¡Libros que Llegan! Pym, «Violetas de España», Galicia Poblet y más

Si la semana pasada ya fue tranquila en esta estamos bordeando ya la playa. Quizá en las próximas semanas, con la llegada de aquellos que han quedado para después de la Feria de Madrid y antes del periodo vacacional que suele iniciarse en julio.  Así que aquí estamos, con una decena de libros esperando a decir:

¡Que entre la pila! 

Amor no correspondido de Barbara Pym, ed. Gatopardo

¿Cuántos elogios a Barbara Pym y sus obras pueden ser necesarias? Parece que aún hay gente que no conoce a esta estupenda autora así que habrá que presuponer que siempre hay hueco para una más. En este caso nos trae una historia que quizá podríamos considerar como de amor o quizá una exploración de un personaje tan ocupada en ayudar a los demás a ser felices que olvida que también ella debería ocuparse de si misma un poco. Así que aquí tenemos otra de esas obras inglesas irrepetibles.

Violetas de España de Alejandro Melero, ed. Notorious

Hace unos años Alejandro Melero publicó en Notorius Placeres oscuros, un estudio sobre personajes gays o lesbianas en en el cine de la transición, al que ha seguido ahora otra obra incluso más necesaria, un vistazo a los personajes que durante la dictadura franquista tuvieron todo tipo de dificultades, desde su reflejo solo desde ópticas homófobas a menciones veladas o apariciones codificadas de manera discreta o estética e, incluso, ofrecidas en versiones internacionales pero cortadas en las españolas, hasta llegar a la sexplotaition y el cine humorístico de mariquitas. Todo un recorrido por un momento terrible de nuestra historia que  pudo ofrecer solo algunos guiños velados entre toneladas de odio y trazo grueso.

Inoxidable de Fernando Galicia Poblet, ed. Apache

Completísimo -parece bastante claro que es algún tipo de trabajo académico reciclado- hasta el punto de que de puro apabullante en aspectos muy variados se hace complicado saber si alguien podrá afrontarlo por completo. Pero ya solo por la parte de historia del heavy español, de recorrido a todo lo que pasó aquí entre los setenta y los ochenta, con un extenso uso de fondos documentales y entrevistas, es el tipo de libro que parece regalo inevitable para la gente a la que le pueda interesar algo el tema. Y luego ya esas ampliaciones en el análisis de las melodías, las letras y demás lo convierten en una obra como no hay otra ahora mismo.

Palabras contra el olvido de Jose Luis Ferris, ed. Fundación Jose Manuel Lara

Biografía más que completa de la figura fundamental de Maria Teresa León, poeta y activista, siempre inquieta y con una gran historia detrás que tiende a ser oscurecida por haber estado casada con Rafael Alberti, obviando una talla en todos los casos que muchas veces hacen considerar que en justicia deberíamos haberlo considerado al revés. Y para conocerlo más y mejor

El fantasma del Rey Leopoldo de Adam Hochschild, ed. MalPaso

Recuperación del clásico de Adam Hochschild que Península publicara hace algo más de una década, relato magnífico de las atrocidades cometidas por el colonialismo belga, y examen del contexto en que todas aquellas barbaridades pudieron suceder.

Tragar mercurio de Wioletta Greg, ed. :Rata_

La historia del paso a la edad adulta, a ese mundo de dolor y extrañeza que la poeta polaca recrea a partir de sus memorias de unos años ochenta gris plomizo en los que vivir no era sencillo.

Todos a la cocina de Montse Deza y Judit Canela, ed. La Galera

Aproximación a la cocina y las cocinas desde un punto de vista que por su aspecto e ilustraciones puede parecer infantil pero que en realidad es sobre todo inclusivo, puesto que el libro procura enseñar versiones en las que podamos prescindir de lácteos, huevos, gluten y algunos otros productos que causen intolerancias alimentarias. Una obra que busca crear recetas además de adaptarlas y que cuenta con una introducción en la que cada organismo especializado explica su problema concreto con ese alimento. En resumen, un libro bonito pero también útil.

