¡Pilotos Deathmatch!

De entre las cosas que no esperaba de este  Adultery (UK) estaba no tanto el que pareciera no tanto centrarse en el adulterio -quiero decir, eso era lo mínimo- como que lo hiciera como una especie de melodrama familiar comprensivo con los adúlteros. En lugar de ser un ‘drama desgarrador’ o algún tipo de ‘thriller’ el piloto -a saber cómo siguen, y tampoco me ha interesado lo suficiente- parece decir ‘son cosas que pasan’. E imagino que es cierto, pero no suele ser como se presentan estas historias que, por lo demás, son carne de telefilme de sobremesa.

Supongo que Akka (O)(IN) funciona tanto como serie de Organización Criminal como una suerte de extraña ‘ucronía’. Lo primero con más coña aún, porque no deja de ser una especie de ‘estado matriarcal’ dentro de La India que está regido por esas tres Akkas del título pero que, a todos los efectos, se comportan como una organización criminal hasta puntos que podrían salir tranquilamente en cualquiera de estas historias de mafiosos y gangsters que tanto tenemos que sufrir en nuestras pantallas. Hay un ‘movimiento comercial’ en este piloto que lo hemos visto mil veces… pero jamás de una especie de estado asociado. Por el otro lado… suponer que la existencia iba a ser permitida o permisible me parece mucho suponer, la verdad, Pero, claro, toda la serie se basa no solo en eso sino en que por fin parecen conseguir un enemigo a la altura porque por una vez no es un hombre sino… ¡una mujer! ¡que viene de la pobreza y, por tanto, no va a parar para no volver nunca y blablba! En fin, que con un poco más de ornamento y cuatro cambios, pero es otra vez lo mismo de siempre, así que salvo que os haya llamado la atención la premisa o la ambientación… yo no le dedicaría mucho más rato.

Voy a reconocer aquí y ahora que cada serie de animación de Warhammer+ me hace ir a mirar si es realmente una serie nueva o si es una temporada nueva de una antigua. Pero resulta que no. Aunque esta Arkanaut (USA) comparte sus temas, asuntos y no diré animación pero tampoco está tan lejos, con las otras.

De vez en cuando uno se encuentra una serie como Balaraw: Blood Island (O)(FL), en la que poniendo por escrito lo que ha sucedido en el capítulo parece que ha sido más -y más rápido- de lo que realmente sucede. Aquí tenemos dos flashback para empezar, y luego a una mujer buscando a su madre desaparecida (en el segundo flashback) que descubre que fue a una isla misteriosa y difícil de localizar y emprende viaje hacia ahí con su comprensiva novia y su tío policía. La llegada a la isla es el final del piloto. Y eso debería de servir de resumen de la situación. Tardan lo suyo en montarse un fondo y que la acción llegue a algo porque, entre medias, parecen haber decidido que pueden hacerse los interesantes -o meter escenas cómicas- con cosas que no van a ningún sitio.  Sospecho que como la serie. Quién sabe, quizá algún día volvamos a que el número de capítulo se adapte a la duración de la historia… y no al revés.

Lo más complicado de este Bytet (O)(SU) es ser capaz de aguantar la credulidad en lo que estás viendo. Un par de familias hacen un intercambio de residencias para unas vacaciones. Ok. Pero uno de ellos al menos es de unos tipos ricos con el marido siendo el propietario de unos hoteles. ¿Lo qué? Vale, la mujer no quiere que vayan a los hoteles porque ‘es trabajo’… pero estoy seguro de que hay MUCHAS otras opciones diferentes al intercambio. Que luego pasemos a lo de ‘todo el mundo tiene secretos’ con escenas absolutamente ridículas -el momento ‘se dejaron ropa dentro de la lavadora’ es de no creerlo- y esa sensación general de esta, de nuevo, ante una peli de sobremesa alargada para que pueda cubrir varias siestas… o sesiones de plancha, allá cada uno con sus elecciones.

Me ha logrado llamar la atención Deo Paineol Teibeul (O)(CS) o 파이널 테이블 o The Final Table o La mesa final o…, aunque no sé si por los motivos correctos. Porque todo el follón que se traen anunciándonos una competición… ¡que no llegamos a ver si empezada en el piloto! es usada para contarnos una serie de historias que no está muy claro a dónde van, a dejar claro que la cocina es lo que está en el centro de todo el asunto -especialmente con las maneras mágicas que usan aquí, que parece que les funcionan los tiempos de un programa express de televisión- y con una serie de incongruencias narrativas -¿quién leche es ese niño del principio y qué es toda esa historia que nos montan?- así que supongo que le daré al menos un par de capítulos a ver por dónde tiran. Y, bueno, supongo también a ver si son capaces de mostrar eso de la ‘mesa final’. Que tendría su aquel que en esta… ¿comedia romántica? pudiéramos llegar a verla.

