Sark de Oro 2017: Los Premiados

Dicho todo esto, vamos a por lo que realmente está esperando la gente. Bueno… alguien habrá que lo espere, digo yo. Así que vamos con los premios de este año.

Golden Sark

Paperbacks from Hell de Grady Hendrix, ed. Quirk Books

Una de las lecturas que más he disfrutado de todo el año. Pensé que sería la clásica obra que reúne portadas más o menos cohesionadas por una temática y en su lugar me encontré un completo estudio que, con cierto humor que no siempre es muy acertado, va contándonos los movimientos editoriales del género de terror durante los años ’79 y ’80. También nos ofrece un contexto para entender de dónde venía y, por supuesto, una breve mirada a los ’90. Y sí, también hay portadas y datos sobre sus autores más destacados. Así que aunque sea muy USAcéntrico el impacto y alcance -sobre todo las relaciones entre literatura de terror en ascenso y cine, y los superéxitos de este- facilita que podamos atacar cabos y comprender explotaciones y consecuencias. De modo que al final tenemos no sólo un catálogo de portadas de libros, también de modas y, por supuesto, de todo lo que significó el horror durante dos de sus décadas de mayor actividad. A poco que os guste el género y su historia -y que sepáis inglés, claro- os interesa leer este libro. ¡Ojalá alguna editorial española pudiera publicarlo!

Sark de No-Oro

– Sobre lo azul de William H. Gass, ed. La Navaja Suiza

Un ensayo sobre el color parecería el terreno perfecto para un libro sobre arte, pero aquí se trata más de intentar comprender el lenguaje, o la sensaciones asociadas. Las múltiples variedades de tipos de azul llevan a Gass no solo a demostrar su dominio del idioma y sus conocimientos literarios, también a reflexionar sobre los mismos significados del idioma.

Sark de Plata

– Una dirección equivocada de Elizabeth Daly, ed. Siruela

Un ejemplo perfecto de ese buen momento de la recuperación del mystery clásico inglés -incluso aunque en este caso sea estadounidense- que estamos viviendo. Una historia en apariencia sencilla que se muestra como una entrada más en una historia con una serie de personajes que ya se suponen conocidos para el lector. Un investigador y algunos secundarios a su alrededor, figuras sin duda familiares para los lectores (Al fin y al cabo es el séptimo libro de este detective) pero que aquí quedan extrañas -quizá incluso desdibujadas- contra la fuerza de la historia que están contando. El detective se acerca bajo pretexto a una casa, quiere descubrir qué pasa en esa familia tras un anónimo. A partir de ahí una historia de suspense que funciona -a la perfección- mediante los resortes más clásicos del género. Lo que parece una situación extraña revela serlo incluso más, la cotidianidad se va volviendo extraña y mortal. Un ejemplo perfecto de ese tipo de novela convirtiéndola en una elección clara para este puesto.

Sark de Oro

– Experimental film de Gemma Files, ed. La Biblioteca de Carfax

Mi libro favorito reúne en sí el buen momento del terror y las pequeñas editoriales -el magnífico trabajo de La Biblioteca de Carfax es una de las cosas más notables del año- pero, sobre todo, una gran historia. Con un punto de partida que recuerda y recupera, además, uno de los motivos que hicieron grande el terror en el pasado: Protagonistas cuya vida actual explica que se tenga que mantener en la senda de algo potencialmente terrible porque su alternativa vital a no hacerlo realmente no es mucho mejor. Una mujer casada y con un hijo que ha visto cómo la crisis destruía sus expectativas laborales en el campo del estudio y la enseñanza del cine se encuentra con un material fílmico raro. Podría ser el centro de su carrera, podría ser también potencialmente peligroso. Teniendo en cuenta el estado de la ‘industria’ -en Canadá en el caso de este libro- seguir investigando no parecía tan mala idea. Hasta el punto de que casi podríamos hablar de dos partes en el libro. La segunda más centrada en ese elementos folclórico y sobrenatural, la primera en los vericuetos y burocracias de algo que querría ser una mezcla de industria y academia y acaba siendo poco menos que una trampa en la que ninguna de las dos cosas acaban de funcionar. Es cierto que tiene algunos tics y tropos muy propios de Stephen King -para lo bueno y para lo desesperante- pero puedo pasarlo por alto porque lo bueno que ofrece es mucho y muy interesante. ¡Ojala sigamos con la racha de este tipo de obras en el futuro!

