Viendo Churchy (USA) me queda claro que las cosas de Iglesias es ya un género propio en USA, se nota que pasan mucho tiempo y ofrecen un grupo de espectadores. En este caso presupongo que más allá de elementos de drama están intentando ir por la comedia. Aquí estamos con una obra más cercana a Good News o Church Folks pero con las calidades de producción y desarrollo de Tyler Perry. Poco presupuesto, un grupo de personajes esquemáticos y un humor que… bueno… supongo que tiene gracia si has estado ahí. Porque si no… en fin.

Es curioso lo fuerte que esta serie tailandesa intenta parecer coreana y, sin embargo, que se note que es tailandesa. Me refiero a Game Chon Khon Sot (O) (TA) o เกมชนคนโสด o Ready, Set, Love, que usa un batiburrillo de premisas para -sin embargos- ofrecer una idea relativamente sencilla de comprender. La idea es algo así como Los Juegos del Hambre pero esta vez para casarse. La excusa es que es un mundo alternativo en el que una pandemia redujo en los años setenta la cantidad de hombres que nacían. Así que ahora están en una ‘granja’ de la que cada cuatro años salen unos pocos para buscar esposa… en un reallity. (Como están en la séptima temporada parece claro que antes tendrían alguna otra manera, pero bueno, entiendo que alguien al menos se ha pensado que antes de los ’00s no era TAN habitual ese tipo de programas. Sino, más bien, date shows como… Contacto con Tacto) A partir de esa premisa vamos al siguiente paso: Una mujer a la que no le interesa el asunto pero que acaba entre las participantes -por supuesto-, los cinco candidatos de este año -que son, además, una especie de idols que usan para vender cereales, cremas, leche o lo que sea- y el equipo técnico / artístico del programa en cuestión. Que, sinceramente, no sé qué retos tiene, un poco como en Los Juegos del Hambre. ¿Qué más dará lo bueno que sea el circo si no hay otro circo? Pero bueno, finjamos que realmente a alguien le interesan los ratings. Lo cierto es que es posible que lo mencionen, porque en el piloto se mencionan -a veces incluso desarrollan- incluso ideas que parecen más o menos lógicas con esta premisa como el que vendan que la única relación posible y buena es la de matrimonio entre un hombre y una mujer. El resultado de todo esto es la típica serie agradable, supongo que con algún giro dramático en el futuro porque, en fin. Pero al menos este largo piloto ha servido para algo.

Bueno, pues parece que las series de influencers van a quedarse. Así que aquí tenemos Hé bǎi mǎn ròu dìyù dú rì (O) (TW) o 何百滿肉 地獄毒日 o The Accidental Influencer, que es una parte de Mujer Desastre -un género que parece igual de en expansión- con otra de ‘romance’ o algo. ¿Comedia sobre el mundo de las citas? Ah, y además se reivindica como ‘basada en hechos reales’. Francamente, poco nos pasa. Pero bueno, que eso, el sentido del humor peculiar propio de las producciones asiáticas, y las reflexiones que os podéis imaginar. Pues bueno.

¿The New Look (USA)? More like The MEH Look. Perdón. Pero lo cierto es que esta serie nueva sobre el ascenso de Dior parece más un otro ejemplo de cómo Apple TV+ ha decidido que ya no quiere ser HBO, que quiere ser Netflix. Allá cada uno con sus decisiones, pero darle un aspecto lejos no ya de un cuidado estético sino de una intencionalidad que hemos podido ver en FX, incluso en FX en HULU. Es como volver a esas películas para televisión sobre ‘hechos notables’. Pero en peor, porque el tiempo ha pasado para todos y lo que en los noventas podíamos comprender contextualmente ahora… en fin. Le falta atrevimiento para ser un Grandes Relatos. Esto es otra cosa. Es tomar DECISIONES. Poner esos acentos… ¡En lo que se supone que es una serie sobre modistos! Pero ni modistos, ni modistas, ni modistes, aquí tenemos una creación mediocre en la que parece que lo más importante es enfrentar la figura de Dior y de Coco Chanel, usando a los Nazis de fondo y tratando de defender… sinceramente no tengo muy claro que. ¿Defender a Dior de que él también hizo tratos con los Nazis aunque menos o de otra manera que Chanel? ¿Que es que todo el mundo tenía buenos motivos para hacer tratos con los nazis? ¿No mencionar que el sastre de los nazis fue -como es normal, porque llevaba en el partido desde el 31- Hugo Boss? En fin, el resultado es tan genérico como esas novelas con una mujer de espaldas mirando hacia un infinito que aquí sería una ciudad francesa en la SGM. Que tarde menos de un cuarto de hora en mostrarnos un intento de violación creo que también habla mucho de lo que vienen a traernos. Así que el resumen es que es una obra mediocre, con un piloto que dura demasiado y cuya mayor virtud es hacer que vayas a otros lados. Aunque sea a la serie de Balenciaga que, total, solo vestía franquistas.

Bueno, pues [adult swim] ha estrenado el espantajo este de Ninja Kamui (O) (JP) que auna la falta de recorrido en la trama en su piloto con la deficiente animación que se va convirtiendo en la norma -aunque lo cierto es que hay días en las que creo que ‘animación deficiente’ define casi cada década a poco que las empresas (no siempre las creadoras) quieran ahorrar dinero-, y con un inicio de trama o algo. Parece mentira que a estas alturas los capítulos piloto se puedan hacer tan mal que te pases más rato tentado a darle al doble de velocidad o directamente a avanzar a ver si pasa algo, para que luego al final resulte que lo han usado como un prólogo que prácticamente no te ha contado nada. Y que, como tal, poco motivo ofrece para seguir viéndolo.

