Es una lástima que Angie Tribeca (USA) haya sido la elección de la TBS para intentar ofrecer un cambio de imagen. Porque, sí, ofrece un cambio con respecto a lo que solían ser sus comedias, pero el resultado dice más Queremos ser Adult Swim que Queremos hacer comedias novedosas. No es que esta Angie Tribeca sea mala, es solo que… no ofrece más novedad que lo poco habitual de este tipo de parodias de humor absurdo y múltiples chistes por minuto. Que no sería algo malo si hubiera salido no ya con la siempre enorme SuperAgente 86 o con el Police squad original con la que más le vale no intentarse comparar, sino, incluso, con las últimas aproximaciones que entran más o menos directamente en ese espacio que han ido apareciendo en los últimos años: Eagleheart, InSecurity, NTSF:SD:SUV::, A touch of Cloth o Top Copper son series emitidas en el último lustro que -en distintos grados- tiran en parte o totalmente de este tipo de humor. Y, lo que es peor: Les sale mejor. Les sale mejor porque Eagleheart o NTSF:SD:SUV:: son más cortas y su brevedad permite salvar los fallos, mejor porque InSecurity o Top Copper saben mezclar varios tipos de humor, mejor porque A touch of Cloth se preocupa más por el guión. Podemos no comprarla con la surrealista Danger 5, con la excesiva Bullet in the face, con tantas otras obras comedias con fuerzas del orden como han estado haciendo. Así que el resultado es todo eso: largo, repetitivo, falto de una auténtica trama vertebradora. Podía haber sido una buena serie para un cambio de imagen, en su lugar es una cosa correcta, llena de cameos, y que dice más del trabajo cansado de los responsables que de que la cadena quiera traernos algo nuevo.
Hablando de lo cuál:
Baskets (USA), otra serie que está… bien. Sin más. Hasta el punto de que llega a ser predecible el intento que
Zach Galifianakis va a realizar de mezclar comedia con ese estilo popularizado por
Louis CK estos últimos años pero mezclado con el humor ‘bobo’ que ha defendido siempre. El resultado es agradable de ver, muestra un aprecio real por sus personajes y -supongo- tiene todos los números para poder crecer hacia una serie mucho más completa y compleja. Pero eso será más allá de este piloto que es, simplemente, una buena comedia.
Oh, what The Circus (USA)
! Oh, what a show! Pero esta vez en lugar de en Argentina están en USA porque
Showtime ha decidido montar un programa entre el documental y el humor -aunque no al estilo de los falsos noticiarios- en los que se examina la actualidad política/eleccionera. El resultado se resiente precisamente por esa indecisión entre lo uno y lo otro, pero acaba valiendo más por la perspectiva interna que en ocasiones logra proporcionar.
Por contra la otra novedad de
ShowTime es más bien ridícula,
Dark Net (USA) prometía -a saber- mirar el lado más oscuro de la red y demuestra que puede hacer un reality tirando de Google. Historias de conductas fuera de lo normativo y poco más.
Es difícil saber si en
DC’ Legends of Tomorrow (USA) hay un plan o solo la decisión de apilar superhéroes a ver qué ocurre. Algunos personajes ya conocidos funcionan –
Caity Lotz como
White Canary,
Wentworth Miller como
Captain Cold– y otros nuevos parecen aprovechar la oportunidad –
Arthur Darvill, estupendo como siempre, ofreciendo su versión de viajero temporal con
Rip Hunter– mientras que a otros o no parecen darles oportunidad de lucirse –
Brandon Routh, el pobre
Victor Gerber– entre tantísima gente o, directamente, en lo poco que hacen parecen sobrar como los pobres
Hawkwoman y (especialmente)
Hawkman. Como esto parece pensado en estilo miniserie -o eso nos han dicho- esperemos que este desbarajuste sea solo la presentación del piloto, o podemos ir olvidándonos de una serie antológica superheróica en condiciones.
Por extraño que parezca también de
Stan Lee se estrenaba serie esta semana. Y es inglesa. Y es más policíaca que superhéroica -buenos, más
thriller-. Su nombre es
Lucky Man (UK) y está protagonizada por el siempre solvente
James Nesbitt, esta vez como un policía no muy limpio debido entre otras cosas a una adicción al juego que se ve envuelto en un asunto poco habitual. Y con eso logra un punto de partida aceptable y poco más, que aún quedan capítulos y -es un suponer- algo más de trama por armar. De nuevo, una serie que está bien.
Será que las series de época no son lo mío, o que las series de época con médicos no me llaman la atención, o quizá un problema con el reparto. Porque en
Mercy Street (USA) se nota el dinero invertido por la
PBS para intentar rentabilizar una inversión para lograr una serie a la inglesa -hasta el punto de que solo la publicidad y el montarlo alrededor de su Guerra Civil me convencen de que no ha habido coproducción- pero me temo que cada vez que veo a
Josh Radnor me encuentro como si fuera un flashback. Por lo demás, supongo que si te gusta algunas de las anteriores no deberías tener problema para engancharte. Imagino.
Terminamos con la particularidad más grande de la semana, la australiana
The Wizards of Aus (AU) que es una especie de comedia o algo así en la que gente de una dimensión paralela de fantasía -heroica sobre todo, pero no solo- trata de huir a nuestra dimensión. Una comedia con muchos efectos especiales y éxito desigual -a ratos parece un
sketch recurrente antes que una serie con trama- pero que al menos intenta eso tan poco habitual de probar algo nuevo.
∞