¡Libros que Salen! Godfrey, «El rey de lo muerto», Jamilis y más

¡Que entre la pila!

El rey de lo muerto de Nevin Holness, ed. Young Kiwi

Como autora de la diáspora jamaicana que vive en Londres, Nevin Holness es una autora que busca mostrarnos la tradición másgoca y folclórica en las narrativas para que los jóvenes lectores de color puedan ver otras representaciones en las que encontrarse reflejadas. En este caso una historia de fantasía urbana con dos adolescentes buscando un poderoso artefacto mágico que parece estar oculto en Londres. El colmillo del dios leopardo Osebo, que puede devorar la magia. Algo que puede ser muy peligro en un mundo en el que volver a la vida es más fácil que sobrevivir y en el que los santuarios mágicos no se sabe si aguantarán esos malévolos poderes antiguos.

La lista de las cosas sospechosas de Jennie Godfrey, ed. Suma

Se nota que están moviendo el Cozy Crime en que cosas que no lo son -o lo son tanto como podrían ser True Crime– se meten en el saco. Cuando, en realidad, podrían contar que es una novela sobre una joven en Inglaterra, en el principio de los años ’80, en un pequeño pueblo del que quizá se tenga que ir, con una situación en casa complicada y, además de todo eso, con el Destripador de Yorkshire suelto. Y ella es de Yorkshire. Así que aquí vamos a ver menos sobre Peter Sutcliffe -uy, espoiler- que sobre una joven que intenta recuperar el control de su vida mediante una investigación, una lista de cosas sospechosas realizada junto a su amiga, y que servirá, sin embargo, para que conozca -para peor, pero también para mejor- más a sus vecinos, las familias, las dinámicas y todo lo que puede haber en un pueblo cuando se está creciendo en él.

Los trabajos nocturnos de Amalia Jamilis, ed. Libros de la Ballena

Como siempre, las propuestas que Libros de la Ballena que salen del Master de Edición de la UAM ofrecen acercamientos y obras interesantes y -sin duda- distintas. En este caso tenemos el desembarco en nuestro país de Jamilis, una escritora argentina conocida por su estilo poético y experimental de la que aquí se nos ofrece una colección de historias variadas en las que el peso de la dictadura impacta tanto como la tristeza de la existencia. Porque son instantáneas que captan la belleza, pero también el gris plomo de las nubes que oscurecen las vidas y los sueños.

Nitro Mountain de Lee Clay Johnson, ed. Dirty Works

Una cosa que no suele suceder con el realismos sucio americano, especialmente el que se localiza en el interior, con zonas deprimidas, esqueletos de una industria que ya no está y que ha dañado al medioambiente tanto como a las personas, y una depresión general en todos los aspectos… es que sean divertidas. Pero el humor de las situaciones, incluso aunque a veces parezca más negro y otras más surrealista por lo ilógico de las situaciones que acaban provocándose, es lo que Johnson ofrece aquí como giro sobre un género que parecía de sobra conocido.

Tierra quemada de Teresa Cardona y Eric Damien, ed. Siruela
Es una idea sin duda peculiar este encontrarse con una serie empezando por la segunda novela, pero esto se comenzó a publicar en Francia así que… Bueno, cualquier cosa. Y dado que los libros de Teresa Cardona gustan, y gustan bastante, era lógico que llegaran a la serie del teniente Philippe Andreani. Así que aquí estamos, con lo que parece un incendio accidental, una inspección interna anunciada y un notario que quizá tuvo algo que ver durante la Segunda Guerra Mundial. Así que ya veis, no nos vamos a quedar sin lectura criminal.

Las enanas de Átropos de Chloe Delaume, ed. La Fuga

Siempre es bueno encontrarse con una mujer en el catálogo de La Fuga. Chloé Delaume es una autora particular, con un estilo propio como demuestra esta obra excesiva en la que una situación en apariencia cotidiana -una mujer tradicional se harta de los líos de su marido, así que decide reaccionar decidiendo hacerse dueña de sus propias alienaciones.

La luna en el arroyo de David Goodis, ed. Sajalin

Una alegría, porque hace casi una década que no se reeditaba esta obra de Goodis -desde su última publicación por Akal– y porque no es la obra que se reedita siempre de Goodis -esa sería Disparen contra el pianista-. Así que podemos volver a disfrutar de ese negro negrísimo que nos propone, esta vez con un hombre de los bajos fondos que quiere descubrir quién fue el culpable del suicidio de su hermana, de una mujer de clase alta que visita los bajos fondos por diversión y que podría ayudarle a salir… si es que él decide que irse de allí es más importante que descubrir la verdad sobre esa muertes que le atormenta y le ronda.

Fantomas de Pierre Souvestre y Marvell Allain, ed. Zenda / Edhasa

Tantos años más tarde -yo diría que unos veinte o veinticinco- volvemos a tener entre nosotros las aventuras de uno de los villanos por excelencia de las letras. Siguiendo los pasos de Rocambole o Lupin, Fantômas apareció en 1911. Un villano más claramente malvado que los otros dos, sin muchos escrúpulos o remilgos, alejado ya de aquel ejemplo que Vidocq había sido para muchos de ellos. Sin cualidades redentoras, más cerca de otro archivillano que aparecería el año después, el Fu Manchú de Sax Rohmer. Por supuesto para leerlo hay que tener en cuenta que estos textos tienen la edad que tienen y que no estamos ante la versión humorística y ‘bondiana‘ que las películas con Louis de Funès popularizaron. Con eso y todo, por supuesto, el interés por este villano legendario permanece.

El crimen del sátiro de Emio Carrère, ed. Libros de la Ballena

Una niña desaparecida, una habitación con signos de violencia y pocas pistas. Así nos cuenta el autor este crimen en el Madrid de principios del S XX. Una oportunidad para explorar sus bajos fondos, sus personajes y sospechas. Tanto como la importancia de la clase social y la inoperancia de la justicia.

