Tradicionalmente Semana Santa es una semana tranquila en lo que a novedades televisivas se refiere. Pero, claro, alguien decidió que era un gran momento para lanzar Quibi y ahora estamos aquí, con más de una doce de novedades. El maravilloso mundo de las plataformas digitales. En fin.

Pero empezamos con Netflix que por supuesto que ha tenido estrenos también. Concretamente The Big Show Show (USA), una especie de adaptación a comedia noventera de la verdadera falsa vida de Big Show. Que está encantador pero que no logra quitar la sensación de irrealidad de serie juvenil que rodea a todo esto. Supongo que si te van cosas como Padres Forzosos y la WWE es tu serie. Un nicho de mercado, sin duda.

Para Brew Brothers (USA) sí que no se me ocurre ni explicación ni justificación, lo peor de las comedias perezosas que transcurren en un bar desde los años cincuenta se reúnen aquí con chistes que ya entonces eran viejos.

Empecemos la visita a Quibi con Chrissy’s Court (USA), que no tendría por qué tratar porque es un reality. Pero como es uno con suficiente cantidad de humor creo que podemos hablar tranquilamente de este programa que, en realidad, es el clásico programa de tribunal televisivo pero con Chrissy Teigen de jueza. Así que lo que ya suele ser una farsa -recordemos el Veredicto de Ana Rosa Quintana– lo es incluso más claramente, una pequeña juerga entre ¿amigos? sin mucha más intención y llevada por Teigen casi más como si fuera una discusión entre niños.

Hay un hueco para los programas concurso (por decirlo de alguna manera) en Quibi. En Dishmantled  (USA) en realidad tenemos más espectáculo que otra cosa, sobre todo siendo de cocina. En realidad lo que hacen es lanzar un plato (es más fácil verlo que explicarlo, digamos que lo meten en cañones y se lo lanzan a los concursantes) que los concursantes luego tienen que probar, identificar y recrear. El que se acerque más al plato gana. Mientras todo esto se produce el presentador charla con dos invitados. Yo qué sé, al menos parece que entiende el formato y la duración. Como concurso es… bueno. Un concurso.

Una de las mejores propuestas de ficción -tampoco es que fuera muy difícil- de Quibi es Flipped (USA), parodia de los programas de reforma de hogares y de la telerrealidad con un fondo de comedia negra tirando a thriller. El problema es que el piloto indica muy poco hacia dónde van a ir los tiros, realmente hasta el tercero no parece estar todo en situación. Lo bueno es que son episodios lo suficientemente cortos como para darles ese espacio. Pero si hubiera sido una sitcom al uso hubieran desperdiciado todo el piloto. Y es una lástima porque tienen un buen reparto del que tirar, comenzando por Olson y Forte. Pero me temo que no han acabo de entender la idea de la duración de los episodios prefiriendo en su lugar cortar en dos los capítulos de 20 minutos. Y, claro, así no funciona. Pero al menos han entendido lo de los diferentes encuadres según si se tiene en el móvil -¿había dicho ya que Quibi es una plataforma solo para móvil?- en horizontal o en vertical. Algo es.

 Aún con menos sentido de lo que es un concurso, Gayme Show! (USA) es… no tengo muy claro cómo definirlo. Dos heteros compitiendo por gayzarse. No parece que haya detrás un interés más que por hacer chistes y proponer situaciones más o menos ridículas. Si hay suerte y sale algún invitado rápido puede dar algún momento interesante, pero el caos general hace sospechar que les interesa más que haya muchas cosas que el que esas cosas tenga un interés o impacto. Y es que -al margen de otras consideraciones más ensayísiticas que le podríamos hacer sobre el concepto de Cultura Gay que se presenta, se performa o se vende aquí- parecen haberse decidido por la acumulación.

Probablemente el programa de no ficción que mejor partido le saca al formato es Memory Hole (USA). En parte porque lo que hace tampoco es especialmente original -comentarios y montajes a partir de clips televisivos- aunque aquí se centra en los que ya tienen un tiempo frente a, pongamos, la inmediatez de The Soup (probablemente el programa estadounidense mas conocido, y sin duda el más longevo, de estas características). Will Arnett presenta y lo hace con gracia, y al final el único punto negro que se le puede poner es precisamente el que está causando las mayores broncas. La existencias previas de un Memory Hole con una estética similar pero sin ninguna relación ni directa ni como parte consultada. Está siendo el gran escandalito del lanzamiento de Quibi y es una lástima porque probablemente hunda uno de los programas más interesantes que han sacado.

