Cómo habrá sido la producción de The Borderline (CA) que esta serie canadiense que repite el nombre de una producción británico-irlandesa reciente ha decidido que fuera se estrenará como Underbelly… que es el nombre de una conocida producción australiana. Que, además, la hayan estrenado antes en Nueva Zelanda que… en ningún otro lado… y que no haya ni un trailer que poner… bueno, creo que deja claro que algo ha pasado. Y lo cierto es que tampoco es tan desastrosa, simplemente rutinaria y sin que parezca saber a qué carta apostar. Tenemos la zona de las Mil Islas en la frontera entre Canadá y USA -y sí, la de las salsas- un policía con un oscuro secreto, una operación de drogas que sale mal, un amigo de la infancia del poli y una jefa de las drogas británicas. Bastante follón todo sin que quede nada muy claro. Incluso cuando uno sospecha que esta idea de ‘canadienses metiendo droga en USA’ es poco menos que trumpista. Lo realmente sorprendente es ver que el reparto principal (Stephen Amell, Hamza Haq, Minnie Driver, Tamara Podemski) uno lo aasociaría a una serie quizá no mejor pero, al menos, mejor publicitada y movida. Es cierto que no sabe si quiere ser un thriller, una de Organización Criminal, algún extraño tipo de obra de acción, drama y suspense o qué. Pero cuando lo más misterioso acaba siendo qué ha pasado en su producción… es que claramente hay una historia detrás que es mucho mejor que lo que podamos ver en pantalla. Ojalá hubieran puesto esa.
Lo bueno es que siendo tan genérica que no haya trailer no significa que no os lo podáis imaginar.Es sorprendente como algo que parece tan extendido en Reino Unido como son las series de asesinatos de hora y media -es decir, más una sucesión de telefilmes que de capítulos en realidad- puede seguir produciendo obras distintas. Por ejemplo, en el caso de
Cooper & Fry (UK) da la sensación de que alguien tenía vendida una serie de capítulos de 45 minutos y le dijeron que tenía que ser el doble. Así que todo queda estirado, repetitivo y ‘aguado’. Entendemos desde el principios que son policías distintos -uno nuevo, uno que lleva tiempo- con metas y personalidades y el pasado y blablabla. Lo que ellos quieran. Pero cuando eso no es precisamente novedoso o interesante y la investigación tampoco es que parezca avanzar o -peor aún- importar… es que algo falla. Y es una lástima porque probablemente con una duración más acorde con lo que tenían podía haber sido quizá no algo diferente pero, al menos, algo clásico. En fin, supongo que al menos servirá para rellenar algunas tarde cuando lo traigan aquí.
Tengo mis dudas de si
The Death of Bunny Munro (UK) se hubiera llegado a hacer si no estuviera el nombre de
Nick Cave -como autor de la novela- detrás. También diré que no sé hasta qué punto ese nombre, junto con el de su protagonista, un
Matt Smith que parece haber decidido que la serie se hacía a mayor gloria suya, pero una vez hecha… pues bueno. Supongo que habrá gente a la que le entusiasmará esta historia de un padre y un hijo viajando por Inglaterra, el padre es vendedor a domicilio de productos de belleza y -en fin- algo así como un adicto al sexo, a la seducción en serie, o dios sabe qué. Más aún cuando Smith hace que el despreciable personaje del libro se convierta en algo… vamos a decir que más justificable. Que no es la mejor de las ideas, supongo. Pero tampoco parece que les importe mucho pensar en lo que están vendiendo. Más aún si tiene pinta de que irán entrando en una cierta irrealidad. En fin… El niño es un niño actor inglés, así que por lo menos no es el espanto equivalente que podríamos haber visto en otros países. Pero lo cierto es que tampoco tiene demasiado de lo que tirar, aunque es de agradecer que aproveche cada posibilidad para demostrar que algo podría hacer. Por supuesto todo con un fondo trágico y blablabla -la madre, la mujer, muere al empezar la historia y como motivo para lanzarla, supongo- y con la idea de -imagino- considerar esto algún tipo de obra sobre la masculinidad y los lazos y más blablablabla. Vamos, de la masculinidad porque las figuras femeninas os podéis imaginar. Así que bueno, estoy tan lejos de ser su público que podría ser otra dimensión, pero imagino que si alguien sigue interesado por este tipo de dramas setenteros -en demasiados aspectos- le hará gracia. O yo qué sé.