Ahora sí, ya hemos acabado. Muchas gracias por vuestra atención y hasta los próximos premios.


Sark de Oro 2017: Repaso al año o A vivir del cuento (de la criada)

Bueno, pues no sé si acabaréis de descubrir estas cosas o si seréis de los que lleváis años leyendo esto. Lo importante es que estáis aquí, que yo también lo estoy y que ahora toca toda esa pila de texto sobre la cosa de los libros de este año.

Pero vamos con el texto de siempre:

Un año más (18 años ya, y parecía que fue ayer cuando empezamos con la tontería) aprovecho el comienzo de año para entregar el “Sark de Oro” al libro que más me ha gustado del año recién concluido

Comienzo con la clásica advertencia así que quien quiera pasar al resumen del año que se salte este párrafo. Las listas de “Lo mejor de…” acaban siendo los resultados de la intersección de los gustos personales con los libros leídos a lo largo del año. La posibilidad de que haya aparecido un libro revelador y no salga en esta lista puede deberse más a no haberlo leído que a criterios de selección. Recapitulando en estos años y para que quede constancia, los anteriores Sark de Oro recayeron en “El Hada Carabina” de Daniel Pennac“Huérfanos de Brooklyn” de Jonathan Lethem“Cíclopes” de David Sedaris,“La Disco Rusa” de Wladimir Kaminer“La Mosca” de Slawomir Mrozek“El Martillo Cósmico” de Robert Antón Wilson “Pégate un tiro para sobrevivir” de Chuck Klosterman, “Las Ovejas de Glenkill” de Leonie Swann, los“Cuentos Completos” de Connie Willis“Al pie de la escalera” de Lorrie Moore, “Mi Tío Napoleón” de Iraj Pezeshkzad, “Los amigos de Eddie Coyle” de George V. Higgins, “Hermana mía, mi amor” de Joyce Carol Oates, “Boston. Sonata para violín sin cuerdas” de Todd McEwen, “Americanah” de Chimamanda Ngozi Adichie, “La hoguera pública” de Robert Coover, “Descolonizar la mente” de Ngũgĩ wa Thiong’o y «Las Mitford» de Charlotte Mosley.

Al final tendré que crear una wiki o un algo para que entren todos. Sin contar con que debería empezar a pensar en poner también los Sark de Plata y las otras dos categorías inventadas, el premio a No-Ficción Sark de No-Oro y el premio a libro en lengua inglesa Golden Sark. Porque esto cada vez queda más largo.

Aviso, también como casi todos los años, de que mis lecturas suelen determinarse por escuderías, es más sencillo que lea algo de las editoriales pequeñas y medianas a que lo haga con lo que sacan PlanetaAlfaguara Anagrama. Vamos, que no pretendo engañar a nadie: No me he leído todo lo publicado ni de lejos. Dicho lo cuál y antes de entrar en los ganadores de este año vamos a repasar lo que han hecho los editores.

En cuanto a los libros…

Creo que el exitazo de El cuento de la criada, con lo que nos ha costado tenerlo de nuevo en las estanterías, sirve perfectamente para ilustrar varios puntos claves de los libros de este año: Una mayor presencia y peso de las autoras, un mayor interés por temas de reivindicación y diversidad y, por supuesto, mucho más fantástico. Especialmente terror -y no sería capaz de quitar del todo el libro de esa lista- pero no solo. El terror y la ciencia ficción se han beneficiado de un año en el que todo parecía extraño. También el punk ha tenido un mini-repunte por motivos que no soy capaz de comprender. Porque aunque algunas tendencias de años pasados -como la del ruralismo y la reivindicación de Lo Pueblo, vg- han seguido estas y otras han despuntado nuevas. Por ejemplo, en el lado del orden, nos hemos ido a un renacimiento de la diversión casi sin sangre del clasiquísimo mystery inglés, punta de lanza de una cierta anglofilia. Por supuesto es mucho más lo que el año ha tenido, incluyendo recuperaciones. Ah, y las editoriales pequeñas se han multiplicado y expandido. Para enorme alegría de quien esto escribe. Este podría ser un buen resumen del año, pero acerquémonos más.

