No soy el espectador para Find Me in Paris (USA), una suerte de historia de bailes, viajes en el tiempo, romance y aventuras adolescentes que, por suerte, sabe mezclarlo todo logrando sólo que te des cuenta si es tu tipo de serie o no en lugar de descartarla por haber cargado en exceso las tintas en uno u otro campo. No es una mala serie adolescente, en absoluto, y para la cantidad de bolas que llega a tener en el aire el resultado es aceptable… pero hay que ser su tipo de público y me temo que yo estoy lejos.


Por contra el problema de Who is America? (USA) es propio. Sacha Baron Cohen se siente reconocido por lo que ha pasado y lo que ha ayudado a que pasara, su estilo de humor a favorecido el clima actual así que parece decidido a intentar lograr el perdón tras todas esas identidades falsas y risas hacia los de abajo. El problema es que lo intenta demostrando estar más desconectado de la realidad y actualidad que Jerry Seinfield. Su resultado parece una mala copia de un viejo episodio del Colbert Report. Si aún te va el tipo de cosas que se hacían a principios de los dosmiles al menos podrás encontrarle una gracia nostálgica, pero esperar sacar algo más de todo esto que golpes de pecho y demostraciones de incapacidad manifiesta es tan poco probable que me extraña que no esté uniendo ya fuerza con la gente de South Park.


No me extraña que en Bobcat Goldthwait’s Misfits & Monsters (USA) el nombre del creador aparezca tan grande. No tanto porque tengan la intención de usarlo como gancho más que porque el propio Goldthwait paree estar intentando un arco final de redención o, al menos, de resurección. Se supone que esta sera una serie antológica con temática variable pero siempre cierta unidad en los elementos humoristicos. Puede que Goldthwait no signifique mucho como nombre para aquellos que no estuvieran atentos a la comedia USA de principios de los ’80, de hecho supongo que fuera de allí es conocido como ‘el de la voz rara de Loca Academia de Policía‘. El caso es que reinventarse como autor interesado por la comedia y la incomodidad no deja de estar en línea con su propio acto así que imagino que podemos unirlos. Empezando por esta primera historia, mezcla de dibujos animados (2D, para el que se lo pregunte) y personajes reales, con Seth Green siendo perseguido por un personaje al que puso voz y que le hizo famoso. Un inicio sólido que abre el interés por ver qué vendrá después y cómo piensa conjugar esa prometida mezcla de temas y estilos. Que ya es bastante.

Este debería ser un punto de alegría para Netflix, porque The Epic Tales of Captain Underpants (USA) es un personaje bien conocido y porque, aunque sea quedándose en lo más sencillo y efectivo, esta vez han logrado una serie infantil que es al menos aceptable. Puede que ni la animación ni el guión sean gran cosa, pero viendo sus esfuerzos anteriores al menos esta vez han logrado que no de vergüenza. Estas son las victorias a celebrar.

Es difícil saber qué se pretendía con este The Outpost (USA), voy a presuponer que una serie de fantasía que no saliera muy cara porque esos son sus dos logros más obvios. Supongo que también podría tratarse de lograr una serie de verano. Algo sencillo para rellenar las parrillas en estos días. Lamentablemente el resultado está más cerca de la programación diurna de los canales de televisión juveniles, si ese era su objetivo -y lo considero posible- diría que ha sido un éxito rotundo. Eso sí, espero que le den algo de interés al guión o no creo que los espectadores vayan a aguantar mucho rato.

Esta semana estamos en el terreno de lo aceptable. Con Sharp Objects (USA) la HBO hace una serie correcta en todos los aspectos -sobre todo teniendo en cuenta de dónde sale- en la que los actores están bien y en la que poco más se ofrece que recordar lo que un tiempo fueron las miniseries de sobremesa. Una intriga aceptable aunque no muy elaborada, unos pocos personajes y actores cumplidos. No me extrañaría que acabara emitiéndose en dos días consecutivos en un fin de semana.

Por suerte esta semana también nos ha traído Wellington Paranormal (NZ), una serie a la que aún le queda bastante que mejorar pero que ya ofrece inicios interesantes con esta mezcla de humor y suspense en una división de policía paranormal. Este piloto es poco menos que una introducción y se nota que el presupuesto es, digamos, limitado, pero al menos apunta maneras.


¡Libros que Llegan! Tey, «Drugstore Cowboy», Donovan y más

Otra semana por aquí, aunque ya van quedando pocas antes del corte del verano. Al menos esta semana han salido algunos títulos que estábamos esperando. Y como ya habrá tiempo para comentar después no os entretengo más y digo eso de:

¡Que entre la lista!