Pinos blancos de Gemma Amor, ed. Dilatando Mentes

Terror rural y cultos arcanos, ¿para qué vamos a andarnos por las ramas? Una joven decide regresar a su pueblo, aquel en el que vivió de niña junto a su abuela. Solo que su pueblo fue construido sobre tierra sagrada. En una isla imposible, en la que un culto arcano guarda un secreto ancestral de una deidad arcana. Una autora de terror británica, ya sabéis.

Sujetos obstinados de Sara Ahmed, ed. Bellaterra

Ahmed ha sido una voz importante desde hace años, gracias sobre todo a la interseccionalidad que presenta entre feminismo, postcolonialismo, queer y antirracismo. Por todo ello no es extraño que nos presente ahora un ensayo sobre la obstinación, sobre su relación con la voluntad y sobre su capacidad para resistir, persistir y buscar -a veces incluso encontrar- el cambio.

¡Eres tan travesti! de Anto Rodríguez, ed. Egales

El interés por el Drag y sus alrededores ha propiciado -o, quizá, ha servido de excusa para- este libro en el que se repasan los caminos de transformistas, travestis y drags poniendo su inicio a finales del S XIX y mostrando una mezcla de ilustraciones, ensayo, divulgación y algo de cotilleo.

Madly, deeply. Los diarios de Alan Rickman editados por Alan Taylor, ed. Neo-Person

Sí, han publicado los diarios (una selección) de Rickman, algo que permitirá conocer mejor a sus fanses -o a los interesados- cómo pensaba y en qué anécdotas se encontraba envuelto el famoso actor de Love Actually, Sentido y Sensibilidad, La Jungla de Cristal o, por supuesto, The January Man.

The Haunt of Fear vol. 1 de VV.AA., ed. Diábolo

Vuelve Diábolo a sacar una de las colecciones de EC, lo hace esta vez regresando a sus tres pilares. Si Tales from the Crypt está ya publicada del todo pasamos de The Vault of Horror -de momento al menos- para ir a por The Haunt of Fear, la colección en la que Graham Ingels -siempre Ghastly, claro- era el dibujante principal y La Vieja Bruja era su ‘horror host’. De nuevo historias de terror marca de la casa, con Al Feldstein guionizando muchas de ellas, y esta vez con ese extra del estilo algo recargado, gótico y decadente de Ingels. 4 volúmenes recogerán la colección completa.

Team Triumph de VV.AA., ed. Rockmedia

Pues sí, alguien ha pensado que sería buena idea recuperar el Team Triumph y, además, lo ha hecho. Así que aquí están todos esos cómics parodia de los cómics de superhéroes de Marvel/ DC… Y alguna -no demasiada- cosa más. para que todo el que se lo quiera leer, bien por nostalgia dosmilera o porque realmente tenía gracia, pueda ahora hacerlo.

La chica que hablaba oso de Sophie Anderson y Kathrin Honesta, ed. Errata Naturae

Este libro juvenil ilustrado en el que Anderson y Honesta nos presenta a la joven Yanka, de 12 años, de gran tamaño y fuerza pero que nunca ha acabado de sentirse de todo parte de su pueblo, es una magnífica historia sobre esa sensación de la adolescencia de que los cambios demuestran que, efectivamente, no perteneces. Claro que en el caso de la protagonista son piernas de oso, que la llevan a una aventura en busca de respuestas en las que conocerá seres -algunos de los cuales la acompañaran- y se enfrentará a situaciones y peligros para conocer más -y mejor- a su familia. Con inspiración de los cuentos de hadas rusos pero, sobre todo, con la cercanía que estas historias pueden ofrecer.

Hermanas pequeñas de Tomo Miura, ed. Siruela

Una niña se pone a imaginar lo que sería tener una hermana pequeña… ¡o más de una! Y así, con su imaginación, con trastadas y, claro, con humor, vamos viendo las posibilidades que se le ocurren en una relación entre hermanas tan afectuosa como divertida.

Nos leemos.


He tenido que volver a este posteo para añadir B & B: Bujji and Bhairava (O) (IN), una serie animada que ha aparecido de la nada y que… bueno… podría habérmelo saltado de no ser porque me ha parecido graciosa la desvergüenza de esta animación como de disco de regalo de demostración de 3D a finales de los noventa, el guión está a la altura, por supuesto. Y el resultado, pues en fin, qué os voy a contar. Me gusta que sea un tipo y su amigo que está reducido a una especie de cerebro mecánico, en una especie de futuro distópico/apocalíptico/actual. En fin, las cosas que nos estrenan.

Agradable aunque un tanto previsible esta Eric (USA) que juega -un decir- a mezclar el drama familiar con una historia policíaca, ambas ambientadas en lo que parecen los primeros ochenta (sobre todo por lo que queda de setentero aún), y meter elementos de ambigüedad fantástica… pues bueno. Al final llaman más la atención los muñecos -porque está parcialmente ambientada en una especie de Barrio Sésamo– que las distintas tramas -un tanto plasticoides, un tanto huecas- que van dando vueltas. El caso es que lo intenta. Lo intenta con ganas, incluso. Y no podemos decir que sea una mala serie, ni mucho menos. Pero lo intenta tanto y es tan previsible, intenta abarcar tanto y se quedan tan a medias de tantas cosas, que se le acaban notando más las costuras y la falta de alma de lo que sería deseable. Al menos por mi.

