar, supongo que siendo consciente de que habrá a quien no le interese. Pero al menos será una decisión por lo que proponer la serie y no por sus faltas.
No voy a fingir siquiera que soy imparcial con este
Private Eyes West Coast (CA) porque hace exactamente lo que anunciaron. Misma serie, distinta ubicación. Para quien no recuerde la serie original, en ella
Jason Priestley interpretaba a una ex-estrella del
hockey que acababa trabajando junto a
Cindy Sampson en un negocio de investigación privada. en parte porque su hija tenía una discapacidad visual. Ahí contaba con el apoyo de su padre y una serie de secundarios -la exmujer de él, el novio de la hija, una serie de policías, parejas y algunos apoyos laborales- que le permitió la clásica serie detectivesca de pareja disonante pero bien avenida, casos sencillotes y un poco de humor. Algo sencillo, agradable, sin mucho más. Que duró cinco temporadas de 2016 a 2021. Que acabó con los personajes principales decidiendo tener una relación. Y aquí estamos, años más tarde en esta nueva versión. Adiós a los secundarios antiguos, hola a tres secundarios nuevos. Un hermanastro de ella que ejerce de algo así como su mánager, una policía nueva y, voy a aventurar, una nueva ayudante/ informática que en este capítulo sólo se nos presenta lateralmente. Porque lo importante es que veamos los otros cambios: ahora todo es más luminoso y brillante, ellos están casados y tienen un hijo pequeño, así que la historia que tenemos por delante es como la serie antigua si hubieran decicido darle una vuelta por Hart to Hart y las películas de detectives de
Hallmark. Así que el resultado -en el que los mayores problemas que puedo poner son que el caso de la semana es muy flojo, más una excusa para presentar todo lo demás que otra cosa; y que los personajes principales funcionaban mejor como ‘colegas’ que como ‘intereses románticos’- no deja de ser exactamente exactamente el entretenimiento sencillo, puras series de merienda, que era esperable. Y dado que tampoco es que tengamos muchas series de ‘parejas que investigan’, deberá de valernos.
Estoy seguro de que habrá espectadores para
Tall Tales & Murder (O)(IR), tanto como que esta idea de montar una trama criminal con un par de personas igual de desafortunadas en mitad de una trama de ‘tesoro enterrado’ con otras organizaciones criminales… no voy a decir ni ‘persiguiéndose’ porque esta historia dedica demasiado tiempo a insistir en las condiciones desgraciadas de los personajes como para que avance la trama. En fin, que entre eso y la decisión de que todo sea turbio y oscuro, hasta el punto de que hay momentos en los que parece que se han olvidado de encender la luz, creo que no hay nada pueda interesarme en ella.
A veces parece que las series se hacen buscando los premios, o la crítica, o una mezcla de ambas. En el caso de
War (UK) parece que lo que buscan es tener un formato para ambos, pudiendo prometer candidaturas. Pese a que lo de dentro no deje de ser una serie genérica de abogados, aquí separada en dos empresas que representan a los clientes en disputa. Y con un joven por medio que supongo que ya veremos en cuál de los dos termina. Por lo demás, la trama de la ‘actriz que quiere separarse de un billonario tecnológico’ promete más idas y vueltas de telenovela clásica que una exploración de… lo que sea. Toda la profundidad y relevancia es impostada, pero supongo que fingir lo contrario ya se ha convertido en lo que puede ayudar a que una serie triunfe.
Es curioso cómo son estas cosas. Te vemos a ver
Winter (UK) y dices
‘esto me suena’. Porque CLARO que suena. Es una adaptación de
Balthazar, la serie francesa. Pero no del primer capítulo, sino del tercero. Por lo demás, una vez más que es peor que la original. Porque frente a aquella aquí el protagonista no logra ser ni tan arrojado ni tan ‘encantador’. Hasta el punto de que parece que no es el que lleva la acción, estando desaparecido en buena parte del piloto. Algún día entenderé lo de las adaptaciones británicas de series francesas.
En cuanto a
Wu Ke Ti Dai (O)(CH) o
无可替代 o
Irreplaceable o
Irreemplazable o…, solo puedo decir que es una película de drama empresarial, o algo así, porque lo importante es la progresión en la empresa de la protagonista. Luego ya está el asunto de si las otras dos tramas que presentan -una romántica, parece. Otra de intriga empresarial en la que está metido el personaje masculino- sirven para algo más que intentar que la gente se interese por la principal. En mi caso no ha funcionado, me temo, pero es que todo este ‘soy de familia pobre, así que juré que lograría ascender por la escalera corporativa’ no es ya que me parezca aspiracional, me parece hasta insultante. Así que paso.
Pues…
You Piao Yu Shu Fu Lei (O)(TW), o
郵票與舒芙蕾 o
Addicted o…, es un drama sobre la adicción. Sí, en serio. lo que pasa es que lo es de una manera un tanto extraña, con uno de los personajes principales aficionado al alcohol y con una historia sobre menores y tráfico de drogas que en el mejor de los casos es… peculiar. Pero es que, además, están las idas y venidas de un policía que en lugar de llevar a hablar sobre el negocio criminal resulta que también son de drama, a ratos drama amoroso, en otros drama de drama. Con el problema añadido de que ninguna de estas historias son no ya gran cosa sino, directamente, creíbles. Hay una sensación de teatrillo, de trabajo de fin de curso, que hace poco por una serie en la que no parecen creer ni sus actores.
Una fórmula un poco mejor hecha, eso es lo que nos trae esta
Zmora (O)(PO) que ofrece el regreso de una mujer a su pueblo tras haber salido de él y convertirse en una periodista de cierta importancia. Por supuesto lo siguiente es encontrarse ante un misterio del pasado en el que estuvo involucrada, lo que facilita no solo que tengamos una separación por épocas -incluyendo en colores: la actualidad es en azules y negros, el pasado en amarillos y marrones- también que sigamos el clásico esquema de ‘secretos en un pequeño pueblecito con una protagonista en crisis que decide investigar pese a todo’. Como decía al principio, es una versión de un clásico. Suficientemente bien hecha, y para un público supongo que muy concreto. Así que dependerá, supongo, de las ganas de ver algo así.
∞