En esta época de repasos también podemos dejar por un momento de hablar de Lo Mejor o de Lo Peor para echar un vistazo a los Locurones. Películas que deciden ir más allá, para bien o para mal, y que por eso mismo merecen un recuerdo especial, porque romper con lo habitual es en muchas ocasiones la única manera de ofrecer sorpresas.
Aquí estamos, un año más. Decíamos, como siempre, que a ver con qué nos encontrábamos en 2025 y debo decir que en cuanto a las taquillas ha sido un año bastante variado pero, sobre todo, un año con unos pocos éxitos que han logrado que parezca que al terror le va bien. En realidad al terror le va normal. Hemos visto algunas hostias notables en taquilla (Keeper, Him, Wolf Man, M3GAN 2.0… aunque de esta última podemos preguntarnos si ha sido por abandonar el terror, por eso no están aquí ni el nuevo Predator ni el nuevo The Running Man) pero, sobre todo, hemos visto muchas películas que se han movido entre el Lo comido por lo servido y el Bien sin más. Es la lista más extensa este año (Dangerous Animals, Shelby Oaks, The Strangers: Chapter 2, Bring Her Back, Until Dawn, The Woman in the Yard, Heart Eyes, The Long Walk, I Know What You Did Last Summer, 28 Years Later) pero eso no quita que hayamos tenido algunas películas de éxito, entendido como hacer más del doble de lo que costó (Final Destination 6, FNaF 2, Black Phone 2 e incluso una que no es continuación: Companion) e, incluso, superéxito que han hecho más del triple. Bien es cierto que algunas de ellas eran películas de presupuesto limitado, Good Boy y Clown in a Cornfield costaron 1 M$ e hicieron respectivamente 6,62 M$ y 7,25 M$, Presence costó 2 M$ e hizo 6,89 M$, The Monkey incrementó el presupuesto a 10 M$ e hizo 39,72 M$ -logrando, además, que Osgood Perkins haya estrenado en 2025 un superéxito y una hostia-… pero supongo que aquí lo que más ha pesado es un trío de películas.
Bien es cierto que una de ellas sigue la lógica de las taquillas. Me refiero a la secuela The Conjuring 4 que costó 55 M$ e hizo 177,75 M$ y que, me permito señalar, es la única ‘continuación’ de esta sección de superéxitos. Pero sirvió para cimentar esa idea de terror como éxito de taquillas que, en realidad y desde mi punto de vista, vendieron los dos fenómenos del cine de terror y de las taquillas del año. Esto es, Weapons que con un presupuesto de solo 38 M$ hizo 151,55 M$ -quedando por debajo de la antes mencionada, pero logrando un mayor impacto- y, por delante de todo lo demás, Sinners. Que no solo costó 90 M$ e hizo 278,57 M$ sino que ha logrado mantenerse en el puesto 7 del TOP de la taquilla del año -ha ayudado que Haya Sido Un Año, por supuesto- y, sobre todo, que se haya logrado colar en las conversaciones de los premios. Yo dudo que rasque porque, en fin, Hollywood. Pero lograrlo lo ha logrado.
Diría que irónicamente solo con esas dos películas se ha construido la idea de que este año ha sido un éxito para el terror, pero lo cierto es que pasa regularmente. Tú tienes dos éxitos y la gente deja de mirar la imagen general para centrarse en que ha habido éxito. En fin, al menos estos nos servirá para que los dos próximos años sigamos teniendo películas de terror. Y mira que el mal año de Blumhouse (mitigado por dos secuelas) y de A24 (mitigado por… ¿una peli «romántica» y Chalamet?) podría haber llevado el asunto por otros derroteros. Pero Warner estaba ahí con ese trío de ases.
Pese a lo cual nosotros no estamos aquí para hablar de las películas en general sino de las chifladuras y, por supuesto, hemos logrado hacer el textito de turno. De momento seguimos con Canino en el recuerdo. Y ha salido esta lista -o lo que sea- en su fecha habitual, que es incluso más extraño. En realidad no creo que haya nadie que siga realmente la cosa esta de los locurones pero ya que el trabajo previo está más o menos hecho y que yo me lo paso bien… pues allá vamos.
