¡Libros que Salen! Martín Gaite, «Keyle la Pelirroja», Hornby

¡Que entre la pila!

Un inédito en España del premio Nobel Isaac Bashevis Singer sobre los bajos fondos de la comunidad judía, en un relato entre lo intimista de los personajes y lo criminal en el que se habla de múltiples temas, incluida la emigración -jugando también con la idea de errantes-, que lo convierte en un texto interesante por -y en- múltiples niveles.
Reunir las conferencias de alguien bien conocido puede ser una oportunidad, hacerlo de Martín Gaite sirve no solo para mostrar los temas que le importaban o hacían hablar en público, también una coherencia de ideas y una demostración de su sagacidad que nos recuerda la importancia de la figura.

El estado de la unión de Nick Hornby, ed. Anagrama

A partir de la serie basada en los guiones de Hornby, vemos a una pareja en los momentos previos a su terapia conjunta, hablando de temas de actualidad, comentando a la gente que está en el bar con ellos, a la gente que sale de terapia y, por supuesto, comentando su propia historia, su vida en pareja, las grietas y astillas y los intentos de mantenerla unida.

Algo completamente diferente trae Holobionte, que se anima con una obra-novela cercana al fantaterror weird o bizarro. Una ensalada de definiciones para lo que es, sobre todo, una disección desde la extrañeza y lo inusitado de la vida familiar.
El poeta portugués André Tecedeiro realiza un repaso de prisioneros, célebres o anónimos, que huyeron. Poemas del encierro tanto como de la rebeldía o la evasión. Un ejercicio de resistencia a favor de la fuga en otra de las particulares propuestas de Episkaia que ofrece aquí una edición bilingüe.
Una rara obra juvenil dramática sobre una adolescente que tiene que enfrentar a que quizá el famoso de quien es fan absoluta no es la mejor de las personas. Así que, una vez construida una personalidad alrededor de este Idol, tiene que confrontar el conflicto que surge a partir de esas declaraciones sobre las acciones del centro de su vida y, también, considerar la necesaria recreación de su propia personalidad.
Una joven sale de estudiar una carrera de Artes, tiene que trabajar en una cafetería mientras busca un trabajo de ‘lo suyo’ que le permita cumplir su sueño. Y si esto parece un problema, cuando comience a conocer las empresas del sector, la manera de trabajar, las formas en las que se venden de una manera pero luego internamente son una picadora de carne que aprovecha las ilusiones para lograr carne de cañón, y toda la realidad laboral que espera a los estudiantes de Arte. Contado en un cómic independiente que no habla de cómic sino de escultura, pero.
Un grupo de Princesas que no es como se suelen presentar, una aventura que se usa para subvertir las historias clásicas. Aquí la posibilidad de vivir aventuras y conocer sitios extraordinarios es más importante que cualquier príncipe azul que pueda cruzarse. Una nueva historia de Mawil que se mueve entre el álbum ilustrado y el cómic infantil.
Tres hermanas de diferentes edades vuelven a la granja de su abuela para pasar sus vacaciones. Pero este verano será diferente, porque en el bosque viven seres que parecen reclamar a la hermana mayor. Aunque no será el único problema porque, a veces, la adolescencia es un punto de ruptura mayor que cualquier amenaza. Y así, a través de tres hermanas de edades muy diversas, vemos cómo esta diferencia afectan de manera directa o metafórica a su relación.
Un joven detective de la Oficina de Investigación de Monstruos se enfrenta a extraños casos rodeado de seres sobrenaturales en historias con mucho humor de mano del creador surcoreano Kim Hyun-Min que ha decidido, en este caso, usar un estilo más cercano a la línea clara europea aunque manteniendo parte de las criaturas folclóricas asiáticas. Y que la editorial recopila aquí en un integral.

Nos leemos.


La ventaja de Average Joe (USA) es que parece hecha con más medios e interés de lo que suele ser habitual en BET+, y casi en general últimamente, el problema es que la historia más o menos nos la conocemos: Una persona normal se encuentra con la posibilidad de hacerse con 10 millones de dólares de procedencia oscura -muy claramente criminal- y un Lamborghini. Por supuesto al sucumbir a la tentación -y a la estupidez, porque los 10 M$ aún, pero a ver cómo logras que el coche no llame la atención- comienza un efecto dominó con los criminales dueños del dinero, un amigo de la familia que es policía corrupto y, claro, las propias dinámicas internas familiares. Como digo, nada muy original, a veces incluso acartonado porque no sabes si están haciendo lo que toca o interpretando la caricatura de lo que se espera de la situación, pero, al menos, con más medios y más ganas de lo que suele ser habitual. En fin, supongo que al público habitual de este tipo de ficciones criminales le puede gustar.

No esperaba yo que Barrabrava (O) (AG) fuera una serie de organización criminal centrada en los ¿grupos de animación? de un club de fútbol, pero supongo que -en realidad- no debería de extrañarme tampoco. Excepto por el miedo a la policía y esas cosas, pero supongo que lo que intenta enseñarte es que necesitas tener suficiente ‘capital social’ para salirte con la tuya. En fin, yo qué sé. Esto -claramente- no es mi tipo de serie. No sé exactamente de quién lo será.