Patrick ha vuelto de Josephine Tey, ed. Hoja de Lata

¡Otro de los mysteries clásicos de Tey recuperados! En esta ocasión comenzamos con una gran punto de partida -una familia que está a punto de hacerse con una herencia, la llegada inesperada de una persona que dice ser el desaparecido heredero de la misma- y una certeza – nosotros sabemos que esa persona es un impostor- a partir de ahí los tradicionales recursos del suspense para ofrecer una obra con los necesarios giros de trama, idas y venidas. Comprar.

Drugstore Cowboy de James Fogle, ed. Sajalin

Quizá más conocida por la película, esta historia de yonquis asaltantes con un peculiar código de honor que les sigue de golpe y decisión hacia las dudas causadas por este -ejem- estilo de vida es una obra indudablemente negra en el sentido más criminal del término, pero también un potente drama de personajes perdidos. Muy perdidos. Comprar.

Replay: La historia de los videojuegos de Tristan Donovan, ed. Héroes de Papel

Tristan Donovan es un especialista en realizar ensayos históricos sobre multitud de temas, así que dedicar uno de ellos a los videojuegos parece algo natural. Un repaso razonablemente completo a sus diferentes épocas y a aquello que fue impulsándolas de una a otra. Comprar.

Niels de Alexis Ragougneau, ed. Alianza

Una historia de postguerra siempre es interesante cuando los temas incluidos son los del colaboracionismo con los nazis. Tanto como el heroísmo real o percibido y, por supuesto, las relaciones entre la gente que llevan a acciones inesperadas. Así que eso tenemos aquí, un libro sobre los efectos de la guerra cuando ya parece todo dejado atrás. Comprar.

Las vacaciones de M. Hulot de Jean-Claude Carrière, ed. Expediciones Polares

Una nueva recreación por novelización del clásico de Tati. Que no se diga que sólo los blockbusters  gozan de estas adaptaciones. Comprar.

La ciudad y los condenados de Max Blecher, ed. Libros de Trapisonda

No es tan habitual la publicación de libros de Blecher, el gran enfermo de la literatura rumana, siempre dispuesto a escribir desde su tormentosa existencia de eterno paciente en sufrimiento. Así que supongo que es una buena cosa ver cómo de cuando en cuando alguien le recuerda, a él y a su tan particular como único punto de vista. Comprar.

El apartamento olvidado de S. L. Grey, ed. Roca

Siempre es bueno ir viendo aparecer libros de terror en distintas editoriales. Cierto es que aquí estamos en ese borde del thriller durante gran parte de su duración, pero cualquier acercamiento que se haga al medio, incluso cuando viene de algo tan peculiar como este pseudónimo de una pareja de autores, resulta digno de celebración. Comprar.

Juego de mentiras de Ruth Ware, ed. Salamandra

Poco a poco vemos aparecer libros de suspense con autores que parecen llegar de manera recurrente a nuestro país. Este es, si las cuentas no me fallan, el cuarto de Ware, lo que debería convertirla en una figura más conocida en nuestro país. Más allá de las portadas que sufra. Comprar.

El falso Nerón de Lindsey Davis, ed. Ediciones B

¡Quinta entrega! Ahora la investigadora es Flavia Albia en lugar de Marco Didio Falco -bueno, llevamos ya dos novelas en Edhasa y tres en Ediciones B, pero me entendéis- y sólo cambian los personajes centrales, porque la capacidad para seguir adelante de Davis con la historia romana y con los distintos personajes que componen su particular familia en estos bien tramados misterios históricos no dejará de sorprendernos nunca. O eso espero. Comprar.

Románov (Crónica de un final: 1917-1918) edición a cargo de Tatiana Shvaliova con la colaboración de Ezra Alcázar, ed. Páginas de Espuma

Compilación de la correspondencia entre los Románov, acompañado por diarios, documentos, testimonios y otros rastros documentales -y documentados- que prueban lo sucedido entorno  a las Revolución. Comprar.

Balas perdidas #5 de David Lapham, ed. La Cúpula

Aquí estamos, con los volúmenes posteriores a la aparición de los libros en la colección Brut, con historias que pueden ser más actuales pero que no por ello dejan de reflejar la actualización de temas y estilos que se venían realizando en la saga actualizados ahora al paso de la misma a Image.. Comprar.

Domando gatos de Sarah Andersen, ed. Bridge

Tercer tomo de Sarah Andersen ya aquí. Comprar.

La carta de Ivy Aberdeen al mundo de Ashley Herring Blake, ed. Puck

Una chica guarda un montón de dibujos sobre su vida, sus anhelos y todo aquello… hasta que  un tornado pone su vida patas arriba. A partir de ahí los movimientos clásicos de un libro de literatura juvenil con fondo LGBT que podéis imaginaros. Comprar.