El misterio del Día de los Inocentes de Roberto Santiago y Enrique Lorenzo, ed. SM

Un nuevo título de Futbolísimos, que sigue siendo una de las series preferidas de los pequeños lectores. Salvo que en esta ocasión aprovechan para sacar una obra ambientada en diciembre en mitad de junio, algo que solo puedo aplaudir.

El malvado zorro feroz de Benjamin Renner, ed. Reservoir Books

Estupendo cómic sobre un zorro, unos huevos, unos polluelos, un lobo, unas gallinas y, en fin, mucha gente que tiene hambre pero que en realidad es bastante tierna. Un estupendo -estupendísimo- cómic de humor y ternura.

¡Esto no es un gato! de David Larochelle, ed. Picarona

Terminamos la semana con un gran álbum ilustrado, expresivo y divertido, que con una cantidad muy limitada de palabras logra montar una historia entera.

Y eso, que no es tanto, ha sido todo. Veremos la semana próxima, en la que regresará Amy Stewart, se intentará recuperar a Karl May, tendremos novedades de los Wu Tang y Nothomb, veremos de nuevo a Tim O’Brien, En fin, que vamos a estar entretenidos. Aunque sea con una cantidad cada vez más reducida de novedades. Pero eso será la semana que viene, mientras tanto… ¡Nos leemos!


No hay mucho pero al menos lo que hay es algo. Esta semana digo. Por ejemplo, la última serie del subgénero británico alumnos con problemas en entorno multicultural, es decir: Ackley Bridge (UK). Como todas estas cosas que hacen los ingleses, los actores muestran pericia -que notable invernadero actores jóvenes tienen- y las tramas están engarzadas para tratar todos los temas de interés mientras muestran a personajes que podrían ser personas. Supongo que hace falta algo de interés en la materia,.pero hay que reconocerles la destreza.

Puede que al espectador no le suene el canal UP, con el estreno de Date My Dad (USA) dudo que eso varíe en exceso pero al menos le quedará claro que cuando se abre un canal con transfondo religioso cristiano -su especialidad es el gospel– decide hacer una comedia dramática se busca a un viudo encantador al que sus hijas encantadoras buscan una novia (encantadora, claro) en una historia que es, en todos sus aspectos, más blanca que el culo de copito de nieve. En fin, al menos le dan de comer a Raquel Welch.

Divertida en lo telenoveleroDaytime Divas (USA) es un producto coregrafiado para que Vanessa Williams se luzca -como es razonable – y llena de muchas más actrices intentando tener su rato de éxito en el que cuentan historias que parecen reflejar de forma bastante transparente a The View. Al final el problema es que necesita más hueco para que se luzcan el resto del reparto y atrevimiento para llevar al once la locura, si lo hacen pueden lograr una gran serie para el verano. Si no… bueno… rellenarán horas.

Dentro de la habitual tendencia de Netflix de pagar por series que ofrecer internacionalmente para luego hacerles un caso limitado parece que My Only Love Song (O) (Corea del Sur) es el último ejemplo. Comedia romántica, como no podría ser de otra manera, en la que una actriz maleducada acaba viajando en el tiempo y metida en un lío mayúsculo del que lo más importante acaba siendo su relación con un tipo codicioso, de modo que pueda reunirse a Gong Seung Yeon con Lee Jong Hyun, que ya fueron pareja virtual en el reality de variedades -por llamarlo de alguna manera- We got married, y quizá incluso animarnos a aprovechar que esto tiene detrás a Netflix (de aquella manera, como está siendo habitual en ellos) para animarse a probar otras de las muchas series surcoreanas que ofrecen.


¡Libros que Llegan! Jiménez/ Camprubí, «Oso vs. Tiburón», Mather y más

En una semana especialmente tranquila -quién ha visto la semana central de la Feria del Libro y quién la ve- aún han aparecido un puñado de libros que merecen la pena. y es que al final siempre hay alguna cosa interesante mientras hay vida, o se van publicando cosas, según. Pero bueno, lo importante es poder presentar novedades y para eso está aquello de…

¡Que salga la pila!