Otra serie hecha con las vueltas del pan, esta Bouncers (NZ) parece un sketch -o una serie de ellos- que han intentado convertir en una serie sin ser conscientes de que iban a tener que expandir más -y mejor- las historias y a tener que rodar… algo más, supongo.

 

@bouncerstv Coming April 4th!! BOUNCERS. Just your average every day bouncers from Mew Zealand. Coming to @Comedy Central UK and @NEON NZ #fyp #comedycentral ♬ original sound – Bouncers

Bien es cierto que Acorn TV tiene una tendencia a cierto tipo de obras, pero precisamente por eso debería ya de saber cómo hacerlas, y la verdad es que es como tirar una moneda al aire. En el caso de Cannes Confidential (UK/ SU) tuve que ver el segundo capítulo, porque pasan tanto tiempo presentando a los personajes y justificando que los dos ‘extremos’ vayan a trabajar juntos -una poli broncas y motera francesa, un refinado estafador inglés- que no queda aire para casi nada más, sobre todo porque no hay química entre ellos y sí una extensa cantidad de subtramas abiertas. El problema es que el segundo no mejora prácticamente nada, ni en el caso, ni en la trama de fondo ni entre ellos. En fin, pura rutina.

No muy interesante, ni con mucho que contar aunque parezca lo contrario, en DELETE (O) (TA) partimos de una premisa realmente particular. Un teléfono móvil que si haces una foto con él a una persona, esta desaparece. El final del primer capítulo lleva a pensar que quizá era solo mientras te establecían contexto y personajes, pero visto también el segundo puedo decir que están estirándolo en lo posible, evitando que la gente que está ‘haciendo cosas’ sea el centro de la susodicha y, en general, ofreciendo más una vaga sensación de peligro que una mirada en dirección a la ciencia ficción dramática o al terror. Supongo que eso cambiará según pasen los episodios, pero ya le he concedido dos y, sinceramente, para lo que pasa en el segundo me podría haber quedado en el primero. El punto de partida puede parecer(me) más o menos interesante, pero está claro que lo que hacen con él es rellenar para justificar que sea una serie y no una película. Yo lo dejo y ya me contará alguien si es el teléfono, si es una app, si es la rebelión de las máquinas o qué.

La sección ‘series de bandas de músicas juveniles‘ incluye ahora esta nueva obra, FreeKs (USA), que tiene los clásicos actores dentro del rango de los veintitantos a los treintaimuchos haciendo de… bueno, no tengo muy clara la edad que se supone que tienen. Como no lo tienen los pelucones. Luego meten algo que podría ser ‘un crimen secreto’ o algo así, que en realidad tiene la misma profundidad e interés que… bueno, que Al salir de clase, que parece el padre espiritual. El problema es que no saltan a tope, que es lo que hacía falta. La decisión de dedicarle doce capítulos a esto me preocuparía si no fuera porque ya sabemos que luego lo borrarán todo.

El mayor problema de Hijack (USA) es que un 24 de 7 horas no funciona. O no funciona igual. No funciona como serie porque la unidad de localización tiene que ir buscándose las excusas para salir, no funciona porque en cuanto te has visto los dos primeros capítulos notas que le sobra tiempo por todas partes… y acaba de empezar, y no funciona porque hay demasiados personajes con muy poco interés. Idris Elba es Idris Elba, que da un poco lo mismo, pero tienes a varios actores que están como a la espera de tener algo que hacer, o haciendo lo máximo de lo poco que les dan. En el primer grupo se encuentra Neil Maskell y en el segundo Archie Panjabi, entre medias está Max Beesley que parece no saber si es mejor ir a lo primero o a lo segundo, así que va cambiando de aproximación. En fin. Lo mismo cuando esté completa le puedo echar otro ojo… con el mando al lado.

Este Kerala Crime Files (O) (IN)  es una obra india aunque el idioma sea malayo porque también allí son muchos los idiomas. Pero bueno, a lo que vamos. Esta es una serie muy tradicional en casi todos los sentidos, con un policíaco que sigue el procedimiento de la comisaría de turno para investigar el asesinato de una trabajadora sexual. Uno pensaría que el procedimiento que suelen seguir es ‘asaltante desconocido’ pero, bueno, vamos a creernos que realmente los investigan. Dentro de eso, una obra poco original pero, supongo, realizada con la solidez de la rutina.

Lo que más claramente se puede decir de Ōoku (O) (JP) es que toma Decisiones. Desde casi su inicio, en el que se nos hace InfoDump de una plaga que causó la muerte de la mayoría de hombres y, por tanto, de un cambio en los usos y costumbres. Porque, por lo visto, no habría una manera de lograrlo que no incluyera cadáveres de por medio. Cómo será esto para que haya decidido meterme primero con ello antes que con la animación de Netflix, que siempre encuentra nuevas maneras de parecerme espantosa -aquí podría llegar a creer que las caras se animan por separado del resto de cosas- pero, en fin, es que tampoco hay más que explicar. Una sociedad con los roles cambiados para explicar la vida como ‘acompañante’ de uno de estos jóvenes. Por supuesto no hay mucho sentido en casi nada de lo qu enos muestran porque se siguen tomando decisiones desde lo que tenemos ahora y no desde cómo debería de cambiar la sociedad. Aunque quizá la escena de intento de asalto sexual pueda ser lo que menos sentido tenga a estas alturas. En cuanto al final del capítulo, cuanto menos hablemos, mejor. Que, por otro lado, es la mejor manera de resumir todo sobre esta serie.

