Vaya semana hemos tenido. Una de esas que casi puede resumirse con el primero piloto: Basado en la película candidata al ÓscarTM The Boss Baby: Back in Business (USA) -efectivamente a hacer daño desde el principio- tenemos una adaptación/ continuación tan poco original como era de esperar en la sección infantil de Netflix, probablemente la peor de sus secciones. Ahora bien, si alguien quisiera ver una serie basada en esta película -candidata al ÓscarTM, no sé si lo he dicho- sin duda encontraría con el mismo tipo de… cosas.


Mucho mejor es la adaptación en cuatro episodios de The City and The City (UK), el libro de China Mieville, que juega con la idea de dos ciudades superpuestas. La cuidada producción y un reparto de actores con dos actores como Maria Schrader y David Morrissey encabezando la trama policial hacen perdonar incluso un desarrollo algo moroso, centrado en convertir en una pequeña miniserie toda la novela como para que podamos darnos cuenta de la inversión y recalcar los mensajes.

Una de esas series míticas canadienses regresa en forma animada. En serio, Corner Gas Animated (CA) es una más de las múltiples versiones de una serie que no deja de ser el tipo de producción quintasencial y, quizá por ello, no mucho más avanzada. Vamos, que sirve mejor para conocer a los canadienses que para unas risas.


Dentro de las series de la Cartoon Network de intención mínimamente original parece que Craig of the Creek (USA) juega a ser un reflejo invertido de La banda del patio. Está por ver si este espacio de recreo fuera de los ambientes familiares y escolares pueda dar tanto juego,


Con Cunk on Britain (UK) tenemos de nuevo a Cunk haciendo de las suyas, esta vez con la historia del país como excusa. No es muy original -a estas alturas ya nos imaginamos lo que toca- pero sigue siendo igual de efectiva, claro.

Que no se diga que sólo los usacas hacen conspiranoia aburrida, también en UK pueden animarse con series como este Deep State (UK) que ni Mark Strong logra levantar. Claro que la idea de poner a Strong en una trama que va tocando todos los parece sacada de la etapa Me siento en una silla durante toda la película de Steven Seagal tampoco sé yo a qué obedece. El pobre.

Mientras tanto, Idris Elba se ha construido una comedia a su gusto con In the Long Run (UK), una versión ficcionalizada de su infancia no centrada en él sino en la llegada de su tío al hogar familiar. Se reserva, además, el papel de su padre -bueno, del equivalente ficticio de su padre, que aquí no son los Elba sino los Easmon– aunque está claro que no tiene problemas en compartir la pantalla, el reparto general está bien, Bill Bailey -en un papel que parece pensando para que también haya un matrimonio blanco en la serie- muestra su pericia habitual y el más agradecido de los papeles es paras Jimmy Akingbola, en un registro a la vez cómico y excesivo, muy alejado de su habitual seriedad, que interpreta a ese tío que acaba de llegar de Sierra Leona. En resumen, una serie que está muy lejos de ser revolucionaria, pero que es un buen ejemplo de lo suyo.

Entre las locas ideas de la NBC la de hacer el domingo de pascua Jesus Christ Superstar Live! in Concert! (USA) está lejos de ser de las peores. Pero. ¿A que adivinabais que había un pero? Pero, este modelo mixto entre concierto y representación gana en teatralidad lo que pierde en el resto, comenzando por los aullidos del público que acaban siendo -lógicamente- bajados. Siguiendo por actores que no es tanto que estén mal como que están lejos de estar bien y, sobre todo, con elecciones intermedias que no dejan brillar lo que podrían, como el Herodes de Alice Cooper, que es estático en una canción que pide movimiento. En fin, supongo que todos tenemos nuestros repartos y nuestras ideas de a quién poner y quitar, pero el hecho de que al final el mejor parado sea Caifás -en parte porque el impresionante Norm Lewis sí parece saber navegar el extraño formato- da una idea de cómo acabó saliendo la representación. Pero bueno, otro año será.


En Keeping Faith (O) (W), o Un Bore Mercher si queremos llamarla por su galés original, tenemos el clásico reparto de elementos del noir británico de ambientación rural. En este caso es la desaparición de un tipo la que pone la trama en marcha, centrando la atención en su mujer, a continuación llegan los clásicos Pueblo lleno de secretos, No conoces a la gente más cercana y todo eso que siempre da vida a estas historias. No es la mejor de ellas, no es la peor de ellas, y algo hay que ver mientras estás planchando, supongo.

Llegamos a otro de los puntos fuertes de la semana. Porque Killing Eve (USA) es la nueva serie de BBC América, porque detrás está Phoebe Waller-Bridge adaptando la serie de libros Villanelle de Luke Jennings, y porque tiene doble protagonismo, de Jodie ComerSandra Oh. De nuevo un asunto de asesinos a sueldo, que parece que estamos en el año, y de nuevo muchas cosas buenas que decir de ella, sobre todo en esa parte de asesinatos que se nos muestran casi como una inevitabilidad coreografiada, más cercana a las misiones de Alias que a las sucias ejecuciones de Quarry. Pero debo decir que quizá por esa doble cabeza todo lo bueno que puedo decir de la trama de la asesina no se refleja en la de la policía, más lenta y más transitada en los lugares comunes por los que deciden ir, por mucho que Sandra Oh y el resto del magnífico reparto que han logrado reunir, le pongan ganas. Aunque teniendo en cuenta que es solo el piloto de lo que estamos hablando confío en que sean solo problemas de lanzamiento y podamos hablar en unas semanas de la que podría ser una de las grandes novedades del año.