No hay como que te acusen de plagio para eliminar incluso el trailer.
A favor de Most Dangerous Game (USA) está un reparto con Christoph Waltz -estupendo como siempre- y protagonizado por Liam Hemsworth. El problema real es que parece mas una película loncheada a la que tanta interrupción hace pensar en su emisión en alguna cadena generalista, como en que no saca partido del doble formato de pantalla ni, en general, de las cosas que se supone que son propias de esta plataforma. Si le unimos que tampoco es que ofrezca nada especialmente interesante en cuanto a guión -es una película de Caza al Hombre y, desde luego, no es Blanco humano– acabamos teniendo un relleno loncheado que no sé yo cómo de seguible será en la larga distancia. O si nos olvidaremos antes.

Me puse a ver Murder House Flip (USA) pensando que sería algún tipo de sátira. Pero no, es realmente un programa de renovación de casas con un pasado de asesinatos, horror y todas esas cosas. Lamentablemente no está pensado para este formato (es decir, la historia es más grande que la duración así que va por cortes) y no acaba de decidirse entre ser un programa de True Crime o uno de Renovaciones, algo que se nota sobre todo en los presentadores que tienen un tono que choca en todo momento con lo que se está contando. Pero no como una farsa sino como peces fuera del agua. En fin, supongo que si alguien quiere hacer una imagen de esta especie de sátira-distópica en la que vivimos y llamamos realidad sacar a alguien confinado en mitad de una pandemia mirando en un móvil un programa sobre renovación de una casa en la que se cometió un homicidio múltiple puede ser una gran elección.

En Nightgowns (USA) lo que han decidido lonchear es un documental. Porque esta aproximación de Sasha Velour al mundo del Drag -mucho más variada y diversa de lo que suelen ser estas cosas, aunque siempre con ese punto artsy que la caracteriza- no deja de ser eso, menos un programa de variedades que un documental. No es algo malo, ni mucho menos, pero vuelve a demostrar los problemas no tanto del formato como de intentar adecuar el formato al contenido y no al revés.

Justo lo contrario ocurre con Nikki Fre$h (USA), un delirio que dice que es un reality pero que soy incapaz de no ver como una comedia en la que no todo el mundo está informado. Nicole Richie está inconmensurable en un papel que parece puro Amy Sedaris, su desconexión con la realidad -que en estos últimos años suele venir acompañado de una sátira al gwynethpaltrowismo y su goop– y la mezcla de corrientes que le permite hallazgos como decidir hacer una ‘música actual pero para padres, el Parent Trap’ o sobre su propio perfil racial percibido hace que todo este delirio parezca una serie sacada de otros medios (stories de Instagram, vídeos en TikTok) hasta el punto de que parece que el formato se le queda largo para lo que tiene que contar. No sé cuánto tiempo podrán mantener el chiste, pero desde luego es uno de los mejores puntos de partida para alguien que, en teoría, solo se dedica a la telerrealidad.

Volvemos con el loncheado de películas, de verdad que paciencia, pero bueno, Survive (USA) está hecho de una forma que si solo te ves el piloto parece una cosa, si vas viendo más descubres que el pilot no te está vendiendo la película que vas a ver en absoluto así que, ¿qué más da que pongas un formato de diez minutos máximo si luego no vas a desarrollar nada parecido a un arco de diez minutos? Y, sinceramente, para verme una película con pausas cada diez minutos me pongo Antena 3. Ah, sí, esto que en el piloto es la historia de una mujer con PSTD que ha pasado un año en una institución recuperándose tras un intento de suicido y que parece que esconde secretos y que quizá haya algo más en esa institución la podéis olvidar. No porque sea como Gothika, sino porque en realidad va de un accidente aéreo con un par de supervivientes. Ya os había dicho que el piloto aquí no sirve para nada en absoluto.

