Por lo visto las mascotas -o lo que sean- de Line tienen a seguidores esperando sus historias. Yo qué sé. Lo que sí puedo contar es que en Netflix les han dado un hueco como Brown and Friends (USA) para contar sus historias animadas y mudas -de aquella manera, pero mudas- que ofrecen pequeños cortos con esas aventuras con un punto de humor y otro de giros en los que no dejan claro para qué edad van dirigidos. Probablemente porque así a cada edad le puede ir lo suyo. Pero bueno, supongo que lo que más importa es que son monos.

¿Existe el Isekai brasileño? No os preocupéis, que aunque O Cangaceiro do Futuro (O) (BR) pueda llegar a parecerlo lo último de Netflix en realidad está más dentro de Un yanqui en la corte del rey Arturo que de John Carter.  Un… vamos a decir desdichado viaja hasta el pasado del golpe que le dan. Allí es confundido con un bandolero famoso, un cangaceiro que lo llaman ellos, uno de los más famosos de ellos: Lampião. (Que sospecho que lo mismo os suena más su pareja, María Bonita, pero vaya) . A partir de ahí, igual que antes, se supone que hay momentos cómicos por este pobre hombre, la situación y etc. A mí me ha costado incluso terminar el capítulo porque la parte en nuestro mundo, la manía de mostrar miseria y degradación y todo ese gusto por el ‘chunguismo‘ -que ni de lejos llega al nivel máximo habitual de cosas como Cerdita, digamos- no me ha hecho gracia nunca. Pero bueno, al menos hay algo de historia que se puede aprovechar o algo, supongo. Porque vaya tela.

Adaptación de, por lo que veo, un manga esta vez, Gannibal (O)(JP) logra mantener un aire a misterio entre el terror y el suspense, no es que resulte un principio realmente original (un policía caído en desgracia llega a un pequeño pueblecito de gente que parece excéntrica pero inofensiva, hasta que empiezan a suceder hechos extraños que, en realidad, están desde el mismo origen de su llegada. Unos mimbres con los que se puede hacer desde Hot Fuzz a Wicker Man) pero sí que se realiza con suficiente mano como para quedarte con ganas de saber por dónde van a tirar a continuación. Incluso aunque parezca que hay un problema de, mínimo, canibalismo que muy probablemente lleve a algún recoveco de paganismo porque estas cosas es como funcionan. Pero, oye, bien, que también hay veces en las que esto es lo que hace falta.

Esperaba una historia al uso en The Glory (O) (CS), quizá algo de venganza con mucha mirada y mucha cosa. Pero resulta que lo que me he encontrado es bastante más excesivo, no solo en la parte gore -que también, lo que sufre la protagonista es violencia física, incluso sexual, no es un ‘bullying’ de hablar mal a la gente, igual que lo suyo no es una venganza de hundir la empresa-, también en personajes e interpretaciones en los que uno podría ir pensando en Mirna Loy en Trece mujeres, pero se encuentra a Itatí Cantoral full Soraya Montenegro al grito de Maldita Lisiada. Y aún me sorprende que no sea un slasher directamente. Y eso que el piloto es poco menos de presentación y contexto. Si además los capítulos fueran un poco más cortos y tuvieran que meterle aún más caña a las mil cosas que pasan en cada uno sería ya lo que faltaba. En fin, ¡sorpresas hasta el final!

Llega ahora Disney con una nueva serie surcoreana para cerrar el año, no nos fuéramos a quedar sin ellas, se trata de Kajino (O) (CS) o Big Bet, tanto da, y nos presenta un magnate del juego -o un estafador del juego, es difícil saberlo sobre todo porque es difícil distinguir ambas cosas- metido en un asesinato misterioso que le amenaza como sospechoso. Así que tenemos otra de esas obras mitad organización criminal, algo de thriller y, como pasa a veces con los surcoreanos, con un intento de que el humor -cierto humor- y una mezcla entre seguridad en si mismos y sobradez les permita salir con bien. Y si lo hubieran conseguido quizá hubiera estado bien, pero lo cierto es que los saltos, la falta de una línea clara y, en general, lo poco interesante que es todo PESE a que haya una acusación por asesinato por medio, logra que los 45 minutos se vuelvan eternos. No creo que fuera este el ‘plomo’ del que hablaban, pero es el que nos han dado.

