¡Libros que Salen! Okorafor, «Jiraiya Monogatari. Los cuentos de Jiraiya», Segarra y más

¡Que entre la pila!

– La muerte de la autora de Nnedi Okorafor, ed. Maeva

No esperaba yo encontrarme a Okorafor por aquí, pero aquí estamos. Con un nuevo libro que juega con los componentes meta, centrada en una autora a la que despiden del trabajo y, además, rechazan su última novela. Así que decide escribir sobre androides, y alguna cosa más. Eso hará que su propia vida se ve afectada por su escritura de manera que la historia sobre literatura y la novela fantástica van hablando de creación, creadores, significados y esa mezcla de futurismo y drama familiar que la convierte en una obra ciertamente original.

– Self Porn de Nacho M. Segarra, ed. Niños Gratis*

En esta ocasión Nacho M. Segarra (Ladronas victorianas, Herstory, Sexbook) habla y reflexiona sobre el impacto de internet en las personas cuir dentro del porno, la transformación en ‘marca’ de las personas como parte de lo que ha llevado no solo al auge y creación de espacios como Only Fans sino a una facilidad -pero también una incitación- a mostrarse en cueros. Puede que no estemos de acuerdo, pero será un texto sobre el que debatir.

– Jiraiya Monogatari. Los cuentos de Jiraiya de Onitake Kanwatei, ed. Quaterni

La figura mítica de Jiraiya, un bandolero japonés -considerado por algunos como uno de los primeros ninjas- que solo robaba a los ricos y repartía parte del botín con los pobres, se fue engrandeciendo a partir de diversos relatos folclóricos que fueron posteriormente establecidos y organizados por parte de Onitake Kanwatei o William Elliot Griffis. De ahí sale este libro con el que poder acercarnos al menos a la leyenda.

– La memoria de babel (3, La pasaespejos) de Christelle Dabos, ed. Nocturna
Pues sí, se han acordado de esta serie y han sacado, por fin el tercer libro. Para que veáis que nunca está del todo perdida la esperanza. Algo que se podría aplicar a la protagonista, que en este libro ha decidido pasar al contraataque y viajar a un ‘arca’ que se supone es la joya del universo, en donde poner en práctica lo aprendido y tratar de cambiar las cosas.

– Un verano para morir de P.C. Roscoe, ed. Shh!

En el nuevo sello de Edelvives, a caballo entre el el público juvenil y el adulto pero con una edición con cantos pintados y todas esas cosas, nos encontramos con este Un verano para morir, que llevaba por título original el aún más claro How the Other Half Die, porque dentro nos cuentan las peripecias veraniegas de una joven privilegiada y su nueva amiga, cómo al llegar a ese pueblo de veraneo se nota que está pasando algo, están guardándose secretos, su ex hace cosas raras, un nuevo miembro del servicio parece vigilarla y su amiga no deja de husmear. Sí, estamos ante un ‘thriller’ juvenil, así que pronto se acercará una tormenta y, claro, la promesa de algún muertito.

– Abuelastra: Lagarta de Alfredo Gómez Cerdá con ilustraciones de Fran Fuego, ed. SM

Bien está que también los Barco de Vapor vayan… vamos a decir ‘modernizándose‘ en sus temas. Porque esta historia, sobre unos niños que no acaban de saber por qué sus madres opinan que la nueva pareja de su abuelo -de los niños, de las madres es su padre- es una ‘lagarta‘ y deciden ponerse a investigar… tiene claramente un centro tierno y humorístico, pero también hay una realidad de fondo de la que no se suele hacer mucha obra infantil.

– Al final, te comeré de David Duff y Marianna Coppo, ed. Andana
Partiendo de un hecho hasta trágico, y con tanto aquello del ‘ciclo de la vida’ entendido como la cadena de los animales como el tiempo que avanza trágicamente, este es un álbum infantil que tiene bastante más corazón y humor de lo que uno podría pensar al principio. Porque, sí, habla de un dinosaurio y un gusanito que se hacen amigos en unas circunstancias inusuales, pero también de esa amistad y de las certezas. Porque también de algo con un fondo triste se puede sacar algo bonito.

Nos leemos.


A estas alturas uno se va curando de espanto y aprende a aceptar que el estilo británico de coger un vaso ‘true crime’ y convertirlo en su versión ficcionalizada se ha impuesto como tantas ostras cosas británicas, y sin embargo cuando Alguien tiene que saber (O)(CH) decide sacar un cartel diciendo no solo que se inspira en hechos reales sino que, de hecho, no hay nadie ‘condenado judicialmente’ por estos hechos empiezas a olerte una tostada peor. Cuando ves que hay dos narraciones, la del asunto en sí y la familia de la víctima por un lado y la del policía que no está claro es un tirado o está tratando de ser genial o le supera la situación o qué… Mientras hay un cura por medio que, sinceramente, logra que todo lo anterior parezcan errores mínimos en comparación. Y es que pese a que procure fingir que lo que le interesa es una visión contenida está más que claro que lo que buscan es la carnaza sentimental, gore emocional que carece de virtudes o intereses para darle una oportunidad siquiera.

¿Pero cuántas veces vamos a ver las mismas series? En fin, el enésimo intento de comedia de technobros, se ve que no hemos tenido suficientes. The Audacity (USA) es un más de lo mismo con varias de las personas que andan por ahí, sea de Silicon Valley, sea de Sucession… todo un policía. En fin. No tengo nada bueno que decir de ella, así que mejor correr un velo.

