Pues aquí estamos con un nuevo Avatar -el original-, esta vez toca Avatar: Seven Havens (USA) que es una aproximación claramente BD entre la idea del postapocalipsis y un estilo que aunque no esté ‘tan’ lejos de las anteriores se nota la influencia de Moebius et al. Diría que es lo de siempre -que lo es- pero buscando una vuelta: Esta vez la gente no se fía del Avatar por motivos que te cuentan y que -diré- me hacen dudar de si es algo de la evolución de la serie (o películas) anteriores. Pero, la verdad, una vez más no soy su público, así que espero que los que sí lo sean lo disfruten porque yo, desde luego…
Me pregunto qué habrán pensado al hacer
Below (CA) y encontrarse con que les estrenaban otra serie de Pueblecito con Misterio Extraño y Fondo Pesquero. En cualquier caso está otra apuesta menos por la comedia -que algo hay, faltaría- que por una especie de producción de fantástico que no parece tener muy claro si va más por el ‘fantástico familiar’ o por el terror. Pero, si tuviera que hablar de una obra con cercanía temática… Yo apostaría, al menos en el piloto, por
Temblores. Así que eso, no me parece la más inspirada de las series -si no supiera que es de
Netflix pensaría en algo de
SyFy de principios de los dos miles, antes incluso de que se cambiarán el nombre- pero supongo que tiene un público que para ponérsela mientras merienda le vale.
Ay, señor. Hay algo de
Carrie (USA) en su serie. Cómo de costumbre
Flanagan es incapaz de crear un gancho para una serie propia -claro que la última que hizo parecía un pastiche de cosas de
King pese a que parecía saquear de la novela del mismo nombre de
F. Paul Wilson– así que usa el nombre de lo ajeno y luego ya hace sus cosas. Está no es una excepción. Toma una serie de decisiones adaptativas que… en fin. Algunas pueden ser comprensibles por la idea de la modernización -la revista de prensa da paso a una suerte de documental true crime, las humillaciones se sufren con cámaras grabando desde los móviles- otras… podemos decidir cómo de benignos ser, y si considerar que es la vagancia o la cobardía lo que mueve a crear a una
Carrie ‘secuestrada’ por su padre -un personaje completamente ausente en la novela, que precisamente su vacío es parte de esa historia porque ha visto a la madre y ha decidido salir corriendo SIN llevarse a su hija- que sirve para dos de las peores decisiones que se pueden tomar adaptando el libro: Hacer ‘mejor’ el personaje de la madre, que ahora está subordinada al padre y que es ‘tiene buenas intenciones para con su hija pero toma malas decisiones’, y sirve para justificar esa separación con sus compañeros. Es cobarde porque es una forma de explicar ese desconocimiento de
Carrie y hacerlo de manera que no ‘moleste’ y que no conlleve trabajo alguno.. La cobardía de no hacer lo que
King hizo en los setenta de mostrar a una persona ultra-religiosa de ese momento -que ahora también los hay, especialmente dentro de los evangélicos, tan ultras que la idea del pin parental (que habría sido perfecto para explicar precisamente esa separación de los compañeros y ese desconocimiento… pero entonces lo mismo alguien se molestaba)- sino inventarse esa ‘una secta de una sola familia’ (un concepto que es igualmente vago y cobarde, y mira que había maneras de resolverlo. Pero una característica de
Flanagan es una escritura de mínimos con las peores capacidades para desarrollar o tener ideas. Porque nada impedía mil soluciones incluyendo una secta ‘normal’ de la que ella y su madre ‘salieran’ por mil motivos. De una intervención policial a una familiar. Es realmente notable la cantidad de posibilidades obvias y mejores que lo ofrecido.) que ya vemos que sirve precisamente para eso, para no tener que trabajar mucho ninguno de los múltiples problemas que crea y no tener que pararse a pensar. Y luego está la IDEAZA de meter a los
X-Men. Perdón, de meter una escuela de gente con ‘afinidades psíquicas’. Que es algo que sirve para montarse un
Resplandorverso pero no tiene ni sentido ni importancia aquí, más allá de estirar lo que no tendría por qué ser estirado si no necesitaran que toda la serie pudiera estirarse a esos números de capítulos. El problema, como de costumbre, es que o no se ha leído o no se ha enterado. Por eso la protagonista de
Carrie (la serie) no se parece a la protagonista de
Carrie (el libro) , porque la protagonista del libro podía sentir compasión por ella, pero no empatía: Entre la gordofobia habitual de
King y ese incidir en que era una persona ‘apartada del grupo’ precisamente porque era el tipo de persona que no se parece EN NADA a esa ‘joven soñadora de ojos curiosos y nosequé mierdas’ que nos venden en la serie y que CLARO que no entiendes que la aparten… ¡PORQUE NO ES EL TIPO DE PERSONA A LA QUE APARTAN! ¡PORQUE NO ES
CARRIE! ¡¡¡Y NO PUEDES HACER CARRIE CAMBIÁNDOLA POR UNA
BARBIE KIMMY SCHMIDT!!! Y ese es el problema principal de la serie como adaptación. ¿La serie como serie? Un genérico sin mucha gracia que coge cosas de todas partes sin ofrecer ni una sola idea interesante a cambio.