Podemos, incluso, hacer el repaso de siempre. Porque este año toca un punto intermedio pero no siempre ha sido así. La de 2017 sigue en mi memoria -quizá solo ahí- como la mejor, y olvidados ya los bajones de la de 2016 o la de 2018, la recuperación de la de 2019 y luego la de 2020 y la de 2021 y las buenas sensaciones de la de 2022 con sus excesos. Y la bajona de nuevo en la de 2023, y la de 2024. En 2025 hemos tenido una presencia continua de películas de terror… pero no tanto de excesos.
No sé si os he contado alguna vez cómo se hacen estas listas. Durante todo el año yo voy viendo películas y tomando notas de las que merecen por lo menos echarle un ojo, varias de las cuales acaban en el listado del año. (Esta vez como un tercio) Según se va acercando el final de año, para octubre, empiezo a hacer un ‘peinado’ de las películas que me falta, a revisar qué ha salido -fuera del circuito de festivales, claro- y que está previsto que salga y todo eso. Y las últimas semanas de diciembre, en las que como cualquier persona razonable necesito un mayor número de pelis de terror, acabo de redondearlo.
De ahí que haya una lista principal, una de posibles y una con la general, que acaba siendo prácticamente cinco listas. Muchas de ellas van yendo de un punto a otro, de ‘mencionar’ a ‘quizá’ al ‘top’. Lo cierto es que este año, por uno u otro motivo tengo una buena cantidad apuntadas en las dos que han quedado. Incluyendo mencionar la maravillosa cara dura de Charles Band, un año más, que ha tenido la desfachatez de sacar una nueva versión de varias de sus películas clásicas de la Empire/ Full Moon/ etc en blanco y negro y llamarlo versiones Noir.
Si el año pasado echaba de menos las películas asiáticas estas han vuelto a tope, aunque no tanto las chinas -una lástima- como un vistazo más general con Bhanupriya Bhooter Hotel, Dưới Đáy Hồ, Feng Shui Master & The Pregnant Ghost, Tokyo Evil Hotel, Pernikahan Arwah, Pesugihan Sate Gagak, Sabdham, Subham o, sobre todo, la filipina Posthouse y la japonesa Incomplete Chairs. Ambas, sobre todo la última, han estado muy cerca de entrar en nuestra lista. Así que si alguna de la lista os sobra ya sabéis que podéis cambiarla por estas. Ah, y si echáis de menos A Useful Ghost os diré que será parte de la lista… de 2026, que me han dicho que estará estrenada para entonces -mientras tanto, si os la cruzáis echadle un vistazo-.
Aunque no solo de asiáticos vive el hombre, este ha sido un gran año para las películas europeas también. Supongo que es el retelling de la historia de Cenicienta Den stygge stesøsteren la que es más fácil que la gente haya visto, pero eso no significa que no hayamos tenido cosas como la película de animación abiertamente desagradable Dieva suns o el sorprendentemente interesante slasher polaco Martwi przed świtem, que sigue una de las tendencias de este año y tiene lugar en el ‘mundo teatral’ y que -de nuevo- se ha quedado cerca de entrar. Ha sido una alegría porque otras películas esperadas y esperables del continente como Amsterdamned II se han quedado bien lejos de conseguir un hueco en nuestra lista. Pero que hayamos tenido una cierta distancia con ese eje habitual de USA/UK/AU es algo bueno. ¡Tengo incluso apuntada la africana The Snake Girl!
De todas formas en ese eje anglo hemos tenido también varias aproximaciones. Algunas necesitadas de más locurón como el The Carpenter’s Son con Nicolas Cage o la nueva Witchcraft. Otras dentro de lo que supongo que era lo esperable para acabar por aquí como Good Boy, Queens of the Dead, Infernal, On Gallows Hill, Control Freak, Dead Lover, Don’t Let the Cat Out, Invasive 2: Getaway, Dark Match, Found Footage: The Making of the Patterson Project, Marginalia… Un revoltijo de aquellas a las que le falta algo y de las que quizá hable en otro momento -u otro listado- pero que al menos por algo se distinguen. Aunque más aún logran acercarse a la idea del locurón algunas que al final se han quedado fuera como Mantopus!, Weekend at the End of the World, Attack 13, Dangerous Animals y, sobre todo, The Red Mask. Que se ha quedado, de nuevo, bien cerca. Pero a la que le ha faltado también un poco más. Algo que, como decía antes, ha sido el resumen del año. Incluso entre las que han acabado entrando, una lástima porque aunque diría que hay más y de más nivel ‘como película’ que el año pasado también me da la sensación de que, en general, las películas se han soltado menos la melena… pero aún así hay que elegir.