Entre tanto estreno especial, muestra y ‘ahora sí que sí que es el estreno’ ha sido difícil decidir cuándo tocaba hablar de Rock Paper Scissors (USA) y si estábamos viendo una previa o lo que había es lo que era. Lo cierto es que no hay mucho que contar. Alguien debió de pensar que era buena idea hacer la clásica serie infantil con tres protagonistas en las que uno de ellos es simplón y fortachón (piedra), uno de ellos es el listo y cauto (papel) y uno de ellos es el lanzado y guay (tijera). A partir de ahí meterles en aventurillas más o menos absurdas con, por una  vez, una animación decente y un poco -pero poco, que esto no es Gumball– de juego con opciones más allá del 2D clásico. El resultado es, claro, un más de lo mismo que supongo que hará gracias a su público objetivo. A mí me suena un tanto ya visto pero, bueno, en estas cosas y para ese público quizá sea una virtud, quién sabe.

Debe de ser la Semana Ninja en El Corte Inglés o algo así, porque Netflix nos trae Shinobi no Ie: House of Ninjas (O) (JP) o 忍びの家 o lo que os dé la gana. Que tiene un punto de partida que parece interesante -una familia de ninjas retirados- y un desarrollo que no – está claro que van a volver a la acción por unos u otros motivos, porque te dejan claro que lo del retiro es algo que llevan regular- en el que las diferentes vidas de los miembros de la familia quedan demasiado distintas, externar, creando muchas historias y personajes que no han sido presentadas debidamente y que (me) interesan en muy distintos niveles. Es comprensible que con tanto follón dure 55 minutos, lo que no tiene perdón es el batiburrillo que desarrolla habiendo recibido tanto tiempo. En fin, lo mismo dentro de un par de episodios está todo más organizado e interesante, pero no me han quedado demasiadas ganas de averiguarlo.

Una cosa que no entiendo de esto de las series es cuando deciden hacer una película pero por episodios. Todo eso de ‘no es una serie, es como una película de seis horas’. ¿Pero quién querría ver seis horas de… bueno, no, tres horas de Too God to Be True (UK) ? Si como base para una película de Lifetime claramente necesitaría subir el locurón y bajar la duración para cualquier otra cosa está claro que no vale. Porque, a ver, una madre soltera que trabaja de limpiadora en distintos puestos que de improviso recibe una oportunidad por parte de un señor rico que le ofrece un gran trabajo, regalos caros y empieza a ponerle ojitos. Lo único destacable es que parece fijarse más en su hijo que en ella y, sinceramente, por muy ‘oscuros motivos’ estoy seguro de que en el canal no se van a atrever a ‘ir allí’. probablemente se limiten a una historia en la que el millonario quiere convertir al niño en alguien ‘como él’ o alguna estupidez similar que termine con un plano del niño haciéndole zoom al ojo para que quede en duda qué es lo que va a ser de él. Vamos, el clásico The Final Chapter. En fin, yo qué sé cómo hacen estas cosas. Supongo que podría valer para algo si… no sé… tienes mucho que planchar o algo.

Puf, Tracker (USA), puf. Supongo que la CBS tiene sus gustos propios, pero lo cierto es que si algo me recuerda esto es The Finder, aquel intento del creador de Bones de sacarse una serie nueva –spin off, spun off, según a quién preguntéis- que fracasó en menos de 13 capítulos. Pues esta es peor. Porque si el uno tenía una especial habilidad para encontrar cosas este la tiene para encontrar personas. Pero te venden desde el minuto uno una suerte de historia de fondo ridícula que hace que el protagonista no pueda descansar ni un momento, sin que realmente tenga mucho sentido con lo que se nos cuenta. También porque los primeros minutos son especialmente lentos y sin más objeto que hacernos entrar a la historia desde un punto de vista externo que ni nos importa ni nos interesa. No nos cuenta cómo ha llegado ahí, ni tiene más valor que ser el punto de vista de alguien rescatado. Que se centre a continuación en el dinero supongo que intenta explicar esta diferencia, peor lo cierto es que parece sobre todo mal escrito. Y esa mala escritura va a seguir durante todo un capítulo que nos muestra cosas que no solo no aportan sino que, en general, hacen que nos importa menos el protagonista, sus ayudantes o sus tareas por mucho que intenten gritarnos que es un grupo que refleja una diversidad. En fin, un espanto al que no sé yo si la Superbowl va a ayudar demasiado.

Terminamos la semana con una serie que tiene más ganas de ser de lo que ofrece, The Vince Staples Show (USA), que parece una de esas series que Comedy Central hacía hace unos años para intentar darle un giro a la comedia absurda. El problema es que no tiene mucho más que ofrecer en lo que parece un intento de explotar Atlanta con un rapero como protagonista. Un rapero real, quiero decir, pero en lo que parece intentar mantener ese tono y ese absurdo. El problema es que, por mucho que esto sea un giro en un formato creado originalmente para YouTube, no es lo mismo tener a un rapero reconvertido en actor y cómico que a un cómico y actor reconvertido en rapero. Y se nota. Vamos que si se nota.


