¡Libros que Salen! Iglesias, «Lo que no se ve», Armfield y más

¡Que entre la pila!

El diablo te lleva a casa de Gabino Iglesias, ed. La Biblioteca de Carfax

Una novela oscura, llena de violencia, en la que un hombre que ha pasado por un infierno personal con la enfermedad y muerte de su hija que lo ha dejado roto emocional y financieramente acaba en un trabajo desagradable del que puede salir rico o muerto, o puede que ambas cosas. Porque el ganar el premio Stoker y el Jackson a novela no significa que el terror no pueda venir de dentro.

Lo que no se ve de Cristina Fernández Cubas, ed. Tusquets
Nuevo de libro de Fernández Cubas. Y espero que sea realmente nuevo como ellos dicen y no la recopilación de lo que hayan encontrdo aquí y allá. Porque siempre será bueno tener más relatos de Fernández Cubas, una de las mejores cuentistas en español. Así que espero que este sea un buen libro, inquietante, profundo, variado, con una visión propia pero también con una humanidad que juega con la misma ambigüedad de esas historias en las que el cambio ominoso acecha.

Ritos privados de Julia Armfield, ed. Sigilo

Armfield nos trae aquí una historia de tres hermanas. Distanciadas entre ellas y también de su padre, con cuya muerte comienzan los movimientos por una herencia inquietante y con un destino casi ominoso, una forma de reinterpretar la crisis familiar dentro de la novela gótica y el fantástico -este mundo no es el nuestro, aquí ha llovido tanto que ha cambiado la forma del mundo y también de muchas de sus formas de trabajar- porque más allá de lo inquietante hay una mirada al duelo, la familia y las contradicciones, como si estuviéramos ante su particular giro a partir de El Rey Lear. Desde una perspectiva actual, queer y en el que hay, entre tanto dolor, incluso algún hueco sutil para el humor.

El curioso caso de Mary Mallon de Anthony Bourdain, ed. Gatopardo

Una historia sobre la mujer que fue considerada causa del contagio por tifus y cómo no siempre la historia nos ha contado todo, en una recreación que comienza por su llegada como emigrante desde Irlanda, sus problemas para encontrar trabajo, con el paso a distintas cocinas insalubres y cómo una epidemia acabó poniéndola en el centro de la opinión pública mientras los magnates de la prensa le daban al amarillismo de lo que entonces se llamaba solo ‘sucesos’. Por todo esto pasó un experto en escritura y cocina como Anthony Bourdain, y este es el título que recupera ahora Gatopardo para que nos recuerde que ser cocinero puede ir más allá de cocinar, y que no siempre las cosas son como nos han contado.

Cuentos del folklore ainu de Basl Hall Chamberlain, ed. Interzona

Experto británico en Japón, el académico e investigador que pasó en el país desde el último cuarto del S. XIX, Chamberlain nos presenta aquí una recopilación que hizo de relatos orales del legado ainu, el grupo étnico indígena que poblaba en Japón Hokkaidō y el norte de Honshu, así como las islas Kuriles y la zona sur de Sajalín en Rusia. Uno de los antiguos pobladores de Japón y Rusia, por tanto, y como tales con un rico legado en mitos y leyendas que aparece parcialmente recogido aquí.

El viaje del príncipe Takaoka de Tatsuhiko Shibusawa, ed. Quaterni

Toda una obra particular esta que nos llega, con un autor que fue escritor y traductor, ensayista, figura del underground japonés, con un gusto por lo bizarro, recuperado desde su publicación original en los ’80s, una historia de fantasía sobre un príncipe japonés convertido en monje que va en peregrinaje a India. Durante las cuales se encuentra con seres extraños -simios blancos, mujeres-pájaro, un hombre con cabeza de perro- y particulares aventuras, comentando la belleza, superando peligros y usando todo esto para explorar su particular gusto por lo extraño, lo bello y lo humorístico. Una obra particular, sin duda, que llega a España.

Lady Ludlow de Elizabeth Gaskell, ed. Alba

Con una atmósfera cercana a la de Cranford (menos irónica, pero aún con un tono de cierto humor) y toda una serie de peculiares personajes alrededor de la Lady Ludlow del título, una noble chapada a la antigua que recoge a la narradora en su comunidad de señoritas de compañía. Estos años de senectud de la noble, y su renuencia a unos cambios ‘modernos’. Una anciana que, pese a eso, tiene un buen corazón, igual que los personajes alrededor son en su mayoría así, con sus decisiones y metas, en lo que acaba siendo un libro entrañable.

