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Mis 13 mayores chifladuras del cine de terror de 2025

En esta época de repasos también podemos dejar por un momento de hablar de Lo Mejor o de Lo Peor para echar un vistazo a los Locurones. Películas que deciden ir más allá, para bien o para mal, y que por eso mismo merecen un recuerdo especial, porque romper con lo habitual es en muchas ocasiones la única manera de ofrecer sorpresas.

Aquí estamos, un año más. Decíamos, como siempre, que a ver con qué nos encontrábamos en 2025 y debo decir que en cuanto a las taquillas ha sido un año bastante variado pero, sobre todo, un año con unos pocos éxitos que han logrado que parezca que al terror le va bien. En realidad al terror le va normal. Hemos visto algunas hostias notables en taquilla (Keeper, Him, Wolf Man, M3GAN 2.0… aunque de esta última podemos preguntarnos si ha sido por abandonar el terror, por eso no están aquí ni el nuevo Predator ni el nuevo The Running Man) pero, sobre todo, hemos visto muchas películas que se han movido entre el Lo comido por lo servido y el Bien sin más. Es la lista más extensa este año (Dangerous Animals, Shelby Oaks, The Strangers: Chapter 2, Bring Her Back, Until Dawn, The Woman in the Yard, Heart Eyes, The Long Walk, I Know What You Did Last Summer, 28 Years Later) pero eso no quita que hayamos tenido algunas películas de éxito, entendido como hacer más del doble de lo que costó (Final Destination 6, FNaF 2, Black Phone 2 e incluso una que no es continuación: Companion) e, incluso, superéxito que han hecho más del triple. Bien es cierto que algunas de ellas eran películas de presupuesto limitado, Good Boy y Clown in a Cornfield costaron 1 M$ e hicieron respectivamente 6,62 M$ y 7,25 M$, Presence costó 2 M$ e hizo 6,89 M$, The Monkey incrementó el presupuesto a 10 M$ e hizo 39,72 M$ -logrando, además, que Osgood Perkins haya estrenado en 2025 un superéxito y una hostia-… pero supongo que aquí lo que más ha pesado es un trío de películas.

Bien es cierto que una de ellas sigue la lógica de las taquillas. Me refiero a la secuela The Conjuring 4 que costó 55 M$ e hizo 177,75 M$ y que, me permito señalar, es la única ‘continuación’ de esta sección de superéxitos. Pero sirvió para cimentar esa idea de terror como éxito de taquillas que, en realidad y desde mi punto de vista, vendieron los dos fenómenos del cine de terror y de las taquillas del año. Esto es, Weapons que con un presupuesto de solo 38 M$ hizo 151,55 M$ -quedando por debajo de la antes mencionada, pero logrando un mayor impacto- y, por delante de todo lo demás, Sinners. Que no solo costó 90 M$ e hizo 278,57 M$ sino que ha logrado mantenerse en el puesto 7 del TOP de la taquilla del año -ha ayudado que Haya Sido Un Año, por supuesto- y, sobre todo, que se haya logrado colar en las conversaciones de los premios. Yo dudo que rasque porque, en fin, Hollywood. Pero lograrlo lo ha logrado.

Diría que irónicamente solo con esas dos películas se ha construido la idea de que este año ha sido un éxito para el terror, pero lo cierto es que pasa regularmente. Tú tienes dos éxitos y la gente deja de mirar la imagen general para centrarse en que ha habido éxito. En fin, al menos estos nos servirá para que los dos próximos años sigamos teniendo películas de terror. Y mira que el mal año de Blumhouse (mitigado por dos secuelas) y de A24 (mitigado por… ¿una peli «romántica» y Chalamet?) podría haber llevado el asunto por otros derroteros. Pero Warner estaba ahí con ese trío de ases.

Pese a lo cual nosotros no estamos aquí para hablar de las películas en general sino de las chifladuras y, por supuesto, hemos logrado hacer el textito de turno. De momento seguimos con Canino en el recuerdo. Y ha salido esta lista -o lo que sea- en su fecha habitual, que es incluso más extraño. En realidad no creo que haya nadie que siga realmente la cosa esta de los locurones pero ya que el trabajo previo está más o menos hecho y que yo me lo paso bien… pues allá vamos.

Podemos, incluso, hacer el repaso de siempre.  Porque este año toca un punto intermedio pero no siempre ha sido así. La de 2017 sigue en mi memoria -quizá solo ahí- como la mejor, y olvidados ya los bajones de la de 2016 o la de 2018,  la recuperación de la de 2019 y luego la de 2020 y  la de 2021 y las buenas sensaciones de la de 2022 con sus excesos. Y la bajona de nuevo en la de 2023, y la de 2024. En 2025 hemos tenido una presencia continua de películas de terror… pero no tanto de excesos.

No sé si os he contado alguna vez cómo se hacen estas listas. Durante todo el año yo voy viendo películas y tomando notas de las que merecen por lo menos echarle un ojo, varias de las cuales acaban en el listado del año. (Esta vez como un tercio) Según se va acercando el final de año, para octubre, empiezo a hacer un ‘peinado’ de las películas que me falta, a revisar qué ha salido -fuera del circuito de festivales, claro- y que está previsto que salga y todo eso. Y las últimas semanas de diciembre, en las que como cualquier persona razonable necesito un mayor número de pelis de terror, acabo de redondearlo.

De ahí que haya una lista principal, una de posibles y una con la general, que acaba siendo prácticamente cinco listas. Muchas de ellas van yendo de un punto a otro, de ‘mencionar’ a ‘quizá’ al ‘top’. Lo cierto es que este año, por uno u otro motivo tengo una buena cantidad apuntadas en las dos que han quedado. Incluyendo mencionar la maravillosa cara dura de Charles Band, un año más, que ha tenido la desfachatez de sacar una nueva versión de varias de sus películas clásicas de la Empire/ Full Moon/ etc en blanco y negro y llamarlo versiones Noir.

Si el año pasado echaba de menos las películas asiáticas estas han vuelto a tope, aunque no tanto las chinas -una lástima- como un vistazo más general con Bhanupriya Bhooter Hotel, Dưới Đáy Hồ, Feng Shui Master & The Pregnant Ghost, Tokyo Evil Hotel, Pernikahan Arwah, Pesugihan Sate Gagak, SabdhamSubham o, sobre todo, la filipina Posthouse y la japonesa Incomplete Chairs. Ambas, sobre todo la última, han estado muy cerca de entrar en nuestra lista. Así que si alguna de la lista os sobra ya sabéis que podéis cambiarla por estas. Ah, y si echáis de menos A Useful Ghost os diré que será parte de la lista… de 2026, que me han dicho que estará estrenada para entonces -mientras tanto, si os la cruzáis echadle un vistazo-.

Aunque no solo de asiáticos vive el hombre, este ha sido un gran año para las películas europeas también. Supongo que es el retelling de la historia de Cenicienta Den stygge stesøsteren la que es más fácil que la gente haya visto, pero eso no significa que no hayamos tenido cosas como la película de animación abiertamente desagradable Dieva suns o el sorprendentemente interesante slasher polaco Martwi przed świtem, que sigue una de las tendencias de este año y tiene lugar en el ‘mundo teatral’ y que -de nuevo- se ha quedado cerca de entrar. Ha sido una alegría porque otras películas esperadas y esperables del continente como Amsterdamned II se han quedado bien lejos de conseguir un hueco en nuestra lista. Pero que hayamos tenido una cierta distancia con ese eje habitual de USA/UK/AU es algo bueno. ¡Tengo incluso apuntada la africana The Snake Girl!

De todas formas en ese eje anglo hemos tenido también varias aproximaciones. Algunas necesitadas de más locurón como el The Carpenter’s Son con Nicolas Cage o la nueva Witchcraft. Otras dentro de lo que supongo que era lo esperable para acabar por aquí como Good Boy, Queens of the Dead, Infernal, On Gallows Hill, Control Freak, Dead Lover, Don’t Let the Cat Out, Invasive 2: Getaway, Dark Match, Found Footage: The Making of the Patterson Project, Marginalia… Un revoltijo de aquellas a las que le falta algo y de las que quizá hable en otro momento -u otro listado- pero que al menos por algo se distinguen. Aunque más aún logran acercarse a la idea del locurón algunas que al final se han quedado fuera como Mantopus!, Weekend at the End of the World, Attack 13, Dangerous Animals y, sobre todo, The Red Mask. Que se ha quedado, de nuevo, bien cerca. Pero a la que le ha faltado también un poco más. Algo que, como decía antes, ha sido el resumen del año. Incluso entre las que han acabado entrando, una lástima porque aunque diría que hay más y de más nivel ‘como película’ que el año pasado también me da la sensación de que, en general, las películas se han soltado menos la melena… pero aún así hay que elegir.

Lo que pasa es que todas estas, por uno u otro motivo, son las que no han logrado entrar en la lista final de las 13. Así que mejor damos paso a ellas en lugar de seguir dándoos la chapa por aquí.

13 – The Monkey

Como de costumbre, empezamos con una que ha sido, digamos, bien conocida y razonablemente tratada por la crítica. Y lo hacemos porque entre esta y Weapons creo que está claro que esta abraza la explosión -literal, figurada- y el locurón de manera más clara. En un año en el que ha habido de todo en taquilla (y en la tele) para Stephen King la absoluta verbena que es esta película, que hace malabarismos sobre el estrechísimo hilo argumental que deciden ponerle para que no sea una película de sketches, se merece este primer último puesto de nuestra lista.

12 – In Our Blood

En un año como este, en el que parece que las películas no han acabado de animarse a subir al once tenemos varios ejemplos de ‘uy, casi’ en estos puestos bajos. Eso no las hace peores películas, por supuesto. De hecho, por eso está esta y no Mantopus!, por ejemplo. Pero es cierto que podría haber perdido el puesto si hubieran logrado estrenar Bampire y hubiesen corrido los puestos. Lo que pasa es que de In Our Blood tampoco se puede contar mucho más que comienza como un documental -al fin y al cabo se han traído a un director de documentales como Pedro Kos para adaptar una idea y guión que principalmente parece ser de Mallory Westfall (aunque haya alguna persona acreditada más) – y va poco a poco mostrando algunas rarezas. El resultado final es una película que es lógica y consecuente pero, en fin, ojalá un poco más de fiesta.