¡Libros que Salen! Galchen, «Mickey en el campo de Gurs», Jansson y más

¡Que entre la pila!

Mickey en el campo de Gurs de Horst Rosenthal, ed. Reino de Cordelia


En el campo de concentración de Gurs, creado para creado inicialmente por el Gobierno francés para recluir a soldados republicanos españoles y de las Brigadas Internacionales, el dibujante judío alemán Horst Rosenthal decidió hacer una obra para contar lo que era su día a día. Lo hizo en tres obras, de las que aquí tenemos una en la que decidió usar al personaje de Mickey para dirigirse a un público más infantil y explicarle lo que pasaba. Pero, claro, no deja de estar contándole la crudeza de la realidad, por mucha ironía y humor que quisiera ponerle, de manera que el resultado es una peculiar visión en la que se nos cuenta el genocidio en forma de tira de prensa.

Todo el mundo sabe que tu madre es una bruja de Rivka Galchen, ed. Tránsito

En los inicios del S XVII, entre la peste y el inicio de la guerra de los Treinta Años, una viuda de un pequeño pueblecito alemán es conocida por sus remedios de hierbas, también por el éxito de su hijo mayor. Y por meterse en los asuntos ajenos. Así que una acusación de brujería no parece tan insólito. Pero pondrá en marcha una serie de movimientos, incluyendo el relato que de su versión de la historia hará esta mujer, Katharina Kepler, a un amigo y vecino. Al fin y al cabo, ¿cuántos secretos se pueden guardar en un pueblo en el que la superstición y el miedo parecen ganar terreno?

Juego limpio de Tove Jansson, ed. Minúscula

Aquello que se llama autoficción como algo novedoso puede ser rastreado antes, por ejemplo en esta obra de Tove Jansson, que podemos ver como una novela o una gran colección de viñetas, de fragmentos de la historia de dos artistas que han decidido compartir su tiempo juntas, pero respetando su espacio y sus necesidades. Con todo el hermoso estilo que podemos esperar de la autora.

¡Arde, bruja, arde! de Abrham Merritt, ed. Beetruvian

En esta particular obra que mezcla a gangsters, médicos y brujas (no confundir con la película del mismo título que adaptaba el Conjure Wife de Fritz Leiber) un doctor debe descubrir la inexplicable dolencia de un jefe mafioso y qué tiene que ver con Madame Mandilip, dama de la magia negra, y sus conocimientos de vudú para lograr esclavos carentes de voluntad propia.

Doctor No de Percival Everett, ed. De Conatus


Vuelve Percival Everett con otro de sus libros que hacen crítica de la sociedad actual a partir de un aparente absurdo. En este caso un profesor de matemáticas experto en nada que hace nada. De ahí que un villano que quiere entrar en Fort Knox para robar una caja de zapatos que contiene nada esté decidido a convertirlo en su socio. Un sinsentido aparente que nos muestra la salvación en lo cercano, en las relaciones auténticas por disparatadas que suenen.

La masacre olvidada de Andrea Camilleri, ed. Destino


Nuevo relato histórico de Andrea Camilleri, en un libro que parece que no lleva portada creada por IA de Destino, en la que se nos habla de cómo la memoria histórica es necesaria usando las masacres de 1848 y la posterior barrida bajo una alfombra de lo sucedido, algo que permitiría a las familias responsables una riqueza y un statu que ha continuado primero con los Borbones y luego en la Italia unificada, porque muchas veces lo único que hace falta para que hagan carrera es que olvidemos lo que un día sucedió. Por eso se ocupa Camillieri de ellos, de esos prisioneros asfixiados y quemados, de esos agricultores ejecutados por los movimientos interesados de mafiosos, de terratenientes y muchas veces de gentes que eran ambas cosas a la vez. Lo cuenta con su tradicional humor, con ese punto de amargura del que sabe que es fácil que tan fácil que la historia se olvide como que se repita.

La playa de los narcisos de Mado Martínez, ed. Algaida


Acostumbrados al fantaterror de Mado Martínez resulta curioso encontrársela aquí, en una obra propia del policíaco, con una inspectora intentando descubrir la identidad de un cuerpo sin vida encontrado en una playa, con una testigo que no sabe en qué puede creer y usando la historia para hablar del narcisismo, del narcisismo psicopático, claro, en un thriller mediterráneo.

Agatha Raisin y el manantial de la muerte de M.C. Beaton, ed. Salamandra

Ya conocemos a Agatha, ya sabemos el tipo de misterio que vamos a encontrar y cómo es más importante su (abrasiva) forma de ser y los momentos cómicos que provoca. Que ojalá le publicaran también los libros de Hamish Macbeth, pero que disfrutemos de los de Agatha mientras se los publiquen.

En el oscuro corazón del bosque de Naomi Novik, ed. Umbriel

Esto, que parece la recuperación de Un cuento oscuro con nuevo título, nos ofrece este giro a la historia de la muchacha y el dragón, con un estilo folk muy pronunciado, tenemos a una joven convencida de que su amiga será la próxima elegida para servir al Dragón, un mago que les protege de la magia oscura del bosque. Sin embargo será ella la que tenga que lidiar con él, solo que las cosas, incluso las más oscuras, se ven diferentes cuando se enciende una luz -o una chispa- en su interior.