Oso vs Tiburón de Chris Bachelder, ed. Automática

 

Con la era de los realities y el entretenimiento extremo -pero también ciertas resonancias de que en realidad este tipo de espectáculos se organizaban ya en el pasado- la idea de una familia que viaja  presencia la secuela de este enfrentamiento sirve, sobre todo, para reflejar y satirizar nuestra situación actual. Además, por supuesto, de darnos uno de los mejores títulos y portadas que podremos encontrar ahora en una librería.

Monumento de amor de Juan Ramón Jiménez y Zenobia Camprubí, ed. Publicadiones de la Residencia de Estudiantes

Una de las novedades inesperadas de esta semana es el epistolario entre Juan Ramón Jiménez y Zenobia Camprubí, su correspondencia amorosa en concreto, que continúa con la labor de publicación de su epistolario mostrándonos esta vez su interacción como novios.

Así se cuelga a una bruja de Adriana Mather, ed. Libros de Seda

Lo bueno de una semana como esta es que permite algo de respiro a libros que normalmente no hubieran tenido mucha visibilidad. Por ejemplo esta novela, mezcla de juvenil, terror y alguna cosa más, con una joven regresando a Salem que sirve a la autora para establecer paralelismos entre los Juicios de Brujas y algunas actitudes actuales. Una obra curiosa.

La Guerra Civil Español a través de las crónicas de los corresponsales soviéticos de Enrique Piquero Cuadros, ed. Miraguano

Creo que es uno de los títulos más autoexplicativos -probablemente gracias a su extensión- que he visto en el último año. Así que no sé qué más queréis que os cuente del libro, son las crónicas de Mijaíl Koltsov, Iliá Ehrenburg, Ovadi Sávich y Román Karmén, traducidas del ruso y comentadas. Ni más ni menos.

El bendito arte de robar de Christopher Brookmyre, ed. MalPaso

Dentro de lo que se ha dado en llamar Tartan Noir, ese género negro escocés moderno, Brookmyre sería el que reúne a la vez historias con humor y metanarrativa, a veces incluso algo de comentario social. Sin embargo no es lo que más llama la atención en esta obra, para mí es que hayan optado por publicar la segunda novela de un personaje, que lo hayan hecho eligiendo la que parodia los romances entre ladrones y detectives, que lo hayan hecho con una novela que tiene ya quince años y que no tiene siquiera un premio para venderla, de un autor que lleva ya como veinte libros y empezando por un personaje que no es tampoco el más representativo del personaje. Al final será este el auténtico misterio. Pero bueno, lo importante es que ya tenemos a Brookmyre entre nosotros, a ver si hay suerte y en el futuro es con libros mejores.

Más allá del invierno de Isabel Allende, ed. Plaza & Janés

Ah, las tradiciones. En tiempo las editoriales gordas sacaban sus apuestas durante la segunda semana de Feria. ¡Alguna tenía que mantener viva la llama!

Antrobus de Lawrence Durrell, ed. Tusquets

Tusquets ha tenido a bien recuperar, tantos años más tarde, una muy divertida novela de Lawrence Durrell (sí, yo también me sorprendí) poniéndole -eso sí- una portada mucho peor. Pero, en fin, no podemos tenerlo todo.

Órficas de Max, ed. Nórdica

recuperación de la obra-total/catálogo en el que Max realizó hace un par de décadas un recorrido por al figura de Orfeo. Total porque no es solo un cómic, también hay un estudio, un trabajo de compilación de citas y varios materiales más que demuestran el esfuerzo por lograr abarcar un mito tan grande.

Ramones de Joe Padilla y Soledad Romero, ed. Reservoir Books

Terminamos por esta semana con una rareza. Un cuento infantil sobre Los Ramones. Sí. Lo que han hecho ha sido recortar, endulzar, blanquear y procurar ofrecer una cara amable para que los padres -bueno, el adulto de turno- acerque su figura a los jóvenes. De todo tiene que haber.

