A estas alturas uno se va curando de espanto y aprende a aceptar que el estilo británico de coger un vaso ‘true crime’ y convertirlo en su versión ficcionalizada se ha impuesto como tantas ostras cosas británicas, y sin embargo cuando Alguien tiene que saber (O)(CH) decide sacar un cartel diciendo no solo que se inspira en hechos reales sino que, de hecho, no hay nadie ‘condenado judicialmente’ por estos hechos empiezas a olerte una tostada peor. Cuando ves que hay dos narraciones, la del asunto en sí y la familia de la víctima por un lado y la del policía que no está claro es un tirado o está tratando de ser genial o le supera la situación o qué… Mientras hay un cura por medio que, sinceramente, logra que todo lo anterior parezcan errores mínimos en comparación. Y es que pese a que procure fingir que lo que le interesa es una visión contenida está más que claro que lo que buscan es la carnaza sentimental, gore emocional que carece de virtudes o intereses para darle una oportunidad siquiera.
¿Pero cuántas veces vamos a ver las mismas series? En fin, el enésimo intento de comedia de
technobros, se ve que no hemos tenido suficientes.
The Audacity (USA) es un más de lo mismo con varias de las personas que andan por ahí, sea de
Silicon Valley, sea de
Sucession… todo un policía. En fin. No tengo nada bueno que decir de ella, así que mejor correr un velo.
Supongo que el lado bueno de estos cortos de
Candy Caries (O)(JP) es que buscan una animación con un aspecto algo diferente. También el hecho de ofrecer lo que supongo que es una mirada retorcida a las historias infantiles con esta caries que tiene sometida a su niña y que es capaz de representar al dentista como el mismísimo
Jason Voorhees. Imagino que esto significa que toda aquella estética y gestión del ‘
brainroot‘ que le dicen ahora (y que no está lejos de otros ejemplos de lo que los ángulos llaman el
bizarrismo) ha llegado, aunque discretamente a las series. Ya veremos si realmente deja algún impacto.
Bien por desdén, por pasotismo, para prevenir al espectador o porque algo raro es lo que ha acabado con ella, lo cierto es que HBO Max no puesto trailer alguno.No sé si habrá tantos fanes de
Gintama como para que decidieran hacer esta
Danderaion (O)(JP), o
だんでらいおん o
Dandelion o
Diente de León o…, pero supongo que al menos a ellos esta mezcla de absurdo y peripecia les interesará. Lo cierto es que a mí me ha sonado todo a ya visto. Incluyendo lo de los ángeles desastrosos (los protagonistas) frente a los ángeles fríos y su jefe que les exige lograr unos números concretos de ‘almas ascendidas’. Pero supongo que la culpa es mía, que a estas alturas
‘los ángeles son malos’ me resulta tan trillado como
‘el asesino es el policía ‘, no porque la declaración política me parezca incorrecta -casi al revés – sino porque de puro sobado hay que fijarse en el resto. Que, en este caso, es ese humor absurdo japonés. Así que… Para quien le guste.
Sí ya es difícil entender las versiones en imagen real más lo son las readaptaciones que solo ofrece novedades tecnológicas, tal es el caso de un manga mítico que ha conocido tanto la versión animada como la real y ahora regresa con un nuevo baile que lo único que yo veo que ofrezca es eso, tecnología en la animación pero intentando recrear la antigüedad, como si lo que los espectadores de
Hokuto no Ken (O)(JP), o
北斗の拳 o
Fist of the North Star o
El puño de la estrella del norte o…, quisieran fuera la antigua serie con animaciones 3D. Pues bueno.-
Asumo que este
KILL BLUE (O)(JP) surgiría originalmente como un Anti-
Detective Conan. Veamos: Un tipo (treintañero, eso sí) es picado por una extraña avispa que le causa convertirse en adolescente. Eso lleva a que su jefe le infiltre en un instituto ‘para que compruebe cómo es’ mientras recibe la asistencia científica de su ex-mujer y el apoyo tecnológico de un subordinado. ¿He mencionado ya que a lo que se dedicaba el tipo era a ser asesino a sueldo? Pues eso. Y fuera de eso poco más hay: Su vida es un desastre -a estas alturas casi me hubiera sorprendido lo contrario- y nos cuentan unas serie de cosas sobre su pasado que no tienen mucho sentido con lo que estamos viendo, pero supongo que es porque una cosa es tener una idea y otra muy distinta ser capaz de desarrollarla. En fin, dado que no son capaces de ofrecernos una ‘peripecia del día ‘ ocupados como están en presentar personajes y situación… supongo que habría que verse el siguiente capítulo. Pero lo cierto es que no me apetece nada, porque los pilotos no están para eso.
Me pregunto si la idea de este
Luka, Makan, Cinta (O)(ID) era lograr una versión distinta de The Bear. Es decir, el fondo es el de programa melodramático con un restaurante por medio, con toques de disputas familiares pero también con un fondo igual de duro pero más relajado. Y sin embargo aunque los conflictos parezcan sacados de una película de sobremesa (está claro que a la madre y dueña le pasa algo, su relación con su hija no es buena, los empleados tienen sus propios problemas, por lo visto siempre se les ha escapado el reconocimiento que querían pero no está claro si ha sido por mala suerte, sabotaje o qué, etc…) la placidez y la tensión van de la mano. Supongo que sí lo que buscabas era eso, una versión más Hallmark de The Bear… bueno, algo así has conseguido.