Supongo que el lado bueno de estos cortos de Candy Caries (O)(JP) es que buscan una animación con un aspecto algo diferente. También el hecho de ofrecer lo que supongo que es una mirada retorcida a las historias infantiles con esta caries que tiene sometida a su niña y que es capaz de representar al dentista como el mismísimo Jason Voorhees. Imagino que esto significa que toda aquella estética y gestión del ‘brainroot‘ que le dicen ahora (y que no está lejos de otros ejemplos de lo que los ángulos llaman el bizarrismo) ha llegado, aunque discretamente a las series. Ya veremos si realmente deja algún impacto.

Bien por desdén, por pasotismo, para prevenir al espectador o porque algo raro es lo que ha acabado con ella, lo cierto es que HBO Max no puesto trailer alguno.
No sé si habrá tantos fanes de Gintama como para que decidieran hacer esta Danderaion (O)(JP), o だんでらいおん o Dandelion o Diente de León o…, pero supongo que al menos a ellos esta mezcla de absurdo y peripecia les interesará. Lo cierto es que a mí me ha sonado todo a ya visto. Incluyendo lo de los ángeles desastrosos (los protagonistas) frente a los ángeles fríos y su jefe que les exige lograr unos números concretos de ‘almas ascendidas’. Pero supongo que la culpa es mía, que a estas alturas ‘los ángeles son malos’ me resulta tan trillado como ‘el asesino es el policía ‘, no porque la declaración política me parezca incorrecta -casi al revés – sino porque de puro sobado hay que fijarse en el resto. Que, en este caso, es ese humor absurdo japonés. Así que… Para quien le guste.

Sí ya es difícil entender las versiones en imagen real más lo son las readaptaciones que solo ofrece novedades tecnológicas, tal es el caso de un manga mítico que ha conocido tanto la versión animada como la real y ahora regresa con un nuevo baile que lo único que yo veo que ofrezca es eso, tecnología en la animación pero intentando recrear la antigüedad, como si lo que los espectadores de Hokuto no Ken (O)(JP), o 北斗の拳 o Fist of the North Star o El puño de la estrella del norte o…, quisieran fuera la antigua serie con animaciones 3D. Pues bueno.-

Asumo que este KILL BLUE (O)(JP) surgiría originalmente como un Anti-Detective Conan. Veamos: Un tipo (treintañero, eso sí) es picado por una extraña avispa que le causa convertirse en adolescente. Eso lleva a que su jefe le infiltre en un instituto ‘para que compruebe cómo es’ mientras recibe la asistencia científica de su ex-mujer y el apoyo tecnológico de un subordinado. ¿He mencionado ya que a lo que se dedicaba el tipo era a ser asesino a sueldo? Pues eso. Y fuera de eso poco más hay: Su vida es un desastre -a estas alturas casi me hubiera sorprendido lo contrario- y nos cuentan unas serie de cosas sobre su pasado que no tienen mucho sentido con lo que estamos viendo, pero supongo que es porque una cosa es tener una idea y otra muy distinta ser capaz de desarrollarla. En fin, dado que no son capaces de ofrecernos una ‘peripecia del día ‘ ocupados como están en presentar personajes y situación… supongo que habría que verse el siguiente capítulo. Pero lo cierto es que no me apetece nada, porque los pilotos no están para eso.

Me pregunto si la idea de este Luka, Makan, Cinta (O)(ID) era lograr una versión distinta de The Bear. Es decir, el fondo es el de programa melodramático con un restaurante por medio, con toques de disputas familiares pero también con un fondo igual de duro pero más relajado. Y sin embargo aunque los conflictos parezcan sacados de una película de sobremesa (está claro que a la madre y dueña le pasa algo, su relación con su hija no es buena, los empleados tienen sus propios problemas, por lo visto siempre se les ha escapado el reconocimiento que querían pero no está claro si ha sido por mala suerte, sabotaje o qué, etc…) la placidez y la tensión van de la mano. Supongo que sí lo que buscabas era eso, una versión más Hallmark de The Bear… bueno, algo así has conseguido.

Alguien pensó que este piloto era buena idea. Alguien escribió el piloto de Margo’s Got Money Troubles (USA) y otro alguien decidió seguir adelante con ello. Es increíble. Es como pensar que en Raising Hope la forma lógica de gestionar el piloto es centrarse en toda otra serie de cosas y que el bebé nazca al final. Por supuesto no es ni el único de los problemas, porque el mismo piloto es tan consciente e las estúpidas e innecesarias decisiones que toma su protagonista que está CONSTANTEMENTE enunciándolas: ¿Por qué una aventura con un hombre casado que no te trata bien? ¿Por qué seguir adelante con un embarazo cuando estás en precariedad laboral y sin posibilidad de red de apoyo real? ¿Qué sentido tiene que insistas en que eres escritora cuando solo hablas sobre tu propia vida? En fin, un desastre pretencioso y muy poco interesante al que ni Michelle Pfeiffer esforzándose como si tuviera que pagarse una casa logra arreglar y que, peor aún, logra que su premisa ‘realista’ suene menos creíble que el absoluto cúmulo de despropósitos que era la de Rising Hope. Dado que el piloto es totalmente malgastado supongo que logrará poner en marcha lo que realmente quiere hacer… no sé, para el final de temporada o algo. Pero no seré yo el que lo vea. Vamos, mucho me parece haber visto el piloto.

