No tenía suficientes problemas Corea del Sur y alguien ha pensado en imaginar una versión en la que mantiene una monarquía constitucional. Sí, quizá lo único bueno que salió de lo que Japón hizo a principios del S XX y deciden cambiarlo. Pero, en fin, eso es lo que necesitaban -supongo- para este 21segi Daegun Buin (O)(CS), o 21세기 대군 부인 o Perfect Crown o…, que no deja de ser una de esas series románticas surcoreanas en las que, por algún motivo, la protagonista femenina parece algún tipo de psicópata que acaba decidida a ‘enoblecer’. Algo tan viejo que casi podría uno pensar que los surcoreanos han decidido que el problema estaba en que ellos no podían explotarlo. Y un príncipe -o algo, la verdad es que parece más un infante, pero yo qué sé- del que se nos muestran sus principales valores: Lo primero que tenemos es una escena de ducha. Por supuesto cada uno de ellos tiene un secundario tirando a cómico para acompañarles y todo un proceso para un segundo primer encuentro que tiene pinta de acabar usando ‘falsa relación’ -es super efectivo- por los intereses propios de cada uno. En fin, que es una muy clásica ¿comedia? romántica. Con esa información haced lo que queráis.
Aparentemente alguien pensó que
Cinco en familia no era la suficiente gente, así que montó un
Once en familia, o como lo han llamado en
Netflix,
Bandi (O)(FR) y, por supuesto, siendo como es
Netflix la forma de resolver el problema de la inesperada falta de la madre por parte de sus once hijos -una vez más, sí, once- es la esperable en ellos: Delincuencia. Por supuesto ahora solo queda que esa delincuencia se vuelva contra ellos y todos aprendamos una valiosa lección blablabla. Lo cierto es que ni el melodrama -bueno, básicamente
drama, de
melo hay poco- ni mucho menos la parte criminal resulta interesante, novedosa o digna de dedicarle mucho tiempo.
Lo mejor que puedo decir de
Big Mistakes (USA) es que una serie que cree que es una comedia porque la gente grita mucho, hay escatología, decaimiento y ¿religión?. La verdad es que podría ser española. Y esta vez no lo digo como algo bueno. La mayoría de lo que pasa es abiertamente estúpido pero muy como divertido o interesante, confían en que los actores puedan tirar con ello… y no lo hacen. En fin, un espanto. Que tendrá su público, no lo dudo. Pero uno diametralmente opuesto a quien esto escribe.
Tengo la duda de si
Dream Stage (O)(JP), o
ドリームステージ o…, está pensado como melodrama de éxito de los Idols, si se trata de una versión del spookon pero dentro de la industria musical o si es simplemente una obra que no sabe si está a favor o en contra de las cosas tremendas que enseña, igual que cuando en
Fama decían aquello de
Tenéis muchos sueños… buscáis la fama… pero la fama cuesta… pues aquí es donde vais a empezar a pagar… con sudor. y, como en aquella, sin poner en duda el sistema de destrozo y machaque de la gente que trabaja en él. Sí, se habla de la precariedad, los problemas, la ruina… y se hace con un cierto estilo dramático que podría llevarnos a pensar que se está haciendo para mostrar sus problemas. Pero… también hay una historia de superación, trabajo y construcción que, en fin… tengo dudas de por dónde va a ir. Claro que como a mí me da un poco lo mismo tampoco voy a seguir viéndolo.
Supongo que es una de esas cosas que pillan para distribución y ponen original pero ni se molestan en crearle un trailer para anunciarlo. Últimamente están las productoras muy poco por la labor de gastar. En fin.
Creo que lo que más me ha gustado de
Maa Ka Sum (O)(IN) -que es una serie sin más, la verdad- es cómo se posiciona como ‘india’ frente a ‘estadounidense’. Es decir, la explicación de que las estadounidenses son ‘un tipo de serie concreta’ mientras que la ficción india ‘tiene amor, tiene humor, tiene drama… un poco de todo’. Podríamos señalar que no son solo las indias, pero está claro que es el punto central sobre el que gira una serie que ha decidido que la falta de un centro de género lo compensará con un centro temático: Las matemáticas. El personaje central es algo así como un veinteañero que piensa en términos matemáticos todo y para todo. Lo que podría haber dado lugar a otro
Numbers (o
Numb3rs), pero en su lugar hace honor a lo dicho antes y nos pone en el centro una historia romántica -o dos, según- que además tiene algo de drama y algo de comedia y quién sabe qué más cosas iremos viendo, mientras las matemáticas y su utilidad -o su falta de ella, o sus límites- toman ese punto central en, sorprendentemente, casi todos esos momentos aunque sea de manera diferente. Y es que se puede hacer una serie particular y un punto ingenua como esta, y lograr que -al menos de cierta manera- funcione.