El cuento de la criada ha sido un libro esencial este año, y también una cadena de arrastre. The power se subió con mucha sabiduría a su espalda y la misma editorial aprovechó que otra novela de la autora tendría también adaptación para publicar Alias Grace. Pero no es lo único que ha venido detrás. También hemos visto cómo en la narrativa retorcida aparecían las mujeres de No, mamá, no y Canción dulce. O que se difundían los cuentos de La nueva mujer, se traían las obras de autoras diversas como Bessie Head y continuaba la publicación de ensayos de autoras como Siri Hustvedt, Laura Bates y Carolina León, o los diarios de Alice DenhamVirginia Woolf. E, incluso, Capitán Swing se animó a traducir como Desahuciadas la esplendida Evicted. Pero, especialmente, en los ilustrados hemos tenido múltiples aproximaciones que apostaban por lo regalable tanto como por lo didáctico. Así Mujeres de ciencia o F de Feminismos parecían buscar esa mezcla mientras que la nueva edición de El papel amarillo parecía apostar por la inclusión de ilustraciones para actualizar el interés. Aunque posiblemente el fenómeno en este campo sea Valerosas, el recopilatorio de mini-biografías de Pénélope Bagieu ha logrado fundirse tres ediciones (al menos hasta que empiecen a entrar las devoluciones post-navideñas) de su primer volumen y mover con fuerza una segunda del siguiente. No es el único ejemplo de éxito en cómics -ha llegado POR FIN la edición mexicana de Nimona empujada por el buen funcionamiento de Leñadoras, que ha visto aparecer, a su vez, un segundo volúmen- mientras que autoras como Laurielle se animaban a publicar en solitario, Fandogamia traía Giant Days e incluso en la diversidad se alcanzaba a la Super Sorda de Cece Bell. Aunque sospecho que si un segundo nombre tuviéramos que unir al resumen de este año sería el de Gloria Fuertes.

El centenario de su nacimiento ha permitido no solo que Torremozas vendiera y actualizara multitud de sus poemarios, también que en Blackie Books se sacaran de la manga dos tomos documentadísimos, uno cercano a al biografía ilustrada y el otro con ilustraciones infantiles. No está claro que hayan sido los mejores volúmenes sobre la autora pero sí que han sido los que más han vendido. y es que la tormenta perfecta del centenario, la reivindicación, su propio talento y las ediciones ilustradas han parecido funcionar a su favor.

Algo de lo que podemos alegrarnos también por lo que ha supuesto para toda esa… tendencia. Si todo esto ha servido para que hayamos tenido novedades infantiles como el libro-juego ¡Yuju! Príncipe Azul, ¿dónde estás? de Sylvie Misslin y Amandine Piu o para que editoriales juveniles se animaran con Chicas en la lunaLa chica de tinta y estrellas, bienvenidas sean. – Y, lo mismo, en algún momento dejan de ser Chicas y pasan a ser Mujeres.-

Y, por supuesto, también ha servido para mover el mercado fantástico. Que ha agradecido las ediciones para aquellos que no pueden leer en inglés de La quinta estación de N.K. Jemisin y Las estrellas son legión de Kameron Hurley. Pero también de clásicas como Margaret Cavendish, Rokey Sakhawat Hossain o, más en lo moderno, Barbara Hambly. O un nuevo intento de desembarco de Daína Chaviano. Pero, especialmente, del terror. Vale, no ha habido forma de que se publicara un libro nuevo de Shirley Jackson -a ver si en 2018- pero la antología de Damas oscuras y los cuentos completos de Angela Carter han estado ahí. Y las pequeñas han seguido haciendo su trabajo. La Biblioteca de Carfax ha realizado una magnífica labor en el año de su lanzamiento, publicando a consagrados como Amelia B. Edwards  o Edith Nesbit  y a modernas como Beverly Lee. Pulpture ha publicado relatos variados y recuperado otra de las obras inquietantes de Louisa May Alcott, la irrupción de Cerbero ha dado una pequeña plataforma para que aparecieran nombres más o menos conocidos de nuestras letras fantásticas, de Conchi Regueiro a Cristina Jurado y de Sofía Rhei a Lola Robles, y aunque Pilar Pedraza no haya tenido novedad sí es cierto que a Elia Barceló -que la ha tenido, pero fuera del género- se le han recuperado varias obras. Así que para nuestras autoras parece que ha sido también un buen año con el que continuar el éxito del Nacional de Narrativa a Cristina Fernández Cubas en 2016.

