¡Libros que Salen! Hendrix, «Donde viven las damas salvajes», Hannaham y más

¡Que entre la pila!

Donde viven las damas salvajes de Aoko Matsuda, ed. Quaterni

Un recopilatorio que reinventa historias clásicas japonesas de yōkais, con todo tipo de criaturas, fantasmas, seres que van a cruzar su vida con la de los humanos que están a su alrededor y que van a transformarla, no siempre para mal. Porque es mucho lo que dan de si en su faceta clásica y más aún en estas reinterpretaciones modernas que Aoko Matsuda nos ofrece.

El exorcismo de mi mejor amiga de Grady Hendrix, ed. Minotauro

Pues aquí tenemos otra novela de terror (más o menos) de Grady Hendrix, con un componente claro del pasado -que se ve desde la portada- y con, como siempre, un original punto de partida.

Delicious Food de James Hannaham, ed. La Fuga

La editorial masculina La Fuga nos ofrece una mirada al sur estadounidense, a las nuevas formas de esclavismo que han ido surgiendo. Con una manera particular y, sobre todo, retorcida de mostrárnoslo.

La primera detective de Andrew Forrester, ed. Siruela

Siete historias, la primera de las cuales se publicaron en 1864, década y pico antes de la aparición de Sherlock Holmes, sobre una detective, Miss Gladden, en teoría la primera mujer detective profesional de la literatura. Por supuesto estamos hablando de una obra de hace casi dos siglos, mucho antes de que pudiera haber mujeres policías. Así que aunque fuera solo por su carácter pionero es un título interesante.

El vigilante del umbral de John Buchan, ed. Diábolo y otras historias escocesas de terror

¡Historias clásicas de terror escocesas! De John Buchan, mucho más conocido por Los 39 escalones, pero no por ello menos capaz para las atmósferas turbias y el momento inquietante, historias en las que los mismos fantasmas son tan intangibles como era de esperar.

Y no quedó ninguno de Agatha Christie, ed. Espasa

Sep. Otra vez. A ver si esta dura. Ya sabéis a qué me refiero.

Luz Virtual (1, Trilogía del Puente) de William Gibson, ed. Minotauro

Pues sí, Gibson tiene más obras que la trilogía de siempre, y aquí está Minotauro para ir recuperándolas.

¿Qué hacer, maricón? de VV.AA., ed. Levanta Fuego

Pues en Levanta Fuego se han animado a sacar una serie de ¿publicaciones aperiódicas? monográficas que el colectivo Rojo Arcoíris usará para la reflexión y reivindicación desde un queerismo de izquierdas. Y este es el primer número con ese título masculino singular.

Ensayo de la vida real de Alexa Paulette, ed. Liana

¡Nuevo cómic de Liana! Propuestas siempre interesantes como esta en la que una mujer trans cuenta todo el proceso que la llevó a conocerse y aceptarse frente a la formar en la que la sociedad tiene de presionar en contra.

¡Salvemos la Magic-Con! (2, Valle Kazaam) de María Rubio y Bea Tormo, ed. Destino

Pues sí, tenemos ya segundo número de esta nueva serie de novelas infantiles. Está bien cómo se han ido logrando crear toda una serie de obras con autores españoles, incluso teniendo en cuenta que la mayoría están llegando en formato de serie.

¡Hola, árboles! de Bailey Bezuidenhout, ed. Siruela

Un libro ilustrado -con imágenes encantadoras- sobre los árboles. Una obra didáctica pero también sobre el amor a la naturaleza que nos ayuda a conectar con la importancia y diversidad forestal.

Nos leemos.


El manga jevirrolero Bastard!! – Heavy Metal, Dark Fantasy (USA) (que podríamos traducir libremente como Bastard!! Viento negro, fuego y acero) ha sido bastante popular pero muy irregular en su publicación siempre. Y en los noventa tuvo varios OVAs que aquí parecen homenajear haciendo que la serie parezca incluso más antigua que los OVAs. No he sido capaz de entender esta serie a lo largo de las décadas, así que ahora -que parece su propia parodia- no puedo más que encontrarla una reliquia… que sigo sin entender. Pero bueno, supongo que habrá gente que la estuviera esperando o algo. Yo qué sé, cada día entiendo menos.

Supongo que la mejor palabra para hablar de Baymax! (USA) estaría entre cordial y conmovedora. Porque esta serie -una nueva- que se centra en el robot enfermero hace precisamente eso, llevarlo al lado de los cuidados. Cuidados médicos también -y sin que nadie se asuste, así que imagino que son unos USA con sanidad pública, reforzando la idea de fantástico por encima de los robots- pero sobre todo esa desconexión entre las cosas que nuestro protagonista hace por su separación de las motivaciones humanas y de las decisiones médicas. Una obra encantadora, distinta de Doctora Juguetes y, sin embargo, capaz de mostrarnos que hay más de una manera de hacer una serie de médicos para el público infantil.

Tengo la sensación de que a los estadounidenses lo que más les gusta es el fascismo, así que este The Terminal List (USA) les debería de encantar. Porque desde el punto de partida al desarrollo, pasando por los arquetipos, estamos ante un estilo de derechas a calzón quitado que debería darles aunque fuera un poco de apuro. No se trata de que haya asuntos más o menos discutibles desde un punto de vista ideológico como podría pasar con Reacher o El Abogado del Lincoln, dos series por lo demás tan interesantes como recomendables, aquí hay dos tazas de ideología y el resto de aburrimiento. Y, creedme, ese es MUCHO aburrimiento.

Es una pena que cuando se intenta algo con una cierta ambición no salga, pero al menos se ha intentado. Algo así resumiría mi opinión sobre The Twelve (AU), una serie/miniserie que intenta darle una vuelta al concepto de drama judicial pero que lo hace intentando abarcar demasiado. Con las vidas del jurado por un lado, con el caso central por otro, y con las implicaciones de dicho caso en un tercero. Con, además, reflexiones y revisiones de distintos casos y sucesos judiciales australianos como fuente de inspiración, lo que añade una capa extra que, claro, le pesa también. Al final son tantas las ideas embutidas que ninguna acaba realmente de funcionar porque parece que se va diluyendo frente a la siguiente historia o decisión de la trama. Y eso – Precisamente eso- es la lástima, porque quizá si se hubiera sabido conjugar hubiera sido una idea nueva. Pero me temo que nos quedamos, otra vez, con las ganas.

Hay días en los que parece que las cosas de ciber-seguridad se hacen con intención de sketch. Pasaba con CSI: Cyber, pasaba con SCORPIO y sabe dios que no hay más que dedicarle un rato a The Undeclared War (UK) para encontrarse con todos los problemas y alguno más. Sobre todo si deciden meter una trama que parece sacada de una película catastrófica de tarde… o de la parodia de un programa de sketches inglés de estas películas. En general habría sido más fácil,  y probablemente también mejor.

Imaginad que alguien quisiera hacer The Good Doctor pero en otro lado, quizá en el mundo judicial. Más aún, decide que puestos a fusionar podría hacer que se pareciera más a Ally McBeal. Pues bien, ya sabéis lo que esperar de Yisanghan Byeonhosa Wooyoungwoo (O) (CS), que pone todo esto por encima de un esqueleto más típico de serie surcoreana. Así que… Bueno… Está bien, es agradable de ver. Supongo que tampoco vamos a pedir mucho más.