La Riada (1, Blackwater) de Michael McDowell, ed. Blackie Books

Peculiar decisión, a ver cómo le sale a la editorial, esta de publicar los distintos libritos de la saga Blackwater, seis nada menos, en estas ediciones de algo menos de 11×17, por un poco menos de 10€. Supongo que habrá que ver si comprándolo ‘por fascículos’ a la gente le resulta menos problema de lo que hubiera sido un tomo de 60€ o dos de 30€. Sea como sea, nos encontramos ante una saga familiar, con secretos ocultos, aguas turbulentas y extrañar historias sobre criaturas contadas casi entre susurros. Que comienzan cuando una joven aparentemente bella y encantadora llega para unirse a la familia principal del pueblo. Ya hablamos de McDowell como autor de Los Elementales y Agujas Doradas, habrá que ver qué tal va este nuevo trasvase de autores de La Bestia Equilátera a Blackie Books.

La sociedad no binaria de Meg-John Barker y Alex Iantaffi, ed. Egales

Conociendo como lo hacemos a Meg-John Barker de obras anteriores (Queer: Una historia gráfica o Cómo entender tu género, por poner dos, esta última precisamente junto a Iantaffi) es bueno ver que ambes autores vuelven a por más con este otro ensayo en el que hablan no solo de combatir el binarismo, también de cómo permea otros ámbitos de la vida, cómo combatirlos y cómo usarlo para entenderlos mejor a nosotres mismes. Una guía que complementa perfectamente su anterior obra y ayuda a ver a la gente y la sociedad más allá de sus códigos simplificadores.

Los extraordinarios de T.J. Klune, ed. VR Europa

El autor de La casa del Mar más azul o La canción del lobo se pasa a los superhéroes con su particular visión. Porque en un mundo en el que los héroes existen también tienen que existir los normales. Algunos de los cuales son fanes de aquellos héroes. ¿Pero qué pasaría cuando uno de ellos decide indagar más, entrenar para ser aceptado e ir descubriendo secretos sobre los héroes? En una historia que promete hablar de secretos, lealtades, máscaras y, por supuesto, amor.

El crimen es cosa de damas de Robin Stevens, ed. Alma


La colección de Cozy Crime de Alma se encuentra con el juvenil en este título en el que una joven decide ponerse a investigar pese a que le digan que es ‘unldaylike‘, poco femenino. Aquí tendremos de nuevo en acción esa reconfortante mezcla de asesinatos, misterio más o menos intelectual y, sobre todo, algo agradable en lo que entretener la mente. Para todas las edades.

Doctor Extraño: Amanecer de Otoño de Tradd y Heather Moore, ed. Panini


Con un grafismo distintivo -que supongo que intenta acercarse al psicodélico- y creo que también tiene una excusa argumental, es uno de los cómics más distinguibles de los últimos años. Como algo bueno, quiero decir.

Buscadores de cadáveres de Hōsui Yamazaki, ed. Arechi

Quizá recordéis el manga Kurosagi, servicio de entrega de cadáveres, que realizaban Eiji Ōtsuka al guión y Hōsui Yamazaki en los dibujos. Precisamente es el dibujante -al que fuera ya conocían de otras obras propias como Mail– el que firma esta obra como autor completo, de nuevo con cadáveres y escenas algo escabrosas, pero en apariencia un argumento un tanto más cercano a ese Cuenta conmigo / Stand by Me / The Body empezando por ese momento casi veraniego que incluye viajes y aventuras, como buscar por una niña desaparecida hace un par de años que iba al mismo colegio que los protagonistas. Lo que puede hacerlo parecer como algo juvenil… que claramente no es. Porque si bien hay elementos, sobre todo al inicio, del primer volumen -de tres que serán- parece tirar por ese camino en líneas generales lo cierto es que no faltan detalles sórdidos, en la parte policial sobre todo. Pero, bueno, al menos que sepáis que esto existe y que no os llame a engaño su aspecto externo.

Un año en Ellsmere de Faith Erin Hicks, ed. HarperKids
Es posible que recordéis a Faith Erin Hicks del cómic de Rainbow Rowell Pumpkinheads. Ahora vuela sola con una joven que acaba de empezar en un internado privado, uno en el que se le recuerda que está allí por una beca, la Reina del Instituto parece decidida a destruirla y… ¿Es posible que haya realmente una bestia mitológica en los bosques? Parece que, como poco, la protagonista va a tener un curso interesante. Lo quiera o no.

Lamu (Urusei Yatsura) 01/17 de Rumiko Takahashi, ed. Planeta Cómic

Recuperación de una de las grandes series de Takahashi, en una edición de 17 volúmenes, para poder disfrutar de este despendole de alienígenas, poderes especiales, vida estudiantil, amores y mucho humor, en el que ya estaban muchos de los elementos que luego harían de Ranma 1/2 un éxito. Solo que aquí con la historia de la alienígena Lamu y de su amado terrestre Ataru Moroboshi.

Juniper Mae de Sarah Soh, ed. SM

Entre el cómic y el libro ilustrado, este Juniper Mae es la historia de un mundo futurista y maravilloso… hasta que empiezan a apagarse las luces y surgir las amenazas. Es en ese momento cuando nuestra heroína, una joven inventora amante de las leyendas de la ciudad deberá buscar una manera para salvar su ciudad.