Un poco más corta, pero no por ello menos interesante. Y es que con la pila uno nunca sabe. Tampoco es que la semana próxima parezca que vayamos a tener mucho movimiento, aunque, como siempre, alguna cosa habrá, como la novedad de Barbara Pym. Pero, una vez más, eso será en una semana, mientras tanto… ¡Nos leemos!


Lo bueno es que ha sido una semana tranquila. Lo malo… Que lo que han estrenado ahora lo han hecho ahora por algún motivo. Por ejemplo, Broken (UK) viene a ser San Manuel Bueno, Martir con Sean Bean. Lo primero puede ser algo más exagerado, pero solo un poco, es un melodrama sobre un cura de barrio olvidado con mucha problemática social, problemas tanto en su pasado como con su madre y la sensación bastante clara de que en lo suyo cree lo justo. De momento Sean Bean sigue vivo pero yo he aguantado regular tanto drama religioso.

En cuanto a Still Star-Crossed (USA), los que nos preguntábamos cómo es que la ABC estaba esperando tanto para estrenar una serie de Shondaland hemos tenido respuesta con este piloto. Una ensalada de buenos actores y otros que no tanto, un marco incomparable que ya veremos lo que tarda en ser multitud de interiores, pero, sobre todo, muy poco sentido. No es que eso sea algo malo si fuera porque estamos ante otro locurón, pero me temo que en este caso lo que hay ante todo es mucho caos, muchos personajes parecidos, muchas relaciones que están así porque están así, y muy poca definición de lo que está o, cuanto menos, de el cómo se han organizado entre ellos. Sobre todo porque lo que está de fondo es la historia de siempre -en serio, de siempre de siempre- en una suerte de obra derivativa de la que, francamente, podrían haber prescindido. Menos mal que por lo menos estarán dando de comer a gente.

Terminamos la semana con un concurso de competición. Y es que World of Dance (USA) es un intento de reinventar los concursos de baile sin famosetes de por medio, con un plató central y muchas ganas de mostrar variedad. No es que vaya a ser revolucionario pero al menos es interesante saber que se están haciendo otras cosas. Y que Jenna Dewan tiene algo en lo que trabajar.


¡Libros que Llegan! Carnés, «La quinta estación», Reynolds y más

Es llegar la Feria del Libro de Madrid y que parezcan aflorar los libros, no sé si como exóticas plantas o como el granizo. Ambas cosas -bueno, dentro de un orden- se podrán encontrar estos días en la Feria. Y, además, un buen montón de libros. Aunque para verlos lo único que hace falta es decir aquello de…

¡Que entre la pila!

Trece cuentos de Luisa Carnés, ed. Hoja de Lata

Si el año pasado fue una alegría Tea Rooms este toca recibir un libro de cuentos variados que incluyen desde monjas a presas republicanas, denuncias de la segregación racial estadounidenses o retratos del exilio mexicano. Un poco de todo de una autora que es un placer recuperar.

La quinta estación de N.K. Jemisin, ed. Ediciones B

¡Otra feliz recuperación! Quizá sea por el Premio Hugo, quizá por ese movimiento que parece estar habiendo para recuperar y valorar a autoras en activo en todo tipo de géneros. Lo importante es que volvemos a tener aquí a Jemisin tras una mala experiencia con Minotauro en el que se publicaron sólo dos libros de una trilogía. Estoy seguro de que esta vez la cosa será muy distinta pues, aunque aquí tenemos también la primera historia de una trilogía, los tiempos han cambiado y las buenas historias, como esta en el que la misma tierra parece revelarse y las traiciones y venganzas abundan, parecen tenerlo más sencillo para, al menos, lograr la publicidad que merecen.