Agua negra de Joyce Carol Oates, ed. Fiordo

En el año 1993 Ediciones B publicó por primera vez esta novela, escrita el año anterior por JCO. Se trata de una versión del incidente en el que Ted Kennedy acabó en el agua en Chappaquidick, que acabó con la muerte de su secretaria. Ella sería la narradora y la responsable de la claustrofóbica narración. Y, como pasa en tantas ocasiones, si no lo pillaste en su momento este puede ser un (buen) momento.

Archipiélago de Mariana Enríquez, ed. Ampersand

Es curioso cómo este nuevo libro de Enríquez, un repaso por su formación lectora hablando de sus libros favoritos, de las conexiones con las lecturas -editoriales, revistas, canciones- y que retratan los particulares noventa de la autora. Supongo que es uno de esos libros que algunos escritores quieren realizar y a otros les resulta sencillo, pero lo importante -supongo- es que la gente sepa que existe. Quizá así se siga cumpliendo aquello de que un escritor lleve a otro escritor.

El crimen de Sophie Crows de Sarah Yarwood-Lovett, ed. Newton Compton

Supongo que para lo que más ha servido el éxito de los ‘cozy crime’ es para que se lancen más colecciones en España -bueno, se traduzcan, que no parecen estar tan por la labor de publicar de aquí-, en este caso le toca a Nell Ward, una ecologista que acaba como sospechosa de un asesinato y, por supuesto, como investigadora del mismo. Parece que también hay triángulos amorosos, identidades secretas y todo lo demás así que… bueno. Yo digo que ha salido y supongo que suficiente es.

Cómo desaparecer completamente de Mariana Enríquez, ed. Anagrama

Pensaba yo que Anagrama ya habría publicado esta novela, la segunda que escribiera Mariana Enríquez hace más de 20 años. Pero no. Un joven marginado lee los diarios de su hermano -que se ha marchado a Barcelona- en medio de una familia más allá de lo disfuncional, y en el que los deseos, el underground más mainstream y una cierta sensación de ser original -y que parece un eco del Kronen– lleva a esta obra a la que se le notan los años.

Dishoom de VV.AA., ed. Neo-Cook
Un libro de cocina tradicional y casera pero no ya de cocina india sino, en concreto, de cocina de Bombay. Reuniendo Kavi Thakrar, Naved Nasir y Shamil Thakrar con la idea de mostrar el amor tanto por la ciudad como, por supuesto, por su comida.

Juvenilia de Jane Austen, ed. Gran Travesía

Parece que siempre hay alguna cosa, en este caso un recopilatorio de las piezas juveniles escritas por Austen. La mayoría son cortas aunque hay algún inicio, algún boceto, alguna poesía… Más una curiosidad que una obra completa o formada. Pero supongo que esta es para los fanses.

Asesinato bajo el muérdago de Robin Stevens, ed. Alma

Pues aquí estamos, una nueva aventura, la quinta ya, de las aquí llamadas Club Secreto de Detectives y en inglés Murder Most Unladylike. En este caso nos encontramos con, por supuesto, navidades. Dos días antes de Navidad, de hecho, con un crimen que dicen que fue un accidente, adultos, otra agencia de detectives y, en fin, lo esperable en estos casos.

El extraño y otras historias de Gou Tanabe con adaptaciones de H.P. Lovecraft, Chéjov y Gorki, ed. Planeta de Cómic 

El éxito de las adaptaciones de Lovecraft de Tanabe ha llevado a esto, un recopilatorio que no solo tiene El Extraño, también La casa con entresuelo de Chéjov y Veintiséis hombres y una muchacha de Gorki. Y, además, una historia de fantasmas japonesa: Ju-Ga. Así que tenemos los dibujos de Tanabe para reflejar esa extrañeza de tantas fuentes distintas.

Dororo de Osamu Tezuka, ed. Planeta Cómic

Parece mentira que hace no tanto tiempo saliera en versión de bolsillo -bueno, un decir- y ahora tengamos esta otra edición de 40 € con tapa dura. En fin. Al menos es un entretenido manga sobre un joven que tiene que enfrentarse como samurai a 48 demonios para recuperar su cuerpo. Más o menos. Y lo hace junto a un ladrón. Y se enfrentan a peligros y… Creo que os hacéis a la idea.