Me daba la sensación de conocer la cosa esta de
El círculo (O)(MX), y ya sé por qué. Es adaptación de
Los Corruptores, del Premio
Planeta y Profesor de
Letizia -algo así-
Jorge Zepeda Patterson. Supongo que eso explica la mezcolanza que, de entrada, parece de otra época trasplantada en esta, con un grupo de amigos de los que no sabemos casi nada del pasado -ni casi se les puede distinguir más que por rasgos de brocha gorda- que se encuentran metido en una muy poco probable conspiración. No porque sea poco probable que un militar de altísimo rango tenga montado un chiringuito sino por las mezclas de vídeos, tuiteos y falta de ética periodística, junto con el desastre de gestión telenovelesca por detrás. En fin, que para rellenar una tarde de fin de semana o algo así, quizá le sirva a alguien. Pero esto es rancho, carne con patatas, del más básico.
¡Otro triunfo de los
King! Este
Cupertino (USA) es la clásica comedia judicial del matrimonio en la que esta vez nos habla de Silicon Valley. Con un par de abogados, a distinto nivel -un senior fundador del bufete, una recién llegada al mismo- más una ayudante -como siempre, el mejor y más capaz personaje- que nos van montando un andamiaje para lo que va a ser: Un equipo dispuesto a enfrentarse a las grandes tecnológicas porque… hay un hueco de mercado. Todo con mucho humor y las clásicas ideazas de los
King -el poner a la ayudante como camarera del TGIF es puro genio-, que lo convierte en uno de los grandes estrenos del año.
No sé si alguien se acordará de la versión original japonesa de este
Dakteo X (O)(CS), o
닥터X : 하얀 마피아의 시대 o
Doctor X o…, pero tiene sus puntos fuertes y sus poco factibles ideas. Una Doctora que está muy harta del compadreo de los médicos y su mala praxis, un primer capítulo en el que muestra a un directivo que parece estar harto… pero también tener un fondo oscuro, y luego a un joven recién llegado que está descubriendo el ‘cómo son las cosas’. Que hay también tramas médicas, por supuesto, pero claramente es lo secundario frente al tema central. Y se usan más para explicarlos. No sé si el público general de los dramas médicos estará muy por la labor, pero al menos es un cambio.
Si me dicen que
Eternally Yours (USA) es una serie de
Disney Channel estaría tentado de creerlo. Lo único que me haría dudar es que Disney suele tener un mínimo de supervisión de guiones. Así que, digamos,
Vampirina tiene una estructura más sólida -y no mucho más- que esta cosa que, además, malgasta a unos actores incluso en los que tienen un registro tan concreto que es difícil entender cómo ha podido fallar. Pero, mira, lo hace. Y sí, ya sé que
‘vampiros viviendo en la actualidad’ suena a
What We Do in the Shadows, que incluso podríamos pensar en un
Third Rock From The Sun. Pero, creedme, Vampirina está más cerca. Excepto, claro, por la falta de canciones.
