No tengo claro qué ha pasado esta semana para tener tanta novedad, supongo que por ser la primera. Pero aquí estamos. De entrada con la nueva versión de las Amazing Stories (USA). Un intento.. bueno… intento. A rato rezuma esa dulcificación Amblin que también separaba las originales de lo que sus competidoras hacían. Así que no creo que sea tanto un fallo como algo buscado. Y, dentro de eso y viendo el resto de revivals os diré que está en la media. Otra cosa es cómo de bueno podemos considerar eso.
Me temo que
Breeders (USA) me apetecía que me gustara mucho más de lo que ha acabado gustándome. Le tengo aprecio a
Freeman y sus capacidades cómicas, pero estamos aquí otra vez en lo mismo, un par de ideas bastante explotadas ya que se supone van a sobrevivir más gracias al carisma de los protagonistas que a cualquier nueva aportación. Y ahí es donde está el problema, que puede que no sea una serie mala pero, desde luego, no pasa de relleno.
Hay veces en las que uno no deja de encontrar una pauta, obras que a ratos tienen cosas buenas y otros ratos tienen cosas malas pero que, sobre todo, te suena que detrás hay alguien a quien ya conoces y le has visto hacer estos giros de calidad. En el caso de
DAVE (USA), une el siempre aburrido
Señor veinteañero con una vida de mierda con el
Porque está convencido que va a ser un gran rapero. La mezcla a veces funciona, a veces no, pero está claro que hay alguien detrás con tablas pero no necesariamente con buenas ideas. Y, claro, miras y se trata de
Jeff Schaffer. Ahí es cuando te acuerdas de
Eurotrip o de
The League y te cuadra todo. Porque a esta serie le pasa exactamente lo mismo. Así que supongo que dependerán tus ganas de verlo de lo que estés dispuesto a asumir lo malo a favor de lo bueno.
También en
Dispatches From Elsewhere (USA) se entiende mejor lo que nos ofrece cuando pensamos que es una creación del propio Segel. A partir de ahí ese ambiente casi onírico y ese buenrollismo, una visión que intenta ser confortante y amable, superando en mucho el origen del que parte, una suerte de
Perdidos salido de un documental sobre un juego de VR. Porque aquí lo que los misterios hacen no es crear duda o tensión sino mostrar lo maravilloso del mundo y sus posibilidades secretas aún por descubrir. Que también está bien eso de apostar por el optimismo de alguna vez.
Vamos con una de policías diferentes que forman pareja, porque
McDonald & Dodds (UK) juega a esa idea de opuestos llevándolo casi hasta el límite. En el fondo hay un
whodunnit con fondo inglés y trasfondo humorísitico, porque aquí la inspectora abrasiva y determinada no es más importante que el blanquísimo, retraído y casi retirado ya compañero. A ratos parece una competición por lograr la serie más británica del mundo, solo les falta establecer un protectorado, pero eso no significa que sean menos magníficos en lo que están haciendo.
Lo mejor que puedo decir de
Noughts + Crosses (UK) es que les ha quedado muy bonito. Partiendo de una serie de novelas juveniles en las que una versión alternativa de África conquistó Europa estableciendo un sistema colonial y en la actualidad la raza blanca está subordinada a la negra hasta. Pues bueno. Y ahora resulta que hay una pareja interracial. En fin. Total que eso, la crítica esperable, la forma de organizar historias y… bueno, yo qué sé. Entiendo que esto tendrá su público pero entre lo obvio de la crítica y lo poco que me interesaban las partes políticas o románticas me temo que estoy muy lejos de ser su público. Aunque les ha quedado muy bonito, eso desde luego.
No tengo muy claro cómo ha acabado
Sandylands (UK) haciéndose, porque si se hace el repaso sobre el papel parece claro que es algo así como un drama -una mujer vuelve a su pueblo cuando su padre se da por desaparecido- o un thriller -resulta que la desaparición no está tan clara- pero según te pones a verlo notas que el tono es cómico y al final casi parece más una sitcom que cualquier otra de las múltiples posibilidades. Una mezcla de lo más peculiar que tiene la suerte de un reparto entregado para intentar tirar de ella. Al final la imperfección que la rodea es casi lo que más ayuda a que funcione tanto batiburrillo.
A veces uno se pregunta si nadie ve las cosas antes de autorizarlas. Partiendo de la base de que parece buena idea hacer una serie sobre la gente que queda fuera del sistema, especialmente de los que acaban siendo metidos dentro de la detención por irregularidades en emigración. Pero, claro, de eso a decidir que la cara de Stateless (AU) sea Yvonne Strahovski -por mucho basado en hechos reales que se use para justificarlo- parece que hay unos pocos pasos. Convertirla en una azafata que… bueno, mejor no me extiendo, pero con muy buenas intenciones acabamos en un pastelón de malas ideas mal realizadas.
No tengo muy claro qué pretendían en
The Trouble with Maggie Cole (UK), supongo que exponer los peligros de hablar demasiado, quizá montar un drama rural con un catalizador distinto del habitual… puede ser cualquier cosa, pero el resultado es irregular en el mejor de los casos y ni el reparto -al menos el que intenta hacer algo- logra salvarlo. En fin, al menos hay detrás buenas intenciones.
La nueva serie de
Lena Waithe para
BET podría haberse quedado en una sencilla historia de varias mujeres jóvenes encontrando su destino y todo aquello, por suerte
Twenties (USA) logra ir más allá sobre todo por
Jonica T. Gibbs haciendo un papel muy claramente inspirada en su propia vida. Y ahí es donde está lo bueno, en la mezcla de ellas dos. El resto… bueno… algunas ideas son interesantes, otras parecen impuestas por la cadena, pero lo importante es que tiene espacio para crecer. Así que habrá que ver por donde sigue.