Libros que Llegan: Pedraza, NOS4A2, Talese y mogollón más

Hay semanas en las que parece que los libros más que lanzarlos los abalanzan. Una de esas fechas es la primera semana de junio que, junto a la anterior y posterior, corresponden habitualmente a la Feria del Libro de Madrid. Y, como cualquiera que esté o haya estado trabajando allí, sabe eso significa la llegada de una loca cantidad de títulos entre los que uno puede, en el mejor de los casos, caer rendido. Esta es la mejor forma que se me ocurre de explicar el naufragio cotidiano en el que ahora mismo me encuentro y que ha creado este monstruo enorme cuya mera sombra ya asusta. Así que pillaros un buen rato libre porque aunque voy a intentar ser lo más escueto posible -¡no os riáis, mamones- eso no quita que el tamaño haga temerse una aparición invitada de King Kong o Godzilla en cuanto diga eso de…

¡Que entre la pila!

Brujas, sapos y aquelarres de Pilar Pedraza, ed. Valdemarint-025

Que también se podría haber llamado La brujería a través de los tiempos, pero, sobre todo, une la oportunidad de leer otro de los magníficos ensayos de Pedraza con un tema tan interesante como el de la brujería en su contexto social y cultural.

NOS4A2 de Joe Hill, ed. Sumaportada-nos4a2_med

A estas alturas debería estar claro de Hill es un buen autor de terror, con mayor o menor fortuna en sus desarrollos pero grandes ideas desde las que partir. En esta novela, además, logra que no solo el punto de partido sea bueno, también la creación de los dos grandes personajes contrapuestos y su enfrentamiento, anudado por una estructura que logra parecer distinta, se convierta en una obra de raíces clásicas que suene de manera original. Un triunfo.

Los hijos de Guy Talese, ed. Alfaguaraportada-hijos_med

Una familia italiana que sirve como resonancia de todos los italoamericanos, una obra magistral en la que se habla no solo de las relaciones paternofiliales, también de la inmigración y la adaptación a nuevos mundos y realidades. Otro enorme Talese.

Una trampa para cuervos de Ann Cleeves, ed. Maeva

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Quizá os suene la serie de Vera -aunque yo soy más de otra creación de Cleeves Shetland– pero y si no os cuento un poco: Estamos ante una serie policíaca en el que importa más el contexto, la voz de las diferentes narradoras permiten ofrecer una imagen tridimensional y contrastada de los personajes, la presencia de la notable investigadora central -un punto manipuladora y malévola, alejada a las bondades habituales del género- es retrasada todo lo posible para que podamos observar el campo de juegos. El resultado es una novela indudablemente inglesa, con una gran importancia del campo y en el que la muerte parece una extensión inevitable de esa vida.

Nobles y rebeldes de Jessica Mitford, ed. Libros del Asteroide

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¡Las Mitford! ¡Las Mitford! ¡Las Mitford son…! Es poco lo que puedo decir de estas hermanas, auténtica familia llena de historias y sucesos que van de lo cómico a lo trágico. De modo que el turno de aparecer a la luz va rotando y en esta ocasión nos toca saber no de Nancy sino de su hermana Jessica, otra de las tarambanas de la familia, la más de izquierdas de la familia que habla aquí de su escapada a España en plena Guerra Civil. Una alegría.

La nube púrpura de M. P. Shiel, ed. DeBolsillo

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Puede que usted, que esto lee, no conozca aún a Adam Jeffson. Remédielo. No solo porque estemos ante un gran ejemplo de novela fantástica; también porque él fue el primer hombre en llegar al Polo Norte a costa de hacer todo lo que considerara necesario y a su vuelta todo lo que encuentra es desolación y humo. Humo púrpura. ¿Qué más necesita saber?

Los jardines estatuarios de Jacques Abeille, ed. Sexto Pisoportada-en-alta-JARDINES-196x300

El fantástico puede mostrar muchas caras y estilos. Puede, por ejemplo, presentarse como en esta mezcla de fantasía y metáfora, con un reino fantástico que ofrece una imagen pero guarda otra dentro y unos exiliados que también procuran ofrecer la mejor de sus caras. Mientras, el visitante no sabe de qué bando puede fiarse, si es que alguno lo merece, pero sí que todos los prodigios que se muestran parecen tener oculto un pago.

La araña (y otros cuentos macabros y siniestros) de Hanns Heinz Ewers, ed. Valdemar got_095

El maestro del estilo grotesco y extravagante alemán ve recopilado en Valdemar una gozosa recopilación de historias que explotan al máximo el género más gótico y tétrico de entre el fantástico alemán. Un clásico con el que perder el sueño.

El verano de la ubume de Natsuhiko Kyogoko, ed. Quaterniel-verano-de-la-ubume

Las mezclas exóticas a veces ahuyentan a los lectores, y no hablemos ya de esa portada, pero lo que tenemos aquí es un genuino entretenimiento que usa lo sobrenatural para aliñar una historia que tiene como punto central el misterio, con una ambientación de Japón en los cincuenta y un particular librero como inesperado héroe de la historia. Merece que se le de una oportunidad.

Las aventuras de Jonathan Corncob, ed. Mr. GriffinJONATHAN_WEB

He aquí un libro histórico diferente, una historia contada teóricamente por su protagonista en la que con grandes dosis de humor hablaba un granjero que se encuentra metido de lleno en la Guerra de Independencia americana pese a que su temperamento sea más pícaro que épico.

Viajes con Charley en busca de Estados Unidos de John Steinbeck, ed. Nórdica 

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Otra historia estadounidense diferente, los viajes para conocer América más allá de sus residencias habituales del gran escritor y su perro. Dulce, reflexivo y con gran interés en los detalles, lo que aquí se compone es mucho más que un libro de viajes.

Cannon Films (1, La generación del videoclub) de VV.AA., ed. Applehead Team Creaciones 

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Repaso a la historia de la famosa productora de cine popular acompañada por unas miradas más detenidas en algunos de sus títulos más representativos y unos anexos finales que explican y certifican su impacto, a la vez que ayudan a componer una imagen de conjunto. Quizá algo más despreciativa con su objeto de estudio de lo que sería deseable, pero qué vamos a hacerle.

– La historia de Samuel Titmarsh y el gran diamante Hoggarty de William M. Thackeray, ed, Periférica16525020140529123418LA-HISTORIA-DE-SAMUEL-TITMARSH

He aquí otra gran comedia de un enorme satírico, una obra sobre una fabulosa estafa o -visto por otro lado- una oportunidad de negocio como no se había visto ninguna ante. La historia, perfectamente posible hoy en día, acaba sirviéndole a Thackeray más que para hacer escarnio para hacer humor.

El juguete rabioso de Roberto Arlt, ed. Eneida

 

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Una historia de la formación de la personalidad de un joven humilde en un barrio humilde de Buenos Aires narrado por un Arlt más humano que nunca, rellenando con ironía los desgarros sociales.