Sangre de Dragón de Jaimal Yogis y Vivian Truong, ed. SM

Una joven que se acaba de mudar, una misteriosa anciana, un huevo de dragón, y el descubrimiento de que algunas historias infantiles son ciertas. Con un dragón como mascota y fuerzas oscuras decididas a hacerse con él Grace y sus amigos deberán detener la conspiración que les amenaza. ¡Y aprender más de los dragones!

Pío, el polluelo dormilón de Aurora Cacciapuoti, ed. SM

Un estupendo álbum ilustrado sobre un pollito dormilón, o que, al menos, intenta que le dejen dormir. Porque cada cual tiene sus tribulaciones, y no se preocupan del protagonista. Y todo lo hace con esas magníficas ilustraciones tan informativas como humorística.

¿Qué saben hacer los gatos? de Abner Graboff, ed. Libros del Zorro Rojo

Parece que Libros del Zorro Rojo se anima a traernos a Abner Graboff, un conocido autor de álbumes infantiles de los años ’50s con un estilo sencillo y reconocible al que podremos ir conociendo gracias a la recuperación de esta obra sobre gatos. Gatos con estilo y actitud, por supuesto.

Nos leemos.


Empezamos mal, pero es que este Allegiance (CA) trata de poner tantas cosas juntas que acaba logrando no hacer bien ninguna. La historia policial es inexistente, los dramas familiares, culturales y profesionales son insufribles y la historia de esforzada policía incomprendida ya no es que sea copaganda -que lo es- sino que parece salida de la peor de las combinaciones sobre el tema posible, incluso teniendo en cuenta que se supone que hay una historia sobre el auge del racismo o dios sabe qué. No es malo tratar de mostrar muchas cosas, lo malo es juntarlas sin que tengan que estarlo. Por eso en los platos combinados no mezclan la ensaladilla fría con las croquetas calientes. Te puede quedar algo como… esta serie.

Una vez más una serie que no deja de ser como ver partes de otras, el mayor problema de Blackshore (O) (IR) es precisamente ese, que suena a cosas ya vistas, desde la policía con un temperamento conflictivo -que, la verdad, tampoco es que lo parezca tanto- al pueblo con secretos, pasando por el regreso a casa y todo lo demás. La parte de telenovela la maneja dentro de lo aceptable -esperemos que se desmelenen en breve, ya que parece que les importa más que lo policíaco- y sirve de forraje. Así que, bueno, al menos no es peor.

-Parece que alguien ha decidido que ahora que la obra de L. Frank Baum está libre de derechos se podía aprovechar para cosas como este Dee & Friends in Oz (USA), una serie en CGI para peques que, bueno, es exactamente lo que parece. Una niña con acceso a un mundo mágico y divertidos compañeros en él. No es que tenga mucho más desarrollo o búsqueda, la verdad -muy lejos de lo que fue aquella adaptación al anime, más cerca de aquel otro en el que Alicia iba y venía del País de Maravillas. Pero bueno, que parece que los libros no son libros, son IPs y hay que intentar sacar cosas para vender mercha.

No sé de dónde o cómo, pero lo de los actores ingleses jóvenes es una barbaridad. Un nuevo ejemplo lo tenemos en este G’wed (UK), una serie agradable que lleva inmediatamente a otras -supongo que lo más fácil es pensar en Derry Girls, yo veo también cosas de Sex Ed o Lauren Cooper, además de toda una tradición británica, claro- y que suple los temas típicos de estas series con un acento infernal liverpuliano y un puñado de grandes actores comenzando por el protagonista, un tal Dylan Thomas-Smith que parece haber salido de la nada para convertirse en una retorcida versión de Parker Lewis / Zack Morris. Creo que esta me la veré entera, a ver por dónde salen.

A veces las series pueden ser varias cosas a la vez, por ejemplo esta Luz (O) (BR) mezcla partes de lo que no deja de ser la clásica serie infantil de niños traviesos con la no menos clásica telenovela. Lo hace aprovechando para hablar de tribus indígenas brasileñas, como en una reimaginación de Blancanieves en las que alguien hubiera decidido que el plano más oscuro y el más claro podían coincidir si eran dos tipos géneros televisivos distintos. Ninguno de los cuales está especialmente bien hecho, no acaban de encajar y, desde luego, hay que conectar mucho con la protagonista para querer seguir adelante con la historia. Pero supongo que tendrá algún público, yo debería de serlo pero, muy claramente, me quedo fuera.

Parece que el drama romántico One Day (USA) tiene una nueva oportunidad, algo más de una década después de la película y un poco más desde el libro original. Reconozco que estamos tan lejos de lo que a mí me puede interesar que lo contrario, y que esta idea de que cada capítulo sea un año en el que se reencuentran a los personajes -o algo- funciona también regular. Al menos para mí. Porque lo que puede tener una cantidad de tiempo más o menos variable, en el momento en el que se estandarizae… en fin. Supongo que habrá gente a la que le guste. Pero a mí me pilla a mucha distancia.

A veces uno parece que ve series para jugar a juegos, uno de los más recientes es ¿Webtoon o Manga? Consiste en verse un piloto, en este caso Salinja Namgam (O) (CS) o 살인자ㅇ난감 o A Killer Paradox, y verlo tan lleno de tópicos (el protagonista perdedor, el investigador con peculiaridades, los crímenes sangrientos…), excusitas para mostrar cosas adultas (adolescentes: violencia, sexo, etc) y un discurso simplista que rápidamente sospechas que están adaptando algo. Y la falsa adultez suele indicar eso, o un manga o un webtoon. Por si os lo estáis preguntando… Era lo segundo.