Si tuviera que definir de un plumazo la recién estrenada Kiss Me First (UK) sería sin duda con dos palabras: Vergüenza ajena. No tengo muy claro qué tipo de historias creen que están contando o a quién le parece que aún estamos en ese momento de Gente que vive en la forma de sus avatares de mundo virtuales, pero algo que ya era ridículo cuando Gaspar Llamazares a estas alturas no puede ser más que tronado. El reclamo de que parte de la serie está realizada por ordenador es tan ridículo como en ese esperpento de ReBoot de ReBoot que se estrenó la semana pasada y el encontrarnos detrás de esto a Bryan Elsley lo único que explica es que las escenas de jóvenes de fiesta sean las únicas que funcione, incluso en su absoluta de falta de originalidad. Mal, muy mal.

Hablando de decepciones, The Last O.G. (USA) se suponía que iba a ser el regreso triunfal de Tracy Morgan tras su accidente y es bastante menos que triunfal. De hecho, es bastante mediocre en sus ideas gastadas y su confianza de que con unas ideas que parecen en muchos casos de los noventa y el carisma de su protagonista van a poder tirar para delante. Me temo que el efecto que produce es el mismo que echar un ojo ahora a aquellas comedias.

Parece que siempre hay un hueco para un falso documental más, en este caso sobre dos obreros de la construcción, Lee and Dean (UK), y su equipo de trabajo. Una idea que funciona porque tienen esa intención no tanto de incomodar como de que resulte incómodo verlo, y dentro de esto, incluso teniendo en cuenta que es poco menos que lo esperado, está claro que saben lo que están haciendo. Supongo que en breve aparecerá algo así como un seguimiento de culto para la serie, personalmente tengo mucho que no comparto, empezando por ese aparente uso de la clase obrera para reírse de su rudeza, siguiendo por un reparto menos diverso de lo que uno esperaría y, en fin, todo ese aura general de ser una obra a la antigua. Pero puedo entender que habrá precisamente un público para este formato.

Terminamos con un retraso. Cuando empezaron a salir acusaciones de abusos sexuales contra Ed Westwick tuvieron que retrasar su estreno para regrabar sus partes. Aunque ese retraso supuso, además, perder a Catherine Keener en favor de Anna Chancellor. Así que, en general, no me puedo quejar. Pero, bueno, todo esto visto y en lugar de en Navidades llega ahora esta versión de la novela de Agatha Christie Ordeal by Innocence (UK). Como de costumbre con un buen reparto -ahí anda Bill Nighy, como ejemplo- y también con Sarah Phelps cambiando lo que le da la gana. Quién sabe, quizá algún día pueda hacer una serie original y deje de cambiar cosas de los demás. De momento esta parece mejor que ese espanto de The Witness For the Prosecution, aunque lejos de la bastante mejor engrasada And Then There Were None. Habrá que ver cómo evoluciona, pero con algo de suerte no la cagarán en exceso.


¡Libros que Llegan! Campoamor, «Eroguro», Muir y más…

Como os podéis imaginar, esta semana ha sido escueta. No vacía porque estas cosas siempre están en movimiento. Pero sí muy tranquila. Y, aún así, ha sido muy variada. Así que vamos rápido, para aprovechar. Es decir…

¡Que entre la pila!

El voto femenino y no: Mi pecado mortal de Clara Campoamor, ed. Renacimiento

La historia de Clara Campoamor aquí reunida es una de las más tristes de la política española. Cómo una política y pensadora logró que acabara llegando el sufragio femenino a costa de su propia posición. Porque Campoamor pasaría a ser aislada en su propio partido hasta forzarla a abandonarlo y rechazada por los otros partidos de izquierdas de la época. Como si este triunfo hubiera sido demasiado radical para el Partido Radical, demasiado de izquierdas para la Izquierda Republicana. De todo ello -y mucho más, habla sobre todo de su lucha, pero no solo- habla en este desolador libro que debería ser leído para recordar que todo aquello que se logró no fue dado sino tras mucho esfuerzo, lucha y sinsabores.

Escritos sobre naturaleza (Vol. 1) de John Muir, ed. Capitán Swing

Es curioso cómo funciona esto. Tanto tiempo desaparecido y ahora nos llegan dos novedades del naturalista John Muir. La semana que viene volveremos -supongo- a hablar de él, mientras tanto esta primera es el inicio de una recopilación sobre sus escritos de tema ecológico y naturalista, siguiendo con ese tema recurrente que parece estar moviéndose mucho de la reivindicación del campo.

Eroguro edición a cargo de Jesús Palacios, ed. Satori

Otro de esos extraños trabajos de Satori en el que lo mismo se reúnen textos teóricos que ilustraciones o textos narrativos que sirven como ejemplo de aquello de lo que se habla. En este caso del eroguro, esa creación japonesa que aúna el horror y el sexo en un contexto generalmente grotesco y cuya presencia en España nunca había tenido una obra centrada completamente en ella. Así que, como todo llega, aquí estamos.

Coche de Harry Crews, ed. Dirty Works

Otra obra de Crews publicada, esta vez con dos centros. El más claro es el de la industria automovilística, su influjo y -casi- subtexto en la cultura estadounidense. Por el otro, como siempre, la familia. De ahí esta historia de un chico rodeado de viejos coches, que no parece sentirse miembro de su propia familia pero sí tiene clara la manera de mostrar su individualidad.

Fuerte, suave, murmurado de Romana Romanyshyn y Andriy Lesiv, ed. Barbara Fiore

Un libro centrado en el sonido y sus posibilidades, también en su cualidad para trasmitir pensamientos, pero sobre todo en las capacidades diversas de emitirlo y recibirlo. A ratos este álbum, casi conceptual, puede resultar algo abstracto. Pero está claro que la forma de articularlo sirve para que la reflexión global venza. Muy interesante.