Hay muy poco bueno que se me ocurre de Tooning Out the News (USA), Prácticamente nada. Los momentos de añadir dibujos a imágenes pre-existentes y no todas. El resto tiene alguno de los peores momentos de creerse más divertidos de lo que realmente son y disfrazarlo como sátira. En fin, será que no hay necesidad de noticiarios satíricos como para presentar esto.

La parte buena de When The Streetlights Go On (USA) es que por lo menos estos parecen haber entendido que tenían que hacer capítulos con un máximo de diez minutos, no filetear una película o, en este caso, lo que parece que iba a haber sido una serie para HULU pero decidieron que no. Lo malo es que tampoco lo que nos cuenta es gran cosa. Sí, hay un pueblecito lleno de secretos, en el pasado (1995 ya es el pasado, 25 años en el pasado, concretamente) y un asesinato. Pero entre que los avisos que hacen de lo que iría sucediendo (prolepsis, pero tanto da el nombre) como la monotonía del narrador deja la historia solo a medias, a la espera de que los actores o algo similar lo rescaten. Porque cuando te encuentras cosas como el Profesor Enrollado que el día después de la muerte de Kurt Cobain toda su clase consistió en poner a sus alumnos de manera ininterrumpida Nevermind, además de sospechar que los guionistas tienen una idea extraña de lo que eso hubiera supuesto, consideras lo que puede llevar a pensar que eso hubiera sido guay. En fin, al menos lo de adaptarse a la duración es un acierto parcial, pero con este contenido en ficción más vale que Quibi se ponga las pilas rápido.


Empieza el mes con avalancha de series. Y ya si fueran interesantes no os digo nada. Empezamos con un antiguo agente de la DEA que necesitado de relax decide retirarse a Filipinas, que por lo visto está muy tranquilo aquello sobre todo en el tema de drogas, para llevar la tienda de regalos de un hotel de lujo. Ya, bueno. Y si estáis apostando que los problemas le iban a seguir en este Almost Paradise (USA) ya estáis viendo por donde tira esta serie genérica de pseudopolicías pensada para rellenar una tarde o que un canal pueda emitirlo durante todo un día sin emitir dos en orden.

Lo nuevo de Tim y Eric para [adult swim] es Beef House (USA) y a mí, que su estilo de humor nunca me ha hecho gracia, sigue sin hacerme gracia. Supongo que habrá público para esta mezcla de absurdo que entiendo que quiere satirizar algo, pero yo desde luego no soy. Al menos que sirva esto para que alguno de los que sí puedan pillarlo.

Con más buenas intenciones que resultados llega Broke (USA), que es una de esas series en las que la protagonista principal es lo que menos funciona y que no deja de ser más de lo mismo. Por suerte Natasha Leggero ayuda un poco y, sobre todo, Jaime Camil y Antonio Raul Corbo se convierten en la revelación. Que tampoco es que sea mucha revelación a estas alturas y tras tanto cachondeo, pero que no deja de ser el MVP incluso en algo tan flojo, o quizá precisamente por ello.

El enorme exitazo de Henry Danger para Nick más el inevitable crecimiento de los niños ha hecho que intenten seguir sacándole pasta con un spin-offDanger Force (USA), que trae cuatro nuevos niños y mantiene al superhéroe central y uno de sus ayudantes. El resultado sigue siendo similar a la serie original, pero bueno.

Hacia tiempo que no me lo pasaba tan bien como con Home Before Dark (USA), una de detectives adolescentes (bueno, con nueve años) a mayor gloria del periodismo y con los tejemanejes de un pueblecito que incluyen la lucha contra el corrupto departamento del Sheriff. Investigación de asesinato, mucho humor -alguno muy ácido- y un fondo/trasfondo interesante. La primera temporada me ha encantado y ya estoy esperando que haya más. A mí es que me das estas cosas y ya hozo.

No se me ocurre nada bueno que decir de The Iliza Shlesinger Sketch Show (USA), mira que el año pasado hubo algún estreno que me parecía podía ofrecer una renovación de los programas de skteches, pero esto es volver a los años setenta por lo menos. Urgh.

En la BBC Tres han estrenado In My Skin (UK), creo que el piloto tienen un par de años pero bueno, que ya hay serie y que sigue a una jovencita en su vida de instituto intentando que el secreto de su vida (su madre sufre de desorden bipolar) no salga a la luz, así que ahí tenemos una mezcla de drama y comedia. El resultado es interesante aunque quizá demasiado disperso.