Es curioso esto de
Get Jiro (USA) que ha estrenado
[adult swim], porque -por suerte- se aparta de las
‘comedietas para adultos’ que son su seña de identidad, al fin y al cabo están adaptando un cómic. Uno que hicieron para
DC/
Vértigo Anthony Bourdain y
Joel Rose a los guiones y
Langdon Foss como dibujante. Así que aunque la adaptación tenga bastante de esa ‘vamos a meter sangre y gore que es algo ADULTO’, al menos parece haber una trama. Probablemente porque… bueno… tiene bastante pinta de que han cogido el esqueleto de
Cosecha roja -o de
Yojimbo, si queremos acercarnos más al lado asiático- y le han metido las obsesiones habituales de
Bourdain -incluyendo los chistes sobre
brunchs– que, en realidad, era ya parte del cómic. ¿Qué aporta entonces la cadena? Pues una animación que en sus mejores momentos no pasa de funcional y que en general es bastante pobre. Y es una lástima porque precisamente si esto tirara para delante en Vértigo (y los otros sellos fuera del
Universo DC Superheróico) tendría
Warner… bueno, lo que sea ahora… una cantidad de títulos enormes para ir sacando series y miniseries. Pero casi parece que decidieran hacer lo mínimo con la animación. Para cumplir y que se queden contentos los jefes. En fin. No es que el original fuera una maravilla -en esta ocasión las
‘dos familias’ en el centro de la acción controlan una ciudad en un mundo postapocalíptico en el que los Chefs son las mayores celebridades, una de las
‘familias’ es de un Chef clásico, la otra de una Chef vegetariana y sostenible -algo así-, y el
‘forastero’ en esta ocasión es un chef de sushi que parece que ha acabado en mitad del lío por azar pero que puede sospecharse que tiene sus propios motivos para estar allí. En fin, es lo que es. Cada cual que decida con eso.
Es una lástima el resultado de este
Gnomes (AU), porque puede ser una de las series más ‘genéricas’ de las últimas semanas, y aunque esté claro de dónde viene la idea también lo es que podría haber salido algo… al menos más original. Sí, un pueblecito acaba siendo asediado por una ‘inesperada fuerza maligna’, unos policías a medio ser retirados está claro que se tendrán que hacer cargo, y ya hemos visto tanto la amenaza en el pasado, como lo particular del pueblecito. Pero no solo eso, hemos visto muchas más cosas porque… es que roba de todas partes. Hay elementos diversos que en los ochenta -con
Critters, con
Munchies, con
Troll y, claro, con
Gremlins, estaban por todas partes, pero también hay momentos concretos que parecen sacados de
Una pandilla alucinante o de
Hocus Pocus, lo que menos parece que haya sea elementos propios- porque este intento de volver a la ‘comedia de terror familiar/ adolescente’ sirve para evocar una época, estilo y sensaciones pero, sobre todo, para destacar la falta de originalidad. Si se le añade, además, que los actores parecen haber sido elegidos según la disponibilidad y una de esas estructuras de piloto como si esto fuera un libro y sólo veremos el principio -que incluye una extensa escena inicial que claramente nos pone en situación y muestra la capacidad destructiva pero que también nos tiene mucho tiempo alejados de los protagonistas y la actividad principal. Supongo que la vieja discusión de si es mejor poner esto al principio o esperarse más adelante y meter en
flashback cuando haya algún momento más… adecuado-, en cualquier caso el resultado es manifiestamente mejorable. No sé si
Charles Band -por poner un posible productor del tema y estilo- lo hubiera dejado pasar, pero sí que a estas alturas necesitas un tipo de fan concreto para ponerla. Salvo, claro, que la uses de fondo en una fiesta de Halloween en la que, en realidad, nadie va a estar tampoco haciendo mucho caso a las pantalas.