¡Libros que Salen! Buford, «Ven a este tribunal y llora», Szymborska y más

¡Que entre la pila!

La transmisión del sabor de Bill Buford, ed. Anagrama

Buford es un periodista… peculiar. Lo demostró en su libro sobre el fútbol inglés, luego en el de la cocina italiana… y ahora, que repite en el mundo culinario pero, esta vez, se va a Francia. Para hacer un curso en la Bocuse, ser aprendiz en un restaurante de una estrella e ir descubriendo los momentos de disciplina y autoritarismo, tanto como los productos y las técnicas que tienen un sentido y un sabor propios. En fin, un nuevo ejemplo de periodismo gastronómico.

La persecución a los nazis por medios legales se encontró, con el tiempo, ante un problema: Los testigos iban muriendo. Así que aunque se siguieran encontrando a estos seres o a sus enriquecidas familias, se iba haciendo más complicado que pagaran y repararan. Precisamente a partir de esos hechos tan espeluznantes como reales, es ante lo que la autora decide escribir este libro sobre esos problemas legales y esa manera en la que parece que aquel holocausto fue quedando relegado por nuevos horrores.
Así, un poco de la nada, nos llega el aviso de que Visor va a publicar la Poesía Completa de la gran Wisława Szymborska. No negaré que tengo mis preguntas sobre la edición que Visor pueda realizar, pero absolutamente ninguna sobre la poesía de Szymborska. Así que vaya lo uno por lo otro y, al menos, sabed que esto existe.
Corridos tumbados de José Manuel Valenzuela Arce, ed. Ned
Evolución de los corridos mexicanos de toda la vida, estos tumbados o bélicos -entre otros nombre- son una aproximación que los hibrida con otros estilos ‘urbanos’ más modernos. Algo que lleva solo unos años en desarrollo pero que el pasado pareció llegar a suficiente exposición mediática como para que ya haya salido esta obra hablando sobre ellos. Y, como tal, parece interesante mencionarlo aquí.
Pues aquí tenemos una nueva selección de relatos cortos -tan cortos que caben 35 en las 164 páginas- que, como es habitual en Kago, pasa de lo cotidiano a lo grotesco con rapidez, usándolo bien para mostrar el absurdo o lo terrorífico, muchas veces con cuerpos extraños y humor negro.
En un momento en el que el Drag ha pasado a ser más conocido -aunque no cotidiano- pero también más atacado, parece que esta historia de la Tita Tío que entre semana es un contable que ayuda con los deberes de matemáticas y los fines de semana canta y baila. Desde la perspectiva de un sobrino que la adora y que ve cómo tiene que convertirse en una heroína durante un desfile del Orgullo. Porque les peques no tienen ningún problema con estos señor princesa.

Nos leemos.


Curiosa aunque un tanto dispersa esta Ài ài nèi hán guāng (O) (TW) o 愛愛內含光 o Let’s Talk About CHU que, en realidad, se supone que habla sobre sexo pero lo hace pero lo hace para hablar de amor. A partir de la protagonista pero extendiéndose también al resto de su familia. la idea en si no es mala, pero lo cierto es que tanto la configuración familiar como el tipo de historias que parece que vamos a ir siguiendo de cada uno de ellos: Los padres tienen un enfado, la hermana no logra que su marido le haga caso, el hermano tiene una especie de frustrante relación a distancia, y ella está en una relación de ‘amigos con derecho a roce’ con sus propias particularidades. Todo ello más cercano de lo que podría parecer, y como punto de partida de a saber lo que acabarán haciendo. Supongo que si te gustaba With Love esta valdrá como sustituto. Aunque aquí te prometan sexo cuando quieren decir amor.

La enésima serie de Organización Criminal de Netflix intenta jugar, además, las bazas de true crime y biografía. Lo cierto es que este Baby Bandito (O) (CH) no saca más que un cierto rédito a un poco de humor y carisma, porque todo lo demás son las idas y venidas, y personajes más o menos tradicionales, que uno puede esperarse de esto. Un más de lo mismo que reconoce desde el principio que han cambiado lo que les ha dado la gana de la historia real. Pues bueno, ellos mismos.

A veces un chico solo necesita una mierda pinchada en un palo. Irónicamente que Doctor Slump (O) (CS) no la tenga no la hace mejor serie. Tampoco es exactamente peor, simplemente una mala decisión de nombre que intenta usurpar otro bien conocido para contar una de dos médicos con un pasado común, en un punto bajo de sus vidas personales y profesionales. Este piloto es completamente piloto, colocando a los personajes en el tablero y dejando para el segundo capítulo el ver cómo continúa. Lo cierto es que la situación en la que los ponen no me interesa gran cosa y los actores tampoco hacen mucho más, así que creo que esta me la salto. Así tengo hueco para revisar… yo qué sé… algún anime antiguo.

