¡Libros que Salen! Yokomizo, «Credibilidad», Morrison y más

¡Que entre la pila!

El diablo toca la flauta de Seishi Yokomizo, ed. Quaterni

¡Un nuevo caso de Kosuke Kindaichi! Siempre es bueno ver que siguen sacando las novelas policíacas de Yokomizo, y que este sigue mezclando a Kindaichi con extrañas muertes, como esta en la que una familia noble venida a menos empieza a morir tras el suicidio de su patriarca. A partir de ahí comienza la investigación en la que intentará que aún quede algún miembro del clan vivo cuando haya encontrado al culpable.

Credibilidad de Sarah Banet-Weiser y Kathryn C. Higgins, ed. Barlin Un ensayo necesario en el que se analiza, como dice su subtítulo, por qué no se cree a las mujeres. En él las dos autoras analizan cómo el sistema ha creado esa sensación de que en la ‘economía de la credibilidad’ las mujeres siempre salen perdiendo porque siempre se les pide más pruebas, más claridad, más cosas muchas veces contradictorias, que a cualquier hombre. Con el #MeToo como EJEMPLO de que todo esto funciona así analizando las escasas consecuencias reales.

Las dos amigas (un recitativo) de Toni Morrison, ed. Lumen

No llega a las 100 páginas, aunque sí a los 17,90 €, este relato que es más que un relato y menos que un juego, más bien un artefacto literario pensado para que el juego de espejos haga pensar. De ahí que incluya un epílogo sobre el texto escrito por Zadie Smith. No solo por elevar el número de páginas -quiero creer- sino, además, porque tiene fondo como para mucho comentario.

Five Survive de Holly Jackson, ed. CrossBooks

¡Nuevo libro de Holly Jackson! Ahora al margen de Pippa y con una ambientación estadounidense, por a saber qué motivos. Cinco jóvenes, un viaje de vacaciones y, muy rápido, problemas que llevar la historia por donde su autora mejor se mueve: El thriller juvenil. Aunque esta vez sea bastante distinto de sus murder mystery anteriores.

Las pruebas del sol de Aiden Thomas, ed. VR Ya
Aiden Thomas, el autor de Los chicos del cementerio que ya publicó en VR la novela Perdidos en NuncaJamás, regresa con esta novela juvenil sobre dioses y mitologías, jóvenes enfrentados a duras pruebas, amores y los temas habituales del amor tanto en su herencia latinx como queer. Diez elegidos cada diez años, normalmente los diez semidioses más dignos y poderosos. Teo es un Jade, hijo de Quetzal, diosa de las aves. Xio es el hijo del dios Mala Suerte. Y ahora, sin preparación ni poder, deben enfrentarse a su mayor desafío, con su vida en juego.
Ya tuvimos a Hightower hace meses en esta misma editorial con Susurros en la oscuridad. Y ahora tenemos una nueva historia en al que la pérdida de un familiar conduce no solo al luto, también entrever la posibilidad de recuperarlo. Por métodos que, probablemente, tengan un enorme coste.
Unas memorias que no nos hablan tanto de la vida de Hollywood como anécdotas y glamour sino como una oportunidad para escapar de su realidad que pasaba a convertirse en una jaula. Todo ello mientras el actor iba descubriendo y asimilando su propia queerdad con la presión que eso suponía para su propia carrera. Una historia que tiene la suerte, el privilegio y la fuerza de que ha logrado vivir su realidad.

CAPS LOCK de Rubén Pater, ed. Libros Walden Un recorrido por el diseño gráfico y su relación con el capitalismo, buscando tanto aquellas cosas que han sido diseñadas para él -desde billetes o monedas a letreros o tarjetas- pasando por lo mismo pero al revés: Cómo ha influido el capitalismo en las decisiones tomadas para el diseño gráfico. Un volumen con mucha ilustración -claro- que sirve para articular y explicar los puntos centrales de este ensayo.

Asado. Parrillada Argentina de Florencia Abella, ed. Col and Col

El nuevo libro de cocina de Col and Col ofrece la novedad de centrarse en los asados, fundamentalmente en los de carnes pero no todo, ni mucho menos, y lo que se hace con ellos. Recetas fundamentalmente argentinas servidas por la chef Florencia Abella, que trabaja en Ekstedt precisamente de esta manera. (Hasta llamar la atención en la propia argentina cuando el libro salió originalmente en Suecia) Y ahora lo tenemos aquí en una de esas ediciones que siempre llaman la atención. Todo un recorrido.

Mi Lady Jane de Cynthia Hand, Brodi Ashton y Jodi Meadows, ed. PuckUna mirada muy distinta a un hecho histórico bien conocido y ya explotado. Aquí se mantiene el esqueleto histórico y romántico para añadirle elementos de comedia… e incluso algo de fantasía. Una vuelta a la historia conocida que tuvo el suficiente éxito como para que las autoras decidieran aplicar la fórmula a más personajes históricos. Porque cuando la gente se lo pasa bien, aunque sea con una historia que parece tan dramática, está claro que van a querer más.

Hollywood Studios de Soledad Romero Mariño y Xiana Teimoy, ed. Mosquito Books

El nuevo álbum para que los peques jueguen a los detectives de Soledad Romero Mariño y Xiana Teimoy, quienes ya se ocuparon de La Barbería Club, que se ocupan de conducirnos por un caso lleno de sospechosos y pruebas para que podamos resolver un misterioso asesinato en el Hollywood Dorado con ayuda de unas divertidas ilustraciones.

Nos leemos.


Malas decisiones, ese es el resumen de estas Barracuda Queens (O) (SU) que intentan tirar de basado en hechos reales y que no sé qué interés real puede tener. Supongo que como es un grupo de jóvenes que sufren las consecuencias de… ¿sus propios actos? ¿las imposibilidades narrativas? decidiendo meterse en un lío más grande aún. Como si una película de fin de semana después de comer decidiera intentar extender su tiempo. Pues bueno, no sé quién puede estar interesado en algo tan… trillado. Pero siempre hay un espectador para todo, supongo.

Este Based on a True Story (USA) supongo que querría ser algo así como ‘una parodia sobre el auge del True Crime‘ pero en cuanto parece un rato da más la sensación de ser el resultado de alguien que quiso hacer Only Murders in the Building mezclándolo con Santa Clarita Diet. Con el problema de que ni el nivel de los guiones ni el de los actores alcanza a ninguno de los dos proyectos. Quizá podría haber sido una película simpática, pero me temo que como serie, especialmente una serie con un piloto que no cuenta más que la mitad del tema -pero que tampoco se molesta en establecer que tiene un piloto doble, supongo que por la vergüenza torera de que sean ocho capítulos en total- y que una vez vista la otra mitad descubres que, en realidad, no tiene mucho que ofrecer -y de ahí una serie de rellenos entre lo vergonzoso  y lo reiterativo- así que las ideas, venidas, dimes y diretes acaban ensombreciendo casi cualquier momento decente que se pueda encontrar. Podría haber estado bien, pero no es el caso.