Como un golpe de rayo de Simon Reynolds, ed. Caja Negra
Espero no pecar de entusiasta diciendo que Simon Reynolds es un grande del análisis cultural musical, autor de Postpunk, Energy Flash o Retromanía entre otros, sus análisis sobre la música y su contexto cultural -tanto el recibido como el influido- son siempre motivo de celebración. En esta ocasión le toca al Glam, a su condición de artificio cultural y ruptura pero también al de creación de una nueva teatralidad unida a una ambigüedad que hacía más implícitas unas ideas que fueron evolucionando, como siempre, no por donde se habían plantado sino por dónde el mercado encontraba más utilidad: Por el lado del espectáculo total y la controversia publicitaria. Como decía al principio, quizá es por el entusiasmo pero cualquier nuevo libro de Reynolds es más que bienvenido.

Aviso de muerte de Sophie Hénaff, ed. Alfaguara

¡Ay, Hénaff! Que alegría recibir nuevas novelas de esta autora, de ese grupo de extraños y excéntricos que forma la brigada de Anne Capestan. De nuevo son inevitables las comparaciones con Fred Vargas y en hincapié en el tono más ligero de esta. De nuevo crímenes en el presente y en el pasado, una gran construcción y mucha diversión. Ojalá mantenga el tono y podamos leerla durante años.

La muerte espera en Herons Park de Christiana Brand, ed. Siruela

Inglaterra en guerra, una operación intrascendente, una muerte que parece fortuita pero extraña pero que se demuestra provocada y ofrece un auténtico misterio, ¿quién pudo hacerlo y cómo? Alrededor de una mesa de operaciones tres médicos y tres enfermeras tuvieron la oportunidad aunque parece que ninguno tuvo el motivo. Así que esta ingeniosa novela negra, llevada al cine en los cuarenta con enorme éxito en una película que tendría por título español Verde es el peligro, es todo un monumento a aquella época, a aquella manera de crear misterios y a una manera de entenderlos que estaba a punto de cambiar. ¡Un clasicazo!

Cowboy Song de Graeme Thomson, ed. Es Pop

La vida del que sería cantante principal de Thin Lizzy, entre otras muchas cosas, fue una vida corta pero intensa llena de azares que van desde su concepción por una adolescente católica y una inmigrante guyanés, criado con penurias en una barriada de Dublín entre múltiples influencias culturales que iban propulsando su carisma según iba montando bandas y logrando cada vez más repercusión, hasta lograr primero el éxito y después la muerte. Un repaso con la colaboración de la familia pero no por ello dulcificado, precisamente porque en las contradicciones y sombras entre la persona y el personaje es en donde más significado se puede encontrar a su historia.

– Los cautivos de Elmore Leonard, ed. Valdemar

Relatos del Oeste de Elmore Leonard, si es que tampoco hace falta decir mucho más. A Leonard a estas alturas le conocemos todos, y este es ya el tercer volumen de su obra western que edita Valdemar. Así que tomároslo más como aviso y recomendación que como algo en lo que haga falta mucha más insistencia.

– Rotundamente negra de Shirley Campbell Barr, ed. Torremozas

Recibir novedades en poesía de autores como esta costarricense que se centra en sus raíces afrodescendientes y en su posición como mujer para tratar de explicar y explicarse en una realidad social que es aún hoy hostil se convierte por motivos obvios en una buena noticia. El tipo de cosas para la que también sirve la poesía, o debería de servir.

La bestia en la jungla de Henry James, ed. Valdemar

Que en las casi mil páginas de este volumen no haya entrado la obra corta de Henry James nos puede decir mucho del autor. Precisamente por eso resulta tan interesante la presentación de esta selección de relatos que quizá llegue un poco tarde para su centenario pero que sin duda agradará a todos los lectores que querían una visión más completa de su trabajo no novelístico.

Guía del seriéfilo galáctico de Marina Such, ed. Plan B

Presupongo que a Marina Such (@MissMacGuffin) la conocemos todos los que leemos en español sobre series. Y que la iniciativa de la creación de Fuera de Series tampoco nos pilla por sorpresa, así que ver que se inaugura una colección sobre televisión con un libro escrito por ella parece una buena noticia.