Conseguir innovar, aunque sea un poco, en todas estas obras sobre influencers, internet y todo eso… a estas alturas es poco habitual. En Selleobeuriti (O) (SC) o Celebrity lo hace organizando la parte más habitual -el ascenso de una nueva, los dramas paralelos, sus actores principales- como fondo de otras tres patas: Un diseño diferente, que muchas veces juega con la ruptura de una cuarta pared que, en realidad, parece integrada en la trama; Un manual de ascenso, en el que cuentan cosas que muchas veces se saben -como que la fama llega a quien está en las cámaras, tiene dinero, contactos o, simplemente, se la ‘roba’ a otra persona con fama-; y Una Intriga, en la que el suspense de la evolución de los personajes es menor que la disonancia entre el ‘ahora’ de la narradora y el ‘entonces’ narrado. Como digo, no es tanto una serie original como una serie que logra no ser un más-de-lo-mismo sa base de coger lo que ya conocemos, mezclarlo y, sobre todo, hacerlo bien.


¡Libros que Salen! Vicente, «La banda negra. A sangre y fuego en Barcelona», Chakraborty y más

¡Que entre la pila!

Xulia Vicente nos trae una nueva versión de la historia, más o menos conocida a estas alturas, de la relación entre Elisa y Marcela y ese ‘matrimonio sin hombre’ que fuera célebre. Por supuesto, con el importante añadido de contar con el buen hacer gráfico de Vicente.

La banda negra. A sangre y fuego en Barcelona de VV.AA., ed. La Felguera

La Felguera sacará para finales de junio este nuevo ensayo que continúa con su política de revisar los bajos fondos esta vez con un grupo pistolerista dirigido por el falso barón König. Otro ejemplo de esta historia oculta de España que van poco a poco construyendo.

La ciudad de bronce de Shannon Chakraborty, ed. Umbriel 

Presentación en España de Shannon Chakraborty, con el inicio de la trilogía de Daevabad. Una historia de aventuras ambientada en una versión de El Cairo en el siglo XVIII que incluye las historias míticas, legendarias, pero quizá con algo real detrás. Y en el centro de la acción tenemos a Nahri, que lo único que desea es una vida tranquila e irse de la ciudad. Algo que puede que acabe consiguiendo mucho más de lo que imagina.

Cockblocker de David Irons. Ed. Dimensiones Ocultas

Nueva obra de David Irons, el autor de Mi ligue de la Ouija. Es una parodia splatterpunk tanto de los slasher ochenteros como de las series juveniles, así que casa perfectamente con la línea editorial, desaforada, festiva y sanguinolenta de Dimensiones Ocultas.

Historia del cine de animación stop-motion español. 1912-1975 de Adrián Encinas, ed. Desfiladero

Un detallado trabajo de investigación y reconstrucción de la industria de la animación, concretamente la de la stop-motion, en la España de los tres primeros cuartos del siglo XX. Una obra bien documentada que ofrece, además, la posibilidad de echar un ojo a algunos de esos cortos de los que se nos habla.

El nuevo sello del Grupo SM, TBR, ha decidido apostar por cosas como este Si te vuelvo a ver mañana de Robbie Couch. Una historia de bucle temporal en el que, de improviso, hay una novedad. Un chico nuevo entra, y puede tener -o no- algo que ver. A partir de ahí romance queer, fantástico y varias reflexiones sobre la soledad. Así que es bueno que SM se haya puesto a publicar estas cosas, aunque sea fingiendo -mal- ser una pequeña editorial independiente.

Sara y Jamila salvan el verano de Gillian Goerz, ed. Maeva

Una niña nueva se hace amiga de otra, esta segunda es la más famosa detective infantil del barrio, pero la búsqueda de una mascota va a hacer que tenga que responder no solo a Dónde se encuentra, también a Qué es la amistad. Porque este agradable cómic infantil/ juvenil no habla tanto de los grandes misterios como de los misterios de los sentimientos. Que también importan, claro.

El libro va a la escuela de Cédric Ramadier y Vincent Bourgeau, ed. Loguez

Otro de los libros infantiles de Ramadier y Bourgeau en el que el libro es el que sufre una circunstancia que, en esta ocasión, en lugar de ser un sentimiento concreto sobre el que hablar es un cambio en su rutina. El ir a la escuela, el encontrarse en un nuevo entorno con nueva gente y tener que aprender a socializar y muchos otros asuntos de los que se hablan en este libro para, de nuevo, que esa experiencia vicaria sirva para hablarlo con su lector.

La Princesa no-tan-perfecta y el Dragón no-tan-temible de Jayneen Sanders y Paula J. Becker, ed. Picarona

Un divertido álbum infantil en el que vemos que los roles no son siempre ni tan fáciles de cumplir ni, desde luego, tan deseables como podríamos pensar. Que siempre está bien que se sepa, especialmente desde pequeños.

Nos leemos.