No sé cómo se las ha apañado Marie Antoinette (UK) pero he tenido que ir a mirar que esto no lo hubieran hecho antes. Y no, resulta que es una novedad. En el sentido de que lo acaban de estrenar, porque en el resto de sentidos está claro que saquea multitud de fuentes -la película de Coppola y la serie de The Great, fundamentalmente- para montar una obra que supongo que tendrá su público -especialmente el de las dos obras anteriores- pero que puedo asegurar que no soy yo. Qué le vamos a hacer.

No estoy yo como para darle mucho a esto, pero bueno, lo de ser el espectador, supongo. Porque en realidad Mayflies (UK) es una adaptación en dos capítulos -la más mini de las minis, ya sabéis- que la BBC ha hecho del título del mismo nombre que va sobre amistad, muerte y duelo. Supongo que si os apetece una buena llorera es toda una opción. Como decía, ahora mismo no, muchas gracias.

Genérico de misterio inglés con guarnición de telenovela australiana, la receta de Riptide (UK) es muy sencilla y funcional dentro de lo necesario. Es cierto que en algunos momentos se echa de menos una pausa dramática, cortinilla musical y mirada a cámara. Pero qué le vamos a hacer, esto es lo que es y bien que funciona así.

No acabo de entender este Treason (USA/UK) porque parece que juega a ser un thriller político y de espionaje inglés, pero lo hace de la manera más estadounidense posible. Con lo que ni funciona en un lado ni en el otro. La falsedad de lo que se nos muestra, el puro plástico de lo que nos ponen delante, hacen que echemos MUCHO de menos a Jed Mercurio. Es verdad que ha sido un año en el que hemos visto distintos intentos de acercarse al modelo como Trigger Point o The Control Room, pero me temo que este que nos ocupa es el peor intento precisamente porque se le nota que los americanos, con sus ideas americanas de cómo se hacen las cosas, están detrás de esto mientras algunos ingleses intentan mediar. En fin, sospecho que sería más entretenido el conocer cómo fue la producción de esta serie que estas historias que vemos en las que se chantajea a políticos con cosas que ya hemos visto que no pueden dar más lo mismo al público.

Los thrillers ingleses tienen una serie de temas y vueltas, hubiera jurado que este de Without Sin (UK) que ha estrenado ITVX lo hemos tenido no hace tanto al menos un par de veces. Una mujer que no ha superado la muerte de su hija, un hombre que asegura que es inocente. y cómo la duda devora a la primera mientras el segundo intenta recomponerse. Luego ya algo de investigación y esas cosas, pero está claro que el tema central son estos dos personajes, algo a lo que saca especial partido Vicky McClure para dar uno de esos recitales tan ingleses. Y el resumen es ese, es una buena obra pero nos conocemos casi todos los trucos que hay dentro de este modelo desombrero.

Cuando digo eso de «Está claro que no soy su público objetivo» nunca tengo muy claro si parece cosa mía o suya, pero tengo muy claro que la fantasía mas-o-menos épica es una de esas cosas que me inducen sopor y este The Witcher: Blood Origin (USA) me ha resultado especialmente soporífero. Ni los actores, ni la historia que me quieren contar, ni el que lleguen a aparecer hasta dos versiones de Jaskier / Joey Batey, me importan gran cosa. Lo positivo del piloto de la serie original ni se ve ni se encuentra. Supongo que en Netflix suficiente problema tienen con la serie madre como para no intentar arreglarlo por otro lado pero acaba sucediendo como con el resto de los spin-offs que hemos sufrido este año, desde lo de los anillos a lo de los dragones. Vivimos en un mundo en el que la puerta de entrada es la marca de la propiedad que hace que piquemos por allá, visto que el antiguo sistema de estrellas y de productoras ya no parece tener demasiado peso. El problema es que estas cosas solo devalúan también las marcas de las propiedades. Aunque supongo que, como tantas otras cosas en el capitalismo, eso ahora mismo no es algo que les importe gran cosa.


Pocas cosas peores que un mal piloto y el de 1923 (USA) es especialmente flojo no tanto porque esto salga de Yellowstone como que los actores involucrados se supone que deberían de ser más interesantes. En lugar de eso tenemos una especie de Los atardeceres de Montana en el que hay ratos con películas más o menos aburridas y notablemente independiente en las que nada parece pegar con nada pero, sobre todo, a nadie parece importarle nada en absoluto. Llega a un punto en el que no sabes si Ford y Mirren están mayores o han envejecido por estar dentro de esta serie. Se hace tan larga que uno llega a pensar que para cuando haya terminado de ver el piloto habrá llegado SkyShowtime a España.