Por su parte Geek Girl (UK) parece igual de hecha en un laboratorio pero por el otro lado. La protagonista logra no ser convincente ni como geek acomplejada de instituto ni como supermodel of the world, la trama no tiene ni pie ni cabeza, el protagonista -por llamarlo de alguna manera- masculino es un mueble de Ikea pero con menos rango actoral, y el ¿secundario? masculino ¿cómico? parece estar haciendo una imitación de alguien que no tengo muy claro de quién es (¿David Tenant? ¿Richard Aoyade? ¿Colombo?) lo que junto a un más que obvio presupuesto ajustado hace que nos acordemos más de aquellas primeras webseries de mediados de los ’00s que montaban un grupo de amigos con más ganas que rodaje que ante lo que se supone que debería de ser una serie profesional. Salvo que en aquel caso solíamos tener unas ideas más interesantes. Supongo que a su público -¿objetivo?, tengo mis dudas- le valdrá. Yo confieso que espero un poco más de todo esto.

No tengo muy claro si diciendo que How to Ruin Love: The Proposal (O) (SA) es parte de la serie How to Ruin la gente va a recordarla. Así que haré un resumen: Se trata de una serie de miniseries conectadas sudafricanas que llevan saliendo en Netflix desde 2020. Digamos que ha tenido una serie principal – How to Ruin Christmas – con tres temporadas temáticas: The Wedding, The Funeral, The Baby Shower – que vio la última en 2022 y que parece que vuelve con una nueva ‘serie’ que comienza con este The Proposal, así que sospecho que mientras haya cuerda tirarán. Lo cierto es que es una comedia romántica que carga más en lo primero, sección caos y desastres, que en lo segundo. A partir de ahí ya está lo que cada uno aguante -o le agrade- este tipo de comedia de gente haciendo las cosas mal y causando desastres a su paso intentando arreglar o mejorar las cosas. La verdad es que a mí no me va mucho, pero veo posible que pudiera tener éxito, de hecho hay varios momentos en el piloto en el que no me hubiera extrañado que ‘el gag’ se hubiera traslado tal cual a una serie española. Yo qué sé, el internacionalismo es lo que tiene.

Por un momento me temí que todos los estrenos de esta semana fueran de Netflix, pero no, resulta que Prime tenía para nosotros Viktor Bringt’s (O)(AL). No sé a qué acuerdo habrán llegado los alemanes para estar sacando tanta serie, pero ojalá alguna saliera buena. No es el caso de esta, rancia desde su inicio pero, sobre todo, mal planteada. Todo lo que se puede ver que funciona en How to ruin…, incluso para los que no nos gusta ese tipo de humor, falla aquí. Porque la historia de un padre divorciado y su hijo que ‘intentan reconectar’ cuando el segundo empieza a trabajar en la empresa de ‘chapuzas’ del primero… hace aguas por todas partes. Ni se dedica el tiempo a las chapuzas, ni los distintos ‘clientes’ son interesantes, ni la relación paternofilial está construida de manera interesante, ni nada. Es increíble que logre parecer más vieja -y peor realizada- que Manos a la obra, pero aquí estamos. Descubriéndonos capaces de sorprendernos aún.

Gran serie pese a todo, esta La vita che volevi (O) (IT) realmente tiene dos problemas: Que está muy claramente hecha a mayor gloria de Vittoria Schisano y que no todos los actores -te miro a ti, niña pequeña gritona- tienen el mismo nivel. Fuera de eso es el ‘clásico’ drama familiar con distintos giros. Los personajes tienden a servir más como ruedas de una maquinaria -y a idolatrar a Gloria, el personaje de Schisano, claro- pero están bien utilizados y son creíbles, incluso cuando hay veces en las que parezca que cada uno de ellos viene de una serie distinta – Eva, por ejemplo, es muy claramente un personaje de aquellos inicios almodovarianos- así que por mucho drama y peripecia el resultado es agradable y cálido. Y mira que la historia es rocambolesca como pocas: Gloria es una mujer trans que tras abandonar su vida en las discotecas pasó a llevar un negocio de turismo de lujo en Lecce, en la Apulia italiana, y ahora vive apaciblemente… al menos hasta que una antigua amiga, Marina, aparezca con su embarazo y sus dos hijos -cada uno de los tres de un padre distinto- huyendo del padre del bombo, un tipo peligroso, y le ponga la vida patas arriba como en cualquier buen melodrama telenovelesco que se precie. En resumen, que es un Sí Pero, pero uno que le pone mucho cariño.


¡Libros que Salen! Brooks, «Ise Monogatari», Carnés y más

¡Que entre la pila!

Los chicos de Promise de Nick Brooks, ed. Puck

Que el director del instituto aparezca asesinado no promete nada bueno, sobre todo para los tres chavales que pasan a ser considerados los principales sospechosos. Así que tendrán que decidir actuar. Actuar para descubrir quién más tenía los medios, el motivo y el acceso a un arma… o quizá para estar cerca de los que investigan.

Juan Caballero de Luisa Carnés, ed. Hoja de Lata

Tenemos otra recuperación de Carnés por Hoja de Lata, y esta es especial porque la escribió en su exilio mexicano y no llegó a ser publicada. Así que si os interesa esta historia sobre un guerrillero de la serranía andaluza y una mujer harta de ser moneda de cambio, de ser parte de una familia que ‘se ha adaptado’ con su padre, el médico local, casándola con el jefe de la Falange regional pese a que ella nunca le amara; de manera que cuando el guerrillero baja a Puebla del Alcor ella decide cambiar su destino.

Ise Monogatari de Anónimo, ed. Satori

Todo un clásico de la poesía japonesa del Siglo IX y X, o bien toda una obra fundamental de la poesía japonesa clásica. En una versión -diría que la primera desde que Hiperión publicara la suya a finales de los ochenta- con el habitual mimo editorial demostrado en la traducción comentada, así como en el prólogo, que explica los matices y permite comprender su impacto. Un retrato del amor y la naturaleza, en el que la vida y la muerte se van mostrando mientras en su centro vemos a un poeta y amante, Ariwara-no-Narihira, que sirve al anónimo autor para hablar sobre lo efímero.