El problema de intentar varias cosas a la vez es que corres el riesgo de que no funcione ninguna. Cómo demuestra Matka King (O)(IN), una historia criminal subsección «apuestas» que quieres hablar también de las condiciones de los trabajadores y servir como obra de época. Logrando, de manera notable, no ser capaces de que no funcione ninguna de ellas. En fin.

En UK siempre tienen un hueco para uno de sus géneros favoritos: El racismo. Sorprendentemente para mí en Missed Call (UK) deciden ejercerlo no contra los españoles, italianos o griegos (no os digo ya fuera de los países europeos) sino contra los franceses. La historia es un poco lo de siempre, una madre permite que su hija vaya en un viaje de escuela a un país bárbaro (claro), la chica va a vivir con una familia que vive en un palacete (¿a quién no le ha pasado?) pero una noche desaparece después de hacerle una llamada perdida a su madre (¿pilláis ya el título?) así que esa madre coraje a la que nadie hace caso por teléfono se planta en Francia decidida a hablar con el encargado. Algo así. El colegio pasa, la familia tira balones fuera y la policía es incompetente. Por suerte la madre ha decidido descubrir dónde está su hija. Hay veces que sospecho que son comedias. Pero no, parece que otra vez están fingiendo que es algo serio que pasa de verdad. En fin, británicos.

Una vez más, lo mejor de la semana es una serie surcoreana que ha decidido abrazar el mamarrachismo. Romaenseuui Jeoldaetgap (O)(CS), o 로맨스의 절댓값 o Absolute Value of Romance o El valor absoluto del amor o…, trae la historia ligeramente turbia de una jovencita estudiante de instituto que secretamente escribe BLs en internet. Y es muy mala en ellos. Al menos hasta que llegan cuatro jóvenes maestros nuevos a su instituto. Maestros que comparten casa. Y que se comportan de manera… peculiar. Dando alas para que el caballo desbocado de su imaginación haga cosas de caballo. También parece que podría acabar habiendo alguna historia de amor pero, sinceramente, ¿no era ya suficientemente turbio todo? En fin, menos mal que de cuando en cuando a alguien se le ocurre hacer este tipo de series despendoladas.

Con ese título de Tatsuki Sensei wa Amasugiru (O)(JP), o タツキ先生は甘すぎる!o Tatsuki: Too Kind for School o El profesor Tatsuki es demasiado permisivo o…, uno podría pensar todo tipo de cosas. Y probablemente no acertaría, porque este parece uno de esos dramas ‘duros pero amables’ que piden una visión diferente y entender que no todo el mundo es igual. Pero lo hace de una manera que podría llegar a defender el terraplanismo. Entiendo que los diferentes chavales a los que atenderá y servirá esta ‘escuela para gente que no encaja en la escuela’ buscará que sea justificada, como en el piloto, y por supuesto que habrá roces entre el director Tatsuki y sus métodos… blandos, por llamarlos de alguna manera. Métodos, por ejemplo. Y la nueva profesora de corte más tradicional que no es capaz de entender qué está pasando ahí y por qué parece que los chavales van a hacer pintura de dedos en lugar de matemáticas. ¿Qué puedo decir? Estoy con ella. Entiendo lo que están haciendo y por qué lo están haciendo, pero no me parece algo a respaldar. Es decir, si te falta estructura en la vida hay gente que se une al ejército o a una secta (a OTRA secta) pero tampoco se me ocurriría que fuera buena idea hacer una serie sobre ello. Así que proceded bajo vuestro propio riesgo con la cosa esta.

Y como parece que Netflix ha hecho algo raro con ella no le toca ni trailer. ¡En fin!
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¡Libros que Salen! Forget, «Muerte antes de vísperas», Slatter y más

¡Que entre la pila!

– Riesgo para la salud de Mathilde Forget, ed. Tránsito

Tras la magnífica Por voluntad propia, Tránsito vuelve a traernos a Mathilde Forget con una historia que esta vez se centra en ese eterno retorno a los traumas infantiles, en este caso con la muerte de su madre como elemento de presión sobre el que investigar para intentar entender y entenderse cuando incluso en la actualidad ese suceso del pasado lleva a separaciones amorosas e ingresos psiquiátricos. Como en la anterior obra, lo hace sin rehuir la dureza, pero ofreciendo una manera de contarlo que logra transitar con ligereza antes de abrir las llagas.

– La esposa de cera (y otros relatos) de Angela Slatter, ed. Dilatando Mentes
Una nueva obra de Slatter, una recolección de una docena de relatos que parecen cuentos de hadas en versión oscura, inquietantes y trágico, en el que hay magia -pero tiene un precio- y los giros de las historias en ocasiones ahorcan.

– Muerte antes de vísperas de Richard Coles, ed. Ático de los LibrosUn cura, un rector en este caso, recién llegado a un pueblecito. Su madre, personaje particular, recién llegada para vivir unos meses con él. Y… ah, sí, un asesinato. Eso es lo que pone en marcha este libro que a estas alturas es más conocido por la magnífica serie basada en él que se estrenó en UK el año pasado y que ha llegado este a España. Y ya sabemos que si ha habido serie es más fácil que los editores se fijen en los libros. Pero bueno, aunque sea solo por la serie, si alguien le apetece un libro en el estilo de los Midsomer Murders… esta es su oportunidad.