Hay algo en el sótano de Ben Hatke, ed. Astronave

Otro de los nombres más que conocidos del cómic infantil, a Hatke le conocemos por las aventuras de Zita o las de El Temerario Jack… pero no solo. Y aquí tenemos otra de esas historias sueltas, con un joven que no quería ir al sótano de la casa nueva a la que se acaban de mudar , pero no tuvo más remedio que hacerlo buscando un calcetín rosa de su hermana pequeña, y así es como comenzó esta aventura. Porque en el sótano hay un portal a un mundo mágico, y también hay… cosas. Así que entre la aventura con una meta (el calcetín) y unas cosas… extrañas y no siempre agradables… debe aprender a confiar, hacer amigos, trabajar en equipo… Ya sabéis, como en una de esas películas infantiles de los ochenta.

Invocando a Saskia de John Moore y Neetols, ed. Astronave

Un joven que vive con su abuelo y tiene problemas en el instituto decide hacer lo esperable: Invocar el espíritu de su madre para hablar con ella. Lamentablemente lo que hace es invocar el espíritu de una niña tirando a insoportable. Acompañado de un gran dibujo que usa los grises y el color para diferenciarlo, una historia corta, pero en la que da tiempo a hablar de la muerte y cómo se llegó a ella, de los distintos mundos que habitamos, incluyendo el internetero.

La noche abisal de Lee Knox Osertag, ed. Astronave

Una joven que está en el instituto pero tiene que vivir una vida de adulta, cuidando de su abuela, trabajando a tiempo parcial y sin tiempo o ganas de fiesta o relaciones serias. Hasta que una amiga de la infancia vuelve al pueblo. Lo hace por motivos propios pero también por un recuerdo de la niñez. Uno oscuro. Porque, al final, los secretos guardados -propios y ajenos- son los que van tras la gente, dispuesto a morderles. Así es esta obra de Lee Knox Ostertag, autor al que conocemos de sobra y que aquí hace uso del estilo de dibujo y los colores para contarnos esta historia de crecimiento, amistad, amor y comprensión.

La artista de Ed Vere, ed. Coco Books
Una joven está encantada creando su arte, así que se lanza a compartir su arte con el mundo y, por el camino, descubrirá que no hay reglas o normas más que los propios, que se cometen errores y que hay que buscar, soñar y encontrar la belleza que consideramos. Y lo hace con unos dibujos tan encantadores como el de la portada.

Nos leemos.


A los ingleses pocas cosas les gustan más que los docudramas, qué os voy a contar que no haya dicho ya mil veces. Así que este I Fought the Law (UK), que es un lado de una historia como podría haber sido el contrario de otra, presentándonos a una madre coraje que logró un cambio en las leyes blablablabla… pues supongo que le gustará a los ingleses y, por supuesto, a los que quieran ver madres sufriendo mucho porque la justicia blablabla. Al final estas cosas acaban pareciendo películas de Lifetime sección Basado en hechos reales más o menos estiradas.

Hablando de cosas que hemos visto mil veces, este The Guest (UK) arranca con una mujer de clase alta despidiéndose -o algo- de su asistenta. Poco después convence a otra mujer de que ocupe su puesto, y comenzamos con el clásico ‘gato y ratón’. Pero, claro, hecho de una manera tan ridícula que es difícil saber si es que ya han pillado los rieles de lo formuláico o no quieren ni esforzarse. Un ejemplo tonto: La Señora le dice a la Asistenta que el pabellón para invitados no se usa, no hay nadie ahí nunca y no hace falta que se acerque a limpiar allí. Cuando la segunda mira para allá ve como una mano retira una cortina y hay lo que parece una cabeza de alguien mirando. ¡Como si fuera esto los payasos de la tele! Así que bueno, al menos al hacerlo la BBC y no Netflix es un poco menos para tener de fondo mientras haces cualquier otra cosa, pero solo un poco menos. Porque ya hemos llegado a ese punto en el que estas cosas no parecen tener solución.