Es difícil saber si Changing Ends (UK) se estrena en junio porque toca o porque es junio, pero bueno, se estrena. Es cierto que Alan Carr es suficientemente conocido -al menos en UK- como para hacer este clásico de Sitcom de Famoso que Recuerda su Infancia.  Con una versión tan-tan-tan que él mismo ejerce de narrador FÍSICAMENTE PRESENTE, algo que me parece difícil de justifica salvo que tenga algún tipo de hambre de cámara. Sobre todo porque, lamentablemente no parece capaz de ir mucho más allá. Es amable, es costumbrista, hasta cierto punto entrañable y, por supuesto, expone lo que significa ser un joven con pluma en la Inglaterra de Thatcher. Pues bueno, pues vale, pues me alegro. Supongo que habrá a quien le venga bien.

Mi pregunta con The Crowded Room (USA) fue: ¿Cómo puede ser tan malo esto? Los actores hacen lo que pueden dentro de lo que solo puedo considerar como una constante cascada de malas decisiones de casting, pero además tienen que intentar levantar unos guiones que transcurren entre lo pueril y lo pedorro. Todo eso mientras actúan como si fuera esto el divino ungido en aceite dispuestos a traernos la verdad al mundo. Sólo lo salva de ser peor desastre el haber salido la misma semana que The Idol que, de alguna manera, logra ser incluso peor con sus pretensiones de edginess, que aquí, en esta especie de estrenos tv, very special episode y película de sobremesa, funciona de otra manera. Total, que me fui a mirar quién había perpetrado esto y, la verdad, tenía que habérmelo visto venir: Akiva Goldsman. Y lo que he mirado demuestra que lo que sale, sale de donde sale. Es algo deliberado  y tiene pinta de que, además, vienen curvas. Así que voy a poner distancia porque, madre mía. Decía Tom Holland que iba a tomarse un descanso de un año tras grabar esto por lo intenso que ha sido. Sospecho que es para esperar a que la gente se olvide. Menos mal que es en Apple TV+ y no lo ve prácticamente nadie.

Una vez más lo que podría haber sido una película de sobremesa se convierte en una serie. For Her Sins (UK) solo mejora un poco porque Jo Joyner sabe muy claramente lo que hace y Rachel Shenton va poco a poco creciendo -es decir, también sabe lo que hace- pero me temo que esta historia de mujer-que-lo-tiene-todo-pero-en-realidad-no en la que el marido no está en casa, está hasta el tal de criar a sus hijos y, encima, se encuentra con una mujer que quiere ser su nueva más mejor amiga y que dice cosas como «vas a pensar que te stalkeo», pensamiento razonable porque CLARO que la está stalkeando. Creo que podemos imaginarnos por dónde va a salir esto, más o menos, aunque hayan decidido recurrir al clásico ‘pecados del pasado’ en el que amenazan con que se sepa ‘ESO’ que hizo. Como decía, las protagonistas hacen que sea solo un poco insufrible y no los niveles de vergüenza ajena que podría haber llegado a dar. pero bueno, para fanses del género, supongo.

Lo más difícil de Hailey’s on It! (USA) es intentar explicar cómo es posible que hayan decidido hacer algo que parece una versión de Save Me, que a su vez ya parecía una versión para el público infantil de Rick & Morty, y que el mayor cambio que se les haya ocurrido es que el centro de la historia sean las dudas de su protagonista sobre si debe besar a su mejor amigo. Da la sensación de que si el protagonista fuera masculino no se les hubiera ocurrido que la trama romántica de algo que incluye el viaje en el tiempo, rellenar una lista de tareas y salvar el futuro de la humanidad. Aunque también da la sensación de que han creado la idea de esta serie tomando ideas de muchas obras anteriores, que, además, no ofrecían esta sensación de estar hechas por un comité. Y ese es realmente el problema central de esta serie. Que carece de algo parecida a un alma, ocupada como está intentando agradar a todo el mundo que pasa por allí. Parece mentira que no haga tanto de Star vs. the Forces of Evil, Amphibia u Owl House o que las ya mencionadas pero también Gravity Falls o Phineas y Ferb se convirtieran en éxitos.

Es imposible hablar de The Idol (USA) HBO D sin hablar del artículo que Rolling Stone escribió sobre su producción, incluyendo las acusaciones de estar cerca del ‘torture porno’ o que su creador Abel Tesfaye a.k.a. The Weeknd lo usó para satisfacer su ego. Lo cierto es que viendo el piloto no parece difícil de creer. Con más ínfulas que realidades, con un punto de vista que parecen baboseos -no quiero saber lo que serían los casting- y con una trama realmente aburrida. Supongo que a sus fans les valdrá. Al menos a los que les queden tras ver esto.

Lo que más me sorprende de este Sanyanggaedeul (O) (CS) o Bloodhounds o como sea, es que esté muy claramente localizada durante lo primeros momentos del post-confinamiento. El resto es más sorprendente porque no suele pasar a la televisión que por otra cosa. Una serie de boxeo que parece decidido a navegar entre un poco de spokon y bastante más de género criminal, menos thriller o misterio que algo tan habitual en las obras sobre el boxeo como es la historia y realidad de los bajos fondos. Pero en lugar de hacerlo desde la sordidez -que es lo habitual- o desde la denuncia como hacían en Hurts Like Hell en este mismo servicio. Aquí parecemos estar más cerca de una película ochentera, sobre todo en la escena de la lucha de finales del piloto pero también con sus malos retorcidos y sus buenos que muestran compañerismo. En fin. Estoy muy lejos de ser su público, pero supongo que este lo disfrutará.

No veo la necesidad de disfrazar una cosa como otra, pero aquí seguimos. Con Significant Other (UK), que si no hubiera presentado a una pareja central de hombre y mujer no hubiéramos asumido desde el principio que acabaría siendo algún tipo de historia romántica. Pero que parece que no va a tener otra solución. Eso sí, vendiéndonos en medio que los dos personajes centrales son desastres, capaces de montar cualquier desastre y blablabla. Pues bueno, podrían haber explorado una historia de amistad en lugar de hacer más de lo mismo, pero una obra que depende tanto de sus actores principales -con el problema añadido de que Katherine Parkinson es muy claramente superior a Youssef Kerkour– lo hace porque el guión no es gran cosa. No lo sería para una película, mantener una serie es más complicado. Otra vez será.

De los creadores de Bump llega Year Of (AU), que vuelve a ser una serie de adolescentes ‘reales’ o ‘realistas’ como llevan siendo estas cosas desde, mínimo, Degrassi. Estos van un poco más por el palo de los Skam -por suerte- y supongo que ese es el mejor resumen, las vidas de unos adolescentes. Pues bueno.


¡Libros que Salen! Barnes, «Oh, qué espléndida música», Lethem y más

¡Que entre la pila!