Hay un momento en este Dom de Iludir (O)(BR) que pensé que tendría que ponerme el capítulo desde el principio otra vez porque claramente me estaba perdiendo algo. Pero no, no, es que la serie es así. Veamos… una señora controladora aparentemente rica se dedica a putear a la gente a su alrededor, se queda viuda, su hija se queda sin novio, y la cosa acaba en… algo que podría parecer que la hija está bajo vigilancia. Que aparezca una tercera en discordia está claro, pero no sé yo si son ‘aviesas’ las intenciones porque desde el principio nos están diciendo que la forma más sencilla de darle a la hija esa liberación es tirar a la madre de un campanario. Para eso no hace falta un ‘golpe’… o sí, pero de los de cachiporra. En fin, que creo que tenían la idea pero no tan claro cómo desarrollarla. Otra vez esa sensación de que esta serie debería de haber sido una película.

Estoy gratamente sorprendido por How to Ruin Diwali (O)(SA) porque aunque sea otra de las entregas de las distintas series y subseries de How to Ruin al menos esta vez los sudafricanos han buscado una manera de mezclar algo distinto poniendo a los hindús como contrapeso y usando sus propias tradiciones zulús -y las distintas relaciones, desde el que la usa poco menos que de cosplay a quien realmente las sigue y respeta- para montar su comedia de enredos románticos, y choque de realidades de cualquiera ‘comedia familiar’. Y es que el fondo sigue siendo el de siempre, pero al menos muestran cierta voluntad por mostrar otras realidades para vestirlo.

Más gratamente sorprendido aún estoy con Kkuldanji Peulojegteu (O)(CS) o 꿀알바 o Dead-End Job o Un trabajo maldito o… , que no tiene ningún sentido pero sí que es un buen rato. Supongo que será una adaptación de un juego, un webcómic o algo, pero bienvenida sea. El punto de partida es sencillo. Un tipo está tan desesperado por problemas económicos que decide suicidarse, en el último minuto se arrepiente y ahí, colgado de un puente, es cuando se encuentra con un anuncio de una extraña oficina de colocación. A partir de ahí la agencia le va a ir poniendo en situaciones que solo puedo definir como ‘pesadillescas’ mientras se revela básicamente ninguna información sobre el proyecto de la agencia, el trabajo que tiene que realizar -que sospecho que es ‘sobrevivir’- y las relaciones de unos y otros con ellos. Sí, hay una historia de fondo sobre su padre desaparecido. Pero ni parecer ser importante ni una preocupación para nadie. Más centrados en la peripecia -sin pies ni cabeza- de turno que en un mínimo de sentido común. Casi como si estuviera -y lo digo en el más elogioso de los términos- en algún tipo de exploit del gótico italiano setentero. Supongo que en algún momento intentarán explicar cosas pero, la verdad, tampoco es que sea muy necesario.

No diré que tuviera grandes expectativas para LOST10 (O)(JP) o ロストテン o… pero sí que es cierto que es que el punto de partida -diez personas de un club de senderismo se han perdido en la montaña. Sí. Los diez- parecía prometer algo más que una investigación por uno o varios asesinatos que no parece tener muy clara ni los policías a cargo. Eso sí, si a alguien le apetece ver un piloto del género ‘gente andando por sitios’ entonces está de suerte, porque es a lo que se dedican hasta casi el final del capítulo que se acuerdan de que lo mismo deberían de hacer cosas de policías un rato.

Otra vez que Netflix llega a un acuerdo de distribución de una serie y luego pasa de su culo para promocionarla. En fin.
No tengo muy claro qué pretenden contar en esta Love Always (O)(IN), tampoco sé si la animación de la entrada está hecha con IA o solo me lo parece en todo lo que es de JioHotstar porque esta gente de los asociados de Disney EN FIN. Lo que sí que parece es algún tipo de webtoon aunque sean indios los que lo adaptan, supongo que ellos también tendrán lo suyo. Pero, en fin, el asunto (una pareja a punto de divorciarse es, inesperadamente, rejuvenecida) sirve para que se tomen decisiones no muy sensatas ni parece que nada que tenga que ver con algún tipo de lógica. De hecho el personaje del marido lo que hace es que uno se pregunte cómo no se divorciaron incluso antes. En fin, supongo que pretenderán reconducirlo a una reconciliación y a una trama romántica de ‘todo el mundo es bueno’, pero ninguno de los implicados parece tener la suficiente capacidad para pensarse o gestionar el follón este. (Comenzando porque tampoco parece preocuparles mucho cómo han acabado rejuveneciendo. Simplemente lo han hecho)

Necesito por favor que las series de televisión dejen de poner a actores que se parecen como antagonistas en las series. En Nocturne (USA), un batiburrillo de esos que hace Apple comprando a actores de teoría más calidad que las series que hacen y que en realidad es un poco como una serie de la NBC o la CBS con más pretensiones y el mismo tono azul-grisáceo que sus ‘dramas de acción’- se nos presenta a un antiguo detective retirado, su ahijada del FBI, y un asesino en serie que pese a estar en la cárcel parece que sabe cosas de un caso abierto. Nada que no hayamos visto mil veces. Pero el asesino en serie y el detective eran más distinguibles. En fin, como decía antes, esto podría haber sido tranquilamente una de esas series – como The Endgame– pero ha terminado en Apple. Supongo que podría haber sido peor. Aunque no tengo muy claro para quién.