Alguien pensó que este piloto era buena idea. Alguien escribió el piloto de
Margo’s Got Money Troubles (USA) y otro alguien decidió seguir adelante con ello. Es increíble. Es como pensar que en
Raising Hope la forma lógica de gestionar el piloto es centrarse en toda otra serie de cosas y que el bebé nazca al final. Por supuesto no es ni el único de los problemas, porque el mismo piloto es tan consciente e las estúpidas e innecesarias decisiones que toma su protagonista que está CONSTANTEMENTE enunciándolas: ¿Por qué una aventura con un hombre casado que no te trata bien? ¿Por qué seguir adelante con un embarazo cuando estás en precariedad laboral y sin posibilidad de red de apoyo real? ¿Qué sentido tiene que insistas en que eres escritora cuando solo hablas sobre tu propia vida? En fin, un desastre pretencioso y muy poco interesante al que ni
Michelle Pfeiffer esforzándose como si tuviera que pagarse una casa logra arreglar y que, peor aún, logra que su premisa ‘realista’ suene menos creíble que el absoluto cúmulo de despropósitos que era la de
Rising Hope. Dado que el piloto es totalmente malgastado supongo que logrará poner en marcha lo que realmente quiere hacer… no sé, para el final de temporada o algo. Pero no seré yo el que lo vea. Vamos, mucho me parece haber visto el piloto.
El problema de intentar varias cosas a la vez es que corres el riesgo de que no funcione ninguna. Cómo demuestra
Matka King (O)(IN), una historia criminal subsección «apuestas» que quieres hablar también de las condiciones de los trabajadores y servir como obra de época. Logrando, de manera notable, no ser capaces de que no funcione ninguna de ellas. En fin.
En UK siempre tienen un hueco para uno de sus géneros favoritos: El racismo. Sorprendentemente para mí en
Missed Call (UK) deciden ejercerlo no contra los españoles, italianos o griegos (no os digo ya fuera de los países europeos) sino contra los franceses. La historia es un poco lo de siempre, una madre permite que su hija vaya en un viaje de escuela a un país bárbaro (claro), la chica va a vivir con una familia que vive en un palacete (¿a quién no le ha pasado?) pero una noche desaparece después de hacerle una llamada perdida a su madre (¿pilláis ya el título?) así que esa madre coraje a la que nadie hace caso por teléfono se planta en Francia decidida a hablar con el encargado. Algo así. El colegio pasa, la familia tira balones fuera y la policía es incompetente. Por suerte la madre ha decidido descubrir dónde está su hija. Hay veces que sospecho que son comedias. Pero no, parece que otra vez están fingiendo que es algo serio que pasa de verdad. En fin, británicos.
Una vez más, lo mejor de la semana es una serie surcoreana que ha decidido abrazar el mamarrachismo.
Romaenseuui Jeoldaetgap (O)(CS), o
로맨스의 절댓값 o
Absolute Value of Romance o
El valor absoluto del amor o…, trae la historia ligeramente turbia de una jovencita estudiante de instituto que secretamente escribe BLs en internet. Y es muy mala en ellos. Al menos hasta que llegan cuatro jóvenes maestros nuevos a su instituto. Maestros que comparten casa. Y que se comportan de manera… peculiar. Dando alas para que el caballo desbocado de su imaginación haga cosas de caballo. También parece que podría acabar habiendo alguna historia de amor pero, sinceramente, ¿no era ya suficientemente turbio todo? En fin, menos mal que de cuando en cuando a alguien se le ocurre hacer este tipo de series despendoladas.
Con ese título de
Tatsuki Sensei wa Amasugiru (O)(JP), o
タツキ先生は甘すぎる!o
Tatsuki: Too Kind for School o
El profesor Tatsuki es demasiado permisivo o…, uno podría pensar todo tipo de cosas. Y probablemente no acertaría, porque este parece uno de esos dramas ‘duros pero amables’ que piden una visión diferente y entender que no todo el mundo es igual. Pero lo hace de una manera que podría llegar a defender el terraplanismo. Entiendo que los diferentes chavales a los que atenderá y servirá esta ‘escuela para gente que no encaja en la escuela’ buscará que sea justificada, como en el piloto, y por supuesto que habrá roces entre el director Tatsuki y sus métodos… blandos, por llamarlos de alguna manera. Métodos, por ejemplo. Y la nueva profesora de corte más tradicional que no es capaz de entender qué está pasando ahí y por qué parece que los chavales van a hacer pintura de dedos en lugar de matemáticas. ¿Qué puedo decir? Estoy con ella. Entiendo lo que están haciendo y por qué lo están haciendo, pero no me parece algo a respaldar. Es decir, si te falta estructura en la vida hay gente que se une al ejército o a una secta (a OTRA secta) pero tampoco se me ocurriría que fuera buena idea hacer una serie sobre ello. Así que proceded bajo vuestro propio riesgo con la cosa esta.
Y como parece que Netflix ha hecho algo raro con ella no le toca ni trailer. ¡En fin!