Zombis de Philippe Charlier, ed. Melusina

Un libro sobre zombies que no es tanto un libro de terror como uno de antropología, porque una cosa es que ahora los encontremos en todas partes pero buscar el punto de partida, el lugar del que salen y su explicación cultural en ese contexto puede ser algo menos peliculero pero no por ello menos interesante. Sobre todo en un contexto tan complejo como el de Haití.

Carta sobre el entusiasmo & «Sensus Communis» de Anthony Shaftesbury, ed. Acantilado

En esta breve obra se habla a favor de la tolerancia y en contra de los integrismos religiosos, y se hace no solo desde el ensayo y la reflexión sino -además- desde el humor. Una forma inteligente y necesaria de entrar a un debate y convencer enarbolando el bien común por parte de uno de los filósofos ingleses más importantes de finales del S XVII.

El diario de la dama Izumi de Shikibu Izumi, ed. Satori

Poética e inesperada, al historia de esta cortesana que va desde su pena por la muerte de un joven amante hasta el desarrollo de una nueva historia de amor que causó conmoción en el momento nos sirve no solo como delicada historia romántica, también para entender el mundo que veían aquellas damas japonesas en el que tenían que moverse con exquisito cuidado. Un clásico, por tanto, tanto en lo poético como en lo social.

El padre Brown al completo de G. K. Chesterton, ed. Valdemar

Otro tomarral importante, reuniendo en esta ocasión todos los relatos de Chesterton y su Padre Brown. Que quizá no lo veáis como regalo de comunión, pero mira, la idea queda.

Círculo cerrado de Viveca Sten, ed. Maeva

La recuperación de las novelas negras de Viveca Sten permite mantener el flujo de autores nórdicos con éxito dentro de la editorial, así que si os apetece leer sobre estocolmo y sus regatas ahora tenéis la oportunidad.

Casandra y el lobo de Margarita Karapanou, ed. Ardicia

Esta narradora griega realiza una particular visión de la infancia a través de unos cuentos perturbadores, con mucha presencia de la sensualidad y la sexualidad así como de la ruptura con el orden establecido. Una obra distinta presentada en pequeñas dosis que sientan mejor dosificadas.

El sueño de Sultana de Rokey Sakhawat Hossain, ed. Palabrero

Curiosa iniciativa esta de Palabrero. Un cuadernos de espiral -una libreta- de página rallada que en sus primeras veintipoco páginas tienen el relato que da nombre de una autora que es interesante descubrir. Quizá el formato nos choque, pero la intención -el intento- merece cuanto menos un saludo.

Escrito en el agua de Paula Hawkins, ed. PlanetaY como es Feria Planeta ha sacado su apuesta.

– Rendición de Ray Loriga, ed. Alfaguara

Y Alfaguara ha publicado su último Premio.

Vincent de Barbara Stok, ed. Salamandra Graphic

Una versión en cómic con un estilo tirando a naïf que, sin embargo, no esconde por debajo del trato agradable los problemas a los que Van Gogh se enfrentaba y sus enfrentamientos con la gente que le rodeaba. Una obra, por tanto, curiosa.

Don Romualdo de Natascha Rosenberg y Margarita del Mazo, ed. Tres Tigres Tristes

Una divertida historia sobre una cita en la ciudad en la que podrás ir viendo en las ilustraciones lo que el texto no revela hasta el final.

– Marcelina en la cocina de Gracia Iglesias y Sara Sánchez, ed. Jaguar

Divertido y ocurrente, este cuento sobre una jirafa que decide cocinar casi de cualquiera manera ofrece una historia en verso que realza lo hilarante de los elementos que van siendo añadidos al particular potaje.

Soy Ninja de Celia Sacido, ed. Tres Tigres Tristes

magnífica y sencilla, esta historia de ninjas (o de ninja) es toda una demsotración de humor y posibilidades desde una pequeña premisa para ir a dormir y una imaginación desbordada.