El terror ha sido uno de los géneros más afortunados del año. A los nombres mencionados podemos añadir el de otro par de editoriales que se han estrenado este año como Insólita, que nos ha traído El archivo de atrocidades de Charles Stross, o Dilatando Mentes que con Un lugar mejor de Michael Wehunt se marcaron todo un tanto en su selección muy variada -aunque de momento sin ninguna mujer, eso mal- de fantástico. También editoriales con más recorrido se han apuntado. Nocturna ha sacado la estupenda Una cabeza llena de fantasmas y ha publicado lo último de Joe Hill, a la vez que Stephen King o Neil Gaiman seguían sin parar, Valdemar recuperaba todos Los Libros de la Sangre de Clive Baker en dos volúmenes y Akal sacaba otro tocho igual de voluminoso con su Lovecraft Anotado, aportación a la no ficción solo comparable con la biografía de Stoker que se ha marcado Skal para Es Pop. Mientras que Ediciones B -además de seguir publicando cosas de SciFi como el último de Andy Weir- se desmarcaba con el postapocalíptico Paradox 13 del amigo de la casa Keigo Higashino. Ah, y Orciny ha seguido con lo suyo publicando, por ejemplo, Bienvenidos al Bizarro, en el que aparecen un poco todos. Tamara Romero incluida.

También ha habido toques en otras ediciones, claro. La interesante Parpadeo de Theodore Roszak además de hablar de cine y de improbables conspiraciones llegaba a tener algo de eso. Aunque sea más notable por lo primero -en un año con algún otro título sobre cine interesante, aunque más en la parte de no ficción, como Cine cómico español, 1950-1961 o Violetas de España-, también podemos hablar de las otras recuperaciones que han tenido lugar este año gracias a las pequeñas editoriales. Porque si Pálido Fuego ha traído de vuelta a Roszak no es menos cierto que La Navaja Suiza hizo lo propio con William H. Gass (en el año de su lamentable fallecimiento), que La Fuga ha recuperado a Jay Friedman y que, igual que la recuperación de Ngũgĩ wa Thiong’o sigue lenta pero segura, Hoja de Lata tuvo a bien recuperar a James McBride en uno de los grandes títulos sobre la raza publicados este año. (Siendo el segundo, por supuesto, El ferrocarril subterráneo de Colson Whithead). Que no es que sean las únicas miradas al exterior interesantes, ojo, que finalmente La Vegetariana ha tenido su versión Española -frente a la Chilena que llegó el año pasado como por descuido- y que también nos ha llegado ese novelón que es El simpatizante de Viet Thanh Nguyen. Con el añadido de que este último podía servirse en sesión doble con el Persiguiendo a Cacciato de Tim O’Brien. Una perspectiva asiática que se podía rematar con el cómic El arte de Charlie Chan Hock Chye de Sonny Liew en un año que tanto ha mezclado.

Por ejemplo, Norma ha publicado la mezcla de cómic y punk que es Archie conoce a Los Ramones -y también el grandísimo Jughead, pero esa es otra historia- aunque puede que eso sea porque ha habido un cierto interés por el punk este año. No está muy claro de dónde ha salido, eso sí. Pero hemos tenido varias aproximaciones para los más jóvenes. Desde la serie Band Records comenzando por los susodichos Ramones hasta el ¿Qué es el punk? de Eric Morse en Flow Press Media. Y lo mismo podemos decir de obras biográficas como ese Te potaría en la cara o un nuevo ejemplo del interés por la historia desde el punto de vista de las mujeres en Ropa, música, chicos de Viv Albertine.

Y ya si mezclamos mujeres y anglofilia podemos ir desde Los años ligerosEl club de los mentirosos o La Serpiente de Essex hasta otro de los temas principales del año. La Novela Negra en su versión de Mystery Inglés.

Así, junto a la siempre fiable dÉpoca con Asesinato en Charlton Crescent, las recuperaciones de Alba como Mi prima Rachel o la continuación de Josephine Tey en Hoja de Lata, hemos podido asistir a un buen puñado de grandes historias en la colección de Clásicos de Novela Policíaca de Siruela con Christianna Brand. Además, por supuesto, de con E. C. Bentley o Ernest Braman. Igual que Ardicia ha recuperado a Victor L. Whitechurch o Francisco Arellano ha recopilado en El misterio de Pegram a lo que él llama Los otros Sherlock Holmes. E, incluso, aunque de otra manera, se ha comenzado a publicar a Horace Rumpole en España.