12 – The Other

Podríamos decir algo parecido con esta… salvo que al menos esta acaba soltándose. Ojalá más y más tiempo, pero ya es algo en un año como este. Sea como sea representa perfectamente una de las estructuras básicas del año: Comenzar de tranquis y acabar en juerga. Además, claro, de que mejor no pararse mucho a pensar en la lógica o en las consecuencias de lo que hemos visto. Algo que The Orphan 2 o Bring Her Back nos enseñaron ya y que no son las películas que, en realidad, más se parecen. Ni tampoco aquella con la que comparte nombre. Y, sin embargo, este auténtico dislate con el que Paul Etheredge parece que intentemos recordarle por algo más que Hellbent y que no deja ser ser como una de Lifetime caída por un agujero de conejo ha acabado logrando un puesto en nuestra lista.

10 – They Call Her Death

Compromiso desde el minuto uno. Alguien –Austin Snell, vaya- pensó que lo que hacía falta era traer de vuelta un weird western setentero en el que la parte de western es lo que más pesa pero en la que, sin duda, el fantástico es tan necesario para lo que quieren contar como un exceso camp que solo se entiende desde una forma de rendir homenaje no a lo que existió sino a lo que la memoria ha construido. Esta no está más alta porque, como digo, es antes una película del Oeste -por extraña que sea- que una de terror. Y porque la estética está por encima del fondo. Pero, indudablemente, es un gusto que alguien se haya molestado en demostrar que podía hacer algo así.

09 – Alma & the Wolf

Un hombre buscando a su hijo puede parecer algo clásico, meter lobos por medio más todavía, pero la idea de que no sea exactamente eso, sino una especie de situación onírica en la que las explicaciones son quizá lo que sirve para resolver pero no tanto para animar a que aquello explote. Que ha sido uno de los problemas de este año, como decía antes. Pero que no por ello le quita lustre, al menos en este año.

08 – Theater is Dead

Como decía antes, el teatro -y la teatralidad- ha sido uno de los temas del año, en este caso -que hace pack junto al siguiente-  un teatro de aficionados con una obra griega en el centro, una mirada desde el sarcasmo al arte y a los cultos a la personalidad pero no solo. Lo cierto es que la forma en la que va mezclando el horror camp con una historia clásica sobre una ‘ingenua’ que no sabe dónde se está metiendo o con quién se mezcla. Está claro que Katherine Dudas y su -mayoritariamente femenino- equipo tenía cuentas pendientes.

07 – Et Tu

La segunda de las miradas al teatro. Podría haber intentado elegir a una de las dos, pero para qué. Esta otra visión, con Lou Diamond Phillips y (cinco minutos de) Malcolm McDowell demuestran que ‘el espectáculo debe continuar’ puede desquiciar a cualquiera, y aquí hablamos del director y no de los actores así que se queda porque complementa a la otra. Más aún cuando aquí deciden que en lugar de los griegos se van a por Shakespeare, a por su Julio César. Por cierto que de Max Tzannes hemos visto también este año Found Footage: The Making of the Patterson Project, una mirada distinta a la creación, pero ligada con esta… y que ha llegado a la vez después de que esta diera vueltas un par de años mientras encontraba distribución. Que de eso no han hablado pero también es ‘los milagros del cine’.

06 – My Only Friend’s a Corpse

Una de esas micropelículas hechas con enorme corazón, Jack Bayless es uno de esos creadores de efectos especiales que decide pasarse a detrás de la cámara para, entre otras cosas, llenar todo lo posible de… bueno… es difícil de describir pero, por otro lado, una ‘buddy movie’ con un joven un tanto desubicado y un cadáver creo que sirve para resumir bien el tipo de obra: primeriza, sí, pero claramente pensada para que en el rodaje todo el mundo se lo pase bien. Luego ya el resultado será el que sea.

05 – Soy Frankelda

Pues sí, un ‘stop-motion’ mexicano que es, además, secuela y precuela de la serie Los sustos ocultos de Frankelda y que centra en los ‘poderes de narración’ y en la fuerza de la imaginación frente a los que quieren destruir la ficción. Y estando detrás gente que viene de la autofinanciación, los temas de la obra y que ha colaborado con Guillermo del Toro vamos a asumir que no han tenido IA por ningún lado. Así que aunque podamos discutir hasta que parte es de terror -ya sabemos que a veces los productos infantiles son los que traen cargar de profundidad- está claro que había que sacarla por aquí.

04 – Exit 8

Quizá uno de los títulos más polarizantes de la lista, porque lo que tenemos -además de lo que por lo visto es adaptación de un videojuego de Roblox o yo qué sé- es un bucle temporal con un reparto mínimo, una serie de reflexiones que dependerá de cómo te caiga y… bueno, yo qué sé. Pero por lo menos demuestra que en lo que no deja de ser un túnel de intercambiador. Aunque no sé si eso lo hace más o menos universal, pero al menos, intenta parecer algo un poco distinto. (Y sacando, EMHO, más que Until Dawn. Sin que sea necesario demérito para la segunda)

03 – Devil’s Double Next Level

Os voy a reconocer que esta puede ser de mis favoritas ‘pese a todo’. Pese a todo porque esta decisión meta de lanzar a alguien de nuestro mundo a dentro de un slasher lo tenemos tan visto que cas parece que hagan una o dos al año. Pero luego está también el factor indio. Y que ‘solo’ dura dos horas y pico. Y que el punto central en este caso es distinto: Es un tipo que se dedica a hacer reseñas -más o menos despectivas- en internete y se encuentra atrapado por un ¿demonio? ¿fantasma? ¿bitelchus? dentro de una de estas. Así que al final es un poco de mezclar cosas que casan regular y casi de película de skteches. Pero entre la habitual desvergüenza de estas cosas y que la saga DD ya tiene su aquel (aunque esta sea la más floja, o menos cohesionada hasta el momento)… pues entre la del Culebrón Maligno de Subham, los siervos del mal de Pesugihan Sate Gagak y esta… Vale, quizá podría haber elegido una de las otras dos… pero la carne es Devil.

02 – Dasim

La que sí que tiene su hueco es esta película indonesia que va acumulando esas vueltas, giros y sinsentidos a partir de un matrimonio que parece condenado. Poco más de 90 minutos de lo que a ratos parece una serie vertical en la que uno nunca sabe cuál será la siguiente ni a cuenta de qué. Pero que no les parezca importar mucho aquí me parece algo que tener en cuenta. (Y que sirve para meterla en lugar de las mencionadas en el punto anterior, ya os he dicho, en 2025 no hemos tenido tanto locurón como otros años).

01 – Bradlee

Zak Ferguson, ese hombre, decide hacer una película experimental y se lía más de tres horas. No sé yo, cómo estará la cosa, la verdad. Porque es algo que tenía que meter y solo podía ser o en el primero o en el último. Se me ocurre muy poca gente que la pueda disfrutar -aunque se me ocurren, por supuesto- pero supongo que en un año tan poco dado al disparate esta debía de ser la primera. Solo espero que, tal y como parece, no haya IA por ningún lado.

¡Hasta aquí por este año! Espero para el próximo poder presentar si no más, al menos sí mejores propuestas, poder hablar de un despiporre generalizado y ver si esta tendencia de estrenos en salas sigue. Y, por supuesto, el descargo de responsabilidad habitual. Estas son las mías, supongo que para otros habrá películas que me haya dejado (pongamos la de Brute 1976, que siempre hay alguien fan de ese tipo de películas) así que os animo a comprobar que realmente son de 2025 y compartirlas aquí. Y ahora ya, ¡a brindar por un 2026 de Locurón! [Pero dentro de un orden, que vaya racha de años llevamos]


Mis 13 mayores chifladuras del cine de terror de 2024

En esta época de repasos también podemos dejar por un momento de hablar de Lo Mejor o de Lo Peor para echar un vistazo a los Locurones. Películas que deciden ir más allá, para bien o para mal, y que por eso mismo merecen un recuerdo especial, porque romper con lo habitual es en muchas ocasiones la única manera de ofrecer sorpresas.

Aquí estamos, un año más. Uno en el que las buenas taquillas del año pasado ha ido dando paso a otra cosa con algún éxito puntual. Se nota que aún hay interés pero no ha habido ningún gran lanzamiento y sí muchas hostias. Que The Substance haya sido la película más comentada y, sin embargo, no haya llegado a hacer en taquilla lo que costó debería de darnos una idea de esas contradicciones. Y es que hemos tenido intento y búsquedas y deciones. Tengo una extensísima lista de títulos que debería mencionar y, sinceramente, pocas ganas de hacerlo. No sé si a alguien le va a interesar que vayamos a empezar a tener películas de hombres lobo hasta en la sopa, que lo de los tiburones haya llegado hasta Camp Blood: Clown Shark, que sigamos con los intentos de replicar éxitos del pasado más o menos cercanos, y aunque haya intentos como el de Sidney Sweeney en Immaculate de recuperar cosas del gótico italiano, o aunque Nick Frost haya hecho hasta tres películas de terror -con Krazy House como la que más cerca ha estado de quedarse en la lista-, incluso aunque los asiáticos estén encontrando una fórmula de éxito para ellos con la mezcla de comedia y terror… Me temo que el 2024 no ha sido un año muy notable. Veremos este 2025 con qué nos encontramos.

Pese a lo cual, hemos logrado hacer el textito de turno. De momento seguimos con Canino en el recuerdo. Y ha salido esta lista -o lo que sea- en su fecha habitual, que es incluso más extraño. En realidad no creo que haya nadie que siga realmente la cosa esta de los locurones pero ya que el trabajo previo está más o menos hecho y que yo me lo paso bien… pues allá vamos.

Podemos, incluso, hacer el repaso de siempre.  Porque este año toca bajona pero no siempre ha sido así. La de 2017 sigue en mi memoria -quizá solo ahí- como la mejor, y olvidados ya los bajones de la de 2016 o la de 2018,  la recuperación de la de 2019 y luego la de 2020 y  la de 2021 y las buenas sensaciones de la de 2022 con sus excesos. Y la bajona de nuevo en la de 2023, ahora toca la de 2024.