¡Croac! de Fran Pintadera y Guridi, ed. Libre Albedrío

Guiridi es un gran ilustrador, no creo que eso sorprenda a nadie, Así que una obra minimalista como esta, en la que el tramoyaje de Fran Pintadera que nos presentan a una rana, a una hoja, o a muchas hojas y muchas ranas, todas tras lo mismo. Así, con lo mínimo, se consigue una pequeña revolución festiva y bulliciosa.

Cantidad, ¿eh? Y variedad, también. Con el lío que hay montado normalmente eso presagiaría que la semana próxima fuéramos a más, pero no lo tengo yo tan claro, al verdad. Últimamente estas cosas no funcionan como debían. Aún así no os preocupéis que la semana que viene aún queda alguna cosa por salir como Oso vs. Tiburón. Pero eso, como de costumbre, será la semana próxima. Mientras tanto… ¡Nos leemos!


Quizá no haya sido la mejor de las semanas, pero lo de Dirty Dancing (USA) ha tenido mérito. La ABC decidió hacer un lío fastuoso. En lugar de un musical en directo decidió coger el musical que adaptaba la película y hacerlo grabado, pero no como un musical en diferido sino como telefilme. Por si el revoltijo no fuera suficientemente malo llega la segunda parte con una elección de actores que vamos a decir que podía haber estado algo más acertada. Abigail Breslin, que está estupenda en Scream Queens, está espantosa como Baby, Colt Prattes puede ser bailarín profesional que si me dicen que es modelo de ropa interior me lo creo más y Debra Messing parece que se acaba de despertar de la siesta. Solo Nicole Scherzinger parece empeñada en darlo todo, a saber por qué, mientras que al menos Katey Sagal parece que se lo está pasando en grande. El resultado es, en fin, el peor episodio de Lip Sync Battle hasta la fecha, uno en el que el gran perdedor es el público.

Hablando de calamidades, I’m Diying Up Here (USA) parece tomar todas las decisiones posibles para lograr no ser ni documental ni ficción. Para el que no lo sepa, por si acaso, es la adaptación de un libro del mismo nombre sobre la generación de cómicos de stand-up de los ’70s. Que como punto de partida puede ser interesante aunque extraño. Por varias razones. Empezando porque aunque en los últimos años parece haber habido un incremento en el interés por la historia de la comedia en USA es aún una cosa hasta cierto punto lateral y que no llega ni a los propios cómicos actuales de manera global. (Que ya son algunos más de los que se preocupan por ello aquí, pero esa es otra guerra.) El caso es que esa historia parecería perfecta para contar precisamente eso. Las subidas y bajadas de un montón de personas reales. Lo que sucedió con Steve Martin, Sandra BernhardRobin Williams o Freddie Prinze, sus relaciones con la generación anterior: Mort Sahl, Joan RiversWoody Allen, Richard PryorBob Newhart, Dick Gregory… Y eso ya sin entrar más en los caminos de la comedia hecha por mujeres o minorías. Podrían, incluso, haberse decidido por poner como personajes principales a Letterman y Leno y hacer que estos momentos, en los que se conocieron y se hicieron amigos, cada uno con su estilo propio, fueran pavimentando aquella legendaria enemistad. Pero resulta que en lugar de eso decidieron incluir personajes no-reales. Bueno, pensé, quizá para tener un drama que poder manejar a gusto. Cuál ha sido mi sorpresa al ponerme a ver la serie y encontrarme con que, resumiendo, son historias que ya conozco. Historias del libro y de otros libros similares que he léido, libros de historia de la comedia, entrevistas, crónicas históricas… que aquí se han integrado. Historias adaptadas por aquello del dramatismo. Pero historias que ya conocemos. Así que… ¿Qué sentido tiene que Mitzi Shore se enmascare muy ligeramente como Goldie? ¿Para qué crear una falsa sensación de diversidad en un mundo que era en realidad diverso? ¿Qué se pretende mezclando a personas falsas en situaciones reales? Porque lo que todo eso logra es que nada suena a real. Varias tramas y tipos de cómicos, los años ’70 como fondo, y lo único que consigues es un drama al uso en la que por mucho que haya actores intentando tirar del texto (Melissa Leo, Alfred Molina, Clark Duke…) suena todo intrascendente, aburrido, rutinario. Nada que te haga regresar. Quizá por el exceso de personajes, quizá por estas decisiones, tanto da. El error de concepto no parece tener ya mucha solución y la serie parece dirigirse a donde The Newsroom o Vynil fueron antes. Así que no me extrañaría que ficharan a una actriz llamada Olivia. ¡Poco más!