Por supuesto no ha sido solo esto lo que ha llenado nuestro año negro Sajalín ha recuperado el Carter de Ted Lewis, RBA ha recordado que tenía por ahí perdido a Lawrence Block. Japón sigue en racha, este año con novedades aún de Rampo Edogawa, Seishi Yokomizo o Seicho Matsumoto. Hasta hemos podido acercarnos por el negro africano gracias a El enigma del pájaro azul . E incluso los más jóvenes han podido disfrutar del género con obras juveniles como Alguien está mintiendo, o con aproximaciones más cercanas al libro-reto como Enigmas de Víctor Escandello o el Caso abierto de Àngels Navarro y Jordi Sunyer. Está claro que ha sido un gran año para el género en todos sus frentes.

Pero ya está bien de tanto título y tanta cosa, ¡que tampoco habéis venido para que os aburra durante todo el día! Así que pasemos a lo que os interesa de verdad. ¡Los Sark de Oro! Y los ganadores son…


¡Libros que Llegan! Alcott, «Jughead», Dalrymple y más

¡Ahora sí que sí! He esperado hasta el último minuto para que entrara esa pedrea de títulos que no acababan de llegar bien por la distribuidora o por la editorial, pero que habían decidido salir aún en este 2017 que ya se acaba. Los últimos en llegar, sí, pero no por ello menos interesantes, que siempre hay de todo -y para todo-. Así que antes de mi tradicional Sark de Oro -que tendréis por aquí, como es costumbre, el día 1- y del no menos tradicional recuento del año -este año prefigurado en muchas cosas por cierto índice de recomendaciones, sospecho-  aquí está la última vez que me escucharéis este año decir:

¡Que entre la pila!

Estupenda esta recuperación de Pulpture, una historia de fantasmas o con fantamas pero, sobre todo, una oportunidad de que una reunión en lq ue se empiezan a narrar historias de fantasmas de un paso a convertirse en algo más. Y eso de la mano de una gan autora, que saca partido a las circustancias e historias de los diferentes participantes.

El retorno de un rey de William Dalrymple, ed. Desperta Ferro

Cuando me recomiendan un título de ensayo con tanta pasión como este lo mínimo es intentar conseguirlo. Ha costado, que la distribución tiene lo suyo, pero aquí está. Una crónica de la primera guerra de los británicos en afganistas y del -merecidísimo- repaso que le pegaron al Imperio. Y, por supuesto, una gran historia contada con todo el estilo que la ocasión merece.

Jughead de Chip Zdarsky y Erica Henderson, ed. Norma

Uno de los cómics del año, y mira que se ha hecho esperar. Con múltiples niveles y una querencia por lo meta, esta historia adolescente y humorística sirve para que Zdarsky ejercite todos sus gustos y que nos ofrezcan un tebeo de los de siempre hecho como si fuera completamente nuevo.

Cuchillos de Tim Hayward, ed. Librooks

Un libro que es una enciclopedia en si misma, una oportunidad de regalo incluso, con multitud de información, historias sobre los diferentes estilos y modelos e, incluso, un pequeño manga sobre su fabricación. Historia y técnica se reúnen para ofrecer una obra completísima para todos los aficionados a la cocina. Bueno… o a los cuchillos.

Bruceploitation: Los clones de Bruce Lee de Iván E. Fernández Fojón, ed. Applehead

Tenía que acabar saliendo un libro sobre los múltiples émulos de Bruce Lee. desde los que tomaban un nombre artístico sospechósamente parecido a los del difunto, las película que imitaban las de este, o las que fingían que había algo suyo, los remixes y las reinterpretaciones creadas para intentar aprovecharlo en lo posible. De todos ellos trata este libro, que centrándose en algo tan concreto casi podría servir para explicar cómo funciona una buena explotación.

La persona que estuvo al frente de The Band y vió suceder muchas de las historias del rock americano de los sesenta y setenta ha escrito una de esas memorias de contarlo todo que unen la historia con el chisme, permitiéndonos asistir en primera persona a muchos momentos improtantes ofrecidos, claro está, desde su propio punto de vista.

Animando lo imposible de Adrián Encinas Salamanca, ed. Diábolo

Una breve historia de la animación modelo stop-motion durante la primera mitad del S XX y algunos años del anterior. Bastante completa, indudablemente documentada y, en general, muy interesante para comprender y acercarse a aquella manera de hacer cine.