Es bueno que el éxito de La herencia Hawthorne esté ayudando a publicar otras series de Jennifer Lynn Barnes, y es mejor aún que hayan decidido comenzar por The Naturals, probablemente su mejor serie junto a la bilogía de las Debutantes. En esta caso tenemos un thriller juvenil, con el FBI llevando un programa secreto para jóvenes con habilidades especiales. La protagonista tiene la capacidad de trazar perfiles psicológicos con enorme facilidad, pero también hay jóvenes que saben reconocer una mentira, leer las emociones o calcular probabilidades, entre otras cosas. Por supuesto pronto tendremos dos de los clásicos en este tipo de novelas: Cadáveres y una figura geométrica amorosa.
A partir de un esqueleto clásico de hardboiled, con un detective en una destartalada caravana y una neoyorquina sarcástica encargándole un caso, pronto pasamos a una historia de tinte apocalípticos en plena Era de TRUMP!, con un Estados Unidos convulso, con desiertos y vagabundos, y con comunidades que actúan al margen de la sociedad… aunque sean budistas. Todo eso y una zarigüeya.
Con una parte de nostalgia a través de lo autobiográfico y otra de invención que permite apartarlo de su propia historia, Dorothy Evelyn Smith hace una encantadora revisión de los años previos a la Primera Guerra Mundial, entre un padre Pastor de moral rígida y los primeros amores. Y cómo las cosas se iban encaminando hacia ese final de la inocencia.
El diablo de los buitres de Marlon James, ed. Libros del Kultrum
Recupera Libros del Kultrum la primera novela de Marlon James, una obra particular por mostrar la lucha entre dos párrocos por lograr la primacía de su ministerio en un mundo en el que aún queda magia que coexiste con la religión. Una lucha entre una iglesia de lo cotidiano y otra del fuego y el azufre. Una obra sobre el bien y el mal, el fundamentalismo y, también, el mismo alma de los pequeños pueblos.
Una curiosidad bien curiosa, Anagrama publica una biografía de Tom Sharpe… de autor catalán: Fragmentos de inexistencia de Miquel Martín i Serra, saldrá para el finalísimo de mayo y cuenta con el apoyo y los documentos aportados por Montserrat Verdaguer, albacea del legado de Sharpe, presidenta de su Fundación y artífice de la Cátedra Tom Sharpe de la Universidad de Giro. Así que podemos sospechar que no le dejará en muy mal lugar.
Recuperación del más que notable libro de relatos de Starobinets al que solo han añadido un prólogo de alguien que nunca sabe de lo que habla y, por tanto, os recomiendo obviar. (Personalmente lo arrancaría, pero eso son cosas mías) Lo importante es que estamos ante el probablemente mejor y más variado de los libros de relatos de la autora rusa, en el que tenemos obras más cercanas a la ciencia ficción y otras al horror, a veces a ambas, a veces a ninguna porque aunque está claro que hay un fondo de extrañeza no es tan sencillo meterlo en una definición concreta. Sea como sea, os lo recomiendo mucho.
Una obra de misterio reconfortante, en todos los sentidos, una joven cocinera y su padre ex-detective llevan una cafetería/restaurante en la que ejercen de detectives… a la búsqueda de los platos perdidos. Sí, la reconstrucción del plato, tomado como una búsqueda policíaca, que lleva a entender el contexto, la persona y también a las relaciones con otra gente. Todo ello para poder devolver ese plato del pasado a la persona que quiere volver a experimentar esos sabores. Una forma distinta de hacer el cozy crime.
Una historia de Gideon Fell en el que, en lugar de la habitación vacía, tenemos un misterio en una habitación llena. Una persona decide organizar una demostración de la poca fiabilidad de los testigos, pero acaba con un cadáver entre las manos. Logrando, eso sí, que toda esa gente se a al vez testigo y sospechosa de haber tenido que ver en esta extraña historia con un tipo disfrazado y relatos contradictorios.
Tal y como el subtítulo indica, estamos ante un recopilatorio de relatos clásico, con llamadas a que algunos son recuperaciones de mitos orales, que se centra en autores de finales del S XIX y principios del S XX. Una forma de recordar y acceder a las obras de ese momento histórico que ofrece tanto un recordatorio como una manera de establecer esos puntos, comunes o diferentes, en el imaginario.
Pues aquí tenemos un nuevo caso para La Husmeadora de Portosal. En este caso el enigma tiene que ver con un tesoro, pero no de la manera que uno esperaría. Porque el tesoro le ha llegado a Oona, y es ella la que tiene que ocuparse tanto de mantenerlo oculto como de descubrir quién -¡y por qué!- se lo ha enviado.
Contraseña nos trae el más reciente premio Goncourt. Una historia de aflicción y posibilidades, con una mujer afectada por una muerte revisando todo aquello que llevó a la tragedia, todas las partes de una cadena de actos, y como alguno de ellos pudo haber cambiado el desenlace. O eso es lo que su herida abierta y su obsesión con revisar cómo sucedió parece llevarle a hacer, antes que a continuar con su vida. Una historia, por supuesto, desde un punto de vista biográfico.
Recopilación de historias periodísticas reales de criminales de todo pelo que el autor de No digas nada o El imperio del dolor. Doce retratos reales que van desde capos de las drogas a una abogada que se opone a la pena de muerte aunque eso signifique representar a los peores criminales, un repaso por todas las posibilidades del lado más oscuro de la vida, tanto los auténticos asesinos odiosos hasta encantadores timadores, o rebeldes. Todos tienen una historia, y Patrick Radden Keefe la expone.
El nuevo libro editado por Servando Rocha en La Felguera va a darle una vuelta al sexo, a un cierto tipo de sexo, divulgado en libros y revistas, muchos de ellos clandestinos, pornografía ilegal o disfrazada bajo nombres más aparentes usando el nombre de la sexología para lo que solo era morbo. Un recorrido que llevan desde el fin del Siglo XIX hasta la llegada de la transición.
Publicado por Alba con el título de El cuello no engaña, y siendo quizá su más conocido libro de ensayos, reflexiones y humor, entre el diario y el libro de consejos, volvemos a tener disponible una de las obras que más hace que echemos de menos a Nora Ephron.
Cómic revelación de Angouleme en 2021, que habla de baile, Broadway, amores improbables, y las partes buenas y malas de ser un joven artista. Con un estilo de dibujo muy suelto tenemos el viaje de un joven apasionado por el baile desde la Alemania de los años ’50s hasta Estados Unidos, todo con la intención de dedicarse en cuerpo y alma a su sueño. Algo que no está claro si es una buena o una mala idea, pero sí que es lo que su corazón le dicta.
Este cómic de aspecto simple y dibujo sencillo esconde la historia de una amistad tan obvia como improbable, puede que sus choques parezcan cosas de chavales preadolescentes. Pero en sus pequeñas historias se ve que es más lo que les une que lo que les separa, aunque parezca que por su aspecto y contexto no lo fueran. Pero es que a veces eso no es lo más importante para lograr una amistad.
Nico y los dinos de Òscar Julve, ed. Beascoa Un divertido cómic infantil para primeros lectores en el que uno niño encuentra un huevo de dinosaurio, y también la entrada a un mundo en el que aún perviven, dando lugar a aventuras en las que les defiende o convive con ellos.
Dentro del universo de Isadora Moon -la joven mitad vampiro, mitad hada-, y también Mirabella o Victoria Stitch, tenemos ahora un nuevo personaje, ¡la sirena Esmeralda! Sí, llega el momento de sumergirnos en nuevas aventuras con un personaje que es parte de su mundo.
Una nueva visita a El Bosque de los Cuentos, esta vez a la zona oscura en la que están los monstruos más divertidos, allí donde vive Drácula y su sobrino Draculete, al que han mandado para ver si su tío logra que sea tan aterrador como, por lo menos, El Lobo Feroz. Por supuesto allí andarán Lobito, Ricitos o Garbancito para hacerse amigos de él. Porque, además, a Draculete no le gusta la sangre, prefiere los pasteles. Al menos hasta que se le cae un colmillo. Como veis, seguimos con diversión y giros a personajes ya conocidos, esta vez con un extra de Halloween.

