Menos mal que ya estamos todos de vuelta. Ha terminado ese mes y pico sin novedades, solo venta -que tampoco vamos a quejarnos de las ventas, faltaría- y vuelven a aparecer libros. Empiezan como siempre estas cosas, con algún zambombazo inicial para ir recordándonos de qué iba la cosa, aunque sepamos todos que en realidad entre este mes y mediados de marzo vamos a estar tomándonos las cosas con tranquilidad. Pero en cualquier caso, y por primera vez en 2016, digamos ya:
¡Que entre la pila!
– Sociedades comparadas de Jared Diamond, ed. Debate
Jared Diamond, autor de sobra conocido, trata en este muy breve libro de explicar las virtudes de la observación para intentar explicar las diferencias entre sujetos. Siendo en este caso las sociedades nacionales esos sujetos e intentando sacar conclusiones de un análisis exterior antes que interior. A través de siete capítulos que van intentando entrar en modificadores como la geografía o las instituciones, trata de demostrar -con éxito desigual- que el de la observación es un buen método de trabajo. Y podemos no estar de acuerdo pero al menos tendremos un texto sobre el que discutir extensamente.
– Consumidos de David Cronenberg, ed. Anagrama
La primera novela de Cronenberg tiene algo de uno de sus antiguos guiones. Concretamente la sensación de que es algo que tenía escrito desde ahce tiempo y que ahora ha decidido darle una revisión y publicarlo como libro. De ahí que sea una obra que recupere gran parte de la inspiración, temas y desarrollo de sus primeras obras pero, a la vez, muestre un cierto cansancio y repetición más propios del Cronenberg moderno. En cualquier caso, una agradable curiosidad.
– Villa Vitoria de Dorothy Emily Stevenson, ed. Alba

Más allá de las historia de la Señorita Buncle e, incluso, de las de Wandlebury, Stevenson nos presenta otra de sus historias campestres con fondo de comedia y tema de post-guerra con un extraño triángulo amoroso rural. Una historia quizá más tradicional pero no por ello peor libro.
– La espada del tiempo (Magnus Chase y los Dioses del Asgard) de Rick Riordan, ed. Montena

¡Nueva serie de Riordan! Le toca el turno esta vez a los dioses del Panteón Nórdico. Así que ya sabéis lo que toca: mezcla de aventuras y dioses dando vueltas por otro dioses y muchos guiños. Estupendo todo.
– Deudas contraídas de Ana Rossetti, ed. La Bella Varsovia

Parece una eternidad y no hace una década, pero aquí ha llegado finalmente otro libro de poemas de Rossetti, centrado en todo lo que hemos perdido a tantos niveles durante tanto tiempo. Más social que en otras ocasiones pero no por ello menos interesante.
– Evocación de Matthias Stimmberg de Alain-Paul Mallard, ed. Turner

Mallard era más conocido en por este pequeño libro, reunión de diez relatos fríos y casi podríamos decir que de una mirada de puro alienada cruel sobre la figura del personaje del título que usa un humor duro para hablar de la literatura, especialmente de la centroeuropea del Siglo XX -personalmente siempre recuerdo a Bernhard, quizá por lo similar del humor- logrando una magnífica miniatura. Por cierto, la misma editorial ha publicado para sacar también Nahui Versus ATL, quizá por si la brevedad de este libro nos dejaba con ganas de leer algo más de su autor.
– Fuera de quicio de Karen Joy Fowler, ed. MalPaso

Es complicado hablar de esta novela sin contar en exceso. Diremos pues que es una de las más curiosas propuestas de los últimos meses, una narración realmente complicada y llena de peripecias sobre una familia que lleva lo experimental más allá de lo funcional. Algo que quizá se podría aplicar también a este libro.
– Los impunes de Richard Price, ed. Literatura Random House