La pelota amarilla de Daniel Fehr y Bernardo P. Carvalho, ed. Takatuka

Nuevo ejemplo de esas obras que mezclan una historia divertida -en este caso una pelota desaparecida que lleva a los protagonistas a investigar por las tripas de los libros, permitiendo una serie de visitas más o menos metas- con la posibilidad de usarla para ejercer la pericia visual. El resultado final es realmente agradable pese a que no se acabe de decidir por ninguna de las dos opciones, permitiendo por tanto que se use indistintamente aún sin ser propiamente ninguno de los dos tipos.  Comprar.

A Luna le encanta la biblioteca de Joseph Coelho, ed. Océano Travesía

Obra realmente bella sobre una niña y su gusto por los libros y las bibliotecas que, de fondo, nos va explicando también otra historia. La de una niña que agradece ese tiempo para estar con su padre tras el divorcio. Así que en una lectura superficial estamos ante un -brillantemente ilustrado- libro sobre libros, pero en esa segunda posibilidad de lectura -sobre todo en el pequeño librito que trae en su centro, porque como decía es una obra realmente singular- existe también otro tema del que poder hablar con los no tan jóvenes.

Ya veis que no han sido muchos pero sí muy variados. La semana que viene empieza la juerga de abril, en ruta hacia el Día del Libro. Y lo hace por todo lo grande. De entrada, con la aparición de novedades de Pilar Pedraza, Cero de Kathe Koja, Bowie de María HesseLo que más me gusta son los monstruos de Emil Ferris, Maestros del Doom de David KushnerLincoln en el Bardo de George SaundersMacbeth de Jo Nesbo, la recuperación del Olive Kitteridge de Elizabeth Strout, Martínez de PisónKaschnitz, Laura Gallego, Nothomb, Schiller, Reig, Murakami, el primer integral de Rompetechos… vamos, mogollón. Pero ya llegaremos a eso. De momento podemos aprovechar el día para descansar un poco e ir dedicándonos a lo que ha ido saliendo, así que hasta la semana que viene… ¡Nos leemos!


Semana movida esta, comenzando por Alex, Inc. (USA). El regreso de Zach Braff que nos hará recordar Scrubs. Recordarla y pensar, vaya, así que tanto peso tenían unos buenos guiones. Aquí, en su lugar, tendremos una especie de comedia familiar genérica con un protagonista insufrible en la que sólo cabe esperar que aparezca Tim Allen para intentar darle algún tipo de giro a la situación. Pero, sinceramente, le veo poca solución.

Jenny Zigrino presenta la brevísima Badass Bitches of History (USA), que voy a presuponer que es más una webserie que otra cosa. El caso es que me sonaba haber visto ya un canal de youtube con este tema, pero en fin. Repaso brevísimo por grandes / destacadas mujeres de la historia con un presupuesto muy limitado.

Por fin en materia con la serie que más me ha gustado esta semana. Aunque debo decir que Barry (USA) funciona, más allá de una premia interesante -un asesino a sueldo con pasado traumático ve una posibilidad de empezar una nueva vida- porque Bill Hader se carga la serie a la espalda y tira con ella hasta donde pueda estar. De manera, además, bastante contenida para lo que podría haber sido esto. Y no sólo esto, también entre los secundarios está contenido Henry Winkler, algo que últimamente parece incluso más difícil. Pero es que el reparto es otro de los fuertes de la serie, incluso aunque alguno de ellos opten por personajes que se balancean en el borde del exceso. Y con eso y todo, lograr que el balance entre la rutina del personaje, toda la oscuridad que le rodea, y las posibilidades cómicas del cambio., no digamos ya del choque de ambas realidades. Esperemos que sea capaz de mantener el nivel.

A veces esta manía de adaptar lo que no tiene por qué adaptarse acaba dando lugar a cosas como The Dangerous Book for Boys (USA), obra que imagino -y espero- creada con la intención de que haya chavales que la vea por aquello de ‘un mundo de fantasía, un joven reconectando con la memoría de su padre’ y todo aquello. Porque el parecido con el libro es, básicamente, nulo. Pero, en fin. Cosas. Y supongo que hay un punto en el que hay espectadores para esto. Yo no, pero oye.

Creo que The Detail (CA) puede ser la serie policíaca que más cumple los tópicos canadienses de entre todo el policíaco que he visto. Porque parece un intento de hacer la clásica serie policíaca con mucha presencia de la vida privada de los policías pero aquí, tanto en ambientación como en personajes, parece cumplir el tópico de que están siempre disculpándose e intentando ser majos. Hasta niveles de pasteleo que hacen difícil creer que las partes más oscuras -que las hay- vivan en el mismo universo. Pero bueno, es otra visión del asunto. Supongo.

Tenía ganas de ver qué hacían con Siren (USA), una serie que se anunciaba como con mezcla de fantástico, terror, romance y todas esas cosas. El resultado, sin embargo, está más cerca de esas ocasiones en las que Lifertime hace un telefilme que parece rebotado de SyFy que de algo que nos apunte no ya a una serie sino a un intento de cohesión con posibilidades de crecer para el futuro. Y sí, es un poco como tratar a La Sirenita como si fuera una obra de terror… pero no por los motivos lógicos sino por ella. Y, sin duda, hay algunos momentos que funcionan en alguno de los campos. Pero mi impresión general es de batiburrillo de bajo presupuesto en el que solo la historia está más desordenada que las intenciones. Vamos, que no. O, por lo menos, que no a mí.

Hablando de comedias genérica que parecen depredar a la pobre gente de Lifetime, esta Splitting Up Together (USA) donde un matrimonio decide separarse pero turnarse en el uso de la casa -una tontería innecesaria para garantizar el juego posterior- enfocada, fundamentalmente, a que los personajes principales se reúnan. De hecho, no parecen nada traumatizados por la separación. Probablemente porque aún no se han dado cuenta de que en cuanto lleven 5 capítulos habrán superado la hora y media de contenido que haría sobrellevable un telefilme con esa premisa. Pero, mira, en la ABC sabrán.