Nos leemos.


Me parece muy meritorio que exista Aktris (O) (TU) porque no pensé yo que una especie de mezcla entre Hanna Montana y Killing Eve en la que una actriz de gran renombre -en su país, Turquía- lleva una doble vida con asesina, y mantiene una extraña relación con el policía que la persigue sin saber realmente quién es -o algo-, que además se realiza en precariedad de medios actorales  y usando el humor para… no sé bien para qué, supongo que porque las originales lo hacían; fuera a ser una serie que pudiera llegar a realizarse. Pero aquí estamos. No sé si esto es un proyecto de su actriz principal, Pinar Deniz (Secretos de familia) o algo con lo que se ha encontrado. Pero la falta de sensatez de todo acaba siendo su mayor baza. Aunque sea por incomparecencia de rivales.

Parece bastante claro que esta The Days (O) (JP) querría ser la versión japonesa de Fukushima de aquella no tan lejana Chernobyl. Pero tiene el problema de que no puede acusar al comunismo de cosas, de hecho no parece querer mojarse -con perdón- y acaba pareciendo una obra de desastres en la que la se culpa al Fatum, así que acaba lejos de parecer una ficción competente y más algún tipo de Documentos TV basada en hechos reales de media tarde. Y es que a veces la indecisión entre el documental y la ficción lleva a obras como esta.

Muchas buenas intenciones en Deadloch (AU), pero demasiado verdes, esta serie de pequeño pueblecito con secretos, asesinatos y gente más o menos… peculiar. A la que llega una inspectora excéntrica para investigar. Solo que intentan subvertir varias cosas -el cadáver en la playa es de un hombre, algo que se comenta explícitamente en el piloto- y unas funcionan mejor que otras. Por ejemplo, el ‘héroe’ aquí es la policía que sigue las reglas y es más o menos estirada mientras que la inspectora excéntrica es, fundamentalmente, un incordio abrasivo e insufrible. La idea puede ser más o menos buena, la ejecución hace el asunto difícil de tragar. Algunos personajes son casi caricaturas, otros parecen estar solo para un chiste. Y es una pena porque se notan las buenas ideas e intenciones, Las Kates (Kate McCartney y Kate McLennan) que crearon la serie se nota que han hecho programas de sketches y similares antes, pero no una ficción más completa. Y ese ‘verdor’, se nota. Pero, en el lado bueno, lo mismo para la próxima (serie, temporada, veremos) ya están más rodadas.

No creo que haya una manera sencilla de definir Drag Me To Dinner (USA) por mucho que uno quiera. Pero precisamente por eso es tan bueno de experimentar, y da ganas de contárselo a la gente. Digamos que alguien pensara que la mejor manera de montar un Improv Drag es con su propia versión de Nailed It! centrado en fiestas temáticas, con un magnífico trabajo del drag king Murray Hill como presentador, con una serie de secciones internar entre los sketches y la ¿realidad? que parece más parte de ese improv que algo guionizado, y en el que el precio es tan ridículo e inútil , tan carente de sentido, como el resto de cosas. Incluir a Bianca del Rio en el jurado es la dinamita que faltaba en esto, que parece una manera de que Neil Patrick Harris y David Burtka pasen más tiempo juntos. Y en la que a Haneefah Wood le toca lidiar con el más desagradecido de los papeles, el de la persona que se encuentra en mitad de esta locura y se mueve entre intentar comprender lo inteligible y el decidir pasárselo en grande. Un magnífico ejercicio de caos.

No tengo muy claro esta necesidad de ir retrasando en el tiempo las series de Empresa Criminal, pero con The Gallows Pole (UK) hemos llegado hasta el S XVIII. Tampoco entiendo la necesidad de comprar un libro para adaptarlo y decir que funcione como precuela del mismo. En fin, falsificadores de monedas, mucha suciedad y violencia, una buena cantidad de actores británicos -más o menos interesantes, indudablemente británicos, aunque está claro que Michael Socha no es Stephen Graham– y cierta sensación de que querrían montarse un Peaky Blinders antes que un Tom Jones, al menos si les dejaran. Hay bastante demostración de una cierta pretensión autoral, no sé si por parte de A24 como productora o de Shane Meadows como adaptador del libro. Que una cosa es que sea más conocido por This is England y otra que no haya hecho sus cosas con la distorsión mental y la tensión, incursiones casi en el ¿terror? de Dead Man’s Shoes y lo que quiera que fuera The Virtues, que supongo que es por lógica a lo que más se acerca. Televisión hecha para ganar premios y que te dediquen columnas diciendo que eres fascinante. Me temo que yo no estoy en ello ni por tema, ni por trama, ni por estilo. Y que el piloto dure una hora y diez minutos tampoco ayuda, me temo. Pero bueno, sospecho que a su público -sea quien sea- le va a entusiasmar.