Aunque Peacock parezca que va a hacer un nuevo Tyler Perry este The Best Man: The Final Chapters (USA) esto va para los de las dos películas de The Best Man, un notable reparto, una variedad de temas serios metido entre lo que parece una comedia de personajes y una progresiva sensación de gravitas, aunque por suerte no llegue a los niveles de melodrama de la anterior. Así que ni tan comedia como la primera, ni tan drama como la última, un tanto desigual pero supongo que a su público le gustará.

Pues aquí estamos, por fin Netflix ha llegado a la conclusión de que podía estrenar The Fabulous (O) (CS), su ¿telenovela? de alto standing en el mundo de la moda surcoreana. Es exactamente lo que uno esperaría excepto porque no son muchos capítulos. Pero digamos que está más cerca de The Bold and the Beautiful que Designing Women. No creo que haya posibilidad de equivocarse demasiado.

Supongo que Sarang-ui Ihae (O) (CS)  o The Interest of Love o lo que sea es una serie para unos gustos muy lejanos a los míos. Historias de amor de distinta índole, con varias versiones e interconexiones, o lo que podríamos definir como una especie de drama-romántico con los empleados de una agencia bancaria. Para mí es muy lenta, y no acabo de encontrarle la gracia a las tramas románticas. Supongo que para otro público…

No puedo evitarlo, porque Snap (USA) está claro que es el ALLBLK Mirror de este canal. Lo siento, ha sido superior a mí.  Con la excusa de un dios imperfecto, AO, se nos van presentando historias de estilo antológico en el que esa ‘chispa de decisión’ altera las situaciones. Funcionar funciona regular porque intenta a la vez ser más grave y todo eso de ‘Oh, las posibilidades, oh, la ética‘. Vamos, que yo me he aburrido porque la parte fantástica psé, y el dilema moral psá. En fin.

Pues otro estreno más de Corea del Sur. Este Trolley (O) (CS) tiene un fondo que podría funcionar -o que supongo que podría funcionar- con una pareja en la que él es político y ella está determinada a no ser la clásica mujer de político. Es decir, estamos más ante un drama de pareja que ante la serie de política y suspense que también anda por ahí de fondo. Que me parece bien, aunque esté más en el lado de Drama de lo que a mí me gustaría, pero bueno, para la semana que llevamos no voy a quejarme demasiado alto.

No sé si alguna vez será capaz de explicar de va todo lo de Wagatha, digamos que la culpa de todo es de los ingleses y eso que hacen pasar por su prensa. El caso es que no permitieron cámaras dentro de la sala, así que Channel 4 ha montado este Vardy v Rooney: A Courtroom Drama (UK) para que actores profesionales (en serio, qué pinta Michael Sheen en esto) lean las transcripciones del juicio. No soy capaz de entender nada de esto, igual que no soy capaz de comprender cómo se pudo liar el caso original, así que supongo que han logrado su objetivo. Otra cosa es a quien le puede interesar esto que, de nuevo, no sería capaz de responderlo. Ingleses…


He mirado Ben Gri (O) (TU) o The Chose con una mezcla de curiosidad y desinterés. Desinterés porque lo que nos contaban venía a ser lo de siempre: Un abogado de éxito y muy asentado ve su mundo sacudido y tiene que decidir si tomar una serie de decisiones cada vez peores.  Curiosidad porque a partir del inicio del piloto parecía que iba a ser una obra de tesis, luego parecía simplemente una de esas películas que hemos visto mil veces por actores como Nicolas Cage. Total, que en vista de eso aproveché para verme el resto y no solo no concreta sino que parece que ni ellos saben lo que quieren más allá de una renovación por otra temporada. Lo curioso es que si esto fuera Netflix pensaría que era parte de su estrategia de reciclar series en distintos países. Porque podría ser una serie española sin mucho problema.  Pero también inglesa, italiana o… en fin. Los genéricos tienen esto.