Si no querían hacer una continuación podrían no haberlo hecho, la verdad. Porque
Malcolm in the Middle: Life’s Still Unfair (USA) trasmite casi un deseo de hundir a los espectadores. No solo porque la teórica comedia sea muy poco cómica o porque parezcan empeñados en resaltar lo más triste y desagradable que se les ocurre. También está la simultanea sensación de que algunos de ellos -de los actores sobre todo- están intentándolo muy fuerte, mientras otros simplemente pasaban por allí a recoger el cheque. De manera que nada de lo que antes funcionaba lo hace ahora, igual que no es lo mismo poner a adolescentes o veinteañeros en unas situaciones que hacerlo con adultos. Lo curioso es que uno pensaría que a estas alturas, tras haber intentando cosas así con
That’s 90s Show,
Girl Meets World o
The Conners habrían tomado ya nota de lo que sí que funcionaba, lo que no, y todo lo de entremedias. pero se ve que nadie escarmienta en cabeza ajena.
ROB! me libre de afearle los fetichismos a nadie, pero este
The Miniature Wife (USA) es tan claramente un
kink convertido en serie que no se molestan ni en intentar disimular. Quiero decir, podría llegar a creerme que es una ‘obra feminista sobre resilienciayblablalba’ como están tratando de venderlo si, yo qué sé, el encogimiento de la protagonista se debiera a algo distinto a que un ingenio de forma fálica la rociara de su contenido dejando su cara y busto perdidos del líquido y produciendo que se hiciera pequeña. En ocasiones un puro es solo un puro pero aquí estamos claramente con un guionista haciendo el helicóptero con el puro y diciéndonos que está emponderando a su protagonista, una
Elizabeth Banks que es lo más salvable del invento este.
Estoy muy lejos de ser el público de esta serie, pero la verdad es que no tengo muy claro cuál es. En
Nippon Sangoku (O)(JP), o
日本三國 o…, mezclan estilos y temas, procuran ser lo más sórdidos posibles tanto en el tema como en el estilo y la representación, fingen ser históricos pero claramente lo que les interesa son los juegos de poder y, en fin, la animación va tomando distintas decisiones así que incluso en sus peores momentos está claro que es algo decidido, alguien ha pensado que era buena idea. Total, que supongo que habrá un pequeñísimo nicho muy contento. En otro lado.
Supongo que para los fanses esta
Star Wars: Maul – Shadow Lord (USA) tendrá más chicha. Para mí es simplemente un genérico de serie espacial en la que no parece que el personaje central esté para mucho más que cumplir la cuota de ‘personaje conocido de la saga de la que tirar de aquí’. Poco más que pueda decir, tanto en lo que propone como en cómo lo hace, de este forraje espacial.
Supongo que cuando uno se encuentra con una serie como
A Taste for Murder (UK) se toman toda una serie de decisiones. Lo cierto es que el punto central -poli de UK se va a Italia y allí resuelve crímenes- está lo suficientemente explotado últimamente como para poder echarle un ojo y comparar entre esta,
Signora Volpe y
Hotel Costiera. En todos los casos la… explotación, digamos, del entorno es uno de los puntos fundamentales. Ninguna de las tres es una gran serie, en eso también se parece. Quizá necesite rodaje, pero este piloto está tan centrado en mostrarnos el entorno y los personajes que se le olvida hacer algo competente con el misterio. Supongo que le daré alguna oportunidad más por ser lo que es, pero lo cierto es que es poco lo que ofrece y, desde luego, poco lo que tiene para trabajar. No tiene la acción de
Costiera ni esa sensación más clásica de
Volpe -aunque es cierto que quizá sea esta a la que más se aproxima- y la manía de sacar paisajes y comida sin que venga mucho a cuento quizá podría acercarlo con algún tipo de versión… vamos a llamarla de más presupuesto de esos telefilmes de
Hallmark. En fin, que yo qué sé, en un par de capítulos supongo que habré decidido directamente el caso que le hago.
No es que quiera ser yo el que diga que
The Testaments (USA) es lo que se han inventado en
Disney para saltarse las actualizaciones de contratos del séptimo año, pero está claro que
El Cuento de la Criada había sido estirado todo lo que habían podido, así que han decidido ir a por esto que tiene algo del libro que sacaron -sospecho que publicado también para ver qué rascaban- y el resultado ha sido una serie que ha decidido apostar por protagonistas jóvenes -incluyendo cambios hacia abajo en algunas edades- supondremos que porque han decidido que lo que les interesa, tras tanto sufrimiento de mediana edad, es ir a por todo con esa otra demografía. No sé sí o cómo gestionarán los saltos temporales de la obra -tampoco tiene pinta de que se vayan a preocupar mucho por ello- así que… bueno… al final es más que nada un
spin-off lateral. Incluso aunque sirva más para analizar cómo sigue la cosa en el audiovisual que como serie.
∞