El Imperio veneciano de Jan Morris, ed. Gallonero

Morris nos conduce aquí por un vistazo al Imperio de Venecia en su momento de mayor esplendor, y lo hace como si fuera un libro de viajes, siguiendo las rutas comerciales y hablándonos de lo que podíamos haber encontrado tanto en ellas como en las localidades por las que fuéramos pasando.

Espía en un país enemigo de Constantino Bértolo, ed. La Uña Rota

¿Conocéis la colección Mis Libros? Esa colección blanca en tapa dura que Anaya sacó a principios de los ochenta. ¿Conocéis a Constantino Bértolo? Periodista, crítica literario, editor de no-ficción y de sí, incluyendo el lanzamiento de la editorial Caballo de Troya de Penguin Random House. Pues bien. En aquella época Bértolo escribió algunos de los apéndices -análisis de la obra en su trama, personajes, contexto, lenguaje- vistas desde la actualidad tanto por su forma de mirar a los libros como por su impacto en él como lector y ensayista. Una decisión peculiar que habla tanto de la creación de un crítico como sirve para reencontrarse con aquellos textos y su utilidad para los lectores.

Mari Trini. Retrato de una mujer libre de Esther Zecco, ed. Efe Eme

Un libro que busca trazar la trayectoria de Mari Trini, tanto la de su vida como, sobre todo, la de su obra. Una reivindicación que incluye las declaraciones de la gente que la conoció y, también, de aquellas a las que influyó. Una obra pensada como una celebración y como una reivindicación de una mujer inigualable cuyas canciones aún suenan.

Instrucciones para… de Randall Munroe, ed. Aguilar


En este nuevo libro de Randall Munroe seguimos con esa mezcla de teoría científica y humor, esta vez para encontrar una solución tan absurda como científicas a problemas que, en realidad, son más costumbristas que peligrosos, haciendo de la complicación una seña de identidad tan importante como de la comicidad.

El reino de cobre de Shannon Chakraborty, ed. Umbriel

Llega ya la continuación de La ciudad de bronce, en la que seguimos con las aventuras de Nahri ahora que ya sabe más sobre sí misma, sobre los djinn, sobre la corte real de Daevabad y sus intrigas.

Los mitos chinos de Tao Tao Liu, ed. Folioscopio

Una nueva obra ilustrada de Folioscopio centrándose en los mitos esta vez de China. Un repaso por sus leyendas, monstruos, dioses y demás, que permite comprender mejor el país gracias a sus mitos.

Érase una vez en Jamaica de Loulou Dedola y Luca Ferrara, ed. Flow Press

Una historia del bienintencionado aunque no muy fructuoso concierto de 1978, en una época de gran violencia y asesinatos en Jamaica en la que convencieron a Marley de que regresara para intentar encontrar una unidad entre las diferentes facciones, algo que no parecía tan sencillo cuando el propio Marley había sido tiroteado un par de años antes.

La biblioteca de Turpin de MAX, ed. Brufalo

Tercera recuperación de este cómic – tras su publicación en Altea tras la publicación en El Pequeño País y luego en La Cúpula, con el resto de obras del autor- en lo que no deja de ser un notable e interesante ejercicio de cómic juvenil que se miraba en la literatura, en el que se pueden ver cosas de finales de los ochenta pero no ser menos interesante en la actualidad por ello. Solo más… contextualizable.

Surferas de Paola Hirou, ed. NórdicaEn la colección de cómic / ilustración de Nórdica nos llega esta historia de algunas destacadas mujeres que han hecho surf y cómo han marcado la historia de este deporte. U proyecto que salió de la pasión de la autora por el deporte, como un proyecto académico que ha acabado viendo la luz con este bello aspecto.

Compartir de Yusuke Yonezu, ed. Pastel de Luna

Un divertido libro de cartón en el que los troquelados y las interacciones permiten a su autor hablar sobre la necesidad de compartir y cómo trae más alegría que pelearse. Con dibujos sencillos y alegres y en un formato de cartón por ser par el público más joven.

Nos leemos.


Ya le ponen IA a todo para vender lo de siempre como algo nuevo. O al menos esa es la sensación que me deja Concordia (O)(AL) la historia de una comunidad ‘idílica’ que resulta no ser tan idílica, con secretos ocultos que podrían derrumbar su misma creación blablabla y que requiere que una policía de fuera y una local investiguen un asesinato. Blablabal. ¡Ahora con IA! Porque es una comunidad idílica construida sobre unas premisas que, en el mejor de los casos, deberían de sonarnos mal: IAs, supervisión con cámaras y ‘protección de los datos’. La verdad es que podría tener más gracia si no fuera porque ya tuvimos una similar el año pasado, y porque parte del asunto parece sacado del esqueleto de uno de los spin-off de PLL -pero sin su capacidad para el locurón, qué le vamos a hacer-, así que al final tenemos una serie alemana que parece una de esas que sacan los ingleses casi cada semana… Pero con un falso barniz de novedad. Así que supongo que han captado a la perfección la idea de las IAs.

Parece que alguien vio Tocado por un Angel y pensó, eh, ¿y si lo aplicamos a una secta?. Esa es la única explicación que se me ocurre para Destination Heaven (USA). A ratos es como un infomercial de yogures para cagar, pero con menos presupuesto. ¿Tienes un problema? ¡Tengo la solución! Está en ti y siempre lo ha estado, tómate esto y blabalbla. En fin, propaganda. ¡Y ni siquiera BUENA propaganda!