No tengo muy claro qué pretendía
Lifetime con esta miniserie,
Eric Jerome Dickey’s Friends and Lovers (USA), pero supongo que esta puede ser su novela más conocida, el problema -para mí, claro- es que es muy claramente noventera. Supongo que se podía estirar lo suficiente en el lado… digamos sensacionalista… para funcionar en
Lifetime. El problema es que el resultado es, pese a todo, menos
Lifetime que noventero. Y los cambios hechos no parecen buscar actualizarlo más allá de lo inevitable (los móviles, por ejemplo)así que al final queda como algo… digamos que más genérico de lo que debería. Pero bueno, supongo que es a lo que iban.
Siempre es bueno encontrarse con una propuesta como He Had It Coming (AU) que sabe mezclar distintas historias, estilos y promesas. En un campus universitario -australiano, claro- encontramos a dos jóvenes. Una de ellas es una estudiante solitaria, becada, intentando tirar… la otra es una influencer. Las dos se encuentran metidas en las poco sensatas dinámicas del campus, con sus grupos, sus odios y todo lo demás. Y, por motivos, acaban pasando una tarde más alcohólica de lo normal que termina, también por una concatenación de circunstancias, con un acto de vandalismo. El problema es que… al día siguiente en el lugar del acto vandálico aparece un cadáver. De una persona a la que quizá tendrían motivos para matar, y con una persona que ellas saben que no pudo hacerlo -o, al menos, lo creen- siendo acusada. A partir de ahí las relaciones, los problemas, y -claro- la investigación. Es cierto que el piloto termina con la idea de la investigación pero no vemos ni como sigue ni si son capaces de navegar los retos que se han puesto… pero es un comienzo de lo más prometedor, como mezclar la añorada Sweet/Vicious con un murder mystery, así que tengo muchas ganas de seguir viéndolo. A ver con qué nos encontramos.
No hay una cantidad de veces que se puede hacer una misma historia, está claro. En el caso de Hija del Fuego (O)(AR) tenemos una nueva versión de ‘una mujer cuya infancia -y familia- fue destruida -según ella por una familia poderosa- regresa haciéndose por otra persona para vengarse de ellos, pero el amor se interpondrá en su camino’. Yo no sé cómo a Dumas no se le ocurrió que una señorita de buen ver era mejor que un conde de cierta edad. Lo que pasa es que hay que tener algo más en mente. The Glory era magnífica manejando esto, esta que nos ocupa… bueno…Solo destaca cuando suelta lo más telenovelesco, como la interpretación completamente desmelenada de Eleonora Wexler. Pero no hay mucho más. Aunque reconozco que comenzar la serie en Miraflores de la Sierra me ha hecho gracia.
Por supuesto sé que existe
The Mighty Nein, igual que sé que existe
Critical Role o
Vox Machina. Otra cosa es que… no soy su público, digámoslo así. De manera que ver esta adaptación de
The Mighty Nein (USA) para mí significa ver la adaptación de algo que solo conozco de segundas. O terceras. O
tumblr. Tanto da. El resultado final es mejor que, digamos,
La herencia Valdemar -¿qué? ¿Cuántas adaptaciones de partidas de rol son tan conocidas?- y la animación no es que sea estupendísima pero por lo menos logra mantenerse por encima del nivel mínimo. La aventura tiene eso de que parece que está iniciándose más que ser una narración organizada pero, bueno, imagino que es porque me faltan cosas por medio. A saber. El asunto es que es una de esas veces en las que está claro que no soy su público. Lo que no sé es si la serie intenta buscarlo o con los que ya eran fanses les valía.
No tengo muy claro para dónde pretendían ir con esto, pero
Ziddi Ishq (O)(IN) parece una obra criminal tanto como romántica. Y no sé cuál me parece menos creíble. Porque el centro es una joven adolescente que se enamora de su vecino, no está muy claro si él reamente tiente algo por ella, pero sí que ella decide investigar -algo más de un lustro más tarde- su misteriosa muerte. Así que hay investigación, peleas y todas esas cosas que uno esperaría en un
thriller, pero también la historia romántico-lacrimógena de la joven que, de verdad, uno no sabe cómo no lo están vendiendo como algo, por lo menos, discutible. Supongo que en
Disney no tenían el día como para pensar en cosas que pudieran ser problemáticas, ni para mirar si alguien dijo algo cuando se estrenó la película en la que se ‘basa’, la bengalí
Parineeta. O quizá es algo que piensen tocar más adelante. Total, es sobre todo la excusa para que la protagonista investigue y para algunas escenas del pasado que dan más bochorno que otra cosa… Así que… En fin.