No sé si debería hablar de Maxxx (UK), pero aquí estamos. Ya hubo un piloto hace unos años y según empezaron a emitirla decidieron pararla por aquello del confinamiento y dejar el resto de la temporada para mejor momento. La historia, un antiguo integrante de un grupo que empieza una carrera en solitario, la caga y ahora intenta volver a montar su carrera, está bien actuada aunque resulta un tanto formulaica. Lo bueno es que tenéis tiempo para poneros al día con ella.

Un buen punto de partida para este policíaco de época, Miss Scarlet and the Duke (UK) es un esfuerzo detectivesco que ojalá me hubiera gustado más. Porque la producción está bien pero el ritmo es en excesivo pausado para lo que quiere contar. Esperemos que se trate simplemente de los problemas de presentación de personajes del primer capítulo y que para próximos días se den un poco más de vida.

Con el clásico estilo [adult swim] de contenido para adultos Smilling Friends (USA) es otra de esas series para las que no soy su público. Un punto de partida que parece apuntar hacia un lado más amable y clásico de la animación no-para-adultos subvertido en uno para adultos para, al final, dedicarse a hacer lo mismo de siempre.

Nueva adaptación en la BBC de The Snow Spider (UK), un libro infantil que ya se adaptó a finales de los ochenta y que ahora ve realizada una nueva versión en la que se aprovecha la mitología galesa, una historia de estirpes mágicas, regalos extraños y familiares desaparecidos. Una obra correcta, quizá con un exceso de CGI, pero suficientemente sólida.

Entre los superhéroes y las mágical girlsStarBeam (USA) es un buen intento con una forma de animación que -sospecho- va a ser vista en unas décadas como vemos ahora las animaciones de los ’70 o de los ’90. Pero centrémonos en lo bueno, que es que la idea principal es una forma de ir avanzando con los éxitos principales.

Es una pena que este Tales From the Loop (USA) sea tan rematadamente aburrido, porque el libro en el que se basa es una preciosidad. De verdad. Así que, bueno, no es tanto que sea mala como que sea aburrida -que casi peor, diría yo- pero si puede ayudar a que le echéis un ojo al libro para algo habrá servido.

Por fin un estreno de [adult swim] que no me horroriza, Three Busy Debras (USA) es un ejercicio de absurdo que no va a ninguna parte (bueno… claro) pero al menos no es ofensivo ni insufriblemente estúpido. No es interesante, y sospecho que las tres cómicas centrales podrían hacer cosas mejores que esto. Pero al menos no me dan ganas de retirarle el saludo a la televisión.

Terminamos con una… un… terminamos con Trigonometry (UK), que creo que es un drama pero tampoco me hagáis mucho caso. Va sobre un trío. O sobre una pareja que se abre al trío (sí, dos mujeres, claro que dos mujeres) y viven su vida de esa manera y los problemas y… yo qué sé. Lo cierto es que si pretende estar a favor de la idea no lo demuestra demasiado bien, y si quiere estar en contra no sé ni para qué se molesta. Pero, en fin, supongo que creen que esto es sexy. O algo.


En la NBC siguen intentando encontrar un nuevo This Is Us, así que esta semana en el lloródromo han estrenado Council of Dads (USA) que es más de lo mismo. El grupo, la vida, los sentimientos, la familia, blablabla. Estoy tan lejos de ser el público de la cosa esta que no sé ni cómo he logrado terminar el piloto sin colgarme.


Creo que hay una serie interesante dentro de Freud (O) (AL), posiblemente si se hiciera en formato webseries. Bueno, webseries ya es que esto es Netflix. Me refiero a con una duración más reducida y más centrada en el locurón que asoma de cuando en cuando y que es lo único que me ha llevado a ver los primeros episodios. Mientras tanto fía el interés en que la gente se flipe con el actor protagonista -y no por su acción- pero a mí me logra aburrir tantísimo que creo que dejaré que me contéis si al final el puro era solo un puro.