En una semana más poblada de lo que esperaba, llegan series como esta. Que, en el mejor de los casos, podemos llamar anodina. Esta Badtameez Dil (O) (IN) toma una serie de decisiones más que particulares para algo que se supone que es una historia (¿comedia? ¿drama? ¿importa?) romántica. Sobre todo si lo van a justificar con aquello de ‘es que tienes que estar en su situación’, ‘a veces la vida es complicada’, para justificar la infidelidad. En fin, yo qué sé, no entiendo ninguna de las decisiones de esta serie. Si a eso le unimos que es tan poco memorable que me la puse una segunda vez pensando que no la había visto, y hasta pasada la mitad no caía en que ya la había visto. En fin. Una de esas historias.

Agradable creo que es lo que mejor define a Glamorous (USA), una comedia con toques dramáticos -más bien pocos- que recuerda sobre todo a la versión americana de Betty la Fea y que se mueve entre el tono de las películas románticas -que ahora llamaríamos como Navideñas pero supongo que hay Navidad todo el año, y que, de hecho comparte a algunos actores más o menos habituales de unas y otras- y el de algún tipo de farsa fantástica con jóvenes y encantadores personajes. En tiempos habría sido un estreno de The CW, pero aquí estamos. Con una Kim Cattrall que rebosa entusiasmo y gracia y una serie de protagonistas y secundarios adorables en distintas maneras. De hecho la peculiar coralidad facilita pequeños papeles que iluminan la pantalla, como las apariciones de la madre del protagonista, una magnífica Diana-Maria Riva.

Sospecho que este drama romántico, Higway Love (O) (IN), que Prime ha sacado dentro de su intento de montar un streaming gratuito con anuncios (aquello que llaman FAST) en La India con su MiniTV, originalmente era una película que alguien debió de pensar que se podía reconvertir. Lo cierto es que la sensación de estar viendo una de esas historias de juventud que no acaba de saber para dónde tirar en la que el protagonista es poco menos que un niño con barba -aunque les felicito por haber permitido que fuera más bajo que la protagonista- y en las que esta trae el drama por motivos que muchas veces no quedan claros en absoluto. En fin, supongo que para los fanses del género podrá valer. Yo no soy uno de ellos, qué le vamos a hacer.

Si algo te deja claro desde el principio Ibeon saengdo jal butakae (O) (SC), o See You in My 19th Life, es el tema de las vidas pasadas. La protagonista ha tenido varias, las recuerda todas, puede actuar conforme a esa información, que vuelve a ella entre los 8 y los 12 años, y eso le permite bailar flamenco y hablar en español. O algo así.  Por supuesto la niña no tarda en contar que tuvo múltiples vidas, a veces como hombre, a veces como mujer. A través del tiempo. Pero no es el Doctor Who. Aunque usan el truco de ‘te conocí de niña y ahora vuelvo a conocerte con más años‘ que no es EN ABSOLUTO problemático. En fin, la decisión de a quién se presenta como parte de su pasado y a quien no resulta complicado de justificar, y así, en general. Está claro que las decisiones se toman por exigencias del guion. Ojalá el guion fuera mejor, la verdad.

Supongo que si has visto Sorry to Bother You este I’m a Virgo (USA) te parecerá coherente. Porque aquí Boots Riley vuelve a su mezcla de fantástico y reivindicación. Pero de manera distinta. Podría parecer uno de esos cómics de finales de los ’90s o principios de los ’00s, uno de los independientes americanos (Image, Dark Horse…) que ofrecían una sátira popular de algo que podría ser el mundo superhéroico o la forma en la que es percibido. En realidad podríamos decir que este piloto tiene casi más en común con algún tipo de historia folclórica, de cuento de hadas actualizado, porque se nota esa influencia clásica -en todos los sentidos- para presentar esa irrealidad que es, a la vez, coherente. Así que bien. Veremos qué recorrido tiene, pero de entrada bien. (Y, si no has visto aún Sorry to Bother You, quizá sea el momento de comprobar hasta que punto puede llegar Riley)

De nuevo Prime intenta montar una ¿comedia? ¿drama? romántico, esta vez con Jee Karda (O) (IN) y un grupo de siete amigos apunto de cumplir los 30 años que esperaban que su vida estuviera estable y en función de sus sueños y deseos y se está encontrando con que no. (Shhh… no les hagáis Spoiler del resto de cosas que les espera) Así que se dedican a… yo diría que tomar la peor elección posible a cada momento. Es cierto que de entre los siete hay una especie de trío protagonista, en parte porque dos de ellos deciden casarse por todos los motivos incorrectos -o, al menos, una buena representación de una parte representativa de ellos- y quizá ese sea parte del problema. Demasiado centrarse en ese drama -demasiado drama, de hecho- y poco de los demás, y de lo demás. Casi que intenten mezclar los momentos temporales de la historia es lo de menos. Pero al menos hay alguna canción. Y los actores hacen lo que pueden con lo que tienen.  En fin.