El arte de Atari de Tim Lapetino, ed. Norma

Completísimo repaso por las creaciones artísticas que acompañaban a los lanzamientos de Atari, tanto como por aquellas que servían para crear las obras. Además, por supuesto, de las propias creacciones electrónicas -sobre todo, pero no solo, en hardware– e, incluso, entrevistas. Todo lo necesario para ofrecer un regalazo para todos aquellos que recuerdan con cariño la compañía.

El viaje del vientoEl pequeño bosque misterioso de Susumu Shingu, ed. Blume

Pop-up pequeños, minimalista incluso, y casi mudos que, sin embargo, van narradon una historia con el paso de sus páginas. Además de muy bonitos, claro. Y muy coloridos, que también ayuda. Si tenéis oportunidad echadles un ojo a su interior.

Princesas Dragón: Criaturas Mágicas / Rumbo a Nánabu de Pedro Mañas y Luján Fernández, ed. SM

Una de las maneras de notar que algo es un éxito es que aparezca material relaciona. Como estos cuadernos que, con una historia de fondo, van presentando pasatiempos, actividades y pegatinas. Lo que rellena un hueco para los que quieran ofrecer algo más de las Princesas Dragón y ofrece, además, un punto de entrada por estos entretenimiento hacia los libros. Pues bien.

¡Pero si yo te quiero! de Jory John y Benji Davies, ed. Andana

Las historias, con dibujos del gran Benji Davies, del pato y el oso son casi aproximaciones a los looney toones. O a los payasos clásicos.. Un personaje serio que quiere hacer algo y uno alocado que no se lo permite sin que el primero acabe de entender cómo ha podido suceder. Muchísima diversión, ninguna lectura moral y un tema de fondo que en este caso es el de los afectos. Una gran manera de acabar el año.

¡Hasta aquí hemos llegado! Como decía arriba del todo, el próximo día 1 podréis echar un ojo al repaso y a los Sarks. Mientras tanto tenéis todas las pilas que se han ido acumulando durante el año si queréis hacer un repaso a lo que nos ha dado desde enero hasta ahora. Que no ha estado -nada- mal. Y, como siempre, os animo a regresar aquí cuando las cosas vuelvan a ponerse en funcionamiento. Sea eso cuando sea pero, si tengo que adicinar, sopecho que el 13 de enero. Según se porten. Mientras tanto, y como siempre, ya sabéis… ¡Nos leemos!


Terminamos el año, de terminarlo y de todas esas cosas, con algunas de esas historias que los británicos preparan siempre tan bien. Comenzando por la única novedad que era de la semana pasada. The Alternativity (UK) puede ser muchas cosas pero, sobre todo, es una gran interrogación. ¿Por qué pensó la BBC que tenía que reunir a Bansky y Danny Boyle para hacer una especie de documental sobre un festejo alternativo de la Navidad? Vale, teóricamente la BBC no ha reunido a nadie. Pero… ¡En serio! En fin, el resultado es lo que supongo os imaginais, sobre todo con el juego de gato y ratón, pero quiero creer que es algún tipo de intento de ofrecer algo diferente por parte de una cadena pública.

Otra idea de la BBC, mezclar en Doodlebugs (UK) los sketches con la animación. O algo así. Cogen un objeto cotidiano, le pintan ojos y boca y, a aprtir de ahí, la narración y el doblaje hacen el resto. Más experimental de lo que podría aprecer, menos inteligente de lo que se querría, proque una vez que la originalidad se ha perdido lo que queda no deja de ser un poco lo de siempre y otro poco lo que uno esperaría encontrar en un vídeo hecho para la viralidad internetera. Pero, en fin, al menos algo han intentado.

La BBC ha pasado de subirle promo alguna.
Y llegamos al plato fuerte de ese dinero que la BBC ha decidido quemar para celebrar el final de año. Empezando por Little Women (UK) que es, claro, otra versión de Mujercitas. Con Angela Lansbury por allá y decisiones de esas para dividir al respetable. A mí, particularmente, me ha parecido tirando a rutinaria pero bueno, los ingleses y sus adaptaciones de época.

Otro ejemplo de su amor por las series de época es The Miniaturist (UK), adaptación de esa La casa de miniaturas de Jessie Burton que se publicara en España hace un par de años, y que cuenta la historia -de época- de una mujer atrapada en un matrimonio en el que se siente… si no engañada, sí al menos insatisfecha. Todo lo cuál se va poniendo de relieve y expresando a través de una casa de muñecas que causará el lío consiguiente. Y… bueno… pues eso. ¿Cómo no hacer otra serie de época?