En cuanto a la tan traída adaptación de The Terror (USA)… Está claro que le han lanzado dinero hasta aburrirse y que esperan que sea un éxito o algo. Pero con tanto énfasis en la reconstrucción, con tanto detalle gráfico y tanto mostrar lo desagradable que es esto, lo otro y lo de más allá, lo que me ha quedado muy claro es lo que querían hacer y las ganas de agradar que tienen, aunque sea sólo a un público que pueda pensar en estas dos cosas como sinónimos de calidad. Sin que parezcan darse cuenta de que el interés por lo que están haciendo va más allá de demostrar un virtuosismo en unos apartados, y que la caracterización de personas o la progresión de la historia, aspectos ambos que parecen dejados en el asiento trasero, son los que hacen que una serie nos deje con ganas de más. Aquí sólo nos dejan, como mucho, con ganas de ver el Cómo se hizo.

Siguiendo con las series de Basado en hechos reales tenemos Trust (USA), una serie que se gusta a sí misma -que siempre está bien, supongo- y que cuenta con mucho nombre de relumbrón que tiene pinta de estar pasándoselo muy bien. Lamentablemente ni la capacidad conjunta de un Donald Sutherland que parece ser el que mejor se lo pasa de todos y un Brendan Fraser que parece preocupado por volver -y, a ratos, de creer que esto es su True Detective-, ni una Hilary Swank que parece pasar por ahí, ni un Danny Boyle que parece tener poco claro cómo ha acabado volviendo a dirigir televisión, consiguen que la cosa pase a mayores. Y, desde luego, Harris Dickinson está muy lejos de Beach Rats.  En fin. Por lo menos parece que se lo han pasado bien.

Terminamos con un documental sentido, The Zen Diaries of Garry Shandling (USA) es sobre todo un trabajo en homenaje. Se tratan por encima algunos aspectos oscuros, pero siempre de manera limitada y puntual, porque aquí a lo que se viene es a reivindicar y celebrar a Shandling. Que no me parece nada mal, por supuesto. Pero hay que saber a lo que vamos. Y, en este caso, es a conocer mejor a la persona pero, sobre todo, a repasar su trabajo.


¡Libros que Llegan! Satō Haruo, «Crimen en la posada ‘Arca de Noé'», Han Kang y más…

¡Vaya semana más loca! Parecía que sería algo más tranquila, teniendo en cuenta que la próxima es semana santa, pero aquí estamos, con casi una treintena de ellas. La mayor parte de editoriales pequeñas y una cantidad de libros juveniles e infantiles que hacía tiempo que no se veían. Un buena semana, vaya. Tanto que no os entretengo más, vamos directos a decir:

¡Que entre la pila!

El pájaro demoníaco de Satō Haruo, ed. Satori

Una de las ventajas del aumento de publicaciones es que por fin llegan a nuestro país autores como Satō Haruo. Importante narrador y más importante aún poeta, con la melancolía siempre como fondo. Y que aquí nos llega en un recopilatorio de relatos fantásticos que hacen justicia a su fama y nos demuestran que aún queda mucho por traer y recuperar desde Japón. ¡Y nosotros que lo veamos! Comprar

Crimen en la posada «Arca de Noé» de Molly Thynne, ed. dÉpoca

Otra aparición más, la de Molly Thynne, por primera vez en España según dicen sus editores. Mystery inglés de lo más clásico, con un grupo de variados personajes refugiándose en la nieva y el robo de unas joyas y la muerte de uno de ellos causando todo tipo de conmociones. A partir de ahí un doctor aficionado al ajedrez y un autor de novelas de éxito se ponen a investigar, de entrada si ambos son obra de la misma mano. ¿O son diferentes? ¡Tan clásica que podría emitirse en blanco y negro! Comprar

Actos humanos de Han Kang, ed. Rata

Segunda obra de la autora de La Vegetariana. Siete personajes distintos recuerdan o experimentan uno de los mayores actos de represión de la historia de Corea del Sur, porque se va pasando por todos los puntos. Desde la sublevación popular a la represión, la separación e incertidumbre de las personas, el dolor y la muerte, los reencuentro y el trauma tanto de los heridos como de los supervivientes. Y, al final, los recuerdos. Al final el nexo con su anterior obra logra que sean iguales y distintas a la vez, mientras que el tema y la trama nos hace lamentablemente actual lo que ojalá fuera la rememoración de un oscuro pasado, de la misma manera que nos acerca una sociedad que podría parecernos tan lejana como la coreana. Comprar

Los fantasmas de mi vida de Mark Fisher, ed. Caja Negra

 

La muerte de Mark Fisher el año pasado puede que nos privara de obras nuevas, pero no de la aparición novedosa de obras inéditas. Como este repaso a su vida y temas que es Los fantasmas de mi vida y que puede oponerse y contraponerse a Realismo capitalista en que si en aquel nos contaba como el capitalismo había creado la ilusión de que no existía ninguna alternativa aquí nos asaltan los fantasmas de lo que pudo haber sido y nunca fue en la creación popular y en las posibilidades sociales. El auto-reciclaje, la asimilación de lo creado en los márgenes cuando logra cierto nivel de popularidad y tantas otras pequeñas normalizaciones que se nos presentan como algo que ya no podrá ser y que hay que rechazar para seguir construyendo hacia el futuro. Porque siempre habrá algo en los márgenes que aún no se ha domesticado, y mirar para atrás lamentándose de las oportunidades perdidas no va a cambiarlas. Comprar

El peligro de la historia única de Chimamanda Ngozi Adichie, ed. Literatura Random House

Tercer discurso breve de los publicados a la autora, y esta vez sobre un tema diferente. Si los anteriores eran pequeñas introducciones al feminismo aquí tenemos la reivindicación del claroscuro, de la ruptura de tópicos, de que se es mucho más que una etiqueta o una simplifiación. Sobre todo cuando son colocadas de manera simplificadora para manejarnos. Un tema diferente, pero la misma Chimamanda Ngozi Adichie. Comprar