Hablando de lo cual, aquí llega Brokat (O) (PO) o Glitter, una serie polaca que podría ir como Melodrama de época o como Sexy Thriller pero al final parece optar por Sexydrama de época. Decisiones. Además  cuenta con la ventaja de que los capítulos son de media hora, que es lo mejor -bueno, junto con la recreación de la época por la parte de producción, supongo- porque luego lo de dentro pues os podéis imaginar. La vida en Polonia en los años ’70 por una serie de personajes con tramas más o menos cotidianas, amorosas y costumbristas. Un poco como Amar es para siempre pero sin el apoyo indispensable de los contrapuntos cómicos. Así que demos gracias de nuevo porque el piloto hayan sido solo 34 minutos. Porque ni la decisión de hablar de lo que podíamos llamar una cara del trabajo sexual hubiera estirado mucho más la paciencia necesaria para verlo.

A ratos parece que Far From Home (O) (NI) es un drama familiar, en otros momentos es un drama con organización criminal, y también hay algo de drama estudiantil. Quizá no os haya quedado claro pero ya os lo digo yo: Es un drama. Se notan las ganas por encima de los medios pero lo cierto es que no acaba de soltarse del todo, más bien tiende al lado más melodramático-formuláico del asunto. Quizá para la próxima.

Bienintencionada. Esa es la palabra que mejor define la adaptación de Kindred (USA). Una serie adaptando la obra de Octavia Butler. Por las propias características de la obra supongo que un hombre blanco (bueno, verdoso-amarillento) no debería de meterse en muchas críticas. Pero en su momento me pareció que la decisión tanto de crear un personaje central para ‘escarmentar’ a la juventud en sus opiniones sobre las generaciones anterior como el dotarlo de una relación romántica interracial tenían una parte de temporalidad y viendo la adaptación y cómo han decidido ir de Porno de Sufrimiento a tonos directamente de Terror por un lado y cómo han destrozado esa relación ya de por sí difícil, además de acentuar las partes problemáticas centrales de la protagonista (que pasa de ser una escritora con cierto éxito aunque quizá no establecida aún a una aspirante a guionista en la que puede ser la segunda decisión más inexplicable de la adaptación) en lo que parece ser un intento de reforzar ese mensaje de ‘es que los jóvenes no valoráis lo que hicieron vuestros mayores’… En fin. Creo que, definitivamente, lo mejor que puedo hacer es no hablar.

Supongo que hay que aprovechar el Pisuerga porque este Litvinenko (USA) es… lo que es. una reconstrucción fundamentalmente de lo que ya sabíamos, pero como para que quede claro que lo sabemos. Con un David Tennant que bueno, que vale, que ahí está. Uno de esos docudramas de fondo criminal que hacen los ingleses a patadas y que, sinceramente, no pasa ni de forraje. Con todo lo que podría haberse hecho -no digamos ya con el personaje principal- han elegido el camino más simplón, posiblemente porque sabían que tampoco es que tuvieran que esforzarse mucho en el clima actual. Po’fueno, po’fale, po’m’alegro.

¿Series que nos traen a la memoria películas de Nicolas Cage? Pues qué curioso porque acaban de estrenar National Treasure: Edge of History (USA), una serie más blanda que la mierda de pavo que podría haber usado todo el Cage que le falta. De verdad que es difícil intentar entender o explicar qué ha pasado aquí. Porque ya hemos visto que podía hacerse. Que Caza Tesoros existió, que la conspiranoia excesiva de Zero Hour pudo desmelensarse, que está en emisión aún la muy pulp Blood & Treasures y, sobre todo, que ahora mismo en Disney + pueden verse los Hardy Boys que hace TODO lo que muestra esta PERO BIEN HECHO. Es difícil entender quién pensó que algo tan aburrido como esto, hecho con tan pocas ganas, actuado con rutina y, en general, que para qué.

Tiene parte de gracia este The Recruit (USA) pero también una decisión de tirar de fórmulas más o menos conocidas. De hacer una comedia de acción un poco para toda la familia -quizá con algunos juramentos más- y que trata de tirar del carisma de los actores, que es la decisión más sensata de todo. No tanto porque los actores tengan mucho carisma -aunque más los secundarios que su protagonista, Noah Centineo, que parece un adolescente intentando encontrar su lugar en el mundo de los adultos y no me refiero a su personaje- como porque todo es tan tradicional y engrasado que resulta agradable ver resbalar algo a lo que sabes que vas a poder dejar de prestar atención durante ratos y volver para seguir entendiendo dónde se encuentran. Esto es: gran material para la siesta.