– Nadie nada nunca de Juan José Saer, ed. Rayo Verde9788415539728Otro argentino, Juan José Saer, nos ofrece esta vez una revisión del mismo hecho desde distintos puntos de vista, un ejercicio del punto de vista sobre la -casi inexistente- trama que se beneficia de las miradas tejidas para crear un ambiente absolutamente ominoso, enrarecido y malsano que va creciendo con las sucesivas relecturas de los mismo hechos.

El último tramo de Patrick Leigh Fermor, ed. RBA el-ultimo-tramo_patrick-leigh-fermor_libro-OBFI032

Textos póstumos -y por tanto inéditos- del gran escritor, reúne un manuscrito pendiente de revisión con los apuntes en un diario ofreciendo una suerte de Últimos viajes para incondicionales del autor.

– Sobre el acantilado (y otros relatos) de Gregor Von Rezzori, ed. Sexto PisoCUBIERTA-en-baja-Rezzori-196x300

Autor polifacético, notario de la desaparición de un imperio al que llamó hogar, este austrohúngaro que acabó refugiándose en Italia muestra en estos relatos no solo esa descomposición que va más allá de un estilo cuidadoso, también una mirada que parece elegir como ejemplo de sociedades – a menudo en descomposición- a través de auténticas metáforas sociales.

 – Los caníbales de Álvaro do Carvalhal, ed. Ardicia los-caníbales

Una gran metáfora -me temo que no estamos ante una narración de zombies salvo que lo consideremos de manera figurada- sobre la sociedad, sobre todo la alta sociedad que no duda en dar buena cuenta de los de abajo e incluso sus otros compañeros, con una burguesía víctima y verdugo mientras el autor, con grandes dosis de humor negro, forman y deforman la realidad y van pasando por los diferentes personajes de la historia sin compadecerse por su suerte.

Un reguero de pólvora de Rebecca West, ed. Reino de Redonda
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Artículos y ensayos sobre los juicios de Núremberg, que la autora sea más conocida por sus novelas como El regreso del soldado no significa que su obra periodística y de no ficción no sea tan apreciable como este seguimiento y reflexiones sobre uno de los grandes momentos que cerraron la Segunda Guerra Mundial.

 – La guardia blanca de Mijáil Bulgákov, ed. DeBolsillo 
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Una historia, muy oportunamente recuperada tras años fuera de juego, de la desintegración de una familia tras la revolución bolchevique y los posteriores movimientos de guerra civil en Ucrana que propiciarían toda una serie de enfrentamientos en la que los hermanos protagonistas y el resto de secundarios, expondrían los problemas y sufrimientos causados por la guerra.

Una mujer en las montañas rocosas de Isabella L. Bird, ed. Erasmus

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¿Novela de viajes? ¿Relato del oeste? La aventura real de esta mujer que decidió emprender un peligroso viaje y una vez concluido contar lo que había visto y vivido constituye un fiel relato de un momento de la historia estadounidense en el que la naturaleza era ya un riesgo a superar.

Bajo cielos inmensos de A. B. Guthrie Jr, ed. Valdemar fr_007

Guthier es uno de los grandes nombres de la novela del oeste, que le proporcionó en vida fama, fortuna y premios como el Pulitzer. Sin embargo es esta novela, posiblemente por haber sido llevada a la pantalla por Howard Hawks, la que se suele recordar de él. Una novela fundamental, si no la mejor, de las que tratan la figura de los tramperos.

La cuchara de plata de John Galsworthy, ed. Reino de Cordelia

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Continuación de El mono blanco que ya era, a su vez, el incio de la segunda de las tres trilogías que componían al completo la conocida como Saga de los Forsyte. Una novela de corte clásico, no exenta de humor, que continúa en esta ocasión con los hechos posteriores a la Primera Guerra Mundial.

Fundido en negro de VV.AA., ed. Alrevés 119_Portada

Antología de relatos realmente representativa de las autoras que transitan en la actualidad por el negro español: Maria Antònia Oliver, Alicia Giménez Bartlett, Rosa Ribas, Isabel Franc, Susana Hernández, Cristina Fallarás, Clara Asunción García, Berna González Harbour y Carolina Solé se reúnen para ofrecernos un ejemplo de su capacidad para el crimen. Ideal para primeras impresiones antes de empezar a seguir sus carreras.

– Memoria del vacío de Marcello Fois, ed. Hoja de Lata cubierta_islas

La historia del más famoso y peligroso Samuele Stocchino, el Tigre de Ogliastra, el bandolero más peligroso de Cerdeña que con sus violentos enfrentamientos contra las fuerzas del orden italianas crearon un clima auténticamente explosivo en el que el mismo Mussolini acabaría teniendo que tomar medidas.

Una y otra vez de Kate Atkinson, ed. Lumen  244_H400505.jpg

Una historia que nunca termina, los destinos de una mujer enredándose mientras intenta cambiar su vida para mejor, todo ello de manera literal porque lo que Kate Atkinson nos propone aquí es un personaje que se encuentra atrapada en su propia vida incluso cuando trata de cambiar las cosas para mejor.

El método del cocodrilo de Maurizio de Giovanni, ed. Literatura Random House

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De Giovanni empieza aquí la historia de otro detective, Lojacono, distinto de Ricciardi. Este es un tenaz y observador Siciliano que llega a Nápoles tras un problema con la mafia y decide demostrar su valía persiguiendo a un asesino que parece tener enormes cantidades de odio en reserva.

El útimo verano en la isla de Johan Theroin, ed. Literatura Random House 244_RH28245.jpg

El final de la tetralogía de la serie Öland llega con el pegajoso verano que termina de desatar una última racha de asesinatos.

La ira de los ángeles de John Connolly, ed. Tusquets La_ira_de_los_angeles_big

Los seres extraños que habitan en las historias de Charlie Parker de John Connolly se reúnen aquí en pos de un avión aparentemente perdido y su secreto; con su escritura de puro genero negro y los toques sobrenaturales que le caracterizan el autor indaga una vez más sobre los abismos de los deseos humanos.

Apuestas mortales de Robert B. Parker, ed. RBA

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Vuelve Spencer y lo hace en una trama donde el baseball ocupa un puesto central, un jugador de extraño comportamiento será el motivo de que este detective de corte clásico realice un completo repaso al mundo del juego, de las apuestas y de los enfrentamientos deportivos.

Las abejas de Laline Paull, ed. Colmena 006_LasAbejas

Con un punto de partida ciertamente original, la vida en un panal de miel, se nos presenta una trama completamente diferente. Son abejas las que sueñan, maquinan y hacen juego sucio; aunque tienen estilos y maneras muy humanos.

El don de Mai Jia, ed. Destino el-don_9788423348060

Planeta confiaba mucho en este lanzamiento que para ellos iba a ser uno de los del año. Yo tengo mis serias dudas de que este éxito de la literatura china logre repetir su éxito en España pero bueno, es Planeta. Mientras tanto, una historia de genios al borde de la locura y criptografía tratarán de vendérnoslo.