La idea de montar Political Lupin (O)(JP) o ポリティカルパン o… con una ladrona decidida a exponer mediante ‘golpes’ la corrupción de los políticos -y a llevarse dinero, ya puesto- es… bueno… un punto de partida. Lamentablemente el piloto pasa demasiado tiempo dando vueltas sobre las mismas ideas y temas como para desarrollarlo, como si tuviera que estirar lo que tiene por delante en lugar de contarlo. La verdad es que para lo que tiene por delante no le veo yo mucho sentido. Pero supongo que tendrá sus fanses.

Una vez más en la que Netflix está más interesado a tener muchas series a disposición de los teóricos telespectadores que a promocionarla ni un poco.
El multiverso de las series limitadas ataca de nuevo con Raieo (O)(CS) o 라이어 o The Perfect Lie o…que es una versión de la inglesa Liar que -por si no la recordáis- se ha ido adaptando en distintos países -España incluida- y con el mismo problema siempre: Desde el momento en que pones sobre la mesa el tema de las ‘denuncias falsas’ solo hay dos soluciones para la serie, o haces un pasquín de defensa de los señores o es la previsible ‘él es un psicópata, ella es una víctima y la justicia no la protege’. Sea lo que sea, no necesitamos una serie sobre el tema. Menos aún empezar otra vez con el ‘el dijo, ella dijo’ y con los de mostrarte a él de manera que parezca que no es tan malo como blablabla. Necesito nuevos multiversos.

De nuevo otra grata sorpresa. En Rinnan (O)(NO) nos cuentan exactamente lo que parece, la historia de un célebre miembro de los nazis que se infiltró y destruyó parte de la Resistencia noruega. Pero como es el tipo de cosa que hemos visto mil veces buscan maneras de que el formato, o la forma, sean un poco distintas, un poco más atractivas, algo distinto y llamativo pero sin perder ‘la clase’. Y gracias a eso lo que podría haber sido otro más de lo mismo acaba en una historia -espeluznante, por supuesto- pero que te deja más pendiente de los recursos y el estilo que de esa sustancia que, bueno, ya sabemos que los malos son malos, que hubo algunas situaciones grises y que no te puedes fiar de nadie que decida infiltrarse en un movimiento antifascista para reventarlo.

En Sanada Juuyuushi (O)(JP) o 真田十勇士 o Shadows of the Ten Ninja o… tenemos, sí, una historia de ninjas. Pero, sobre todo, tenemos esa mezcla de aventura, fantástico y desvergüenza que la acerca no solo a otras series de fantástico asiático que nos hemos ido cruzando, también a ‘clásicos’ como Xena, la princesa guerrera. Supongo que hay que tener un humor concreto para ponérsela pero, estando en él, es una buena serie para tener de fondo mientras haces los deberes, meriendas o algo así.

No, en serio, ¿no han pensando en Netflix en las posibilidades de, ya que estrenan más de una docena de series por semana, dedicarle por lo menos algo de tiempo?
Necesito, por favor, que los repartos masculinos sean MENOS uniformes. La cantidad de bigotones en Obsess (O)(KW) va más allá de lo ridículo, y el que vayan todos, además, vestidos de manera muy similar… en fin. También es verdad que todo esto, que se supone que es una historia de casa encantada o algo así, iría mejor si tuviera menos estiramiento y más… no sé… ¿casa encantada? Vamos, esto me dicen que es una serie de terror en la descripción, así que me lo voy a creer, pero sospecho que va a necesitar varios capítulos para que alguien pueda juzgarla como tal. En fin.

Una vez más en el que una serie turca parece fácilmente trasladable a España. Y eso que Tuzlu Kahve (O)(TU) no tiene demasiado con lo que trabajar. Todo son grandes espacios, porque es la clásica historia de una familia rica cuya hija se enamora del hijo de una familia… rica también, pero de otra manera. Ella es de los ‘ricos clásicos’ y los otros son ‘empresarios o algo’. Llegado desde USA. De verdad que hay ocasiones en las que parece que se han limitado a poner a una serie de actores -más o menos míticos- turcos y decirles: en esta escena queremos que comentéis esto, pero teniendo gracia, y queda en su mano que aquello tire para delante. Los actores hacen lo que pueden, pero lo que les han dado para trabajar es tan flojo que, la verdad, no merece la pena casi ni que sigamos hablando de ello.


Deja una respuesta