El primer capítulo de este Perfil Falso (O) (CO) alarga de manera tan innecesaria la trama que me he tenido que ver también el segundo. Es el problema de hacer una serie que podría ser una película de sobremesa e intentar que el piloto sirva más de prólogo que de inicio. Aunque supongo que si tenemos en cuenta que se supone que esto es un sexy thriller pierdan todo un capítulo centrándose en el sexy. Lástima que no les quedara tiempo para thriller. Pero bueno, lo esperable: Una joven bailarina de Las Vegas conoce a un hombre en una app, su relación va progresando hasta que decide hacer un viaje para conocerlo y descubre que lo que él le contó es falso. Al menos en lo tocante a su nombre, lugar de residencia y el estar soltero. Pero ese es el final del episodio uno, así que para ver si él la mintió, era un juego y nada más, era sólo un juego cruel de su vanidad. De todo el amor que juraba jamás hubo nada, fue simplemente otra más que lo amaba. Hay que verse el segundo y ver cómo están jugando a la telenovela clásica disfrazada de sexy ¿thriller?. Porque al margen de que ella pueda quejarse de que él la enamorase a base de mentiras, él la alimentase siempre de mentiras, la explicación -o lo que parece la explicación- tampoco da mucho de si. Y aunque sean mentiras, que se clavan en su pecho, mentiras, que se matan, que se ríen, mentiras. Tampoco es que las ‘verdades’ parezcan justificar nada. Total, que una obra a medio camino entre la telenovela sin mucho recorrido y el telefilme de después de comer que se ha disfrazado de sexy thriller para ofrecer solo sexy. Una definición que quizá habría podido funcionar si hubieran llevado la propuesta al once, o se hubieran recreado menos en el sexy y más en cualquier otra cosa que hubiera permitido avanzar la trama. Pero no. Tedioso es poco.

Siempre me resulta interesante las series de periodistas, y el caso de Scoop (O) (IN) acaba resultando curioso porque parece tirar entre este tipo de series -casi diría que a la que más se parece es, precisamente, a la española Periodistas para bien y para mal- pero también mezclarlo con una historia entre la política, el terrorismo y el thriller. Quizá porque es más fácil mostrar la violencia contra los periodistas allí, quizá porque allí aún no son todo voceros y aún quedan periodistas. Sea como sea, y aunque tenga esos problemas antes dichos tanto como drama de personajes y como extensión de capítulos, bienvenido sea que se intenten estas series.


¡Libros que Salen! Kingfisher, «Scarlett y Browne», Higashino y más

¡Que entre la pila!

Manual de panadería mágica para usar en caso de ataque de T. Kingfisher, ed. Gran Travesía

Estoy muy contento de ver este libro publicado en España. Primero, porque significa que se empiezan a traer también los libros que Ursula Vernon publica bajo el pseudónimo de T. Kingfisher, y segundo, porque es una historia encantadora sobre una joven con poderes mágicos limitados que aplica al campo de la panadería y que se encuentra metida, de improviso, en una extraña historia mucho más grande que ella en la que no sabe qué está pasando o quienes son amigos o enemigos. Una obra encantadora ganadora de multitud de premios -en la categoría de Young Adult, diga lo que diga la portada- de la que espero que la traducción esté a la altura y no se hayan limitado a publicar con la que salió en la casa madre mexicana. Sea como sea, el libro original era un encantador Cozy Fantasy & Crime, confío en poder recomendarlo también en español.

Cisne y murciélago de Keigo Higashino, ed. Ediciones B

Tanto tiempo después y aquí tenemos de nuevo a Higashino en labores policíacas, esta vez sin Galileo, pero con otra muerta inesperada, con un culpable confeso y dos personas que no se lo creen y deciden investigar lo que ocurrió, en el presente y también en el pasado, componiendo otro de sus acertijos.

Scarlett y Browne de Jonathan Stroud, ed. Hidra

Dos jóvenes se encuentran, ella es una ladrona huyendo de un atraco, él guarda un secreto y es perseguido por hombres armados, además, están en un Inglaterra futurista que podría parecer que resuena con el western del pasado. A partir de ahí, otra gran novela juvenil de Jonathan Stroud.

Ciudad muerta de Shane Stevens, ed. Sajalín

No sé si Shane Stevens será realmente conocido en España, pero me alegro que Sajalín intente recuperarlo tantos años después de la publicación de Por causa de locura. Los libros de Stevens siempre han sido hardboiled de los más negros, en los que el misterio o el suspense eran menos importante que la violencia y la depravación. Sirve esto tanto como descripción, como aviso. Porque si aquella trataba de un psychokiller en esta tenemos una lucha entre facciones de bandas de los bajos fondos con un resultado realmente sangriento. Y si alguien busca algún dato más con el que orientarse, Stevens es el autor al que Stephen Kingcanalizó‘ y casi dedicó La mitad oscura.

Hierro y Sangre de Peter H. Wilson, ed. Desperta Ferro

Una obra monumental del ensayo militar, el historiador Peter Wilson traza los cambios políticos, tecnológico, militares o tecnológicos que explican como desde 1500 ha ido variando la historia y la forma alemana de hacer la guerra. Intentando explicar el contexto y las ideas que llevaban de una a otra situación y la convirtieron en una potencia militar.

Partiendo pan de belle hooks y Cornel West, ed. Ediciones del Oriente y del Mediterráneo

Dos personas que se conocen hace años, bell hooks y Cornel West, ponen aquí por escrito sus puntos de vista en una multitud de temas que van de  sus preocupaciones y conciencias en asuntos de raza, espiritualidad o lucha política. Una serie de perspectivas interesantes en esta versión del ensayo que son las charlas, que permite ir saltando en sus historias y reflexiones de manera fluida y natural.

Martin Paul Eve ha decidido trazar una historia de las contraseñas que se centra no en las informáticas sino en las que durante la historia de la humanidad se han ido teniendo. Explicando que sirven menos para verificar una identidad que una exclusión entre quien no las tiene, y que han tenido distintas formas y utilizaciones a lo largo de los siglos, así como en la cultura popular. Un ensayo que ofrece múltiples puntos de vista a algo que usamos de manera cotidiana pero que tiene una extensa historia y se ha usado de maneras muy distintas, con unas implicaciones sobre las que merece la pena discurrir.

Mujeres en ruta de Lucie Azema, ed. La línea del horizonte

La idea del viaje de la mujer no solo como el propio viaje, también como parte de una subversión al papel clásico de la mujer como ‘aquella que espera’, no ‘aquella que se mueve’. A partir de ahí se van trazando las historias de mujeres y viajes, la forma en la que muchas veces han sido ocultadas y las distintas relaciones que se han establecido al hablar de ellas, desde calificarlas como mentirosas o exageradas a la tensión entre viaje y maternidad. Un interesante libro, en parte ensayo, en otro recuento histórico y biográfico, que explora la relación entre mujeres y viajes.

Oeste de VV.AA., ed. Rasmia

Un trío de relatos del Oeste realizado por importantes nombres (Bret Harte, Robert E. Howard, Stephen Crane) para mostrar una mirada a los aspectos más clásicos, pero también a las formas de que parezcan nuevos, que tiene el Western.