Reconozco que pensé que Kingdeolaendeu (O) (CS) o King the Land era un Webtoon, pero aparentemente no. La idea de una joven que es complicado de explicar como personaje – porque muchos de sus conocimientos son contradictorios con lo que nos están contando- pero que digamos que siempre ha querido trabajar en un hotel y ser amable con todo el mundo, en frente está un heredero de la familia dueña del hotel que odia la sonrisa y trabajar y solo quiere tener cosas caras. Con lo cual te enseñan a la vez lo mal que está el trabajo y lo incompetentes que suelen ser los jefes y, sin embargo, que hay que trabajar duro y ser los mejores o algo así. Lo peor es que esta especie de piloto en la que de improviso pasan como cinco años de manera consecutiva -incluido 2020, sin hacer mención a la pandemia pese a ser una serie sobre un Hotel- para acabar con los dos personajes en el mismo hotel en lo que claramente es el inicio de una trama romántica o algo así. Lo cierto es que él es inaguantable por mucha carta de Pobre niño rico que quieran jugarle, y el final del piloto es… digamos que en el mejor de los casos es poco creíble. Lo mismo en los próximos capítulos esto mejor -por poder- pero me temo que no seré yo quien le haga mucho más caso.

Es más que peculiar esta comedia romántica que, como su propio nombre indica – Let’s Get Divorced (O) (JP) – va sobre una pareja decidida a divorciarse. No una pareja cualquiera, además. Una actriz con un personaje mítico y un joven político. Pese a lo cual, funciona. De una manera absolutamente exagerada, desmesurada y desmedida. Estamos, por tanto, no ante una comedia romántica sino, más bien, en una farsa romántica. Sobreactuada e increíble, como una de esas comedias de la mediana edad que Arturo Fernández se empeñaba a en interpretar en el teatro, pero que aquí nos presentan con menos drama -o con un drama menos creíble, si es que alguien puede creer esto- por la edad y la peculiar manera de acercarse a la dualidad entre la imagen pública y la privada. Así que, al final, resulta una rareza. Pero, al menos, una agradable.

Pensada muy claramente para los más pequeños, Not Quite Narwhal (USA) adapta los libros de la misma serie en la que tenemos a un pequeño narval que quizá sea adoptado. Por supuesto acaba encontrando a aquellos de donde sale y dividiendo su tiempo entre tierra y mar porque su familia sigue siendo su familia. Historias cortas y agradables con una animación vamos a decir más cumplidora que otra cosa. Pero, supongo, a veces es lo que importa.

¿Es Catherine Tate republicana? Su nueva serie, Queen of Oz (UK), sobre una versión alternativa de la realidad con una Reina aún en UK y una heredera fiestera -pero no la heredera del trono, ese es Freddy– que es tan insoportable y metepatas que la llevan a ser ‘desterrada’ a ser enviada a Australia para evitar que se salga de la Commonwealth. Es decir, el típico punto de partida para enseñarnos que, en realidad, la monarquía tiene sus problemas porque detrás hay gente, pero que esa gente tiene las mejores intenciones aunque sea un tanto desastrosa sin querer. Salvo que no es sin querer. Su Princesa Georgiana es una pesadilla andante, odia a todo, carece de intereses, no deja de insultar a la gente y de creerse por encima de los demás. Si la Nueva Primera Ministra australiana de esta realidad quería hacer un referendum nada puede venirle mejor que esto. Supongo que si algo hemos aprendido de la historia de la comedia británica es que son capaces de tener a gente insufrible y que, pese a todo, la gente le coja cariño. Y esta Princesa Georgiana podría, perfectamente, ser parte de las protagonistas de Absolutely Fabulous. Así que me temo que, pese a todo -o pese a que hayan tenido que mandarla a Australia-, la serie irá como irá. Por lo demás, es una comedia magnífica, no muy original, quizá, pero sí bien actuada, con un magnífico reparto de siete secundarios más o menos fijos. Tienes que aceptar la comedia británica, las historias monárquicas, y los protagonistas insufribles, (y los secundarios quizá igual de insufribles, quién sabe), pero una vez aceptas todo eso… Es algo bravo, magnífico, un ejemplo más similar a VEEP de lo que uno podría esperar.

Hecha con muy poco medios -sea lo que estés pensando, menos todavía- Ruby Speaking (UK) es una agradable comedia de trabajadores, en este caso de teleoperadores. Centrados menos en quejarse de las condiciones -espantosas, eso queda claro- que en la manera en la que pueden ayudarse a los demás y entre ellos. Quizá se quede algo corta y, en general, confíe en la empatía por encima de la comedia, pero eso solo significa que resulta más sencillo verla como agradable.

El primer capítulo de este School of Lies (O) (IN) hace sospechar que debería haberme visto dos o tres antes de tener claro el mapa completa. El problema es que hay tanto y tan variado que se le quitan a uno las ganas de seguir porque no parece que ninguna de las tramas estén avanzando, ni que haya, en realidad, tengan muy claro cómo contar lo que quieren contar -que, eso sí, está más claro- pero bueno, un colegio, una serie de alumnos, una desaparición y padres y profesores añadidos al follón. Lástima que el punto de partida sea mejor que lo que acabamos teniendo, a veces pasa.