– Pesadilla bajo la lluvia de Naomi A. Hintze, ed. La Biblioteca de Carfax

No sé si verías la película setentera You’ll like my mother, en España Pesadilla en la nieve, un pequeño clásico no-tan-conocido dentro de la sección ‘embarazadas en apuros’ que tuvimos por aquella década. Y que salía, precisamente, de esta novela que ahora trae Carfax. La historia es sencilla: Una viuda embarazada cumple una de las últimas voluntades de su marido, ir a visitar a su madre (de él) a la que aún no conoce. Una vez allí es tratada peor que en un chiste de suegras, así que decide irse… pero una tormenta terrible se lo impide. Y si antes las cosas iban mal… os podéis imaginar ahora. En resumen, una historia con muy pocos personajes, mucha tensión y aún más ‘gótico estadounidense’.

– El retrato de Margaret Oliphant, ed. Aristas Martínez

Una de las grandes del fantástico británico, Margaret Oliphant ha ido teniendo más predicamento estos últimos años gracias a diversas editoriales que se ha animado a ir publicando su obra. Ahora le ha tocado el turno a Aristas Martínez con esta historia sobre un retrato que es devuelto a una familia, causando un hondo efecto en la mente de uno de sus miembros hasta el punto de convertirse en una suerte de duelo psicológico.

– La reina Esther de John Irving, ed. Tusquets

Pues aquí estamos, volvemos al hospicio St. Cloud’s para una historia distinta, con una niña, un matrimonio de New Hampshire y su vida y situaciones. Es de esperar que haya hoteles, osos y lucha libre, pero de momento esto es lo que sabemos de lo nuevo de Irving. Bueno, y que son casi quinientas páginas.

– El embrujo de Silvia Moreno-García, ed. Minotauro
Una joven estudiante de postgrado que investiga a una autora misteriosa. Su abuela, siempre presente en su memoria. Y el trasfondo de la historia. Una sombra ominosa que parece la misma que acechó a las otras dos mujeres. Y es que lo único que le falta a la carrera acadécima es, encima, brujería. Así que aquí tenemos lo nuevo de Moreno-García, ahora nos toca a nosotros esperar a ver si ha habido brujería y ha tocado una traducción competente. Que es un reto casi mayor.

– Agatha Raisin y el infierno del amor de M.C. Beaton, ed. Salamandra
Pues aquí estamos de nuevo, ahora con Agatha recién casada aunque no por ello especialmente más feliz. Y, de nuevo, con un misterio, un cadáver y su vida patas arriba. Desde luego en Carsely no se aburren con esta vecina por medio.

– La intriga del funeral inconveniente de Eduardo Mendoza, ed. Seix Barral
Pues aquí estamos, con un nuevo ‘caso’ para el detective sin nombre de Mendoza, un nuevo enredo que sirve para satirizar las chapuzas de los enredos financieros y políticos, a ver qué tal le sale esta vez.

– Todos los demonios del infierno de Adam Nevill, ed. Minotauro

Es curioso cómo Minotauro recuerda de cuando los autores que tiene en cantera. Las autoras le cuesta recordarlo incluso más. Pero vaya, que aquí tenemos otro de terror, con u tipo que se encuentra con el cielo teñido de rojo, la desaparición de sus vecinos y criaturas arrasando lo que queda. Así que supongo que toca postapocalipsis religioso, que se supone que es terror y no fantasía. Supongo que porque es imposible que sea heroica.

– El pájaro que llevo adentro de Moon Chung-Hee, ed. Hwarang

Hwarang se anima a acercarnos a una de las grandes poetisas surcoreanas de la actualidad, que no rehúye las complicaciones de la via actual, ni sus lados más oscuros, pero que también es capaz de sacar la luz y el calor, mostrándonos un mundo contradictorio pero subyugante.

– Resistencia de Tori Amos, ed. Liburuak
Una vez más estamos ante una biografía de una persona del mundo de la música, lo que significa que va a contar su historia y, además, hablar del mundo de la música tal y como ella lo vive. Y, como tal, es su persona y su personaje el que decidirá el interés en leerlo.

– Los más vendidos de Dan Sinykin, ed. Trama

Efectivamente, el dinero juega un papel muy importante en la cosa de los libros. Por ejemplo, si este libro fuera más barato lo podría vender mejor. Al margen de ello, aquí tenemos un ensayo sobre cómo los grandes grupos editoriales han negociado, modificado, vendido y establecido lo que se leía, incluso aunque a veces aparezca algo fuera con éxito. Poco tardarán los ejecutivos en convertirlo en parte de su grupo usando su segunda arma más poderosa: La hoja de cálculo.

Pues sí, tantos años después de que Alpha Decay sacara su recopilatorio ahora es Valdemar la que se anima con un tocho, en este caso en tapa dura, que reúne todos los cuentos de uno de los mejores humoristas en formato breve de la Inglaterra de principios del S XX. Por supuesto para diferenciarse de aquella aseguran incluir tres que no se habían recopilado antes en español. Luego ya cada cual que decida.

– La caza del Snark de Lewis Carroll, ed. Folioscopio

Inesperada pero no mal recibida, esta edición ilustrada, anotada, bilingüe y preparada por especialistas en Carroll para lectores coleccionistas como para los que se aproximan por primera vez a esta aventura de palabras juguetonas en la que un grupo se lanza a la búsqueda de una bestia fabulosa. Así que aquí, con las ilustraciones originales, tiene la oportunidad de hacerse con este libro en una edición de regalo o de auto-regalo.

– ¡Pali Pali! (Palabras intraducibles de la lengua coreana) de Nicolas Braesas y Flor Kaneshiro, ed. Hwarang

Un repaso a esas palabras del coreano que no tienen una traducción rápida, sencilla o precisa de su idioma al nuestro, palabras que evocan sentimientos o que necesitan muchas palabras para ser comprendidas, explicadas aquí en una bella edición con preciosas ilustraciones de Flor Kaneshiro.