Un día tengo que entender cómo funciona esta decisión del viraje hacia los microdramas, aunque esta vez sea BET la que lo haya intentado con
Her Baby (USA), que es exactamente la historia de ‘niñera del inferno’ -o como se diga- pero en capítulos cortos. Y, sin embargo, no parece pensado tampoco para el vertical. En fin, quien les entienda… pero eso, si alguien se quiere ver una película de las de después de comer, pero partida en unos poco minutos… bueno, no es que les vaya a juzgar pero un poco sí me sorprende. Aunque, en fin, aquí está la demostración de que hay gente creándolas.
Esta
Meri Beri Reobeu (O)(JP) o
メリーベリーラブ o
Merry Berry Love o
Amor, dulce amor o…, es una de esos genéricos de comedia romántica surcoreana, no es que sea algo necesariamente malo, ni mucho menos. Pero tampoco se puede decir que añada mucho más. El punto de partida, improbable como de costumbre -un arquitecto surcoreano descubre que le han timado, dejando su reputación por los suelos y a él con solo una ‘propiedad’, unas tierras heredadas en Japón. A la vez una joven japonesa intenta que la granja de fresas que heredó de su abuelo pueda sobrevivir. Puro
Hallmark.- sigue las pautas y patrones habituales y los intentos de humor y de giros inesperados. Total, que no es que sea gran cosa, pero supongo que para su público valdrá.
Esto tiene su gracia, porque aunque en
Nareul Chungjeonhaejwo (O)(CS) o
나를충전해줘 o
Take Charge of My Heart o
La chispa del amor o…, podría repetir casi punto por punto lo dicho en el comentario anterior… está sí logra -para mí- que tanto lo implausible de la premisa como el humor de las situaciones estén tan pasadas de vueltas que ofrezcan eso como diferencia. Porque la idea de una joven a la que le cayó un rayo y ahora pega calambres a todos los que la tocan, haciendo complicadas sus relaciones y más aún su carrera como escritora de romances, y a un tipo que es heredero de una multinacional y que por algún motivo parece ser la única persona a la que no le hacen efectos esos chispazos… pues es ir un poco más allá de la implausibilidad habitual. Meter, además, a una especie de actor Idol que empezó la carrera gracias a ella -y que tiene toda la pinta de haber sido un antiguo amigo/amor de la infancia- es poner las cartas sobre la mesa desde el principio. Y aunque habrá qué ver qué giros se les ocurren para la historia, y si decidirán ir por lo empresarial, por la carrera de ella o por dónde… teniendo una situación un tanto similar al anterior personalmente estaría más interesado en darle una oportunidad a esta. Aunque sea solo por ver por dónde tiran.
Creo que lo que más me ha sorprendido de
NCIS: New York (USA) ha sido descubrir que
Scott Caan no había formado parte de la franquicia antes. Cómo se nota que todas estas series parecen hechas por molde y se parecen. Pero no lo había estado. Y es lo mejor que se puede decir de este piloto que, por lo demás, es absolutamente formuláico, muy poco interesante y con un actor principal,
LL Cool J, al que quizá sea un exceso llamar actor. Pero supongo que si han logrado rellenar tantos años de dormitaciones con sus capítulos de ruido blanco es fácil que sigan con ello en esta nueva cabecera.
No tengo muy claro a qué público va dirigido este
The Reluctant Vampire (UK) en el que algunas de sus partes -especialmente la magnífica interpretación (como suele ser habitual) de
Lenny Rush– son mucho más que su conjunto, porque moviéndose entre
La tía de Frankenstein y
Lo que hacemos en las sombras, la historia de este ‘pequeño vampiro’ que claramente preferiría casi cualquier otra cosa… al menos demuestra que viene del libro que
Eric Morecambe escribió junto a su hijo y que conserva rasgos de ese humor que le convirtió en uno de los cómicos más populares de UK. Pese a que esa irregularidad en el tono y en la intencionalidad haga que parezca más una producción especial (a ratos incluso navideña) que se ha quedado a medio camino. Y es una lástima porque, como digo, hay cosas interesantes en ella -muy superior en todos los aspectos a
Eternally You-, especialmente en su reparto lleno de cómicos británicos.