¡Pilotos Deathmatch!

Otra semana de muchos estrenos, poco contenido. En fin, comenzamos con Alter Ego (USA), que es el intento de la FOX de llevar la idea de Masked Singer en una dirección distinta pero dentro de un orden, con avatares digitales para cantantes reales, así pueden juntar lo peor de los talent shows con lo más irrelevante de las evoluciones digitales para ofrecernos lo que podría haber sido tranquilamente el primer concurso de canción de Half life.

Cuanto menos curiosa esta segunda serie thai de Netflix, en la que se nos presenta una clásica trama de investigación y corrupción pero con un tema algo menos habitual como es el de las empresas -fundaciones- de rescate. Y es que en Bangkok Breaking (O) tenemos mucho de esa distopía neolibreral en la que vive más gente de la que sería deseable. Con luchas entre empresas de rescate privadas que permiten dotar de una cierta espectacularidad una trama de corrupción, violencia y muerte. Habrá que ver cómo evoluciona, pero como punto de partida es aceptable.

Es más que curioso este Batman: The Audio Adventures (USA) porque aunque viene de una tradición propia el resultado final queda a medias, más como pachanguita de los amiguetes del SNL que como una ficción cohesionada. Que se agradecen los segmentos de Meyers o Sudeikis, claro que sí, tanto como tener a Parnell de narrador, pero los momentos que tratan de integrar la comedia con la trama de Batman son un desastre, los cambios de escenarios están hecho sin cuidado alguno y, en general, nada parece estar demasiado interesado en contar nada tanto como en sacar viñetas de Gotham. Que como idea tampoco es necesariamente mala, pero se podría haber hecho mejor. Y eso sin entrar en que estos no han intentado ni montar el salvapantallas como los de AppleTV. Así que si alguien es capaz de explicarme qué pinta esto en HBO Max aquí estoy dispuesto a escucharlo.

Alguien ha pensado que Sing (la película) y UnREAL (la serie) podían juntarse en The Big Leap (USA) y, por algún motivo, a lo que más me recuerda es a SMASH! (la experiencia). Por supuesto lo que más importa es ofrecer una idea similar a la de la película, así que aunque veamos las bambalinas de un reallity es desde un punto de vista algo más tibio y dramático, como si creyeran que es más This is Us que The Chorus Line. Y como sé que hay un límite para citar obras como referencia incluso aunque sirva para dejar claro que tiene muy poco de original, diré que estamos ante algo blandito y esperanzador que cumple con todos los clichés esperables y que actúa precisamente como podríamos esperar. Cometiendo, además, los problemas de los realities en los que se inspiran, aunque aún quede mucho para ver si tiene una segunda temporada.

Hace un par de años, o quizá un lustro, hubo una película francesa de atracadores de coches blindados -algo así- y ahora ha llegado la ¿versión? ¿continuación? tanto da, en serie. Es decir: Braqueurs (O) Que sigue la vieja lógica de ser más grande, más espectacular, más blablablba… sin lograr nada. Es decir, sí, es una cosa de golpes y hay momentos  de mucho mirarse mal y apuntarse con armas y otros de explosiones y tal, pero está más claro que quieren subir las apuestas que el que las apuestas estén altas.


¿Qué sentido tiene hacer una serie sobre una organización que en teoría no puede actuar fuera de las fronteras USA centrada en su intervención fuera de las fronteras USA? Pues aquí estamos, con FBI: International (USA) No tenía sentido cuando era Mentes Criminales, imaginad con estos. Pero bueno, como el objetivo no es ofrecer una historia coherente o un buen entretenimientos sino vendernos las bondades de las fuerzas armadas estadounidenses y su necesario papel como sheriff del mundo pues supongo que el resultado es el mismo: Decepcionante para todos los que no sean sus fanáticos.

Estoy convencido de que Foundation (USA) va a ser un éxito. Porque no me he podido aburrir más. Sé que hay mucha gente a la que le gustan las cosas cuando ‘son adultas’ y aquí tenemos tanto estirar y ponerse con un palo metido por el orto que estoy convencido de que se va a usar como ejemplo de la ‘ciencia ficción de la buena’ durante décadas. Para mí ha sido como ir a misa: Entiendo el interés del genero fantástico y la intencionalidad que tiene detrás, pero si puedo evitar volver a sufrirlo hasta por lo menos la próxima boda, bautizo o funeral seré feliz. Quien quiera ir a misa que lo haga, yo no comulgo.