– El sabueso y otras historias de H.P. Lovecraft adaptadas por Gou Tanabe, ed. Planeta Cómic
Hace una década llegó a España, vía Ivrea, la primera de las adaptaciones de relatos de Lovecraft por parte de Tanabe, que ahora vemos recuperada y unida al resto de ellas en Planeta Cómic.

– ¡Super Jaime! de Verónica Álvarez y Daniel Martínez de Leiva, ed. Nuevo Nueve Ediciones 

Las vueltas que da la vida. Este fue uno de los títulos estrellas en el lanzamiento de la editorial La Tribu y ahora regresa para formar parte del catálogo de Nuevo Nueve. Espero que tenga también éxito, y que así se recupere también la continuación que tuvo y… quién sabe. En cualquier caso, un buen cómic infantil con un chaval que, cuando algo no le gusta, se convierte en su versión súper. Unas pocas historias cortas, por tanto, y uno de eso títulos para los primeros lectores (y prelectores) que había que recuperar.

– ¿Cómo es un cocodrilo? de Huban Korman, ed. Siruela

Un álbum ilustrado que desde una apariencia casi humorística, con una niña que cree haber visto un cocodrilo y decide reflexionar sobre lo que sabe de ellos, nos lleva a una exploración de los prejuicios que tenemos y cómo crean una imagen irreal. Y lo hace con estas divertidas ilustraciones y un magnífico uso del color.

– Malo de Canizales, ed. Apila

Pues aquí estamos, con la nueva historia de Canizales para Apila. Otra mirada con alma de cuento y una historia que contar que, como de costumbre, no es lo que parece. Porque quizá cuando se mira al tipo cantarín que ha entrado en el bosque y al ogro malencarado uno lo puede hacer con prejuicios. O puede que no. Pero aquí está esta historia.

Nos leemos.


No tenía suficientes problemas Corea del Sur y alguien ha pensado en imaginar una versión en la que mantiene una monarquía constitucional. Sí, quizá lo único bueno que salió de lo que Japón hizo a principios del S XX y deciden cambiarlo. Pero, en fin, eso es lo que necesitaban -supongo- para este 21segi Daegun Buin (O)(CS), o 21세기 대군 부인 o Perfect Crown o…, que no deja de ser una de esas series románticas surcoreanas en las que, por algún motivo, la protagonista femenina parece algún tipo de psicópata que acaba decidida a ‘enoblecer’. Algo tan viejo que casi podría uno pensar que los surcoreanos han decidido que el problema estaba en que ellos no podían explotarlo. Y un príncipe -o algo, la verdad es que parece más un infante, pero yo qué sé- del que se nos muestran sus principales valores: Lo primero que tenemos es una escena de ducha. Por supuesto cada uno de ellos tiene un secundario tirando a cómico para acompañarles y todo un proceso para un segundo primer encuentro que tiene pinta de acabar usando ‘falsa relación’ -es super efectivo- por los intereses propios de cada uno. En fin, que es una muy clásica ¿comedia? romántica. Con esa información haced lo que queráis.

Aparentemente alguien pensó que Cinco en familia no era la suficiente gente, así que montó un Once en familia, o como lo han llamado en Netflix,  Bandi (O)(FR) y, por supuesto, siendo como es Netflix la forma de resolver el problema de la inesperada falta de la madre por parte de sus once hijos -una vez más, sí, once- es la esperable en ellos: Delincuencia. Por supuesto ahora solo queda que esa delincuencia se vuelva contra ellos y todos aprendamos una valiosa lección blablabla. Lo cierto es que ni el melodrama -bueno, básicamente drama, de melo hay poco- ni mucho menos la parte criminal resulta interesante, novedosa o digna de dedicarle mucho tiempo.

Lo mejor que puedo decir de Big Mistakes (USA) es que una serie que cree que es una comedia porque la gente grita mucho, hay escatología, decaimiento y ¿religión?. La verdad es que podría ser española. Y esta vez no lo digo como algo bueno. La mayoría de lo que pasa es abiertamente estúpido pero muy como divertido o interesante, confían en que los actores puedan tirar con ello… y no lo hacen. En fin, un espanto. Que tendrá su público, no lo dudo. Pero uno diametralmente opuesto a quien esto escribe.

Tengo la duda de si Dream Stage (O)(JP), o ドリームステージ o…, está pensado como melodrama de éxito de los Idols, si se trata de una versión del spookon pero dentro de la industria musical o si es simplemente una obra que no sabe si está a favor o en contra de las cosas tremendas que enseña, igual que cuando en Fama decían aquello de Tenéis muchos sueños… buscáis la fama… pero la fama cuesta… pues aquí es donde vais a empezar a pagar… con sudor. y, como en aquella, sin poner en duda el sistema de destrozo y machaque de la gente que trabaja en él. Sí, se habla de la precariedad, los problemas, la ruina… y se hace con un cierto estilo dramático que podría llevarnos a pensar que se está haciendo para mostrar sus problemas. Pero… también hay una historia de superación, trabajo y construcción que, en fin… tengo dudas de por dónde va a ir. Claro que como a mí me da un poco lo mismo tampoco voy a seguir viéndolo.

Supongo que es una de esas cosas que pillan para distribución y ponen original pero ni se molestan en crearle un trailer para anunciarlo. Últimamente están las productoras muy poco por la labor de gastar. En fin.