Lo que pasa es que todas estas, por uno u otro motivo, son las que no han logrado entrar en la lista final de las 13. Así que mejor damos paso a ellas en lugar de seguir dándoos la chapa por aquí.
13 – The Monkey
Como de costumbre, empezamos con una que ha sido, digamos, bien conocida y razonablemente tratada por la crítica. Y lo hacemos porque entre esta y Weapons creo que está claro que esta abraza la explosión -literal, figurada- y el locurón de manera más clara. En un año en el que ha habido de todo en taquilla (y en la tele) para Stephen King la absoluta verbena que es esta película, que hace malabarismos sobre el estrechísimo hilo argumental que deciden ponerle para que no sea una película de sketches, se merece este primer último puesto de nuestra lista.
12 – In Our Blood
En un año como este, en el que parece que las películas no han acabado de animarse a subir al once tenemos varios ejemplos de ‘uy, casi’ en estos puestos bajos. Eso no las hace peores películas, por supuesto. De hecho, por eso está esta y no Mantopus!, por ejemplo. Pero es cierto que podría haber perdido el puesto si hubieran logrado estrenar Bampire y hubiesen corrido los puestos. Lo que pasa es que de In Our Blood tampoco se puede contar mucho más que comienza como un documental -al fin y al cabo se han traído a un director de documentales como Pedro Kos para adaptar una idea y guión que principalmente parece ser de Mallory Westfall (aunque haya alguna persona acreditada más) – y va poco a poco mostrando algunas rarezas. El resultado final es una película que es lógica y consecuente pero, en fin, ojalá un poco más de fiesta.
12 – The Other
Podríamos decir algo parecido con esta… salvo que al menos esta acaba soltándose. Ojalá más y más tiempo, pero ya es algo en un año como este. Sea como sea representa perfectamente una de las estructuras básicas del año: Comenzar de tranquis y acabar en juerga. Además, claro, de que mejor no pararse mucho a pensar en la lógica o en las consecuencias de lo que hemos visto. Algo que The Orphan 2 o Bring Her Back nos enseñaron ya y que no son las películas que, en realidad, más se parecen. Ni tampoco aquella con la que comparte nombre. Y, sin embargo, este auténtico dislate con el que Paul Etheredge parece que intentemos recordarle por algo más que Hellbent y que no deja ser ser como una de Lifetime caída por un agujero de conejo ha acabado logrando un puesto en nuestra lista.
10 – They Call Her Death
Compromiso desde el minuto uno. Alguien –Austin Snell, vaya- pensó que lo que hacía falta era traer de vuelta un weird western setentero en el que la parte de western es lo que más pesa pero en la que, sin duda, el fantástico es tan necesario para lo que quieren contar como un exceso camp que solo se entiende desde una forma de rendir homenaje no a lo que existió sino a lo que la memoria ha construido. Esta no está más alta porque, como digo, es antes una película del Oeste -por extraña que sea- que una de terror. Y porque la estética está por encima del fondo. Pero, indudablemente, es un gusto que alguien se haya molestado en demostrar que podía hacer algo así.
09 – Alma & the Wolf
Un hombre buscando a su hijo puede parecer algo clásico, meter lobos por medio más todavía, pero la idea de que no sea exactamente eso, sino una especie de situación onírica en la que las explicaciones son quizá lo que sirve para resolver pero no tanto para animar a que aquello explote. Que ha sido uno de los problemas de este año, como decía antes. Pero que no por ello le quita lustre, al menos en este año.
08 – Theater is Dead
Como decía antes, el teatro -y la teatralidad- ha sido uno de los temas del año, en este caso -que hace pack junto al siguiente- un teatro de aficionados con una obra griega en el centro, una mirada desde el sarcasmo al arte y a los cultos a la personalidad pero no solo. Lo cierto es que la forma en la que va mezclando el horror camp con una historia clásica sobre una ‘ingenua’ que no sabe dónde se está metiendo o con quién se mezcla. Está claro que Katherine Dudas y su -mayoritariamente femenino- equipo tenía cuentas pendientes.