La historia del Heavy Metal de Andrew O’Neill, ed. Blackie Books

Estamos ante una breve -je- historia del Jebi que procura ser a la vez informativa y amena, al fin y al cabo el autor es músico y cómico. Que no creo necesite mucha más defensa, si tienes metaler s con sentido del humor en tu vida ya sabes lo que regalarles. O que te regalen, claro. Comprar

Vuelo a Canadá de Ishmael Reed, ed. La Fuga

Nueva obra de Reed traída para el común de los mortales, esta vez con la historia de un esclavo que pretende huir en el que el juego de anacronismos sirve tanto como giro postmoderno como reflexión sobre la falta de un cierre por parte de esa desigualdad racial que se arrastra hasta la actualidad. Todo ello debajo de una persecución que procura mantener el humor y la acción bien altas. Comprar

Los juicios de Rumpole de John Mortimer, ed. Impedimenta

¡Más Rumpole! ¡Más de esos casos que tanto alegran y que, aunque estén algo apolillados porque las décadas transcurridas desde su publicación han pasado para y sobre todos, son un magnífico ejemplo de las posibilidades en suspense, humorismo y reflexión del género judicial! Comprar

Tiempo de espera de Elizabeth Jane Howard, ed. Siruela

¡Más aventuras también de los Cazalet! Más desaparición de un mundo muy british que se marcha, más historias magníficas de esta familia algo desastrosa. Comprar

Cuentos góticos de Emilia Pardo Bazán, ed. Uve Books

Por supuesto la recopilación de relatos góticos -más o menos fantásticos, pero siempre con el ambiente propio asociado- de Pardo Bazán es una gran noticia. Once relatos nada menos. Y aunque alguno posiblemente lo hayamos leído ya la variedad de los mismos (Vampiro, El conjuro, Un destripador de antaño, Mi suicidio, La resucitada, El antepasado, El espectro, El mausoleo, Las espinas, La cana, El fantasma) es suficiente como para convertirlo en un libro más que recomendable. Hay que aprovechar este renacimiento del interés por Doña Emilia. Comprar

El tiempo de los magos de Cressida Cowell, ed. Roca

Magos y guerreros, enfrentamientos ancestrales, mundos de maravilla. Un poco de cada de todo lo esperable y, después, un giro. Al fin y al cabo el guerrero puede ser una guerrera. Y Cressida Cowell es suficientemente conocida por Cómo entrenar a tu dragón como para que sepamos que no se va a conformar con contarnos algo que ya sabemos. Comprar

La segunda vida de Nick Mason de Steve Hamilton, ed. RBA

Parece que RBA ha decidido recuperar a Steve Hamilton tras la desaparición de La Factoría y su paso por Pamiés. Así que aquí estamos, con una obra de segundas oportunidades y un autor que acaba de conseguir la suya para sus thrillers en España. Comprar

La pirámide de fango de Andrea Camilleri, ed. Salamandra

¡Más Andrea Camilleri! ¡Más Montalbano! Si es que parece que esta semana todo es más, y aquí estamos, acercándonos a la treintena de títulos del investigador, siempre en marcha hacia delante. Siempre al borde de su propia caída. Y, esta vez, con mafiosos y políticos. Porque nadie logra realmente mantenerse del todo al margen de su tiempo. Comprar

Viaje a una sala de fiestas de Rafael Azcona, ed. Pepitas de Calabaza

Recopilatorio de relatos dispersos, algunos que acabarían siendo el embrión de sus grandes guiones, otros como ejemplo de aquello que le importaba, de lo que le pasaba por la cabeza. En cualquier caso, importante e interesante, como corresponde a un autor de su categoría. Comprar

Jardieladas de Enrique Jardiel Poncela et al., ed. Barrett

Recopilatorio jardielesco, con invitados en loa, análisis y explicación. El contenido de la misma es un variado de sus múltiples colaboraciones, así que hay un poco de todo y ya allí que cada uno tome lo que más le guste. Comprar

Hip Hop Family Tree de Ed Piskor, ed. Flow Press

Gran explicación de los inicios del Hip Hop y estupendo trabajo de recreación de los cómics de aquella época. Obra, por tanto, enorme en todos los sentidos. Lo que, lamentablemente, incluye su precio. Pero si para juntarse un par de personas y comprarlo para regalar, o sugerir para que te lo regalen en alguna muy especial ocasión, para eso estupendo. Y a ver si, con suerte, siguen publicando las continuaciones. Comprar

Los magos rebeldes (1, Abracadabra) de Neil Patrick Harris, ed. RBA

Pues sí, Neil Patrick Harris tiene su propia serie de libros que incluye, por supuesto, el concepto de magia. Perdón, de ilusionismo. Pero también magia. Y niños huérfanos y todas esas cosas que suelen tener este tipo de libros. En fin, ¿qué más os voy a contar que no os estéis ya imaginando?. Comprar

La guardiana perdida (2, Mystical) de Marta Álvarez y Laia López, ed. La Galera

Por supuesto también aquí tenemos aquellos ¡Más! como este ¡Más Mystical! Con el intento de afianzar estas magical girls juveniles creadas en España. Comprar

Si te preguntan, no me has visto (5, Desastre & Total) de Stephan Pastis, ed. RBA

Más DeSastre y más Total y más Stephan Pastis y qué bien que esta locura con disfraz de humor costumbrista continúe. Comprar

El primer vuelo de Kat (1, Supermask) de Pau Clúa Sarró y Lidia Fernández Abril, ed. RBA

Aquí lo más complicado ha sido encontrar en algún lado el nombre de los autores. En serio, si lo veis en una librería no dejéis de buscarlo. Mientras tanto, un grupo de superheroínas para un público infantil-pero-no-tanto con variedad de poderes y temas. ¡Cómo quejarse!. Comprar

Ola azul de Yoo Jun-Jae, ed. Libros del Zorro Rojo

Un libro sobre la guerra para hablar de la paz, con un caballo que destaca y un cuidado juego visual. Parece la clásica obra más enfocada a padres que a niños, pero precisamente el estilo y la forma de narrar la historia es lo que permite que sirva a unos y a otros. Comprar

Loco por los felinos de Owen Davey, ed. S.M.