Bajo el paraguas del amor de Davina Bell y Allison Colpoys, ed. Astronave

Una historia sobre el amor y sus formas contada en forma de historia en al que este intenta -o logra, supongo- proteger a aquellos a su cargo. Que no se diga que no hay historias con esperanza entre los álbumes ilustrados infantiles. Comprar.

Policán 2: Situación desesperrada de Dav Pilkey, ed. SM

El esperado segundo tomo del Policán, ahora con más juegos de palabras. Comprar.

Sí, soy un felino de Galia Bernstein, ed. Astronave

Formativo y estupendamente ilustrado, una historia que explica que el gato es un felino como otros animales más grandes y peligrosos. Bello y divertido. Comprar.

Terminamos esta semana y veremos ya cómo seguimos. Porque normalmente el 15 de julio es la fecha límite pero, claro, el Celsius ha favorecido que algunas editoriales se animen a sacar cosas un poco más tarde. Y, por supuesto, la distribución es la que es. Así que os puedo asegurar que aún queda al menos una entrada más de esta nuestra sección. Ya veremos cómo o cuándo, pero os puedo decir no sólo que os vayáis leyendo lo que ha salido esta semana. También que… ¡Nos leemos!


Normalmente cuando parece una novedad de [adult swim] me limito a señalar que no soy su público y que lo que ellos llaman humor ni siquiera me interesa. Con Mostly 4 Millennials (USA) pasa otra cosa. No me gusta, pero no porque no sea su público, que sigo sin serlo, sino porque ADEMÁS se le ve la patita de lo viejo. Sí, generalmente su Bro Humor tenía un rango de edad entre los adolescentes más adultos y los adultos más adolescentes. Pero la vida sigue su curso y ahora ya son personas de mediana edad haciendo chistes sobre Esos molestos jovencitos, aiiimraait? Logran sonar más viejo de lo que probablemente sean, sus críticas son de alguien completamente desconectado con todo -en serio, tan desconectados que hacen chistes sobre cosas que se criticaban de la MTv hace ya décadas, ¡sobre Punk’d que es de hace 15 años! ¡¡¡O lo de los graffitis!!!- y, en general, lo que más logran producir es vergüenza ajena. Vergüenza por un nivel de desesperación en la crítica desde una posición establecida de poder como no recuerdo haber visto desde, por lo menos, el humor sobre los hippies hace tantas décadas ya. No tengo idea de qué pretendía conseguir el canal con este programa, pero lo que han acabado demostrando con su programa de teórico humor es que son unos carcas. Espero que al menos sean conscientes.

Que Sacred Games (O) (IN) esté vendiéndose como El nuevo Narcos de Netflix nos hace entender, de entrada, que Netflix necesita éxitos nuevos. Lo más cercano que ha tenido este año de entre sus 21 estrenos hasta hoy es Aggretsuko y no es realmente ni suya (originalmente fueron unos cortos de animación de la TBS japonesa que Netflix pagó para una nueva tanda con otro formato) Supongo que como ya hace más de un año de 13 Razones -y visto el desarrollo de las siguientes temporadas de sus series estrella- estarán nerviosos por encontrar un algo. La parte buena es que al menos esto servirá para volver a mover una novela de 2006 que en España pasó con más pena que gloria -y mira que la locura de las notas y la traducción merecía algo más de caso por el ego delirante envuelto en el asunto- y lo malo es que no deja de ser un producto correcto pero sin mucho más interés. Supongo que desde un punto de vista externo conocer así el país puede vender un exotismo que llame la atención al público occidental -que era algo que ya intentaba con éxito desigual la novela original- y al menos esta vez los hispanohablantes no vamos a reconocer los desastres de los acentos, así que eso que ganamos. Yo qué sé. Es principios de julio, si no tienes ninguna otra cosa que ver esto tampoco te va a hacer daño. Yo preferiría echarle un ojo a las películas (y alguna serie) que hay por ahí tanto de Asia central como oriental pero no voy a obligar a nadie.

Y la última idea de la semana es ¡Samantha! (O) (BR), una serie que hace lo que puede con uno de los tópicos más manidos, el del ex-niño prodigio que quiere regresar al éxito tras una vida agitada y blablabla. Porque hace unas décadas estaba en un show muy conocido, o algo así. Por supuesto al final lo que tienes es lo de siempre, alguien que era famoso y ahora es reconocible y sus locos intentos por volver a ser relevante y por llevar una vida digna. Así que no hay mucha crítica -olvidaos de Franky Banderas… o no, a saber- y tampoco mucho que añadir a los dos millones de historias similares que ya se han contado sobre el tema. Qué le vamos a hacer, quizá la próxima semana haya más suerte.