Si tenía opiniones sobre Secret Invasion (USA) antes de que confirmaran que los títulos de crédito los habían hecho con IA imaginad ahora. En fin, me temo que su particular Invasión de los Ultramuermos tiene menos de tenso thriller paranóico -para eso os podéis ver Rabbit Hole, que es mucho mejor-, absolutamente nada de superhéroes -que, mira, casi mejor- y mucho de rutinas con gente hablando en parques. Es una vergüenza que desaprovechen así a un reparto con tanto talento, es incluso más vergüenza lo que han hecho con los títulos de crédito. En resumen, si algo fuera importante para el Marvel audiovisual -suponiendo que aún le importe a la gente- le recomiendo que lo siga de la más razonable de las maneras: Leyendo el resumen en alguna wiki.

El ‘adivina en qué década estamos‘ de la división animada de Netflix nos lleva a los ’90s en Skull Island (USA), una serie que tiene el estilo -y más veces que menos la animación- de las series ‘temáticas’ de los noventa en los que alguien había hecho una película más o menos conocida y había que aprovecharlo. Lamentablemente le falta el opening con una canción más o menos pegadiza. En cuanto a la historia… psé. En el piloto no aparece directamente King Kong. Ni siquiera aparece Kong, King Kong Jr. Aunque sí hay algún mega-bicho que… en fin. Pero con un poco de suerte los Defensores de la Tierra aparecen en algún momento. No, espera, esa era de los ochenta… ¿De qué década habíamos dicho que era la animación?

De entre las distintas series de esta semana es posible que Schlafende Hunde (O) (AL) o Sleeping Dog o a saber cómo lo han llamado en español (Ya lo he mirado: El pasado no duerme) es, sin duda, la más aburrida. Una historia de crimen dormido que lleva la parte de ‘dormido’ más allá del deber. A ratos parece que quiere meter peleas, a rato parece que quiere ser un drama social o algo. Un drama sí que es, sí. En fin, la versión más rutinaria posible de algo que suena a un policíaco medianamente clásico. Pues bueno.

Pocas series más aburridas he visto que The Walking Dead excepto, quizá, sus secuelas y spin-offs. Con la aceptable excepción de Tales of the Walking Dead, probablemente. Total, que aquí estamos de nuevo, con este The Walking Dead: Dead City (USA) que vuelve a recordarnos un par de realidades indudables. Como que a estas alturas deberían de ser todos zombies aunque sea solo por no tener que soportar todo el rollo, o que comenzar una serie que sale de otra con personajes de aquella QUIZÁ necesitaría algo para ponerte en situación. Pero bueno, salen los dos personajes que obviamente se conocen, se ven forzados -un decir- a colaborar, y resulta que el peor monstruo es el ser humano. *suspiro* Y hace falta un monstruo para atrapar otro. *doble-suspiro*


¡Libros que Salen! Oseman, «El misterio de la luna creciente», Sereni y más

¡Que entre la pila!

El misterio de la luna creciente de Valentine Williams, ed. SiruelaEn el escenario de entreguerras tenemos el escenario perfecto para un Murder Mystery: Un grupo de amigos ricos deciden ir a un retiro en las montañas. Un dramaturgo que vuelve de la guerra intenta progresar en su obra. Y el investigador Trevor Dene anda de vacaciones por la zona. Lo que significa, claro, que uno de los huéspedes muerte y que pronto comienza el habitual baile. En este caso, a la luz de la luna. Todo un clásico que se añade a la siempre interesante colección de novelas clásicas de detectives de Siruela.

Solitario de Alice Oseman, ed. CrossBooks

La historia que presentó a Charlie y Nick, los protagonistas de Heartstoppers, aunque lo hiciera como secundarios porque aquí lo importante es la historia de Tori, la hermana mayor de Charlie, que se preocupa por todo, y también la historia de Michael, al que parece no preocuparle nada. Y también la web Solitaire. Pero todo eso es mejor leerlo, porque hay muchas maneras de hacer una historia romántica juvenil moderna.

Casamante de Clara Sereni, ed. SiruelaUna novela en recetas, eso es lo anuncia este Casamante desde su mismo subtítulo. Platos caseros, historias y una mezcla de humor y drama en el que la autora cuenta su historia familiar, a través de la cocina y de las -mayoritariamente- mujeres que la iban habitando, entrelazando recuerdos y amor, expandiendo las familias y sus fuertes personalidades en un Siglo XX lleno de giros, problemas y enfrentamientos que muchas veces se aliviaban entre fogones.

La autora colombiana Lina Parra Ochoa nos ofrece aquí una historia de familia, duelo, tradición y vínculos con un fondo sobrenatural. Dentro de la tradición de esta editorial y, a la vez, abriendo hacia ese espacio más fantástico que intersecciona tanto con el drama como con lo inquietante.
Fantasía oscura y muertes misteriosas nos esperan en este libro en el que un mundo con una clara organización totalitaria, en la que los autoproclamados Santos y sus discípulos gobiernan con terror e injusticia en un sistema corrupto, en la que una joven busca venganza y un joven quiere probarse y en el que una serie de extrañas muertes hace que tengan que formar una inexplicable alianza para evitar que algo incluso más oscuro caída sobre la ciudad.