Un divertido libro de ilustraciones -principalmente- usando como dato y base a los felinos y ofreciendo una buena cantidad de datos e imágenes sobre ellos. Para fanes, claro, pero es que con estas ilustraciones es sencillo serlo. Comprar

¿Dónde está el dragón? de Magela Ronda y Ana Gómez, ed. Beascoa

Un (enorme) libro de búsqueda a partir de cuentos clásicos que permite una reformulacion de estos y una oportunidad de juego de búsqueda por el otro. Y las ilustraciones merecen la pena también, claro. Comprar

¡Fergal echa humo! de Robert Starling, ed. Picarona

Más dragones, esta vez en una historia que busca ser humorística y distinta pero, sobre todo, busca ayudar a los lectores a controlar su temperamento. Entendiendo tanto lo que lo causa como lo que pasa cuando lo dejan arder. Y, entendiendo lo que ocurre después, aprender a evitar que se llegue. O, más posiblemente, que se repita. Comprar

La librería voladora de Franklin de Jen Campbell y Katie Harnett, ed. Blume

Un dragón y una niña abren una librería. Algo así podría ser el resumen y, con eso y con todo, se quedaría muy lejos. Lejos de las alabanzas merecidas para las ilustraciones, lejos de lo que realmente quiere decir esta historia de amistad y libros. Comprar

¡Hermanos! de Rocío Bonilla, ed. Algar

Rocío Bonilla nos ofrece dos maneras de leer un libro, o dos versiones de una historia. La de dos hermanos que sienten las tiranteces propias de su situación. Y que lo hacen ofreciendo cada una su versión de la historia. Estupendamente amenizada por el dominio del dibujo de la autora. Comprar

Canción para dormir a las fieras de Paula Carbonell y José Antonio Perona, ed. Jaguar

Libro para tranquilizar y mandar a la cama, que tampoco viene nada mal. Con ilustraciones a ratos conceptuales pero, sobre todo, con mucho humor. Que a veces es lo que hace falta para que se duerman los pequeños. Comprar

¡Nunca están contentos! de Mathieu Pierloot y Baptiste Amsallem, ed. La Casita Roja

Un niño que recibe un montón de regalos, una jocosa reflexión sobre lo que importa, lo que vale y lo que nos gusta. Y un pobre gato que parece estar en medio de todo esto. Quizá el más divertido de los libros infantiles de la semana. Sin duda uno de los más recomendables. Comprar

Hasta aquí las novedades de esta semana. Como veis un poco de todo y mucho para los más pequeños. La semana que entra será sencilla, y no habrá mucho movimiento. Supongo. Alguna novedad sí que llegará, claro: John Muir, Clara Campoamor, Harry Crews… Pero no será mucho y, por supuesto, será ya la semana próxima. Lo que haya de ella. Mientras tanto, y como todas las semanas… ¡Nos leemos!


Sigue Netflix con sus intentos para hacer una serie juvenil, Alexa & Katie (USA) es el último de su larga lista y toca una aproximación más Dinsey Channel. Una jovencita con leucemia y su mejor amiga, tratado todo como una sitcom multicámara. Y, bueno, eso. No hay demasiado que rascar, va para un público concreto y no creo que interese mucho fuera de ahí.

Hablando de nichos de interés, The CW acaba de estrenar su nueva webserie para The Feed. Animada, claro, porque es del Arrowverso/ Berlantiverso/ VersoaVerso. Se trata de Constantine: City of Demons (USA) y es algo así como la adaptación de una de las obras del personaje -uno de los arcos de Mike Carey, como idea más que como otra cosa- con un estido de animación noventero, que se ve que es lo que está de vuelta. En fin, eso, para fanes.

Estoy seguro de que habrá defensores de The Crossing (USA), pero a mí me ha dado mucho lo mismo. Es el tipo de historia que supongo que logrará una pequeña pero muy involucrada base de fanes. Y gente que la tendrá de fondo mientras hace otras cosas. Que probablemente es lo más sensato. En general, una de esas series de relleno con una excusa de más o menos ciencia ficción pero muy poco más que poder rascar. Y con un aire que sólo puedo definir como canadiense, teniendo en cuenta todo lo que parece traer aprendido de Travelers o Continuum. Aprendido, pero no mejorado. Qué le vamos a hacer.

El excéntrico asesor etc es aquí Alan Cumming que si bien no parece que vaya a tener la posibilidad de hacer un capítulo musical -una de las pocas quejas reales que se le puede poner a The Good Wife, por otro lado- sí que se encuentra con que la CBS le ha preparado una serie a medida. De entrada porque estamos en una de las primeras series de una generalista con protagonista no-hetero. Y, si no me falla la memoria, el primer protagonista principal en serlo en una serie no cómica. Sí, en 2018. ¡Lo avanzados que estamos, eh! Total, que Cumming ha logrado eso gracias a su propio poder. Y luego ya la serie en sí, Instinct (USA), nos trae a un profesor de universidad con un pasado que se reúne con la inevitable miembro de las fuerzas del orden para resolver crímenes. Y eso. Poco más en lo que a serie se refiere, que no es poco en lo que a representatividad va.