La cueva de los filósofos de Giorgio Scerbanenco, ed. Akal portada_19210

Más Scerbanenco es lo que nos hace falta. Aunque sea recuperando lo que ya publicó Bruguera. En este caso con la historia de una extraña familia de filósofos, muertes violentas y Arthur Jelling de nuevo investigando. Un gusto, como siempre.

Los cuerpos extraños de Lorenzo Silva, ed. Destino

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Una nueva novela negra de Bevilacqua y Chamorro que, espero, sea más como la última que como la anterior. De momento el trasfondo, con una política valenciana que quería ser la cara de la decencia frente a la corrupción y una agitada vida sexual no parecen la mejor de las cartas de presentación para evitar el moralismo. Pero ya veremos.

Edén de Andrés Pascual, ed. Plaza & Janés 244_L343087.jpg

Andrés Pascual se aparta de las novelas históricas para presentarnos una suerte de thriller distópico que, bueno, es un cambio original.

Recuérdame que te odie de Álex de la Iglesia, ed. Planeta

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Y eso.

La última noche en Tremore Beach de Mikel Santiago, ed. Ediciones B15008g

Aquí toca apuntar que esto es la apuesta para el verano de Ediciones B. Como libro de thriller con toques posibles de paranormal, no para hacer camisetas. Al menos no sin lobos.

R. Crumb de Robert Crumb, ed. Gallo Nerocrumb-228x300

Recopilatorio de varias entrevistas a Crumb y algunos cómics biográficos que será sin duda muy valorado por los seguidores del autor.

Diez veces siete de Maruja Torres, ed. Planeta diez-veces-siete_9788408126324

Memorias de los últimos años de Maruja Torres. Pocas páginas y letras gordas porque aquí lo que importa es la mala leche que rezuma, especialmente hacia su ex-diario y el jefe de todo eso.

Escritos de Egon Schiele, ed. La Microschiele

Pequeña y encantadora, esta edición reúne diferentes escritos del conocido artista así como reproducciones ilustrativas de algunos de sus cuadros, un gran regalo para aquellos que acaben de conocer su nombre.

Historia de un viaje de seis semanas de Mary Shelley , ed. Evohéshelley_ee

Reunión de los diarios de Mary Shelly en sus viajes de 1814-15, incluyendo aquel durante el que crearía Frankenstein. No es lo único que cuenta, también sus impresiones de una Europa que se encontraba en los últimos coletazos de las Guerras Napoleónicas. Una pirada que refleja tanto el estado del continente como las ideas propias del romanticismo que compartía la propia autora.

Superdólares de Luigi Carletti y el Agente Kasper, ed. Debate244_C924366.jpgEl juego entre la realidad y la mentira es peligroso, puede llegar a hacer que lo uno contagie a lo otro restando valor a ambas partes. Precisamente por eso esta investigación sobre una falsificación magnífica de billetes americanos contada con ritmo de thriller y que va conduciendo a los investigadores por medio mundo metiéndole en peligrosas situaciones acaba resultando poco creíble, y peor aún, no sé si menos creíble como algo verdadero o como algo falso.

La locura del arte de Henry James, ed. LumenEH422903

Recopilación de escritor artísticos sobre el arte de la novelística y las escritura, así como prefacios realizados por Henry James con motivo de una edición de sus obras completas que le permitió revisar su obra desde fuera y con cierto tiempo transcurrido. Quizá no te hagan mejor escritor pero te permitirán entenderle mejor.

El crimen de la escritura de Joaquín Álvarez Barrientos, ed. Abada  th_El_crimen_de_la_escritura_una_historia_de_la_literatura_apocrifa_espanyola_-_Portada_(379)

Una completa historia de las obras falsas, de los servicios prestados por los falsificadores, de la creación de obras falsas y su utlidad histórica, todo ello sin salir de la literatura española. Algo más que una curiosidad.

Leyendas del viejo Tokio de James S. Benneville, ed. Erasmus

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Popular -sobre todo entre los anglos- recopilación de historias y leyendas japonesas presentadas a principios del pasado siglo a partir de fuentes populares para poner las tradiciones e historias populares japonesas al alcance de los occidentales.

La tercera república de Alberto Garzón, ed. Península

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A veces vale más tener suerte, u oportunidad, que años de trabajo. De manera que este ensayo sobre la posibilidad de una Tercera República ha acabado cayendo en el momento no diremos que más necesario pero desde luego sí en uno que le ha permitido lograr cierto eco.

Visión estelar de un momento de guerra: Verdún 1916, de Ramón del Valle-Inclán, ed. Evohé

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Pues CLARO que siguen publicándose novedades sobre la Primera Guerra Mundial. A ver si creéis que somos bárbaros. Y en esta ocasión lo que nos ofrecen es un documento realmente inesperado, la recuperación de un texto aparecido originalmente como crónica y posteriormente convertido en libro con las experiencias de primera mano *cof* de Valle – Inclán tras visitar el frente durante nada menos que la batalla de Verdún.

Leer en el retrete de Henry Miller, ed. Navona9788492840892

¿Hay algo en el título que no os parezca autoexplicaivo? En fin. Lo que tenemos aquí es un divertido ensayo de Miller sobre los motivos y maneras de abordar la lectura en condiciones poopulares. Regáleselo a los amigos para que lo pongan en sus propios baños.

– El humor en la música. Broma, parodia e ironía de Benet Casablancas, ed. Galaxia Gutenbergsobre_el_humor_en_la_musica

Tan bien documentando como humorado, frente a ideas más sencillas -y actuales- Casablancas hace un completo repaso a las distintas maneras en que se ha mostrado el humor en la música, convirtiéndolo en un libro casi imprescindible para los amantes del humor y su historia gracias a las relaciones que establece con otras disciplinas. Enorme.

El catecismo revolucionario de Sergéi Nechayev y Mijaíl Bakunin, ed. La FelgueraPortada_el_catecismo_prensa-3-73314

Otra preciosa edición de La Felguera, otro libro realmente único. Aunque solo con el texto, auténticamente revolucionario y ofrecido no solo con una enorme cantidad de ilustraciones como es norma de la editorial sino en una edición bilingüe español/ruso que lo hace más única. Un sentimiento que acaba de redondear la inclusión de las notas y fragmentos de un muy en contra Dostoievski.

Follamantes de Carlos Salem, ed. Alsari
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La enorme variedad de registros de Salem hace que junto a su más conocida faceta de escritor de género negro esté también la de poeta. A veces se diría que como llevadas por personas separadas. Sin embargo en libros como este, que reúne una producción de relatos muy breves -incluidos tuits– permite acercarse mediante versos en prosa con una temática más que amorosa carnal.