No sé si os he contado alguna vez cómo se hacen estas listas. Durante todo el año yo voy viendo películas y tomando notas de las que merecen por lo menos echarle un ojo, varias de las cuales acaban en el listado del año. (Esta vez como la mitad) Según se va acercando el final de año, para octubre, empiezo a hacer un ‘peinado’ de las películas que me falta, a revisar qué ha salido -fuera del circuito de festivales, claro- y que está previsto que salga y todo eso. Y las últimas semanas de diciembre, en las que como cualquier persona razonable necesito un mayor número de pelis de terror, acabo de redondearlo.

De ahí que haya una lista principal, una de posibles y una con la general, que acaba siendo prácticamente cinco listas. En las que este año he echado de menos también una mayor cantidad de esa mezcla misterio, terror y scoobydoobismo que domina ahora una parte del cine de ¿terror? chino. -La otra mitad son animales gigantes-. La verdad es que este año el cine asiático se ha quedado un tanto a medio gas, pese a la llegada tardía de Sleep, o a Pee Nak 4 o Sehidup Semati.

Pero esa ha sido la tónica general, da igual que me pusieran por delante Here for Blood, Last Night at Terrace Lanes, The Jack in the Box: Rise (una mejor frente a las dos anteriores, también os digo), Cinderella’s Curse -la mejor de las ‘Cinderellas‘ de este año-, o los intentos de Departing Seniors o Founders Day en el slasher, de las hibridaciones como They Call Her Death -con el western- o I Saw the TV Glow -con los diez últimos años de series televisivas de terror- o el fanzinerismo voluntario de Spirit Riser. Al final lo que tenemos es lo que tenemos y supongo que habrá otros años en los que no tenga que considerar si meter o no una película como Scared Shitless. Qué os voy a contar.

(Por cierto, no he metido el corto I Hope He Doesn’t Kill Me porque es un corto y no es muy locurón, pero sí que ha logrado que me ría con alguno de los chistes. Especialmente el momento de voleibol de reproches.)

Lo que pasa es que todas estas, por uno u otro motivo, son las que no han logrado entrar en la lista final de las 13. Así que mejor damos paso a ellas en lugar de seguir dándoos la chapa por aquí.

13 – Stopmotion

Como de costumbre, empezamos con una que ha sido, digamos, bien conocida y razonablemente tratada por la crítica. Y lo hacemos porque entre esta y I Saw The TV Glow esta tiene un trabajo de animación mezclado con actores -o imagen real, o como queráis llamarlo- ciertamente notable. Bueno, y porque entre esta y Abruptio esta tiene algo más de trabajo de animación.

12 – Succubus

Decíamos antes de los hombres lobo -que sí- pero lo cierto es que tener dos películas llamadas Succubus este año (aunque la otra se conozca también como Отражение тьмы) parecía poco probable. Lo cierto es que es una película que parece tener muy claro que quiere llamar nuestra atención, aunque no tenga tan claro cómo lograrlo. No ya porque el título sea espoilers, también por la mezcla de recursos tecnológicos -como si fuera alguna extraña desviación de Searching / Missing para luego lanzarse al locurón. Que, ya puestos, es la mejor de las decisiones.

11 – Brain Tumor

Como siempre hay un espacio para esas películas voluntariosamente de bajo presupuesto. Reconozco que estuve entre Scared Shitless y esta. Pero esta tiene más encanto o, quizá, acceso a algo así como un parque en el que hacer el idiota. Porque está claro que una parte importante para ellos es el humor, pero no el humor de ‘fíjate que cutres somos’ sino de ‘vamos a intentar que esto sea una comedia estúpida’. Y gracias a eso logran una película ciertamente estúpida.

10 – Trim Season

Tenía que meter esta Trim Season porque aunque puede ser la película menos locurón desde un punto de vista general por utilizar como centro el gótico también es una película que no tiene intención de usarlo como medio para lanzar una mensaje o algo así, sino que lo usa para una serie de giros progresivamente ridículos en los que la droga -que se podía haber usado como excusa para escenas oníricas- es más la excusa que otra cosa. Casi como si alguien pensara que una de esas películas de Lifetime para después de comer podrían tirar para aquí. Así que acaba teniendo su gracia, qué le vamos a hacer.

09 – A Herança

A veces pasan estas cosas. Decides hacer una película de horror gótico sobre la tradición y cómo fuerza a la gente a toda una serie de cosas que van fuera de lo que realmente quieren -que en este caso va desde hacerse cargo de cosas que preferirían no a adoptar una identidad que no es la suya- y la cosa eufemística/alegórica se te va de las manos. Podría haber sido mejor, podría haber ido más lejos -sobre todo en lo que al locurón se refiere, pero ha sido el año que ha sido- pero sus secundarias logran que llegue el asunto hasta aquí.

08 – Stitches

2024 ha sido un gran año para los calcetines y el terror. Hemos tenido Crust, que podría haber estado aquí y que os voy a dejar que descubráis de qué va, y también esta Stitches que ofrece con Marionetas-Calcetín toda una historia. Es cierto que podría haberla puesto en puestos superiores o inferiores de la lista, y que no sé si todo el mundo aguantará verla entera en TUBI, pero que se merecía un puesto en nuestra lista… de eso no tengo duda.

07 – Dead Talents Society / 鬼才之道

Ya os decía que las películas asiáticas cada vez parecen tender más hacia la mezcla de humor y terror y esta -que casi diría que es más de lo primero que de lo segundo- no iba a ser menos, con un mundo con fantasmas… con su propia caótica lógica interna de programa-concurso. Pues para esas cosas estamos, claro que sí. Lo raro es que no estén preparando ya la versión española.

 

06 – Idiot Girls and School Ghost: School Anniversary / 아메바 소녀들과 학교괴담: 개교기념일

Por supuesto la unión de fantástico y humor no siempre es desde un tema sino, incluso, desde lo que podríamos llamar Una Referencia. Porque aquí tenemos elementos de dos sagas tan conocidas como RIngu y Whispering Corridors reunidas para lo que podría ser la versión asiática de Scary Movie. Y ni siquiera lo digo como crítica. Porque algo puede ser una enorme chorrada consciente de ser una chorrada, pero sabiendo -precisamente- jugar esa carta.

05 – Beezel

Tras todos estos años creo que está claro que no me gusta el found footage pero que parece imposible que no acabe metiéndose alguno. Y el de este año ciertamente hace méritos, porque la idea de meter las grabaciones poco menos que a martillazos no sirve más que para que acabe quedando claro que la idea es que sirvan para dar textura y datación. Porque lo que viene detrás, una especie de tren de la bruja que va pegando saltos, logra ir variando una película que podría haber sido la de siempre.

04 – Frankie Freako

Esto no es una película, esto es una carta de amor a un subgénero, un momento y una forma de hacer las cosas. Muñegotes del mal, desparpajo y desvergüenza y la clara sensación de que quieren que sea una película para nostálgicos que pueda verse alguien que no sepa de dónde viene la vaina. Da igual que no sea una cumbre del terror contemporáneo porque está claro que sabe qué es lo que quiere ser, y lo es con creces. Incluso aunque no guste.

03 – Killer Body Count

Como de costumbre la película que más he disfrutado no es la primera, ni la mejor, ni lo pretende. Porque esto podría ser un slasher para Lifetime, pero lo acaba siendo para TUBI. Y es que este ‘campamento para jóvenes promíscuos’ en el que la imaginería religiosa se mezcla con lo que podría ser una versión de terror casi-trash de But I Am Cheerleader y tiene más desbarajuste y disloque de lo que obras cercanas como They/Them podrían ofrecer. Así que puedes venir por los asesinatos misterios pero quedarte por los chistes de lanzas.

02 – Abraço de Mãe

Una residencia que parece que se va a caer, unos ancianos que parecen decididos a no irse y un equipo enviado para la evacuación que no sabe lo que se le viene encima. Ideas ambiciosas, no siempre logradas pero generalmente intentadas, que ya es suficiente porque aunque esté claro que algo pasa no siempre sepamos cómo va a pasar.

01 – Hanky Panky

Terminamos con la que puede ser la mayor muestra de descontrol del año. Porque está claro que el director tenía ambiciones, pero también que no tenía los medios. Y que decidió tirar por la calle de en medio para disimular. Así que allá que van, con una historia con mucha ambición, actores, distintas localizaciones, y un fondo completamente despendolado… tirando de más fuerza de voluntad y ganas que de cualquier otra cosa. ¡Bien por ellos!

¡Hasta aquí por este año! Espero para el próximo poder presentar si no más, al menos sí mejores propuestas, poder hablar de un despiporre generalizado y ver si esta tendencia de estrenos en salas sigue. Y, por supuesto, el descargo de responsabilidad habitual. Estas son las mías, supongo que para otros habrá películas que me haya dejado (pongamos la de A Halloween Feast, que siempre hay alguien fan de ese tipo de películas) así que os animo a comprobar que realmente son de 2024 y compartirlas aquí. Y ahora ya, ¡a brindar por un 2025 de Locurón! [Pero dentro de un orden, que vaya racha de años llevamos]


‘Slashers’, mentiras y dominio público.

Las noticias de que se van a hacer películas con el Mickey del Steamboat ahora que ha entrado -con todos los peros y salvaguardas necesarios- en dominio público en USA ha sido recibido con una cierta sensación de ‘pues claro’ y ‘mucho han tardado’. De hecho, llevamos dos pero tampoco nos sorprendería mucho si fueran más.

Y, lo mejor de esto, es que en realidad se basa en una falsa percepción basada, a su vez, en toda una larga tradición tanto de temas, como de decisiones o -incluso- de maneras de hacer las cosas.

Lo cierto es que la charla puede que sea algo larga, así que creo que lo mejor era escribirlo aquí porque tendré que separar esta charla que vamos a tener en, al menos, cinco temas distintos: Lo habitual que es esto, las tendencias actuales que hacen que lo parezca, la tradición del ‘exploit’, los puñeteros muñecos y, por supuesto, el uso de del dominio público para estas cosas centrada en, sobre todo, la subversión de los ‘cuentos de hadas’. Así que vayamos a ello.

1) ¿Pero es que esto no es lo habitual?