Terminamos en USA, porque el [adult swim] ha decidido sacar un spin-off de uno de sus programas concurso. En serio. En Bloodfeast -antiguo Cross Word– tenían momentos en los que para despistar a los concursantes hacían todo tipo de cosas, incluida la emisión de animaciones. A partir de estas animaciones se crea Tender Touches (USA), una especie de parodia de animación de las telenovelas que… no es mucho más que eso. Teóricamente está parodiando algo, pero no parece conocerlo lo suficiente, no digamos ya apreciarlo. Así que esto es lo que les sale, qué le vamos a hacer.

[Y dado que no hay ningún otro estreno previsto (si aparece algo ya editaré esta entrada, pero mucho lo dudo) creo que con esto puedo cerrar el año. En breve Sark de Oro TV y todas esas cosas. Mientras tanto aprovecho este pequeño espacio robado para desearos feliz año. El que viene ya, porque este no hay quien lo salve.]


Semana tranquila, más o menos, con casi tantas filtraciones como novedades. Lo único que tenía claro era el estreno de Bancroft (UK), uno de esos policíacos británicos con mujer policía al mando, sospechas de corrupción y todo el blablabla típico. Que, lamentablemente, resulta mucho más rutinario y menos pensado que algunas de las actuaciones y series que hemos visto este mismo año. No digamos ya detalles concretos de la trama. Pero se ve que es cosa del año. En fin, tan poco es que sea abisal, pero está claro que podían haberle dedicado un poco más de tiempo.

A ITV no le apetecía crearle un trailer on line.
Más agradable -aunque no mucho más original en lo suyo- es este The Chi (USA) de Rick Famuyiwa. Mucho más seguro hacer esto que dirigir la película de Flash, dónde va a parar. La vida de una serie de habitantes del sur de Chicago sirve para una de esas historias de vidas cruzadas y costumbrismo dramático que, en fin, por lo menos esta vez tiende a mostrarnos otras realidades o algo. Más ‘o algo’, sospecho, porque tampoco es que las historias parezcan especialmente fuera de las representaciones habituales. Pues eso, pues bueno, pues vale. Al menos representación.

Quizá el mejor estreno de la semana, por incomparecencia de contrarios más que nada, es este Counterpart (USA) también de próxima aparición. Pero al menos lo que propone -un empleado descubre que su empresa tiene una puerta a una realidad paralela- tiene un interés que aunque acabe derivando en esos grandes temas que parece que hay que tocar *suspiro* -el doble como otro, las decisiones tomadas, los cambios, la realidad modificable…,- como si decidiéramos que la idea de representación del fantástico es Unamuno. Pero, en fin, Simmons está tan bien como cabría esperar de él, y los elementos de intriga de la trama están razonablemente usados. Quién sabe, lo mismo incluso tengamos suerte y evolucione a mejor. Espacio tiene.

Yo diría que Wormwood (USA) es un docudrama. La parte de drama es, me temo, menos interesante que la documental, pero eso tiene poca solución habitualmente. Y en cuanto a lo que cuenta… supongo que dependerá de lo que se conozca del caso. Quizá porque es el tipo de historia célebre -o tristemente célebre, según-  por lo que supuso para muchos conspiranóicos. Y también para la gente que aseguraba que una cosa es que existan los conspiranóicos y otra muy distinta que la CIA no esté haciendo de las suyas en el suelo de USA. Por supuesto entiendo que si no conoces nada del caso -o no mucho, o… etc- puede resultar más interesante. Pero bueno, eso, una forma de hacer divulgación.


¡Libros que Llegan! Perelman, «Bienvenidos al Sabbath», Chang / Mrrhan y más

Como era de esperar, semana muy muy tranquila. Quizá la última con novedades de este año. Salvo que se escurra alguna para la semana próxima. Y como estamos de puente tampoco me voy a enrollar yo mucho más, así que…

¡Que entre la pila!

