Mi decepción de esta semana ha sido Bookish (UK), una serie de misterio que confiaba en que fuera otro buen ejemplo de lo que los ingleses saben hacer con el género pero que ha acabado siendo una serie encantada de conocerse, a mayor gloria de un Mark Gatiss que debe de pensar que los espectadores quieren verle todo el rato y no seguir un misterio, hasta el punto de separar en dos capítulos de 45 minutos lo que podía haber entrado en uno solo sin tanta paja y tanta tontería. No sé si es que espera lograr un BAFTA o qué, pero la verdad es que no cubre nada que no hayamos visto más y mejor. De hecho, en lo que más he pensado viéndolo es en lo muy superior que era Foyle’s War, mal que me pese, porque por lo menos ahí parecían tener claro qué querían contar y no perdían el tiempo, amen de no parecer una fiesta de disfraces, que ya tiene mérito lograr parecer más falso no ya que Foyle’s sino que Murdoch. En fin, a ver si la próxima serie del palo que hagan los ingleses tienen a bien usarla para algo más que masajear egos y recortar presupuestos.
Ciertamente curiosa esta
Baretto/Baretto (O)(JP) o
バレット/バレット o
Bullet/Bullet o…, obra postapocalíptica de lo que parece aventuras que nos presenta a una serie de, digamos, supervivientes decididos a vivir de trapicheos, golpe a golpe, porque la situación les ha llevado a eso. Con los puntos necesarios de surrealismo humorístico japonés -oso incluido- y una cierta querencia por las escenas con coches modeladas en un pseudo 3D que es más llamativo que eficaz. Al acabar, como de costumbre, me puse el trailer y puedo aseguraros que, más allá de la animación que sí que es fiel reflejo, parece de una serie distinta. Así que supongo que el piloto era la presentación y la trama llegará… en algún momento, supongo.
No sé si la idea de los creadores de
Delirio (O)(CO) es que batiburrillo es igual que complejidad, o que una narrativa aturullada es un ejemplo de calidad, lo cierto es que ni lo que cuentan ni el cómo lo cuentan lo apartan de la clásica película de tarde, sección Lifetime. Una mujer entra en un estado de delirio -porque la psicología es tratada como una pseudociencia, por supuesto- mientras su pareja trata de descubrir por qué, a la vez que se van contando partes de la historia con múltiples personajes entrando y saliendo, a veces el mismo personaje en distintos momentos de su historia, con el peor uso de los tropos más manidos posibles, a veces parece que quieren hacer un sexy thriller, en otros solo parece que buscan algo así como una crítica de no está muy claro qué, pero generalmente da la sensación de que lo que quieren es acabar pronto e irse para casa. Un sentimiento, este sí, que logran transmitir al espectador. Pero supongo que si alguien quiere ver mujeres malas, hombres que se mueven entre lo devoto y lo indolente, marionetas de esas mujeres, y lo que quiera que sea la trama que han decidido meterle… esta puede ser su opción para la hora de la siesta. Seguro que cuanto menos atención le prestes más gana.
En la sección de
genéricos de esta semana tenemos
The Institute (USA), una serie basada en un libro de
Stephen King pero que parece la idea de lo que un libro de
Stephen King podría ser por parte de alguien que nunca le ha leído: Chavales con poderes, amenazas vagas, gente de dudosa catadura moral. No está muy claro si la serie va o viene pero tampoco parece que le importe a nadie porque es un genérico excepcional, podría haberse hecho en cualquier momento de los setenta para acá y lo único que cambiaría es si la consideración era más o menos de ciencia ficción y más o menos juvenil. En fin.
Este espanto de
Padre no hay más que YouTube o
Kataluj (O)(EG) lleva cualquier ejemplo de expectativa cultural más allá de la paciencia, porque no es que esté protagonizada por un mal padre, es que parecen decididos a redimir a uno de los peores posibles. Por suerte en un momento te dejan claro que no todos los padres de Egipto son como este, pero la muy lacrimógena historia de un viudo que trata de reconectar con sus hijos queda muy empañada por el hecho de que no es capaz de absolutamente nada. Necesita la ayuda de su hermano y su cuñado para hacer lo que hacía su mujer claramente a solas, y aún así lo hace mal. No saber que su hijo es alérgico -una alergia especialmente imbécil, por cierto- casi lo mete en el apartado de negligencia criminal, que su solución sea verse los
youtubes que hacía su mujer sobre crianza… EN FIN. Decididamente esta serie es el tipo de desastre que luego se adapta por todo el globo porque ‘hay que ver los hombres cómo son’ mientras al resto nos deja al límite de la paciencia.
Parece que seguimos con los temas de Retorno a la Naturaleza en India, esta vez le toca a
Mitti – Ek Nayi Pehchaan (O)(IN), una serie sobre un joven ejecutivo de nosequé -publicidad, supongo- que tras la muerte de su abuelo y el descubrimiento de que pidió un crédito para su negocio -del abuelo- decide regresar al campo para hacerse cargo de la deuda y modernizar la granja -que era para lo que lo pidió el abuelo- y blablabla. También hay lío amoroso (o algo así). Pero aquí lo importante es vendernos la necesidad de volver a Lo Rural y bleh. Supongo que para los que quieran ver una oda -que suena rara, no solo desde un punto de vista ideológico/político- al campo, quizá alguna de las ramas del
Hallmarkismo, le puede valer, a los demás -incluidos los del romance- no creo que les convenza salvo que el desarrollo de la serie mejore mucho el punto de partida del piloto.
Otra serie que no ha acabado dando lo que parecía prometer al inicio, este
Pain (O)(CS) o
파인 o
Low Life o
Submundo o…, comienza mostrándonos a un par de criminales de poca monta y se va liando en una historia que a ratos parece de Organización Criminal y a ratos simplemente una mezcla de distintas historias. Al final las idas y venidas de estos criminales logran algún momento perdido de interés o de acción, sospecho que los que aparecen en el trailer. Pero bueno, quizá la próxima vez.
Lo bueno de
Untamed (USA) es que parece que han aceptado que con seis capítulos tienen suficiente. Probablemente podían haberlo hecho incluso con menos, porque no deja de ser otro genérico de muertes y misterios en territorio rural, bonito de ver -por supuesto- pero sin que los clichés dejen respirar demasiado a la historia. Y es una pena porque puede ser lo más cercano que les he visto a los estadounidenses a lograr un
Asesinato en…, pero, claro, le sobra metraje y le falta originalidad. Aunque al menos se puede poner más o menos de fondo mientras planchas o algo así.