Stephen King de Hacendado, eso es lo mejor que puedo decir de Midnight Mass (USA). Lo peor que puedo decir es que es como si alguien hubiera querido reproducir una obra de King pero de memoria, a base de estirar y meter cosas que en su cabeza tendrán sentido pero que no aportan, que solo estiran y que si desde el primer minuto ves por dónde van los tiros en realidad tampoco es que te importe nada. Hay un momento concreto en el inicio del primer capítulo en el que es inevitable recordar una imagen de una adaptación de King, pero, claro, aquí no tenemos a Tobe Hopper. Aunque, si queremos consolarnos, al menos no nos está intentando contar Tommynockers.

¿Sabes cuando una bebida intenta vender más de lo mismo diciendo que han sacado un nuevo sabor que es TROPICAL? Bienvenidos a NCIS: Hawai’i (USA)

No tengo nada claro qué es esta mezcla de cosa musical y ¿ciencia ficción infantil? que es Nova Jones (UK), pero bienvenido sea el intento de hacer en personas reales lo que tiene más pinta de serie animada. Y solo parcialmente de Hanna Montana does the Universe. Pues vale.

Voy a tener que mirar si This Is Us es la serie más vista en USA aún porque yo hubiera esperado que a estas alturas las chorraditas del sentirse bien pero con mucho drama se hubiera pasado, pero aquí estamos, con tres posibilidades para la misma persona, tres futuros, y, sin embargo, la idea de que van a contar tres historias que podrían haberle sucedido a la misma persona y blablabla. Es decir, este Ordinary Joe (USA) que es más interesante como punto de partida que como realidad, sobre todo con los juegos de cambios de colores según la línea temporal. En fin.

No esperaba yo que Our Kind of People (USA) fuera la mejor serie de la semana. Pero, claro, uno espera que las series buenas lo sean por calidad, no por falta de competencia. Así que aunque aquí tengamos la clásica telenovela con familias poderosas y giros inesperados y secretos ocultos y sexualidad no resuelta y blablablabla… al menos no intenta ser ni solemne ni comprensiva, ni de Tyler Perry. Estamos más cerca de Empire, por suerte para los telespectadores. Y es que esta historia no sorprende demasiado, ni va muy lejos, pero al menos no ofende a la inteligencia. Que mucho me parece decir con lo que llevamos encima.

Pues parece que siguen los émulos de Animatrix, debe de ser la nostalgia tardonoventera, esta vez tenemos Star Wars: Visions (USA), una serie que servirá para que a los que les gusta uno de los dos conceptos puedan hacer listas de órdenes de episodios según sus gustos. Y para que el resto pasemos de ella. Recuperar el balance, vaya.

Integrar a las nuevas generaciones de influencers/ cantantes/ loquesea y demás en las series no debe de ser muy sencillo, así que en Nickelodeon han cogido un clásico (niño + extraño acompañante) para justificar That Girl Lay Lay (USA) Y han hecho un poco lo de siempre para sorpresa de nadie. Es poco o nada lo que aporta o sorprende, pero supongo que con eso les vale porque al fin y al cabo los niños no se han visto las versiones anteriores de esto mismo. Y a los mayores ni les importa ni les interesan estas cosas.

Dentro de esa corriente de la animación infantil de presentar series encantadoras con un desarrollo de personajes y construcción del mundo interesante para contar una historia de acpetación y blablablabla tenemos Wolfboy and the Everything Factory (USA) que podría empezar como algo divulgativo pero muy rápidamente vemos que en realidad es la nueva iteración de este tipo de series. Que tampoco vamos a quejarnos, pero que aquí estamos, viendo un estilo sencillo de animación y toda la carga. Muy bonito, eso sí.

¿Era necesario hacer un remake de The Wonder Years (USA)? Claro que no. ¿Tiene sentido cambiar el foco a un joven afroamericano que intenta mediar entre comunidades? Por supuesto que no. Si ya era mala la moralina y edulcorante de la original pasar al Seamos todos amigos, como si la cosa hubiera mejorado algo en sesenta años es sencillamente volver a intentar a vender ese sentimiento de que todo el mundo es bueno y los que no lo son están equivocados pero verás cómo podemos llegar a puntos en común. Malo es hacer una serie blanda, peor aún es que sea propaganda muy poco disimulada cuya mejor virtud es dar de comer a actores que generalmente no tienen suerte de estar en proyectos que se pretenden largos. Luego ya que dure es algo que me sorprendería también a mí.


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