¡Que entre la pila!
– Si yo fuera un hombre y otros relatos de Charlotte Perkins Gilman, ed. Cátedra
De la autora de El papel pintado amarillo solemos ver reeditada esa, alguna vez también Matriarcadia, pero el resto de su obra se recupera con cuentagotas. Motivo más que de sobra para alegrarse de la edición de esta colección de relatos, diecisiete nada menos, con sus clásicos temas sobre las mujeres, la masculinidad, la defensa de los niños o los derechos sociales. Y sí, también El papel pintado amarillo. Permitiéndonos así toda una panorámica sobre su obra.
– La llave maestra de Masako Togawa, ed. Seix Barral
Ha tardado, por por fin volvemos a tener entre nosotros la obra de Masako Togawa. Parece mentira que fuera a finales de los ochenta y principios de los noventa cuando Ediciones B nos trajo El beso de fuego, Ladykillers y esta La llave maestra. Eso sí, parece que esta vez hay una nueva traducción ¡y que es directa desde el japonés! Así podremos disfrutar más aún de la obra de esta pionera japonesa, una de las más grandes del género, que aquí no habla de un edificio de apartamentos, en los años sesenta, pensado para mujeres y que entra en pánico cuando desaparece la llave maestra que puede abrir todas las puertas del edificio. Y es que a veces no es solo la maldad, también es la sospecha y la posibilidad de que salgan a la luz secretos que no siempre estaban tan ocultos. Y es que a veces es más importante la culpa que el culpable.
– Los desesperados de Éric Vuillard, ed. Tusquets
Lo nuevo de Vuillard nos lleva al western clásico estadounidense con una historia de, nada menos, Billy el Niño. una figura legendaria que vista desde nuestr actuaidad se convierte en un repaso precisamene a la construcción de ese relato con tantas partes falsas y en las que el poder y las grandes fortunas muchas veces han cambiado y moldeado esa percepción tanto de la violencia como desde ella. Sin que parezca haber al final ni inocentes ni justicia.
– Cartas del salón Amida de Keishi Nagi, ed. Hermida
Uno de los más premiados escritores japoneses de la actualidad, lo cierto es que resulta sorprendente que no se le hubiera traído antes. En cualquier caso aquí tenemos esta historia sobre una pareja que se muda por motivos médicos a un pequeño pueblo de montaña. La mujer atenderá la clínica local, el hombre se ocupará de trabajar el campo, allí, alejados de la vorágine de la ciudad, ambos contrapondrán ambas formas de vivir para buscar una serenidad en la vida y en su relación.
– Estuche Un Amor de Miedo de VV.AA., ed. Faeris
La ‘eventificación‘ de la literatura parece que siempre encuentra un nuevo giro. Por ejemplo, esta decisión de vender una serie de novelitas dentro de una caja -incluso en su versión particular de Bajo el muérdago-, pero en lugar de ser el tradicional estuche es un ataúd. En colores neón azules y rosa, preparado para una serie de historias dentro del romántico y sobrenatural… o lo que se llamaba en tiempos el romance paranormal. Con seis autoras para la ocasión: Ali Hazelwood, Christina Lauren, Ruby Dixon, J.T. Geissinger, Katee Robert y Kimberly Lemming. Es de suponer que sea una prueba, así que ya veremos cómo les va.
– Cristal Oscuro: Bestiario de VV.AA., ed. Neo Person
Tras traernos el Bestiario de Dentro del Laberinto y el de Star Wars, ahora Neo Person nos trae esta recopilación de personajes y diseños en otra de las películas clásicas de Jim Henson. Eso es lo que nos ofrece, ni más ni menos, este ilustradísimo libro.
– Metrópolis de Tiago Américo, ed. Combel
Este libro no es lo que parece. Porque no es exactamente un libro, tampoco un mapa… aunque algo podría parecerlo. Este es un libro desplegable que puede servir para que los lectores jueguen a buscar, aprendan las formas, los sonidos o los contrarios, los colores o a contar… pero también que lo usen como un escenario con sus calles, zonas, personajes y edificios… para sus propios juegos. Porque, al final, un libro puede ser muchas cosas.
– Todos los monstruos van descalzos de Fran Pintadera y Sebastiá Serra, ed. Carambuco

Un libro para reirse de los monstruos, porque puede que en este álbum ilustrado les veamos terribles y peludos, pero también notamos… que en esas solapas se nota… que les huelen los pies. ¡Monstruos malolientes para el escatológico disfrute y combatir con humor los temores!
– Superburro y Zorroplás de Edu Flores, ed. Apila
Una historia con superhéroes que tienen que aprender a trabajar juntos y enfrentarse a retor inesperados, porque más allá del humor o los particulares dibujos de la historia está esa explicación sobre lo complicadas que pueden parecer las cosas y cómo el fracaso o la victoria pueden no tener líneas tan claras. Y la amistad, claro, también va de la amistad.
– El oso protestón de Hervé Le Goff, ed. Picarona
Un oso que parece molesto todo el rato, por todas las cosas, y un mapache extrovertido y optimista que constantemente le saca todo tipo de planes. Esto, que podría dar para muchas cosas, da -además de para unas tan expresivas como divertidas ilustraciones- para hablar sobre la amistad, la incomodidad y las decisiones que se toman.
Nos leemos.