Una temporada en el alambre de John Feinstein, ed. Contra

Contra nos trae el mítico libro sobre baloncesto de John Feinstein en el que se se habla de la versión universitaria del mismo, siguiendo a Bob Knight y los Indiana Hoosiers y entrando en entrenamientos, viajes, reuniones privadas y, prácticamente, todas partes. Ofreciendo una mirada a las pasiones y presiones tanto como a la figura compleja del entrenador.

El humor judío de Jeremy Dauber, ed. Acantilado

Jeremy Dauber hace aquí un repaso a una tradición cultural que va desde el inicio de su misma historia y atraviesa a autores como Sholem Aleichem, Isaac Babel o Franz Kafka, pero también a cómicos como los hermanos Marx, Joan Rivers o Mel Brooks hasta algunos más modernos como Sarah Silverman y Larry David. Un ensayo tan riguroso como divertido que nos habla de humor y cordura.

Un crimen con clase de Julia Seales, ed. Lumen

Pese al cambio de título y portada -sobre lo que tengo muchas opiniones- aquí tenemos a Julia Seales con esa primera novela que intenta rendir homenaje a Christie y Austen pero que en realidad más que Christie es la Charlotte Pitt de Anne Perry, y a Austen le unen toques del gótico UK del S XIX. Aunque por encima de esto está un magnífico sentido del humor y un desparpajo para manejar la novela a ratos como una película o una aventura gráfica, dejándonos no solo satisfechos, también con ganas de más. Aquí estaremos esperando.

Los Tambores del Dios Negro de P. Djèli Clark, ed. Obscura

Una obra de steampunk de P. Djèlí Clark localizada en las calles de Nueva Orleans, con aeronaves contrabandistas, diosas africanas y un científico haitiano. Una novela de aventuras con una mezcla de culturas.

La reveladora de Daryl Gregory, ed. Blackie Books

Una nueva obra de Daryl Gregory dentro de un fantástico familiar, pero sobre todo de un cierto tipo de terror en el que las mujeres de una familia van pasándose las confidencias de una extraña capilla en la que se pueden encontrar con algo oscuro, y en la que la muerte de su abuela lleva a una joven a tener que volver al hogar para luchar por su prima pequeña.

El último juramento de Freya Marske, ed. VR YA Misterio, magia y romance. Una desaparición sospechosa, un mundo mágico oculto y un baronet que se encuentra metido en mitad de una trama con el único apoyo de un mago de segunda que le resulta antipático, al menos en un principio.

La reina legítima de Zen Cho, ed. Duermevela

Una nueva historia en esa Inglaterra de la regencia pero con magia de El hechicero de la Corona. Volveremos a encontrarnos con Prunella, pero esta vez serán unas hermanas, unas jóvenes con una misteriosa maldición, y de nuevo con esa mezcla de fantasía e ironía propias de su autora.

Más allá de la broma de Maite Carranza y Júlia Prats, ed. Alfaguara Juvenil

Es estupendo que el éxito del thriller juvenil -llamémoslo así- esté ayudando a que se produzcan tantas obras. Aquí, por ejemplo, tenemos a dos autoras españolas que usan alguno de los recursos clásicos -la broma que sale mal, la venganza, el grupo de personajes típicos del instituto…- para construirla. Supongo que podemos darle una oportunidad.

Truco o beso de Lucy Knisley, ed. Anaya

Segundo de los cómics juveniles de Knisley, aquí con la necesidad de enfrentarse a un nuevo colegio, los problemas en las relaciones entre hermanastras y, por supuesto, los que llegan cuando el interés romántico o sexual aparece a distintas velocidades. Sigue siendo una serie costumbrista y agradable. (Y nos seguimos preguntando cómo aguanta la madre a su nuevo novio).

Quince días de Vitor Martins, ed. Kakao Books

Una historia de verano, amores y, sobre todo, cuerpos no normativos. Porque el joven protagonista de esta historia está gordo, como no dejan de recordarle los abusones de la escuela. Por eso su plan veraniego es quedarse encerrado en casa. Al menos hasta que se encuentra con que su vecino y crush va a pasar una quincena conviviendo con él porque sus padres han decidido irse de vacaciones. Mucho será lo que pase a partir de ahí, pero, sobre todo, una historia sobre la propia aceptación.

Nos leemos.


No puedo creerme que Best Interests (UK), la nueva serie de Jack Thorne, protagonizada por Sharon Horgan y Michael Sheen, acabe siendo un drama familiar de sobremesa tirando a aburrido sobre un Very Important Tema. Así que tenemos un magnífico reparto delante y detrás de las cámaras para hacer… bueno… una versión -un poco mejor pero tampoco ninguna locura, lo suficiente como para que no sea un espanto- en cuatro capítulos. Yo qué sé.

Una mujer es diagnosticada con menopausia y eso le lleva a decidir hacer un viaje en moto que la lleva a un pueblecito con excéntricos lugareños. Podría ser una película navideña, podría ser una de terror, pero es- The Change (UK) que se supone que es una comedia pero, en realidad, se parece más a las películas navideñas excepto porque tiene a una cómica británica que en realidad tampoco parece estar tan ocupada en la parte cómica como en la agradable. Que supongo que es lo que a alguno le puede valer, claro.