O, quizá: ¿No llevamos todo el año con este tipo de cosas? Lo cierto es que no. Todo son tendencias siempre en esto -ya hablaremos luego de ello- pero, en realidad, lo que hemos visto este año es la publicación de UNA película que se nos ha vendido como un ‘evento’. «Winnie the Pooh: Blood and Honey» (2023) es una película que comenzó a moverse en internete como en 2021, cuando el primero de los libros del susodicho oso pasó al dominio público en USA -sus leyes de derechos de autor siempre han sido peculiares- y que tras mucho movimiento buscando convertirse en una sensación similar a l que fuera en 2022 «Terrifier 2» acabó estrenándose en más de 1600 pantallas…

El problema es que si la del payaso recaudó casi 11 millones de dólares superando a películas como «Firestarter» y quedándose a un tiro de piedra de «Bodies Bodies Bodies» la del oso… No. En su momento de mayor número de salas tuvo 100 más que la del payaso y, sin embargo, su recaudación total superó por poco 1,75 M$. Menos de un 16% de lo que recaudó la primera. Por supuesto haberla hecho por poco dinero -y no haber tenido batalla legal, al menos de momento- hizo que diera la sensación de que había sido un auténtico éxito.

Más aún cuando en los últimos años el género de terror ha sido de lo más consistente y rentable. Especialmente las películas con un presupuesto ajustado. Como decía el otro día, en realidad en 2022 le fue mejor al terror que en 2023. Pero no porque haya habido una falta de éxitos sino porque han aumentado los fracasos y, sobre todo, las películas de las que se esperaba más dinero y no han logrado sacarlo. Entre las que entra esta última.

Lo que pasa es que esa percepción ‘de éxito’, creada en parte por todo lo que se ha hablado de ella, ha establecido la idea. Ya he dicho muchas veces que las ‘tradiciones’ son cosas que se crean independientemente del tiempo que lleven existiendo. El Reno Rudolph lleva existiendo menos tiempo que Superman, por poner un ejemplo. Así que la idea de que esto ha sucedido siempre tampoco debería de sorprendernos.

De hecho, si os preguntara por algún ejemplo más allá de Pooh y de Mickey que se haya visto convertido en una película de terror al entrar en Dominio Público, ¿cuál podríais decirme?

 

Exacto.

 

Hay, por supuesto, películas que han salido estos últimos años que usan personajes infantiles para subvertirlos. Es un truco muy clásico. En 2023 hemos tenido «Mary Had a Little Lamb» y en 2022 estuvieron «Nutcracker Massacre» y «The Mean One» -que usa al aún bajo ‘copyrightGrinch-. Como veis, ninguna de ellas entra en lo que decíamos antes. Pero sí que se puede meter dentro de una cierta ‘tendencia actual’.

2) Pero, entonces… ¿Cuál es la tendencia?

Pues hay pocas sorpresas: ‘slashers‘, personajes conocidos que sirvan de reclamo, y trucos clásicos. En este último hueco podríamos meter a las monjas y los muñecos. Las monjas es más difícil meterlo como ‘personaje infantil’ -por lo menos hasta que alguien monte un «Furiosa» con «Sor Citroen», o un «Los pájaros» con «La Monja Voladora»– pero los otros llevan un buen movimiento, aunque… claro… ¿cuándo no?

También es cierto que hay un ‘funcionar‘ concreto, de taquillazos, en la que tenemos a «Five Nights at Freddy’s» (20 M$/ 137,37 M$ recaudados), «Scream VI» (35 M$ / 108,16 M$), «M3GAN» (12 M$ / 95,04 M$), «The Nun 2» (30 M$ / 86,26 M$), «Insidious V» (16 M$ / 82,15 M$), «Evil Dead Rise» (15 M$ / 67,23 M$), etc… Pero creo que veis a lo que me refiero. Lo que pasa es que luego hay más echando la ‘lotería‘, sobre todo entre las ‘independientes‘. Cogen un tema y lo tratan de exprimir. Por ejemplo, el tema navideño está presente en «Nigthmare on 34th Street», «It’s a Wonderful Knife», «Werewolf Santa», «Santa Isn’t Real» y, por supuesto, mi favorita de este año: «Santastein». Y, sin embargo, no parece que haya ‘traspasado’ -al menos no de momento- a la taquilla general.
Aunque lo cierto es que una de ellas, «Five Nights at Freddy’s», no solo parte de un videojuego, también se puede entroncar con toda una tradición. Igual que se puede hablar de sus ‘parecidos‘ y contactos. Este mismo año hemos visto el claro ‘exploit «Freddy’s Fridays» pero echando un ojo para atrás vemos el corto «The Hug» (2018), al siguiente llegaría «The Bananas Splits Movie» (2019) -de la que ya hablaremos un poco más luego y en 2021 ese «Willy’s Wonderland» con Nic Cage. Como veis, toda una línea de ‘reinterpretaciones y versiones’ que surgen de un tronco relativamente similar.

Aquí tengo que hacer un alto para hablar de «The Bananas Splits Movie» (2019) porque es una versión en terror de algo que existía. De una serie de Hanna-Barbera, nada menos. Con todos sus copyrights y sus cosas, de nuevo. Porque se llegó a un acuerdo con Warner -que es quien tiene ahora los derechos de H-B– para que fueran los distribuidores. Así que no es ‘oficial‘ pero tampoco está perseguida. La serie original mezclaba dibujos con imagen real -y si no la recordáis, que sospecho que no lo haréis porque duró poco para estas cosas, pensad en la serie de Super Mario que tenía segmentos con dos señores de verdad (Lou Albano y Danny Wells) y os haréis una remota composición- lo que facilitaba pasar a una representación física pesadillesca.

3) ¿Y esto qué tiene que ver con el ‘exploit’?

Entendiendo el ‘exploit‘ como la película de bajo presupuesto que intenta sacar dinero de algo exitoso y establecido (más que como la película de intención ‘sensacional‘, muchas veces con temas amarillistas… aunque no esté reñido) podríamos decir que están por un lado el éxito como videojuego de «FNaF«, pero también toda una tradición en diferentes frentes. Los dos últimos tendrán su propio espacio, pero aquí podemos hablar de cosas relacionadas o, al menos, no tan separadas.

Por ejemplo, toda la historia de la ‘leyenda urbana’ de Bunnyman, una historia un tanto extraña que a veces se discute si es una leyenda urbana, si es algo que alguien creó y luego se difundió como leyenda urbana o si es algún tipo de ‘creepypasta‘. Aunque, en teoría, está documentada su ‘historia‘ desde los ’70s. Pero parece que el éxito de «Donnie Darko» (2001) y de los ‘pastas‘ sirvió para darle un nuevo empujoncito y en 2011 aparecieron «Easter Bunny Bloodbath» (2011) y, directamente, «Bunnyman» (2011) -que tendría 2 secuelas-, además de una versión femenina: «Bunni» (2013). La cosa duró y tuvimos «Bunny the Killer Thing» (2015), pero creo que os hacéis a la idea.

Ahora es cuando os recuerdo que el videojuego «Five Nights at Freddy’s» apareció originalmente en 2014.

Para entonces no solo se habían usado animatrónicos para más o menos el horror. También habíamos tenido gente disfrazada de oso en clásicos del ‘slasher‘ como «Girls Nite Out» (1982) o «Dolls» (1987). Y pronto volveríamos a tenerlos en «Cheerleader Camp 2 The Death» (2014). Así que no debería de habernos sorprendido mucho ni eso ni películas que fueron apareciendo con más oso de peluche como «Bearry» (2021) o «Night of the Killer Bears» (2022, คืนหมีฆ่า).

Algo que, en mitad de todo esto y atando FNaF con los osos asesinos, justificaría también la aparición en 2014 de «Furry Nights» (2016).

Pero, por encima de lo comentado, se puede explicar también con dos de los más ilustres y habituales recursos del terror: Los moñecos y la subversión de obras ‘infantiles‘ clásicas. Decíamos antes que el tema navideño está fuerte ahora, pero lo cierto es que tampoco es una novedad. En 1984 se estrenó «Silent Night, Deadly Night», creando una bronca tal a su alrededor que se suele considerar a la campaña que tuvo como respuesta de ser una de las culpables de los problemas de los ‘slashers‘. Por supuesto eso no impidió que tuviera un mínimo de éxito, el suficiente como para hacer esa desvergonzada segunda parte pero, además, para seguir adelante con varias continuaciones, incluida «Silent Night, Deadly Night 5: The Toy Maker» (1991) que usa, precisamente, a esos moñecos para el terror. Lo que nos lleva a…

4) ¿Hablamos de muñecos?

Muñecos, muñecas, maniquíes y mil cosas más. Aquí no os voy a dar mucha tabarra porque ya os la voy a dar en la próxima sección y, sobre todo, porque ya hice en su momento un listado de películas de muñecos que podéis ver aquí, pero sí que os voy a recordar que en 1988 se estrenó la serie de «Child’s Play» -la de películas la de televisión es más reciente, por eso está aún en emisión con su tercera temporada reciente, reciente- y para el año siguiente la también aún en activo «Puppet Master» (1989).

En cualquier caso, la idea de que los ‘inocentes compañeros’ de la infancia están ahí para volverse en contra nuestra. Una subversión más de la ‘inocencia‘ tanto como una manera de unirlo o llevarlo con al parte infantil. Y sí, sé que es difícil -aunque ni tanto ni tan imposible- de establecer esto con las historias de ventrílocuos o con la propia «PIN» (1988), pero una vez se va rascando se van viendo los puntos en común.

Como veis, ha sido breve. Porque la idea original era que todo esto fuera el prólogo al tema y, sobre todo, porque la siguiente va a ser larga.

5) Entonces… eso de la subversión de los personajes infantiles…

En realidad es un poco más complicado -Todo lo es. Siempre- pero podemos hacer un intento de corta perspectiva general:

La primera adaptación de un ‘cuento de hadas’ fue «Cendrillon» (1899), que dirigó Georges Méliès basada en las ilustraciones de Doré. Pero probablemente nos interese más es el corto de animación «Barbe-Bleue» (1936), vamos, «Barbazul«. Que ya muestra bastante del sangrante cuento.

Que los cuentos de hadas -o sus versiones o lo que queramos- iban a ser para adultos lo deberíamos de tener más que claro, no solo pensando en «La belle et la bête» (1946) de Jean Cocteau o -desde un punto más… conceptual- «The Red Shoes» (1948) de Michael Powell y Emeric Pressburger. también porque ese mismo Barbazul fue evolucionando con «Bluebeard» (1944) y, sobre todo, con el «Secret Beyond the Door…» (1947) de Fritz Lang. Por cierto, volviendo a Powell, tendríamos su operística -la de Béla Bartók, en concreto- versión de la misma historia, en «Herzog Blaubarts Burg» (1963).