Las grandes mujeres de Alfonsina Storni con ilustraciones de Antonia Santolaya, ed. Nórdica f26052014140045

Otra de esas preciosas antologías de poetas que ofrece Nórdica con un acompañamiento de ilustraciones originales -en este caso de Antonia Santolaya– que ayudan aún más a convertir el volumen en una edición única.

El huevo del erizo de Nozomi Takahashi, ed. Tramuntana portadaerizonovedad

Encantador cuento ilustrado sobre un erizo que quiere poner huevos que sirve para hablarnos por un lado de los deseos y sus límites pero también sobre la persistencia y sus logros. Y, por supuesto, sobre erizos.

– La máquina de cosquillas de Elisenda Queralt con ilustraciones de Roger Olmos, ed. La Galera   imatge_portada_llibre_detall_9788424652777

Una historia con las magníficas ilustraciones de Roger Olmos sobre las cosquillas, las manos y los juegos de palabras, desplegado todo con gran tacto.

Los fantásticos libros voladores del señor Morris Lessmore de William Joyce, ed. Altea

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Es poco habitual que un álbum ilustrado se diga inspirado por un corto animado pero así es en este caso, adaptación o acercamiento con el tema del amor a los libros y las narraciones junto a algunas gotas de metaliteratura.

Mira lo que has hecho (2, Desastre total) de Stephan Pastis, ed. RBA

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Stephan Pastis es un tipo divertido, y si el primer DeSastre & Total lograba no solo darle una vuelta a los libros de detectives para chavales sino también a los Diarios de aquí logra poner bocabajo su anterior narración mostrándonos a un chaval incluso más alejado de la realidad y, sin embargo, unas circunstancias incluso más reales. Un buen acercamiento a temas complicados desde el humor más descabellado.

Huck Finn de Mark Twain adaptado por Olivia Vieweg, ed. Impedimenta

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Puede que esta adaptación al cómic que traslada a Huckleberry Finn a tiempos modernos no sea exactamente fiel a la letra del original, pero sí que es bastante fiel al fondo. Aunque sea cambiando varios de los temas e incidiendo en asuntos que en la obra original apenas se trataba. Al final funciona mejor como obra independiente -que ya es bastante- que como acercamiento al clásico. Una buena recomendación.

– Pasen y vean. Cuaderno de imaginar de Raúl Nieto Guridi, ed. Tres Tigres Tristes image Dentro de las tendencias actuales la de los libros para destrozar, pensados como campo de pruebas y entretenimientos para los chavales, suele ser no solo obras cargadas de posible inspiración, también un ejemplo de en qué se basan sus autores para construir sus obras. De manera que cuando un ilustrador en tan buena forma como Guridi decide sacar el suyo se puede hablar de algo que explica a un autor mediante hojas a medias.

¿Dónde está el Papa? de Roger Hébrard, ed. Malinka
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Sí, han hecho un libro de Wally con el Papa. ¿O pensabais que nada en los libros os podía sorprender ya? ¡Pues a seguir buscando!

Hasta aquí la locura. Ahora ya podéis ir pensándoos lo que os apetece, que con la variedad que tenemos -y cómo refleja esta misma sección la mano del que selecciona- no será por libros. ¡Y saludad si pasáis por la Feria!


¿Qué pecador?

«Odia el pecado, no el pecador». Esta frase de Ghandi -¿no esperaríais en serio que fuera de la Biblia, verdad?- es muy útil para tratar de separar la diferencia entre un asunto problemático y la gente que está relacionada con él. Por supuesto eso significa muchas cosas, incluyendo la posibilidad de que estemos considerando pecados cosas que no lo son realmente.

Sobre todo teniendo en cuenta lo fácil que es ver como un mismo tema puede producir pecados diferentes según en qué lado se ubique el bando al que pertenece el hablante. Y eso en los temas realmente importantes. Cuando entramos ya en los otros temas importantes, las secciones culinarias, culturales, culinari-culturales y demás lo que tenemos es un completo despeñamiento de escalas. Al fin y al cabo es poco probable que te mueras por comer una tortilla de patatas o por ver un capítulo de algo -te puedes, eso sí, enfadar, hastiar, avergonzar…- de modo qué, ¿a qué llamarlo pecado? ¿Y por qué considerarlos pecadores?

Como palabra es útil, es una suma de negatividad y comportamiento contrario a la norma -que ponemos nosotros, como decía antes- de manera que parece claro el mensaje mandado. Aceptas a esa persona PESE a que se DESVÍE del camino CORRECTO. Porque, claro, solo hay un camino correcto. El tuyo.

Quizá sea ese el problema. Al hablar del pecador estamos dejando claro que nuestra opinión sigue siendo superior. Así que no parece la forma más adecuada de aceptar una igualdad entre personas. Pero, claro, ¿qué otras posibilidades quedan?

Toda esta larga e innecesaria introducción viene para un tema que me parece interesante y del que -creo- no había hablado más que tangencialmente antes por aquí. La necesidad de ofrecer una crítica negativa. La necesidad de no condenar a los que manifiesten su gusto por el objeto de esa crítica.

Entiendo que hay gente que necesite dedicar su tiempo o sus aficiones o confundirse con el objeto de la crítica, tanto como que haya fans cerriles que consideren imprescindible diluir su consciencia en la misma masa madre del producto en sí. Pero eso no significa que el asunto vaya con ellos.

Cuando uno critica un producto cultural cualquiera; y siendo hoy lunes toca decir que es un programa de televisión, una serie o algo así; está criticando ese producto, incluso puede estar criticando el trabajo de los profesionales que han trabajado para crearlo. -En ocasiones se alaba a unos profesionales y se critica a otros, del  mismo modo que una crítica positiva puede contener comentarios negativos, ¡no es tan fácil eliminar las zonas grises!- Pero, desde luego, no a los que lo reciben meramente como espectadores, fans, seguidores o como se llamen a si mismos esta semana.

No ya porque pueda implicar todo tipo de problemas empezando generalmente por intentos de clasismo o de elitismo en condiciones habitualmente mal entendidas, sobre todo porque esos gustos de los que nos cansamos en decir que son opinables luego resulta que tienden a formar una imagen de la persona en sí. A definir a través de ellos a la persona y, por supuesto, a obligar a esas majaderías de que si la imagen que te has construido -o que tratas de vender- le buscas una forma de asegurar que te causa culpa o lo haces solo de manera irónica. Aceptarse nunca es fácil.

Quizá, en parte, porque no nos detenemos a analizar lo que nos gusta. No el objeto en sí, el motivo por el que nos gusta. ¿Qué partes de la creación nos llaman, y a cuales de nuestros gustos y preferencias atraen? Del mismo modo parece que el que algo nos guste haga que lo defendamos de manera distinta o incluso; ROB! no lo quiera, el diablo no lo permita; que se acaben pronunciando tonterías como «Es mala pero te ríes«. Que puedo entender solo como una forma de economizar respecto a «Pese a sus obvios problemas de guión/ interpretación/ producción/ otros/ todos los anteriores consigue no solo solventar el problema de crear un artefacto que te mantenga interesado sino, además, que lo disfrutes aunque sea por motivos ajenos a las intenciones originales del equipo creativo que se encontraba detrás«, que es -donde va a parar- mucho más largo.

