Si no supiera que Anderson Spider Silva (O) (BR) es una serie pensaría que es un esfuerzo publicitario por parte del susodicho. Porque menuda narración de ‘la familia lo más importante’, ‘soy el campeón nunca derrotado -salvo alguna cosa-‘, ‘las acusaciones de dopaje eran acusaciones’ y mil mierdas más que nos tratan de colar en una bastante extraña y muy poco convincente serie más o menos dramática, más o menos deportiva, que acaba siendo, por encima de cualquier otra cosa, una pseudohagiografía con el propio implicado en el centro.

Este Archie (UK) de la ITV tiene un público concreto, y no soy yo. La biografía de Cary Grant va más o menos por orden -en este piloto toca sobre todo sus problemas infantiles y sus primeros pinitos artísticos- más un cierto marco para que sepamos por dónde va a ir el asunto – con un Jason Isaac caracterizado con mucho mérito pero también un poco de valle inquietante, se parece mucho a Cary Grant, pero hay cosas que son claramente ajenas- y, en fin, el resultado es el de una biografía más o menos convencional. Bien es cierto que Grant fue un grandísimo actor y que su vida fue razonablemente interesante en distintos momentos, con una infancia dickensiana y una inesperada decisión de apartarse de los focos a los 62 años (es tan raro que el ejemplo actual más cercano que se me ocurre es el de Gene Hackman, que lo hizo a los 74) pero me temo que te tiene que interesar el elemento biográfico -o biografiado, quizá ambas- para que te llame. Y, como decía antes, está lejos de ser mi caso.

Peculiar serie sudafricana esta In Your Dreams (O) (SA) que parece una mezcla de las comedias habituales de dos amigos y una chica, pero con un giro en el fantástico -tampoco tan raro- y la decisión de hacerlo serie. El resumen es el esperable: Dos amigos que se meten en distintos negocios y todos salen mal se encuentran por azar con una joven que está en posesión de un poderoso artefacto. A partir de ahí comienzan una serie de aventuras relacionadas con el susodicho en búsqueda de respuestas, soluciones y un poco todo. En este caso el artefacto lo que hace es cumplir los sueños de los que lo han agarrado diciendo unas palabras especiales. Y lo de hacer realidad sus sueños es literal: Les va a teletransportar a sitios, traer a la vida a gente con la que sueñen y hacerles vivir sus peores fobias. Cada sueño ‘cumplido’ va acercando la realización de una segunda parte de la historia del elemento. Así que… bueno. Si sabes a lo que vas y te interesa supongo que puede tener su gracia. Pero la verdad es que es una serie de 2023 como podría haberlo sido de 1993.

Hablando de series genéricas, Mai Demon (O) (CS) -o 마이 데몬 o My Demon  – es exactamente eso: trama romántica, fantástica, de personajes, de crimen… un batiburrillo de todas ellas con una clara decisión de que sean los actores los que lleven el peso del asunto. Y sale aceptable porque la serie es lo suficiente cómoda, aunque en este piloto solo destacaría a Kim Hae Sook, que está magnífica haciendo una variación de su papel de siempre Que es otra de las cosas que le da esa sensación de genérica: El reparto hace los papeles que uno espera que el reparto haga. En fin, es agradable pero no deja de ser relleno agradable.

La misma sensación de genérico la podemos conseguir con el anime My Daemon (O) (JP) -y si os estáis preguntando si Netflix ha estrenado en una semana con solo un día de diferencia dos series con prácticamente el mismo nombre… pues claro. Es Netflix–  que tiene una variación de esa animación ni-3D-ni-2D que están usando ahora, una trama distópica/pseudodistópica, organizaciones malignas, pobres niños pobres, asesinos de calidad discutible y extrañas criaturas. Supongo que tendrá su público, puedo aseguraros que no soy yo.  Aunque reconozco que me parece un éxito que han logrado vender una serie a partir del meme ‘biblically accurate’.

La clásica serie de thriller/ suspense sobre una familia aparentemente normal que esconde secretos, poco en A Nearly Normal Family (O) (SU) que sea nuevo por ahí y, sin embargo, sí que encuentra una manera diferente de montarlo al ir cambiando los puntos de vista entre los tres miembros de la familia. De momento que -alguno- de esos secretos los sepamos desde el principio. El punto de ruptura inicial está bien a la vista, los distintos saltos temporales son un tanto excesivos pero comprensibles y el ‘misterio’ global queda, sin embargo, para ir desenrollándolo. No sé si me veré algún capítulo más, la verdad, pero al menos no me ha quitado las ganas de darle alguna oportunidad. Que supongo que ya es algo.

A veces me resulta difícil saber si las producciones nigerianas son dramas o comedias. En este Olóládé (O) (NI) es especialmente complicado porque el centro mismo de la historia -dos infelices que logran un dinero inesperado que lo que va a hacer es traerles más líos que alegrías- podría haberse movido en cualquiera de las dos direcciones. En varios momentos, de hecho, parece que la propia historia no sabe hacia dónde tirar, con momentos de comedieta vergonzosa o de telenovela de después de comer. Con eso y todo logra que la sensación de teatrillo no se trasmita como falsedad, sino como una extraña fábula que -es de esperar- decida si va a ser un entremés o una obra criminal o qué.