No esperaba yo encontrarme a Mel y Sue haciendo de asesinas pero aquí estamos, con Hitmen (UK), una comedia con trazas de thriller en la que interpretan a unas desastrosas asesinas, o ayudantes de asesinas, o algo así. Haciendo sus papeles habituales, y es que Sue Perkins y Mel Giedroyc siguen esa rutina de listo / torpe que a ratos parece sacada de una película antigua. Lamentablemente no es lo único que se nota un tanto antiguo y la cosa no acaba de funcionar fuera del más que evidente juego entre ambas. Pero a veces hace falta algo más que química, y este es uno de esos casos.

Una pareja y su surrogada madre, ese es el centro de este The Nest (UK) y de media docena de películas de Lifetime que, comparadas con esta, al menos van al grano. Supongo que tendrá fanes porque todo lo tiene pero no seré yo quien pierda más tiempo defendiendo esta especie de thriller sobre mujer misteriosa y matrimonio con problemas.

Más interesante por lo que cuenta que por cómo lo cuenta, Unorthodox (USA) ofrece la visión de las mujeres dentro del ortodoxismo judío estricto. Una forma de conocer un punto de vista poco transitado que,a demás, no deja de mostrar los parecidos -pero también las diferencias- con otras religiones. Sobre todo en sus extremismos.

Una space opera muy noventera es lo que nos propone este Vagrant Queen (USA), adaptación del cómic del mismo nombre y comprometida también en mostrar toda la diversidad de permite la galaxia. Sospecho que mucho de lo que vemos sonará conocido -más allá de los inevitables homenajes- a sus espectadores. Pero, al menos, proporciona un buen punto de partida de aventuras espaciales.


Semana muy cargada de novedades de Netflix, que empezamos por una creación infantil, Buddi (USA) una obra que apuesta por lo sensorial para los más pequeños, fundamentalmente sin palabras pero con muchos ruiditos, con mucho movimiento y colores también. No sé qué le parecerá a los preescolares pero sospecho que esto, como el uso de iconografía para transmitir, está muy medido.

También hay hueco para un… ¿docudrama? sobre el invento o invención del fútbol (o football) que se han montado los ingleses con el nombre de The English Game (UK) que supongo que interesara a los que gusten de esas historias porque a mí me ha dejado más que frío. Entiendo la idea de creación épica y la decisión de apostar por actores más corporales pero sospecho que pocas formas más habría de que me dieran igual.

Por sueste esta semana también ha habido un hueco para el estreno de Feel Good (UK), una obra centrada en una cómica con problemas de adicción que intenta rehacer su vida. Lo que incluye su nueva relación romántica o a sus padres. Puede que no suena a lo más novedoso -casi lo contrario con lo que hemos tenido estos últimos años- pero está bien llevado, muy bien, que al final es lo que hace falta muchas veces en este tipo de series.

El siguiente punto en Netflix han sido las series juveniles, esta vez adaptando una novela de éxito -hace ya una década y pico lo menos- como es The Letter for the King (UK), que tiene más de intento que de logro. Pero bueno, se nota que había intención aunque al final sea volver a más de lo mismo. Y, quién sabe, quizá hasta se acabe dando una oportunidad a la novela.

Llegamos a Little Fires Everywhere (USA) que es Witherspoon entusiasmada con otro proyecto, esta vez con Kerry Washington a su lado en la producción y en la interpretación. Historia de dos familias, de raza, pero sobre todo, de los diferentes retos y problemas de la maternidad. Al final es un novelón de los de toda la vida, concebido como una miniserie. Ya veremos si logra ir mucho más allá porque tampoco es que ofrezca mucho más, pero bueno. Podría ser peor.

La tendencia a series de investigadores juveniles (siempre existente, ahora desarrollada) nos trae a Disney Mira, Royal Detective (USA) que aprovecha también para meter imaginería india. Son, claro, casos sencillos y alegres, porque el público es el que es. Pero que no se diga que no lo intentan.

Esperaba algo de Motherland: Fort Salem (USA) y me he encontrado casi lo contrario. Con una idea como de Fuerzas Armadas de Brujas esperaba que lo que tuviéramos fuera un transfondo fundamentalmente pulp. Pero no. tenemos la serie de siempre de fuerzas armadas, como cuando hace dos años todas las cadenas sacaron la suya porque se ve que el problema de la televisión americana es que no está suficientemente militarizada. Así que aquí vamos de nuevo, a descubrir como la hegemonía cultural conduce a una uniformidad de las propuestas que pasa por el rodillo incluso a las más interesantes versiones del exploit.