El problema de adaptar una serie de novelas de artes marciales de los años ochenta es que ha pasado un tanto de tiempo hasta ahora, así que aunque Garouden: The Way of the Lone Wolf (O) (JP) ,o 餓狼伝 o Garōden o…, intente convencernos de que es una serie antigua con esa animación espantosa habitual en Netflix, lo cierto es que al menos hacen algunos cambios. Que no tienen sentido, pero que son cambios. En lugar de estar a la fuga por haber asesinado al violador de su novia lo está por haber asesinado a un ladrón que irrumpió en la casa de su maestro. Por un lado…, por otro lado… En fin. Bien es cierto que el protagonista de eso no es ni siquiera el principal de las novelas. Así que no sé hasta qué punto no es todo esto el gigantesco fanfic que alguien le ha logrado colar a Netflix. Sea como sea, sospecho que hace falta un tipo muy concreto de espectador para esto. Que, sin duda, no soy yo.

Tras la saga This is England, Line of Duty o Trigger Point lo nuevo de Vicky McClure es este Insomnia (UK) que tiene buenas ideas pero un problema fundamental. Y es que es la primera serie en la que Sarah Pinborough ejerce de showrunner para adaptar su propia novela. Tras Detrás de sus ojos. Así que por mucho que presente uno de esos misterios ingleses clásicos, llevados con mayor o menos fortuna pero, sobre todo, con buen hacer por parte de gran parte de los actores. no espero yo gran cosa de la capacidad de resolución. Aunque sí unos de esos giros tremebundos marca de la casa. Así que seguiré un par de capítulos más a ver para dónde tiran.

Parece que tras cinco temporadas de Jurassic World: Camp Cretaceous -en la que seguíamos a seis jóvenes que se habían quedado atrás en la zona de los dinosaurios y blabla y en la que teníamos entre otros a Jenna Ortega poniendo la voz- su final en 2022 ha sido solo un paréntesis, porque ahora llega esta Jurassic World: Chaos Theory (USA) que sigue la historia tras el rescate y después de que uno de ellos haya desaparecido -os dejo que adivinéis quién no tiene ahora mismo tiempo- aprovechando para el clásico salto temporal. Que así pueden meter no solo cambios de las películas, también en los protagonistas. Desde luego parece que le han puesto interés en lo que podríamos llamar ‘el transfondo’ o ‘la trama’. En cuanto a la parte técnica… pues en fin. Es curioso cómo tenemos esa lucha entre lo en serio que se lo han tomado los guionistas y el resto de implicados. En fin. Supongo que habrá un grupo de jóvenes / adolescentes a los que les gusten los dinosaurios y muy metidos en el ‘lore’ a los que le haya alegrado la noticia.

Esta MILF of Norway (O) (NO) no es la peor serie de la semana porque para eso están los americanos, pero no por falta de ganas. Lo mejor que puedo decir de ella es que es corta. Y que siendo Noruega al menos tiene la cosa de ver países que no salen tan de continuo. Todo lo demás es un desastre, tanto la idea de que sea una comedia, como la decisión de centrarla en una mujer que pierde su empleo y comienza ‘por los loles’ una carrera en OnlyFans. Y este es un resumen que hace un favor a la serie porque realmente lo que tenemos es a una señora con un matrimonio en el que a todos parece que les da lo mismo y una crisis de la mediana edad, la misma mierda de los señores con la única cosa de que es una mujer. Que es un poco como si tratáramos de alabar a una asesina en serie por mejorar los números en favor de la paridad. En fin, me ha horrorizado tanto que lo mismo debería considerarla como ‘terror’. Desde luego no la considero ‘comedia’.

Estoy casi seguro de que Pauline (O) (AL) tiene sentido en la cabeza de su creadore. En el mejor de los casos. Se supone que es una joven que tiene un rollo de una noche y se queda embarazada, con la mala suerte de que el tipo en cuestión es el hijo de Satán. De manera literal, quiero decir. Así que ahora ella empieza a… no tengo muy claro a qué. Tampoco tenía muy claro lo de Satán, porque si me hubieran dicho que era una alucinación por drogas lo hubiera creído. Y de los problema de la protagonista… creo que cuanto menos hablemos más contentos. En fin, no sé qué pasa esta semana con Alemania, se ve que lo intentan. Pero ya.

Cuando ves el disclaimer -o los varios textos previos- ya sabes que este ¿Quién lo mató? (O) (MX) va a ser un desastre de gestión de la realidad. Más allá de intentar pescar en el ‘true crime’, ponerle título de un ‘whodunit‘ que muy claramente no es, y tratar de pescar de la cultura popular y su peso. Pero a su estilo y subvirtiéndola, claro. La pena de seguir una tendencia es que no a todo el mundo se le da igual de bien. Todo lo buena que era Coppola, todo lo que hacía bien, esta parece entenderlo al revés. Es una lástima porque está claro que parte del reparto podría estar a otras cosas, Luis Gerardo Méndez en especial. Que demuestra una vez más su capacidad para tomar los peores proyectos. Claro que todo aquí parece una oda a las malas decisiones. Incluso dentro de la serie. Al final lo único realmente notable es el ‘opening‘.

A ver cómo os explico yo esto. Imaginad que decidieran hacer una precuela de El Comisario. Y si estáis preguntándoos, ¿qué es El Comisario? es que entendéis parte del problema. Solo que en este caso hablamos de Soosabanjang 1958 (O) (CS), o 수사반장 1958 o Chief Detective 1958 o…, que es esa precuela de una serie de policíaco y acción que se emitió en Corea del Sur durante cerca de veinte años, entre 1971 y 1989. Así que es lógico que en 2024 estrenen una serie ambientada en 1958 que cuente cómo llegaron hasta el ’71. Estoy seguro de que no hay precuela de El Equipo A sólo porque no sabrían cómo evitar hacerla bélica. Dicho todo esto, es una lástima que la serie no sea mejor. Demasiado larga, demasiado dispersa, demasiado segura de que vamos a querer verla en lugar de cualquier otra cosa por puro aburrimiento. Pero, eso sí, la música es magnífica. Algo que ayuda especialmente a su ‘opening‘. Por lo demás hay algún momento, o algún detalle del reparto, aquí y allá, como cuscurros en una crema, dispuestos a dar una sorpresa pero incapaces de salvarla.