Creo que lo que más me ha gustado de Maa Ka Sum (O)(IN) -que es una serie sin más, la verdad- es cómo se posiciona como ‘india’ frente a ‘estadounidense’. Es decir, la explicación de que las estadounidenses son ‘un tipo de serie concreta’ mientras que la ficción india ‘tiene amor, tiene humor, tiene drama… un poco de todo’. Podríamos señalar que no son solo las indias, pero está claro que es el punto central sobre el que gira una serie que ha decidido que la falta de un centro de género lo compensará con un centro temático: Las matemáticas. El personaje central es algo así como un veinteañero que piensa en términos matemáticos todo y para todo. Lo que podría haber dado lugar a otro Numbers (o Numb3rs), pero en su lugar hace honor a lo dicho antes y nos pone en el centro una historia romántica -o dos, según- que además tiene algo de drama y algo de comedia y quién sabe qué más cosas iremos viendo, mientras las matemáticas y su utilidad -o su falta de ella, o sus límites- toman ese punto central en, sorprendentemente, casi todos esos momentos aunque sea de manera diferente. Y es que se puede hacer una serie particular  y un punto ingenua como esta, y lograr que -al menos de cierta manera- funcione.

Si no querían hacer una continuación podrían no haberlo hecho, la verdad. Porque Malcolm in the Middle: Life’s Still Unfair (USA) trasmite casi un deseo de hundir a los espectadores. No solo porque la teórica comedia sea muy poco cómica o porque parezcan empeñados en resaltar lo más triste y desagradable que se les ocurre. También está la simultanea sensación de que algunos de ellos -de los actores sobre todo- están intentándolo muy fuerte, mientras otros simplemente pasaban por allí a recoger el cheque. De manera que nada de lo que antes funcionaba lo hace ahora, igual que no es lo mismo poner a adolescentes o veinteañeros en unas situaciones que hacerlo con adultos. Lo curioso es que uno pensaría que a estas alturas, tras haber intentando cosas así con That’s 90s Show, Girl Meets World o The Conners habrían tomado ya nota de lo que sí que funcionaba, lo que no, y todo lo de entremedias. pero se ve que nadie escarmienta en cabeza ajena.

ROB! me libre de afearle los fetichismos a nadie, pero este The Miniature Wife (USA) es tan claramente un kink convertido en serie que no se molestan ni en intentar disimular. Quiero decir, podría llegar a creerme que es una ‘obra feminista sobre resilienciayblablalba’ como están tratando de venderlo si, yo qué sé, el encogimiento de la protagonista se debiera a algo distinto a que un ingenio de forma fálica la rociara de su contenido dejando su cara y busto perdidos del líquido y produciendo que se hiciera pequeña. En ocasiones un puro es solo un puro pero aquí estamos claramente con un guionista haciendo el helicóptero con el puro y diciéndonos que está emponderando a su protagonista, una Elizabeth Banks que es lo más salvable del invento este.

Estoy muy lejos de ser el público de esta serie, pero la verdad es que no tengo muy claro cuál es. En Nippon Sangoku (O)(JP), o 日本三國 o…, mezclan estilos y temas, procuran ser lo más  sórdidos posibles tanto en el tema como en el estilo y la representación, fingen ser históricos pero claramente lo que les interesa son los juegos de poder y, en fin, la animación va tomando distintas decisiones así que incluso en sus peores momentos está claro que es algo decidido, alguien ha pensado que era buena idea. Total, que supongo que habrá un pequeñísimo nicho muy contento. En otro lado.

Supongo que para los fanses esta Star Wars: Maul – Shadow Lord (USA) tendrá más chicha. Para mí es simplemente un genérico de serie espacial en la que no parece que el personaje central esté para mucho más que cumplir la cuota de ‘personaje conocido de la saga de la que tirar de aquí’. Poco más que pueda decir, tanto en lo que propone como en cómo lo hace, de este forraje espacial.

Supongo que cuando uno se encuentra con una serie como A Taste for Murder (UK) se toman toda una serie de decisiones. Lo cierto es que el punto central -poli de UK se va a Italia y allí resuelve crímenes- está lo suficientemente explotado últimamente como para poder echarle un ojo y comparar entre esta, Signora Volpe y Hotel Costiera. En todos los casos la… explotación, digamos, del entorno es uno de los puntos fundamentales. Ninguna de las tres es una gran serie, en eso también se parece. Quizá necesite rodaje, pero este piloto está tan centrado en mostrarnos el entorno y los personajes que se le olvida hacer algo competente con el misterio. Supongo que le daré alguna oportunidad más por ser lo que es, pero lo cierto es que es poco lo que ofrece y, desde luego, poco lo que tiene para trabajar. No tiene la acción de Costiera ni esa sensación más clásica de Volpe -aunque es cierto que quizá sea esta a la que más se aproxima- y la manía de sacar paisajes y comida sin que venga mucho a cuento quizá podría acercarlo con algún tipo de versión… vamos a llamarla de más presupuesto de esos telefilmes de Hallmark. En fin, que yo qué sé, en un par de capítulos supongo que habré decidido directamente el caso que le hago.