Sospecho que para vender Sonic Prime (USA) alguien dijo que tenía dos de las ideas más populares del año: Sonic y universos paralelos. Lamentablemente la decisión de cómo contarlo no está igual de claro y lo que tenemos son una serie de historias que se van interrumpiendo y atropellando, además de un diseño de personajes en ese universo espejo que son puro noventerismo pocho dignos de salir de la Era del Apocalipsis. No es el único concepto del que, digamos, han tomado inspiración. Pero bueno, supongo que es lo suficiente inofensivo como para a nadie le moleste en exceso.  Al menos si has logrado sobrellevar ese rediseño.

Si puedes imaginarte a alguien gritando «¿Alemanes? ¿Qué saben hacer los alemanes?» te puedes imaginar por dónde va Souls (O) (AL). Una serie para Sky con tres mujeres y tres conceptos de las almas/reencarnaciones/líneas temporales que tiene toda la pinta de que va a jugar con ellas para decir A-Ha-HÁ ante cosas que son más o menos evidentes y que en realidad tampoco parece que tenga mucho que contar. Al fin y al cabo, ¿qué saben hacer los alemanes?

Este A Storm for Christmas (O)(NO) está tan claramente pensado para que todo el mundo cite a Love Actually -en teoría también deberían de citar a Mejor solo que mal acompañado, pero lo cierto es que no espero verlo tan citado porque no es tan obvio- y eso es lo bueno y malo de esta producción noruega: Un grupo de personas con sus vidas aislados en Oslo alrededor de Navidad. Distintas formas, talentos y talantes, los aeropuertos y la magia de la Navidad. Tiene un público, sin duda.

Dentro de las series que siguen estrenándose en ITVX hoy nos toca la antología Tell Me Everything (UK) que es una serie de historias de diferentes adolescentes de entre un grupo de amigos, con el problema de que parecen escritos por personas que solo han visto adolescentes por la ventana, detrás de las cortinas, con cierto miedo, como algo que solo puede reflejarse mediante Episodios Muy Especiales entre 1970 y 1999. Un espanto.


Bye, bye, Miss American Tuit

¡Hola!

Me he hecho este textito de explicación de por qué creo que me han suspendido de tuiter. Que explicación no me han dado ninguna.

Como la excusa para no poder enlazar la web de los avioncitos era que se trataba de un enlace malicioso he buscado el de Instagram del tipo, a ver si había huevos.

Como, efectivamente, marcaba que ese instagram era ‘una cuenta maliciosa’ me puse a probar acortadores.

Al quinto acortador logré uno que funcionara. Y lo postee, dentro de un hilo sobre el asunto.
Así que entiendo que esta es La Venganza!

Total, que me voy a Mastodon https://mastodon.social/@Sark

P.S. Si alguien os pregunta, que ya lo dudo, tenéis mi permiso para copiarles este textito.


¡Libros que Salen! Wilkins, «Aventuras en el LitenVerso», Hatke y más

¡Que entre la pila!

Terry Pratchett. Una vida con notas al pie de Rob Wilkins, ed. Mai Més Libros

Pues aquí estamos. Tenía yo mis dudas de que llegara a salir a tiempo, pero al menos parece que el libro ha llegado -que ya es algo- así que imagino que para los que no hablen inglés es una buena noticia poder sumergirse en la figura de Pratchett -aunque el libro no lo haya escrito él, por mucho que la portada-trampa parezca indicarlo- y saber datos de primera mano de su colaborador más estrecho y biógrafo oficial Rob Wilkins.

Little Robot de Ben Hatke, ed. Astronave

En este absolutamente encantador cómic tenemos la historia de un pequeño robot, un vertedero y los amigos que se hacen por el camino. Una nueva obra de un autor que ya es más que conocido.

Aventuras en el LitenVerso de Nino Cipri, ed. Crononauta

Además de una preciosa portada esta obra de precariedad laboral, multiversalidad y fantástico, compuesta por las obras cortas Finna y Defekt, sirve para que le autore nos ofrezca una  obra repleta de maravilla pero, sobre todo, maravillosamente centrada en sentimientos y relaciones, con punto de humor, y un grito -o una carcajada- contra el capitalismo y las empresas trituradoras, casi como una reformulación del clásico. Porque los campesinado/precariado siguen ahí, aunque ahora las empresas sean a la vez reyes, reinos y dragones.