O, quizá, porque en esa continua construcción de nuestra propia persona, dentro del segmento que nos define a través de los gustos y las opiniones críticas, resulta más sencillo alzarse usando como escalón lo ya preestablecido. Algo especialmente útil porque lo mismo te sirve para crearte un escalón con cosas que estaban ahí antes pero nadie supo ver, con cosas que es que la gente ve porque es lo que ve la gente, o con obras que hay que ver porque a todos les gusta. A ver si os creíais que solo hay un tipo de escalones. Si al final en la opinología, como en el ikea, hay que servir a todos los clientes, quieran ser iguales, diferentes, únicos o cotidianos. Será por gente.

No esperéis, por tanto, que deje de hacer críticas a los productos -¿suena mejor que «las cosas», verdad?- que no me gustan. Ni que empiece a hacer juicios de valor a la gente en función de sus gustos. El criticismo no va de eso, va de comparar los argumentos y comentarios sobre dichos productos y tratar de sacar en claro algún tipo de conclusión. Si además pudiera ser una evolución en los datos y hechos usados ya sería fantástico.

Aunque eso sea raro por pertenecer menos a la categoría de lo imposible que a la más escasa de lo improbable.


Tropezones

Si la primera mitad del año -masomenos- la he dedicado a explicar cómo funcionaba la tele por fuera -esto es, su organización en cadenas y emisiones, y los formatos y procedimientos que siguen- la segunda mitad toca hablar de la tele por dentro.

Dentro de las muchas posibilidades que se me fueron ocurriendo para dar buena cuenta de estas posibilidades, incluido una suerte de diccionario explicado del medio, llegó la decisión más clara: Había que explicar los tropos. Es decir, tenía que entrar a saco y sin rubor en TVTropes. Porque, en realidad, muchos de los tropos que se usan -y que no solo se usan para la televisión, pero aquí todo nos viene bien- lo son en un sentido más amplio y para cualquier tipo de narración, incluidas aquellas que no están incluidas en la ficción.

Pero, sobre todo, porque en muchos casos no son realmente Tropos. El tropo es, en su definición más concreta, una figura que sustituye un referente real por otro supuesto, a partir del término original griego que indica una desviación respecto al significado del contenido. A partir de ahí se fue ampliando hasta cubrir los recursos usados para embellecer el discurso, y, por extensión, también las figuras utilizadas en el lenguaje. El siguiente paso fue ir haciéndose un hueco para aquello que trascendía al propio lenguaje y, por tanto, no debería ser considerado propiamente como tropos.

Los trucos para la construcción de personajes, para la organización de escenas, las relaciones habituales y los trucos guardados en los bolsillos, todo el repertorio que podía ser analizado o reutilizado comenzó a ser conocido también como tropo pese a la cada vez más lejana relación.

Y así, pervirtiendo el significado original, tal y como la lengua en uso ha hecho siempre con los inmutables grabados académicos, los tropos han venido a ocupar el lugar de las características comunes en el espacio narrativo, las tramoyas que sujetan toda esta creación que ven los espectadores y que muchas veces tratar de relacionarse en igualdad con la realidad.

Así que desde ahora hasta final de año estaremos revisando todo eso que tanto nos gusta como los Power Trio, las MarySues, las Camas Separadas, Flashbacks dentro de Flashbacks, Phlebotinum, Gambito de Xanatos (y de Batman) o el Fanservice entre otras muchas muchas muchas posibilidades.


Televasiva

El candidato mejor valorado, con todas las posibilidades de hacerse con el poder, estaba en mitad de la tribuna, rodeado por simpatizantes como esa pareja joven que le presenta a su bebé.

En Cuatro estaban echando, por supuesto, Cuarto Milenio. En Telecinco, faltaría más, Aída. Los de Antena 3 tenían una película, Luces rojas, una de esas producciones con un director español y un montón de actores internacionales -bueno, anglos-. En cuanto a La 2, no es que alguien esperara gacelas tan tarde, en realidad el documental emitido, La escala humana, era sobre los problemas de la superpoblación en las ciudades, o de que la población quiera vivir en ellas, según se mire.

Ninguna de esas cuatro cadenas llegó a emitir nada remótamente parecido a un especial de mínimo media hora sobre las Elecciones Europeas. Conexión, datos, resultados, para casa. Y eso los que lo hicieron. En estos tiempos de ahorro ya habían decidido pasar de las famosas encuestas a pie de urna porque, total, es ilegal hacerlas públicas antes del cierre de los Colegios Electorales y los datos no iban a salir hasta las 23 por el funcionamiento europeo del asunto -o el impacto de Italia en Europa, elijan ustedes lo que más les guste-. Así que, ¿para qué gastar dinero estando como estamos? Al fin y al cabo especular sobre la política es algo que está feo y ellos nunca harían.

De los seis canales faltan dos, lo sé. En La Sexta estuvieron ahí desde las 22:30, tras emitir un Salvados que les podía encajar en algún hueco, fueron los primeros en llegar y los últimos en irse, a las 00:50. En TVE, mientras tanto, estaban a sus cosas. Total, ya tienen el 24H para delegar. Así que emitieron un especial sobre el Real Madrid porque total y ya cuando se fueron a dar los datos conectaron. Los datos salían a las 23, TVE conectó a las 22:57. Si se descuidan se les pasa. Luego, eso sí, aguantaron del tirón hasta las 00:12, en total una hora y cuarto de programación sobre las elecciones porque total para qué y el que quisiera seguir que se fuera al 24H que ellos tenían cosas más urgentes que emitir, en concreto la película Broken Arrow.

El 24H sí que estuvo ahí, desde las 22:17 -adelantando a La Sexta– hasta las 00:49, perdiendo la posibilidad de ser los últimos en irse por un minuto. Pero ya estamos en los canales fuera de los seis grandes. Incluso en aquellos que pueden llegar a todos por medio del TDT se pasaba bastante del tema. cada FORTA hacía lo que le daba la gana y mientras los aún más pequeños se dedicaban a sus particularidades. Bien es cierto que 13TV se molestó en montar uno de sus delirantes debates, algo es algo porque Intereconomía desde que se dedica a dar redifusión a la RT rusa (el oro de Moscú también sirve para pagar deudas) o a repetir enlatados propios no las monta como antaño. Así que… ¿Faltaba el interés o el interés faltaba?

Y, sin embargo…

Agazapado, a distancia, desde su mira telescópica el francotirador, dispuesto a convertirse en asesino por el bien de la humanidad, observaba el joven profesor.

Uno de los… llamémoslo análisis… más habituales con las elecciones ha sido la importancia de la televisión. No de las redes sociales -por poner un ejemplo: el candidato de UPyD, Francisco Sosa Wagner, no tiene cuenta en twitter- que también sino, directamente, de la televisión y la cobertura y perspectiva que les había brindado.