07 – Et Tu
La segunda de las miradas al teatro. Podría haber intentado elegir a una de las dos, pero para qué. Esta otra visión, con Lou Diamond Phillips y (cinco minutos de) Malcolm McDowell demuestran que ‘el espectáculo debe continuar’ puede desquiciar a cualquiera, y aquí hablamos del director y no de los actores así que se queda porque complementa a la otra. Más aún cuando aquí deciden que en lugar de los griegos se van a por Shakespeare, a por su Julio César. Por cierto que de Max Tzannes hemos visto también este año Found Footage: The Making of the Patterson Project, una mirada distinta a la creación, pero ligada con esta… y que ha llegado a la vez después de que esta diera vueltas un par de años mientras encontraba distribución. Que de eso no han hablado pero también es ‘los milagros del cine’.
06 – My Only Friend’s a Corpse
Una de esas micropelículas hechas con enorme corazón, Jack Bayless es uno de esos creadores de efectos especiales que decide pasarse a detrás de la cámara para, entre otras cosas, llenar todo lo posible de… bueno… es difícil de describir pero, por otro lado, una ‘buddy movie’ con un joven un tanto desubicado y un cadáver creo que sirve para resumir bien el tipo de obra: primeriza, sí, pero claramente pensada para que en el rodaje todo el mundo se lo pase bien. Luego ya el resultado será el que sea.
05 – Soy Frankelda
Pues sí, un ‘stop-motion’ mexicano que es, además, secuela y precuela de la serie Los sustos ocultos de Frankelda y que centra en los ‘poderes de narración’ y en la fuerza de la imaginación frente a los que quieren destruir la ficción. Y estando detrás gente que viene de la autofinanciación, los temas de la obra y que ha colaborado con Guillermo del Toro vamos a asumir que no han tenido IA por ningún lado. Así que aunque podamos discutir hasta que parte es de terror -ya sabemos que a veces los productos infantiles son los que traen cargar de profundidad- está claro que había que sacarla por aquí.
04 – Exit 8
Quizá uno de los títulos más polarizantes de la lista, porque lo que tenemos -además de lo que por lo visto es adaptación de un videojuego de Roblox o yo qué sé- es un bucle temporal con un reparto mínimo, una serie de reflexiones que dependerá de cómo te caiga y… bueno, yo qué sé. Pero por lo menos demuestra que en lo que no deja de ser un túnel de intercambiador. Aunque no sé si eso lo hace más o menos universal, pero al menos, intenta parecer algo un poco distinto. (Y sacando, EMHO, más que Until Dawn. Sin que sea necesario demérito para la segunda)
03 – Devil’s Double Next Level
Os voy a reconocer que esta puede ser de mis favoritas ‘pese a todo’. Pese a todo porque esta decisión meta de lanzar a alguien de nuestro mundo a dentro de un slasher lo tenemos tan visto que cas parece que hagan una o dos al año. Pero luego está también el factor indio. Y que ‘solo’ dura dos horas y pico. Y que el punto central en este caso es distinto: Es un tipo que se dedica a hacer reseñas -más o menos despectivas- en internete y se encuentra atrapado por un ¿demonio? ¿fantasma? ¿bitelchus? dentro de una de estas. Así que al final es un poco de mezclar cosas que casan regular y casi de película de skteches. Pero entre la habitual desvergüenza de estas cosas y que la saga DD ya tiene su aquel (aunque esta sea la más floja, o menos cohesionada hasta el momento)… pues entre la del Culebrón Maligno de Subham, los siervos del mal de Pesugihan Sate Gagak y esta… Vale, quizá podría haber elegido una de las otras dos… pero la carne es Devil.
02 – Dasim
La que sí que tiene su hueco es esta película indonesia que va acumulando esas vueltas, giros y sinsentidos a partir de un matrimonio que parece condenado. Poco más de 90 minutos de lo que a ratos parece una serie vertical en la que uno nunca sabe cuál será la siguiente ni a cuenta de qué. Pero que no les parezca importar mucho aquí me parece algo que tener en cuenta. (Y que sirve para meterla en lugar de las mencionadas en el punto anterior, ya os he dicho, en 2025 no hemos tenido tanto locurón como otros años).
01 – Bradlee
Zak Ferguson, ese hombre, decide hacer una película experimental y se lía más de tres horas. No sé yo, cómo estará la cosa, la verdad. Porque es algo que tenía que meter y solo podía ser o en el primero o en el último. Se me ocurre muy poca gente que la pueda disfrutar -aunque se me ocurren, por supuesto- pero supongo que en un año tan poco dado al disparate esta debía de ser la primera. Solo espero que, tal y como parece, no haya IA por ningún lado.