Un refugio para los condenados de Mike Thorn, ed. Dilatando Mentes
Laviolencia

La violencia y la rabia adolescentes, más allá del encuentro con una casa que va más allá de los encantamientos, es lo que podemos encontrar en la última novedad del año -que sepamos- de Dilatando Mentes.

El arte de Fernando Vicente, ed. Norma
Pues parece que costar ha costado, pero aquí está el libro de arte con los trabajos de ilustración de Fernando Vicente. Todo un clásico con una extensa carrera que se ve repasada y reunida en este volumen.

Visiones de fuego ( Historia Ilustrada de la Alquimia) de María Pandiello, ed. La Felguera

Termina el año La Felguera con una mirada a los libros alquímicos, sobre todo a los ilustrados, porque estamos ante un libro que, sin dejar de lado la parte filosófica y especulativa, nos trae sobre todo ilustraciones para que podamos ver las iluminaciones de esos manuscritos en todo su esplendor. O, al menos, en parte de él.

Ninjak de Jeff Parker y Javier Pulido, ed. Moztros

La aclamada etapa de Ninjak con Javier Pulido a los lápices llega de manera inesperada de mano de Moztros. Supongo que lo importante es que llegue, claro. Una obra que merece ser vista.

Weird Science vol. 3 de VV.AA., ed. Diábolo

En cuanto a los recopilatorios de Weird Science, no las tenía yo todas conmigo pero aquí está ya el tercero.

Chico máquina, héroe cotidiano de Irma Kniivila y Tri Vuong, ed. ECC 

Una historia de robots, programaciones y corazones… a veces artificiales. Una historia bonita con un dibujo cuqui para algo que va para un público más joven pero igual de interesado por la ciencia ficción.

¡Vamos, abuela! de Gilles Baum, ed. Cumio

Tierno, divertido y con dibujos muy expresivos, tenemos una historia de contrastes, porque aprender a montar en bicicleta puede unir a una nieta y su abuela a la vez que servir de reflexión sobre sus relaciones.

Kaspar nunca acaba nada de Davide Calí y Anna Aparicio, ed. Cumio

Un dibujo realmente magnífico para una historia que habla de la frustración, de hacer cosas por gusto pero dejarlas a medias, y de cómo por un lado no hay que empeñarse en hacer algo que has descubierto que no te gusta tanto y, por otro, la necesidad de entender que no te tiene que salir bien todo a la primera para que pueda gustarte. Todo ello con humor y cuquismo, que es lo importante.

Y si sale el de Giant Days antes de que acabe el año -que lo dudo (y no salió)- o la novedad de Dilatando Mentes Un refugio para los condenados de Mike Thorn -que imagino que sí (y salió, claro)-, los añadiré también a esta última lista.

Nos leemos.


Mucho más interesante de lo que esperaba, esta The Bad Guy (O) (IT) tiene un punto de partida relativamente clásico de inocente acusado falsamente por sus corruptos enemigos/ inocente logra escapar / inocente decide volver a vengarse. Porque todo eso está ahí, igual que está la Mafia porque bueno… estas cosas. Pero aquí se trata con una cierta sorna todo, el tono general es socarrón tanto en el relato del funcionamiento de los órganos de la justicia como de la mafia, y eso lo que hace es darle una apariencia mayor de veracidad que de drama o de thriller. Que de ambas hay algo, por supuesto, pero aquí parece que se intenta ir por un punto intermedio mucho más agradecido. O agradecible, quizá. Así que voy a seguir viendo a ver si son capaces de mantener el nivel del piloto.

Debo decir que CAT (O) (IN) está lejos de ser una mala serie, pero tiene el problema de ser exactamente lo que uno esperaría. Extremadamente correcto, indudablemente interesante en lo que crea y recrea tanto por el lado del infiltrado en una organización criminal como en el de la organización policial, en la que los pequeños detalles como tomarse un café con leche son los que establecen ese costumbrismo dentro de una excepcionalidad trágica. Así que eso, muy sólido, muy bien hecho, nada interesante. Qué le vamos a hacer.

El lanzamiento de ITVX, el nuevo servicio de streaming de ITV, ha llegado con estrenos. Diría que variados, pero a saber, de momento hay un par de ellos, y en el terreno del… no sé… ¿gótico? tenemos The Confessions of Frannie Langton (UK) que incluye un asesinato moderadamente misterioso, muchos comentarios raciales, un ¿romance? queer de fondo y cuatro capítulos adaptando la novela original. A su favor tiene que algunas cosas de esa novela han sido mejoradas, en contra tiene que otras no y que, de hecho, algunas han empeorado por difícil que sea de creer. Total, que una cosa medio rutinaria que sospecho que va a traer más quebraderos de cabeza a la ITV que aplausos. Pero bueno, allá los canales con sus decisiones. Supongo que al menos nos queda la representación que ofrece.

