¡Pilotos Deathmatch! The Aliens, Rachel Dratch’s Late Night Snack, Underground y más

Empezar por The Aliens (UK) no es mala forma de hacerlo. Al fin y al cabo la serie intenta recuperar el estilo de Misfits -algo que es tan evidente que sospecho que os lo contará cualquiera que hable de ella- pero que se resiente de tres cosas: Ni Fintan Ryan es Howard Overman, ni su reparto tiene la misma brillantez  punto de partida logra alcanzar al de los otros. Pero hablemos primero de la serie: Aquí tenemos a unos alienígenas que llegaron a la tierra hace décadas pero que han sido mantenidos en una suerte de reserva. lamentablemente no hay dinero para ninguna consideración estética así que no tienen ni una cabeza calva con manchas marrones para disfrazarles, son tan humanos en apariencia como cualquiera. No solo eso, también vienen en todo tipo de razas y orientaciones. Y lo único que sabemos en este capítulo es que parecen tener un oído interno distinto -pero no se nos explica si les sirve de algo- y que su pelo se puede convertir en droga. Poco más. De modo que no hay una gran diferencia y las metáforas de ‘humanos discriminando a otros humanos’ son tan obvias que casi dan un poco de pena extra. En cuanto al reparto, Michael Socha hace lo que puede como protagonista, intentando mostrar ese encanto inglés que se le presupone, pero me temo que a este veterano de This is England le pasa como cuando entró a Being Human a ocupar el puesto de hombre lobo que Russell Tovey estaba por dejar vacío, lo que en Tovey -o en Robert Sheehan, Lauren Socha, Iwan Rheon… para el caso – fluía natural aquí parece interpretado. Por suerte anda por ahí Jim Howick -aprovechando todo lo que ya demostró en Horrible Histories- para rellenar con algo de humor y oficio quedando como el actor más interesante, y también Michaela Coel logrando darle trasfondo a su personaje. No hay una capacidad para las dos a la vez, pero tendremos que conformarnos con esto. Porque, como decía al principio, está demasiado empeñada en ser algo como para que no quede muy claro que no lo es. Y es una pena porque lo que sí es, la parte de acción, las tramas con todo ese humor inglés, funcionan razonablemente bien. He ahí el problema de las comparaciones.

Si en la anterior son malas las comparaciones en Damien (USA) hacerlo es arriesgarse a tener que explicar por qué has perdido el tiempo viendo algo que ha entendido el concepto de horror de la manera incorrecta. La idea no debería ser hacer una serie horrible sino hacerla que causara horror. Algo que, además, hemos visto en los últimos meses que no depende únicamente del dinero, South of hell logró un resultado mucho mejor -y es muy recomendable- con una fracción de lo que aquí se ha utilizado. Así que si vuestra idea del terror es aburrir a una oveja, entonces sí. De lo contrario… llevamos dos series seguidas -puag, Slasher, argh- fracasando estrepitosamente. A ver si para la próxima…

Cuando una serie se termina otra empieza, o algo así debieron pensar en ITV cuando dieron luz verde a Doctor Thorne (UK) Que no es que esté sugiriendo yo que esto sea una maniobra para continuar el éxito de Downton Abbey en lugar de una oportunidad de celebrar el Ciclo de Barsetshire de Anthony Trollope. Que va. Pero eso si os apetece una historia de amor con el protagonista siendo el consejero -o algo- en mitad de un ambiente de época y sin entrar a valorar que hayan decidido ponerse con la tercera novela del ciclo… bueno, pues eso, imagino que os gustará. Yo es que soy más de la parte gótica que de la moral, qué le vamos a hacer.

Intento encontrar el sentido que tiene haberle dado el OK a Flaked (USA) y no lo veo. Sí, está Will Arnett. Pero es que ni siquiera es una mala serie, es una serie mediocre, aburrida para una comedia y poco interesante para un drama. Quizá sirva para acompañar el tedio, no hay mucho más que pueda decir en su favor.

Ay. Of kings and prophets (USA). Ay. Otro desastre más, otro ejemplo de querer y no poder por no entender exactamente qué es lo que se busca, juegodetronizar La Biblia podría funcionar si  lo pones tal cuál -y aguantas la avalancha de quejas- pero este especie de follón de colorín que se han montado… acaba dejando la sensación de pobreza de ideas y sosez  que solo puedo equiparar a ir a por pan y traer gachas.

Solo de pensar en comentar Netflix Presents: The Characters (USA) me da dolor de cabeza. Porque no hay forma de hacerlo de forma justa. La idea es que este programa de sketches está en cada capítulo escrito y protagonizado por un cómico que sirve también de reparto en otros programas. Sí, suena a lío, pero lo es más porque cada uno de ellos se centra en un actor y sus capacidades como intérprete y guionista. Imaginad lo que puede variar de uno a otro. Así que, habiendo visto solo un par, casi mejor os doy la lista y decidís si alguno os interesa: Lauren Lapkus, John Early, Henry Zebrowski, Kate Berlant, Natasha Rothwell, Paul W. Downs, Tim Robinson y Dr Brown. No, no recomiendo ninguno especialmente. Tampoco os diré que evitéis ninguno en concreto. Es vuestra vida.

Hablando de frankencosasRachel Dratch’s Late Night Snack (USA) reúne todo lo que puede de manera casi literal: sketches, animaciones, vídeos musicales, todo tipo de piezas cortas de humor. Por supuesto eso significa que la calidad -media en el peor de los casos, reconozcámoselo- varía y también que da una importante sensación de revoltijo. Pero si es lo peor que puedo decir de ello es que no está tan mal.

Terminamos la semana con Underground (USA), que podría parece un nuevo intento de hacer series de esclavos pero que acaba teniendo más de pseudo-thriller que de Vamos a contaros otra vez Raices. Un grupo de esclavos a la fuga y varios tipos de señores en su camino cubriendo todos los tópicos, desde el malvado dueño de plantación al caritativo blanco colaborador, eso y las tramas románticas, y ejercicios de violencia varios -si os gustan los castigos y las deformaciones podéis haber encontrado vuestra serie- que logra sobrevivir sospecho que gracias al director. Ya veremos cómo tira y si es capaz de mantener el ritmo. Pero con lo que ha sido esta semana casi se agradece.