Es curioso cómo muchas veces lo que funciona es hacer lo de siempre pero hacerlo bien. Un clásico bien ejecutado, como es el caso de Lynley (UK), significa que no va a ofrecer ningún giro pero que, además, no le hace falta. Una pareja de detectives distinta entre sí, un asesinato en un sitio campestre que de para hacer planos bucólicos, y hora y media por caso. Películitas de investigación que para los franceses son Asesinato en… y que aquí tenemos en una versión UK más cercana a estos que a Midsommer, pero tampoco muy distintos. No es más. Pero, y esto es lo importante, tampoco es menos. Los investigadores principales están bien como equipo y con el jefe, el drama personal está en niveles razonables -al menos de momento parecen haber dejado las partes más complicadas de los libros de Elizabeth George fuera de escena para ‘simplificarlo’- y la investigación es lo que les interesa. A veces no se pide más, porque tampoco se pide menos.

Juntar a un actor acusado de manera reiterada de acoso sexual y a una actriz que interpreta a la ex-agente de un país genocida parece que no es la mejor idea, NCIS: Tony & Ziva (USA) demuestra que tampoco tenían nada que contar. Pero los personajes de la ficción tenían seguidores así que podían moverlos a una chorrada de espías y problemas que no se agarra por ningún lado. Pero que está pensada más para buscar ese público irreflexivo que quiere a sus personajes favoritos que a cualquier otra gente nueva. Luego se sorprenderán de que el público no está interesado en estas propuestas.

No tengo nada bueno que decir de The Paper (USA) porque incluso el poco tiempo que dura se me ha hecho larguísimo, lleno de todo tipo de cretinos, con un humor pedestre y copias de cosas que hemos visto mil veces mejor hechas. Solo eso -jugar a ver qué han saqueado de series muy superiores como Abbot Elementary – ha logrado mantenerme un mínimo de cordura ante la tortura que ha sido sufrir todo este piloto. Confío en que dure muchos años para que así sus responsables estén ocupados sin tiempo de hacer más pilotos. Nunca, a ser posible.

Esto de The Runarounds (USA) es una chorradita de adolescentes que quieren tener una banda que podría haber sido de Disney o Nickelodeon si hubieran decidido ir a por un público cinco años mayor. Es hilarante verles intentar que creamos que estos son ‘adolescentes normales’ cuando siguen con la clásica americanización, quizá no sean modelos de ropa interior pero sí que lo son de catálogos del supermercado de su pueblo, uno los compara con los adolescentes normales que sacan los ingleses cada vez que les da la gana y no puede más que maravillarse de lo metida que tienen la idealización icónica en USA. Por lo demás, como decía, la clásica chorradita de un grupo de chavales que les gusta la música y quieren montar un grupo. Ya no estamos en los tiempos de California Dreams pero porque ahora hay más cámaras y dineros. Aunque sea solo porque, como digo, esta es una serie de Prime. Aunque por espíritu podría haber sido de otros mucho sitios.

Hablando de caras b, este Suga (O)(PB) parece un spin-off de esas series de moteros que tuvimos hace unos años. Un poco más sórdida, quizá, pero tampoco demasiado. Simplemente la demostración de que entre lo que se considera más sórdido en Europa y en USA no es lo mismo. Supongo que habrá a quien este submundo dentro del género criminal le parezca interesante. Todo lo del honor, la familia y las motos. El tener que elegir entre una empresa criminal en la que parece que se habla mucho de honor pero hay sobre todo traición, y una familia que ha sufrido todo eso -claro- así que, bueno, si alguien quiere una versión más oscura y descarnada -y con un reparto menos bueno, añadiré- de Sons of Anarchy supongo que por fin ha llegado su oportunidad.

 

Como si alguien en el centro cultural hubiera decidido montar una representación teatral de una de las películas de asesinatos de Hallmark, esta The Sunshine Murders (UK) llega con una serie de actrices que parecen estar hablando en su segundo idioma, un guión ciertamente limitado y la sensación de que necesitaban más dinero. En parte, supongo, porque esta serie de asesinatos es neozelandesa pero se mueve entre Chipre y Grecia, con una granjera de ovejas que viaja a Atenas a buscar a su padre y se acaba encontrando a una hermanastra que es inspectora de policía. O detective. O algo así. Total, que resuelven asesinatos y buscan a su padre, ¿qué más podrían pedir? Quiero decir, además de más presupuesto.