Es curioso cómo funciona esto de la televisión. Resulta que lanzan Kat & Alfie: Redwater (UK) como una suerte de spin-off de EastEnders, uno de sus telenovelas clásicas -aunque no al nivel de los realmente antiguos, pero nos entendemos- pero no como  telenovela sino como suerte de formato híbrido. Por un lado está claro de dónde viene, pero por el otro tienen decidido que a donde va es a una miniserie de ese misterio rural que tanto gusta a los británicos. Y el caso es que el resultado debería agradar a todo el mundo. No hay que saberse la vida de estos dos al dedillo pero sospecho que ayuda mucho. Aunque sea solo a estar preparado para un punto de inicia un tanto loco –Kat dio a luz hace años a un hijo cuyo parto no ha recordado hasta hace poco- y algunas situaciones extra-melodramáticas. Pero puede verse sin saber mucho más porque la idea de pueblo lleno de misterios siempre es un punto de partida agradecido y si además cuentas con buenos actores -y aquí tienen a una Fionnula Flanagan en estado de gracia- el principio lo tienes hecho. Luego ya habrá que ver para dónde va tirando la historia pero, mira, como manera de revitalizar series o crear extensiones de las mismas no me parece mala idea.


Por contra Loch Ness (UK) parecía partir de una buena premisa para ese mismo noir rural inglés, y no sé aún cómo o por qué, pese a tener de creador a Stephen Brady -que ya demostró que podía jugar con la ambigüedad y el misterio en Fortitude– y de principales protagonistas a Siobhan Finneran y Laura Fraser (en teoría al revés, pero) parecía una cosa hecha. Pero la verdad es que el piloto logra hacer menos por el caso y sus actores que por convencerte de que se podía haber contado lo mismo en menos tiempo, con menos silencios y tiempos muertos y cosas que presupongo tenían alguna utilidad en la cabeza del que los puso ahí que no fuera disipar el ritmo y la presión. No sé si se logrará recuperar en los siguientes capítulos pero desde luego es un inicio poco prometedor para lo que podría haber sido una de las series del año. En fin.

Por motivos que no tengo claros parece que nadie se ha molestado en sacar material del mismo.

Seguimos con Paula (UK), una serie cuyo mayor problema es esa mezcla de estar absolutamente convencida de su inteligencia, de modo que la protagonista parece alternar tomar decisiones poco sensatas sin motivo alguno con que ocurran muchos hechos que -esperemos- acaben teniendo explicación pero que de momento solo están por estar y para que pienses que algo pasa o va a pasar. La combinación de ambos factores y un rodaje que se dedica a ser dramático en todo lo que puede por poco dramática que pueda parecer una situación lleva hasta el ridículo y un poco más la serie entera, y ese es el problema. Que una cosa es forzar un poco el drama y otro llevarlo a tal extremo que es difícil tomárselo en serio. Ay, Paula, si al menos te hubieras tirado por el locurón.


Terminamos esta poco satisfactoria semana -en lo que a pilotos se refiere- con White Gold (UK) que es una serie cómica -o eso dicen ellos- sobre vendedores de ventanas en los años setenta que si te recuerda poderosamente a The Inbetweeners, pese a tener a ese chico protagonista que estuvo en aquella serie americana, probablemente sea por la cantidad de personal técnico y artístico que comparten. A partir de ahí puedo decir que si no me hacía ninguna gracia el bro-humor estilo inglés -es decir, bros regocijándose de dar pena- no hay ningún motivo real por el que añadir un autor principal nuevo y ponerla en los setenta vaya a funcionar. Al menos no para mí.