No me preguntéis como pero Tyler Perry ha sacado unspin-off de su serie política y el resultado es incluso más -involuntariamente- ridículo. En la parte buena este Ruthless (USA) da trabajo a muchas actrices afroamericanas así que alegrémonos por lo mismo porque tengan un sitio desde el que poder ganar algo de visibilidad. Para poco más dará.

Supongo que este Self Made: Inspired by the Life of Madam C.J. Walker (USA) tiene un interés documental o algo así, pero lo cierto es que se me hace más que pesado. No porque Octavia Spenser no lo intente levantar sino porque el tono que se va mezclando entre el Grandes Biografías y el Novelón-Novelón ayudan poco al tránsito.

Si alguien echaba de menos el estreno de Serie de Organización Criminal de Netflix de esta semana que no se preocupe que aquí tenemos She (O) (IN), con una mujer contra el imperio de la droga -bueno, contra uno de ellos-, y que de puro rutinario parece mentira que sea una serie localizada en La India. En fin.

Y terminamos con algo de… ¿terror? Supongo que Vampires (O) (FR) querría ser como una versión adulta de Los Originales y toda la panda, pero lo cierto es que acaba siendo una suerte de versión netflixizada de La Mascarada. Pero en aburrido. Más. Porque al final es lo de siempre oooootra vez. Estoy seguro de que hay más cosas posibles que hacer con vampiros, pero seguimos en las mismas.


¡Libros que Llegan! Morrison, «Baba Yagá puso un huevo», Sedaris y más

Ha sido una semana rara esta, y no se puede decir que una alegre. Ahora mismo lo que tenemos es, sobre todo, incógnitas. No sabemos qué va a pasar ni con qué vamos a encontrarnos, así que centrémonos de momento en lo que sí que tenemos. En esos títulos que se pueden conjurar a partir de un…

¡Que entre la pila!

La fuente de la autoestima de Toni Morrison, ed. Lumen

Una recopilación de ensayos y discursos de Morrison no es ninguna tontería. La posibilidad de leer y comprender mucho mejor sus puntos de vista, sus opiniones es una de esas situaciones que justifican de sobra la lectura de esta obra. Comprar

Baba Yagá puso un huevo de Dubravka Ugrešic, ed. Impedimenta

Un estupendo ejemplo de caja de cuentos que envuelve unos en otros usando, además, la figura de la vieja bruja para llevar el hilo conductor. Así, la escritora croata nos va mostrando versiones y reconfiguraciones que se trasmutan según la necesidad sin dejar de ser en el fondo la misma. Eso es lo que hace este libro tan interesante. Comprar

Calypso de David Sedaris, ed. Blackie Books

Siempre es bueno ver que Sedaris sigue publicándose en español, esta vez en editorial nueva. No ha salido en el mejor momento, me temo, pero quizá este humor tan peculiar del autor estadounidense sea lo que nos pueda venir bien. Comprar

En el corazón del bosque de Jean Hegland, ed. Errata Naturae

Pues sí, más libros de naturalismo, en el que dos hermanas viven en la naturaleza mientras piensan en su futuro, cuando quizá sea esa propia naturaleza las que les ofrezca ese futuro. Comprar

Noche cerrada de Chris Offutt, ed. Sajalín

Más Offutt, más. Zonas deprimidas, violencia contenida, una situación de ilegalidad como tensión ambiental que podría llevarnos a la discusión de si esto es drama o género negro. Como si no fueran posibilidades que se mezclan para sacar obras tan brillantes y desoladoras como esta. Comprar

El nacimiento del ruido de Ian S. Port, ed. Neo-Sound

Una historia de la rivalidad entre dos maneras de entender la creación de guitarras y su fabricación, la música vista desde un nuevo punto de vista porque no solo de creadores e intérpretes se puede hablar. y, por supuesto, una compra imprescindible para los amantes de estos intrumentos. Comprar

La ventana de la biblioteca de Margaret Oliphant, ed. Pulpture

Una pequeña historia de fantasmas de Oliphant recuperada para nosotros gracias al buen hacer de Pulpture. Porque siempre es bueno volver a tener a mano estas piezas del pasado. Comprar