Podemos aceptar que la cobertura del evento en sí no es necesariamente la de la gente que en él está involucrada. Pero ahí hemos podido leer a candidatos como Willy Meyer quejándose amargamente de que él lleva años sin pisar un plató de Cuatro o La Sexta. Todo motivado, por supuesto, por la más que notable irrupción de Podemos que ha sacado a la primera cinco escaños. Y como nada es más sencillo y agradable que poder reducirlo todo a un solo motivo se ha decidido que la clave está en la televisión.

El problema es que eso obvia dos factores: Los resultados y la propia televisión. La propia televisión porque si Pablo Iglesias está ahí por la televisión no quiero ni imaginarme dónde debería estar no Elipidio Silva que ni ha sacado ni parece haber logrado demasiado, sino Javier Nart que lleva en nuestras teles desde los ochenta, con Tribunal Popular incluido, que ha sacado solo dos.

Y eso por centrarnos en el ahora, que en cuanto uno se descuida le sacan a colación a Jesús Gil o Jose María Ruiz Mateos. Si bien no puedo descartar que Iglesias acabe presidiendo un club de fútbol -que no deja de ser otra forma de ejercer el poder- la realidad es que Ruiz Mateos logró en unas europeas la loca cantidad de… 2 escaños. Y eso la primera vez, que la segunda no sacó nada, cayó de los seiscientos mil votos de la primera vez a poco más de ochenta la segunda, casi lo mismo que logró el GIL cuando se presentó a las generales.

Así que volvamos hacia atrás.

¿Ayuda la televisión a vender a un político? -En el sentido de hacerlo popular entre la gente, para lo otro siempre hay tiempo- Por supuesto. Cuando empezaron estas elecciones uno de los datos habituales era el reconocimiento de  los candidatos. Según los datos de El Mundo Nart aparecía como el más valorado -aunque es cierto que con los resultado en la mano el artículo es un no parar- y uno de los más conocidos. Pero según TIEMPO no eran los más conocidos, eso correspondería a los candidatos de los grandes partidos, y a un clásico como Vidal-Quadras. Luego ya llegaban estos famosos -que incluye a Hervé Falciani por motivos que se me escapan un algo- dispuestos a capitalizar su fama. Con el éxito que tenemos a la vista.

Creo que cualquier lector de La Página Definitiva debe estar pensando que todo lo que se cuenta aquí está muy lejos de sorprenderle. Pero es que no estamos haciendo el viejo truco del escritor sobre televisión de sacar temas de actualidad para opinar con el truco del Telediario. Aquí estamos hablando de televisión y de cómo hay una cosa más importante en todo esto: La popularidad no la da salir en la tele, aunque no venga mal.

Por eso Jorge Javier Vázquez acabó vendiendo más libros que Belén Esteban pese a la explosión inicial, por eso hay autores televisivos – Christian Gálvez, Maxim Huerta– que logran unas ventas que hacen que las editoriales les sigan encargando libros, mientras que otros famosos sacan uno y no más.

Salir en la tele te da un altavoz, pero el altavoz no es el mensaje, es el medio. Puedes llegar a más gente que pegando carteles o repartiendo panfletos, no digamos ya que mandando cartas. Pero luego tienes que lograr el siguiente paso. Por eso esto se llama Relaciones Públicas.

Tratar de analizar la forma de hacer debates públicos políticos televisivos -de los de verdad, con sus candidatos y todo- en España conduce a la locura. La vez que más candidatos estuvieron juntos -no olvidemos que a estas elecciones se presentaban TREINTA Y OCHO partidos- fueron seis de los partidos minoritarios, es decir: Ciudadanos, Vox, Plataforma Podemos, Movimiento Red, Primavera Europea, Partido Animalista. -Me voy a permitir un apunte personal, creo que la que mejor lo hizo con diferencia fue Laura Duarte del Partido Animalista, otra persona a la que no parece que le haya servido de demasiado-. E incluso con esas ya vemos el éxito para sus candidaturas. No entremos a comparar qué datos de audiencia tuvo el programa.

La duda es: ¿Por qué el resto no salieron? No entremos en listas negras y similares, simplemente: ¿estarían dispuestos a entrar en los juegos televisivos? ¿Sería Willy Meyer capaz de pasarse los días y las noches en los debates? Porque no hay que olvidar que esto tiene una segunda cara.

El debate más seguido -porque en fin- fue el del candidato del PP Cañete con/contra la del PSOE Valenciano, y ahí Cañete salió mal. No es que Valenciano saliera mucho mejor pero en fin. Así que Cañete se fue al día siguiente a la tele, a Espejo Público. Y la cagó. Tan a gusto y tan a fondo que le anularon comparecencias y entrevistas. Su patinazo machista -que se unía al resto de patinazos, pero en fin- pasó a centrar la campaña en buena parte de los medios. Total, tampoco es que fueran a hablar de Europa. Con lo que costó que nos admitieran solo faltaría que hiciéramos algo para que nos echaran.

¿Fue más importante la presencia de unos o la espantada del otro?

Regresemos por un momento al candidato y el francotirador. Avisemos que puede haber destripes. ¿Conocéis la novela -o la película, o la serie- de La Zona Muerta? Si aún no mejor saltaros este párrafo. Porque el punto culminante de la obra, sobre un profesor que logra el don de la doble visión, fundamentalmente del futuro, es cuando descubre que un político popular va a causar en el futuro una catástrofe nuclear. No parece que pueda hacer mucho por evitarlo. En ningún momento se habla de su Programa Electoral, no parece que se intente razonar con él y tampoco ponerle sobre aviso es considerado como algo útil. El problema no está ahí, o al menos no es algo modificable. Solo es modificable su mera existencia, decide el protagonista. Así que se prepara para acabar con él. Pero en el último minuto una serie de circunstancias hacen que no se produzca como estaba previsto el disparo. En lugar de eso la detonación lleva al político a usar lo que tiene más a mano como escudo. Al bebé de la pareja. La foto y la historia detrás hunde su carrera. El autor, Stephen King, lo escribió a finales de los setenta. Quizá por eso eran los periódicos y revistas y no las televisiones las que marcaban la marcha. Pero el resultado acababa siendo lo mismo: Es la imagen lo que puede ayudar o destruir una carrera. Al menos en Estados Unidos.

No voy a decir que me sorprenda que se estén haciendo valoraciones alocadas o que se esté confundiendo el valor de la televisión y sus usos. A estas alturas casi me hubiera sorprendido más lo contrario. Tampoco voy a esperar que aprendan con esto sobre las herramientas de campaña y difusión, sobre las relaciones públicas y cómo mover la imagen de los candidatos. Pero quizá sí que tomen nota.