En la semana de series de humor que no tienen gracia llega Tires (USA), que tiene lo peor de la noruega de antes y lo aún peor de la de derechas del principio. Porque por lo menos la cosa esa que querría ser Tocado por un ángel tiene un claro problema de dinero. Aquí el problema no es el dinero, es lo rancio. Todo huele a sudado, a viejo, a chistes que en los setenta se hubieran silbado. Es como si el matón de la clase hubiera decidido abrirse un tiktok porque la gente le ríe las gracias. Esto no es una serie, es un motivo de baja en el servicio.


¡Libros que Salen! McMurtry, «Entre los muertos», Kingfisher y más

¡Que entre la pila!

La Jornada del Muerto de Larry McMurtry, ed. Valdemar

Volvemos a los mundos de Lonesome Dove, aunque esta vez Valdemar ha decidido saltar a la tercera novela del ciclo de Larry McMurtry… Aunque fuera por cronología interna la primera, al ofrecernos las primeras aventuras de Woodrow F. Call y Augustus McCrae en una versión de la Expedición texana a Santa Fe. Por supuesto también aparecerán versiones de algunas caras que conoceremos luego. Así que esto es, una continuación por si alguien se le hizo corto Lonesome Dove.

Entre los muertos de Stanisław Lem, ed. Impedimenta

Para los lectores de El hospital de la transfiguración serán buenas noticias saber que los escritos biográficos de Lem siguen adelante. Esta vez con los años más duros de la ocupación nazi de Polonia. Y sí, eso significa múltiples episodios oscuros que el autor tuvo que poner por escrito y que durante muchos años han permanecido sin reedición.

Mago menor de T. Kingfisher, ed. Gran Travesía

Que alegría ver que a Océano Gran Travesía le están funcionando los libros de Kingfisher / Ursula Vernon. Cualquier día empieza a pedir traducciones originales al castellano. Esta vez toca otro de los juveniles, con un joven mago bienintencionado y su armadillo mascota que tienen que lograr que vuelva a llover en su pueblo. Pero, claro, es que él solo conoce tres hechizos, y no parecen muy útiles. Por suerte lo que le falta de poder lo compensa con buenas intenciones, así que hará todo lo posible por cumplir su misión, incluso aunque eso signifique que le sangre la nariz cuando intenta convocar elementales. O, peor aún, que esos elementales le den un pañuelo y una palmadita en la espalda. Y su armadillo se ría. ¡Lo importante es buscar una solución!

Muerte en El Cairo de Erica Ruth Neubauer, ed. Maeva

Lo bueno de que haya una especie de intento de que funcione el ‘cozy crime’ es que vamos teniendo suficiente variedad. Así que esta vez toca Egipto -claro- en los 20s, con una joven viuda, una tía molesta, un banquero misterioso y el típico asesinato que lleva a una joven a tener que demostrar su inocencia. Y a una autora a ganar el Premio Agatha.

Asmodeo de Rita Indiana, ed. Periférica

Por extraño que suene, Indiana nos trae una comedia demoníaca. Un demonio que va perdiendo el poder intenta dejar atrás al rockero que le llevaba para ocupar otro cuerpo, pero las maquinaciones de ángeles y demonios no serán sencillo, más cuando se encuentran en el Santo Domingo en 1992, en una época que podría parecer tanto un drama como una farsa, y que sirve a su autora para mostrarnos un pedazo de historia en la que Balaguer aún mandaba y en su sombra cabía también la de Trujillo.

Al otro lado de Can Xue, ed. Aristas Martínez

Seguimos en racha con Can Xue (eterna candidata al Nobel blablabla) y aquí hay otro de sus libros de relatos, con una mirada propia que redescubre lugares cotidianos y una naturaleza propia, con una versión propia del fantástico en la que el lengua, la arquitectura o las mutaciones y las fantasmagorías. Una obra siempre interesante.

Lo que ellos dicen o nada de Annie Ernaux, ed. Cabaret Voltaire

Nuevo libro -nuevo en cuanto a edición en España, que el libro es de 1977-  de la premio Nobel Ernaux en el que seguimos a una adolescente que se encuentra en crisis sin que haya habido un cambio exterior, pero con muchos cambios interiores: dudas, desesperanza, irrealidad y hastío. Algo que no sabe bien cómo navegar o gobernar.

Diario de un asesinato (Los cazadores de antigüedades) de C.L. Miller, ed. Roca EditorialEl auge de los Cozy Crime nos trae estas cosas, veremos qué tal sale pero aquí hay un lanzamiento de primera novela que localiza la acción -bueno, en realidad es más el trabajo desde el que las protagonistas se mueven- en una tienda de antigüedades regentadas por una tía y su sobrina. Como esta es la primera entrega tenemos un poco de cada de lo más habitual: Una herencia inesperada, un regreso al pueblecito originario, una presentación de personajes, un misterio en el pasado de la protagonista… Y luego ya lo esperable: Una muerte misteriosa, una investigación necesaria y un entorno en apariencia apacible en el que nada es lo que parece y, muy probablemente, tampoco lo es nadie.

Look What You Made Me Do de Kat Mckenna, ed. Tendencias

El fandom y lo fandom es un tema siempre interesante, en este caso usando como eje central a Taylor Swift. Con ella en el centro aprovecha para hablar de para hablar de la historia del fandom, de su terminología, de sus expresiones culturales y sus luchas. Lo hace, por supuesto, desde un punto de vista menos analítico que positivo porque, al final, esto está pensado más para fans que para fanstudies. Pero supongo que un primer acercamiento ya es acercarse.