¡Libros que Llegan! Kurniawan, «Cada corazón un umbral», Werfel y más

Pues aquí seguimos. Vamos quedándonos poco a poco sin novedades, pero aún salen algunos libros. Poco a poco, ya sabéis. Así que tampoco os voy a dar mucho la paliza, que hoy no llegamos ni a diez. Pero los que hay merecen una ojeada. Así que, venga…

¡Que entre la pila!

Hombre tigre de Eka Kurniawan, ed. Armaenia

Con esta uniéndose a La belleza es una herida -publicada el año pasado por Lumen- las dos novelas fundamentales del indonesio Eka Kurniawan están ya en español. En este caso se trata una historia de personas, de un pueblo y sus relaciones, y supongo que la tentación de hablar de realismo mágico o de novela con muertes estará ahí aunque no se trate realmente de ninguna de ellas sino, precisamente, de un melodrama de personajes. Uno distinto, pero es que eso es lo bueno de que vaya llegando literatura con otros puntos de vista. Comprar

Cada corazón un umbral de Seanan McGuire, ed. Alianza

Siempre es bueno que se proponga lo que ocurre más allá del cliché. Son muchas las historias de niños que logran acceder a un mundo mágico. Pero no tantas de lo que ocurre cuando han vuelto de él. Más aún cuando está claro que deben ser cuidados. Por alguien especial también. Y no digamos ya si uno de los que regresa lo hace después de una situación no tan idílica. A partir de ahí un poco de todo, desde la sección más oscura de la literatura a un ejemplo de reparto diverso pasando por una historia más criminal. En fin, un poco de todo y para todos. Comprar

La escalera del hotel de Franz Werfel, ed. Marmara

Werfel es un autor suficientemente conocido -o yo diría que suficientemente conocido-, aunque sea solo por Una letra femenina azul pálido, como para que me sorprenda que esta obra no se había publicado en Español. Al menos no en las dos últimas décadas. Pero aquí la tenemos, otra construcción de personajes y trasfondo con todo el buen hacer de su autor. Comprar

Maupassant y «el otro» de Alberto Savinio, ed. Acantilado

Siendo Maupassant un escritor tan particular resulta adecuada una biografía también distinta, afortunada recuperación tras tantos años, en la que mucha es la mezcla de estilos y posibilidades para lograr una historia inolvidable que une a dos grandes autores. Comprar

Guía de aves del jardín de las delicias de Manuel García González y Pepa Corbacho Jiménez, ed. Libros.com

 

Un repaso a las aves, las verdaderas pero también las imaginadas, que aparecen en el cuadro de El jardín de las delicias. Vamos, que es un libro que más que ilustrado está ilustradísimo. Comprar

En construcción de Sonia Rayos, Silvana AndrésJuan Berrio, ed. Litera

Por extraño que suene, este es un libro sobre arquitectura para niños. Para que entienda qué es y cómo funcionan diferentes conceptos y decisiones que engloban no sólo la construcción -aunque sí sea lo más importante- también nociones de urbanismo, por ejemplo. Y todo acompañado por estupendos dibujos de Juan Berrio. Una obra realmente singular, de las que alegra ver que se publique algo tan divulgativo. Comprar

¡Quiero ganar ese unicornio! de Fabi Santiago, ed. Siruela

Una estupenda, en texto e ilustración, historia sobre competición y amistad. Con un unicornio de fondo, sí, pero no sólo. Porque, a veces, hay que saber valorar justamente los trofeos. Comprar

Como veis, breve pero aún con cosas interesantes. La semana que viene será mejor, tendremos por aquí lo nuevo de Josephine Tey, Patrick ha vuelto, o el Drugstore Cowboy de James Fogle, y confío en que alguna sorpresa más que para algo es principios de mes, aunque sea uno en el que es de esperar que sólo sus dos primeras semanas sean hábiles. Pero eso, como siempre, será la semana que viene. Mientras tanto podemos aprovechar lo poco que ha traído esta y despedirnos, también como siempre, hasta entonces diciendo aquello de… ¡Nos leemos!


Poco movimiento esta semana -menos mal- aunque no muy interesante, qué le vamos a hacer. Pero supongo que es lo que pasa cuando Netflix intenta su enésimo plan de acercarse al público infantil. Lo más interesante de Harvey Street Kids (USA) es la historia detrás del nombre y los personajes. Y eso da más para un posteo de ADLO! a principios de julio que para cualquier otra cosa. Pero esto es como lo de los yogures, seguro que Netflix sigue buscando.

Por su parte Channel 4 intenta recuperar a un personaje antiguo para montar una comedia… no digamos nueva. Como mucho semi-nueva. Stath lets Flats (UK) es una de esas series de Channel 4 que, supongo, prueban que si un cómico logra cierto éxito con un papel puede acabar sacando series de ahí. En fin, yo qué sé. Supongo que tendrá sus fanes.