Sin testigos y otros relatos de terror y vudú de Henry S. Whitehead, ed. Obelisco

Henry St. Clair Whitehead era, además de amigo de Lovecraft, diácono. Ejerció en las Islas Vírgenes y allí, en la región de Santa Cruz, observando las costumbres y ritos locales, reunió material para las historias que se le ocurrían, que hablaban del terror a esas gentes y sus tradiciones -ya hemos dicho que era amigo de Lovecraft, además de diácono-  que convertía en relatos que fue publicando en distintas revistas pulp de la época, fundamentalmente en Weird Tales. Una selección de ocho de esas historias -que habrá que ver que no se repitan con las de Jumbee que editó Valdemar– son recopiladas aquí y ahora. (Igual que han recuperado en otro volumen La esfera del pasado de Erle Cox)

Hellfriend de Myriam M. Lejardi, ed. Molino

Una obra romántica en el que el enemies to lovers llega al mismo infierno, porque en esta historia en la que una joven descubre que su insoportable vecino es el mismo demonio ninguna decisión es tan sencilla como parece, sobre todo cuando empieza un juego de promesas, engaños, seducciones y mentiras en las que es difícil saber si habrá algún ganador o acabará todo de manera apocalíptica.

Vegetal de Hélène Druvert, ed. Maeva Un nuevo libro ilustrado en la brillante colección de la editorial, obra esta vez de una de sus autoras habituales, Hélène Druvert, responsable también de Anatomía u Océano, que nos acercará de manera asombrosa al mundo de las plantas.

Constantine: Ilusiones distorsionadas de Kami García e Isaac Goodhart, ed. ECCParecía poco probable tener una versión ‘limpia’ de John Constantine para jóvenes, pero aquí la tenemos. Una versión juvenil en la que se ha conservado algunas cosas -la magia, el punk o la bisexualidad- y se ha eliminado el resto -la oscuridad, desesperación o el tabaco- para contar una aventurilla de un mago que está en un grupo y al que un hechizo se le va de las manos.

Campamento fantasma de Taylor Dolan, ed. Blackie Books

Lexie sospecha que se ha equivocado de campamento. Porque aquí hay zombies, fantasmas, niñas lobo… pero la verdad es que parecen amables, algunas son amistosas, otras…. no tanto. Pero cree que puede pasar unas vacaciones de miedo, al menos si nadie la pilla. A partir de ahí empezarán una serie de divertidas aventuras en este libro infantil con ilustraciones que pone a los monstruos de compañeros durante el verano.

El gran libro de los pequeños tesoros de Nadine Robert y Aki, ed. Siruela Mucho más que sus ilustraciones, pero pensado para que nos podamos recrear en ellas, tenemos a un niño, su abuela, y los pequeños objetos que recoge de la naturaleza. Una historia tranquila que sirve para ir de paseo y fijarse en lo que nos ofrecen en esos paisajes, sobre todo cuando son compartidos.

Nos leemos.


Quienes llevan ya tiempo soportándome saben que Gene Luen Yang suele interesarme, llevo esperando años a que alguien se anime a publicar en España The Shadow Hero -con el magnífico Sonny Liew, otro apreciado creador-, me han visto recomendar Superman contra el Klan e, incluso, leerme su trabajo en DC y Marvel. Todo esto, por supuesto, viene de la publicación del traducido como Chino americano en España por La Cúpula hace como quince años. Pues bien, ahora ha llegado a Disney + la adaptación a serie de la misma: American Born Chinese (USA). Teniendo en cuenta que, básicamente, es un cómic sobre la experiencia de ser racializado asiático en Estados Unidos desde el punto de vista de un joven a partir de las historias de tres personajes distintos -un joven racializado, el Rey Mono y una sitcom racista-  no tenía muy claro qué o cómo iban a realizar la adaptación. Y no lo han hecho. Han preferido coger el nombre, un par de cosas, y saltarse lo demás. Supongo que algunas de ellas se pueden considerar una actualización -por lo visto nadie entendía que el racismo de la sitcom combinaba distintas representaciones, desde Desayuno con diamantes a Primos lejanos (que no era hacia los asiáticos pero era claramente racista) con una parte muy importante en Dieciséis velas– pero si en aquella el centro era muy claramente que había que aceptar lo que uno es y enfrentarse a ese racismo -bueno, enfrentarse flojito- para hacer una mezcolanza que se centra casi más en una mezcla de fantástico y juvenil que le da muchísima importancia a los padres, que estaban presentes de manera elíptica hasta prácticamente el final de la obra, y a la relación entre padres e hijos, que en la obra original aparecía de manera más esquinada, para acabar construyendo… Más de lo mismo. Una obra similar a muchas otras que hemos visto durante años. En lugar de lo que hacía original y diferente a aquella. Y es una lástima, porque Ben Wang está magnífico defendiendo el papel central por encima de lo que sus guionistas han hecho, y está secundado por un magnífico reparto con Ke Huy Wuan, Michelle Yeoh, y mil invitados más de lo más granado de los repartos asiáticos y asiático-americanos que trabajan para la industria estadounidense. Así que tendremos un ‘más de lo mismo’ bien actuado en lugar de ese algo más… Por el que os recomiendo que leáis el cómic original.

Supongo que el contenido de Lifetime es, en realidad, el que debería de ponerse en un streaming. El día que alguien se haga con ella o con Hallmark se acabará el negocio. Mientras tanto, seguiremos recibiendo obras que siguen su forma de encarar la adaptación de los hechos luctuosos de las noticias. A partir de ahí esta The Clearing (AU) que podría tener algo que ver con un True Crime si no se hubieran dedicado a dejar claro que no, y que están contando algo distinto.  Por supuesto tira de lo que más o menos todo conocen/ recuerdan (Si bien yo seguiré recordándola por aquello de que después de todo lo sucedido con los niños al final por lo que les metieron en la cárcel fue por asuntos de dineros. Un clásico) y que aquí juegan en dos momentos temporales. No sé si intentan que se note o que no, porque está rodado un poco de cualquier manera. Lo cierto es que podría durar menos o tener menos capítulos o algo, pero bueno, ahora están ocupados estirando chicles para vendernos estas cosas. Supongo que porque también puede uno ponerse una novedad en streaming para echarse la siesta.

Agradezco que este Dead Pixels (O) (IN) sea corta. No porque sea aburrida, que también, sino porque últimamente ni las comedias están por debajo de la media hora. Esto es un poco meh, un grupo de jugadores online, sus discusiones entre el mundo real y el de los videojuegos. Me metería con los gráficos de los videojuegos pero, en realidad, los videojuegos son así. El asunto es que todo suena a visto, a poco trabajado, y a tirar rápido pensando que algo será gracioso porque… No, la verdad es que no tengo muy claro por qué pensaron que podría ser divertido. Pero bueno, supongo que es una muestra de intentar acercarse a la modernidad o algo.

Imagino que FUBAR (USA) da a los fanses de Schwarzenegger exactamente lo que esperan. Porque es una ensalada de grandes éxitos, tics y muletillas. Incluyendo el ahora tan socorrido ‘equipo de apoyo’ que ayuda a darle, en gran parte, esa sensación de secuela no oficial de True Lies. Al menos, de un True Lies alternativo. Mucho chiste más o menos privado, un ambiente moderadamente agradable para sus espectadores habituales y, cuyo mayor problema, los puñeteros capítulos de casi una hora. Aunque, al menos, demuestran saber que están haciendo un serial y los terminan en cliffhanger. Algo que no suele hacerse con tanta claridad pero que aquí se convierte en una inteligente manera de lograr que la gente siga adelante con el binge watching.