Lo importante no es salir en la tele, es saber usarla. Parece mentira que haya que decir eso en un país que ha tenido televisión desde antes de recuperar la democracia, y no augura nada bueno para la relación de la política con el resto de las Redes Sociales y su uso. -Creí que iba a lograr terminar la columna sin mentar el Second Life pero no es tan sencillo esto como uno piensa-. Tampoco es que confíe en que vayan a intentar una mayor transparencia. Aunque agradezco que la rueda de prensa de Valenciano tuviera preguntas y respuestas por parte de los periodistas -jóvenes en su inmensa mayoría- que fueron, además, emitidas en televisión en una gran parte. Lo excepcional entre nosotros.

Conformémonos con situar todo esto dentro de las lecciones europeas. Quizá así las próximas elecciones logren que las televisiones les den algo de espacio para emitir programas especiales, análisis y comentario. Sin necesidad de montarse un reality de por medio. -Si TeleCinco coge la idea para 2019 es posible que estemos fritos- Da igual que mucho de lo que vemos aquí lo hubieran podido aprender viendo las campañas de Eurovisión. Que, al final, parece que es la única forma de que Europa le importe a nuestra tele.


Libros que Llegan: Mar, Tiempo, Prosperidad y más

¡Dos docenas de novedades! Bueno, a ojo, no sé… El caso es que nos acercamos a la Feria del Libro de Madrid *sob* y van apareciendo cosas interesantes poquito a poquito. No todo va a ser desesperarse por los productos oportunistas, también habrá que decir:

¡Que entre la pila!

Relatos del mar de VV.AA., ed. Alba 

9788484280011_1En esta extensa antología hay un poco de todo en grandes cantidades y con el único punto en común del mar. Porque se reúne a la vez a los viajeros con los novelistas, relatos con fragmentos de viajes y de narraciones más extensas. Vamos, otra de esas antología para regalar.

Una aventura en el tiempo de Charlotte Anne Moberly y Eleanor Jourdain, ed. Fábulas de Albión aventura tiempo

Dos mujeres se pierden en un laberinto y se descubren en el pasado, a partir de ahí tienen que regresar a su tiempo y convencer a la gente de que el hecho sucedió. Interesante muestra de la narrativa de viajes temporales con otra bella edición de Fábulas de Albión.

La dama de provincias prospera de E. M. Delafield, ed. Libros del Asteroide

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Vuelve la Dama de Provincias con sus vivencias cotidianas y su capacidad de tomarse todo con humor, incluso cierta inesperada prosperidad.

Lejos del árbol de Andrew Solomon, ed. Debate

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Colosal en todos los sentidos, esta completísima investigación sobre las relaciones paternofiliales, su funcionamiento y condicionamiento biológico y social es una de las grandes investigaciones recientes de manera que sus poco más de mil páginas permiten una visión profunda, completa y compleja sobre el tema.

Big Brother de Lionel Shriver, ed. Anagrama 

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Siguiendo con su dureza habitual, la autora habla de las relaciones entre hermanos, de la comida sana y la salud del cuerpo y el alma.

– Historia y desventuras del desconocido soldado Schlump de Hans Herbert Grimm, ed. Impedimenta

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Si pensabais que esta semana no tocaba novedad de la Primera Guerra Mundial es que estabais mirando hacia otro lado. Antibelicista total, esta obra con aires de parodia de los sinsentidos de la guerra usa la Primera Guerra Mundial como demostración de todo lo que falla cuando se lleva a los pueblos a combatir,

Maquinas del tiempo de Nina Allan, ed. Fábulas de Albión

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La otra novedad de Fábulas de Albión en el apartado temporal no es exactamente temporal. Los relatos de Allan son más bien paralelos, al mostrarnos las diferentes narraciones de un mismo personaje en diversas relidades que han podido variar más o menos. La historia de los personajes es lo que formará el núcleo principal de las narraciones pero es en las comparaciones entre ellos donde vemos los parecidos y diferencias que permiten entender la multiversalidad.

– Fragmentos de Bagdad  de Sinan Antoon, ed. Turner

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Novela compuesta de retazos o gran historia formada por imágenes pequeñas, tanto da, lo importante es la imagen que se nos muestra como conjunto de una ciudad que tanto ha visto y vivido como Bagdad.

Conjuros de Felipe Garrido, ed. Malpaso

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Menos conocido en España de lo que parece razonable, el autor mexicano presenta en este volumen un recopilatorio de piezas muy cortas que brillan como las piezas de un collar. Un libro magnífico, que deja con ganas de que publiquen más del autor.

 

Los extraños métodos del Dr. Irabu de Hideo Okuda, ed. Quaterni

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Historia con mucho humor que satiriza los métodos y costumbres tanto en cuanto a las suposiciones sobre la salud mental de los ciudadanos como en su relación con la parte médica.

El mundo de afuera de Jorge Franco, ed. Alfaguara

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Pues el Premio Alfaguara de este año. Colombiano tocaba.

Física familiar de Jon Bilbao, ed. Salto de Página

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Es complicado hablar de este volumen no por la calidad de sus historias, que siguen con el alto nivel de su autor, sino por su condición de triple reunión, las historias de la última parte son inéditas pero las de las dos primeras corresponden a las de su libro 3 relatos y a los diversos textos aportados a antologías y colaboraciones varias. Sirve, por tanto, para ver su evolución y marcha, desde los primeros relatos más verdes a los más actuales, mientras se comprueban como sus motivaciones, sus temas como el de la familia, han ido evolucionando.

La vida de la letra de Manuel Longares, ed. Galaxia Gutenberg 

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Otra recopilación, sin inéditos en este caso. Aunque los textos reunidos –La novela del corsé, Soldaditos de Pavía y Operación Primavera– son magníficos de por sí, merece por tanto la pena este tomo.

Lady Susan de Jane Austen con ilustraciones de Javier Olivares, ed. Nórdica

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El clásico de Austen con ilustraciones de Olivares, no sé qué más es necesario añadir.

Barbarismos de Andrés Neuman, ed. Páginas de Espuma

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Reunión de definiciones realizada por Neuman, un truco clásico por el que todo el mundo parece que tiene que pasar.

Ensayos de Italo Svevo, ed. Páginas de Espuma

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Pese a la portada -¿?- estamos ante una interesante reunión de la ensayística de Svevo. Relevante, por tanto

El robo de la Mona Lisa de Darian Leader, ed. Sexto Piso

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Una reflexión sobre las obras de arte a partir no de su existencia sino de su desaparición, con el robo de la Mona Lisa como punto de partida, Leader habla de la esencia de la ausencia y como influye y se relaciona con el arte.

De la honda a los drones de Juan Carlos Losada, ed. Pasado y Presente

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Peculiar ensayo que habla -bien- de la guerra. Sobre todo como ejemplo de catarsis para la evolución y medida inhumana para el control y la superación. Es difícil que te agrade lo que dice pero es fácil entender lo que trata de demostrar.

Who I am de Pete Townshend, ed. Malpaso 

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Parece autoexplicativo pero venga: Autobiografía de Pete Townshend. ¿Qué? ¿A que os lo he arreglado?