Lionheart de Ana Roux, ed. Nocturna

Ana Roux nos trae una novela, primera de una bilogía, que ofrece una mirada fantástica a la Guerra de Independencia española. Pero, sobre todo, nos permite disfrutar de su talento como escritora en un formato más extenso. Comprar

Edén, Edén, Edén de Pierre Guyotat, ed. Malas Tierras

Una obra sobre la guerra perpetua en una suerte de cinco minutos en el futuro que en su momento, hace tantos años ya, fue todo un escándalo en las letras francesas. No sé si eso servirá para venderlo ahora pero sí para explicar su impacto. Y que se convirtiera en todo un referente de un autor que tenía ya obras muy notables que ofrecer. Comprar

Grandes manuscritos medievales de Christopher de Hamel, ed. Ático de los Libros

Un libro interesantísimo, lleno de imágenes -por supuesto- que hace repaso a manuscritos, grabados e iluminaciones. Comprar

La biblioteca del chef de Jenny Linford, ed. Planeta Gastro

Un libro de libros este, que habla y explica sobre las obras fundamentales de la cocina, explicando por qué y también para qué. Puede que parezca una obra para un público muy concreto pero estoy convencido de que a quien le interesa la cocina le apetecerá echarle un ojo aunque sea solo como curiosidad. Que tampoco es malo. Comprar

Tres relatos sobre Twin Peaks de Pacôme Thiellement, ed. Alpha Decay

Seguimos recibiendo ensayos sobre Twin Peaks, esta vez con tres textos; uno sobre la parte esotérica y las referencias populares, el segundo sobre el lugar y la importancia de la Logia Negra, finalmente un texto en torno a la tercera temporada como un ente propio aunque relacionada con los otros dos. Comprar

Las fuentes del silencio de Ruta Sepetys, ed. Maeva

Siempre resulta curioso cuando un autor extranjero hace una novela centrada en España, sobre todo cuando te toca más cerca como esta novela ambientada en Vallecas. Una historia con trasfondo histórico-romántico de una creadora bien conocida que cuenta, además, con ese extra. Comprar

Relatos fanastmagóricos de las montañas de VV.AA., ed. ECC

Una nueva antología de relatos de terror por una buena cantidad de interesantes autores del ramo que nos permite disfrutar de nuevo no solo del género sino también de la variedad de puntos de vista que incluye el manga. Comprar

Superhéroe de proximidad (2, Imbatible) de Pascal Josselin, ed. Base

Un nuevo ejemplo de ese cómic tan meta, especializado en jugar con las posibilidades y consensos del medio, que es siempre un placer de leer para un aficionado a los cómics. O, al menos, para el que esto escribe. Comprar

La rosa de Versalles de Riyoko Ikeda, ed. ECC

La recuperación de todo un clasicazo que incluye tanto temas de género como una trama histórica y romántica que lo convierte en una magnífica obra llena de posibilidades. No sé si quedará alguien sin haberla leído, pero aquí está una nueva posibilidad. Comprar

La esperanza pese a todo 2 de Émile Bravo, ed. Dibbuks

¡Ya ha salido la segunda parte de este cómic! No creo que haga falta mucho más, pero si no habéis leído los dos álbumes anteriores de Émile Bravo no creo que perdáis nada echándole un ojo a cualquiera de los dos. Comprar

La detective Cuac y el ladrón de pasteles de Claire Freedman y Mike Bryne, ed. Picarona

La tendencia a los cuentos y libros de investigadores sigue adelante, esta vez con una trama… criminal… que permite a los pequeños prestar atención y -hasta cierto punto- interactuar a la vez que se habla sobre otros temas. Un álbum sencillo pero efectivo. Comprar

¡Hasta aquí hemos llegado! Me gustaría decir que tenemos títulos interesantes para la semana que viene. Sería cierto, porque tenemos obras más que apetitosas llegando como ese Hacia las estrellas de Mary Robinette Kowal que tantas ganas tenía de que llegara a España. Pero, en fin, supongo que lo que nos queda ahora es esperar. Buscar maneras de intentar que el negocio de los libros sobreviva a todo esto, que los compañeros de librerías, distribuidoras y editoriales puedan seguir adelante y que… en fin… que todos nos veamos al otro lado para algo más que meter libros en cajas y devolverlos. No es una situación agradable la que vivimos ahora pero supongo que es lo que nos ha tocado vivir. No sé cuando volverán a Llegar libros, o a Salir para lo que vale, pero sí que os puedo decir, como cualquier otra semana, que espero veros aquí cuando todo termine. Que aprovechéis para leer los libros que han salido esta semana… y todos aquellos que tenéis en las pilas… que procuréis echar una mano a librerías y editoriales independientes… y que, espero que todo os vaya bien. O lo menos mal posible. Hasta que nos volvamos a ver, salud, suerte y, como siempre os digo… ¡Nos leemos!