Otra de esas veces que los americanos se empeñan en contarnos lo malos que eran los terroristas islámicos y lo difícil que fue pillarlos. En Ghosts of Beirut (USA), además, no tienen claro si quieren una serie de acción, una recreación, o un docudrama, así que van mezclando lo uno y lo otro en la peor de las decisiones posibles. Porque tienes la parte que te saca de la historia, y como la parte de ‘documental’ está hecha de manera tan exagerada también lleva al convencimiento de estar viendo propaganda. Y el problema de la propaganda es que más vale que esté bien hecha y sea interesante, si no puede ser contraproducente. Que es lo que pasa aquí.

-Es curioso cómo funciona esto de la fama. Los Hohlbein, Wolfgang y Heike, pueden ser un matrimonio de autores no muy conocidos en España a primera mención, pero lo cierto es que tienen -fundamentalmente él- una buena cantidad de libros publicados aquí. Pero tiene más aún en su natal Alemania, que es de donde llega  Der Greif (O) (AL), adaptación de uno de sus libros más famosos… Allí, porque no es de los que han llegado aquí. Imaginad que a los alemanes les llegara un César Mallorquí o Jordi Sierra i Fabra. Pues lo mismo. Aquí tenemos una historia que mezcla un mundo aparte, una criatura mitológica, un legado familiar y los clásicos problemas familiares y en clase. Lo hace con algunas imágenes más propias del terror que de la fantasía, y supongo que los espectadores actuales establecerán comparaciones con series como Supernatural o Stranger Things o títulos de portales antes que con clásicos juveniles de los ochenta como era el caso de este libro. Que se nota que han querido actualizar cambiando relaciones y añadiendo personajes. Pero, bueno, al final el resultado es el resultado. Una serie europea juvenil y fantástica con las viejas relaciones de familia y amigos en el centro. No es tan barata como las de Nickelodeon o Disney, pero tampoco pretende ser demasiado adulta. Una obra moderadamente agradable aunque un tanto previsible a la que las secuencias ‘fantásticas’ ayudan, pese a todo.

No tengo muy claro lo que esperaban con este Gremlins: Secrets of the Mogwai (USA), supongo que intentar explotar una propiedad del pasado y traerla al futuro. Para chavales. Como una especie de precuela en los años ’20s. El punto central es el de siempre con estos bichos: Aparición, cuidado, descuido, líos. Como es para niños han metido también un malo malísimo que poco tiene que ver con lo mismo y que se dedique a hacer magia. Sí. También muestran una especie de Origen de los Mogwais. Que sospecho no hará muy felices a los fanses (porque los fanses son así y porque parece sacado de Los Pitufos). Y en cuanto al tono, todos los personajes infantiles y las aventurillas supongo que valdrán, aunque el recuerdo de que la película era, teóricamente, de terror llega de cuando en cuando, y no sé con lo que podemos encontrarnos. En los espectadores jóvenes, en la serie tenemos un ejemplo muy claro en su segundo capítulo -han sacado los dos y, precisamente por cómo terminaba el primero, decidí ver el segundo. Que es en donde se presenta a este villano y donde están esos momentos de terror.- y supongo que alguna cosa, aunque poco, tendrán que seguir mostrando. Así que, al final, es el típico exploit en dibujos de una película con un par de momentos fuera de target. Salvo que la película lleva sin aparecer por las pantallas desde 1990. Pero, bueno, ¿qué son 33 años ante la posibilidad de hacer un duro?

Decir que en Judge Me Not (USA) pasa demasiado es quedarse corto. Con una producción que parece financiada con las vueltas del pan y una trama que parece juntar… todo lo que había en la nevera. Tenemos una jueza con problemas en casa, un cambio de trabajo con complicaciones, una adicción que parece venir de problemas mentales, y una trama más cercana al thriller que parece salir de absolutamente nada y estar porque alguien ha pensado que ‘por si acaso’. A ratos como si realmente alguien hubiera tenido un plan, pero más regularmente como si alguien hubiera visto How to get away with murder y Nurse Jackie, pero no muchas otras series que quizá hubieran sido más fáciles de adaptar. Especialmente si pareces una producción de Tyler Perry. Pero, bueno, sus líos, sus decisiones. Ellas sabrán.

Esta In Limbo (AU) se mueve entre lo que busca ser agradable y lo que, creo, busca ser emotiva. Por eso mismo me da la sensación de que hubiera funcionado mejor en un formato más corto que el de serie. Porque intentar mantener en el aire demasiadas pelotas hace que uno se pregunte si realmente necesitaba de todas ellas. Vale, la historia del protagonista y su mejor amigo es claramente el centro, y también lo es la discusión sobre el duelo y lo que podríamos llamar ‘drama familiar’ a su alrededor. Pero meter una trama en el que se indica que quizá… Ah, cierto, no he dicho de qué va. El protagonista está viendo a su mejor amigo. Problema: Ha muerto. El mejor amigo, no él. Pero el fantasma le dice que está en el Limbo y que necesita que le ayude a cruzar. Porque, además, se suicidó. Así que el protagonista se enfrenta a la pérdida de su amigo, al impacto emocional en su vida y la de sus seres queridos, y a una especie de pseudoinvestigación sobre los motivos que le llevaron a suicidarse. Que parece que es un tema de moda en las ¿comedias? australianas. Lamentablemente es más emotiva que graciosa y, de hecho, tiene pinta de ser todo un gran discurso sobre luchar contra las enfermedades mentales o algo igual de ‘profundo’. El problema es que los ‘misterios’ no ayudan porque, sinceramente, si va de eso tiene pinta de que no llevan a nada. Y aunque puede que el fantasma sea una proyección, la misión -la decisión de que TIENE que haber una misión- aunque sea una manifestación de su culpa ante la muerte de su amigo también acaba siendo una pelota más en el aire que, en realidad, complica más que ayuda. En fin, como he dicho alguna vez, a veces las comedias se olvidan de intentar introducir humor en lo que es fundamentalmente agradable.

Siguiendo esa tendencia, en realidad bastante clásica, de hacer series/miniseries que son casi como DocumentosTV sobre un tema importante, llega desde Canadá Little Bird (CA) que es -supongo- su manera de lidiar con un hecho histórico real, el robo de bebés por parte de las autoridades. Una idea racista que establecía que los pueblos nativos no sabían cuidar niños y estarían mejor en manos de familias blancas con recursos. Algo que se ha dado en llamar Sixties Scoop en lo que afecta a los canadienses. Aquí la protagonista es entregada a una familia judía, supongo que por buscar el toque de color frente a los que fueron entregados los niños en general. Y, por supuesto, tenemos un inicio en el pasado y un momento cuando cumple los 20 años, ya en los ochentas, y decide buscar a su madre biológica.  Es cierto que cuenta con Lisa Edelstein ahí en medio, como la madre adoptiva, supongo que para que los espectadores blancos tengamos una cara conocida. Y lo que hace lo hace bien. Pero tampoco es que haga mucho. O quizá es que no soy su público, supongo que para quienes no conocieran el hecho, o para los que gusten de este tipo de dramas estará bien.