No esperaba encontrarme yo con una comedia-de-terror sobre un médico británico-pakistaní que, además, es un vampiro, pero aquí estamos con el Count Abdulla (UK), la nueva apuesta de ITVx que, sinceramente, podría haber sido Dr. Acula. El asunto es que pone a los musulmanes en el centro, lo que tiene su interés al hablar desde su experiencia inglesa aunque alguna de las cosas demuestran que esa mirada eurocéntrica olvida u obvia que en los paises de mayoría musulmana también se hacen películas de terror. Sea como sea, es cierto que en los países europeos no tienen mucha representación en… nada. El piloto se centra sobre todo en ponernos en contexto con el personaje y mostrarnos su transformación aunque ambos temas -el terror, la religión musulmana- estén tan presentes o más que el hecho de que sea doctor durante todo el capítulo. En el segundo vemos que se va a jugar con las tres partes de su vida -su nueva vida- más un cierto intento de juntarlas en algo así como humor costumbrista, que para mí no acaba de funcionar pero, bueno, sospecho que tampoco es que yo vaya a ser el público concreto. En cualquier caso, felicitaciones por la parte de originalidad que le toca.

Me sorprende ver a Madeleine Sami co-protagonizar una segunda serie mientras Deadloch está aún en sus episodios iniciales -llamémoslo así- pero aquí estamos de nuevo, esta vez en una serie kiwi: Double Parked (NZ), una obra modesta como una obra de teatro independiente. De hecho, no hay demasiados actores ni localizaciones, ni tampoco parece que lo necesite. Al fin y al cabo de lo que habla es de cómo una relación entre dos mujeres se ve alterada cuando se quedan embarazadas. Las dos. A la vez. Comedia independiente, ya digo. Bueno, de hecho eso es el desarrollo del primer capítulo, en el que se presenta a los cuatro personajes principales y se acaba con, precisamente, el asunto que da título a la serie. Supongo que empezar desde algún punto posterior y retroceder para que este piloto sonara menos a prólogo no era una opción. En fin, aquí estamos. Pequeña, agradable, no especialmente divertida. Así es la vida.

@chrisparkernz New comedy series Double Parked premieres tonight 8.30pm on THREE ##lgbttvshows##pregnancystory ##doubleparked##nzcomedy ♬ original sound – Chris Parker

Creo que no hay mejor ejemplo de cómo funcionan las cosas ahora que este The Full Monty (UK) en el que un montón de actores se mueven arriba y abajo en una trama que no tiene sentido para dar continuación a lo que ni lo necesitaba ni tiene nada que aportar,  solo porque mucha gente recuerda el nombre -y quizá alguna de las caras- del reparto original. Es como ver una serie de zombies, en la que los propios personajes no saben que están muertos en mitad de una resurrección vaga, que no llega a ser alucinatoria, solo inexplicablemente errónea. Para hacer esto -caja- podríamos habernos quedado todos descansando.

Supongo que hacer una serie sobre comprar seres humanos es el tipo de cosas que Netflix no podía resistir, que esta Madre de alquiler (O) (MX) sea un telenovelón con una persona haciéndolo para salvar a su padre de la cárcel, con una poderosa familia y la consabida Gran Empresa Familiar en la que todo el mundo tiene secretos y está dispuesta a acuchillar -o lo que surja- a otras personas, hasta el punto de que a veces se les nota más de lo debido que el punto de partida es poco menos que una excusa para que ‘lo de siempre’ parezca elevar sus apuestas… pues en fin. Quizá esté equivocado porque, al fin y al cabo, la serie te deja claro que la familia es la mala y que todo lo que soportó la protagonista durante el embarazo fue una serie de penurias y humillaciones que ni un microondas habría sufrido, además de otra serie de cosas que entran en la categoría ‘secretos y mentiras’. Y ese posicionamiento ayuda a que durante el piloto -y los 24 capítulos que parece que dura, no se andan con tonterías esta vez- usen esa estructura, personajes y temas propios y conocidos para soltar de cuando en cuanto una mirada de espanto ante lo sucedido, el proceso y todo lo que hay alrededor. Quizá no una desde el realismo o la ética, pero una mirada. Así que… ¿Quién utiliza a quien? En fin, esto es lo que hay.

Buena idea, mala ejecución. Eso es lo que nos trae este Pretty Freekin Scary (USA) que tiene no solo alguna de las peores actuaciones que Disney ha ofrecido en años, también un ejemplo y estilo de serie que podría ser de los años noventa y que se basa en alargar la muy poca chica en todo el contenido posible. La idea de que la protagonista muera, vaya al Ultramundo, vuelva a su vida con dos compañeros y algo así como poderes especiales pero no muchos y vuelva al instituto podría ser interesante… si no fuera porque todo esto hace que cuando vuelva encuentre que ha sido reemplazada y a nadie le importa demasiado, o peor aún… la llamen ‘weirdo‘.  Que tenga que realizar una serie de tareas para La Parca y que en el pueblo estuvieran sucediendo cosas extrañas INCLUSO antes del suceso, también podría tener gracia, pero parece, de nuevo, un relleno para algo que no tienen muy claro. Que ninguno de los protagonistas esté especialmente bien interpretado -cuando no justo lo contrario- o que los personajes que interpretan sean poco menos que chistes unidimensionales acaban de hacer que esta serie… cave su propia tumba.