Pero, claro, si uno se para a pensar también «El manantial de la doncella» o «Jungfrukällan» (1960) está entre las inspiraciones del ‘rape’n’revenge’ y media docena de tipos de terror distintos, como Wes Craven no dejaba de proclamar cuando hablaba de «The Last House on the Left» (1972). Algo más fácil de señalar cuando la historia clásica parece para más adultos (como pasa con «Kwaidan» (1964, 怪談) o «Leptirica» (1973, Лептирица). Igual que muchas de las adaptaciones sesenteras tenían la intención de darle un giro a algo conocido. Bien sea por montar un ‘monster mash’ al estilo de aquellas películas de la Universal como en «Caperucita y Pulgarcito contra los monstruos» (1962), para montar un ‘espectáculo musical’ como en la muy particular «Tengo 17 años» (1964) o, incluso, la animada y adulta «The Little Mermaid» (1968, Русалочка).

Por supuesto el cambio de década facilito… otro tipo de interpretaciones, lo mismo desde lo ‘picante‘ de «The New Adventures of Snow White» (1969) y «Alice in Wonderland» (1976) pero, sobre todo, ese ir acercándonos a lo que acabaría llegando, aunque aún fuera de manera bastante indirecta, con la entre onírica y pesadillesca «Blood and Lace» (1971) tanto como por el acercamiento italiano «Baba Yaga» (1973) -que EN REALIDAD lo que se supone que adaptaba era el «Valentina» de Crepax-. Igual que en los ochenta nos encontraríamos con la igualmente onírica y pesadillesca «The Company of Wolves» (1984). Y así llegamos a donde teníamos que haber llegado hace ya un rato. A los años noventa.

En la que lo mismo nos encontramos con la, ahora sí claramente, adaptación terrorífica «Hansel e Gretel» (1990) que aún está regular como ‘adaptación‘ pero que sí que está ya dentro de lo terrorífico -al fin y al cabo es parte de aquellos «Lucio Fulci presenta»– que el indudable locurón de «964 Pinocchio» (1991, ピノキオ√964) o la igualmente peculiar adaptación -más cerca del ‘thriller‘ esta vez- que es «Freeway» (1996).

Pero estos eran, quizá los un poco más distintos. «Rumpelstiltskin» (1995) era abiertamente terrorífico, «Pinocchio’s Revenge» (1996) le daba una vuelta al concepto original de «Muñeco Diabólico», y en «Jack Frost» (1997) teníamos a la vez los muñecos, la navidad y los personajes conocidos. En una película… bueno… supongo que podríamos decir que es memorable.

Todo lo cual nos lleva a «Snow White: A Tale of Terror» (1997) -sí, la de Sigourney Weaver– que era exactamente lo que parecía.

Como veis, había todo un camino antes igual que lo habría detrás. De ahí que nos encontráramos versiones de Caperucita en el corto «Le dernier chaperon rouge» (1998), el ‘slasher‘ italiano «Red Riding Hood» (2003) y el igualmente ‘slasher‘ -lo que os decía antes- de inspiración ochentera «Little Erin Merryweather» (2003). Que encontráramos en los particulares giros coreanos para «The Red Shoes» (2005, 분홍신) y «Cinderella» (2006, 신데렐라). En la extensa -demasiado extensa- serie de «The Gingerdead Man» (2005) el mismo año en el que alguien pensó que era buena idea «The Brothers Grimm» (2005) -es posible que la idea fuera buena, al fin y al cabo luego se hizo «Grimm» (2011-2017), pero no fue un buen desarrollo-. Y en esa, de nuevo, «Red Riding Hood» (2011). Que aunque refleje alguna cosa de «The Company of Wolves» también tenía mucho -muchísimo- de ‘slasher‘. E, incluso, de «La bestia debe morir» (1974), pero ese es otro tema. El asunto es que la directora de «Crepúsculo» intentó también meterse aquí. En taquilla salió mal, pero a mí me sigue gustando. Y el que no fuera un éxito no significa, ni mucho menos, que se dejara de intentar en la siguiente década. Casi al revés.
Si bien el nuevo intento de darle una vuelta terrorífica a «Hansel y Gretel» en «BreadCrumbs» (2011) entra en lo menos conocido, igual que en la muy barata y poco exitosa «Snow White: A Deadly Summer» (2012) en la que lo mejor que podemos decir es que dieron un plato de sopa caliente para Eric Roberts, mucho más conocidas fueron dos películas que se apartaban del terror pero no del ‘giro‘ al cuento clásico. Tanto de «Snow White & the Huntsman» (2012) como de «Maleficent» (2014). Obras de gran presupuesto que justificaron no solo el cachondeo en el SNL con esa adaptación de «Bambie» con Dwayne Johnson (2015), también el imparable asunto con «Hansel y Gretel».

Si en 2013 estabas despierto probablemente escuchaste algo sobre ellos. Bien por la mejor del lote, «Hansel & Gretel: Witch Hunters» (2013), pero quizá también por «Hansel & Gretel: Warriors of Witchcraft» (2013) e, incluso, «Hansel and Gretel Get Baked» (2013). Pero no solo, porque The Asylum sacaría la peculiar «Hansel & Gretel» (2013), Sí, cuatro en un año. Y esta última aún tendría una continuación un par de años después: «Hansel v. Gretel» (2015). El mismo año de la espantosa «Little Red Riding Hood» (2015). (Y también de la mucho mejor «Córki dancingu» o «The Lure» (2015), pero lo cierto es que las sirenas creo que tienden a ir por su propio lado. -Motivo para no incluir, por ejemplo, «She-Creature» (2001), «Killer Mermaid» (2014), «Rusalka. Ozero Mertvykh» (2018)- ) y un año antes de «Little Dead Rotting Hood» (2016). Como os decía, determinados personajes van yendo y viniendo. De ahí que no creo que nadie se sorprenda mucho de «The Curse of Sleeping Beauty» (2016) -que se supone de terror pero, claramente, tiene mucho que ver también con que ese año saliera la continuación «The Huntsman: Winter’s War»– ni, por supuesto, que a alguna mente pensante se le acabara ocurriendo hacer «Avengers Grimm: Time Wars» (2018). Que os puedo decir, hemos vivido unos años interesantes.

Lo que nos lleva de nuevo a «Gretel & Hansel» (2020), mucho más parecida a la versión de The Asylum de lo que sería razonable, pero -además- a otra de esas ideas que os podéis ir imaginando: «The Curse of Humpty Dumpty» (2021) que tiene menos que ver con el personaje de Alicia que con otra de muñecos, pero esto demuestra dos cosas: La facilidad para unir ambos puntos y que a poco dinero que le ganes te acaban haciendo una secuela. Motivo por el que no es de extrañar que «Winnie the Pooh: Blood and Honey» (2023) se suponga que la va a tener. O que en este 2024 ya sepamos que vamos a ver «Cinderella’s Curse» (2024)

Lo de después, lo del final.

Así que ya veis, creo haber explicado tanto la ‘genealogía‘ de esas ideas de subversión de lo conocido, como la utilidad para la venta de que algo sea conocido, como los puntos en común con otros compañeros infantiles como los muñecos, como la situación actual y el hecho de que estas películas necesiten ‘hacer ruido’. Algo para lo que ha servido esa falsa transgresión que explica por qué están moviendo los medios -siempre dispuestos a picar en el primer cebo que les pongan- esta noticia, esta ‘idea implantada’ de que cuando algo entra en dominio público hay que hacerle una película de terror, un ‘slasher‘. Basada en la enorme tradición de una única película a la que tampoco le fue tan bien, y un par de anuncios lanzados a los internetes.

O quizá pase a ser una nueva tradición. Un nuevo ‘claro que esto se hace todo el rato’. Y el año que viene esté aquí charlando de las películas que hayan anunciado del siguiente personaje al que le toca entrar… Popeye el Marino.


Mis 13 mayores chifladuras del cine de terror de 2023

En esta época de repasos también podemos dejar por un momento de hablar de Lo Mejor o de Lo Peor para echar un vistazo a los Locurones. Películas que deciden ir más allá, para bien o para mal, y que por eso mismo merecen un recuerdo especial, porque romper con lo habitual es en muchas ocasiones la única manera de ofrecer sorpresas.

Este año comenzamos con un cambio. Vale, la entradilla -que ya no sé si redacté yo o redactó Tones- permanece. Pero he cambiado el título por uno que refleja mejor algo que siempre he defendido: La necesidad de reconocer quizá no tanto la subjetividad como la imposibilidad de conocerlo todo. Seguro que en estos años gente habría que considerara que no eran ‘Las’, así que bienvenido este cambio que reconoce que, efectivamente, son ‘Mis’.

Con este punto de subjetividad comienza un repaso que es, francamente, ambivalente. Ha sido un buen año en cuanto a taquillas para el cine de terror. Una tendencia que parece ya consolidada pero, a al vez, me temo que ha tocado techo. Sí, hay habido exitazos como Five Nights of Freddy o Scream VI. Pero la primera demostró una debilidad que ya conocíamos desde hace años con el último Friday the 13th o con la recuperación más reciente de Halloween. Hay más gente para la primera semana que para las siguientes. Y la segunda ha demostrado la capacidad de una productora para hacer saltar por los aires un gran éxito. Junto a esto las películas que lo han hecho simplemente OK –The Boogeyman, The Pope’s Exorcist , The Exorcist– cuando no se han hostiado -nota especial para Drácula que ha logrado salir en dos de los sonados fracasos del ‘terror’ de este año: Renfield y The Last Voyage of the Demeter. No os niego que ha habido sorpresas, hemos tenido a M3GAN, Talk to Me o recuperaciones de éxito como The Nun 2, Insidious V o Evil Dead Rise. Pero mi sensación general es que, pese al buen momento en taquilla que llevamos unos años viivendo, se ha llegado a cierto techo. Veremos este 2024 con qué nos encontramos.