Esta Maryland (UK) que nos trae ITV pero que muy claramente tiene detrás la fuerza de Suranne Jones tirando del proyecto. Una historia con un gran resultado y dos problemas que con casi el mismo. El primero podemos encontrarlo en el reparto, que es muy bueno y lo encabeza la propia Jones. El problema no es de calidad, sino de tono. Porque el resto de sus magníficos compañeros tienen esa fuerza de los actores ingleses de los que Eve Best como la hermana de Jones está en algo así como el papel co-protagonista. El asunto es que también está Stockard Channing, que es un torrente, es magnífica, pero tiene una fuerza muy distinta. Frente a la contención y el intimismo de los británicos, que son todos explosiones a punto de suceder, Channing son todo… explosiones. Cada vez que aparece por una escena parece que se va a llevar por delante al resto del reparto. Y la interpretación es magnífica, sin duda. Pero no acaba de casar. Hasta el punto de que parece que lo que estamos viendo es… otra cosa. Que es el segundo problema. La serie empieza como algún tipo de misterio, con un cadáver en la playa. Luego pasamos a una trama familiar. Luego pasamos a secretos de familia. Y Channing empieza a sacar cosas que hacen dudar de si va a tirar a uno u otro lado. Es decir: ¿Estamos en una serie de secretos de familia? ¿O estamos ante algo que en cualquier momento va a estar más cerca quizá no de un thriller pero sí de algún tipo de obra de suspense? -Teniendo en cuenta, claro, que los secretos de familia ya dan cierto tono de suspense- ¿O la idea es ir de un lado al otro? Con este piloto no está claro. Personalmente diría que está más cerca de ser un drama intimista sobre dos hermanas –Jones y Best, claro- a las que la muerte de su madre y los secretos que lleva años escondiendo les explota en la cara mezclándoseles con la separación propia de haber elegido diferente –Jones una familia, Best una carrera-. Pero no puedo asegurar que entre estos secretos de la madre no acabemos encontrándonos algo más, simplemente… no contaría con ello. Y, al cabo, teniendo grandes interpretaciones y una trama que nos hace dudar, ¿realmente necesitamos mucho más? Supongo que sí, pero eso no hace peor esta serie. Que, por cierto, es de tres capítulos de unos 46 minutos.

Confío en que la versión en libro de No Escape (UK) resultaría más creíble o interesante. Pero bueno, esto es carne con patatas, es rancho de ‘suspense’, así que supongo que tendrá que valer. Un barco aparentemente vacío es descubierto por la policía en Australia. Dentro hay una única superviviente que se llevan para que les explique qué ha pasado. Corte al pasado y vemos a un par de amigas que están huyendo de algo y que acaban en el barco. A partir de ahí se irá contando la historia en el pasado y en el presente, intentando que haya suspense -supongo- y que sepamos más de los misterios y blablabla. Lamentablemente ni los misterios parecen muy misteriosos, ni tiene pinta de que sean más que un cúmulo inexplicable de historias intrincadas a las que un exceso de casualidad ha reunido, ni parece que vaya a hacer nada por evitar el racismo y colonialismo habitual de los ingleses. En fin, supongo que como relleno puede funcionar. Mientras haces otra cosa y la tienes de fondo.

Malo es que uno tenga claro que una serie se está moviendo en terrenos de Cuando Harry encontró a Sally (especialmente si no se está hablando de la forma de organizar el guión o de la calidad del reparto sino de, bueno, la parte central de la premisa) pero que la serie lo mencione de manera extendida y no para negarlo o separarse… aunque, claro, se llama Platonic (USA). Quiero creer que realmente van a hablar de la amistad entre un hombre (divorciado) y su mejor amiga (casada) que vuelve a su vida al salir su esposa de ella. Pero, sinceramente, no suena al mejor punto de partida posible. Que esté por medio el productor, guionista y protagonista de La fiesta de las salchichas tampoco ayuda a confiar en ello, la verdad. Que los dos amigos tengan absolutamente nada de química y parezcan personas que se acaban de encontrar, no de reconectar, tampoco ayuda en absoluto. Por lo demás, lo esperable. Humor de los ’00s con referencias de los ’80s que intenta parecer relevante en los ’20s. Dispuesto para su propio público, que es la gente a la que es más posible que les llegue a gustar la cosa esta.

En el lado bueno, Rabo de Peixe (O) (PT) es una serie portuguesa. En el malo… En fin, otra serie de empresa criminal en Netflix. Sorpresa. Es cierto que, al menos, esta vez es un poco más ‘tesoro encontrado’, porque cuenta como un grupo de amigos pescadores se hacen con un cargamento de drogas y deciden usarlo para lograr su gran victoria que les permitirá empezar nuevas vidas. El problema es que todo esto lo hemos visto, nada de esto tiene mucho sentido y, por supuesto, sabemos que va a ir mal -y casi hasta cómo va a ir mal- desde el primer momento. Sin contar con que parece rodada en formato estandar para series de tardolescentes en España. Y del giro del final del piloto no os hablo porque, en fin. Quiero creer que, al menos, está pensado para que la gente siga a ver qué ocurre en el próximo capítulo. Pero parece completamente aleatorio. Al menos, en fin, es portuguesa.

Entiendo, y quizá sea demasiado entender, que este VGLY (O) (MX) quiere contar el ascenso de un cantante de corridos tumbados. Lo imagino, lo presupongo, lo infiero, de la presencia de Natanael Cano por ahí en medio. Lo cierto es que, ante todo, es un drama urbano. Pese a las edades de los protagonistas y la absolutamente ridícula creación en el primer capítulo de su crew, parece que la parte musical es el tema pero no la manera de contarlo. Probablemente porque esa narrativa de salir de abajo y llegar arriba, ser de verdad, ser de la calle, es tan propia de la música urbana en general. Del mismo modo que los puntos de comedia parecen estar siempre por detrás de los de drama, a veces para aliviarlos, a veces para anticiparlos. Y, por supuesto, y siguiendo dentro del tema y el estilo, aparecen las patitas de algunos comportamientos delictivos, pero no se muestra tampoco como algo central sino como parte de un paisaje deprimido, empobrecido y, ciertamente, más que capaz de provocar la depresión. No hay glamour, aunque sí una cierta violencia implícita. Más una salida que una posibilidad. Pero, de nuevo, podríamos decir que va con el puesto. Así que, al final, es una mezcla razonablemente conseguida, aunque necesite de ese interés por el drama y por los jóvenes artistas que sufren. Podría haber sido -mucho- peor.