La BBC a ratos se acuerda de que es una cadena pública en sus series y crea cosas como esta Katy (UK), que presenta a una niña que tras un accidente pasa a tener que usar una silla de ruedas y cómo esa discapacidad funcional motora pasa a ser tanto una fuente de problemas en los que antes no había reparado como una realidad con la que tiene que aprender a convivir.

Seguro que a alguien se le ocurre algo bueno que decir de Krypton (USA). A mí me ha parecido tan genérica, tan antigua -no necesariamente rancia pero sí absolutamente desprovista de cualquier intención de hacer algo que no hayamos visto desde por lo menos los años noventa, quizá incluso antes-, en una palabra, tan genérica, que me pregunto si no hubiera sido mejor destinar el dinero de esta serie a realizar más películas originales de SyFy. Total.

Por un lado este O Mecanismo (O) (BR) es Netflix encargando a uno de sus directores que haga un más de lo mismo pero con otro país. Por otro lado, no puedo dejar de pensar que ir a elegir precisamente el Caso Lava Jato como inspiración es la típica historia de una multinacional americana que si puede hacer dinero promoviendo una visión negativa de sus enemigos a la vez que obvia los pequeños problemillas de sus aliados, pues mira, puestos a vender una narrativa siempre quedará hueco para una ración extra de propaganda.

Encontrarse con Pilgrimage: The Road to Santiago (UK), un docu-reality en el que un grupo de famosetes británicos hacen juntos el Camino de Santiago mientras reflexionan sobre lo divino y lo humano y muestran las distintas facetas del mismo es preguntarse… ¿Cómo no se le ha ocurrido a ninguna cadena española?

Sobreponerse a los cambios no es fácil pero Sando (AU) ha acabado haciéndose aunque tuvieran que buscar nueva actriz principal. A partir de ahí, una comedia de reconexión y exceso, interesante dentro de una receta quizá no tan conocida pero desde luego no tan lejana. Gracias, sobre todo, a pasar a una mujer un papel tradicionalmente masculino.

Terminamos la semana con Station 19 (USA), una serie con bomberos tan poco original -por mucho Shondaland que la haga- que uno no acaba de sobreponerse a que tenga un nombre que no es directamente el genérico que ha venido años arrastrando. En fin, mucho más cercano a ese Grey que permite que salga de alguno de los últimos productos y, desde luego, más cercana a la franquicia de Chicago que a la reciente 9-1-1.


¡Libros que Llegan! Ayọ̀bámi Adébáyọ̀, «La torre», Ngũgĩ wa Thiong’o y más

Pues tal y como anticipábamos la semana pasada nos ha quedado de lo más apañado el asunto. Una semana con mucho libro de editoriales pequeñas y medianas, mucha sorpresa, mucha propuesta interesante y mucho título de interés. El tipo de semana que hace que valga la pena seguir las novedades. Así que no os entretengo más, vamos ya decir…

¡Que entre la pila!

Quédate conmigo de Ayọ̀bámi Adébáyọ̀, ed. Gatopardo
Es curioso cómo a veces se parecen las cosas más distintas. Porque para mí resulta imposible no hablar de esta novela sobre los problemas y desgracias de una mujer que no logra quedarse embarazada en la Kenia de los años ’80 y no recordar Yerma. Pero lo interesante son, precisamente, esas diferencias que dan nuevo interés a una historia como esta. Comprar.

En la casa del intérprete de Ngũgĩ wa Thiong’o, ed. Rayo Verde

Segundo volumen de las memorias de Ngũgĩ wa Thiong’o centrada esta vez en otros dos momentos fundamentales para él: La entrada en el instituto con el acceso al conocimiento y la cultura que ello supone y el ambiente social y político de la represión inglesa en Nigeria. Un momento que habla en ambas direcciones y expone el inicio de lo que sería una extensísima relación con el pensamiento y el colonialismo. Comprar.

La torre de Daniel O’Malley, ed. Nocturna

Una historia de organización secreta con elementos fantásticos y mucho humor que reúne tantas referencias notables que es imposible no lanzarse a su lectura. Al fin y al cabo la posibilidad de muchas locas aventuras con una agente amnésica que tiene que lidiar no sólo con los trabajos sino, además, con la posibilidad de un topo en la organización, parece el tipo de idea pensada para convencerme de darle una oportunidad. Aunque sea sólo por ver si está al altura de sus críticas. Comprar.

El coleccionista de libros de Alice Thompson, ed. Siruela

¡Viva la novela gótica! Como esta, localizada temporalmente en el periodo eduardiano, en la que una mujer con una vida apacible va viendo desmoronarse su vida por el extraño influjo de un libro de cuentos de hadas que podría volverla loca… o quizá es que sí que guarda algún extraño secreto más. Y es que si alguien manifiesta querer seguir la tradición de Angela Carter y Daphne du Maurier conviene prestarle alguna atención. Comprar.

La posada Jamaica de Daphne du Maurier, ed. Alba

Hablando de du Maurier, seguimos con su gran recuperación de este año con una de sus obras más góticas en las que los sucesos son casi tan importantes como los misterios. Y eso que tenemos de todo, desde párrocos albinos a grupos de ladrones y merodeadores, una posada misteriosa e incluso referencias drúidicas. Y si sólo te suena porque fue adaptada por Hitchcock que sepas que se tomó las libertades -sobre todo las religiosas- que consideró oportunas. Así que si hay interés por el material original… aquí está. Comprar.

La espada de bambú de Shuhei Fujisawa, ed. Quaterni

Las magníficas historias de samuráis de Fujisawa, toda una institución en la novela histórica japonesa, llegan a España gracias a Quaterni en una selección que incluye la que puede ser la más conocida de sus historias (de nuevo, gracias al cine, esta vez reconvertida en El ocaso del samurái) así que… bueno… otra oportunidad que agradecer. Comprar.