Y si eso es en taquilla en cuanto a las películas en sí no sé cómo contároslo. Para mí ha sido flojo, mucha fórmula, muy poco interés. Mucha cosa que estaba bien sin más, o que luchaba entre lo que quería, lo que creía que su público quería, lo que parecía que podía aprovechar -vamos, Thanksgiving por poner un claro ejemplo- y menos nivel de locurón que otros años. Ni en lo que se ha hecho para los servicios de streaming, que han tenido su extensa ración de rarezas -especialmente Shudder, como de costumbre-, ni en lo que ha ido llenando mis apuntes. Ahí hemos visto a Tin y Tina, Appendage, The Puppetman o ese Pizza 3: The Mummy en el que no aparecen ni pizzas ni momias. Y sí, el nivel ha sido tal que cualquiera de ellas, bien por desbocadas o por simpáticas, podrían haber acabado en ese listado que tanto ha costado este año. Pero, para que os hagáis a la idea, este año no hay película de tiburones porque ninguna de las dos con alguna posibilidad (Ido Shark y Narco Shark) llegaban a lo que pido a estas películas.

Pese a lo cual, hemos logrado hacer el textito de turno. De momento seguimos con Canino en el recuerdo. Y ha salido esta lista -o lo que sea- en su fecha habitual, que es incluso más extraño. En realidad no creo que haya nadie que siga realmente la cosa esta de los locurones pero ya que el trabajo previo está más o menos hecho y que yo me lo paso bien… pues allá vamos.

Podemos, incluso, hacer el repaso de siempre.  Porque este año toca bajona pero no siempre ha sido así. La de 2017 sigue en mi memoria -quizá solo ahí- como la mejor, y olvidados ya los bajones de la de 2016 o la de 2018,  la recuperación de la de 2019 y luego la de 2020 y  la de 2021 que era más de mantenimiento, quizá. Y las buenas sensaciones de la de 2022 con sus excesos.

No sé si os he contado alguna vez cómo se hacen estas listas. Durante todo el año yo voy viendo películas y tomando notas de las que merecen por lo menos echarle un ojo, varias de las cuales acaban en el listado del año. (Esta vez como la mitad) Según se va acercando el final de año, para octubre, empiezo a hacer un ‘peinado’ de las películas que me falta, a revisar qué ha salido -fuera del circuito de festivales, claro- y que está previsto que salga y todo eso. Y las últimas semanas de diciembre, en las que como cualquier persona razonable necesito un mayor número de pelis de terror, acabo de redondearlo.

De ahí que haya una lista principal, una de posibles y una con la general, que acaba siendo prácticamente cinco listas. Incluyendo varias historias de esa mezcla de misterio, terror y scoobydoobismo que domina ahora una parte del cine de ¿terror? chino. -La otra mitad son animales gigantes-. que si el año pasado nos traían Kai guan / Open The Coffin / 开棺 este han estado de lo más ocupados con Zhi ren hui hun / Get in the Dark / 紙人回魂, Zhi Xin Niang / Paper Bride / 纸新娘, Qi Yue Fan Gui / Back Home / 七月返歸 o Zhuang Xie / Headless / 迷·案 con, sobre todo, muchas novias de papel. Pero, al menos, mostrando que algo se puede hacer. No son los únicos claro. Igual que en la lista acaba habiendo representación china también la hay de otros países asiáticos. Y alguna se queda por el camino como Conjuring Kannappan.

También se quedan por el camino otras que, supongo, podrían haber entrado si hubieran decidido abrazar más la chifladura -como El Conde-, o hacerlo más allá de buscar el ser ‘rara’ como Killer Kites, o entendiendo sus posibilidades como House of Dolls o Suitable Flesh. E, incluso, demostrando que más allá de esa avalancha de cine de terror navideño -que también aparece y de la que podemos decir que se ha quedado en tierra Santa Isn’t Real– siempre hay otro camino. Y siempre habrá películas de terror. Muchas de las cuales tendrán éxito y apostarán por imágenes impactantes, como esa Cuando acecha la maldad, pero no del tipo que hace que salga en la lista.

Lo que pasa es que todas estas, por uno u otro motivo, son las que no han logrado entrar en la lista final de las 13. Así que mejor damos paso a ellas en lugar de seguir dándoos la chapa por aquí.

13 – Skinamarink

Como de costumbre, empezamos con una que ha sido, digamos, bien conocida y razonablemente tratada por la crítica. Una de esas divisivas. En este caso porque hay quien considera una tomadura de pelo el uso de imágenes más o menos cercanas a la estática para contar esta historia. A mí me parece que es algo que encaja perfectamente en ese espíritu nuestro aunque, por supuesto, podría haber ido incluso más allá. En cualquier caso, y sea como sea, lo más razonable es comenzar por aquí.

12 – Mark of the Werebeard

Del mismo modo, pero en dirección contraria, una película hecha con unos medios muy limitados -más aún- pero que intenta tomarse en serio dentro de lo posible. Nada de guiñar el ojo a la audiencia porque jaja son cutres sino una que sabe que es cutre pero finge no ser consciente. Hay muchas y variadas posibilidades de terror -o de fantástico, no necesariamente es lo mismo- uniéndose aquí, y está claro que se lo han pasado bien. Que también es importante.

11 – Mu ou jing hun / The Puppet / 木偶惊魂

Como os decía antes, los chinos están en una etapa de misterios sobrenaturales con un giro ‘racional’ que yo estoy encantando. No todos funcionan igual, ni de la misma manera -y algunas veces parece que todos tienen la misma solución- pero cuando te encuentras historias como esta de una ‘muñeca maldita’ con la capacidad para soltarse el pelo es cuando decides que tiene que ser la que entre en la selección. -Bueno, quizá haya ayudado un convencional y no-convencional final, que vaya año también en eso-.

10 – Totally Killer

No voy a negar que me encanta el slasher porque, ¿qué sentido tendría a estas alturas? Sin embargo aparece poco por esta sección anual porque, bueno, no da para tanta verbena. Así que hay que aprovechar cuando aparece alguno, como esta que -muy claramente- toma inspiración de obras previas como Happy Death Day o Detention. Y es que si vas a inspirarte mejor que sea de los mejores.

09 – Brooklyn 45

Otro de los temas -o, mejor, estilos- de este año ha sido una cierta teatralidad. Películas que podrían salir de una adaptación de las tablas o de su versión inglesa, incluso de Inside Nº 9. Así que el tener una ‘séance‘ entre amigos excombatientes en 1945 que va construyéndose en diferentes direcciones pero con varios temas centrales… está claro que podría haber tenido más locurón -y hubiera estado más arriba de la lista- pero cumple más que de sobra con lo que quiere traer.

08 – Bangku Kosong: Ujian Terakhir

No sé si recordaréis la película de 2006 Bangku Kosong, pero parece que alguien ha pensado que era un buen momento para extenderlo. Si aquello paraba por culpa de un pupitre vacío aquí -sin aparente provocación- es un examen el que desata el caos. Una película distinta de su predecesora, hasta el punto de que sospecho que realmente el nombre es por aprovechar, que busca montar de manera distinta el festival de sucesos extraños.

07 – DD Returns

Poco me parece que salen las películas de La Indias en estas listas para lo que debería de ser. Pero es cierto que su idea de terror tiende a estar más contenido de lo que uno pensaría. Así que bienvenida sea esta historia de un juego, una apuesta, con fantasmas y una casa, en algo que está a medio camino entre el Grand Prix, El Castillo de Takeshi y las Scape Room que hace unos años dieron tantas películas. Lo curioso es que la veo completamente adaptable a España, esperemos que nadie más opine lo mismo.

06 – A Creature Was Stirring

Otra de esas películas de pocos personajes, pocas localizaciones pero, esta vez, con mucho más locurón en las imágenes, las iluminaciones y casi la historia general. Es cierto que no es tan innovadora como parece querer que creamos, pero -desde luego- toma una linde y no la suelta.

05 – Kinjirareta Asobi / The Forbidden Play / 禁じられた遊び

No esperaba yo que Hideo Nakata fuera a meterse en la lista a estas alturas, y si me descuido se la queda para él. Porque esta nueva película puede tener mucho de Grandes Éxitos de su carrera y de Tomar Decisiones, pero, a la vez, se nota que está en un punto en el que hacer lo que le da la gana es más importante que casi cualquier otra cosa. Y solo le falta apretar más el acelerador para llevárselo todo por delante. Al final, y como casi siempre, que las tramas tengan sentido está sobrevalorado.

04 – Slotherhouse

Otra película de la que no esperaba nada y que me sorprendió muy gratamente. No porque sea un prodigio sino porque se trae el suficiente cachondeo como para poder vitorear mientras la ves. Con algunas escenas realmente sudapollísticas de puro desparpajo. Podemos discutir mucho sobre qué tipo de película de terror es, pero tampoco creo que le importe mucho a nadie porque lo que importa es la juerga.

03 – Sleeping Beauties

Visto desde fuera podría parecer una película no-tan-rara. Una mujer consigue un puesto de trabajo, sale mal. Pero, claro, si solo fuera eso… si no se incluyeran los poderes paranormales, el embarazo, la bendita falta de normatividad, los personajes que están todos más allá de la once, y el trabajo de efectos especiales que parecen haberse divertido tanto como el resto. No sé si veo muy claro cómo ha acabado en Tubi pero, por favor, que den más dinero a este tipo de disparates.

02 – Santastein

Ya os dije que este año había mucho terror navideño. Y la más chiflada de todas esas películas es esta en la que un joven pone una trampa a Santa para atraparle y demostrar su existencia. Sale tan mal que años después aprovecha la Feria de la Ciencia del colegio para intentar arreglar los errores del pasado. Y si bien es una película que claramente está hecha con las vueltas del pan y en al que hay más entusiasmo que profesionalidad, precisamente eso es lo que logra hacerla grande. Porque se nota que hay un cariño detrás que acaba siendo más importante que la posibilidad de que hagan un remake con más pasta dentro de unos años de exactamente lo mismo. (Sobre todo porque, en realidad, lo que agradecería esto es un remake musical)

01 – Bring Her to Me

Terminamos con una película que no sé cómo ha acabado en Full Moon, pero estoy dispuesto a creerme cualquier historia que me cuenten. Exacerbación de varios de los temas y recurrencias del año, desde la teatralidad al exceso mediante la falta de medios, con una historia muy sencilla que buscan complicar y con un pequeño reparto de actores que parece más que encantado de poder ir disparatando. No diré que esta es la nueva Love Witch porque tienen objetivos -y recursos- diferentes, pero sí que creo que pueden hermanarse por algunas de sus decisiones y, sobre todo, resoluciones.