La mansión de las pesadillas (Antología de relatos sobre casas encantadas) de VV.AA., ed. Valdemar

Vuelve Valdemar a sus antologías temáticas, esta vez con las casas encantadas como centro y, por supuesto, una selección de textos sacados de otras de las obras que han ido publicando la editorial.

Kafiristán de Rudyard Kipling, ed. Aventuras Literarias

Una decisión ciertamente curiosa, en tanto en cuanto esta región del actual Afganistán no parece precisamente un destino muy turístico. Pero precisamente lo interesante de los libros es cómo pueden hacer interesantes los mapas de lugares a los que quizá no irías en persona, permitiéndonos seguir esta historia que logra ser imperialista y colonizadora, pero también justo lo contrario al mostrar sus propias contradicciones. Una historia que podemos seguir desde el sillón con este bello mapa.

Mary “Noticias” y otras heroínas de los tebeos para niñas. (1940-1970) de Guillem Medina, ed. Diábolo

Un recorrido histórico por todos esos tebeos ‘para niñas’ que aunque en su mayoría eran historias de amor también ofrecían, al menos a veces, aventuras y viajes con periodistas o azafatas. Una obra muy ilustrada y, por supuesto, con un apartado bibliográfico importante. Para que pueda consultarlo la persona interesada en la historia del medio, la que quiera recordar aquella época o la que quiera escribir sobre ello.

No confíes en Asher Hall de Myriam M. Lejardi, ed. Crossbooks

Pruebas, giros, dinero y… romance. Un poco de todo eso es lo que Lejardi nos trae esta vez, con dos personas dentro de un reality que les ha prometido un premio fabuloso y que cada una de ellas quiere por un motivo propio. Con tantos retos por delante la duda es si lo mejor o lo peor sería enamorarse. Y es que aunque el romance dentro de un reality sea ya casi un género en sí mismo con más de un centenar de títulos, siempre hay hueco para un giro más.

La gran farsa de la Torre del Vigía (3, Cata tras la pista) de Hanna Peck, ed. Pijama Books

Parece que el primer volúmen de esta serie ha tenido el suficiente éxito como para que la editorial decidiera darse prisa en publicar el resto de lo que estaba disponible. Así que esta semana tenemos la tercera entrega después de que sacaran la segunda la pasada. En esta tercera aventura la joven Cata está de excursión al periódico… ¡pero hay algo que no está bien! Erratas, titulares vergonzosos y olor a basura. ¡Claramente es un caso de boicot y no el capitalismo! Así que la joven Cata tiene que ponerse a investigar porque… ¡Todos son sospechosos!

El enigma del laboratorio secreto (6, ¡Resuelve el misterio!)de Lauren Mazinger, ed. Molino

Aquí seguimos, con esta colección llegando ya a su sexto libro. Con lo mismo de siempre: Una trama general, una mezcla de decisiones que tomar y de enigmas que resolver, y un tamaño que explica que a los que le interesen estas historias de detectives ‘interactivas’ tiene entretenimiento para un buen rato.

Eyeshield 21 de Riichiro Inagaki y Yusuke Murata, ed. Planeta Cómic

No esperaba yo que este manga se publicara en España, pero aquí estamos. Una obra de competición deportiva (un spokon, vamos) en el que las tribulaciones de un equipo de fútbol americano, con su humor y sus absurdeces, siguen a un protagonista muy veloz para ofrecer una obra divertida que fue un éxito en Japón… hace como veinte años.

Al final de Silvia Nanclares y Miguel Brieva, ed. Kókinos

A partir de algo muy sencillo -una niña se olvida de las llaves de su casa- comienza un viaje que puede ser distinto en cada ocasión, tanto por las trayectorias como todos los detalles que se van viendo en las imágenes.

¿De quién es esta caca? de Danielle McLean, ed. Timun Mas

Hay veces que no soy capaz de superar la labor que hacen los profesionales, gente que logra que hable de libros de los que no tenía intención de hablar. Pero claro: «A los más pequeños les fascina todo lo que tenga que ver con la caca. Pero más todavía si pueden tocarla. Este libro tiene una caca 3D hecha de espuma y llena de purpurina que tanto adultos como pequeños no dejarán de apretar y les mantendrá atentos durante la lectura. Un elemento muy agradable al tacto y hasta un poco adictivo para adultos y peques por igual ;).»

Cinco ratoncitos de María Girón, ed. Kalandraka

Un cuento rítmico, divertido, de ir restando y sumando personajes mientras un grupo de ratoncitos salen de su madriguera a buscar comida.

Nos leemos.


Hay toda una serie de… series… en las que parece que dependemos de una ‘gran estrella’ para una ‘gran historia’, esa sensación es la que da The Big Cigar (USA). Una serie errática que parece salir por los empellones que su protagonista, André Holland, da para tirar de ella. Es curioso porque, sin ser un desconocido ni mucho menos, se suele pensar en actores más conocidos para este tipo de obras. Pero bueno, al menos muestra que en Apple aún queda gente con voluntad para intentar acercarse a esas producciones de hace un par de años que parecían buscar sustituir a la HBO. Aunque luego el resultado salga chuchurrío, como en esta, en la que parece que no saben bien ni qué contar ni cómo contarlo, incapaces de manejar los cambios de tono o de ritmo o de que la historia real que cuenten suene interesante, verosímil o necesaria cuando sabemos perfectamente que es las tres cosas… pero no así. No así.