Es difícil no definir Colin from Accounts (AU) como Dos Errores que Suman un Acierto, pero supongo que ahora las narrativas más o menos románticas, más o menos de relaciones entre personajes, se han acercado a esa idea de dos desastres humanos (cada uno a su estilo) que intentan montar algo juntos. Aunque el punto de partida incluya un perro herido por, precisamente, ese desastrismo o desastrosidad de los dos personajes principal, y aunque seamos capaces de ver venir que lo que hay por delante sean problemas de adaptación, roces, rupturas, pero también momento de ternura, de confesión y la búsqueda del amor no como redención o bálsamo sino como punto de encuentros. Además, por supuesto, de Colin. Supongo que a veces vale con eso.

Parece mentira pero este Connect (O) (SC) es la adaptación de un Webtoon y también una serie dirigida por Takeshi Miike. Esto último debería de significar un mínimo de calidad y, efectivamente, ofrece calidad y la ofrece mínima. La idea medianamente grotesca y relativamente desarrollada de un tipo al que le roban un ojo que acaba en un asesino en serie pero con el que aún puede ver pero además tiene poderes y le salen como lianas corporales o algo es… bueno… convulsa. En fin, que supongo que esto es rancho y por lo menos nos siguen llegando cosas diferentes. O algo.

No tenía yo mucha intención de comentar Drag Den (O) (FI) pero entre que he visto que Prime lo ha hecho accesible para todo el mundo (o, al menos, para España) y que más allá de presentarlo Manila Luzon, que ya es motivo de interés, han decidido darle un giro que me parece de lo más interesante para la competición. Es cierto que se nota la falta de medios -sobre todo en algunos momentos con el sonido- pero visto el magnífico antecedente este año con el DR Filipinas más esta forma más amable -y algunas cosas que también recuerdan a, por ejemplo, La Más Draga, que no es mala cosa a la que parecerse- confío en que sea una buena alternativa. Claro que también confío en que salga de una vez uno de estos programas concurso -nunca se sabe si más Talent Show o más Reallity– con Drag Kings. Que sí, que en por ejemplo Call Me Mother o TBB Dragula hemos podido verles competir. Pero uno solo para ellos yo diría que va tocando, ¿no? En fin, que me pierdo: Otro concurso de drag, que es algo que parece que nunca sobra, como los de cocina, pero con esa intención y ese giro que parece que va siendo lo que necesita el medio para mostrarnos las posibilidades. A ver cómo sigue.

Como si estuviéramos viendo la adaptación de la partida de alguien en los años noventa, eso es lo que nos trae Dragon Age: Absolution (USA) que es otro de esos animes de Netflix que parece hecho porque alguien tiene que hacerlo, sin muchas ganas ni interés, una suerte de forraje supongo que para iniciados pero no sé ni si a ellos realmente les interesará mucho. En general la sensación es que podría ser una de esas series que te encontrabas haciendo zapping y que parecía empezada aunque la pillaras en el primer capítulo, algo que tener de fondo mientras meriendas. Supongo que hoy en día la gente sigue merendando así que ese debe de ser el motivo.

La versión en serie de The Flatshare (UK), el famoso libro romántico de Beth O’Leary,  es uno de esos ejemplos de estar bien pero. En el que el pero viene precisamente de las decisiones al adaptar el libro. Y es que usarlo para 6 capítulos es quizá demasiado usar. Al final uno nunca sabe, porque parece que si fuera una película faltaría tiempo pero en seis capítulos da la sensación de que se está usando un exceso de relleno y se está dejando reposar algo que mejoraría si no tuviéramos mucho tiempo para pensar en ellos. Al margen de cómo se trasladan los personajes a la pantalla – no sé yo si Anthony Welsh no es demasiado como Leon -y de que en líneas generales es una serie aceptable creo que es ese problema de ritmo -bueno, yo lo llamo problema, es posible que para quien se haya encargado de establecerlo sea justo lo que quería hacer- el mayor obstáculo de la misma. Pero bueno, este libro ya está hecho, a ver los próximos.