¡Hasta aquí por este año! Espero para el próximo poder presentar si no más, al menos sí mejores propuestas, poder hablar de un despiporre generalizado y ver si esta tendencia de estrenos en salas sigue. Y, por supuesto, el descargo de responsabilidad habitual. Estas son las mías, supongo que para otros habrá películas que me haya dejado (pongamos la de Winnie the Pooh, que para algo se le notan las ganas de ser considerada merecedora de ser considerada este tipo de película) así que os animo a comprobar que realmente son de 2023 y compartirlas aquí. Y ahora ya, ¡a brindar por un 2024 de Locurón! [Pero dentro de un orden, que vaya racha de años llevamos]


Las 13 mayores chifladuras del cine de terror de 2022

En esta época de repasos también podemos dejar por un momento de hablar de Lo Mejor o de Lo Peor para echar un vistazo a los Locurones. Películas que deciden ir más allá, para bien o para mal, y que por eso mismo merecen un recuerdo especial, porque romper con lo habitual es en muchas ocasiones la única manera de ofrecer sorpresas.

La de cosas que han cambiado en este año y no para bien. Con esta frase empezaba el año pasado, quién iba a creer que la cosa iría a peor. A saber cómo estamos -si es que estamos- el que viene. De momento seguimos con Canino en el recuerdo. Y ha salido esta lista -o lo que sea- en su fecha habitual, que es incluso más extraño. En realidad no creo que haya nadie que siga realmente la cosa esta de los locurones pero ya que el trabajo previo está más o menos hecho y que yo me lo paso bien… pues allá vamos.

No apostaba yo demasiado por la recuperación pero de nuevo ha mejorado. Así que aunque la de 2017 sigue en mi memoria -quizá solo ahí- como la mejor, y olvidados ya los bajones de la de 2016 o la de 2018,  la recuperación de la de 2019 y luego la de 2020 y  la de 2021 que era más de mantenimiento, quizá. Así que al llegar a esta de 2022 me he encontrado una sorpresa inesperada. Por un lado confirma un gran año de películas que abrazan el exceso, lo inesperado y la desopilancia. Por el otro… en realidad la mayoría tienden no tanto a la experimentación o la ruptura como a una cierta vivencia razonable con momentos de expansión o puntos de movimiento gracias a ellas. Algo que se nota especialmente en el lado oriental. O, mejor dicho, en su falta.

No sé si os he contado alguna vez cómo se hacen estas listas. Durante todo el año yo voy viendo películas y tomando notas de las que merecen por lo menos echarle un ojo, varias de las cuales acaban en el listado del año. (Esta vez como la mitad) Según se va acercando el final de año, para octubre, empiezo a hacer un ‘peinado’ de las películas que me falta, a revisar qué ha salido y que está previsto que salga y todo eso. Y las últimas semanas de diciembre, en las que como cualquier persona razonable necesito un mayor número de pelis de terror, acabo de redondearlo.

De ahí que haya una lista principal, una de posibles y una con la general, que acaba siendo prácticamente cinco listas.

Pues bien, no había ninguna de las asiáticas que estuviera en las dos primeras. Y no es que no las haya buenas, casi lo contrario. Bhool Bhulaiyaa 2, Phone Bhoot, Chuyện Ma Gần Nhà o Deyyamtho Sahajeevanam tienen partes más que notables. Pero mucha menos capacidad de sorprender. Y aunque sé que hay gente a la que le gustó y sorprendió Zhou -igual que hay a quien le gustó y sorprendió Terrifier 2– me temo que no comparto el entusiasmo. Pero bueno, eso no significa que no haya más.

Por ejemplo, Arthur, Malédiction tiene una historia más interesante fuera de la pantalla que dentro, aunque no sé quién podría haberse sorprendido. Children of Sin demostraba que se pueden hacer las cosas con las mejores intenciones -y con las vueltas del pan-. Y el número de producciones a las que todo parece darle igual menos el tema religioso, como la mezcla entre El código Da Vinci, las pelis de Marvel y… bueno. Esas cosas… que es The Devil Conspiracy. O como pasa con Hellbender. O con Hellhole.

Lo que sí que os puedo decir es que este año el puesto 13 ha estado reñido. La ¿comedia fantástica? The Loneliest Boy in the World podría haber entrado, con su extraño giro hacia Lo Amblin. También en el último momento el Adult Swim Yule Log estuvo cerca de entrar. Por lo menos unos quince minutos. Lo que pasa es que todas estas, por uno u otro motivo, son las que no han logrado entrar en la lista final de las 13. Así que mejor damos paso a ellas en lugar de seguir dándoos la chapa por aquí.

13 – WE’RE ALL GOING TO THE WORLD’S FAIR

Como decía antes, han sido muchas vueltas pero estar tirado en casa hablando con extraños por internete me temo que está lejos de poder considerarse una excentricidad. Hacer los challenges, notar cambios de opinión y discutir con gente… casi menos. Pero bueno, uno va viéndolo y -más allá de lo que se opine de los tiempo y los presupuestos- logra ser tan inquietante como… bueno… como es la vida en internete en general. Ya sabéis, lo único más siniestro que el creepypasta es el costumbrismo.

12 – ORPHAN: FIRST KILL

De esto que hay veces que uno no esperaba que los giros que le han buscado a esta película -que es, además, una precuela- para intentar superar el de la primera… Sin duda han estado medidos y pensados. Lo cierto es que hay varios momentos de brillante desvergüenza para que no sea una obra más. Sino… una evolución desbocada de las películas de Lifetime.

11 – THE KILLING TREE

Uno de nuestros clásicos de nuestra lista de final de año es ‘el objeto inusitado que intenta matarnos’. Y este año el más increíble de los objetos con los que nos hemos cruzado (y nos hemos cruzado incluso un globo) ha sido… ¡Un árbol de navidad! Ya, ya, sé que Treevenge iba de algo parecido. Pero esta por lo demás es una película clásica de venganza, más o menos slasher sobrenatural, pero la persona en cuestión -y sí, es una persona- vuelve como árbol pero también con los cables y las lucecitas. A ratos más Evil Dead, otros más película de criatura de SyFy,  pero podemos reconocerles los arrestos por su contribución a esta categoría.

10 – SHARK SIDE OF THE MOON

Otro clásico es la ‘peli de tiburón’. Que puede ser más o menos cutre, que siempre tiene competencia -este año hemos tenido también Sharkula– y que este año reconozco que es algo mejor de lo que estaba acostumbrado pero no mucho más razonable. Que, para mí, mucho mejor. Incluye estaciones espaciales variadas, criaturas lunares cuyo parecido con un tiburón es… digamos que discutible. Y un descarado uso del croma hasta para ir al baño. En fin, un ejemplo más de las películas de tiburones.

09 – HEADLESS HORSEMAN

No esperaba yo que una película de The Asylum llegara aquí, la verdad, de hecho, debería de mirar si algún año lo han metido. Pero esto es un nivel de pura desvergüenza que uno esperaría más en una producción de 1313. Porque cogen de esqueleto la historia de El Cuervo, roban el cartel de Motorista Fantasma, la ponen un Emoji de Calabaza de Halloween convirtiéndolo en un CGI como no se había visto usar desde Cougar Cult. Incluyendo el desparpajo.

08 – PAHANHAUTOJA

Sospecho que esto es algún tipo de metáfora propia de los países nórdicos o algo así, porque esta historia -un tanto asquerosilla, he de decir- que mezcla familias que buscan ser percibidas como perfectas y muchachas que encuentran huevos misteriosos parece debatirse entre ser una actualización de los cuentos clásicos, una reflexión sobre sinceramente no tengo muy claro si ellos mismos han decidido qué y una película de terror más o menos corporal. Supongo que todo depende de más o menos cómo se vea o entiendas, porque nada de esto le quita un cierto punto tierno.

07 – SAWED OFF

Lo bueno de esta película es que, al margen de su bajísimo presupuesto, parece una decisión por adaptar los modos y modelos de los Looney Tunes a la pantalla. Un triángulo amoroso, unas ‘fin de semana de caza’ y dos amigos que acaban en un círculos casi infinito -bueno, al menos bastante largo- de asesinatos sucesivos. No es que tenga mucha trama, fondo o sentido -al fin y al cabo aquí lo importante es el estacazo y tentetieso- pero al menos esto último lo convierte en, digamos, una decisión.

06 – THE HAUNTING OF THE TOWER OF LONDON

Una cosa que no esperaba yo era encontrarme este año con dos personas a las que llamar Discípulo aventajado de David DeCoteau. Pero aquí estamos. En este caso con Charlie Steeds y su Dark Temple, una persona que parece ir probando todos los sabores del terror que aquí decidió hacer una de la Hammer. Y precisamente ese exceso que tantas veces se encontraba en aquellas se las ha traído a una trama completamente desbocada, con Ricardo III de fondo y con un giro en las clásicas escenas de torturas.  Vista desde fuera podría parecer una película normal de hace unas décadas… hasta que uno se da cuenta de lo diferente con el contexto y de las cosas que hacen. A ver por dónde sigue y hasta dónde tira.

05 – EXPLOITED

El otro Discípulo aventajado de David DeCoteau es… bueno, no sé si el director Jon Abrahams o el guionista Anthony Del Negro, pero sí que os puedo decir que este Exploited es como si alguien hubiera aprovechado el éxito de los slashers de misterio de finales de los ’90s  para hacer una versión de webcams y desparrame en el que uno puede encontrarse con un payaso haciendo malabares con dildos y que sea contextualmente razonable. Bueno, todo lo razonables que pueden ser estas cosas. El misterio lo es menos y lo de más pero, sobre todo, es la excusa para el juego de disfraces, agresiones y verbenas que se traen. El tráiler -que han escondido porque, bueno, la película es como es- son dos minutos de destripe. Así que casi mejor ponérsela sin saber e ir descubriendo esta mutación desmelenada de una película de Lifetime que Lifetime jamás podría emitir en su canal.

04 – MADELINES

A veces la falta de dinero, o las tramas que parecen pensadas para una serie y acaban en una película, pueden ser un problema. Y aquí lo son, pero logra hacer que algo funcione la pura capacidad de la idea que mezcla viajes en el tiempo, bucles, asesinatos y una unidad de tiempo y luego que aprovecha todo lo anterior con humor y algo de fantasía para traernos este triunfo de las ganas sobre los medios.