No es que quiera ser yo el que diga que The Testaments (USA) es lo que se han inventado en Disney para saltarse las actualizaciones de contratos del séptimo año, pero está claro que El Cuento de la Criada había sido estirado todo lo que habían podido, así que han decidido ir a por esto que tiene algo del libro que sacaron -sospecho que publicado también para ver qué rascaban- y el resultado ha sido una serie que ha decidido apostar por protagonistas jóvenes -incluyendo cambios hacia abajo en algunas edades-  supondremos que porque han decidido que lo que les interesa, tras tanto sufrimiento de mediana edad, es ir a por todo con esa otra demografía. No sé sí o cómo gestionarán los saltos temporales de la obra -tampoco tiene pinta de que se vayan a preocupar mucho por ello- así que… bueno… al final es más que nada un spin-off lateral. Incluso aunque sirva más para analizar cómo sigue la cosa en el audiovisual que como serie.

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¡Libros que Salen! Murata, «Deadwood», Mantel y más.

¡Que entre la pila!

– Los que vuelan de Kiyoko Murata, ed. Hermida
Dos mujeres de muy avanzada edad se niegan a dejar el islote en el que vive. Da igual que se hagan mayores o que las condiciones climatológicas sean cada vez peores. Sus recuerdos, su forma de vida y casi todo lo que es importante para ellas siguen ahí. Con su vida de mujeres buceadoras, negándose a dejar atrás su pasado, sus rituales y su forma de vida, tan dura como tranquila.

– Deadwood de Peter Cozzens, ed. Desperta Ferro

Es fácil recordar a Peter Cozzens por su libro La tierra llora sobre la conquista del Oeste. Es cierto que tras ese le publicarían otro no tan recordado como Tecumseh y el Profeta, pero está claro que sus historias del Oeste daban para incluso más. Por eso es una alegría recibir este libro sobre la famosa Deadwood, una ciudad real que reunió a algunos de los nombres más infames, en una ciudad real pero de convivencia difícil y con un bien conocido final. A partir de ahí fue un icono que se usaría y transmitiría olvidando muchas veces su origen histórico. Que es lo que busca hacer este libro.

– Redención de Hilary Mantel, ed. Destino

Recuperación de un título antiguo de Mantel que se supone inédito en España, con las dudas religiosas en su centro y un tipo que parece llegado para que aquellos que se la cuestionan -miembros de la iglesia, sobre todo- en una historia con humor pero profundamente británica.

– El fraude es el futuro (Serie Kostas Jaritos 17) de Petros Márkaris, ed. Tusquets
Jaritos siempre en líos, esta vez con un crimen en un yacimiento arqueológico… y con la IA por medio. Porque, citando la sinopsis: «se va desarrollando la idea de que la IA traslada el antiguo concepto de fraude económico a otros ámbitos, como el arte y la literatura». Pues para qué voy a añadir yo nada.

– Una escena peligrosa de Nuria Llop, ed. Versatil

Pues sí, también en España se hace eso del cozy crime de época. Nuria Llop ya había presentado en Un asunto delicado a su investigadora, Blanca Lledó, una viuda propietaria de residencia para artistas en la Barcelona de los años ’20 que se encontraba metida en un crimen. Y aquí volvemos de nuevo, con su hija metida en un follón en un rodaje cinematográfico y ella decidida a limpiar su nombre, con la ayuda -de nuevo- de cierto escritor.

– Angélica y el Príncipe Oso de Trung Le Nguyen, ed. Astronave

Quizá recordéis al autor por El pez mágico. Pues bien, ahora volvemos a tener una historia de amor, magia y más. Más porque también habla del apoyo, del estrés, de las cosas malas que suceden, del amor y sus formas, todo ello con Al Este del Sol y Oeste de la Luna de fondo. No sé qué más tendría que contaros.

Nos leemos.


Quizá recordéis de hace unos años la película Alkhallat+, aunque lo dudo, se trataba de una película con historias cortas que tenían un centro criminal -más o menos- y humorístico -va en gustos- y que ahora ha dado lugar a Alkhallat+: The Series (O)(AS) Por algún motivo lo que se hace aquí es contar nuevas historias… cada una en un capítulo, y con una duración variable. No tengo muy claro por qué han empezado por la más larga (51 minutos) en lugar de por la más corta (37 minutos) pero el caso es que, de nuevo, hay una intención… si no criminal al menos sí de cierto suspense en el centro y… en fin… lo que se supone que es humor. En el caso de la primera historia, que sirve como piloto de la antologías -supongo-, nos encontramos con una familia varada en una gasolinera sin gasolina en mitad del desierto mientras parece desarrollarse de fondo un par de historias, una con el resto de ‘atrapados’ allí y, por otro lado, una trama con unos traficantes de drogas, en lo que acaba pareciendo algún extraño sueño febril. Por suerte resulta ser tan inofensivo como agradable, así que… quién sabe, quizá haya que darle una oportunidad a las otras historias aunque sea -por supuesto- teniendo en cuenta el contexto del que salen.

Supongo que la gracia de Babies (UK) dependerá de lo cerca que estés o la empatía que te produzcan unos personajes que están pasando por un mal momento tras un aborto espontáneo, pero que se fijen tanto en la necesidad de tener hijos y dejen claro que van a seguir insistiendo bueno… como se supone que esto es una cosa humorística asumo que habrá un par de veces más que intentarán llevarlo a buen término, no pasará, y para la cuarta o quinta o la que sea veremos el punto central -el que inicia el piloto- y luego algún tipo de montaje y al final resultará que tendrán hijos. Porque esta parece la clásica historia sobre no tener hijos que se arregla teniéndolo y, sinceramente, no solo es que me pille lejos, es que yo paso.