Me sorprende este The Railway Men (O) (IN) que tan ocupada parece estar en ser un Producto de Prestigio, contando un suceso real, escandaloso, pero que -como suele pasar con estas cosas- no es tan conocido fuera de su entorno -aunque dentro lo referencien de cuando en cuando- y que sirve para criticar una serie de cosas como la respuesta estatal o la forma en la que los estadounidenses gestionaron su parte de culpa. También meten alguna cosa que es casi más… vamos a decir contextual dentro del entonces y el ahora que dentro de la trama en sí, como es la persecución a los sijes. Pero bueno, si alguien quiere llevarse las manos a la cabeza con la gestión de una fuga de gas en una fábrica y cómo trabajadores y vecinos fueron menos importantes que salvar el culo y la economía -como decía, hay cosas que nunca cambian- esta serie debería de correr como la pólvora entre ellos.

¿Es Replacing Chef Chico (O) (FI) una serie romántica? Lo cierto es que parece que una parte es romántica, otra es entrañable y una tercera tiene más que ver con el estómago. Por supuesto esta última tiene que ver con que transcurra en un restaurante, pero más que eso tiene que ver con que se use la comida como un medio de conectar, evolucionar y difundir. El resto de la historia va en dos partes: Por un lado con una mujer en el centro y dos hombres orbitando a su alrededor, ella es la sous-chef del restaurante ellos son el chef y responsable del mismo, y también el gestor que mandan para ‘enderezar’ el rumbo tanto en lo económico como en la reputación -la fama, la reputación, el nombre de marca o yo qué sé- de la misma. Una situación que deja al chef fuera de juego en el piloto va haciendo que ella deba asumir nuevas posiciones, mientras no deja de intentar triangular entre los dos. Por el otro lado tenemos el aspecto más entrañable. La especialidad -una- del restaurante son las comidas ‘personalizadas’ y a partir de ahí tenemos unos comensales con algo complicado que tratar -dos capítulos me he visto porque el final del primero es, casi, el punto de partida real de la serie. En el primer caso el centro de la historia era un cáncer, en el segundo era alzheimer.- pero que no se trata tanto como un trama -sin desdramatizarlo- como de un momento difícil que el amor ayuda a llevar adelante. No a solucionar porque, bueno, las cosas son como son. Pero sí muestran la utilidad tanto de la comida como del apoyo. Es complicado decir si esta pensada para ‘sentirse mejor’, pero está claro que busca un punto de vista agradable y reconfortante pese a todo. Estoy seguro de que habrá quien esté buscando precisamente esto.

Una vez más la idea de que la gente horrible hace buena comedia se pone a prueba con Such Brave Girls (UK) que, incluso en los momentos divertidos que logra crear, tiene los mismos problemas de siempre en estas cosas. Solo con gente horrible o situaciones incómodas es difícil que importe, interese o tenga mucha gracia algo. Pero, además, no son realmente tan horribles. Es gente relativamente normal con decisiones muchas veces cuestionables, pero carece de mayores extremos como para crear un contraste, no digamos ya que se le note o parezca que a alguien le importa. Desde luego a mí no me podría importar menos.

No sé lo que esperaba con esta The Village (O) (IN) o தி வில்லேஜ் o el delirante título español -y sí, es una serie a la que le han puesto doblaje español- Terror mutante. Llevo ya dos capítulos vistos y lo cierto es que no tengo muy claro poder deciros de qué va más allá de que, efectivamente, hay un ¿pueblo? ¿población? ¿zona? en la que Pasan Cosas. Y también hay momentos de gore más o menos recreativo -desde mi punto de vista no hay nada excesivo, pero lo mismo hay gente que opina que cortar una cabeza en diagonal y que veamos como se deslizan las partes podría sí serlo- y de situaciones que parecen sacadas de algún tipo de ilustración buscando un algo impactante -y aquí hablo de momentos que incluyen un cuchillo clavado en el suelo o cuatro siluetas recortadas en una montaña con luz detrás- pero en realidad la falta de algo parecido a una trama hace difícil algo más que unas risas. Porque empezamos con un minibus con una embarazada, pasamos a un encargo científico con personal de seguridad, también a una fiesta de pueblo -¡con un comunista y todo!-, a una segunda familia que pasaba por allí, a… en fin, un batiburrillo de personajes y situaciones que a ratos parecen sobre todo carne de cañón para que vayan matándoles y, en otros, parte de algún elaborado chiste al que aún le queda algo para desarrollarse. Sinceramente, no sé qué haré con ella. Lo más fácil es que le de un tercer capítulo a ver si deciden centrarse aunque sea solo un poco. Pero, mira, al menos nos siguen llegando series de terror indio. Y que esta vez esté doblada me parece incluso mejor. A ver si hacen una de acción en condiciones y puede despegar por fin el asunto.