El escritor en su paraiso de Ángel Esteban, ed. Periférica 

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Repaso a los autores que han trabajado entre libros y los momentos que ello han producido tanto para los libros como, sobre todo, en las carreras de los autores. Una curiosa compilación.

Caminar  en un mundo de espejos de Andrés Barba, ed. Siruela

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A través de textos más o menos ligados a la autoficción cuando no al ensayo directo, Barba analiza distintas posibilidades de su vida a través de un intento de instrospección basado en hablar de elementos ajenos tal y como impactan en él, o cómo él decide impactar en ellos.

Tesla. Inventor de la era eléctrica de W. Bernard Carlsons, ed. Crítica

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Cantad conmigo: ¡TESLA-X-PLOTATION! Sí, una mirada a la vida del autor y a sus creaciones científicas, centrándose sobre todo en cómo las creó y desarrolló y de qué manera las presentó. Así que bien, vaya.

Steelheart de Brandon Sanderson, ed. Ediciones B

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Sanderson, conocido por Nacidos de la bruma y por la manita que echó en La rueda del tiempo, presenta nueva serie fantástica. Otro tocho más, vaya, pero esta vez con… superhéroes. Sí, en serio.

– Aniquilación de Jeff VanderMeer, ed. Destino

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Lo mejor que puedo decir de este título, que tan buenas críticas ha logrado en su periplo mundial, es que me abre las ganas de revisar Pícnic en el camino. Por lo demás, una poco original y poco interesante reunión de tópicos con forma de novela fantástica conspiranóica.

Ana, la de la isla de Lucy Maud Montgomery, ed. Toro Mítico

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Tercer libro de la serie de Las Tejas Verdes. No se diga que no os aviso.

A partir de la semana que viene llegará la Feria del Libro a Madrid, lo que significa que la que viene no, la siguiente, será una auténtica locura de novedades. Y que esta sección -y el resto de la página- irá reflejando mi inevitable descenso a la locura y las firmas de autores.


Otra semana y más de media docena de novedades. Parece que no aprendemos. Aunque esta vez hay varios programas más… especiales. De entrada este Billy Connolly’s Big Send Off (UK) en el que el conocido cómico se dedica durante dos capítulos a hablar y reflexionar con todo el humor que puede sobre la muerte. No hay mucho más, pero algo es.

No puedo olvidarme esta semana Comedy Underground (USA), llevo ya varias semanas olvidándo y no puede ser. No porque deje de ser un programa más que olvidable -que lo es- tanto como porque merece la pena anotar por aquí su existencia. Vertebrado alrededor de su presentador, David Attell, incluye tras actuaciones de stand-up y alguna aparición especial de cómicos, generalmente ligados al Comedy Central. Y muy poco más porque, como digo, su único interés es la gente que por allí va pasando. Cuando la tiene. Cómo será que ni hay promos ni la gente ha subido gran cosa a internet, con lo que os quedáis sin vídeo.

Hacer series sobre la gente de la informática parece que está de moda porque ahora nos toca la de AMCHaltch and Catch Fire (USA), que como estamos modernos lo han estrenado en Tumblr. En cuanto al contenido, estamos ante una especie de proto-LaRedSocial solo que con intentos de crear clónicos del ordenador personal de IBM ambientada en los ’80 y con un buen trabajo de Lee Peace y una Mackenzie Davis que es la auténtica revelación de la serie.

Vamos con un Reality Infame como los de principios de los ’00, y nada menos que en la gran cadena de aquel entonces, la FOX. Una serie que, además, nos lleva a la evolución natural de aquellos. Así de The Bachelor de la ABC se pasó a esa cadena con el desastre mayúsculo de Who Wants to Marry a Multi-Millionaire? y de ahí al aún más retorcido Joe Millonaire en el mismo canal, cuya evolución lógica ha llevado a este  I Wanna Marry ‘Harry’ (USA) en el que un grupo de muchachuelas estadounidenses concursan por el amor de un desconocido que se les hace pensar es alguien importante. ¿Cómo de importante? Pues, bordeando todos los límites de la credulidad humana, el Príncipe Henry de Inglaterra. Sí, en serio. ¿Qué lleva a un experto en medioambiente a disfrazarse, impostar un acento, pasearse por un palacete rodeado de miembros de seguridad y personal profesional de servicio mientras todos se refieren a ti como Sir para poder bordear la parte más espinosa de la -teórica- ética de todo este asunto? Espero que un montón de dinero. También espero que las chicas, que no tienen culpa de nada, no se conviertan en el objeto de las burlas de la gente. en cuanto al canal, bueno, ya ha demostrado que el paso siguiente a tener un falso millonario es tener una falsa celebridad, habrá que ver por dónde continúan.

 Lo bueno de que se haya hecho este The Maya Rudolph Show (USA) es que demuestra varias cosas, no necesariamente unidas al mismo concepto de poco necesario resurgimiento de las varietes o la falta de la tablas de los nuevos chavales del SNL, tanto como que los invitados famosos funcionan casi mejor que los presentadores famosos, que Rudolph merece más espacio del que está teniendo y que por mucho que le des más libertad a los guionistas lo que acabas logrando muchas veces es versiones más grandes de lo mismo de siempre. Y en este caso sí me refiero de nuevo al SNL.

Detenme si la has oído antes: Un ex-delincuente sale de la cárcel y por avatares del destino acaba asociándose con un ex-policía, y trabajando juntos los dos en resolver casos al margen de la policía y del mundillo del hampa. ¿Qué? ¿Te suena? Eso es porque es Old School (AU), título que define intenciones desde el principio y que como pasatiempo agradable con buenos actores detrás, Bryan Brown de caco y Sam Neill de poli, tomado con su necesario sentido del humor clásico funciona como buen forraje. Y, de momento, poco más.

La historia de Tyger Drew-Honey es curiosa desde el principio, actor juvenil al que pudimos ver con once años en la comedia inglesa Outnumbered, ha estado apareciendo en papelitos mientras la serie seguía su andadura típica inglesa deambulante y se ha convertido en una presencia habitual. Así que no es en realidad tan extraño que le hayan dado su propio espacio documental: Tyger Takes On… (UK), de momento de tres episodios. Otra cosa es que los temas elegidos -más aún para un actor de 18 años al que se conoce desde que tenía poco más de 10- sean un poco especiales, como el cuerpo perfecto, el amor o la pornografía. Claro que esto último es más comprensible teniendo en cuenta que sus padres son actores pornográficos, especialmente su padre, conocido por su pseudónimo de Ben Dover y considerado el actor porno inglés más famoso del mundo -ya, bueno- lo que lleva a escenas padres-hijo inevitables, claro. ¿Los documentales en sí? Pues poco menos que versiones un poco más adultas de lo que podría entender un jovenzuelo como trabajo para el instituto. Siempre que luego un equipo de profesionales se lo editara, claro.