Comenzamos la semana con uno de esos regresos que a mí ni me dicen ni me interesan pero supongo que a mucha gente sí, porque Belgravia (UK) es la nueva serie de Julian Fellowes basada en su propia novela. Y siendo Fellowes el creador de Downton Abbey esto significa una cantidad notable de expectativas. A mí, particularmente, me ha parecido más aburrida y -por decirlo de alguna manera- falsa que la serie referida pero, como decía al principio, tantos años después tengo muy claro que no soy en absoluto su público.

Siguiendo la estela de series antológicas de terror que estamos viviendo parece que a Netflix le toca ahora estrena Blodtur (O) (NO), una serie noruega que propone eso del una persona entra en X y se ve su extraña historia pero esta vez toca que sea un autobús como si esto fuera Pesadilla en Elm Street -y no Nightmare Cafe, claro- que a mí no me ha hecho mucho tilín. Ni me parecen historias originales, ni muy inspiradas, ni realizadas con muchas gracia.

Nueva serie para los más pequeños en Prime, mezcla de personajes reales con algo que no sé si son muñecos o CGI de muñecos (sospecho que esto último), Jessy & Nessy (IR), pensada para preescolar y centrada en la curiosidad y el ser todos amigos y esas cosas que es lógico que usen. Pues bueno.

No sé la de veces que veremos estas comedias de extraña pareja con uno de los miembros siendo extraño/extranjero y el otro representando a su país, pero aquí estamos con Kate & Kojji (UK) que bueno, ya sabemos cómo funciona esto y cómo suelen ser para lucir a los actores principales que en este caso están solo correctos. Psé.

El trailer solo lo he encontrado en Facebook aquí y sin posibilidad de insertarlo, ellos sabrán.
No tengo muy claro en qué momento alguien decidió que había que hacer una mezcla de drama con suspense sobre una mujer que se enamora de un chaval con gran parecido a su hijo muerto, pero aquí estamos, con Penance (UK), uno de esos ¿thrillers? ingleses tan apañados para rellenara unas horas que, sin embargo -y pese a lo que Julie Graham intenta, que es mucho-  me temo que no es especialmente memorable.

Reconozco que, ya de partida, no me apetecía demasiado ponerme con The Plot Against America (USA) por ser adaptación de una de las novelas que más me ha aburrido de Roth. Sí, el denunciar la facilidad de la subida del fascismo siempre es interesante, pero por eso mismo mandarlo al pasado y a una realidad alternativa suena a hacerse trampas al solitario para poder tirar sin molestar a nadie. Lo que me he encontrado es exactamente lo que la novela ofrecía, mejorada en al actualidad procurando no ser tan hombrecéntrica, pero los mismos problemas de una persona que sabe perfectamente lo que está haciendo y cómo lo está haciendo pero que prefiere mojarse lo justo tirando de gente que o no ha existido o no se va a quejar, sin darse cuenta de que mandarlo al pasado (y a una realidad alternativa, pero sobre todo al pasado) permite al espectador distanciarse del mensaje. En fin. No voy a fingir que no llegaba con prejuicios, pero sí puedo asegurar que se han visto cumplidos todos.

Terminamos la semana con una creación peculiar, normalmente no entro en realities y demás flores pero True Terror with Robert Englund (USA) creo que merece la pena comentarlo porque es soltar al pobre Englund a que ejerza de narrador de unas visitas a lugar en los que se vivieron auténticas historias de terror, evolución lógica de todos aquellos realities infames de casas encantadas y lugares con leyenda negra detrás que ahora los del canal Travel -sí, los de los viajes, en USA las cosas funcionan como funcionan- usan para sacar esto que podría haber sido perfectamente una de Investigación Discovery.