El nombre de Richard Price debería ser mínimamente conocido para los que aprecian la novela negra. Y lo que aquí ofrece es lo que podemos esperar de él: una historia de policías de base, con historias centradas en crímenes más reales de lo que parecen a partir de los asesinatos de aquellos que parecieron poder salirse con la suya.
– Carta a mi mujer de Pentti Saarikoski, ed. Nórdica
Es difícil considerar este libro como algo más que una declaración franca de una persona a otra, solo que el autor es un reputado escritor finlandés que aprovecha su paso por Dublín para acercarse a las ideas de Joyce y la persona que va a recibir esta carta, con sus opiniones sobre otras mujeres, su afición quizá desmedida al alcohol y muchas más cosas, es su mujer. Particular.
– El testamento del estoico de John Galsworthy, ed. Reino de Cordelia
Conociendo al Galsworthy de los novelones, de La Saga de los Forsyte, lo que nos encontramos aquí es algo distinto,un gran narrador aún pero uno manejándose en una distancia menor, sin llegar a las trescientas páginas ni necesitar de grandes distancias temporales, solo una pequeña historia familiar.
– Fraude al descubierto de Mary Higgins Clark, ed. Plaza & Janés

Un nuevo libro de Mary Higgins Clark, porque hay cosas que parecen permanecer.
– París-Austerlitz de Rafael Chirbes, ed. Anagrama

El libro póstumo de Chirbes, menos páginas por tanto pero más interés externo.
– La guitarra azul de John Banville, ed. Alfaguara
Obra sobre los celos, sobre las relaciones y -sobre todo- sobre los robos. Excepto que quizá la idea de considerar objetos a las personas no sean las mejores posibles. Pero, claro, en la vida de Banville sus esfuerzos por lograr grandes narraciones no siempre logran mezclarlos con la trama.
– Fragmentos de George Steiner, ed. Siruela

Reflexión de George Steiner sobre lo dicho, las posibilidades de diferentes situaciones extraídas a partir de un texto antiguo que le permiten ir tratando algunos de sus asuntos favoritos. Logrando así resumirse en una pequeña obra.
– Auschwitz de Sybille Steinbacher, ed. Melusina

Sybille Steinbacher trata de explicar lo sucedido en Auschwitz desde todos los puntos posibles, su historia y su geografía, su importancia dentro de la idea alemana, la percepción, las víctimas… todo lo que puede hacer falta para ofrecer una visión globlal y realmente completa.
– Salvar los medios de comunicación de Julia Cagé, ed. Anagrama

Una mirada a los medios, intentando sobre todo proponer la manera en la que estos puedan volver a estar al servicio del ciudadano mediante el acercamiento al modelo de las Universidades. Aunque sospecho que cada uno tendremos nuestra propia opinión sobre lo que eso podría acabar causando. Pero, claro, al menos señala problemas concretos e intenta dar una solución; independientemente de los peros que le podamos poner.
– Antonio Gramsci de Giuseppe Fiori, ed. Capitán Swing

Recuperación de la biografía del líder y pensador que pasó sus últimos años encarcelado por Mussolini. Una completa biografía que ofrece una visión de la persona no solo desde fuentes históricas sino, además, mediante las declaraciones de aquellos que le trataron en diferentes aspectos permitiendo crear una imagen más compleja y variada.
– Orden Mundial de Henry Kissinger, ed. Debate

Sí, sí, y en efecto. Pero no proponiéndolo sino queriendo relatarlo, que es al menos un alivio.
– Estado de crisis de Zygmunt Bauman y Carlo Bordoni, ed. Paidós

Y aquí un análisis completamente diferente aunque más… abierto al diálogo.
– Mujeres en vanguardia de VV.AA., ed. Publicaciones de la Residencia de Estudiantes

Catálogo de la exposición sobre las mujeres que formaron parte del Grupo Femenino de la Residencia en una época en la que incluso esto parecía un atrevimiento.
– Vida de Zarf de Rob Harrell, ed. Destino

Los diarios, las historias reales de jóvenes no muy afortunados, reciben aquí todo un giro gracias a la localización en un país lleno de personajes de fábula y de situaciones cotidianas filtradas por estos otros personajes imaginarios que, además, acabarán teniendo que pasar de esas posiciones más cotidianas a una auténtica aventura con los -peludos- píes en la tierra.
– El monstruo de la señora Mo de Paul Beavis, ed. Tramuntana

La visita inesperada de la Sra. Mo se muestra primero como una molestia y luego como algo que puede ser reeducado por la peculiar señora. Al fin y al cabo los monstruos también pueden sentirse animados a echar una mano.
Esto ha sido todo por esta primera semana. A ver a partir de aquí lo que nos trae el resto del año. En cualquier caso, ya sabéis: ¡Nos leemos!



