¡Vamos con esos destacados!
– La razón de todo. Tomo 1 de David Ramírez, ed. Astiberri
Vuelve David Ramírez a los cómics introspectivos (dentro de un orden) con esta historia en la que intenta explicarse su relación con el impulso creativo. ¿Cómo acabó dibujando, de dónde le viene la afición por inventar historias, cuándo pensó que era una buena idea? Por supuesto el repaso a su propia historia y las anécdotas y preguntas que siguen saliendo justifican que acabe siendo una historia en dos tomos. Porque, claro, así podrá hacer a futuros una edición recopilatoria.
– Alguien en quien anidar de John Wiswell, ed. Alianza
Mucho han tardado en traer esta novela que ha ganado un poco todo (el Hugo, el Nébula, el Locus), la historia de una cambiaformas que tras un combate se convierte en una masa con poca forma pero que conoce a una humana y a partir de ahí puede que haya que tomar una decisión complicada porque, ¿merece la pena devorarla? Eso más cazadores de monstruos, buscas de criaturas, maldiciones y alguna cosa más para que no sea solo discurrir sobre la posibilidad de poner huevos que eclosionen devorando la persona que está a su alrededor. Porque en el amor y en los monstruos no siempre son mariposas lo que se siente por dentro.
– Al encuentro del hombre de James Baldwin, ed. Sexto Piso
Pues aquí siguen, recuperando a James Baldwin con nuevas traducciones -que más les vale porque entre la de los setenta y la de los ochenta ha llovido y, sobre todo, confío en que esta esté más… completa- pero bueno, lo importante es que este libro de relatos sobre el racismo (sea el que lo sufre, el que lo ejerce o el que se desentiende) muestra muchas de las distintas formas en las que puede afectar y las muchas formas que las personas, muchas veces perdidas o desesperadas, tienen de afrontarla. Muchas veces desde posiciones que parecen casi autobiográficas.
– El ángel y los perversos de Lucie Delarue-Mardrus, ed. Alba
La historia de una persona intersexual escrita en 1930 y que no acaba de encajar aunque al ser de buena familia puede permitirse vivir una doble vida. También una muestra de la realidad de la época con veladas de salón que son en realidad encuentros amistosos entre gente queer, aventuras sáficas y tertulias literarias. Por supuesto lo que Mardrus relata -y esa insatisfacción de su personaje central al ver que no encaja- en esta breve novela sirve también para buscar una cierta perspectiva optimista -por extraño que parezca- sobre toda una situación y un momento.
– La traición de mi lengua de Camila Sosa Villada, ed. Tusquets
A medio camino entre un libro de memorias y una exploración de los afectos sexuales, este nuevo libro de Camila Sosa Villada continúa con su exploración de los recuerdos, las emociones y la formación de aquello que nos acaba configurando.
– Saturnia de Alberto Martín Curto, ed. Andana
En España, en los años ’30, una madre soltera esconde a sus dos hijas en casa para que nadie las descubra. No es la única persona con secretos, Clavel de Luna -una ‘travesti cabaretera’- se cruza en su vida. Y así entre las invenciones de las niñas y el apoyo mutuo se nos muestra un momento distinto de aquella historia de España.
– Junior High de Tillie Walden y Tegan y Sara, ed. Maeva
Posiblemente mucha sea la gente a la que atraiga saber que Tillie Walden está detrás de este cómic, pero en realidad es más una obra para los fanses de Tegan y Sara, el dúo de hermanas y músicas canadienses que cuentan aquí un momento de cambio: de casa, de escuela, de gente… y lo hacen hablando de lo que significa ser gemelas, de la importancia de la música para ellas, de lo que significa en medio de toda esa inestabilidad encontrarse con su ‘queerdad‘… Por suerte Walden tiene tablas de sobra para montar un cómic interesante incluso sin conocerlas. Pero supongo que conociéndolas es mejor.
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