Supongo que esta mezcla de comedia y canciones más una historia de paso a la edad adulta y blablabla de La flor más bella (O) (MX) es exactamente lo que la cómica Michelle Rodríguez quería contar de su pasado. Me parece bien, de nuevo la representación es una gran cosa y me parece estupendo ver una serie mexicana con una mujer bisexual con un cuerpo real como protagonista. Interesarme no me interesa nada con cual de sus múltiples pretendientes acaba, cómo se lleva y se deja de llevar con la reina del instituto o las idas y venidas de esa historia familiar con el mundo del espectáculo y la canción. Supongo que porque no soy el público, o no estoy para ese humor, o a saber. Pero bueno, no es para mi claramente.

Desperdiciar haciendo un tostón a un gran reparto para una serie musical basada en una historia real de dos personalidades notorias, notables y turbulentas debería tener un castito, pero con George & Tammy (USA) el castigo se lo llevan los espectadores. Ni los números musicales están inspirados, y da lo mismo que Stand by your man o D-I-V-O-R-C-E porque aquí todo se intenta sin problema -vamos, la primera no suena en el piloto pero vamos que si va a sonar-, todos ni los actores consiguen sacar gran cosa de sus personajes por mucho que lo intentan, especialmente la actriz especializada en interpretar Tammys Jessica Chastain, ni a la historia parece interesarle algo menos lineal que una de esas Grandes Relatos para echarse la siesta un fin de semana después de comer. ¡Y qué siestas puede uno echarse con esto!

Pues finalmente Netflix empieza a estrenar las series que dejó en suspenso tras lo del Halloween surcoreano. Que eran dos al final, esta esta semana, toca Lookism (O) (SC) y en quince días la otra. Pero vamos a lo que vamos: Webtoon adaptado a anime -que ya había sido adaptado a imagen real creo que por los chinos- en el que se habla sobre el aspecto físico a través de un protagonista gordo, feo, etc que un día descubre que puede cambiar su cuerpo por el de un modelo. A partir de ahí una historia de esas de el exterior y el interior que busca hablar de que hay que ver más allá y blablabla. No es el absoluto desastre de Insaciable pero la forma de contarlo y decidir qué contar -el personaje original tiene un tono de piel más oscuro que el modelo, por ejemplo- es en el mejor de los casos simplista. De hecho, podría ser un isekai si decidíeramos que lo más importante de esto es esa fantasía de poder en un mundo nuevo. Porque aunque su entorno sea el mismo todo cambia. En fin.

Por algún motivo parece que este Odio il Natale (O) (IT) es una adaptación de la serie noruega Hjem til jul o Navidad en casa que TAMBIÉN era de Netflix. ¿Qué necesidad hay de adaptar la misma obra a cada país? Pues supongo que visto lo visto en la taquilla española sí que es una buena idea, quizá para que suene la parte actoral o algo. En fin, más de lo mismo pero con acento italiano, que no se han molestado ni de actualizar lo que se criticó en aquella.

Curiosa esta Rosie Molloy Gives Up Everything (UK) que nos trae Sky y que tiene todo lo que una comedia familiar… de los años noventa. Es decir, nos habla de los excesos, porque el personaje central -una muy notable Sheridan Smith– es uno pasado de vueltas que quiere dejar los vicios y llevar una vida ordenada. Se nota que no son los noventa en que todos los vicios son legales y, en su mayoría, inocuos. También en que muchas de las ideas ya las hemos visto desde entonces. Por suerte el reparto es bueno, mucha gente que sabe y que tiene tablas. Así que es una lástima que esto no les haya salido mejor, no tanto porque sea mala -que tampoco- como porque podría haber sido… bueno… mejor.

Hablando de lo cual, en A Spy Among Friends (UK) tenemos la otra serie de la ITV para lanzar ITVX que además está basada en otro libro de Macintyre y tiene otro gran reparto inglés con unos magníficos Damian Lewis y Anna Maxwell Martin, y también con Guy Pearce. Lástima que aquí hayan decidido que hay que ir lento, hay que recrearse y, en general, hay que aburrir a la gente. Que sí, que es una serie de esas de estar mirando todo el rato porque los ingleses son sutiles y blablabla. En fin, que entiendo lo que quieren hacer, aplaudo a los intérpretes que intentan llevarlo adelante, pero para esta no tengo paciencia suficiente.