Lo mejor que puedo decir de Domino Day (UK), lo que puedo decir que es lo más interesante para mí, es que haya decidido abordar el fantástico hablándonos de los Obeah, una de las tradiciones africanas mágicas más extendidas entre la diáspora a partir de las colonias caribeñas británicas y que parte de distintas tradiciones de distintas regiones del este de África. Así que algo es. Porque el resto – una joven que usa unos poderes innatos para quedar con hombres, robarles la fuerza vital y el dinero, una especie de grupo de brujas, una serie de alegres muchachitos complicando la vida (afectiva o no) de la protagonista- son más o menos lo de siempre. Que no parezca saber de dónde sale esto supongo que servirá para que el espectador lo descubra con ella, y todo lo demás será el cebo del misterio que se supone que hay a su alrededor. Pero es una lástima lo que le cuesta hacer o contar nada. Porque es cierto que no parece tener mucho presupuesto, pero rara vez el problema principal en estas series es el presupuesto.

No esperaba yo a estas alturas una versión india de la serie Revenge, pero aquí estamos, con este Karmma Calling (O) (IN) que mantiene las dos casas, el símbolo de infinito doble entrecruzado, y las traiciones. El punto de partida parece un tanto más tranquilo, pero supongo que con esta serie hay que ir esperando -aunque se mencionan ya a los ninjas en el piloto-. En cuanto a la actuación… un tanto promedio, la mejor es -claro- Raveena Tandon, que, sin embargo no se recrea en el culebrón. Pero bueno, a ver cómo sigue.

Supongo que lo más de agradecer de este Mr. & Mrs. Smith (USA) es que hayan decidido separarse de la película. Que luego hayan tomado una serie de particulares decisiones en las que vemos que es exactamente lo opuesto a aquella: En lugar de un matrimonio descubriendo que cada otro es un espía y enfrentándose aquí tenemos una misteriosa agencia que ‘monta’ equipos entre desconocidos para hacerse pasar por matrimonios a la hora de ejecutar misiones. De esta manera tenemos tanto la parte de espías -ligeramente relegada, la verdad, y más como un gancho de quiénes son y qué quieren que otra cosa- y lo que les interesa contar: La creación de un… algo… a partir de los dos protagonistas forzados a ‘ser’ pareja. Supongo que es un ‘fake dating’ de manual. Lo cierto es que se nota que es la parte que les interesa más, como en una especie de precuela de The Americans, pero sin el contexto o los intereses de aquella. De momento en el piloto se nos muestran las cosas más… vamos a decir ligeras. Supongo que según evolucione iremos viendo otras cosas. Quizá incluso algo de acción en su parte de espías. En fin, le daré un par de capítulos más a ver.

Hablando de premisas que suenan interesantes pero luego hay que hacer algo con ellas, resulta que Unsu ojin nal (O) (CS) o 운수 오진 날 o A Bloody Lucky Day va de un chofer que se encuentra de manera inesperada con que está transportando a un asesino. Ya sabemos lo que puede salir de ahí (lo sabemos de hace tiempo, pero supongo que el Collateral de Mann es lo que llega antes) pero no es lo que tenemos aquí. Por algún motivo se opta por un ritmo a ratos moroso y otros simplemente apacible, por dejarnos claro que el asesino es un asesino y el conductor es un patán y por presentarnos una historia que supongo que en algún momento llegará a algún lado pero a mí me ha perdido por el viaje.


¡Libros que Salen! du Maurier, «Legado Familiar», Strugatski y más

¡Que entre la pila!

Tras el éxito de sus obras juveniles Acevedo va a por un clásico de la adulta, la historia de mujeres de una misma familia que, por suerte y como suele ser su caso, tiene un giro inesperado. Porque sí, se habla de mujeres de distintas edades de una misma familia. Pero se hace no para ir contando de manera más o menos cronológica la historia sino porque una de ellas, que siempre se ha dicho que tiene el don de predecir cuándo morirá alguien, quiere celebrar un velatorio en vida, y para allá que irán sus hermanas y sus -algo más jóvenes- primas. Y de ellas se nos irán contando la vida, la marcha de Santo Domingo, la llegada a Nueva York, las distintas formas de avanzar, retroceder y moverse de lado, y los vínculos familiares que han seguido manteniendo más allá de la distancia.

¡Una nueva obra de du Maurier en Alba! La colección Rara Avis nos trae una historia realmente peculiar, que incluye a un hombre con su vida montada, a una viuda con dos hijos, un profesor de biofísica con una droga para viajar al pasado, una dama caída en desgracia, intrigas y amoríos en el S XIV, desazón y desencanto con el presente, confusión entre realidad y fantasía, y dos corrientes temporales en las que los acontecimientos se van precipitando. ¡Con Daphne du Maurier siempre sabemos que va a haber algo más!