Hay días en las que pediría una moratoria para adaptar webtoons. Yo qué sé, un mes o así en el que le den una vuelta a lo que están haciendo. Porque este Deo Eiteu Syo (O) (CS), o 더 에이트 쇼 o The 8 Show o…, tiene muchos problemas que surgen de dos lados: De que el webtoon original era poco menos que un esqueleto argumental mal dibujado y peor narrado y que alguien ha querido repetir la jugada de Juego conocido y Crítica al capitalismo partiendo de unos mimbres menos que ideales. Así que toda la discutible carga de crítica social del juego o la falta de una historia real detrás de este -no hay trabajadores, no hay espectadores- se pierde a favor de una serie de discusiones y movimientos entre ocho personajes que dependen casi más de sus actores (como demuestra Jeong-Hee Moon sacando el jugo de la nada que le ha tocado) que del guion que se supone que tiene que defender. En fin.

La premisa de Desejos S.A. (O) (BR) hacía pensar en las antiguas series de terror/ ciencia ficción. Una organización ‘todopoderosa’ que te ofrece cumplir UN deseo. Eso sí, a cambio tendrás que pagar una cantidad tirando a ridícula pero, sobre todo, estar a disposición de que esa misma gente te pida UNA cosa que ayude a otra persona a cumplir su deseo. Así que teníamos un poco todo lo posible: Deseos envenenados, peticiones a cumplir, una organización poderosa, desconocida y con recursos… El resultado es bastante curioso porque, efectivamente, tenemos todos esos elementos. Pero saben ir pasando de momentos más dramáticos a otros más cómicos, e incluso enseñan otros resortes -este piloto tienen un marcado tono sexual que logran gestionar con acierto- haciendo que el resultado sea quizá no muy novedoso y claramente ligero en su forma de abordarlo… pero precisamente por ello -y por su duración de poco más de media hora- una serie agradable para rellenar un rato. Y siendo solo seis capítulos tengo claro que me la veré entera, a ver qué tal el resto.

Esta The Gathering (UK) es una clásica serie de padres e hijos al estilo británico. Es decir, el componente criminal / telenovelesco está a tope pese a que no se centre tanto en ellos como en las denuncias y contextos. Vemos distintas versiones de hijos que tienen problemas con sus padres -y viceversa- y una excusa argumental ciertamente irrelevante -un equipo de gimnastas, un grupo de chavales que hacen parkour, una fiesta ilegal en la playa, un ‘algo’ que pasó aquella noche- para ir moviendo y haciendo chocar a unos personajes con otros. Ninguna de las actuaciones es realmente mala, ninguna de las actuaciones es notablemente buena. Casi parece más un rellenos para las ondas, algo que ofrecer porque algo tienen que ofrecer, que una serie que haya sido creada para contar una historia concreta de una manera determinada. Aunque al menos agradezco que sea gimnasia / parkour en lugar de ballet / baile callejero. Que es una buena metáfora de toda la obra: No es un cambio muy grande pero al menos no es TAN lo de siempre.

He tenido que ir a mirar que esta Murder in Mahim (O) (IN) no fuera otra serie que había visto ya en Prime. Y no, esta serie se centra también en la investigación sobre una serie de asesinatos, pero lo que en aquella otra era de mujeres aquí es de personas queer.  Y esto último es casi lo que más les importa. Es cierto que hasta 2018 no se descriminalizó -veremos por cuánto, que la última vez que se recriminalizó fue en 2013- la homosexualidad en La India, pero precisamente por eso está claro que les interesaba más contar la realidad de 2017 -el año en el que se publicó el libro- de la gente queer y las amenazas que enfrentaban, tanto las más agresivas como la incomprensión e intolerancia más básica. Basándose en el libro de Jerry Pinto, hace un retrato que parece razonable de aquello… pero parece olvidar que el libro de Pinto era, además, un thriller criminal.  Aquí la investigación es lenta, casi torpe, y no parece que ninguno de los dos personajes centrales, ni el policía ni el ex-periodista parecen tener la iniciativa sino más bien una reacción a lo que va sucediendo, algo que quizá podría haberse notado menos en una película -que sospecho que hubiera sido mucha mejor elección- pero que en una serie es obvio en todo momento.

Por supuesto peor sería ser Rebus (UK), un genérico de serie criminal realizado con tan pocas ganas e interés que he tenido que investigar si realmente esto era el piloto de la serie que ha emitido la BBC Escocia y no algún tipo de ensayo general para demostrarle a los inversores cómo iría. Cierto es que Rebus nunca ha sido un investigador que me interesara en exceso, pero hay una distancia entre eso y esta producción de baratillo en la que los decorados de cartón piedra son más creíbles que las interpretaciones. Para ponerte al personaje mejor la de Ken Stott de los años ’00s.

Es curioso lo poco coreana en los tics exteriores y lo mucho en los interiores que es Samsiki Samchon (O) (CS), o 삼식이 삼촌 o Uncle Samsik o…, que es el tipo de drama político con elementos algo telenovelescos y criminales que uno está más o menos acostumbrado a ver aparecer con regularidad en las producciones europeas, con una época concreta -el principio de la década de los sesenta-, un par de personajes principales dentro de lo esperable -el que le da nombre a la serie, un turbio ‘conseguidor’ político sin ética ni moral; y una especie de joven inocente y ambicioso que parece tener ideales aún- y las tramas que uno puede esperar dentro de esto, con rivalidades políticas y acciones oscuras. Pero frente al habitual llevarlo al once, momentos cómicos y sobreactuaciones aquí tenemos un tono uniforme y sin estridencias, casi comedido en ocasiones. Aunque, de fondo, aparezcan muchos de los temas y traumas de las series surcoreanas, tanto en general como el poder, la lealtad o el honor, como en concreto con la ambivalente relación con los estadounidenses, la dualidad entre el campo y la industrialización o la corrupción de las élites con las manos metidas en demasiados bolsillos. Es una obra a la que le falta quizá una chispa, porque aunque los actores, especialmente Song Kang-ho en el papel principal danto una lección de actuación, estén bien la ‘corrección’ general de lo que nos cuentan y cómo nos lo cuentan da más para rellenar unas horas que pare querer saber más de lo que ocurre o va a ocurrir con ellos.