Matriarcadia de Charlotte Perkins Gilman, ed. Akal

Nueva recuperación de una utopía feminista, esta vez de Charlotte Perkins Gilman, escritora de inicios del Siglo XX que es sobradamente conocida por El papel de pared amarillo. Así que esta obra (conocida también en español como Dellas) vuelve a estar por fin disponible para nostros. Comprar.

La fiebre del heno de Stanisław Lem, ed. Impedimenta

Otra afortunada recuperación, la de esta obra que reúne en sí elementos policíacos además de fantásticos, ya desde el detective -un astronauta- la declaración de intenciones parece clara. Y, a partir de ahí, está el divertimento preparado. Comprar.

Vértigo de Joanna Walsh, ed. Periférica

Una colección de relatos que se centra en ese abismo bajo la imagen de lo cotidiano. Historias protagonizadas por mujeres en situaciones a la vez muy plausibles, casi costumbristas, y muy terribles. Comprar.

En el mar de Toine Heijmans, ed. Acantilado

Una historia clásica de navegación problemática usada, además, para reforzar la idea de que es la propia vida, o una de sus formas de replicarla, a través del viaje de un padre y su hija. Comprar.

La mujer del pelo rojo de Orhan Pamuk, ed. Literatura Random House

Una historia de crecimiento y adultez con parricidio de por medio, Estambul al fondo y los años ’80 como punto de partida. También con un trasfondo mitológico para la misma, que estas cosas hay que hacerlas a tope cuando eres Premio Nobel. Comprar.

– El astrólogo y la judía una selección de Justine Pédeflous, ed. La biblioteca del laberinto

La estudiosa Justine Pédeflous nos trae una colección de cuentos y sátiras contextualizados con artículos y extensas explicaciones que permiten no sólo ver la creación de fantástico en la segunda mitad del S XIX en España, también su dimensión entre lo religioso y lo filosófico. Una alegría, vaya. Comprar.

El hundimiento del muelle de Mark Haddon, ed. MalPaso

Teníamos algo perdido el rastro de Haddon y por aquí reaparece, con un libro esta vez de relatos. Que así podemos echarle un vistazo a algo distinto, aunque no tan lejano a aquella obra que le dio la fama. Comprar.

Agentes de Dreamland de Caitlín R. Kiernan, ed. Alianza

Una secta extraña, una investigación, una sonda en contacto aparente con el exterior, una mujer que parece estar fuera del mismo tiempo y, en fin, todas esas cosas que como mejor funcionan es en un listado… O en un entorno que más allá de la ciencia ficción reclama los terrores cósmicos. Comprar.

El fin de la muerte de Cixin Liu, ed. Ediciones B

El fin de fiesta de aquello de Los Tres Cuerpos. No digáis que no os aviso de cuando salen estas cosas. Comprar.

Biblioteca bizarra de Eduardo Halfon, ed. Jekyll & Jill

El guatemalteco Halfón va abriéndose paso poco a poco en España. Y quizá esta obra, un recopilatorio de relatos, una buena manera de conocerle, algo más directa que sus novelas pero igualmente medida en sus expresiones. Y todo lo que favorezca conocerlo siempre vendrá bien, claro. Comprar.

Democracy Now! de Amy Goodman et Al., ed. Hoja de Lata

Reunión de texto e historias que han sido tratados por Democracy Now!, el informativo fuera de las corporaciones, que ofrece la posibilidad de echar un ojo a esas narraciones en el margen izquierdo estadounidense. Es decir, a la izquierda de los demócratas -la entrevista que le hizo en 2000 a Bill Clinton le quitaría las ganas al resto de presidentes- pero que tiene a Ralph Nader de manera recurrente. No es que vaya a decir que Es lo que es porque ya supongo que os lo estáis imaginando vosotros. Comprar.

Monstruos y lógica de Gilbert K. Chesterton, ed. Espuela de Plata

Dicen que esta recopilación de ensayos es inédita. Cosa que me complacería mucho porque, aunque parezca que el saco de Chesterton no tiene límite, siempre es bueno que aparezca algo nuevo suyo. ¿Que si hay un tema, una intención o un algo común? Pues el sitio en el que se publicaron y que son inéditos suyos, que parece que quizá no estuviera claro. Comprar.

El libro de la serpiente de Alan Moore, ed. La Felguera

Dentro de las cosas de Alan Moore -del que siempre parece que queda una cosa por adaptar- . no viene nada mal tener sus escritos ‘mágicos‘ a mano. Así que venga, alegría y profusión de ilustraciones, la marca de la casa. Comprar.

La lotería de Shirley Jackson con ilustraciones de Miles Hyman, ed. Nórdica
El mejor relato de Shirley Jackson adaptado en un formato similar al cómic que… bueno… es una adaptación ilustrada. Pero, la verdad, podría haber aportado alguna cosa más, u ofrecido una vuelta en la forma de narrar o en el estilo utilizado que aquí es casi foto-realista. Pero bueno, algo de Jackson, eso no está mal. Comprar.

Mi abuelo de Marta Altés, ed. Blackie Books

Homenaje a los abuelos en un estilo y tamaño pequeño y casi delicado, el tipo de historia conmovedora que parece pensada par obsequiárselos y que compartan el arte de Marta Altés. Comprar.

Hasta aquí. Como veis mucho, bueno y variado esta semana. Va a ser difícil que lo supere la semana próxima, incluso aunque tengamos la nueva obrita breve de Chimamanda Ngozi Adichie, más Rumpole de John Mortimer, los rescates de Haruo Sato o Molly Thynne, otra novedad de Ishmael Reed, los cuentos góticos de Emilia Pardo Bazán, más historias de los Cazalet y el repaso al Heavy de Andrew O’Neill, además de las sorpresas que podamos recibir. Pero eso será, como siempre, lo que llegue durante la próxima semana. Hasta entonces centrémonos en aprovechar los buenos frutos de esta y, como todas las semanas, ya sabéis… ¡Nos leemos!