Una nueva recuperación de los Strugatski en la que tenemos una obra dividida en dos partes (La Administración y El Bosque). En su centro hay un burócrata que quiere dejar de serlo, que quiere ir a ese Bosque sobre el que legisla y al que tampoco le dejan acudir. Solo le dejan hablar por teléfono con gente a la que no conoce, dar órdenes para las que no le dejan prepararse y hacer cálculos con máquinas poco eficientes.
Tenemos otra obra de Ginzburg en la que aprovecha para hablar de las expectativas sociales, de género, la diferencia de clase o el matrimonio, además, por supuesto, de la familia. Y es que el personaje central de esta historia, Valentino, tiene una familia que opina sobre él. Sus padres por un lado, sus hermanas por otro. Por eso un anuncio de compromiso con una mujer que parece poco adecuada revolucionará todas las vidas adyacentes y permitirá, por supuesto, a Ginzburg realizar una exploración tan social como de personajes.
Con un título que quizá se podría -y debería- haber formulado de otra manera, pero que transmite perfectamente la idea: Una escritora acude a un retiro para… bueno, para escribir. Allí habrá más escritores que escucharán la increíble oferta que les hacen. Quién escriba una novela en el tiempo que dura el retiro tendrá la oportunidad de ser seleccionada para que se la publiquen. Pero solo se publicará una obra, así que será una lucha entre las autoras que han acudido a ese lugar recóndito y apartado. Aún así parece un premio por el que merece la pena esforzarse, y quizá para alguna de las que están allí… ¡hasta matar!
Comienza el año La Biblioteca de Carfax con esta obra breve de Barron (conocido en España por El rito) en la que lo que parece una historia de violencia entre dos grupos de yakuzas, con la misión de secuestrar a un famoso luchador retirado que vive en las montañas se va viendo como mucho más de lo que parece, porque, a veces, los secretos que se esconden pueden ser aterradores.
Harrison, un veterano de The Haçienda, tenía intención de convertirse en un abogado de derechos humanos. En su lugar fue un miembro fundador del DiY Sound System, que abogaba por la fiesta de los sonidos eléctricos, pero también los la libertad, el colectivismo y el hedonismo. Una forma de abordar una ideología a la vez política y fiestera que aquí se cuenta entre las anécdotas y el manifiesto, con mucho caos e intentando explicar dónde se articulan los puntos comunes entre el activismo y la ruptura comercial de las raves.
A partir de un suceso -la oposición a que Oxford conceda un honoris causa al presidente Truman– se nos habla de la filósofa Elizabeth Anscombe. De ella y de sus compañeras y amigas Philippa Foot, Mary Midgley e Iris Murdoch. Una historia de cuatro mujeres tras la Segunda Guerra Mundial decididas a luchas por unos criterios de moralidad y a expandir más allá de modas en su papel de filósofas, profesoras y mentoras, un cambio en los modos y métodos de la época.
A veces los libro consiguen el éxito por motivos… extraliterarios. Así que podemos estar -y, de hecho, estamos- ante un libro sobre la aviación en la segunda guerra mundial. Un ensayo que investiga y muestra la vida de los hombres encargados de los aviones -más o menos, los sesgos ya sabéis- y que se publicó hará veinte años. ¿Y cómo llega ahora? Pues porque la gente que produjo, por ejemplo, Hermanos de Sangre o The Pacific, ha decidido usarlo como base para su nueva serie. Pese a que las diferentes series partan de distintos libros. En fin, la magia de la tele. Y cuando es para que por fin se traduzcan libros… pues bienvenida sea.
Vuelve Offutt a Sajalín y lo hace con la tercera de las historias protagonizadas por Nick Hardin, en este caso con la muerte de un mecánico metido en otras actividades ilegales y los problemas que su hermana Linda, sheriff en Kentucky, está teniendo. A partir de ahí esa mezcla de investigación y realismo sucio rural que tan conocido ha hecho a Offutt.
Tenemos nuevos títulos dentro de la colección de Cozy Crime de Alma. En esta ocasión los envueltos son un club de lectura, una Domestic Diva y una librería de misterio. De nuevo, con casos sencillos que se pueden leer con cierta tranquilidad… al margen de los cadáveres que surjan.
Pues allá vamos de nuevo con Eduardo Mendoza, novela negra más o menos humorística, algo que podrían ser espías y, en fin, lo que vienen siendo sus novelas estos últimos año. Qué os voy a contar que no sepáis.
Tiffany D. Jackson tiene ya una larga trayectoria en USA, pese a que aquí solo hayamos podido leer algún cuento suyo. Por suerte parece que eso va a cambiar con la llegada de esta novela de casas encantadas en las que huir para empezar una nueva vida no significa que no te encuentres fantasmas. Sobre todo si en la casa hay roces de convivencia, cosas que desaparecen, extrañas sombras. Y es que irse a vivir a un pueblo en el que la tuya es una casa recién reformada y en la que parece que todo el mundo -no solo la casa- esconde secretos tiene también sus riesgos, como demuestra este thriller/ terror juvenil.
Recuperación, tantos años después, de aquel cómic sencillo pero efectivo, y muy cómico, en el que la historia de una muy particular mosca con dientes y zapatos va mutando en todas dirección hacia mucho más allá del colapso.
Nueva aventura de Daniel Pirata, esta vez con un príncipe cautivo y una cíclope en su centro. Ya llevamos suficientes álbumes del personaje como para saber cómo va esta serie infantil, así que lo importante es que se sepa que ha salido.
Un cumpleaños, dos amigos que quieren reunirse para celebrarlo, así que cada uno sale a casa de la otra. Pero tanto las rutas como los desencuentros se irán complicarse. Así, mezclando recursos del álbum, el cómic y los libros de buscar y encontrar se nos van mostrando microescenas mientras sus protagonistas intentan lograr celebrarlo.
Un álbum ilustrado de la gran Tove Jansson, en la que una pequeña encuentra unas gafas mágicas que transforman el paisaje en el que se encuentra. A partir de ahí, intentando regresar a su casa, irá conociendo a personajes, algunos de los cuales se unirán a ella como compañeros de viaje. Porque nada es mejor en mundos inquietantes donde el clima es cambiante y la parte emocional frágil, que intentar hacer piña para apoyarse mientras se vuelve a casa.

Nos leemos.