Sorprendentemente efectiva para todos los problemas que tiene, esta Chi Shen (O)(TW), o 乩身 o Agent from Above o…, es la adaptación de una serie de novelas fantásticas pero parece en realidad el resumen para televisión de algún manga. Resumen porque hay una condensación y un lanzar información al más puro estilo infodump que atraviesa todo el capítulo -y sospecho que podría durar varios más- pero también porque parece decidido a hacerlo así para ahorrar tiempo a la serie. Del mismo modo que hay determinadas escenas y comportamientos que parecen seguir más la lógica de un manga noventero que de una serie del 2026. Y con eso y todo es competente tanto al ir revelando sus historia como al ir sacando protagonistas, mostrando casos secundarios que van añadiendo a la trama del principal y buscando la manera de mezclar unos efectos especiales que parecen al servicio de la historia tanto como de la espectacularidad -y que no sé si pasarán del piloto, la verdad, pero ya lo averiguaré- de modo que da algo que ver y apreciar más allá de los clásicos del reparto -en general sólido, nadie destaca para bien pero tampoco para mal- y de la historia -que es el clásico malos vs. buenos, pero con intrigas de dioses y humanos por medio- demostrando que, en ocasiones, hacer algo clásico de manera competente puede ser la forma correcta de acometer una serie.

La manía con el ‘true crime’ y la ‘organización criminal’ se juntan en esta especie de Estrenos TV de segunda llamada Dear Killer Nannies: Criado por sicarios (O)(MX) porque, a veces, la realidad es más ridícula que sus parodias. Asumo que todo el mundo se puede imaginar lo que esta desastrada versión de la infancia -o algo- de Escobar Jr. puede significar. Pero, vaya, sospecho que muy fan hay que ser para esto.

Seis capítulos de medio de un cuarto de hora cada uno, eso es lo que nos trae este Homebodies (AU) que tiene un piloto que pone en marcha la acción y un segundo capítulo que pone en marcha la serie. Pero con lo poco que duran puedo entenderlo. Y es que esta historia de un joven trans que regresa a su casa, con una madre con la que no se acaba de llevar bien pero en la que claramente hay más problemas de entendimiento que de rechazo… y un fantasma. Un fantasma particular porque -y esto me temo que es un espoiler porque se nos cuenta en el segundo capítulo- se trata de su versión adolescente. Pre-transición. Lo que significa confrontar y tratar de hacer las paces no solo con su madre, también con su propia realidad. Así que aunque es una serie bienintencionada y humorística lo cierto es que esta hora escasa acaba resultado más peculiar de lo que esperaba. Supongo que porque está hecha desde lo entrañable.

En la sección de ‘claramente yo no soy el público de esto’ se encuentra Koori no Jyōheki (O)(JP), o 氷の城壁 o The Ramparts of Ice o Rompiendo el hielo o …, que es algo así como una serie de costumbrismo adolescente en el que la protagonista es considerada ‘fría’ por su forma de tratar a sus compañeros de clase, mientras que su mejor amiga es ‘la muchacha más popular’, ninguna de las dos parecen seer dueñas ni de su comportamiento ni de su reputación, aunque se nos dice que la culpa -al menos en el caso de la primera- es la manera abusiva en que fue tratada por sus compañeros de clase cuando era una joven estudiante. El estilo de dibujo parece indicar que pese a lo clásico del asunto -noventero en realidad- han debido de salir de algo un poco más moderno con constantes irrupciones del chibismo para los detalles y remates. Así que asumo que es más una… actualización de un clásico, digamos, que algo clásico re-adaptado. Pero, en fin, dado que a mí no me interesa el costumbrismo ni me parece que lo que asumo es un romance incipiente esté especialmente bien llevado… Claramente la serie no es para mí.

A veces parece que se les olvida que lo importante es menos tener a un buen actor que el que ese actor tenga algo que hacer, el ejemplo más reciente es Kujô no Taizai (O)(JP), o 九条の大罪 o Sins of Kujo o Los pecados de Kujo o…, en los que el papel titular lo ocupa Yūya Yagira, el actor más joven en lograr el premio a mejor interpretación masculina en Cannes, (lo que dice tanto del festival como del actor, por otro lado) y que ciertamente es capaz de transmitir naturalidad y determinación. Lamentablemente la serie no puede tirar solo de ahí, y la premisa central -un abogado de mierda que ayuda a criminales a salirse con la suya sin que parezca haber ningún motivo para hacerlo ni estar logrando ninguna ganancia- ni el resto del reparto  parecen servir para gran cosa. Asistimos en este piloto a la historia de un momento del presente y a varios retazos de otros casos, y aún estando bien llevado y mostrarnos las triquiñuelas del sistema… no podrían dar más lo mismo. Ni importan gran cosa los criminales, ni lo hacen los inocentes, ni se ve mucho más de la cosa judicial japonesa ni, desde luego, lo que se nos muestra parece servir para finalidad narrativa alguna. Y si a ellos no parece interesarles imagínate a mí.

Curiosa forma de gestionar esta miniserie, este The Silent Noise (O)(FI) que nos presenta lo que se supone que es un menor sordo al que la muerte de su profesora -o de una profesora- y la posibilidad de que esté implicada gente cercana a él lleva no solo a la tradicional investigación y los ‘secretos desvelados’, también a una serie de decisiones estilísticas más propias de, digamos, un anuncio de antiácido o algo así. En fin, son cuatro capítulos así que ya veremos por dónde tira. Pero, una vez más, me sorprende que presenten esto como serie cuando podría haber sido una película. O algo.

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