Perelmanía de S. J. Perelman, ed. Contra

Perelman podía ser un tipo insoportable, sin duda, pero también es un gran ejemplo de los humoristas estadounidenses de inicios del S XX. Odiaría ver usado a los Hermanos Marx para publicitarle, pero habiendo sido escritor de material para ellos no hay mucho más que discutir, la verdad. Y aunque el tener un prólogo de Woody Allen tampoco creo que le hiciera especialmente feliz -pero, ¿a quién sí?- puede verse la línea de humor que lleva desde este creador misantrópico hasta al actualidad. Así que hay que agradecer a la editorial por darnos las gracias de conocer a un humorista estadounidense tan importante, sobre todo ahora que no podemos conocerle en persona.

Bienvenidos al Sabbath de VV.AA., ed. Valdemar

 

Brujas, sí. Pero también satanismo, sabbath y alguna cosa más. Eso es lo que podemos encontrar en esta nueva y -como de costumbre- estupenda antología de relatos e, incluso, una historieta de Gorey en al que se realiza un repaso, de Blackwood a Pedraza, de Matheson a Lovecraft, de Vernon Lee a Anatole France, lleno de grandes autores a descubrir o recordar. Esto sí que son Cosas de Brujas.

Momofuku de David Chang y Peter Mrrhan, ed. Neo Person

Uno de lso cocineros más importantes de los últimos años presentando su libro de recetas. Si el Momofuku tiene un puesto especial entre los grandes restaurantes también las receras de David Chang -acompañado aquí por Peter Mrrhan– meren un respeto. Así que este libro, que mezcla las recetas con historias, con una visión sobre la restauración y -por supuesto- la comida es, sin duda, uno de los grandes libros de cocina del año. Al margen, incluso, de qué tipo de cosas te guste comer.

La Época Victoriana en la literatura de G. K. Chesterton, ed. Barlin

El repaso que Chesterton hace y da a la literatura victoriana y, sobre todo, a sus autores de la época, permite realizar su muy particular acercamiento y, a la vez, repaso más por los autores que por el periodo en sí. De la manera tan aparentemente anárquica pero realmente organizada que uno podría esperar del gran autor, va repasando uno tras otro a los diferentes creadores de la época. Siempre desde su particular visión, con la que uno podría estar más o menos de acuerdo pero que deja muy claramente su subjetividad desde el principio.

Nueva York en un poeta de Federico García Lorca, ed. Aventuras Literarias

Otro de esos estupendos mapas literarios. Esta vez con García Lorca, incluyendo reproducción de textos y conferencias a la vez que un muestrario de los lugares que su Poeta en Nueva York recogía. Un gran regalo incluso aunque no tengas intención de viajar.

Food Truck de Kim Pham y Philip Shen, ed. Neo Person

La colección de cocina de Neo Person es muy interesante, sean recetas asiáticas, americanas o, como es el caso, una mezcla de posibilidades. Recetas de distintas camionetas de comida que se basan en la facilidad para su transporte y consumo, en una parente sencillez y en una búsqueda de sabores que hagan regresar al comprador al día siguiente. Algo así como la definición modernizada de la comida callejera. Luego ya que sea lo que sea, pero al menos que el libro nos de ideas.

Percy Jackson y los héroes griegos de Rick Riordan, ed. Salamandra

Si en su anterior acercamiento a lo que vamos a llamar no-ficción por no llamarlo no-narrativo Riordan nos presentaba a los dioses aquí tenemos su mirada sobre los así llamados héroes -ya sabemos que en los viejos mitos la situación era mucho más gris- permitiendo de nuevo una aproximación, sobre todo para chavales pero no solo, a las grandes historias grecolatinas más conocidas.

El rey del bosque de Adam Stower, ed. Astronave

Muy ilustrado y a ratos incluso narrativa gráfica, esta historia de más o menos ecología, más o menos humor y muchas cosas originales más es todo un acierto para el paso más allá de los álbumes ilustrados para la nueva editorial. Así sí, por supuesto.

Catalina sin pamplinas de Leonor Leal y Guridi, ed. La Fragatina

Una breve historia de arte, viajes por el mundo y enseñanzas. Con Guridi ilustrando, además. Una gran manera de lelvar una historia sobre lo que se lleva por fuera más allá de lo que se lleva por dentro.

Como véis, no ha habido ni una decena de novedades, aunque hayamos logrado sacar lecturas interesantes y un algo de variedad. No sé si eso significará que la semana próxima no lleguen ya novedades en absoluto -que la verdad es que lo dudo- pero sí que es muy poco probable que lo hagan. Así que no sé exactamente cuándo será la próxima vez que nos leamos. Lo que sí os puedo decir es que, sea cuando sea… ¡Nos leemos!