03 – SOMETHING IN THE DIRT

Un ejemplo de cine de confinamiento, con dos creadores especializados en estas lides que hacen un juego de conspiranoia -que también es humo y espejos- para pasar del low-fi a la buddy comedy o los momentos de thriller. Es un poco más sencillo de vivirlo que de explicarlo. Pero tampoco demasiado.

02 – RAZZENNEST

Esto podría haber sido un capítulo de Inside Nº9, de hecho es posible que lo fuera, pero la decisión de que las imágenes vayan por un lado, la pista de audiocomentario por otro, las referencia a la Guerra de los 30 Años, y los metacomentarios. Es curioso cómo algo puede parecer a la vez tan vanguardista y tan cotidiano. Supongo que porque a ratos puede parecer también una evolución del radioteatro y los protectores de pantalla.

01 – GLORIOUS

Y el paso más allá. Una especie de comedia del absurdo con un mínimo en todo: localización, personajes, acción. Y, sin embargo, es casi lo contrario, porque las dudas y reflexiones de una persona que acaba de sufrir una ruptura amorosa, se mete en el baño de una estación de servicio y empieza a recibir… comentarios y peticiones por parte de un glory hole. Con la voz de JK Simmons. También hay dioses antiguos, algún tentáculo y varias lluvias de sangre. ¿Qué menos podemos pedir para empezar bien el año? Lástima que no optaran por un final que fuera incluso más… festivo.

¡Hasta aquí por este año! Espero para el próximo poder presentar si no más, al menos sí mejores propuestas, poder hablar de un despiporre generalizado y ver si esta tendencia de estrenos en salas sigue. Y, por supuesto, el descargo de responsabilidad habitual. Estas son las mías, supongo que para otros habrá películas que me haya dejado (pongamos Vampfather, que para algo se le notan las ganas de ser considerada merecedora de ser considerada este tipo de película) así que os animo a comprobar que realmente son de 2022 y compartirlas aquí. Y ahora ya, ¡a brindar por un 2023 de Locurón! [Pero dentro de un orden, que vaya racha de años llevamos]


Las 13 mayores chifladuras del cine de terror de 2021

En esta época de repasos también podemos dejar por un momento de hablar de Lo Mejor o de Lo Peor para echar un vistazo a los Locurones. Películas que deciden ir más allá, para bien o para mal, y que por eso mismo merecen un recuerdo especial, porque romper con lo habitual es en muchas ocasiones la única manera de ofrecer sorpresas.

La de cosas que han cambiado en este año y no para bien. Pero bueno, siempre tendremos en el recuerdo a Canino. Y ha salido en su fecha habitual, que es incluso más extraño. En realidad no creo que haya nadie que siga realmente la cosa esta de los locurones pero ya que el trabajo previo está más o menos hecho y que yo me lo paso bien… pues allá vamos.

No apostaba yo demasiado por la recuperación pero parece que algo ha mejorado. Así que aunque la de 2017 sigue en mi memoria -quizá solo ahí- como la mejor, y olvidados ya los bajones de la de 2016 o la de 2018,  la recuperación de la de 2019 y luego la de 2020 nos ha traído a esta de 2021 que está claro que no iba a ser como esperáramos porque no iba a haber formar posible de esperarla.

Shudder ha seguido demostrando su buen ojo y varias de las que están o las que podrían haber estado están por allí. Como The Advent Calendar que al final es una de deseo envenenado. Que ha sido otro asunto clásico, muchas de ellas parezcan vueltas de tuerca -o idas de olla, quién sabe- de obras previas. Como Crabs! es una de animales enloquecidos, The Horrific Evil Monsters podría ser la versión barata de una gran superproducción si alguien tuviera valor para una superproducción así, se nota una leve recuperación de los slashers aunque en muchos casos tengan un tema de sobrenatural o fantasmas por detrás pero bueno: The Mad Hatter y Happy Little Bunnies han estado ahí y hemos tenido historias más cercanas a lo segundo que a lo primero gracias a Separation o Frank. Incluso ha habido un hueco para la conspiranoia, aunque venga desde una perspectiva rojiparda como es la de The Scary of Sixty-First, para el ¿humor? ¿autoreferencial? como en Too Late o para los dibujos animados que es imposible que no nos recuerden a otros previos como en The Spine of Night. Y, por supuesto, para propuestas más experimentales como Drunkenness o Stellanomicon: Future Fear (sin relación conocida con el de finales de los ’90 pero quién entiende las mentes de los productores). Lo que pasa es que todas estas, por uno u otro motivo, son las que no han logrado entrar en la lista final de las 13. Así que mejor damos paso a ellas en lugar de seguir dándoos la chapa por aquí.

13 – CHOMPY & THE GIRLS

Como decíamos, hay películas como esta cuyo origen puede ser más o menos sencillo de imaginar pero cuya calidad resulta mayor de lo esperada. Al fin y al cabo el Locurón puede ser lo suficientemente discreto como para que el resto de cosas parezcan normales en comparación.

12 – Censor

La metanarrativa es siempre fuerte y, sin embargo, la figura del censor que tiene que ver lo que los demás no ven quizá aparezca menos de lo que uno esperaría. Probablemente una de las obras más clásicas del año pese a su uso del Locurón y, probablemente por eso mismo, la que veo más fácil que acabe apareciendo en listas de esas de Lo mejor del año. Porque a quién puede no gustarle un Locurón.

11 – Virus Shark

Este año he pensado que cuanto antes nos quitemos al tiburón de turno mejor para todos, y aunque hemos tenido otras posibilidades como Noah’s Shark o la desvergonzada Steven Kang’s Sharks of the Corn esta, que tira de virus -igual que haría Ebola Rex, también os digo- es con diferencia la más cercana a El Signo de Los Tiempos. Que no sé si es zeitgeist u otro personaje del horóscopo.

10 – Toilet Zombie Baby Strikes Back

Todos los años hay también una más De Arte y Ensayo y este año no sé si es esta. Es decir, parece que se esfuerza demasiado por ser de Bajo Presupuesto como para que no sea deliberado. Así que quizá esté siendo solo autoconsciente de una manera que sirva para hacer una autoreferencia humorística. Porque entiendo que piensan que es graciosa. Lo cierto es que este Locurón es difícil de definir que supongo que es de lo que va todo el asunto.

09 – Val

Hay un tema clásico que este año parece un poco más explorado que otros, el de Creías que era el ejecutor pero rápidamente resulta estar atrapado. Algo así pasa con esta película en la que un tipo parece haber acorralado a una muy estilosa y un tanto excéntrica mujer en su propia casa de ella. El resumen inevitable es: Sale mal.

08 – Super Hot

Locurón neozelandés, que no está mal, que funciona por acumulación. Con pocos medios que se notan más porque intentan que se note menos que porque deciden demostrar el poco dinero que tienen. Que puede parece un error pero ya os digo que con todo lo visto este año es otra virtud de una película en la que un poco más de dinero no hubiera venido nada mal para acaba de montar bien la montaña de la locura.

07 – Bearry

Otro clásico de estas vuestras listas: Objetos inusitados. Hoy: Un osito de peluche más allá del tamaño de una persona. Sí. Lo que está bien porque sirve para que nos preguntemos si es que el osito está maldito o si hay alguien haciendo furradas. No os lo voy a explicar, por supuesto. Pero el que haya un osito de peluche tamaño extragrande para organizar por las bravas la vida amorosa de una mujer parece una idea. ¿Buena? Ah… Idea.

06 – Cinderella

No, esta no es la musical. Sí, podría haberlo sido. pero estamos con un clásico que ahora sí que podemos contar por completo: Objetos poseídos inusitados. ¿Qué más inusitado que un Disfraz de Cenicienta? Como además es una película tamil da tiempo a muchas idas, vueltas, giros y… ahm… canciones. Al final hay cosas que no se pueden evitar.

05 – Mosquito State

Aunque a ratos pudiera parecer que es otra de esas explosiones glorificadoras del capitalismo como El Lobo o American P, aquí tenemos un giro de irrealidad que va varios cuerpos más allá porque al fin y al cabo el Locurón hay que hacerlo.

04 – Willy’s Wonderland

Este año vuelve a tocarle a Cage aparecer por aquí. La película podría haber sido mejor, y recicla al menos una de las ideas que ya hemos comentado -no, no es el traje de Cenicienta, aunque no lo descarto para futuras películas de Cage–  además de añadirle animatrónicos amenazantes que quizá a alguien le podría parecer que viene de algún lado previo. Que cosas tenéis. Sea como sea, corazón de Locurón.

03 – Blue Sunset

Los italianos son los mejores en el exploit. No tengo muy claro si eso se aplica también al cyberpunk que es lo que nos traen aquí, pero si os puedo decir que es un trabajo hecho con todo el corazón que, por supuesto, significa elevar el Locurón a la categoría de Si le pongo luces a estas gafas son cyberpunk. La desvergüenza, qué bonita es.

02 – After Blue (Dirty Paradise)

Es más fácil experimentar esta película que explicarla. Pero parece claro que es un intento de traer el onirismo a la realidad a partir de una concatenación de imágenes y, por qué no decirlo, de poner el Locurón al 11. Es difícil explicar cómo podría haber una película más tremebunda que esta.

01 – The Mad God

Pero entonces aparece este trabajo de animación que, además, ha visto medio mundo porque para eso ha estado de festivales y la han puesto en visión digital y la leche que les han dado a todo. ¿Podría haber tenido un poco más de guion? Sin duda. ¿Hubiera significado eso que tendría que haber habido algo menso de Locurón? Pues entonces no nos interesa, está bien como está que probablemente sea: Descriptible solo en onomatopeyas.

¡Hasta aquí por este año! Espero para el próximo poder presentar si no más, al menos sí mejores propuestas, poder hablar de un despiporre generalizado y ver si esta tendencia de estrenos en salas sigue. Y, por supuesto, el descargo de responsabilidad habitual. Estas son las mías, supongo que para otros habrá películas que me haya dejado (pongamos ¡Corten!, que para algo estuvo cerca de entrar) así que os animo a comprobar que realmente son de 2021 y compartirlas aquí. Y ahora ya, ¡a brindar por un 2022 de Locurón! [Pero dentro de un orden, que vaya racha de años llevamos]